Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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jueves, 26 de junio de 2014

El chico del departamento 512 * Capítulo 10


Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.

Summary: Fue en una tarde lluviosa en que con la llegada de ella se conocieron, no solo llegando a un nuevo departamento sino también a la vida de alguien más y a partir de ese momento sus vidas se entrelazaron sin pensarlo. Iluminando sus vidas al dar una vuelta de 180°; hasta donde los llevara esta relación que comenzaron sin saber exactamente el cómo comenzó.




EL CHICO DEL DEPARTAMENTO 512 * CAPÍTULO 10
by: AnaLau


Cap.10 Una cena acompañada de un interrogatorio.

Mientras que Edward y Bella descansaban plácidamente en la habitación de ella, en la empresa de Edward se libraba una batalla campal. 

Susana vs la rubia despampanante y voluptuosa de nombre Tanya, ya que esta insistía en hablar con Edward diciendo que era muy importante. 

- Señorita ya le dije que el señor Edward no se encuentra en el edificio, se reportó enfermo esta mañana y no sabría decirle cuando regresa – Dijo Susana de manera convincente, ya que ella conocía perfectamente a las mujeres como ella. 

- Huy mi Eddy esta enfermito – Dijo la rubia de manera empalagosa – Entonces necesito que me dé su dirección de inmediato. 

- Lo siento señorita pero yo no cuento con esa información, esa es información clasificada, ¿Usted acaso cree que el señor Cullen me la confiaría? 

- Ya sé que tú no eres nadie en esta empresa – Dijo la rubia con desdén – Entonces dime quien me puede dar esa información. 

- Bueno… esa información solo la conoce su padre, pero él tuvo que salir en el vuelo de esta mañana con rumbo a Londres y regresa hasta el próximo jueves – Improviso de repente Susana. 

- Está bien cuando venga mi Eddy dile que me hable y gracias por nada – Dijo Tanya haciendo una mueca de desprecio y salió. 

No es posible que no me haya buscado aun, de seguro esta con una de sus nuevas conquistas pero yo me encargare de espantarle a la nueva zorrita que este tras de él, pero para eso necesito saber dónde vive. Y con ese pensamiento Tanyase alejó del edificio.

Era un poco tarde cuando Edward despertó y busco a tientas su celular ya que no quería despertar a su ángel que aun dormía plácidamente a su lado, cuando lo encontró se dio cuenta de que tenía unas diez llamadas perdidas y unos cuantos mensajes de Tanya. 

"Mi querido Eddy, donde te has metido me has dejado muy solita, me entere de que estabas enfermito, dime donde estas Eddy y yo iré a cuidarte" 

No les dio importancia borro los registros y se dio cuenta de que tenía dos mensajes más uno de Alice: "Está bien, sabes que no se libraran de mi así es que nos vemos a las 7:30 pm en mi departamento". 

Y un último mensaje de Susana: "Disculpe por molestarlo, pero la loca de la señorita Tanya ha venido a buscarlo e insiste en querer verlo incluso me pidió su dirección, pero no se la di, espero no haberme equivocado, ya que me dijo que no estaría para nadie el día de hoy". 

Se fijó en la hora y vio que eran casi las 6 de la tarde por lo que su ángel podría dormir un poco más, se acomodó de nuevo junto a ella viéndola dormir pero no pudo contener sus ganas y comenzó a acariciar su cabello. 

- Mmm, Edward – Dijo en un murmullo Bella y Edward pensando que la había despertado retiro su mano un poco apenado, pero ella se giró y pasó uno de sus brazos por la cintura de él – Edward te amo –Volvió a decir en un susurro con los ojos cerrados, entonces entendió, Bella hablaba dormida. 

- Yo también te amo – Le dijo Edward en un susurro. 

- Te amo mucho… soy muy feliz – Dijo de nuevo dormida. - Oh mi dulce Bella me haces tan feliz al saber que protagonizo tus sueños – Dijo Edward feliz tanto que sentía que el corazón se le salía del pecho – Tú has hecho que vuelva a sentir, que vuelva a amar, has revivido este corazón que pensé estaba muerto y seco. Eres mi vida, te amo por sobre todas las cosas te he entregado mi corazón puedes hacer lo que quieras con el – Dijo Edward mientras besaba su cabello y Bella sonreía. 

Cuando ya era hora de que se levantaran y arreglaran a Edward se le ocurrió una idea loca. 

Se levantó con mucho cuidado deshaciendo el abrazo de Bella y colocándole una almohada, se medió vistió lo más rápido que pudo, pero cuando se estaba poniendo la camisa se dio cuenta de que le faltaban casi todos los botones. 

Hay mi dulce Bella cómo es posible que piense que no es sensual, si toda ella me vuelve loco y cuando se deja llevar es tan provocativa y ayer ¡Oh mi dios casi me destroza la camisa! pensó Edward con una pícara sonrisa al recordar como Bella desesperada ayer le quito la camisa a jalones. 

Una vez que se encontró decentemente vestido se fue hacia la puerta, se asomó con cuidado ya que no quería encontrarse con nadie en especial con Alice, corrió hacia su departamento y salió en tiempo record ya que en menos de 5 minutos estaba de nuevo con Bella y dándole un tierno beso en los labios la despertó. 

- Mi amor, ya es hora de levantarse, anda se nos va a hacer tarde – Dijo dulcemente Edward. 

- No, cinco minutitos más – Dijo aun dormida Bella. 

- Anda amor se nos hace tarde y Alice nos va a venir a buscar y nos va a sacar a rastras tal y como y estamos y no quieres que nos encuentren aquí desnudos ¿Verdad? – Le susurró al oído.

- ¡Alice! No, no, anda que se nos hace tarde y solo yo te puedo ver desnudo – Dijo saltando de la cama y parándose de golpe y fue cuando lo observo bien – ¡Oye tú ya te vestiste! – le reclamo Bella 

- Tenía que salir no quieres que Alice me vea con la camisa rota verdad, te imaginas lo que va a pensar – Dijo pícaramente mientras le señalaba los botones faltantes haciendo que Bella se pusiera colorada. 

- Lo siento no fue mi intensión arruinarte la ropa, no sé qué fue lo que me paso, te prometo comprante una camisa nueva – Dijo Bella apresuradamente sonrojándose aún más. 

- Se nos hace tarde que te parece si nos damos una ducha rápida, ya vengo preparado – Dijo Edward mientras señalaba la ropa que dejo en una silla que estaba en la habitación. 

- Me gusta la idea ¿Quién entra primero tú o yo? 

- Tengo una mejor idea, porque no entramos los dos juntos – Decía Edward mientras jalaba a Bella hacia el baño. 

Una vez dentro abrió las llaves del agua y cuando obtuvo la temperatura adecuada, Edward se despojó de su ropa y se volteó a ver a Bella que tenía la mirada como la de un niño que ve el juguete con el que ha soñado. 

Cuando se dio cuenta de que Edward la observaba toda ella se puso roja, él le dedico una sonrisa torcida y se acercó a ella. 

- Ven mi amor se nos hace tarde – Dijo Edward y le quito la sabana que era lo único que llevaba puesto. 

Ahora fue el turno de él para quedarse viendo de la misma manera a su ángel. 

Con ternura la jalo hasta que ambos estuvieron bajo el chorro de agua y disfrutaron de la calidez del agua, se enjabonaron mutuamente cuidando el uno del otro hasta que se les acabo el agua y tuvieron que salir Edward salió primero y cogió una gran toalla y la envolvió con ella mientras la abrazaba. 

- Te amo, eres tan hermosa – Le susurró Edward al oído haciendo que Bella se estremeciera. 

- Yo también te amo, pero será mejor que nos apuremos antes de que Alice venga hacia aquí – Ambos salieron del baño y se dispusieron a arreglarse. 

Edward termino primero debido a que Bella no sabía que ponerse, arreglo la cama y salió hacia la sala con la finalidad de darle un poco de privacidad. 

Una vez en la sala se dirigió hacia la cocina en busca de un vaso de agua y cuando se lo termino observo los platos sucios de la mañana y recordó que había quedado en que le iba a ayudar a lavarlos, se arremango las mangas de la camisa y se puso a lavar los platos. 

Cuando se estaba secando las manos al terminar escucho pasos a su espalda por lo que se giró y se quedó paralizado al ver a Bella con unos vaqueros sencillos que se le ajustaban perfectamente a sus piernas y una blusa lisa de color azul eléctrico que hacía que su piel se viera aún más cremosa y suave, tenía un maquillaje sencillo ya que ella no lo necesitaba, el cabello le caía libremente por la espalda. 

- Este… no tenías que dedicarte a limpiar el departamento pero gracias – Se acercó a él dándole un tierno beso – Vamos se nos hace tarde. 

- Estas tan hermosa y aún estamos a tiempo ya que Alice organizo la cena en su departamento. 

- ¡Oh no!, eso es demasiada privacidad que hará que pueda preguntar libremente – Dijo espantada Bella imaginándose como la acorralaría Alice hasta que le dijera todo lo que quisiera. 

- No te preocupes. No me había dado cuenta de que por eso no había hecho un gran alboroto, pero nos limitaremos a decirles que estamos juntos y fin de la historia sin más detalles – dijo Edward contundentemente. 

Salieron del departamento tomados de las manos y al llegar a la puerta como todo un caballero Edward se adelantó para abrirla y darle paso a Bella. 

