Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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sábado, 31 de diciembre de 2011

FELIZ 2012!!



Mis dulces lectoras!!
Os deseo un feliz año nuevo!!
Gracias por estar un año más a mi lado, ayudandome que este rincón cada vez sea más grande, más mio, más vuestro....
Espero que todos vuestros deseos se cumplan para este nuevo año!! 
Os quieroooooo muchisiiiiiiiiiimo!!


Así es la vida * Capítulo 3



Capítulo 3:


Los minutos pasaban, y entre nosotros cuatro no surgió ni un simple <>, entre nosotros solo hubo silencio. Pero solo entre nosotros, porque los murmullos de la clase no cesaban, <>, <>,...
cada vez que alguien soltaba por su bocota un comentario como ese, Jacob se ponía mas nervioso, sus mejillas tenían un color fuego muy lindo.
Mientras a Jacob se le ponían cada vez mas las mejillas rojas a Leah se le cayó el lápiz al suelo, y cuando fue a cogerlo, Paul se acerco a ella y le dijo con un susurro al oído
-Me gusta como hueles...
-Grraa...ccii...aass
dijo Leah tartamudeando, se puso nerviosa, ella no se esperara que él le digiera eso, cuando se calmo un poco, al menos para poder hablar sin tartamudear, empezó a charlar con Paul, de cosas sin sentido, sin importancia, pero no paraban de reír.
De repente alguien digo algo, supongo que ese comentario salio de lugar, ya que yo no lo entendí, una parte de mi lo prefería así, pero Jacob si que lo entendió, ya que se giro y miro a Sam con una mirada de esas que matan. Me quede mirando a Jacob se me extrañada verlo de esa forma. Cuando se dio cuenta que lo observaba confundida me dedico una sonrisa, que tuve que devolver.
-Tranquila, no pasa nada, es que por aquí hay alguien que me saca de mis casillas con sus comentarios, espero que no te hayan ofendido.
-No, la verdad, es que tampoco entendí bien lo que dijeron.
-Mejor así...
-Vale, si tu lo dices...
Se quedo callado, pensativo, y volvió a sonreírme
-¿tienes novio?
Me quede sorprendida, no me esperaba que me hiciera esa pregunta
-perdona si te moleste...no soy nadie para meterme en tu vida privada...
me dijo con tristeza en los ojos.
-no, no pasa nada, simplemente es que me sorprendió la pregunta.
-no tienes porque responder.
Parecía enfadado, aunque no sabia porque. Tenia la mandíbula tensa, como si esperara la peor de las noticias.
-no tengo novio, al menos no en este momento
le dedique una sonrisa y él me la devolvió, ya no estaba tenso, ni siquiera quedaban rastros de su enfadado, ahora parecía feliz.
-que bien!!... ehh... digo... yo tampoco tengo novia, no al menos en este momento.
RRRIIIINNNNGGGG... sonó el timbre y toda la clase se levantó para recoger sus cosas, y para cambiar de clase.
-emm, hablamos luego, vale?? quiero preguntarte una cosa
-esta bien, luego hablamos.
Le dije a Jacob, parecía muy contento y salio de la clase acompañado de su mejor amigo.
-Nessi, Nessi!! sabes que??
- no, que??
-Paul me ha dicho de ir al cine esta tarde
me dijo Leah eufórica.
-que pasa chicas?? la clase ha sido constructiva??
pregunto Jane, con una sonrisa maléfica en la cara. Leah le contó todo, todo, lo que había hablado con Paul, no paraba de hablar, de sus reacciones, de sus palabras, de sus miradas. Si ahora estaba así, después de la “cita”, como estaría?
Jane también me pregunto a mi pero yo solo asentía o negaba con la cabeza. No podía hacer nada mas, solo me preguntaba ¿que querrá Jacob de mi?


Las horas pasaban y yo solo podía pensar en que querría Jacob de mi.
Cuando me quise dar cuenta, las clases ya habían terminado, era hora de volver a casa, era la hora de resolver mi duda.
La verdad, es que me demoré bastante para salir del instituto, sentía tanto vergüenza, como miedo, como curiosidad... estaba confusa.
Todo el día pensando en el que querrá y cuando por fin iba a resolver mis dudas, tenia miedo del que poder encontrarme.
Pero me arme de valor y me plante enfrente de él.
-bueno tu dirás- le dije con un hilo de voz y mirando al suelo
-lo primero, hola-me dijo con un sonrisa
-hola
-y lo segundo, mirame a los ojos, me gusta ver tus ojos chocolate.
¡vale, ahora era yo la que me sonrojaba! ¡la que estaba mas roja que un tomate!, es que a quien se le ocurre decir eso. Yo tengo la respuesta, solo a él.
-y sobre lo que te quería decir... ¿que te parece si quedamos mañana?
-¿y porque no me lo puedes decir ahora?- le pregunte con curiosidad
-porque no es el lugar, hay... demasiada gente
-ok ok, di sitio y hora, y allí estaré, pero que sepas que me estas dejando con la intriga
-¿a si?pues que bien, así pensaras en mi hasta que me vuelvas a ver. -
ese chico quería volverme loca
-Bueno pues entonces quedamos en mi casa a las 6:00pm, ¿esta bien?
-si, perfecto... adiós
no le di tiempo a contestar, me di la vuelta y me dirigí a mi casa.
Por la noche, y como cada noche, estuvimos hablando Jane, Leah y yo, por teléfono (una llamada tribanda).
-y que Leah, ¿como te ha ido tu cita?
-pues la verdad... tampoco se ha podido llamar cita, simplemente hemos ido al cine, y ya, no ha pasado nada de nada.
-¿nada de nada?-pregunto Jane
-pues no, estaba muy seco, como si lo que estaba haciendo..., estuviera mal echo..., no se... muy raro.
-no se Leah, mañana habla con él, seguro te da una explicación, no te preocupes
-¿tu crees Renesme?
-si tranquila, seguro que lo que pasaba es que estaba nervioso, jajaja
-si, jajaja
-bueno cambiando de tema...- dijo Leah
-¿y que quería Jacob de ti?-continuo Sol
-saben que chicas, las dejo, es tarde, y mañana... tengo cosas que hacer
-pero explicanos que paso-exigieron las dos
-ya les contare, las quiero.
Y colgué, no tenia ganas de hablar de eso, y tampoco sabia que decir, como plantearme la situación, yo una chica que siempre tenia las cosas bajo control y ahora no se ni por donde agarrarlas.


