Hola mis dulces lectores!! Aquí os dejo el último capítulo de este fic. Espero que lo disfruteiis!! :)
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Seguramente me desmaye, pero solo un momento, porque cuando volví a abrir los ojos, ella seguía encima mio. Tenía la cara y las manos manchadas con mi sangre, y susurraba palabras para convencerme de que me rindiera, para que me dejara morir.
Pero aunque estaba tentada a hacerlo, los cosas habían cambiado. Esa zorra había matado a mi familia, y iba a pagar por ello.
Sentí la fuerza crecer en mi interior, y no se como me la quité de encima con tal fuerza que salió volando y chocó contra la pared de delante.
-Impresionante Bella. Pero para serte sincera, tu patética demostración de fuerza es innecesaria.
De repente sentí mucho dolor dentro de mi, como si todas las agujas del mundo se estuvieran clavando en todos los rincones de mi piel, y parecía que alguien hacía fuerza para que todas de golpe entraran dentro de mi.
-Bellita, Bellita.. ese dolor lo estoy provocando yo. Puedo incrementar el dolor si quieres o puedes dejarte morir. Es así de fácil. Tú decides.
Cerré los ojos y pensé: No puedo permitir que me gane, no puedo dejarla ganar, no esta vez. No después de lo que le hizo a mi familia.
Con mi cuerpo débil, golpeé con mi puño su pecho. Sabía que no había conseguido hacerle daño, pero sin embargo, el dolor que sentía fue desapareciendo poco a poco, y cuando abrí los ojos, descubrí a Tanya aferrándose el pecho y retrocediendo contra la pared.
-Edward!- gritó con la vista clavada en algún lugar de mi espalda- No permitas que me haga esto!
-Es demasiado tarde- Edward cogió mi mano y entrelazo nuestros dedos- ha llegado el momento que te vayas.
-No!!- gritó Tanya en el mismo momento que su rostro se empezaba a arrugar y poco a poco su cuerpo se iba convirtiendo en polvo.
-¿Como..?- pregunté con la vista clavada en el suelo, fija donde estaba el vestido que Tanya llevaba puesto. Una prueba que ella había estado ahí.
-Se acabó, se acabó para siempre. Nunca más volverá a molestarnos- me dijo Edward mientras me besaba.
-¿La he.. matado?¿Como?
-Todo se reduce al sencillo echo que la venganza debilita y el amor fortalece, y de alguna manera has logrado que Tanya se debilitara.
-Pero.. si apenas le he rozado
-Le diste de pleno en el cuarto chacra.
-¿Eh?
-El cuerpo tienes siete chacras. Y tú le diste en el cuarto, en el del corazón, que es el núcleo del amor, de la compasión, de la parte más elevada del yo.. y Tanya carecía de todo eso.
-Pero.. si era tan vulnerable ¿porque no se ha protegido?
-No era consciente de ello; se engañaba por su ego.
Edward me volvió a besar.
-No te vayas- le dije mirándolo a los ojos- Por favor. Yo.. te he echado de menos.
-Ya lo sé- me dijo mientras depositaba en mi frente un suave beso- Oí todo lo que dijiste. Habría venido antes, pero necesitaba saber que estabas completamente segura.
-¿De modo que casi me dejas morir porque no sabías si estaba completamente segura?
-Jamás te dejaría morir. No otra vez.
-¿Y Tanya?
-La subestimé. No tenía ni idea.
-¿No le podías leer los pensamientos?
-Aprendimos a ocultarlos.
-¿Me enseñarás?
-Con el tiempo te lo enseñare todo, te lo prometo. Pero Bella tienes que entender lo que significa todo esto, nunca volverás a estar con tu familia, nunca podrás cruzar al “otro lado”..
-Sé que hay que renunciar a muchas cosas, pero seguro que habrá algún modo de solucionarlo. Si la eternidad empieza hoy, así es como quiero vivirla. Voy a vivir este día, y sólo este día. Porque Edward, se que siempre estarás a mi lado. Y he dicho siempre ¿si?
-Por y para siempre- dijo mirándome a los ojos
-Te quiero
-Yo también te quiero- sonrió y buscó mis labios con los suyos- siempre te he querido, y siempre te querré.
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Bueno.. ¿os gustó?¿dejaiis comentariios?
Este es el final de este fic, he disfrutado muxo escribiendolo y me entristece que se acabe, pero todo lo bueno termina. Espero que a vosotros también os haya gustado.
Dar las grácias a todas esas personas que se han tomado la molestia dejando comentarios, que aunque no lo creais, vuestras dulces palabras me ayudan a seguir con mis locuras..
En fin.. nos leemos en mis otras locuras!!
OsAmo!! Besos&abrazoS^^
Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón.
En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo.
Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas.
En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau.
La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer.
Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com
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sábado, 28 de agosto de 2010
jueves, 26 de agosto de 2010
Por y para siempre * Capítulo 30
Hola mis dulces lectores!! aquí dejo la penúltima entrega de este fic. Espero que la disfruteís!! Nos leemos más abajo :):)
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Llegué a mi casa, subí corriendo las escaleras, y impaciente entre en mi habitación. Edward me había enviado una piruleta de San Valentín, una piruleta que había conseguido que de nuevo brillara el Sol, que cantarán los pájaros y que mi día fuera perfecto.
Encendí mi portátil, tenía algo importante que buscar: El significado de las flores.
En el siglo XVIII, la gente a menudo comunicaba sus intenciones por medio de las flores que enviaban, ya que las distintas variedades tienen significados específicos.
Desplace hacía abajo la lista organizada en orden alfabético mientras buscaba con la mirada los tulipanes. Cuando los encontré, contuve el aliento.
Tulipanes rojos: amor eterno.
Por curiosidad, busqué el significado de las rosas blancas.
Rosas blancas: el corazón que no conoce el amor, el corazón que es ajeno al amor.
Comprendí que Edward me estaba poniendo a prueba. Coqueteaba con Jessica para poder conseguir una reacción de mi parte y poder leerme la mente, y descubrir si me importaba.
En ese momento, lo único que tenia que hacer para poder verlo de nuevo era pronunciar las palabras en voz alta y él aparecería delante de mi. Porque la verdad es que lo quería. Lo había querido siempre. Lo había querido desde el primer día. Lo quería incluso cuando juraba que no era así. Lo quería sin poder remediarlo. Y aunque no sabía de que iba todo eso de la inmortalidad, la Tierra del Verano, era un lugar genial.
Cerré los ojos y imagine el maravilloso cuerpo de Edward acurrucado junto al mío; sus labios susurrándome en la oreja, en el cuello.. la sensación de sus labios contra los míos.
Mantuve esa imagen en mi mente, la sensación que provocaba nuestro amor perfecto, nuestros besos perfectos.. susurre las palabras que me había guardado hacía tanto tiempo, que me asustaba pronunciar.
Las pronuncié una y otra vez, y mi voz ganaba fuerza a medida que resonaban en las paredes de mi habitación.
Pero.. cuando abrí los ojos, descubrí que estaba sola. Y entonces comprendí que había echo esperar demasiado tiempo a Edward.
····································
Bajé las escaleras en busca de helado, sabía que el dulce no curaría mi corazón roto, pero tenía la esperanza de que hiciera un poco más llevadero el dolor.
Me giré y el bote de helado cayó de mis manos, cuando escuche una voz a mis espaldas. Una voz que yo no quería escuchar.
-Que conmovedor Bella.. muy conmovedor.
Tanya estaba sentada en la mesa de la cocina, con las piernas cruzadas, las manos entrelazadas sobre su regazo y la espalada recta.
-Ha sido muy bonito que llamaras a Edward después de haber formado esa escena de amor en tu cabeza. ¿Sabes? Aún puedo leer lo que pasa por tu mente, tu escudo.. no es muy fuerte. De todas formas, en lo que respecta a Edward y a ti como pareja y vuestro “vivieron felices y comieron perdices”.. Bueno, eso no lo puedo permitir. Mi trabajo en esta vida es destruirte, y por si no te habías dado cuenta, aún puedo hacerlo.
La observé mientras intentaba mantener mi respiración regular, y en alejar mi mente de cualquier pensamiento, porque ella lo usará en contra de mi. Pero cuando intentas despejar la mente, es tan efectivo como pedirle a alguien que no piense en elefantes.. porque en ese momento solo puede pensar en elefantes. Y eso es lo que me pasó a mi.
-¿Elefantes?¿En serio? Por el amor de Dios ¿se puede saber que ha visto Edward en ti? Esta claro que no es tu inteligencia ni tu ingenio, porque yo no he visto algún signo de ellos. ¿Y esa escena de amor que formaste en tu cabeza? Muy propia de Disney.. muy aburrida.. Bella, ¿te tengo que recordar que Edward lleva en este mundo muchos años? Y entre ellos entra los años sesenta y el amor libre.
-Tanya, si buscas a Edward, él no está aquí.
-Créeme, siempre se donde esta Edward.
-¿Te dedicas a acecharlo?
-¿Yo?- dijo con voz inocente
-Bueno.. si a eso es lo que te has dedicado durante 300 años, tengo que decir que..