Apenas salir Bella se detuvo al observar a Mike que la esperaba donde siempre, pero al verla se acercó mientras saludaba a Bella muy efusivamente. 

- Hola Bella, hoy estas más hermosa que de costumbre, lista para irnos a… - Dijo Maike quien se quedó callado cuando se dio cuenta de que Edward terminaba de salir del departamento de Bella y la tomaba de la mano. 

- Hmm… este Mike lo siento… - Comenzaba a decir Bella cuando Edward la tomo de la cintura jalándolo hacia él. 

- Claro que esta lista, pero no para irse contigo – Dijo Edward apretando los dientes. 

- Oye no estoy hablando contigo Cullen y para tu información Bella y yo tenemos una cita así que lo siento. 

- Amor por favor déjame arreglarlo si, dame cinco minutos – Le suplico Bella en un susurro para evitar que Edward golpeara a Mike. 

- Está bien amor, te doy dos minutos además creo que deje mis llaves en el apartamento, me prestas las tuyas – Dijo Edward subiendo el tono de voz con doble intensión dejando en claro que Bella era suya y lo reafirmo con un beso para nada casto que hizo que Bella se sonrojara. 

- Toma, no tardes o Alice nos va a matar – Dijo Bella ansiosa. 

Edward tomo las llaves y para sombro de Mike se metió de nuevo al departamento de Bella con toda la confianza del mundo, que en cuanto entro se pegó a la puerta para poder escuchar lo que decían. 

- Mike lo siento mucho la verdad es que olvide que habíamos quedado y pues Alice quiere que la vayamos a ver y ya sabes cómo es ella y más cuando no se sale con la suya – Dijo Bella esperando que su pretexto le sirviera. 

- Ok, ya será para la próxima, pero dime que es que ¿Ahora eres la nueva conquista de Cullen? – Cuestiono Mike. 

- Es Edward y eso no es algo de tu incumbencia – Dijo un poco molesta Bella. 

- Solo te digo una cosa; ándate con cuidado con él, yo la verdad no sé qué le ven las mujeres que siempre lo buscan, tal vez sea el dinero no lo sé, pero si te digo que él no es de una sola mujer y espero que no te lastime ya que no tardara en cambiarte por la nueva modelo que se le aparezca enfrente – Dijo Mike. 

- Mira Mike, yo no sé cómo es que estas tan seguro de que tiene tantas conquistas si casi nunca está aquí, además yo no soy ninguna interesada entendiste y para terminar ya te dije que esto no es de tu incumbencia y si estoy saliendo con Edward es porque yo así lo quiero ¿Entendiste?, tú no tienes derecho a decirme con quien puedo salir y con quien no, ¿Estamos? – Dijo una muy furiosa Bella. 

- Yo en ningún momento dije que tú fueras una interesada, sé que las mujeres con las que normalmente sale son unas interesadas porque se les nota, ninguna pierde la oportunidad de salir con él y aparecer en las diferentes revistas en las que se observa que él se deja querer por esas mujeres hasta que se aburre y busca a otra, solo te estoy diciendo que te cuides – Dijo de manera conciliadora Mike. 

Él estaba seguro que Edward la dejaría pronto y tenía que aprovechar esa oportunidad para poder consolarla. Por otro lado Edward estaba que echaba chispas por los ojos, pero desgraciadamente Mike no había dicho muchas mentiras ya que lo de las mujeres era cierto. 

Edward las utilizaba hasta que se aburría de ellas y las cambiaba como si fueran cualquier cosa, pero él no lastimaría a Bella, él de verdad la amaba. 

- Ya, pero te lo vuelvo a decir que yo no necesito que me cuides ya estoy demasiado grandecita como para saber lo que estoy haciendo, además Edward me ama y no quiero que vuelvas a insinuar nada sobre él, ahora si no te importa tengo que ver a Alice – Dijo Bella defendiendo como una fiera a su amor. 

Ese acto lleno de orgullo a Edward al saber que su ángel lo cuidaba, pero al mismo tiempo se sintió poco merecedor de su amor pero ella lo amaba y no tenía miedo de gritarlo a los cuatro vientos. 

- ¡Las encontré amor! – Exclamo muy feliz Edward – No me lo vas a creer pero fueron a dar debajo de la cama. 

- Está bien nos podemos ir – Dijo aun un poco molesta Bella. 

- No te enojes mi amor, además yo sé cómo quitarte ese mal humor – Dijo Edward mientras que con la mirada le decía a Mike que desapareciera y se volvió a besar a Bella haciendo que perdiera hasta el hilo de sus pensamientos y de que estaban en el pasillo. 

- Oigan chicos ya tuvieron todo el día, además aquí todos los pueden ver – Dijo muy feliz Alice, haciendo que la pareja se separa de golpe y Mike se fuera furioso al saber que llevaban todo el día juntos encerrados en el departamento de Bella por el tono en el que hablo Alice. 

- Hola Alice, disculpa – Dijo Bella un tanto sonrojada. - No hay por qué pedir disculpas solo somos un par de enamorados, ¿Verdad pequeña Alice? – le dijo muy feliz y orgulloso Edward. 

- Claro Ed, pero hay que pasar porque no me desgaste cocinando para que se quede. 

- Tú cocinando Alice no me hagas reír, y si es cierto prefiero pasar de tu comida, no te ofendas – Dijo Edward en broma. 

- Vale, está bien lo compre y lo demás lo preparo Emmy, pero me costó convencerlo y eso cuenta – Dijo enseñándole la lengua a Edward y sin más pasaron al departamento de Alice. 

- Hola chicos ¿Cómo están? – Pregunto un muy feliz Emmett 

– Bueno que pregunta más tonta la mía, ya veo que están más que bien, Ed que gusto de volver a verte, Bells estas hermosa como siempre mi niña – Les dijo a cada uno mientras los abrazaba. 

- Muchas gracias Emmett – Dijeron ambos y pasaron a la sala cuando el timbre sonó y Emmett se paró y fue corriendo de inmediato hacia la puerta como un niño que va a abrir sus regalos de navidad. 

- ¿Quién es? no sabía que íbamos a estar acompañados – Pregunto Edward 

- Hola – dijeron los gemelos Hale mientras pasaban a reunirse con los demás. 

- Hola Edward, que bueno es verte, pero te vez un poco raro, ¿Que no fuiste a trabajar hoy? Estas como que muy relajado – Dijo en forma de saludo Jasper – Hola Bella que bueno volver a verte, hola Alice se puede saber de qué se trata todo esto – Fue diciendo Jasper a modo de saludo a los demás. 

- Hola a todos – Dijo Rosalie aunque se veía más feliz de lo normal 

- Hola chicos pasen siéntense o acaso ¿Ya quieren cenar? – Pregunto Alice.

- La verdad es que me gustaría cenar primero – Dijo Rose

- Está bien entonces creo que pasaremos al comedor – Dijo muy feliz Alice que iba tomada de la mano de Jasper. 

Lo que a nadie paso desapercibido fue que de la misma manera iban Edward y Bella, pero nadie dijo nada ya que el interrogatorio vendría después ya que nadie quería arruinar la cena y de eso todos estaban consientes. 

Una vez que terminaron de cenar y agradeciendo la comida que estaba muy rica, Emmett se levantó y hablo. 

- Bueno es hora de que comience la parte interesante de esta pequeña reunión, solo quiero darles la noticia más feliz que he dado nunca y es que soy el hombre más feliz de la tierra, porque por fin mi querida Rose acepto darme una oportunidad y le prometo aquí con todos ustedes como testigos que pondré todo de mi parte para que esté a gusto a mi lado y me ame como yo la amo a ella. 

- Oh mi Emmy yo también te amo, y lo que dijiste fue muy dulce de tu parte – Contesto Rose con voz melosa, ¿De cuándo acá Rose era tan romántica? 

- Bueno, bueno como que aquí hay mucha miel, Em solo te puedo pedir que cuides mucho de mi hermana, y estoy de acuerdo en todo lo que has dicho menos e una cosa, hay algo que no apruebo – Dijo Jasper un poco serio. 

- Oye tú no tienes derecho a decir que apruebas o que no entendiste, porque yo nunca te he discutido que salgas con la pequeña bola de energía ¿Verdad? – Dijo Rose con la voz seria y osca de siempre. 

- Rose, me dejas terminar si gracias, bueno como tú dices mi hermosa bolita de energía me hace sentirme el hombre más feliz del mundo y eso es lo que no estaba de acuerdo. 

- Bueno pero creo que se olvidan de mi – Dijo Edward dejando a todos un tanto extrañados ya que en cuanto se ponían medio melosos él se molestaba y se iba debido a que no tenía como hablar con ellos de los mismos temas del amor y no solo de pasión desmedida. 

– Si ustedes son los hombres más felices del mundo, entonces yo soy el hombre más feliz del universo entero, no hay nadie más feliz que yo en estos momentos – Dijo Edward dejando a todos asombrados, mientras que tomaba de la mano a Bella. 

- ¿Edward? – Preguntaron al unisonó Jasper y Emmett – No lo puedo creer por dios dinos quien eres y que le hiciste a Edward. 