Solos tú & yo * Capítulo 25






ADAPTACIÓN

Capítulo 25:

En el momento que me vuelvo hacia la puerta se abre delante de mí. Y como no es una de esas automáticas como las que tienen en los supermercados, supongo que significa que puedo entrar.
Entro a un espacio amplio lleno de la más brillante y tibia luz… una cascada luminosa y radiante que, como el resto de Summerland, llega a cada rincón, cada esquina, todos los espacios llenos de ella, sin dejar ninguna sombra o lugar oscuro, y no parece venir de ningún lado. Luego paso por un pasillo
que a ambos lados tiene filas de columnas de mármol blanco decoradas al estilo de la antigua Grecia, donde los monjes con togas se sientan en mesas de madera, con shamanes, rabinos, curas y todo tipo de religiosos. Todos ellos sentado en mesas que levitan con grandes bolas de cristal… cada uno estudiando las imágenes que aparecen.

Hago una pausa, preguntándome si seria maleducado interrumpir la tarea y preguntar si me pueden señalar la dirección hacia los archivos akashic. Pero el cuarto esta tan silencioso y ellos están tan concentrados, no puedo molestarlos, así que sigo mi camino en cambio. Pasando por una seria de estatuas magnificas hechas en el más puro mármol blanco, hasta que entro a un cuarto adornado como las catedrales de Italia (o al menos por lo que he visto en fotos). Con los mismos cielos abovedados, los vidrios pintados, y unturas elaboradas con imágenes gloriosas que harían que Miguel Ángel llore.

Me paro en el centro, con la cabeza echada hacia atrás luchando por verlo todo. Dando vueltas y mas vueltas hasta que me canso y mareo, dándome cuenta que es imposible verlo todo de una vez.

Y sabiendo que ya he perdido suficiente tiempo, cierro levemente los ojos y sigo las instrucciones de Senna… debo desear primero algo antes de poder conseguirlo. Y justo después de pedir ser llevada a las respuestas que busco, abro los ojos y un largo corredor aparece.

Su luz es mas opaca de lo que me acostumbre… es algo así como resplandeciente, incandescente.
Y aun cuando no se a donde me lleva, empiezo a caminar. Siguiendo la hermosa alfombra Persa que parece seguir hasta el infinito, corriendo mis manos por la pared cubierta de jeroglíficos, la punta de mis dedos rozando las imágenes mientras éstas aparecen en mi cabeza… la historia completa
desarrollándose solo por el tacto, con una especie de braille telepático.

Entonces, de repente, sin señal o aviso previo, me encuentro parada a la entrada de otro cuarto.
Solo que este esta decorado de forma diferente… no por murales u ornamentos… sino por su pura e inmaculada simplicidad.

Sus paredes circulares son brillosas y lisas, y aun cuando a primera vista parecen ser simplemente blancas, mirándolas con mas atención me doy cuenta que no hay nada simple en ellas. Es un verdadero blanco, un blanco en el sentido más puro.

Uno que solo puede ser el resultado de la combinación de todos los colores… una combinación infinita de pigmentos todos entrelazados para crear el color de la luz… justo como aprendí en la clase de arte. Y además de la masiva cantidad de prismas que cuelgan del techo, lo que deben de ser cientos de cristales finamente cortados, todos ellos brillando y reflejando resultando en un calidoscopio de colores que ahora da vueltas por la habitación, el único objeto en este espacio es un banco de mármol solitario que es extrañamente cómodo y tibio, especialmente cuando el mármol no se supone que lo sea.

Y luego de tomar asiento y poner las manos en mi regazo, miro como las paredes detrás de mí crecen como si el pasillo que me llevo ahí nunca hubiese existido.
Pero no estoy asustada. Aun cuando no parece haber salida y parece que estoy atrapada en este cuarto circular, me siento segura, en paz, cuidada. Como si el cuarto estuviese acunándome, confitándome, sus paredes circulares como grandes y fuertes brazos en un abrazo de bienvenida.

Tomo un largo respiro, deseando por respuestas a todas mis preguntas, y viendo como una larga hoja de cristal aparece frente a mí, flotando en lo que antes era espacio vacío, esperando que yo tome el próximo paso.

Pero ahora que estoy tan cerca de la respuesta, mi pregunta ha cambiado de pronto.
Así que en vez de concentrarme en: ¿Qué es lo que le paso a Edward y como hago para arreglarlo?
Pienso: Muéstrame todo lo que necesito saber sobre Edward.

Pensando que esta puede ser mi única oportunidad para aprender todo lo que puedo sobre el pasado que se niega a discutir. Convenciéndome a mi misma que no estoy entrometiéndome, sino que estoy buscando una solución y toda la información que pueda conseguir puede ayudarme.

Además, si verdaderamente no soy merecedora de saberlo, entonces no se me va a revelar nada.
¿Así que qué hay de malo en preguntar? Y en cuento el pensamiento se completa, el cristal empieza a zumbar. Vibrando con energía mientras un caudal de imágenes llena el espacio, la imagen tan clara que parece televisión de alta definición.

Hay un pequeño taller saturado, sus ventanas cubiertas con telas de un algodón grueso, pesado y oscuro, sus paredes encendidas por una cantidad de velas.

Y Edward esta ahí, no mayor que tres años, usando una túnica marrón que le llega más allá de las rodillas, sentado en una mesa llena de frascos burbujeantes, una pila de rocas, latas llenas de polvos de colores, morteros, hierbas y viales de tinte. Mirando mientras su padre moja la pluma en un
pequeño frasco de tinta y escribe el trabajo del día en una serie de símbolos complicados, pausando de vez en cuando para leer de un libro llamado: Focinos Corpus Hermeticism, mientras Edward lo copia, escribiendo en su propio trozo de papel.

Y se ve tan adorable, con esos cachetes redondos y cara de querubín, con la forma en que su pelo cae sobre esos ojos oscuros y se riza en la base de su cuello de bebe, no puedo evitar estirar mi mano hacia él. Todo parece ser tan real, tan accesible, y tan cercano, estoy totalmente convencida que si tan solo logro hacer contacto, puedo experimentar el mundo que se encuentra frente a mí.

Pero en cuanto mis dedos se van acercando, el cristal se calienta hasta un nivel inaguantable y yo retiro mi mano, viendo como mi piel burbujea y se quema por un momento antes de sanar nuevamente. Sabiendo que los limites están ahora impuestos, que me esta permitido ver pero no interferir.

La imagen se adelanta hasta el décimo cumpleaños de Edward, un día tan especial que esta marcado por regalos y dulces y una visita por la tarde al taller de su padre. Ambos comparten más que el pelo ondeado, la piel blanca, y una mandíbula bien definida, pero también una pasión por perfeccionar la formula alquímica que promete no solo transformar las cosas en oro sino también
prolongar la vida por tiempo indefinido… La perfecta piedra filosofal.