-Niña, di mejor 600 años. Años que tú no has estado con él, y yo si- dijo poniendo énfasis a las palabras “tú” y “yo” - Los mortales sois tan aburridos, estúpidos, ordinarios.. Pero, aún así, siempre hacéis que Edward se encariñe con vosotros. Hacéis que despierte en él un afecto que le impulsa a luchar contra la pobreza, salvar las ballenas, a reciclar, a meditar sobre la paz, a decir no a las drogas.. todas las estupideces que quieras y más, y total, no sirven para nada. Persigue absurdas causas altruistas ¿para que?¿Acaso los mortales aprendéis? ¿Habéis escuchado hablar del calentamiento global? Parece que no. Y aún así Edward y yo siempre hemos seguido adelante, aunque me cuesta algún tiempo desprogramarlo para volver a tener al Edward lujurioso, ambicioso.. que conozco y que tanto quiero.
>> Si te digo la verdad Bella, no entiendo que es lo que has visto en e´l. Y no me refiero a lo que ven las demás mujeres, y admitámoslo, la mayoría de hombres. Me refiero que cuando Edward y tú estáis juntos, siempre sufrís. Edward es el responsable de que estés pasando por todo esto. Si no hubieras sobrevivido a ese accidente.. creía que era seguro marcharme, pero de repente.. ¡sorpresa! Edward se traslado a este pueblo porque había conseguido traerte de nuevo a la vida. Cualquiera diría que después de tantos siglos tendría que aprender a ser mas paciente, pero la verdad, es que me aburres, y esta claro, que eso no es culpa mía.
>> Yo provoque el accidente, que hizo que tu familia.. ¿como decirlo? Ya no este aquí. Fue demasiado sencillo para que me resultara divertido, pero no te equivoques Bella, esta vez no esta Edward a tu lado para ayudarte, y te aseguro que esta vez, me quedare para asegurarme que he cumplido con mi objetivo.
>> Me gustaría terminar de una vez sino te importa. Normalmente, me tomo mi tiempo y me divierto un poco, pero hoy es San Valentín, y tengo planeado cenar con mi Eddie tan pronto como acabe todo esto.
Tanya se tiró sobre mi con tanta rapidez, que perdí el equilibrio y choqué contra el frigorífico. Me quedé sin aire, y caí al suelo.
Tanya se colocó encima mio, y rasgo mi rostro con sus afiladas uñas mientras susurraba en mi oído:
-Ríndete Bella. Deja que ocurra. Ve a reunirte con tu familia feliz, no estas echa para esta vida, no te queda nada por lo que vivir, y ahora tienes la oportunidad de acabarla..
-------------------------------
Bueno, bueno.. ¿ les gustó?
Tengo que decir que ya tengo el final escrito, pero que no lo publicare hasta que este capítulo tenga al menos 5 comentarios, si, soy mala, pero en la última publicación de este fic no habían comentarios, y me puse muy muy triste :'(
Así que cuando esten esos 5 comentarios subire el final. Vosotros decidiis cuando, solo hace falta comentar!! Da igual si es en esta entrada o en la cajita del chat!! :):) No me odien por esto, pero para mi los comentarios son muy importantes..
OsAmo!!! Besos^^
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Llegué a mi casa, subí corriendo las escaleras, y impaciente entre en mi habitación. Edward me había enviado una piruleta de San Valentín, una piruleta que había conseguido que de nuevo brillara el Sol, que cantarán los pájaros y que mi día fuera perfecto.
Encendí mi portátil, tenía algo importante que buscar: El significado de las flores.
En el siglo XVIII, la gente a menudo comunicaba sus intenciones por medio de las flores que enviaban, ya que las distintas variedades tienen significados específicos.
Desplace hacía abajo la lista organizada en orden alfabético mientras buscaba con la mirada los tulipanes. Cuando los encontré, contuve el aliento.
Tulipanes rojos: amor eterno.
Por curiosidad, busqué el significado de las rosas blancas.
Rosas blancas: el corazón que no conoce el amor, el corazón que es ajeno al amor.
Comprendí que Edward me estaba poniendo a prueba. Coqueteaba con Jessica para poder conseguir una reacción de mi parte y poder leerme la mente, y descubrir si me importaba.
En ese momento, lo único que tenia que hacer para poder verlo de nuevo era pronunciar las palabras en voz alta y él aparecería delante de mi. Porque la verdad es que lo quería. Lo había querido siempre. Lo había querido desde el primer día. Lo quería incluso cuando juraba que no era así. Lo quería sin poder remediarlo. Y aunque no sabía de que iba todo eso de la inmortalidad, la Tierra del Verano, era un lugar genial.
Cerré los ojos y imagine el maravilloso cuerpo de Edward acurrucado junto al mío; sus labios susurrándome en la oreja, en el cuello.. la sensación de sus labios contra los míos.
Mantuve esa imagen en mi mente, la sensación que provocaba nuestro amor perfecto, nuestros besos perfectos.. susurre las palabras que me había guardado hacía tanto tiempo, que me asustaba pronunciar.