- Miren dejen de decir estupideces soy yo, lo que pasa es que soy tan feliz por estar aquí al lado de esta adorable señorita – Dijo Edward señalando a Bella que en aquel momento se puso más que colorada – Que me ha venido a cambiar mi vida. 

- Ok, bueno que les parece si pasamos a la sala para estar más cómodos – Dijo Alice, ya que era hora de que comenzara el interrogatorio – Pero antes chicas que les parece si me ayudan a levantar la mesa. 

- Está bien Alice – Dijo Rose sabiendo que lo que en realidad quería Alice era hacer unas cuantas preguntas aptas solo para chicas. 

- Está bien Alice – Dijo Bella teniendo un poco de miedo por el hecho de estar lejos de Edward y que comenzaran las preguntas, pero tenía que ayudar a recoger. 

- Bueno chicos que les parece si mientras acondicionamos la sala con unas mantas y tal vez una película – Ofreció Emmett. 

- Está bien Em – Dijo Jasper. 

- Me parece una buena idea pero no creo que me pueda quedar a ver la película – Dijo Edward mientras se dirigían hacia la sala cargando las mantas consciente de que mañana se tenía que levantar temprano. 

- Hay, Ed mañana es sábado y puedes tener toda la noche con Bella – Dijo de manera sugestiva Emmett.

Afortunadamente las chicas ya estaban en la cocina en su propio interrogatorio porque si no Bella se hubiera puesto más roja de lo que alguna vez haya estado y Rose le hubiera dado un buen regaño a Emmett. 

- Emmett por favor, mañana tengo que madrugar y Bella también y antes de que me interrumpas – Dijo levantando un dedo ya que Emmett iba a hacer otro de sus comentarios – Como hoy no fuimos a trabajar conseguimos cambiar nuestros días de trabajo para mañana. 

- Ok eso significa que el día de hoy te la pasaste demasiado bien – Dijo en medio de una sonrisita. 

- Emmett – Dijeron Edward y Jasper al mismo tiempo – Recuerda que estás hablando de una dama también. 

- Ok en eso tiene toda la razón y Bella de verdad es toda una dama, pero ahora viene la parte fea – Dijo Emmett poniéndose de repente serio, ¡Por dios Emmett serio! – Solo te advierto Edward que quiero mucho a Bella, como a una hermana más y sé que Alice también la quiere mucho y si la lastimas ya sea de forma voluntaria o involuntaria no te la vas a acabar, así es que asegúrate de que la harás feliz y de nunca hacer que derrame ni una sola lagrima por culpa tuya, me entendiste – Dijo muy serio Emmett. 

- Calma Emmett, yo de verdad quiero a Bella y no pienso jugar con ella, además no tienes de que preocuparte Alice ya me amenazo también – dijo Edward levantando las manos en un gesto defensivo. 

- Bueno pues espero que eso sea suficiente, ya que sabes que de verdad no quieres ver enojada a la pequeña duende – Dijo ahora entre serio y divertido. 

- Bueno veo que quieres mucho a Bella y yo espero que de igual manera cuides de mi hermana porque encima de que te las veras conmigo tal y como me dijiste a mi cuando comencé a salir con Alice, te las veras con la misma Rosalie ya que sabes que ella misma se puede defender muy bien – Dijo Jasper. 

- Lo sé Jaz, Bella es una hermanita más, en cuanto a Rose tú crees que yo de verdad voy a desaprovechar la oportunidad que me dio. Sabes que estoy tras de ella desde hace mucho tiempo y mira que me costó convencerla – Dijo de nuevo bromista Emmett – Tu hermana sí que es una chica difícil y creo que eso es lo que más me gusta de ella. 

- Bueno Em lo tuyo sí que es masoquismo puro – Se burló Edward y Jaz lo acompaño ya que sabía perfectamente que su hermana tenía un carácter muy fuerte y explosivo. 

- Pero créanme que vale la pena con tal de estar con ella, es tan única, tan domínate, no se… tan Rose - Dijo un tanto embelesado Emmett. 

- Ok, ya lo entendimos estás enamorado hasta los huesos – Dijo Jasper. 

Antes de que pudieran continuar apareció Bella casi corriendo, escapando seguramente de Alice. 

- Bella, amor ¿Estas bien? – Pregunto un poco preocupado Edward por la manera en la que apareció. 

- Si estoy bien – Dijo Bella, pensando en cómo se había salvado de estar un minuto más con las chicas principalmente con Alice. 

Después de haber visto cómo interrogaba a Rose, preguntándole de todo desde por qué y cómo decidió salir con Emmett, desde cuando le gustaba y porque lo hacía sufrir y lo que más la espanto fue cuando le pregunto que si ya habían estado juntos y ahí aprovecho cuando con una sonrisita picara le contesto que tal vez y dando a entender de que era hora de interrogar a Bella pero cuando se dieron cuenta ella ya había 
emprendido plan fuga, pero la tranquilidad le duro poco ya que en cuanto estuvo entre los brazos de Edward las chicas aparecieron con una sonrisa un poco malévola en su rostro. 

- Bella trate de hacer esto por las buenas, pero no quisiste así es que ahora te atienes a las consecuencias - Dijo Alice viendo directamente a Bella. 

- No sé de qué me estás hablando – Dijo Bella de la manera más inocente que pudo. 

- Bueno comencemos – Dijo Alice con una gran sonrisa – Bueno creo que es obvio que están juntos, y ya son novios ¿Verdad? 

- Si Alice somos novios y no tenemos por qué ocultarlo – Contesto Edward. 

- Está bien, ¿Desde cuándo están saliendo juntos? – Pregunto Alice 

- Bueno oficialmente comenzamos a salir hoy – Dijo Edward. 

- ¿Cómo que oficialmente? 

- Bueno este… veras ya nos veíamos desde antes los fines de semana cuando no estaba contigo – Dijo Bella, ya que no quería mencionar el escándalo cuando Edward vio que saldría con Mike. 

- Ya tenían tiempo saliendo y nunca me lo dijiste, se supone que somos amigas – Dijo Alice haciéndose la víctima. 

- No Alice las cosas no son así, Edward y yo solo pasábamos el tiempo platicando o caminando en el parque, solo como amigos, no fue hasta hoy que comenzamos formalmente como ya te dijo Edward – Dijo Bella y eso pareció relajar un poco a Alice, pero de repente se acordó de algo. 

- Estas segura de que no me estas mintiendo Bella, porque esta mañana vi salir a Edward de tu departamento y tenía una sonrisita demasiado feliz en el rostro y cuando lo descubrí se puso muy nervioso y solo trataba de huir. 

- Ese bueno… - Bella no sabía que decir, además de que Emmett comenzaba a no poder aguantar la risa. 

- Emmett cállate – Dijo Edward – Somos novios desde hace unas horas, pero estamos juntos desde ayer en la tarde, contenta – Dijo Edward un poco más ansioso porque se terminara el interrogatorio. 

- Ah, entonces por eso les gano el sueño y no fueron a trabajar ¿Cierto? – Dijo Alice divertida. 

- Basta Alice ya te dije lo que querías saber Bella y yo estamos juntos y fin de la discusión o mejor dicho 
interrogatorio – Dijo Edward ya que no quería ver como su ángel se ponía roja y muy nerviosa. 

- Edward cálmate, mira Alice creo que esas no son cosas de las que debamos de estar hablando así es que me gustaría pedirte que las dejáramos para luego – Dijo Bella sabiendo que no se podía escabullir de Alice. 

– Bueno me la pase muy bien, muchas felicidades Em, Rosalie – Dijo Bella mientras les asentía – Pero creo que es hora de que nos retiremos ya que mañana tenemos que madrugar, espero que se la sigan pasando bien – Dijo Bella mientras tomaba la mano de Edward. 

- Ok Bells no te preocupes nos vemos después, es más que te parece si la próxima semana vamos de compras hace mucho que no salimos a un día de compras – Dijo muy radiante Alice dejando en claro de que la dejaba ir con la condición de que pasaran el próximo fin de semana juntas. 

- Está bien Alice, de todas maneras recuerda de que hablamos durante la semana ya que dudo que me pueda escapar de ti. 

- ¡Yupi! Qué bien, y es bueno saber que nos seguiremos viendo en la semana. - Ok bueno ahora si nos vamos, chicos que tengan una linda velada – Dijo Edward poniéndose de pie y tomando la mano de Bella. 

- Hasta luego chicos nos vemos, oigan que les parece la idea de hacer un día de campo este domingo en el parque que está aquí cerca – Dijo Emmett. 

- Si un día de campo y ustedes no se preocupen que yo me encargo de eso mañana – Dijo Alice dando brinquitos de felicidad. 

- Entonces, ¿A qué hora nos vemos? – Pregunto Bella 

- Nos vemos aquí a las 11 que les parece – Dijo Alice 

- Ok, bien – fueron las respuestas de los demás. Bella y Edward salieron del departamento hacia el de ella. 

- No es necesario que me acompañes, no creo que me pase nada de aquí a la puerta que está a menos de 3 metros – Dijo Bella 

- Amor no creerás que no te voy a dejar en la puerta sana y salva, ya que soy consciente de que necesitamos descansar después de haber salido vivos de ahí dentro – Dijo Edward mientras señalaba la puerta por la que acaban de salir. 

- En eso tienes razón, pero si mañana tenemos que trabajar de verdad tenemos que dormir – Dijo mientras abría su puerta. 