Se ponen a trabajar, con la rutina establecida, Edward moliendo hierbas con el mortero, para luego medir cuidadosamente las sales, aceites, líquidos de color, y minerales, que su padre luego agrega al frasco burbujeante. Haciendo una pausa antes de cada paso para anunciar que es lo que esta haciendo, y enseñándole a su hijo sobre la tarea:

-Transmutación es lo que estamos tratando de conseguir. Cambiar de enfermedad a salud, de vejez a juventud, de plomo a oro, y posiblemente, inmortalidad también. Todo nace de un elemento fundamental, y si lo podemos reducir hasta su núcleo, entonces podemos crear todo desde ahí
Edward escucha, absorto en cada palabra que su padre dice aún cuando escucho exactamente el mismo dialogo muchas veces antes. Y aunque hablan en italiano, un idioma que yo nunca he estudiado, de alguna manera entiendo cada palabra.

Nombra cada ingrediente antes de agregarlo, luego decidiendo, sólo por hoy, no agregar el último.
Convencido de que este componente final, esta hierba que parece rara, va a crear aún más magia si se agrega luego de que el elixir descanse por tres días.

Luego de pasar el jugo rojo a un frasco más pequeño, Edward lo tapa con cuidado y luego guarda en un mueble bien escondido. Y ellos recién terminaron de limpiar el último desorden cuando su madre… una mujer de piel cremosa, hermosa, en un vestido de seda, con su pelo dorado encrespado a los lados y agarrado detrás por una cofia… pasa para llamarlos a comer. Y su amor es
tan obvio, tan tremendamente claro, ilustrado en la sonrisa que reserva para su marido, y la mirada que le dirige a Edward, sus oscuros ojos un espejo de los de él.

Y justo cuando se están preparando para irse a la casa a comer, 3 hombres entran a la fuerza.
Reduciendo al padre de Edward y demandando el elixir, mientras la madre esconde al hijo en el armario en el que esta guardado… advirtiéndole que se quede quieto, que no haga sonido alguno, hasta que sea seguro salir.

Él se acurruca en el oscuro, reducido espacio, espiando por un agujero en la madera. Viendo como el taller de su padre… el trabajo de su vida… es destruido por los hombres en la búsqueda. Pero aun cuando su padre entrega las notas, no es suficiente para salvarlos. Y Edward tiembla, viendo sin poder hacer nada, mientras sus padres son asesinados.

Yo me quedo sentada en el banco de mármol, mi mente tambaleante, mi estomago encogiéndose, sintiendo todo lo que Edward siente, sus emociones un torbellino, sus mas profundas desesperaciones… mi visión borrosa por las lagrimas, mi respiración caliente, áspera, igual a la de él.
Ahora somos uno. Los dos unidos por un pesar inimaginable.
Ambos habiendo sufrido el mismo tipo de perdida.

Ambos creyendo que estamos de alguna manera en falta.
Él lava sus heridas y cuida sus cuerpos, convencido de que cuando los 3 días pasen, va a agregar el ingrediente final, esa hierba rara, y va traerlos a ambos de vuelta. Solo para ser despertado el tercer día por un grupo de vecinos alertados por el olor, encontrándolo hecho un bollito al lado de los
cuerpos, la botella con el elixir en una mano.

Él trata de luchar contra ellos, tomando la hierba y desesperadamente tirándola dentro. Determinado a llegar a sus padres, para hacerlos tomar a ambos, pero sus vecinos se lo llevan antes de que pueda lograrlo.

Porque están convencidos de que está practicando algún tipo de brujería, es declarado un pupilo de la iglesia, aunque devastado por la perdida y alejado de todo lo que conoce y ama, es abusado por clérigos determinados a sacarle el diablo de adentro.

Él sufre en silencio, sufre por años… hasta que Tanya llega. Y Edward, ahora un fuerte y atractivo chico de 14 años, es transfigurado por la visión de su pelo rojo, sus ojos verde esmeralda, su piel de alabastro… su belleza hace difícil dejar de mirarla.

Los veo juntos, apenas capaz de respirar mientras ellos empiezan un vinculo tan protector, tan cuidadoso, me arrepiento de haber pedido de ver esto. Fui tonta, impulsiva, y descuidada… no me tome el tiempo para pensarlo. Porque aun cuando ella ya esta muerta y no es una amenaza, viéndolo a él cayendo bajo su hechizo es mas de lo que puedo soportar.

Él atiende las heridas que ella sufre a manos de los sacerdotes, tratándola con mucha reverencia y cuidado, negando su innegable atracción, determinado únicamente en protegerla, salvarla, ayudarla a escapar… él día llegando mucho más rápido de lo esperado cuando la plaga llega a Florencia… la temida Muerte Negra que mato a millones de personas, reduciéndolas a todas a hinchazón, pus, y sufrimiento.

Él ve sin poder hacer nada como muchos de los huérfanos se enferman y mueren, pero no es hasta que Tanya cae que él vuelve al trabajo de la vida de su padre. Recreando el elixir que maldijo todos estos años… asociándolo con la pérdida de todo aquello a lo que quería. Pero ahora, sin otra alternativa, y reacio a perderla, hace que Tanya tome. Dejando un poco para sí y los otros huérfanos, queriendo solo salvarlos de la enfermedad, sin tener idea de que les daría la inmortalidad también.
Infundados por un poder que no entienden e inmunes a los llantos agónicos de los clérigos muriendo, los huérfanos se escapan y separan. Dirigiéndose a las calles de Florencia donde saquean a los muertos, mientras Edward, con Tanya a su lado, esta interesado en conseguir sólo una cosa:

Venganza contra los tres que mataron a sus padres, hasta que los encuentra solo para enterarse que sin el ingrediente final, han sucumbido a la plaga.

Él espera por la muerte de los hombres, tentándolos con la promesa de la cura que nunca piensa entregar. Sorprendido por el vacío de la victoria cuando sus cuerpos sucumben, se vuelve hacia Tanya, buscando paz en sus brazos…

Cierro los ojos, determinada a bloquear todo el conocimiento que acabo de recolectar, pero es imposible, por mucho que lo intente. Porque saber que ellos fueron amantes por momentos por casi seiscientos años es una cosa.

Tener que ver como sucede… es otra.
Y aún cuando odio admitirlo, no puedo evitar notar como el viejo Edward con su crueldad, avaricia, y vanidad… tiene un horrible parecido con el nuevo Edward… el que me dejo por Jessica.

Y después de ver más de un siglo de ellos unidos por una lujuria y avaricia que no parece terminar, ya no estoy interesada en llegar a la parte en que nos conocimos.

Ya no estoy interesada en las versiones anteriores de mí. Si significa tener que ver otros cien años de esto, entonces simplemente no vale la pena.

