Me giré y ahi estaba, como un sueño, como si ese fuera su lugar... su respiración era acompasada, sus ojos estaban cerrados, y su cabeza descansaba sobre la almohada.
Me acurruqué un poco más a él, y aun dormido me abrazó y susurro "te quiero" entre suspiros.
Era perfecto, perfecto para mi. En ese momento poco importaba el mundo si yo podía estar en ese lugar.
Lo miré.
No me cansaba de hacerlo, y mi corazón se aceleraba cada vez que lo hacía. Acaricié su rostro, cada uno de esos centímetros.... la parte que me irritaba la piel, que era su barba de tres días, cada vez que me besaba, y que en el fondo adoraba. La parte suave de debajo de sus ojos, su frente, sus pomulos...
Aún recordaba, aunque ya había pasado mucho tiempo, de la primera vez que nos besamos.
Era la segunda vez que lo veía en persona, que veía como la camiseta se ajustaba a los musculos de su cuerpo, y que sus ojos me hipnotizaban.
Desde hacía meses hablabamos y coqueteabamos cada noche. Todas las noches y sin excepción.
En nuestra segunda cita me llevó al cine, y sentía que estaba tenso, indeciso... mientras la oscuridad de la sala, más vacia que llena, nos rodeaba.
Luego me acompañó a casa, paró el coche justó delante de la puerta, me despedí de él, decepcionada porque nuestro tiempo llegaba a su fin y él aun no había dado el paso, y cuando menos lo esperaba, cuando ya daba por hecho que nunca sería algo más que mi mejor amigo, agarró mi mano y me acercó a él, sientiendo el calor de su cuerpo, su aliento entremezclandose con el mío, sus ojos azules mirandome fijamente.
Con la mano que tenía libre acarició mi mejilla... suave, lento...
Poco a poco se fue acercando, y de repente, sentí la humedad de sus labios, y una cálida sensación inundo mi cuerpo, un hormigueo se apoderó de la punta de mis dedos, mi corazón aceleró las pulsaciones...
Y a partir de ese momento, ya no me separé de él, nada ni nadie nos separaria, nadie nos haría daño... solamente a él quería en mi vida.
Al poco tiempo me di cuenta que no podría estar sin él. No podría aunque quisiera... simplemente lo amo.
Porque él es mi todo. Mi amigo, mi novio, mi amante... ese que me hace reír cuando lloro, ese que me hacer querer vivir