- Está bien amor, que descanses y que sueñes conmigo que yo soñare contigo – Dijo cuándo la jalaba para darle un beso en los labios. 

- Buenas noches amor y claro que voy a soñar contigo – Dijo Bella mientras le daba un beso tierno e inocente en la mejilla y después se metió a su departamento dejando a Edward parado con una sonrisa en los labios pensando en lo dulce que era su Bella y se encamino a su departamento. Una vez dentro se fue directo a su habitación y levanto la ropa que pasó a tirar en la mañana cuando entro corriendo a su departamento por un poco de ropa, se puso cómodo para dormir es decir unos finos pantalones y el pecho desnudo.





sábado, 14 de junio de 2014

El chico del departamento 512 * Capítulo 9


Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.

Sumary: Fue en una tarde lluviosa en que con la llegada de ella se conocieron, no solo llegando a un nuevo departamento sino también a la vida de alguien más y a partir de ese momento sus vidas se entrelazaron sin pensarlo. Iluminando sus vidas al dar una vuelta de 180°; hasta donde los llevara esta relación que comenzaron sin saber exactamente el cómo comenzó.



EL CHICO DEL DEPARTAMENTO 512 * CAPÍTULO 9
by: AnaLau


Cap. 9 Un sueño hecho realidad

La luz del sol que se filtraba por las ventanas anunciado el comienzo de un nuevo día y por primera vez no molestaron a Edward dado que entre sus brazos aun descansaba su ángel, la cual se para su sorpresa si se molestó quejándose y alejándose un poco de él que era donde incidían los rayos del sol.

Mientras se tapaba la cabeza con las sabanas ya que aún no se quería despertar, tenía un buen sueño en el que estaba con Edward.

Bella se volvió a remover con intensión de volver a dormirse, pero se tensó de inmediato al darse cuenta de que no estaba sola, además de que noto que estaba desnuda y ella no dormía de esa forma.

- Demonios – Dijo Bella incorporándose de pronto en la cama y volteo a ver quién estaba junto a ella riéndose.

- Buenos días mi amor, ¿Siempre despiertas de la misma manera? – Dijo Edward tratando de disimular una sonrisa que amenazaba con convertirse en carcajada.

- Demonios – Volvió a decir – ¿No fue un sueño?

- Si te refieres a lo que hicimos anoche, no mi amor no fue un sueño – Dijo Edward aun con humor en su voz – Espero que no te hayas arrepentido – Dijo de repente serio al ver como se alejaba de él y se envolvía una sábana en su cuerpo desnudo.

- ¿De verdad hicimos el amor anoche? – Volvió a preguntar Bella que no salía de su asombro, era como un sueño hecho realidad.

- Si, hicimos el amor anoche, pero si ya te arrepentiste yo lo entiendo – Dijo Edward dolido mientras buscaba a tientas su ropa porque necesitaba salir de ahí. Bella volvió a sorprenderlo cuando se abalanzo contra él dándole un dulce beso en los labios mientras quedaba encima de él.

Edward se quedó estático y solo atino a responder el beso sin saber qué hacer.

- Yo pensé que era un sueño, es que fue tan maravilloso que aún no me lo creo que haya hecho el amor contigo – Dijo Bella con una enorme sonrisa que le iluminaba el rostro – Te amo mucho – Le dijo dándole un beso en su pecho, pero se sonrojo cuando se dio cuenta de que él estaba desnudo.

- Adoro cuando te sonrojas… – Dijo Edward mientras acariciaba su mejilla – Pero me gustaría saber el motivo de tu sonrojo.

- Bueno… es que estas desnudo, no me había dado cuenta – Dijo mientras se sonrojaba más a lo que Edward soltó una carcajada.

- Bueno amor entonces te informo que también estas desnuda por si no te habías dado cuenta y también déjame decirte que para hacer lo que hicimos anoche creo que necesitábamos estar desnudos ¿No lo crees? – Dijo Edward de manera picara, haciendo que se pusiera más roja que una cereza.

- Si, eso lo sé – Contesto Bella – Pero es como si estuviera viviendo un sueño, nunca pensé que haría todo lo que hicimos anoche y fue maravilloso, al menos para mí fue la mejor experiencia que he tenido en mi vida, ¿Estás seguro que no estoy soñando?

- No mi amor, fue real no estás soñando y me alegro de que lo hayas disfrutado tanto, para mí también fue maravilloso no fue simple sexo… fue amor –Dijo mientras la besaba.

- Espera, ¿Qué hora es? – Pregunto Bella de repente preocupada ya que el sol estaba muy alto como para ser temprano y hoy tenía que ir a trabajar, miro su reloj despertador que estaba en el mueblecito de noche – ¡Demonios! Es tardísimo, son casi las 11 de la mañana ya tendría que estar trabajando.

- ¡Woao! No tenía idea de que ya era tan tarde, ¿De verdad tienes que ir a trabajar? – Pregunto Edward que aún no quería despedirse de ella.

Al diablo con el trabajo pensó Edward quería pasar todo el día con Bella.

– Puedo hacer unas llamadas y dispensarte, además yo necesito hacer una a mi trabajo – Dijo al verla tan angustiada por su trabajo.

- No lo sé nunca he faltado además es mi primer empleo creo que no se vería bien que me despidieran de mi primer empleo por no ir.

- No te preocupes, anda ve a alistarte para tu trabajo mientras yo trato de hacer que no tengas que ir o que en su defecto puedas llegar a esta hora ¿Si? – Dijo Edward recordando el nombre de la empresa para la que ella trabajaba y pensando en la excusa que les daría para que le perdonaran el día.

- Está bien, voy al baño si gustas puedes hacer tu llamada aquí o en la sala como gustes – Dijo Bella antes de salir disparada hacia el sanitario.

- Muchas gracias – Dijo Edward observando como Bella se reajustaba la sabana a su cuerpo para escabullirse al baño dejando a Edward con pensamientos nada inocentes y un tanto incoherentes al ver el cuerpo desnudo de Bella.

Edward se propuso hacer hasta lo imposible para quedarse con ella todo el día, es más ¿Porque no toda la vida? Se preguntó.

Bella se metió al baño tomando todo lo que necesitaba antes de entrar, pensando en una excusa que decir en su trabajo. Se apresuró a darse la ducha ya que tal vez Edward quisiera tomar una también, salió de la regadera, se secó y cambio, se comenzaba a secar el cabello para cepillárselo en la recamara.

Cuando salió vio a Edward de espaldas a ella a medio vestir hablando por teléfono.

- Si Susana, ya te dije que no voy a ir hoy… no importa pasa todas mis actividades de hoy para después en la semana… si, da la excusa que quieras… dile a mi padre que se me presento algo que es ineludible que no se preocupe. Estoy bien… bueno está bien estoy más que bien, de verdad… ¿De verdad me oigo feliz?... bueno la respuesta es sencilla soy feliz…bueno cuídate, yo me doy una vuelta mañana y si es urgente me
mandas un texto y yo checo mi correo.

- Hmm, lo siento no quería escuchar, ¿Todo está bien? si necesitas ir a tu trabajo no hay problema – Dijo Bella.

- No te preocupes, hable a tu oficina y dije que estabas un poco indispuesta y que te darías una vueltecita mañana o que te llamaran si había algún inconveniente, espero que no te moleste.

- Está bien… mmm quieres desayunar, puedo preparar algo mientras si quieres te puedes dar una ducha.

- Me encantaría, pero aun no tengo ropa aquí que te parece si vamos a mi departamento me doy la ducha y pedimos algo para desayunar o salimos a comer algo.

- Ok, como gustes pero si quieres puedo preparar el desayuno por mí no hay problema – Se ofreció Bella de nuevo.

- ¿Estas segura de que quieres cocinar? Nunca había conocido a una mujer que le guste cocinar que no fuera mi madre o una chef.

- Es que es algo que se me da muy bien sin intensión de ser presumida, además de que me gusta hacerlo. Anda ve a darte un baño yo arreglo aquí y preparo el desayuno, a menos de que insistas en pedir algo, digo a lo mejor estas más acostumbrado a comer fuera.

- Está bien no te preocupes tu preparas el desayuno que se será delicioso como la pasta de la última vez. Bueno no tardo – Dijo Edward dándole un tierno y casto beso – Hueles delicioso como a fresas, se me hace agua la boca.

- Hmm, es mi champú favorito – Dijo Bella

Mientras Edward se dirigía discretamente a su departamento (bueno tal vez no tan discretamente) se topó con Alice que salía de su departamento.

- Hola Ed, aun por aquí y según veo te equivocaste de departamento ¿No?, que yo sepa la que vive ahí es Bella – Dijo Alice de manera picara haciendo que Edward se pusiera nervioso.

Que iba a hacer, además de que logro que se sonrojara un poco al verse descubierto, ¡Porque me la tenía que encontrar precisamente a ella! Pensó Edward.

- Hola pequeña Alice, ya te lo dije muchas veces no me gusta que me digas Ed, y no me equivoque de departamento y si no te importa tengo un poco de prisa – Dijo tratando de escabullirse.

- Está bien me supongo que no van a trabajar hoy, que les parece si comemos todos juntos, y así les dejo lo que queda de la mañana libre – Dijo Alice soltando una risita maquiavélica.