Las pronuncié una y otra vez, y mi voz ganaba fuerza a medida que resonaban en las paredes de mi habitación.
Pero.. cuando abrí los ojos, descubrí que estaba sola. Y entonces comprendí que había echo esperar demasiado tiempo a Edward.
····································
Bajé las escaleras en busca de helado, sabía que el dulce no curaría mi corazón roto, pero tenía la esperanza de que hiciera un poco más llevadero el dolor.
Me giré y el bote de helado cayó de mis manos, cuando escuche una voz a mis espaldas. Una voz que yo no quería escuchar.
-Que conmovedor Bella.. muy conmovedor.
Tanya estaba sentada en la mesa de la cocina, con las piernas cruzadas, las manos entrelazadas sobre su regazo y la espalada recta.
-Ha sido muy bonito que llamaras a Edward después de haber formado esa escena de amor en tu cabeza. ¿Sabes? Aún puedo leer lo que pasa por tu mente, tu escudo.. no es muy fuerte. De todas formas, en lo que respecta a Edward y a ti como pareja y vuestro “vivieron felices y comieron perdices”.. Bueno, eso no lo puedo permitir. Mi trabajo en esta vida es destruirte, y por si no te habías dado cuenta, aún puedo hacerlo.
La observé mientras intentaba mantener mi respiración regular, y en alejar mi mente de cualquier pensamiento, porque ella lo usará en contra de mi. Pero cuando intentas despejar la mente, es tan efectivo como pedirle a alguien que no piense en elefantes.. porque en ese momento solo puede pensar en elefantes. Y eso es lo que me pasó a mi.
-¿Elefantes?¿En serio? Por el amor de Dios ¿se puede saber que ha visto Edward en ti? Esta claro que no es tu inteligencia ni tu ingenio, porque yo no he visto algún signo de ellos. ¿Y esa escena de amor que formaste en tu cabeza? Muy propia de Disney.. muy aburrida.. Bella, ¿te tengo que recordar que Edward lleva en este mundo muchos años? Y entre ellos entra los años sesenta y el amor libre.
-Tanya, si buscas a Edward, él no está aquí.
-Créeme, siempre se donde esta Edward.
-¿Te dedicas a acecharlo?
-¿Yo?- dijo con voz inocente
-Bueno.. si a eso es lo que te has dedicado durante 300 años, tengo que decir que..
-Niña, di mejor 600 años. Años que tú no has estado con él, y yo si- dijo poniendo énfasis a las palabras “tú” y “yo” - Los mortales sois tan aburridos, estúpidos, ordinarios.. Pero, aún así, siempre hacéis que Edward se encariñe con vosotros. Hacéis que despierte en él un afecto que le impulsa a luchar contra la pobreza, salvar las ballenas, a reciclar, a meditar sobre la paz, a decir no a las drogas.. todas las estupideces que quieras y más, y total, no sirven para nada. Persigue absurdas causas altruistas ¿para que?¿Acaso los mortales aprendéis? ¿Habéis escuchado hablar del calentamiento global? Parece que no. Y aún así Edward y yo siempre hemos seguido adelante, aunque me cuesta algún tiempo desprogramarlo para volver a tener al Edward lujurioso, ambicioso.. que conozco y que tanto quiero.
>> Si te digo la verdad Bella, no entiendo que es lo que has visto en e´l. Y no me refiero a lo que ven las demás mujeres, y admitámoslo, la mayoría de hombres. Me refiero que cuando Edward y tú estáis juntos, siempre sufrís. Edward es el responsable de que estés pasando por todo esto. Si no hubieras sobrevivido a ese accidente.. creía que era seguro marcharme, pero de repente.. ¡sorpresa! Edward se traslado a este pueblo porque había conseguido traerte de nuevo a la vida. Cualquiera diría que después de tantos siglos tendría que aprender a ser mas paciente, pero la verdad, es que me aburres, y esta claro, que eso no es culpa mía.
>> Yo provoque el accidente, que hizo que tu familia.. ¿como decirlo? Ya no este aquí. Fue demasiado sencillo para que me resultara divertido, pero no te equivoques Bella, esta vez no esta Edward a tu lado para ayudarte, y te aseguro que esta vez, me quedare para asegurarme que he cumplido con mi objetivo.
>> Me gustaría terminar de una vez sino te importa. Normalmente, me tomo mi tiempo y me divierto un poco, pero hoy es San Valentín, y tengo planeado cenar con mi Eddie tan pronto como acabe todo esto.
Tanya se tiró sobre mi con tanta rapidez, que perdí el equilibrio y choqué contra el frigorífico. Me quedé sin aire, y caí al suelo.