Y justo cuando cierro los ojos y ruego… ¡Tan solo llévame al final! ¡Por favor! ¡No puedo soportar ver otro minuto de esto!... el cristal brilla mientras las imágenes borrosas pasan rápidamente por él, avanzando a tal velocidad e intensidad que apenas si puedo distinguir una imagen de la siguiente
Viendo solo un pequeño flash de Edward, Tanya, y yo en mis muchas encarnaciones… una morocha, una pelirroja, una rubia… todo pasa volando frente a mí… la cara y cuerpo irreconocibles, aunqu los ojos siempre parecen familiares.

Aún cuando cambio de opinión y pido que vaya más lento, las imágenes siguen pasando rápidamente. Culminando en una imagen de Emmett… sus labios curvados hacia atrás, sus ojos llenos de regocijo… mientras mira un ya muy viejo, muy muerto Edward.

Y entonces…
Y entonces… nada

El cristal se pone en blanco.

-¡No!- Grito, mi voz rebotando en las paredes del alto y vacío cuarto, haciendo eco. -¡Por favor!
Ruego. -¡Vuelve! Lo haré mejor. ¡De verdad! Prometo no ponerme celosa o enojarme. ¡Veré todo completo si tan solo vuelves atrás!

Pero no importa cuanto ruegue, no importa cuando pida verlo de nuevo, el cristal se ha ido, desapareció de la vista.

Miro alrededor, buscando a alguien que me pueda ayudar, alguna especie de bibliotecario que me ayude con los escritos akashic, aún cuando soy la única aquí. Dejando caer la cabeza en mis manos, preguntándome como pude ser tan estúpida para déjame llevar por mis celos e inseguridades nuevamente.

Quiero decir, no es que no haya sabido sobre Tanya y Edward. No es que no haya sabido que es lo que iba a ver. Y ahora, como fui demasiado cobarde como para aguantarlo y manejar a información delante de mí no tengo idea de cómo salvarlo.

Ni idea de cómo pudimos ir de una hermosa A a una tan horrible Z.
Todo lo que sé es que Emmett es responsable. Una confirmación patética de lo que ya había adivinado. De alguna manera ha debilitado a Edward, dando vuelta su inmortalidad. Y si quiero salvarlo, necesito tener una idea de cómo y por qué.

Porque si hay algo de lo que estoy segura es que Edward no envejece. Ha estado en la tierra por más de seiscientos años y aun parece un adolescente.

Dejo caer la cara en las manos, odiándome por ser tan insignificante, pequeña, tonta… odiosa y patética, que me robe a mi misma de las respuestas que vine a buscar. Deseando poder rebobinar toda la sesión y empezar de nuevo… deseando poder volver atrás…

-No puedes volver atrás
Me doy vuelta, escuchando la voz de Senna viniendo de mi espalda, y preguntándome como encontró el camino hasta este cuarto, hasta que me doy cuenta que ya no estoy en el espacio circular, estoy de nuevo en el hall. Unas mesas más lejos de donde los monjes, curas, shamanes y rabinos estaban.

-Y nunca debes adelantar hacia el futuro. Porque cada vez que lo haces, te robas a ti misma del viaje, el momento presente, que, al final, es todo lo que hay.
Me giro, preguntándome si ella se refiere a lo que paso con el cristal o a la vida en general.
Pero ella solo sonríe. -¿Estás bien?
Me encojo y miro hacia otro lado. O sea, ¿para que molestarme en explicar? Probablemente ella ya lo sepa de todas formas.

-No- Se apoya en la mesa y niega con la cabeza. -No sé nada. Lo que haya pasado ahí dentro es tuyo y solo para ti. Yo sólo te escuche llorar así que pensé en pasar. Eso es todo. Nada más, nada menos.

-¿Y donde esta tu gemela maldita?- Pregunto, mirando alrededor, preguntándome si no se estará escondiendo en algún lugar.
Pero Senna solo sonríe y me hace señas de que la siga. -Esta afuera, vigilando a tu amiga.

-¿Bree esta aquí?- Pregunto, sorprendida por lo aliviada que eso me hace sentir. Especialmente considerando como sigo enojada con ella por dejarme de esa forma.
Pero Senna solo me hace señas nuevamente, llevándome por la puerta del frente hacia fuera hacia los escalones donde Bree está esperando.

-¿Donde has estado?- Pregunto, mi pregunta sonando más como una acusación.
-Me desvié un poco.- Se encoge. -Este lugar es magnifico…- Me mira, deseando que me tranquilice y no me enoje, y desviando la mirada cuando se da cuenta que no será así.

-¿Como llegaste hasta aquí? Senna y Zafrina...- Pero cuando me doy la vuelta me doy cuenta que ya no están.
Me mira de soslayo, sus dedos jugando con los nuevos aros de oro en sus orejas. -Quería encontrarte, así que termine aquí. Pero no puedo entrar.- Se acerca a la puerta. -¿Así que este es el lugar? ¿Este es el hall que estabas buscando?

Asiento, viendo sus zapatos y cartera de diseñador, y enojándome cada vez más. Yo la traigo a Summerland así me ayuda a salvar la vida de alguien, y todo lo que ella quiere hacer es salir de compras.

-Lo sé,- Dice, respondiendo a los pensamientos en mi cabeza. -Me deje llevar, y lo siento. Pero estoy lista para ayudarte si todavía lo necesitas. ¿O ya conseguiste todas las respuestas que buscabas?
Presiono mis labios juntos y miro el suelo, meneando la cabeza cuando digo,

-Yo um… me encontré con algunos problemas.- Una ola de vergüenza me sobrepasa, especialmente cuando recuerdo como el problema fue por mi culpa. -Y me temo que estoy de nuevo donde empecé,- agrego, sintiéndome como la perdedora más grande del mundo.

-¿Quizás yo pueda ayudar?- Sonríe, apretando mi brazo para que sepa que es sincera.
Pero yo sólo me encojo, dudando que pueda hacer mucho a estas instancias.

-No te rindas tan fácilmente- Dice. -¡Después de todo esto es Summerland, todo es posible aquí!
La miro, sabiendo que es verdad, pero también sabiendo que tengo trabajo serio que hacer en casa en el plano de La Tierra. Trabajo que va a requerir toda mi atención y concentración, sin distracciones permitidas.