- Alice, no lo sé, ya te dije tengo un poco de prisa - Dio un gran suspiro no tenía nada que esconder, además no le apetecía un tira y afloja con Alice ya que buscaría la manera de salirse con la suya, pero antes tenía que hablar con Bella – Ya veremos después el asunto de la comida, te mando un texto ¿ok?

- Está bien Ed, sabes Bella es una buena chica, te voy a pedir que de favor no la lastimes creo que ha sufrido mucho y no se lo merece, si solo la quieres para pasar al rato, más te vale que no la hagas sufrir, mejor déjala ahorita que aun estas a tiempo, porque si la haces sufrir te la veras conmigo y me supongo que con Emmett también ya que la quiere mucho, ¿Entendiste? – Dijo de repente muy seria Alice ya que conocía a Edward y sabía que le gustaba tener sus aventurillas con las que no duraba mucho.

Edward nunca había traído a ninguna chica a su departamento y menos aún nunca había elegido a alguna de
las chicas del edificio. Además Alice y Emmett de verdad que querían mucho a Bella, la dos eran muy buenas amigas tal y como ella dijo desde el principio cuando se conocieron, mientras que para Emmett se
había convertido en su nueva hermanita.

- No te preocupes Alice no pienso lastimarla, esta vez es diferente, tienes razón en que ella es diferente es especial no es como nadie que yo haya conocido – Dijo Edward destilando miel en la voz.

- Está bien, bueno ya te dejo, nos vemos en la tarde – Dijo en forma de despedida y se fue.

Una vez que logro entrar a su departamento, fue directamente a la ducha, pensando en qué pensaría Bella ante la idea de que digan que están saliendo, porque estaban saliendo ¿No? Se paró en seco.

¿Que era Bella de él?, sabía que era SU Bella, su mundo, su vida, pero ante el mundo ¿La presentaría como su novia? Hace mucho que no tenía una, ¿Ella aceptaría? ¿Cómo se lo pediría? Estaba muy nervioso pensando en cómo hacerlo, se desvistió de nuevo para meterse a bañar y se dio cuenta de aun olía a ella, por lo que se apresuró porque ya la extrañaba.

Mientras Bella se quedó en su habitación y volteo a ver la revoltura de la cama se apresuró a quitar las sabanas y mientras las quitaba observo que en medio de una de ellas había una pequeña mancha de sangre, evidencia que se había entregado por primera vez en su vida a un hombre y que no era cualquier hombre.

Se puso colorada al recordar todo el proceso que hubo para que la mancha fuera a parar a ese lugar, cuando cambio la ropa de cama y acomodaba las almohadas un dulce olor le llego, era el característico olor de Edward, el olor provenía de la almohada en la que había dormido él.

Salió con una sonrisa en sus labios al tener pruebas físicas de que no había sido un sueño, se dirigió a la cocina pensando en que preparar, abrió el refrigerador y encontró lo necesario para preparar una omelett por lo que comenzó a prepararla.

Puso agua para café y partió un poco de pan.

Unos golpecitos característicos le anunciaron que Edward ya había regresado.

- Adelante, está abierto – Grito Bella para que Edward pasara mientras que ella servía una ración en los platos y preparaba las tazas con café.

- No deberías de dejar la puerta abierta, ni gritar para que quien toque pase porque no sabes quién es – Dijo Edward en forma de regaño- Mmm ¡Huele muy rico! – Dijo al entrar y acercarse a la mesa de la cocina.

- Espero que te guste, también prepare un poco de café – Dijo Bella mientras lo invitaba a sentarse junto a ella donde había acomodado los platos que sirvió.

- Esto se ve realmente delicioso, pero no me has contestado por qué no cierras la puerta.

- Bueno para empezar la puerta estaba acerrada no con seguro, pero cerrada, además es que… reconozco tu manera de tocar la puerta – Dijo pensando en la forma exigente en que tocaba la puerta, ¿Que no podía tocar el timbre?

- Está bien, que te parece si comemos la verdad es que creo que me muero de hambre y esto de verdad se ve delicioso – Dijo Edward mientras señalaba los platos en la mesa, además de que no le apetecía pelear aunque él no podría enojarse con ella.

Desayunaron en un cómodo silencio disfrutando mutuamente de su compañía, cuando terminaron Edward le dio las gracias por la comida.

– Creo que me gustaría reposar la comida en la sala, ¿Me acompañas? Prometo que después te ayudare a lavar los platos, pero quiero que me acompañes – Dijo Edward imitando la mirada suplicante de Alice.

- Si, está bien yo también quede más que satisfecha, creo que comí mucho lo bueno es que no puedo subir de peso fácilmente – Dijo Bella medio en broma.

- ¿Qué?, me vas a decir de eres una de esas chicas que se obsesionan por cuidar su línea haciendo dietas y cosas por el estilo – Dijo Edward muy serio ya que no le gustaban las chicas tan superficiales.

- No, claro que no aunque me gusta hacer un poco de ejercicio de vez en cuando, para cuidarme mi salud es muy importante según mi mama, el comentario lo hacía porque en mi familia somos de complexión delgada.

- Pues para mi estas perfecta – Dijo Edward al entender que trataba de hacer un chiste – Bueno ya que te gusta hacer ejercicio y estoy de acuerdo con tu mama en que es bueno para tu salud tengo algo en mente para que ambos quememos esas calorías de más porque yo me quede con ganas de postre – Dijo de manera sugestiva.

- No entiendo que tiene que ver una cosa con la otra, pero creo que tengo unas galletitas en la alacena déjame ver y te las traigo – Dijo Bella de manera inocente levantándose del sofá, pero Edward la tomo por la cintura y la jalo haciendo que ella callera sobre sus piernas.

- Mi dulce e inocente Bella, yo me refería a otro tipo de postre – Susurró Edward al oído de Bella con una voz sumamente sensual, haciendo que Bella se sonrojara al entender sus palabras y una descarga de placer le recorrió el cuerpo entero.

- Creo que ahora entiendo que tenía que ver el ejercicio con el postre – Dijo sonrojándose aún más.

Enterró su cara en su pecho para que no la viera. De pensar en repetir todo lo que habían hecho anoche muchas sensaciones se apoderaron de su cuerpo, que estaba tan necesitado, necesitado de él.

Edward comenzó a besarle el cabello mientras que le levantaba el rostro para poder besarla, en cuanto sus labios se juntaron miles de sensaciones atravesaron sus cuerpos que parecían que iban a arder, pero Edward se acordó de la charla con la pequeña Alice y de lo que él pensó después.

- Bella, esta mañana cuando salía de aquí me encontré con Alice – Bella se tensó de inmediato, que quería decir con eso de que Alice lo vio – Y bueno nos invitó a comer a los dos, pero si no quieres ir no hay problema, ella no se puede quejar ni desquitar y podemos seguir con lo que estábamos – Dijo Edward mientras trataba de besar su cuello.

- No lo sé, que va a pasar si Alice nos viene a buscar tú y yo la conocemos y no se quedara quieta hasta que se salga con la suya.

- Bueno en eso tienes razón, pero nos podemos esconder en cualquier lado, la verdad es que solo me interesa estar contigo y si quieres que veamos a Alice no hay problema – Dijo sonriendo ante la idea de esconderse de Alice, pero solo la quería complacer.

 - Yo también quiero estar contigo, porque mañana tenemos que ir a trabajar, ¿Qué te parece si le cambiamos la comida por una cena? Porque de todos modos no nos va a dejar en paz hasta que le demos la cara.

- En eso tienes razón, me parece una buena idea deja que le mande un texto – Dijo Edward mientras sacaba su celular y le escribía a Alice – Bueno antes de que me hagas perder la cabeza de nuevo, hay algo que quiero hacer, este veras hmm… no sé cómo empezar, ¡Por Dios no sé cómo empezar! – Dijo con una sonrisa nerviosa – Bueno me gustaría saber si… - ¿Esta es la mejor manera de proponerle que sea tu novia? Que original y romántico eres le dijo una vocecita con sarcasmo en su interior.

- ¿Qué es lo que querías saber?... estas bien, nunca te había visto tan nervioso, no te preocupes decirme lo que quieras – Dijo Bella con una gran sonrisa en un intento de tranquilizarlo, estaba tan nervioso que se le atoraban las palabras pero se veía tan adorable, tan tierno.

- Bueno, este… mepregunatabasiqueriasserminovia – Dijo Edward de manera atropellada y en un susurro haciendo que Bella escuchara solo el principio de la frase que había dicho.

- Lo siento Edward, pero no… – Dijo Bella quien se quedó callada cuando vio la reacción de Edward.

Edward sentía que en ese momento su mundo se venía abajo, se golpeó mentalmente por volver a caer en las redes del amor haciendo estupideces.

– ¿Estas bien? contéstame, no te vez bien – Dijo Bella un poco asustada de que no le dijera nada.

Que le podía decir Edward: claro que no estoy bien, disfrutas de la imagen al verme destrozado, lo único que podía hacer era tratar de salir antes de comenzar a rogarle para que lo amara, se levantó del sofá moviendo a Bella

– Mi amor ¿Estás bien? – Dijo una ya muy asustada Bella que ni siquiera se había dado cuenta de cómo lo había llamado, mientras que a Edward esas palabras lo volvieron a la vida, pero lo confundían aún más, ¿Porque hacia eso?