Tanya se colocó encima mio, y rasgo mi rostro con sus afiladas uñas mientras susurraba en mi oído:
-Ríndete Bella. Deja que ocurra. Ve a reunirte con tu familia feliz, no estas echa para esta vida, no te queda nada por lo que vivir, y ahora tienes la oportunidad de acabarla..
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Bueno, bueno.. ¿ les gustó?
Tengo que decir que ya tengo el final escrito, pero que no lo publicare hasta que este capítulo tenga al menos 5 comentarios, si, soy mala, pero en la última publicación de este fic no habían comentarios, y me puse muy muy triste :'(
Así que cuando esten esos 5 comentarios subire el final. Vosotros decidiis cuando, solo hace falta comentar!! Da igual si es en esta entrada o en la cajita del chat!! :):) No me odien por esto, pero para mi los comentarios son muy importantes..
OsAmo!!! Besos^^
miércoles, 18 de agosto de 2010
Por y paRa siempRe * CapítuLo 29
Hola mis dulces lectores!! Bueno, bueno.. ya se acerca el final de este fic.. snif, snif.. Pero todo lo bueno termina.
En fin.. aquí os dejo que disfruteis del capítulo!! :):)
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-Y ahora.. ¿viviré para siempre?
-Eso depende de ti, no tienes porque hacer nada de esto. Puedes elegir dejarlo cuando creas que ha llegado el momento. Yo solo te he proporcionado la capacidad, la elección es tuya.
-Está bien.. pero antes.. ¿que pasa con Tanya?¿Ella también es inmortal?¿Como comenzó todo esto?¿Como te convertiste tú en inmortal?¿Porque pasa esto?¿Sabes que fue ella quien mató a Leah?
-¿Puedes repetirme la pregunta?-dijo entre risas Edward
-Ah, por cierto, ¿que quería decir Tanya con eso de que me a matado una y otra vez?- Edward abrió los ojos de par en par y se quedó pálido- Pues sí, creí que me estabas observando y que lo habías visto todo.. ¿No fue eso lo que me dijiste?
-No vi todo lo que pasó. Bella.. todo es culpa mía, todo. Tendría que haberlo sabido. Nunca tendría que haberte implicado..
Cuando me miró, sus ojos reflejaban sufrimiento, lo agarré de la mano. Me impresiono verlo triste, tanto que lo único que deseaba, es que desapareciera lo que le estaba atormentando. Presioné mis labios contra el frío de su boca, una forma de demostrarle que, pasara lo que pasara, lo estaba perdonando.
-El beso se vuelve mas dulce con cada encarnación- suspiró mientras me apartaba un mechón y lo colocaba detrás de mi oreja- Pero parece, que nunca llegamos a más. Y ahora sé porque. Las preguntas. ¿Por donde empiezo?- dijo mientras se apartaba un poco.
-¿Que tal por el principio?
-Mi padre era soñador, artista, aficionado a las ciencias y a la alquimia, una corriente muy popular en aquella época..
-¿Que época?
-Una época muy muy lejana. ¿Sabes? Resulta que soy un poco mayor que tú
-Ya.. pero.. ¿cuanto exactamente?
-Eso no importa, lo que tienes que saber es que mi padre inventó una fórmula, y cuando él murió, yo seguí con la investigación que había dejado a medias. Hasta que conseguí perfeccionarla. Era muy joven. Demasiado. Cuando me quedé huérfano, un día me encontré con Tanya, ella estaba sola, al igual que yo, y cuando se puso enferma, no quería perderla y quedarme solo de nuevo, así que la convertí. Yo en ese tiempo, era un chico que solo le importaba el dinero y los lujos, pero cuando te conocí.. todo cambio; y cuando te perdí, sufrí.. no puedes imaginar lo que llegue a sufrir, pero luego volviste, reapareciste.. Al poco tiempo de encontrarte, te volví a perder. Y así una y otra vez. Un ciclo que parecía que nunca iba a terminar de amor y perdida.. hasta ahora.
>> Así que después de tantos años de busca.. te encontré de muevo. Con Tanya rompí hace mucho tiempo, pero ella no se da por enterada, y vuelve a aparecer ¿Te acuerda aquel día en el restaurante que tú estabas con tu tía? Quedé con Tanya para decirle que me dejara en paz.
>> Y sí, se que Tanya mató a Leah, ese día en la cueva.. que despertaste sola.. fui a intentar salvarla, pero no llegué a tiempo. Aunque por suerte con Rosalie si la pude salvar. La noche de Hallowen, cuando me fui de esa forma de tu casa.. vi en la forma que te miraba Tanya, así que decidí alejarme, pero lo siento, no pude. No pude mantenerme alejado. Ahora ya lo sabes todo.
-Hablas de esto.. de la inmortalidad.. como si fuera lo mas normal del mundo.
-Bella, para mi así es. Esta es mi vida. Y también la tuya si es lo que quieres. No es tan malo como piensas.