Así que mientras lidero la caminata para bajar los escalones, la miro y digo,

-Bueno, hay una cosa que puedes hacer.

sábado, 24 de diciembre de 2011






Mis dulces lectoras os deseo FELIZ NAVIDAD!! que vuestra estrella brille con fuerza, que todos vuestros deseos se hagan realidad... Os amo!!!

jueves, 22 de diciembre de 2011

Solos tú & yo * Capítulo 24






ADAPTACIÓN

Capítulo 24:

Ellas me conducen hacia abajo a una serie de calles, las dos marchando una al lado de la otra, sus
pasos agigantados tan moderados y rápidos que me esfuerzo por seguir. Pasamos los vendedores
promoviendo todo tipo de mercancías – todo desde velas de baño para los adornos de madera – sus
clientes alineándose cuidadosamente por aquellas mercancías envueltas y ofreciendo solo una
palabra amable o sonrisa a cambio. Caminamos junto a las fruterías, dulcerías, y algunas boutiques
de moda, antes de hacer una pausa en una esquina cuando un carruaje llevado por caballos cruza
nuestro camino seguido por un chofer manejando un Rolls Royce.

Y justo cuando estoy a punto de preguntar como todas estas cosas pueden existir en un lugar, como
aparentemente edificios antiguos pueden encontrarse al lado de los refinados, y los diseños más
modernos, Senna me mira y dice:

-Ya te lo dije. Summerland tiene la posibilidad de cualquier cosa. Y
ya que gente muy diferente desea cosas muy diferentes, más todo lo que puedas pensar ha sido
traído a crearse.

-¿Así que todo esto fue manifestado?- digo, mirando alrededor con asombro, mientras Senna asiente
y Zafrina continua directamente hacia adelante. -¿Pero quién está manifestando estas cosas?- ¿Ellos
son excursionista como yo? O ¿están vivos o muertos? Miro entre Senna y Zafrina, sabiendo que mi
pregunta aplica para ellas también, porque aunque parecen ser normales por fuera, hay algo muy
extraño en ellas, algo casi – misterioso – y eterno también.

Y justo cuando mi mirada se posa en Senna, Zafrina decide dirigirse a mí por primera vez hoy,
diciendo:

-Deseaste encontrar los templos así que estamos ayudándote, pero no te confundas, no
estamos bajo ninguna obligación de contestar tus preguntas. Algunas cosas en Summerland no son
de tu incumbencia.

Trago con dificultad, mirando a Senna, y preguntándome si ella intervendrá y se disculpara por su
hermana, pero ella solo nos conduce abajo a otra calle bien-poblada, a un callejón vacio, y a una
avenida tranquila donde se detiene ante un magnífico edificio.

-¿Dime lo que ves?- pregunta ella, tanto ella y su hermana miran detenidamente hacia mí.
Miro fijamente el magnífico edificio ante mí, mis ojos ensanchándose mientras mi boca se deja caer
de asombro, contemplando sus hermosos y complicados detalles, su gran tejado sobresaliendo, sus
imponentes columnas, sus impresionante y cambiante, evocación de imágenes de Partenón, el Taj
Mahal, la gran pirámide de Giza, el templo de Lotus, mi mente tambaleándose con imágenes
mientras el edificio se transforma y se transforma, hasta que todos los templos y maravillas del
mundo son claramente representados en su continua – fachada cambiante.

¡Lo veo – lo veo todo! Pienso, incapaz de pronunciar una palabra. La impresionante belleza ante mi
me ha dejado muda.

Doy vuelta hacia Senna, preguntándome si ella ve lo que yo veo, y viendo cuando ella jala
fuertemente del brazo a Zafrina mientras dice:

-Te lo dije

-El templo se construye por medio de energía, amor, y conocimiento de todas las cosas buenas-sonríe. -Aquellos que pueden ver eso se les permite entrar.-

Es la segunda vez que oigo eso, corro hasta los grandes escalones de mármol, ansiosa por pasar
esta magnífica fachada y ver lo que hay dentro. Pero justo cuando alcanzo la gran puerta doble, me
giro para decir:

-¿Vienes?

Zafrina solo se queda mirando, sus ojos apaciguándose, sospechosos, deseando que ellas nunca se
hubieran topado conmigo. Mientras Senna niega con la cabeza y dice:

-Tus respuestas se encuentran adentro. Ya no necesitas de nosotras ahora.

-¿Pero donde comienzo?

Senna mira detenidamente a su hermana, un intercambio privado pasa entre ellas, luego gira hacia a
mí y dice:

-Debes buscar los registros Akashi, es un registro permanente de todo lo que alguna vez
se ha dicho, pensado, o hecho – o lo que alguna vez se dirá, pensara, o hará. Pero solo los
encontraras si te lo propones, si no...- ella se encoje de hombros, deseando dejarlo ahí, pero la mirada
de puro pánico en mis ojos la lleva a continuar-Si no quieres saberlo, entonces no lo sabrás. Es tan
simple como eso.

Parada allí, pensando como eso no era lo menos tranquilizador, y sintiéndome casi aliviada cuando
ambas giran para marcharse.

-Y ahora debemos irnos, señorita Bella Swan- dice ella, usando mi nombre completo aun cuando
estoy segura que nunca lo reverle. -Aunque estoy segura que nos encontraremos de nuevo.

Miro mientras ellas se alejan, recordando una última pregunta cuando digo:

-pero como regreso? ya sabes, una vez que termine aquí?

Mirando como Zafrina da la vuelta rígidamente y Senna gira, una sonrisa paciente se extiende por su
cara mientras dice:

-De la misma manera en que llegaste, por el portal, por supuesto.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Así es la Vida * Capítulo 2



CAPÍTULO 2:


Al entrar en clase, me di cuenta que algo había cambiado, no exactamente en el sentido literal de la palabra, sino en algo distinto.

Me senté en mi sitio. Las mesas de la clase formaban una especie de “u”, de esa forma todos nos podíamos ver a todos.

El tutor, entró, era un sustituto de nuestra verdadera tutora Senna, ella había cogido la baja por maternidad, ya que había tenido un bebé precioso. Nuestro actual tutor se llamaba James, era un hombre alto y llevaba gafas, siempre tenia su ordenador portátil debajo el brazo, siempre lo llevaba con él. Era un hombre un poco pesado, aunque me reía mucho con él, al igual que el resto de la clase.

James-quería que lo llamáramos por su nombre- se puso a trabajar, a corregir nuestros exámenes, para ser más exactos, ya que él también nos impartía la asignatura de lengua. 

Mientras tanto nos dejaba hacer lo que quisiéramos, como hablar o estudiar,- el noventa y nueve por ciento de las veces era hablar-.

A mi lado se sentaba Leah y enfrente Jane, siempre estábamos las tres juntas. Detrás de mi, se sentaba un chico de pelo castaño y ojos negros, era más alto que yo y también era delgado, él se llamaba Jacob, era un chico repetidor, pero no de los que se meten en líos, como otros tantos,sino que era bastante “bueno”, nunca entendí porque había repetido.

Siempre lo había encontrado un chico normal, sin nada que me llamase la atención.
Pero no se cual fue el preciso instante de aquel día soleado que lo vi de otra forma, con otros ojos, sin darme cuenta empezó a llamarme la atención.