- Este… creo que sí, no te preocupes, disculpa creo que me tengo que ir – Dijo ya que había tantas cosas en las que necesitaba pensar.

- Pe-pero… no íbamos a estar… juntos todo el día – Balbuceo patéticamente Bella – Además creo que había algo que me ibas a decir, pero no te entendí nada – Pidió de manera desesperada para que se quedara un poco más – Te estaba pidiendo que me lo repitieras pero no sé qué fue lo que te paso. Dime fue algo que dije, si es así lo siento de verdad no quiero que te vayas por…

No pudo continuar con su patético intento de retenerlo porque Edward atrapo sus labios con un beso cargado de pasión y deseo, cuando el oxígeno se les acabo, respiraron profundamente y el tomo su rostro con ambas manos y la miro fijamente a los ojos.

- Lo que te pregunte es que si querías ser mi novia, ¿Si quieres? – Pregunto Edward de manera tierna, diciendo las palabras más pausadamente.

- Claro que si quiero, pero no entendí tu reacción de hace unos momentos, ¿Porque te quieres ir? – Pregunto aun asustada porque intentara dejarla – Entiendo si es que te tienes que ir.

- Lo siento tanto mi amor, es que no estoy acostumbrado a esto, me asustaste, es que... entendí que no me querías junto a ti… yo solo… me quería ir – Confeso Edward muy avergonzado por pensar semejantes idioteces.

- No seas tonto Edward ¿Que ahora eres tú el que no recuerda lo que paso anoche?, no solo te dije que te amaba, creo yo que también te lo demostré me entregue a ti en cuerpo y alma y a la única conclusión a la que llego es que solo quiero estar contigo.

- No sabes lo feliz que me haces al decirme eso, pero es que es tan nuevo para mí hace mucho tiempo que no tenía una relación más… estable con nadie y me aterra tanto la idea de perderte, no entiendo cómo es que un ángel como tu quiera estar conmigo.

- Pues en ese caso ya somos dos – Dijo Bella mientras se reía de la situación – Yo pensaba exactamente lo mismo solo que al revés. No le encuentro sentido a que quieras estar con una niña como yo: poco atractiva, tan torpe, simple, sin sensualidad ni atributos que mostrar, que no tiene imaginación en lo referente al sexo, tan inexperta en ese sentido, estoy segura que de que te aburrirás de mi rápidamente.

- ¡¿Por dios como puedes pensar todas esas cosas de ti?!, eres la mujer más hermosa que he conocido, ¿Cómo crees que me aburriré de ti?, si eres tan dulce, tan entregada, con un adorable sonroso, todo de ti me atrae, eres deliciosa, tu piel me encanta, eres tan estrecha me vuelves loco, me encanta oír como dices mi nombre entre jadeos cuando me pides más, me llevas al cielo porque tú y yo, ¡Oye me encanta como suena eso, tu y yo que es igual a nosotros! – Dijo Edward con una gran sonrisa que le iluminaba el rostro – Nosotros hacemos el amor y eso no lo he hecho con nadie más, nunca he amado ni deseado a nadie como lo hago contigo, te amo Bella y no te cambiaría por nada en este mundo.

- Yo también te amo, no me quiero separar nunca de ti – Dijo Bella mientras lo abrazaba y buscaba sus labios para fundirse con él en un solo ser.

Él le respondió el beso de muy buena gana, mientras se volvía a sentar en el sofá acomodándola en su regazo para poder disfrutar mejor de ella. Bella se sobresaltó al sentir como debajo de sus piernas el miembro de Edward comenzaba a endurecerse aumentando de tamaño y eso volvió loca a Bella que sin pensarlo se paró del regazo de Edward dejándolo paralizado.

Edward pensó que tal vez le había incomodado un poco que su virilidad despertara tan rápido así es que no hizo nada por detenerla, lo más importante era complacerla, pero se quedó totalmente asombrado al ver como Bella se montaba en el colocando cada pierna a los lados de las de Edward.

Lo tomándolo por el cuello lo jalo demandantemente en busca de un beso, que lo saco de su ensoñación y lo respondió con demasiada pasión haciendo que Bella enloqueciera aún más y comenzó a frotarse contra la erección de Edward haciendo que esta se notara aún más y que Edward soltara un gruñido cargado de deseo.

La tomo por la cintura repagándola más a su más que necesitado miembro al que le estorbaba la ropa y
desesperadamente comenzó a subirle la blusa para dejarla únicamente en sujetador y al verla así comenzó a devorar sus pechos por encima del sujetador que termino bajando con los dientes deleitándose con el sabor de su piel.

Bella comenzó a arrancarle literalmente los botones de su camisa, gesto que lo excito aún más, comenzaron a devorarse mutuamente sin compasión con la sola finalidad de saborearse, era tanto el placer que sentían que Bella se dejó llevar por él hachándose hacia atrás apoyada en los fuertes brazos de Edward ofreciéndole descaradamente sus pechos disfrutando de las sensaciones que la embargaban.

Cuando ya no pudo más soltó un gemido de placer que encanto a Edward haciendo que su ego se elevara sabedor de que él era el único que le provocaba esas sensaciones a su ángel, pero necesitaba hacerla suya, necesitaba estar dentro de ella o explotaría. Edward se levantó del sofá tomándola de los glúteos al tiempo
que ella se aferraba a su cuello con sus brazos y a su cadera con sus piernas, se dirigieron a su habitación donde la recostó de una manera delicada y recordó que Bella probablemente estaría un poco adolorida o incomoda porque la noche anterior se había entregado por primera vez a un hombre que para la gran fortuna de Edward ese hombre había sido él.

Tuvo que contenerse de envestirla salvajemente como él deseaba, sus manos se movían avariciosas por todo su cuerpo haciendo que ella gimiese su nombre.

- Edward, te necesito – Jadeo Bella levantando las caderas buscando encontrarse con su miembro.

- Tranquila mi amor disfruta, además tenemos que ir despacio, ¿No te sientes incomoda o adolorida? – Pregunto un poco preocupado.

- Ed-ward te necesito ahora, por favor – Suplico en medio de un gemido. Solo sabía que se sentía necesitada, necesitada de él, ¿Es que debería de dolerle algo?

- Shhh, mi amor, yo también te necesito – Dijo Edward en un quejido pero temía lastimarla.

Descendió acariciando su cuerpo quitándole el resto de su ropa y dirigió una de sus manos hacia su entrepierna abriendo con sus dedos los delicados labios y comenzó a acariciar su botón y su entrada.

Edward se dio cuenta de que ya estaba húmeda con su pulgar se dedicó a masajear su botón mientras que introducía uno de sus dedos y Bella comenzó a levantar las caderas en forma demandante pidiendo más a lo que él la complació introduciendo otro de sus dedos y comenzó a moverlos de manera rítmica y magistral haciéndola gemir más y más alto mientras que le devoraba uno de sus pechos y ella se sintió morir de placer.

- No… no puedo más – Dijo Bella en medio de un jadeo mientras enterraba las uñas en la espalda de Edward que en lugar de lastimarlo lo excitaron aún más.

- Así mi amor no te detengas, hazlo disfruta.

Y en medio de un gritito de placer mezclado con el nombre de Edward, Bella experimento su primer orgasmo de la tarde que la invadió de tal manera que sintió tocar el cielo con los dedos.

En cuanto Edward retiro su mano de su entrepierna dirigió su boca hacia donde hacía unos instantes estaba su mano y se dispuso a beber el néctar que emanaba de Bella saboreándolo al máximo, mientras dejaba que su respiración se tranquilizara él se acomodaba encima de ella, despojándose del resto de su ropa.

- Te amo tanto mi dulce Bella – Dijo con un suspiro – Te deseo tanto.

- Yo también te amo, quiero ser tuya ahora y siempre y tú también debes de disfrutar.

- Tus deseos son órdenes aunque no te haces una idea de cómo disfruto de ver como gozas con mis caricias, como explotas cuando llegas al clímax – Dijo con voz cargada de orgullo un poco gruesa debido al deseo.

Se colocó en su entrada y con sumo cuidado entro en ella, teniendo cuidado de no lastimarla y Bella enrollo sus piernas en su caderas empujándolo incitándolo a que entrara más profundamente y así lo hizo ya que al complacerla a ella el disfrutaba tanto como ella.

Comenzó con leves embestidas disfrutando de su calidez y estreches.

– Bella eres tan cálida – Dijo en medio de un gemido.

Bella apretó más sus piernas pidiendo mudamente que fuera más rápido y este comenzó a embestirla más rápido y más profundamente, provocando que de los labios de Bella saliera un gritito cargado de pasión que Edward malinterpreto, pensando en que la había lastimado, así es que se detuvo.

- ¡No te detengas!, por favor, me estas volviendo loca, por favor – Entonces el prosigo con su tarea – Aaahh, así más, más rápido – Dijo moviéndose de manera desesperada buscando más profundidad en las estocadas de Edward que estaba en medio de un frenesí y no se detuvo hasta ver como Bella alcanzaba su segundo orgasmo y después de dos estocadas más él la acompaño en su orgasmo sintiéndose en el paraíso.

Se dejó caer en la cama a su lado ya que no tenía fuerzas solo movió a Bella porque aún no había salido de ella se sentía tan bien, una vez que sus respiraciones ya no eran del todo irregulares el salió de ella con mucho cuidado, dejándole una sensación de vacío.