- Y dime ¿ que significa eso de los tulipanes?
-¿No tienes ni idea de lo que quieren decir? Todas las flores tienen un significado. Nada es fruto de la casualidad
>> Tienes mucho que aprender- dijo Edward- no todo es diversión. Tienes que ser precavida, e ir con cuidado. Tienes que evitar el uso indebido de tus poderes; Tanya es un buen ejemplo. Y sobretodo no puedes contárselo a nadie. Y cuando digo a nadie es a nadie ¿entendido?
-Te lo prometo
-Pero para que la información sea completa, tienes que saber, que aún puedes “cruzar”. Puedes morir. En el claro hubieras podido morir; aunque decidiste quedarte.
-Pero.. yo estaba preparada para morir.
-Te hiciste poderosa con los recuerdos y el amor. Los pensamientos crean, y en tu caso, crearon la curación y la fuerza. Si de verdad hubieras querido morir, te hubieras rendido sin mas, y en el fondo lo sabes.
-Tanya- dijo con horror-¿ estas seguro que no puede venir aquí?
-Ni si quiera sabe que existe este lugar. No sabe como llegar aquí. Para ella, tú has desaparecido en el aire.
-Pero ¿como has llegado tú hasta aquí?
-Existen dos tipos de alquimia: la física, que es la que me enseño mi padre. Y a la espiritual, que tropecé con ella cuando me di cuenta que había algo mas, algo mas importante que yo mismo. Estudié, practiqué, y trabajé muy duro para llegar aquí. Incluso aprendí Meditación Trascendental.
-Mmmm, debo decirte que si tratas de impresionarme, no lo has conseguido. No se de que me estás hablando.
-Digamos que he tardado unos siglos, en pasarlo del plano mental al físico.
-Dios!! no me extraña que no te guste el instituto. Entonces.. ¿para que te apuntaste?
-Ahí es donde tú entras en juego.
-Así que viste una chica con pantalones holgados, sudaderas con capucha y pegada a un mp3, y deseaste con tantas fuerzas hacerla tuya, que decidiste repetir el instituto ¿no?
-Mas o menos
-¿No encontraste otra manera de entrar en mi vida? La verdad, es que no tiene sentido.
-El amor no lo tienes- dijo Edward mientras me acariciaba la mejilla con sus dedos.
-Creía que habías dicho, que se te daba fatal lo del amor.
-Esperaba que esta vez fuera diferente.- susurró
-No sé si estoy preparada para esto. No sé lo que voy hacer- le dije
-Puedes tomarte el tiempo que quieras para decidirlo.
-¿Que pasa?- le pregunte cuando me di cuentas que su mirada estaba perdida.
-Se me dan muy mal las despedidas. Ahora ya son dos cosas las que se me dan mal: el amor y las despedidas.
-Tal vez estén relacionadas. ¿ Adonde vas a ir?- Edward se encogió de hombros- ¿Volverás?
-Eso depende de ti. ¿Todavía me odias Bella?
-No
-¿Me quieres?
Sabía que la respuesta es que si, que lo amo con cada mechón de cabello, con cada célula de mi piel, con cada gota de mi sangre.. pero no lograba decírselo, aunque si de verdad podía leerme el pensamiento, no hacía falta que digiera nada. Ya tendría que saberlo.
-Siempre es mas agradable oírlo en palabras- dijo Edward mientras me besaba la mejilla- Cuando tomes una decisión con respecto a mi, dímelo y volveré. Tengo toda la eternidad por delante, así que soy bastante paciente. ¿Puedo?- dijo mientras se sacaba la pulsera de su bolsillo, esa que tiré en el aparcamiento. La que me compró en el hipódromo.
Asentí.
-Tengo que irme Bella. Pero si de verdad quieres amarme, si de verdad quieres estar conmigo, tendrás que aceptar lo que somos. Pero si no lo puedes hacer lo entenderé.
En ese momento lo dí un beso. Necesitaba sentir sus labios contra los míos.
Cuando abrí los ojos y me aparté, me encontraba de nuevo en mi dormitorio, sola.
·································
Los días pasaban con demasiada rapidez para mi gusto. Sin darme cuenta había llegado San Valentín. Mis dos amigas ya estaban enamoradas. Alice de su queridisimo Jasper, y Rosalie de Emmett, un chico muy bien formado que se había chocado con ella en el supermercado, y como dijo Rose: “Fue amor a primera vista”.
-Jasper es muy inteligente!!
-Emmett me ha dedicado una canción!!
Aunque estaba feliz por ellas, feliz porque eran felices, mi mente estaba concentrada en la última clase del día: Arte. No sabía si saltármela o no, porque no solo es el día de San Valentín, sino que también es el día del Corazón Secreto. Una estúpida costumbre que consiste en repartir piruletas rojas en forma de corazón con notitas rosas que se han estado escribiendo durante toda la semana. Y ya que Rosalie y Alice, van a recibir sus piruletas, yo sólo espero poder acabar el día mas o menos ilesa.