Él no se había fijado en mi, ni si quiera había hecho nada especial para que yo me fijara en él. Pero no se que paso, sus ojos me parecieron los más bonitos que había visto nunca, aunque eran los mismos de siempre. Sentí que expresaban algo diferente ese día. Y no se porque empezó a parecerme guapo, empezó a tener esa “chispa”.

Aunque no le di importancia -creí que no era nada importante, simples hormonas-, estuve pensando en él durante todo el día, no podía sacármelo de la cabeza.

Cuando terminaron las clases me fui hacia mi casa, con la esperanza que ya había terminado el día, y que en el día siguiente todo volvería ser igual que la semana anterior, cuando aun no había encontrado la “chispa” en Jacob. En ese momento solo pensaba en poder aprobar el curso, como pudiera, no quería pensar en chicos, ni se me paso por la mente hacerlo.

Cuando llegue, deje la mochila encima de la cama, me cambie de ropa, para poder estar más cómoda, y me dirigí hacia la cocina para prepararme la pizza como me había dicho mi madre por la mañana.

Cuando termine de comer deje el plato en el fregadero -en ese momento no tenia ganas de ponerme a fregar-, y me fui hacia mi habitación, porque tenia que pensar, debía de pensar en lo que había sucedido, no podía ser que ahora, en este preciso momento, cuando menos quería, cuando no lo quería, voy y me cuelgo por un chico, el cual nunca me había hablado, ni yo a él tampoco, ni tampoco nos habíamos mirado, excepto cuando por la mañana vi sus bonitos ojos color negros, no, no eran bonitos, eran los mismos ojos de siempre, pero... eran tan bonitos...

Esa noche, soñé con él. Iba andando por la orilla de la playa, de repente aparecía él corriendo hacia mi dirección, pero me pasaba, sin darse cuenta que yo estaba ahí, y yo me quedaba quieta, no me podía mover, en cambio él seguía corriendo a mis espaldas, y yo me quedaba bobamente observándolo, de repente él se giraba y me miraba fijamente con sus ojos verdes y una bonita sonrisa en la boca. En ese preciso momento sonó el despertador. Y todo termino, el sueño acabo, y volvía a comenzar un nuevo día, otro día que podía volver a ver ese príncipe, ese príncipe que me había tocado por potra, y que yo en un principio nunca quise, pero que después de ese sueño que me dejo traspuesta, me estaba pensando si tirar el ticket para no poder devolverlo jamas.

Me arregle como siempre, como cada mañana. Desayune, y me fui pitando hacia el instituto- como siempre llegaba tarde-.

Cuando entre en clase estaba ahí, sentando, ablando con su compañero. Pero hubo algo extraño. Se quedo mirándome bobamente y cuando yo le dirigí la mirada él bajo la cabeza, como aquel que no quiere la cosa. ¿que había sucedido?¿me estaba volviendo loca, o el también me estaba mirando?¿se fijo en mi?, no estaba al cien por cien segura de las respuesta a las preguntas que me había formulado en menos de un segundo, lo único que sabia, con mucha seguridad, porque lo estaba viendo con mis propios ojos en ese preciso momento es que Jacob estaba sonrojado, ¿porque me había dado cuenta que le miraba? Eso no lo sabia.

Me senté en mi sitio sin poder sacarme de la cabeza ese color hermoso de sus mejillas. En toda la hora de ingles tuve la extraña pero agradable sensación de que me estaba mirando, y que no podía dejar de hacerlo.

Sonó el timbre y nos tocaba biología, él se fue sin levantar la cabeza del suelo pero pude percibir una bonita sonrisa en sus labios. Pero paso algo que no me esperaba en clase no entro la profesora se biología sino que entro la de física.

-La señorita Jessica no va a venir hoy. Estaremos todos juntos, los de física y los de biología.

Dicho esto, pasaron varias cosas a la vez, entraron los de física, Leah se puso roja, Paul se sentó al lado de Leah y a mi lado se sentó... Jacob.

Cuando paso esto, se escucharon las risas de Jane y diversos comentarios de los chicos de física.

-Shh...silencio o pongo deberes- dijo con tono autoritario la profesora Heidi.


Premio!



REGLAS
-Subir las preguntas y la foto al blog
-Nombrar y poner el link del blog que te dio el premio
-Nominar a todas las personas que quieras
-Describe tu personalidad

*Preguntas:
·te gustaría tener otro hermano?
la verdad, es que no... jajajaj

·te gusta la fecha de tu cumpleaños?
no me molesta :)

·que es lo que más te gusta de tu blog?
lo que más me gusta, es poder tener un lugar donde poder "escupir" todo eso que mi loca mente crea

·tienes una mascota? como se llama?
tengo varias. tengo 5 degus, y una perrita ^^

·quien te gusta más taylor lautner o robert pattinson?
me gustan los dos, taylor es el que tiene el cuerpo, ese que cuando lo ves, dices "oh my god!" y robert es el chico sexy, ese que no le puedes sacar el ojo de encima.... (babitas)

·tienes twitter?
si!

·cuantos hijos te gustaría tener?
ff.... creo que no estoy para pensar en eso.... jajajaj

·que es lo más chistoso que te ha pasado?
mmm.... nose.... jajajajaj xD

·a que le tienes temor?
a sufrir......

·que país te gustaría conocer?
cualquiera! adoro viajar!

*GRACIAS a mi amoreee mari del blog http://sangreyhielo.blogspot.com

*ESTE PREMIO ES PARA TODAS LAS PERSONAS QUE DÍA A DÍA SE MOLESTAN EN PASAR POR MI RINCÓN!

*MI PERSONALIDAD: soy una persona divertida, alocada, demasiado madura para la edad que tengo.....

martes, 6 de diciembre de 2011

Solos tú & yo * Capítulo 23



ADAPTACIÓN

Capítulo 23:

No tenía idea de que sería tan fácil. No creí que fuésemos capaces de llegar allí. Pero después de


dirigirnos a través del ritual de cerrar los ojos e imaginar un portal brillante con luz resplandeciente,

ambas juntamos nuestras manos y lo atravesamos, aterrizando juntas en esa extraña y flotante

grama.

Bree me mira con los ojos y su boca bien abiertos, pero incapaz de poder articular palabras.

Yo solo asiento y miro alrededor, sabiendo exactamente como ella se siente porque, aunque ya he

estado aquí antes, eso no lo hace menos surrealista.

-Oye, Bree- digo levantándome y sacudiendo la parte trasera de mis jeans, dispuesta a servir de guía

turística y mostrarle cuan mágico puede ser este lugar. -Imagina algo. Cualquier cosa, como un

objeto, un animal, incluso una persona. Solo cierra tus ojos y velo tan claro como puedas y luego…-

Yo observo como ella cierra sus ojos y mi emoción crece mientras ella frunce el entrecejo y se

concentra en el objeto que eligió.