- Te amo mucho mi dulce Bella – Dijo Edward mientras la tapaba y la acomodaba cerca de él.

- Yo también te amo, es maravilloso estar contigo – Dijo Bella dándole un dulce beso en los labios, y así se quedó dormida.

Edward observaba a su ángel dormir, se veía tan hermosa sonrojada además se un poco sudorosa por la gran actividad física que acaba de realizar, tan tranquila en sus brazos confiando en el ciegamente.

Se prometió así mismo nunca lastimarla y protegerla de todos los que la quisieran lastimar, sin más la abrazo por la cintura abandonándose en los brazos de su ángel acompañándola en sus dulces sueños.





jueves, 5 de junio de 2014

El chico del departamento 512 * Capítulo 8

Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.

Sumary: Fue en una tarde lluviosa en que con la llegada de ella se conocieron, no solo llegando a un nuevo departamento sino también a la vida de alguien más y a partir de ese momento sus vidas se entrelazaron sin pensarlo. Iluminando sus vidas al dar una vuelta de 180°; hasta donde los llevara esta relación que comenzaron sin saber exactamente el cómo comenzó.



EL CHICO DEL DEPARTAMENTO 512* CAPÍTULO 8 
by: AnaLau


(N/A): Hola, en esta ocasión quiero comenzar avisándoles que este es mi primer lemmon así es que espero que les guste, y pues se respeta a quien no quiera seguir leyendo solo les digo que es bajo su propia responsabilidad. Sin más aquí les dejo el capítulo. 


Cap. 8 En cuerpo y alma

Eran casi las tres de la mañana cuando Bella se removió en los brazos de Edward quien la tenía tomada por la cintura, cosa la alegro a pesar de estar más dormida que despierta. 

Como no quería despertarlo a pesar de que se necesitaba mover trato de hacerlo de la manera más sutil, pero él también se removió apretándola más contra sí mismo cosa que de repente extraño a Edward por lo que abrió los ojos de golpe y descubrió que no se encontraba en su habitación. 

Volteo a ver quién era a la que tenía entre sus brazos y descubrió que tenía a quien a él le parecía la mujer más hermosa, un ángel que había descendido del cielo y que por azares del destino necesitaba la protección de él un simple mortal, sonrió complacido consigo mismo mientras le depositaba un beso en la cabeza estrechándola un poco más junto a él. 

- Lo siento no quería despertarte – Dijo Bella al darse cuenta de que había despertado a Edward. 

- No te preocupes es muy agradable despertar teniéndote entre mis brazos – Dijo el muy complacido – ¿Qué hora es? 

- Déjame ver – Dijo mientras se estiraba al mueblecito que tenía al lado de la cama – Son casi las tres de la mañana, aún es muy temprano podemos volver a dormir un poco más. 

- Está bien dormiremos un poco más – Dijo mientras se volvía a acomodar en la cama y ella se volteaba para quedar de cara a él acurrucándose contra se pecho. Bella le dio un dulce e inocente beso en el pecho de Edward que le encanto enviándole vibraciones por todo el cuerpo.

Él no se puedo resistir y bajo su rostro hasta el de ella dándole un suave beso en los labios, pero ella no se quiso separarse de esos labios tan dulces que tanto le fascinaban, puso sus manos detrás de su nuca enredando sus dedos en su sedoso cabello broncíneo atrayéndolo más hacia ella, poco a poco el beso siguió aumentando de intensidad, ambos se deseaban con pasión y locura, ella se comenzó a pegar más a su cuerpo dejando inexistente la división que separaba un cuerpo del otro. 

Él la tenía sostenida por la cintura y comenzó lentamente a subir sus manos por su espalda o a bajar por la longitud de sus piernas de una manera hambrienta, pero al mismo tiempo delicada. 

Cuando se separaron para tomar aire, el trato de controlarse repitiéndose a sí mismo que no la podría hacerle el amor en esos momentos, así que trato de alejarse un poco más de ella. 

- No hagas eso, no te alejes, te deseo – Dijo Bella al ver que se separaba y ella de verdad quería continuar. 

- Mi amor quedamos en que te iba a esperar a que estuvieras lista, solo hasta que tú quieras – Dijo Edward dejándole en claro de esta manera que la amaba, la deseaba, pero no pensaba forzarla a hacer nada que ella no quisiera. 

- Quiero estar contigo, quiero hacer esto, te quiero pertenecer en cuerpo y alma – Le confesó a Edward mientras se sonrojaba por lo que acaba de decir. 

- De verdad ¿Esto es lo que quieres?, no hay problema si no quieres. 

- Estoy segura – Contesto muy segura Bella. - Ok, que te parece si hacemos un trato: trataremos de hacerlo pero si en determinado momento tú no quisieras continuar simplemente me lo dices y nos detenemos, ¿aceptas? 

- Me parece una gran idea, gracias – Dijo Bella con un nudo en la garganta. 

- No tienes nada que agradecerme, soy yo quien debería de darte las gracias por querer estar conmigo. 

Dicho esto último comenzaron a besarse una vez más, un beso cargado de pasión, deseo y amor, ella trataba desesperadamente de atraerlo más hacia ella, le parecía que aún había mucha distancia entre ellos cosa que no era cierta. 

Él comenzó a acariciar su labio inferior con su lengua pidiéndole permiso para entrar en ella quien lo permitió de inmediato; en cuanto sus lenguas entraron en contacto comenzó entre ellas una danza intensa, donde ambos daban lo mejor de sí buscando un ganador. 

Ella comenzó a jalar el labio inferior de Edward haciendo que el perdiera el control, estaba tan extasiado que sus manos tomaron vida propia y comenzaron a recorrer el cuerpo de Bella en un afán de reconocerla y que sus manos grabaran cada parte de su cuerpo. 

Poco a poco comenzaron a sentir que sus ropas estorbaban, tenían demasiado calor, se separaron un poco para tomar un poco de aire y él comenzó a descender por su cuello, dejando besos húmedos por donde sus labios pasaban, sus manos subieron hasta su cintura comenzando a subir su pijama mientras sus manos ascendían, hasta que logro dejar a la vista su sujetador el cual era muy inocente, el seguía descendiendo
hasta que llego a sus pechos y comenzó a besarlos por encima del sujetador. 

Bella estaba tan necesitada de él que en el momento en el que sintió como sus pechos se ponían rígidos una ráfaga de placer la atravesó haciendo que se arqueara contra el permitiéndole a Edward poder poner sus manos debajo de ella y liberarse del sujetador, cuando se lo quito lo aventó y él se quedó fascinado con lo que veía, unos suaves, dulces, tersos, sonrosados y erectos pezones le pedían a gritos que los chupara, que los tocara, pero estaba tan fascinado con lo que veía logrando que Bella se pusiera un tanto nerviosa 
pensando que tal vez lo que él veía no era de su agrado así que trato de taparse. 

- Lo siento mi amor hice algo que no te gustara, ¿Porque te tapas? – Dijo un poco confundido Edward. 

- No es eso, lo que pasa es que sé que mis pechos no son muy grandes y tal vez no te gusten, p… – Decía Bella hasta que Edward la interrumpió. 

- Shhh, tus pechos son perfectos simplemente que quede embobado ante ellos son magníficos, no te tapes por favor – Pidió Edward con la voz un poco más gruesa de lo normal debido a la pasión contenida. 

Sin más con delicadeza le quito la sabana del pecho, le dio una última miradita y se inclinó hasta tomar uno de sus pechos con su boca, mientras que el otro pecho era masajeado por una de sus manos, el chupo, mordió, saboreo, recorrió con su lengua cada parte de su pecho, haciendo que Bella gimiera de placer, arqueándose más contra él, mientras se sujetaba con fuerza a las sabanas. 

Después cambio de pecho y realizo el mismo procedimiento, lo hacía con tal destreza y habilidad que Bella se sentía tocar el cielo con las manos, ella comenzó a pasar sus manos por su espalda y se dio cuenta de que el aún estaba totalmente vestido por lo que sus manos llegaron a su pecho y comenzaron a desabrochar la camisa. 

Él ver sus intenciones la dejo que desabrochara sus botones y le ayudo a que se la quitara, mientras que ella acariciaba su espalda y sus brazos. Edward dejo sus pechos para seguir su camino dejando besos húmedos por donde pasaba, hasta que llego hasta su estómago se entretuvo un poco jugando con su ombligo, llego 
al borde de sus pantaloncitos del pijama, levanto la cabeza para verla, pidiéndole permiso con la mirada para poder continuar ella lo vio a los ojos dándole permiso de que continuara. 

Acerco sus manos hasta su cadera y comenzó a descender quitando así la prenda mientras que sus labios seguían dejando besos húmedos, cuando comenzó a descender por una de sus piernas él se dio cuenta de la humedad que se acumulaba en la parte más íntima de Bella y él sonrió complacido al saber que él era quien le provocaba esa humedad. 

Dejo su recorrido y con los dientes, teniendo mucho cuidado tomo las pequeñas braguitas que era la única prenda que aun llevaba puesta Bella y comenzó a quitárselas para dejarla de esta manera totalmente desnuda y a su merced, comenzó a acariciar sus caderas con las palmas de sus manos mientras él se encaminaba a dejar un beso en su intimidad, se detuvo al sentir la mano de Bella sobre su cabeza pensando que lo iba a detener, lo que él no se esperaba es que ella enredo sus dedos en su cabello haciendo presión para que Edward le depositara aquel beso. 