Aunque admito que el echo de haber dejado en casa el conjunto de mp3-capuchas-sudaderas, consiguió que los chicos se fijaran un poco en mi, la verdad, es que no me interesaba ninguno de ellos. Porque no había ningún chico en todo el instituto que pudiera compararse con Edward. Ninguno. Cero. Imposible. Y no tenía ninguna prisa por baja el listón.
Cuando sonó el timbre, me decidí por entrar en clase, y terminar mi trabajo de uno de los “ismos”.
Cunado me concentré en mi caballete sentí a alguien detrás de mi.
-¿Si?
Observe la piruleta que el chico tenía en la mano y después volví a concentrarme en el lienzo, asumiendo que se ha equivocado de chica. Sin embargo, cuando él me dio unos golpecitos en el hombro, no me molesté en girarme.
-Lo siento, te has confundido de chica.
-Eres Bella ¿no?
-Si
-Entonces cógela ya. Tengo que repartir toda esta caja antes de que terminen las clases.
Me dio la piruleta y se fue hacía la puerta. Dejé el carboncillo y abrí la tarjeta rosa.
En fin.. aquí os dejo que disfruteis del capítulo!! :):)
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-Y ahora.. ¿viviré para siempre?
-Eso depende de ti, no tienes porque hacer nada de esto. Puedes elegir dejarlo cuando creas que ha llegado el momento. Yo solo te he proporcionado la capacidad, la elección es tuya.
-Está bien.. pero antes.. ¿que pasa con Tanya?¿Ella también es inmortal?¿Como comenzó todo esto?¿Como te convertiste tú en inmortal?¿Porque pasa esto?¿Sabes que fue ella quien mató a Leah?
-¿Puedes repetirme la pregunta?-dijo entre risas Edward
-Ah, por cierto, ¿que quería decir Tanya con eso de que me a matado una y otra vez?- Edward abrió los ojos de par en par y se quedó pálido- Pues sí, creí que me estabas observando y que lo habías visto todo.. ¿No fue eso lo que me dijiste?
-No vi todo lo que pasó. Bella.. todo es culpa mía, todo. Tendría que haberlo sabido. Nunca tendría que haberte implicado..
Cuando me miró, sus ojos reflejaban sufrimiento, lo agarré de la mano. Me impresiono verlo triste, tanto que lo único que deseaba, es que desapareciera lo que le estaba atormentando. Presioné mis labios contra el frío de su boca, una forma de demostrarle que, pasara lo que pasara, lo estaba perdonando.
-El beso se vuelve mas dulce con cada encarnación- suspiró mientras me apartaba un mechón y lo colocaba detrás de mi oreja- Pero parece, que nunca llegamos a más. Y ahora sé porque. Las preguntas. ¿Por donde empiezo?- dijo mientras se apartaba un poco.
-¿Que tal por el principio?
-Mi padre era soñador, artista, aficionado a las ciencias y a la alquimia, una corriente muy popular en aquella época..
-¿Que época?
-Una época muy muy lejana. ¿Sabes? Resulta que soy un poco mayor que tú
-Ya.. pero.. ¿cuanto exactamente?
-Eso no importa, lo que tienes que saber es que mi padre inventó una fórmula, y cuando él murió, yo seguí con la investigación que había dejado a medias. Hasta que conseguí perfeccionarla. Era muy joven. Demasiado. Cuando me quedé huérfano, un día me encontré con Tanya, ella estaba sola, al igual que yo, y cuando se puso enferma, no quería perderla y quedarme solo de nuevo, así que la convertí. Yo en ese tiempo, era un chico que solo le importaba el dinero y los lujos, pero cuando te conocí.. todo cambio; y cuando te perdí, sufrí.. no puedes imaginar lo que llegue a sufrir, pero luego volviste, reapareciste.. Al poco tiempo de encontrarte, te volví a perder. Y así una y otra vez. Un ciclo que parecía que nunca iba a terminar de amor y perdida.. hasta ahora.
>> Así que después de tantos años de busca.. te encontré de muevo. Con Tanya rompí hace mucho tiempo, pero ella no se da por enterada, y vuelve a aparecer ¿Te acuerda aquel día en el restaurante que tú estabas con tu tía? Quedé con Tanya para decirle que me dejara en paz.
>> Y sí, se que Tanya mató a Leah, ese día en la cueva.. que despertaste sola.. fui a intentar salvarla, pero no llegué a tiempo. Aunque por suerte con Rosalie si la pude salvar. La noche de Hallowen, cuando me fui de esa forma de tu casa.. vi en la forma que te miraba Tanya, así que decidí alejarme, pero lo siento, no pude. No pude mantenerme alejado. Ahora ya lo sabes todo.