Y cuando ella abre otra vez sus ojos, se lleva las manos a su pecho y mira directamente al frente,

llorando, -¡Ay! No puede ser… pero mira… ¡se parece tanto a él y es tan real!-

Ella se arrodilla en la grama, juntando sus manos y riendo con emoción mientras un hermoso Golden

Retriever salta a sus brazos y acaricia sus mejillas a lengüetazos y ella lo abraza fuerte contra su

pecho, murmurando su nombre una y otra vez, y yo sé que es mi deber advertirle que él no es real.

-Eh, Ava, lo siento, pero me temo que él no...- Pero antes de que pueda terminar, el perro se deshace

de su agarre, borrándose como un patrón de vibrantes píxeles que pronto desaparecerá por

completo y cuando veo la devastación en su rostro, mi estómago da un vuelco sintiéndose culpable

por haber iniciado este juego. -Debí haberte explicado- le digo, deseando no haber sido tan

impulsiva. -Lo siento mucho.-

Pero ella solo asiente, pestañeando para evitar las lágrimas mientras se sacude la grama de sus

rodillas. -Esta bien. De veras. Sabía que era demasiado bueno para ser real. Pero nada más verlo

así otra vez, haber tenido solo ese momento...- Ella se encoje de hombros. -Bueno, incluso si no

hubiese sido real, no me arrepiento ni por un segundo. Así que tú tampoco lo hagas ¿bueno?- Ella

toma mi mano y la aprieta. -Lo he extrañado mucho y el haberlo tenido por esos breves segundos

fue como un regalo muy valioso. Un regalo que experimenté gracias a ti.-

Yo asiento, tragando con esfuerzo y deseando que sus palabras sean sinceras y aunque podríamos

pasar las próximas horas manifestando todo lo que nuestros corazones quieran, la verdad es que mi

corazón solo desea una cosa. Además, después de ver la reunión de Bree y su amada mascota, los

placeres de los bienes materiales ya no parecen valer la pena.

-Así que esto es Summerland- ella dice, mirando todo a su alrededor.

-Esto es- yo asiento. -Pero lo único que siempre he podido ver es este campo, ese arrollo y un par

de cosas que no existían hasta que yo las manifesté. Ah, ¿y ves ese puente, más allá en la distancia,

en donde está la niebla?-

Ella gira, asintiendo cuando lo ve.

-No te acerques a él. Lleva hacia el otro lado. -
Bree se le queda mirando y sus ojos se entrecierran cuando dice, -Me pregunto que pasaría si

intentaras cruzarlo. Ya sabes, sin morir, sin esa clase de invitación.-

Pero yo solo me encojo de hombros, no tengo ni la más mínima curiosidad de intentarlo para saber.

-Yo no lo recomendaría,- le digo, mirando la apariencia de su mirada y dándome cuenta de que ella

en realidad esta considerándolo. Se está preguntando si ella debería intentar cruzarlo solo por simple

curiosidad. -Podrías no regresar,- añado, intentando transmitir la potencial seriedad del asunto, ya

que ella no parece entenderlo. Pero supongo que Summerland tiene ese efecto. Es tan hermoso y

mágico, que te tienta a arriesgarte a hacer cosas que normalmente no harías.

Ella me mira, aún sin estar completamente convencida, pero deseosa de seguir viendo cosas en

lugar de quedarse aquí sentada. Así que enlaza su brazo con el mío y dice, -¿Por dónde

comenzamos?-

Como ninguna de las dos tenemos idea de por dónde comenzar, comenzamos por caminar,

dirigiéndonos hacia la pradera de flores danzantes, abriéndonos camino entre los árboles pulsantes,

cruzando el arroyo cuya agua es de todos los colores como el arcoíris y esta habitado por toda clase

de peces, hasta que finalmente encontramos un sendero que, luego de vagar por muchas curvas y

serpenteos, nos conduce hacia una carretera vacía.

Pero no es una carretera de ladrillos amarillos, o pavimentada con oro. Esta es una carretera regular,

hecha con el asfalto que ves todos los días, como el tipo de carreteras que ves en tu casa.

Aunque debo admitir que es mejor que las carreteras de casa porque esta está limpia e inmaculada,

sin hoyos ni marcas de gomas. De hecho, todas las cosas aquí son tan resplandecientes y nuevas,

que pensarías que nunca antes han sido usados, cuando la verdad es, o al menos la verdad según

Bree, que Summerland es más antiguo que el tiempo.

-¿Exactamente qué sabes sobre estos templos, o Grandes Salones de Aprendizaje, como tú les

llamas?- Le pregunto, levantando la vista para observar un impresionante edificio de mármol blanco

con toda clase de ángeles y criaturas míticas talladas en sus columnas y me pregunto si ese será el

lugar que estamos buscando. O sea, luce elaborado, serio e impresionante, pero no es exactamente

formidable como yo imaginé que sería un salón de aprendizaje superior.

Pero Bree se encoje de hombros, como si ya no le interesara el tema. Lo cual me parece bastante

descomprometido para mi agrado.

Ella estaba tan segura de que las respuestas estaban aquí, fue tan insistente en juntar nuestra

energía y viajar juntas, pero ahora que lo hemos hecho, esta demasiado prendada con el poder de la

manifestación instantánea para concentrarse en nada más.

-Sólo sé que existen,- ella dice con sus manos extendidas ante ella y girándolas de un lado a otro.

-He leído sobre ellos varias veces en mis estudios.-

Y yo pienso ¡Pero ahora lo único que pareces estar estudiando son esos anillos con enormes joyas

incrustadas que has manifestado en tus dedos! sin decir las palabras, pero sabiendo que, si ella está

lo suficientemente interesada para observar, vería el desagrado estampado en mi cara.

Pero ella solo sonríe y manifiesta su brazo lleno de pulseras que combinen con sus nuevos anillos y

cuando comienza a mirar a sus pies, pensando en manifestar nuevos zapatos, sé que es hora de

traerla de vuelta.

-¿Qué debemos hacer una vez lleguemos allí?- Le pregunto, determinada a lograr que ella se

concentre en la verdadera razón por la cual estamos aquí. O sea, yo hice mi parte, así que lo menos

que ella podría hacer es ser recíproca y ayudarme a encontrar el camino. -¿Y qué es lo que

debemos investigar una vez lo encontremos? ¿Dolores de cabeza repentinos? ¿Repentinas oleadas

de incontrolable sudor? ¿Nos dejaran entrar, siquiera?-

Yo me volteo, esperando un sermón sobre mi persistente negatividad, mi rampante pesimismo que

desaparece por un tiempo, pero jamás desaparece por completo… pero me encuentro con que ella

ya no está allí.