Cuanto se dio cuenta de lo que ella quería, no lo pensó más y comenzó a besar su parte más íntima, sintiendo como su propio miembro se endurecía hasta lo imposible queriendo remplazar de inmediato sus labios y lengua con su más que duro miembro, pero primero quería darle todo el placer que fuera posible. 

Comenzó a besar y succionar su parte más íntima, introduciendo su lengua en su abertura la cual estaba cálida y húmeda, él se movía con tanta habilidad que Bella simplemente se entregó a esas sensaciones que nunca nadie le había producido. 

- Ed-Edward – Decía en medio de un gemido cargado de placer – T-te necesito – Soltando un gemido mientras se arqueaba más, movimiento que el aprovecho al máximo para pasar sus manos por sus nalgas y sostenerla arriba logrando una mejor posición para saborear su intimidad al máximo, comenzó a morder su botón llevando a Bella a la locura. - No… no puedo más - Decía Bella de la manera más coherente que podía – Me siento explotar. 

- Así, mi amor no te contengas quiero saborearte toda – Dijo Edward haciendo movimientos más rápidos y precisos con su lengua, mientras que su mano seguía jugando con su botón, y en medio de un grito de pacer Bella se dejó ir, inundando la boca de Edward, pero él no perdió el tiempo comenzó a saborear ese exquisito néctar que emanaba de Bella. 

Bella se quedó rendida en la cama, mientras traba de recobrar el aliento y hacer que su corazón latiera más 
despacio ya que parecía que quería salir de su pecho. 

- Fue maravilloso – Dijo aun entre jadeos a Edward - Te amo tanto. 

- Yo te amo más – Dijo mientras que le daba un beso para que no le contestara y como si no fuera suficiente lo que acaba de pasar Bella tomo a Edward por la nuca prolongando más el beso haciendo que él se quedara sobre ella. 

La castaña comenzó a restregarle su cuerpo hasta que sintió como la virilidad de Edward se encajaba en su cadera a lo que ella inmediatamente abrió sus piernas enredándolas en las caderas de él, ahí fue cuando se dio cuenta de que el llevaba aun mucha ropa. 

- ¡Oye! Aun llevas mucha ropa – Le recrimino Bella. Edward de inmediatamente se despojó de los pantalones y del bóxer que un llevaba puesto, en cuanto Bella lo observo desnudo, además de que era la primera vez que veía a un hombre desnudo, no pudo apartar la vista de la virilidad de Edward la cual se veía imponente, recto, firme, suave y de gran tamaño, por lo que Bella se comenzó a preguntar el cómo es que entraría una cosa de ese tamaño en ella. 

- Te gusta lo que ves – Dijo Edward con una sonrisa pícara al ver como Bella no dejaba de ver su virilidad, cosa que lo éxito aún más y como si eso fuera posible la sintió más dura y necesitada. 

- Este… es muy grande – Dijo Bella con vergüenza al verse descubierta con el mismo pánico al no saber cómo es que entraría en ella – ¿Cómo es que todo eso va a entrar en mí? 

- Mi amor no te preocupes iré despacio, a lo mejor te incomoda un poco al principio y si eso pasa yo me detendré hasta que me digas que puedo continuar, no te preocupes todo saldrá bien – Dijo Edward sin evitar que su ego aumentara, pero haciéndole saber que la trataría con amor, como ella se lo merecía. 

Comenzó a besarla con pasión distrayéndola de sus pensamientos, cuidadosamente se acomodó sobre Bella y como hace unos instantes Bella enredo sus piernas alrededor de las caderas de él, mientras no la dejaba de besar. 

Edward coloco su miembro en la entrada de Bella, y poco a poco comenzó a introducirse en ella hasta que sintió que algo se rompía, junto en ese momento Bella se aferró a su espalda pegando su cara en uno de sus hombros para no dejar escapar un grito causado por el dolor que sentía en ese momento, lo que no pudo detener fue la lagrima que broto de sus ojos. 

- Oh lo siento, eres virgen – Se disculpó Edward – No quise lastimarte – Le dijo mientras intentaba salir de ella. 

- No – Dijo con voz estrangulada, mientras que se aferraba a las caderas de Edward con las piernas impidiendo que se saliera – Dame un momento ya se está pasando. 

Bella de verdad quería estar con Edward, y el dolor estaba comenzando a pasar dejando en su lugar una sensación de deseo y pasión, cuando estuvo segura de que podían continuar, presiono más sus piernas en torno a la cintura de Edward para que entendiera que estaba lista y comenzó a introducirse un poco más en ella para después comenzar a moverse lentamente, hasta que la pasión los desbordaba con un vaivén frenético. 

Edward volvió a tomar posesión de uno de sus pechos haciendo que Bella se arqueara más, mientras se sujetaba con fuerza a la cama. 

– Más Ed-Edward, más por favor más – Dijo Bella al borde de la locura. 

Edward como el buen caballero que era de inmediato la complació haciendo las estocadas más rápidas y profundas. 

En la habitación solo se podían escuchar los jadeos que ambos amantes emitían así como las incoherencias que decían, lo único entendible eran sus nombres y el sonido del choque de la piel de sus caderas. 

Bella no pudo más, levanto las caderas pidiendo silenciosamente que Edward se introdujera más en ella, 
haciendo las estocadas más rápidas y profundas, cosa que para ser lograda Edward tuvo que tomar sus caderas con ambas manos manteniéndolas en alto y fijas para poder tener un mejor ángulo de penetración. 

- Bella… te amo tanto – Decía Edward entre jadeos sintiendo como llegaba a su orgasmo, pero él quería que llegarán juntos así que comenzó a penetrarla con más fuerza y rapidez mientras que con una mano pellizcaba ese botón de nervios que podrían dispararla al nirvana. 

- Edward, te amo, no puedo más – Dijo Bella en medio de un gritito. 

- No te contengas amor, déjate ir – Contesto Edward, mientras decía esto ella tuvo el segundo orgasmo de su vida y de esa noche, dos estocadas después Edward sintió como terminaba dentro de ella dejando su semilla caliente en su interior. 

Después se dejaron caer en la cama, él la tomo por la cintura con una mano haciendo que ella reposara su cabeza en su pecho, mientras que con la otra mano le acariciaba el cabello, despegando uno pocos que se habían adherido a su frente que estaba perlada en sudor debido al gran esfuerzo físico que acaban de realizar. 

- Gracias – Dijo Edward cuando sus respiraciones se normalizaron un poco. 

- No tienes nada que agradecer, soy yo la que te debería de dar las gracias, ha sido simplemente maravilloso, la mejor noche que eh tenido en mi vida – Dijo Bella mientras depositaba un dulce beso en su pecho. 

- Claro que si tengo que darte las gracias, por darme algo tan preciado como tu virginidad, y de verdad siento si te lastime nunca fue mi intensión. 

- No te preocupes como ya te dije fue maravilloso, fue increíble, más que eso… lo fue todo, al menos para mí, no se tal vez esperabas más que una niñita inexperta, no lo sé – Dijo Bella de repente preocupada al recordar la habilidad con la que Edward la tomaba, la cual le dejaba en claro el que tenía una gran experiencia en el tema del sexo. 

- No mi amor, no te pongas triste, no te puedo negar que he estado con otras mujeres, pero ninguna me ha hecho sentir como tú lo has hecho, como tú lo dijiste simplemente fue todo. Nunca había experimentado una sensación como esta, te amo tanto, mi dulce niña, tu inexperiencia, tu dulzura, amor y pasión que desbordas hace que pierda la cabeza – Dijo Edward mientras que le daba un beso, mientras ella se acomodaba mejor sobre su pecho. 

- Te amo Edward – Le dijo en un susurro, dejando que sus ojos se cerraran y quedara completamente dormida y exhausta. 

- Yo también te amo – Dijo Edward mientras le acariciaba la cara y la contemplaba dormir. 

No podía creer que una criatura como ella fuera suya y de nadie más, la amaba hasta la locura como nunca había amado a nadie, si antes de dormir se sentía el hombre más feliz de la tierra ahora estaba seguro de que no había nadie más dichoso que él en esos momentos ni aquí ni en el universo entero. 

Contemplo su cuerpo desnudo y se maravilló de lo que tenía entre sus brazos, ahora ambos se pertenecían en cuerpo y alma, separase de ella estaba seguro que sería equiparable a la muerte. 

Alejo inmediatamente esos pensamientos disfrutando el momento que estaba viviendo, no entendía cómo es que no se dio cuenta desde el principio de la hermosa y valiosa mujer que Bella era, se golpeó mentalmente por haber pensado en que ella era igual a todas las que solo lo querían para obtener dinero y fama. 

En cómo había pensado en utilizarla para después dejarla como a las otras, eso sería imposible, a ella no le importaba de donde venía él, nunca le había hecho más preguntas de su familia en cuanto él le dijo que no le gustaba hablar de ese tema, mientras que ella le había abierto su corazón y se había entregado a él. 

Con este último pensamiento y una enorme sonrisa en su rostro cubrió sus cuerpos con la sabana y se abandonó al sueño, el cual sería protagonizado por su ángel. 





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