¡Y me refiero a que ella está completamente, inconfundiblemente, cien por ciento desaparecida!

-¡Bree!- Le llamo, dando vueltas y vueltas, tratando de ver entre la brillante niebla, el resplandor

eterno que emana de ningún lugar en específico, pero se las arregla para cubrir todo aquí. -¿Bree,

dónde estás?- Grito, corriendo hacia el centro del largo y vacío camino y deteniéndome para

observar por las ventanas y puertas y preguntándome por qué hay tantas tiendas, restaurantes,

galerías de arte y salones, cuando no hay nadie alrededor para usarlas.

-No la vas a encontrar.-

Doy la vuelta y me encuentro con una menuda chica de cabello oscuro parada frente a mí. Su pelo

lacio le llega a los hombros y sus ojos casi negros están enmarcados por un flequillo tan severo que

parece que ha sido cortado con una navaja.

-La gente se pierde aquí. Pasa todo el tiempo.-

-¿Quién.... quién eres?- Le pregunto, reparando en su blusa blanca almidonada, falda escocesa,

chaqueta azul y medias hasta la rodilla. El atuendo de una típica chica de escuela privada, pero sé

que esta no es una estudiante cualquiera. No si está aquí.

-Soy Senna- ella dice. Pero sus labios no se mueven y la voz que escuché viene de detrás de mí.

Y cuando me doy la vuelta, me encuentro exactamente con la misma chica riéndose mientras dice, “y

ella es Zafrina.”

Yo me giro otra vez y veo que Zafrina sigue detrás de mío, mientras Senna se le une. Dos chicas

idénticas paradas frente a mí. Todo sobre ellas -el pelo, la ropa, la cara, los ojos- son exactamente

igual.

Todo, excepto por las medias a la rodilla. Las de Senna se han caído, mientras que las de Zafrina
están ajustadas y bien puestas.

-Bienvenida a Summerland.- Senna sonríe, mientras Zafrina me mira con sospecha. -Sentimos lo de

tu amiga.- Ella golpea a su hermana, y como esta no responde, dice, -Sí, incluso Zafrina lo siente.

Solo que no lo va a admitir.-

-¿No sabes dónde puedo encontrarla?- Pregunto mirándolas a ambas y preguntándome de dónde

habrán venido.

Senna se encoge de hombros. -Ella no quiere ser encontrada, así que en cambio te encontramos a

ti.-

-¿De qué estas hablando? ¿De dónde vienes?- Le pregunto ya que en mis visitas anteriores nunca

había visto a nadie.

-Eso fue porque tú no querías ver a ninguna otra persona,- dice Senna, contestando el pensamiento

en mi cabeza. -Nunca lo habías deseado hasta ahora.-

Yo la miro con mi rostro inexpresivo y mi mente da vueltas ¿ella puede leer mis pensamientos?

-Los pensamientos son energía,- ella se encoje de hombros. -Y Summerland consiste de energía

rápida, intensa y magnificada. Tan intensa que puedes leerla.-

Cuando ella dice eso, recuerdo mi visita con Edward y como éramos capaces de comunicarnos

telepáticamente. Pero en ese entonces pensé que nosotros éramos los únicos.

-¿Pero si eso es cierto, entonces por qué yo no pude leer la mente de Bree? ¿Cómo fue ella capaz de

desaparecer así?-

Zafrina pone los ojos en blanco, mientras Senna se inclina hacia delante, su voz suave y baja, como si

estuviera hablando con niño pequeño, incluso cuando ellas lucen más jóvenes que yo. -Porque

tienes que desearlo para que lo puedas hacer.- Luego, al ver la expresión de mi rostro, ella explica,

-En Summerland todo es posible. Todas las cosas. Pero primero tienes que desearlo para traerlo a la

existencia. De lo contrario será solo una posibilidad, una de tantas posibilidades, sin manifestar e

incompletas.-

Yo la miro intentando comprender sus palabras.

-la razón por la cual no viste gente antes es porque no quisiste. Pero ahora, mira alrededor y dime lo

que ves.-

Y cuando miro alrededor, veo que ella tiene razón. Las tiendas y restaurantes ahora están llenas de

gente, una nueva exposición de arte cuelga en la galería y un tumulto de gente se agrupa en las

escaleras del museo. Y mientras me concentro en la energía de ellos y en sus pensamientos, me

doy cuenta de lo diverso que es este lugar. Hay nacionalidades y religiones de todo tipo, y todos

coexisten en paz.

Vaya, pienso mientras mis ojos miran a todas partes, tratando de captar todo.

Senna asiente con la cabeza. -Y al momento que deseaste encontrar el camino hacia el templo,

vinimos para ayudarte mientras Bree desaparecía.

-¿Entonces yo hice que ella desapareciera?- Pregunto, comenzando a comprender la verdad en todo

esto.

Senna ríe, mientras Zafrina dice que no con la cabeza y pone los ojos en blanco, mirándome como si

yo fuera la persona más idiota que haya conocido. -Difícilmente.-

-Entonces toda esta gente- Yo señalo a la muchedumbre. -¿Todos ellos están muertos?- Le dirijo la

pregunta a Senna porque ya me he rendido con Zafrina.

Y observo como ella se inclina y susurra en el oído de su hermana, causando que Senna se aleje y

diga, -Mi hermana dice que haces demasiadas preguntas.-

Zafrina hace una mueca, golpeándola fuerte en el brazo con su puño, pero Senna solo ríe.

Y mientras yo observo a las dos, reparando en la mirada calmada de Senna y la insistencia de Zafrina
en hablar con acertijos, me doy cuenta que, con todo y lo entretenido que sea, están comenzando a

fastidiarme. Tengo cosas que hacer, templos que encontrar y envolverme en este tipo de bromas

confusas se esta convirtiendo en una enorme pérdida de tiempo.

Y Recuerdo muy tarde que ellas dos pueden leer mis pensamientos cuando Senna asiente con la

cabeza y dice, -Como gustes. Te enseñaremos el camino.-

jueves, 1 de diciembre de 2011

Gracias :)

Muchas gracias a mari del blog http://sangreyhielo.blogspot.com por este premio. Gracias por felicitarme los dos años en el mundo blogger, de esta forma tan especial ;)







Muchas gracias a R3yn4 del blog http://nuevavidadejane.blogspot.com por este premio tan increible!!! la verdad es que me ha gustado mucho, y me alegra muchisimo que se haya acordado de mi, y me felicitará de una manera tan especial :)

Gracias al blog smilersheart.blogspot.com
por esta firma :)