-Hablas de esto.. de la inmortalidad.. como si fuera lo mas normal del mundo.
-Bella, para mi así es. Esta es mi vida. Y también la tuya si es lo que quieres. No es tan malo como piensas.
- Y dime ¿ que significa eso de los tulipanes?
-¿No tienes ni idea de lo que quieren decir? Todas las flores tienen un significado. Nada es fruto de la casualidad
>> Tienes mucho que aprender- dijo Edward- no todo es diversión. Tienes que ser precavida, e ir con cuidado. Tienes que evitar el uso indebido de tus poderes; Tanya es un buen ejemplo. Y sobretodo no puedes contárselo a nadie. Y cuando digo a nadie es a nadie ¿entendido?
-Te lo prometo
-Pero para que la información sea completa, tienes que saber, que aún puedes “cruzar”. Puedes morir. En el claro hubieras podido morir; aunque decidiste quedarte.
-Pero.. yo estaba preparada para morir.
-Te hiciste poderosa con los recuerdos y el amor. Los pensamientos crean, y en tu caso, crearon la curación y la fuerza. Si de verdad hubieras querido morir, te hubieras rendido sin mas, y en el fondo lo sabes.
-Tanya- dijo con horror-¿ estas seguro que no puede venir aquí?
-Ni si quiera sabe que existe este lugar. No sabe como llegar aquí. Para ella, tú has desaparecido en el aire.
-Pero ¿como has llegado tú hasta aquí?
-Existen dos tipos de alquimia: la física, que es la que me enseño mi padre. Y a la espiritual, que tropecé con ella cuando me di cuenta que había algo mas, algo mas importante que yo mismo. Estudié, practiqué, y trabajé muy duro para llegar aquí. Incluso aprendí Meditación Trascendental.
-Mmmm, debo decirte que si tratas de impresionarme, no lo has conseguido. No se de que me estás hablando.
-Digamos que he tardado unos siglos, en pasarlo del plano mental al físico.
-Dios!! no me extraña que no te guste el instituto. Entonces.. ¿para que te apuntaste?
-Ahí es donde tú entras en juego.
-Así que viste una chica con pantalones holgados, sudaderas con capucha y pegada a un mp3, y deseaste con tantas fuerzas hacerla tuya, que decidiste repetir el instituto ¿no?
-Mas o menos
-¿No encontraste otra manera de entrar en mi vida? La verdad, es que no tiene sentido.
-El amor no lo tienes- dijo Edward mientras me acariciaba la mejilla con sus dedos.
-Creía que habías dicho, que se te daba fatal lo del amor.
-Esperaba que esta vez fuera diferente.- susurró
-No sé si estoy preparada para esto. No sé lo que voy hacer- le dije
-Puedes tomarte el tiempo que quieras para decidirlo.
-¿Que pasa?- le pregunte cuando me di cuentas que su mirada estaba perdida.
-Se me dan muy mal las despedidas. Ahora ya son dos cosas las que se me dan mal: el amor y las despedidas.
-Tal vez estén relacionadas. ¿ Adonde vas a ir?- Edward se encogió de hombros- ¿Volverás?
-Eso depende de ti. ¿Todavía me odias Bella?
-No
-¿Me quieres?
Sabía que la respuesta es que si, que lo amo con cada mechón de cabello, con cada célula de mi piel, con cada gota de mi sangre.. pero no lograba decírselo, aunque si de verdad podía leerme el pensamiento, no hacía falta que digiera nada. Ya tendría que saberlo.
-Siempre es mas agradable oírlo en palabras- dijo Edward mientras me besaba la mejilla- Cuando tomes una decisión con respecto a mi, dímelo y volveré. Tengo toda la eternidad por delante, así que soy bastante paciente. ¿Puedo?- dijo mientras se sacaba la pulsera de su bolsillo, esa que tiré en el aparcamiento. La que me compró en el hipódromo.
Asentí.
-Tengo que irme Bella. Pero si de verdad quieres amarme, si de verdad quieres estar conmigo, tendrás que aceptar lo que somos. Pero si no lo puedes hacer lo entenderé.
En ese momento lo dí un beso. Necesitaba sentir sus labios contra los míos.
Cuando abrí los ojos y me aparté, me encontraba de nuevo en mi dormitorio, sola.
·································
Los días pasaban con demasiada rapidez para mi gusto. Sin darme cuenta había llegado San Valentín. Mis dos amigas ya estaban enamoradas. Alice de su queridisimo Jasper, y Rosalie de Emmett, un chico muy bien formado que se había chocado con ella en el supermercado, y como dijo Rose: “Fue amor a primera vista”.
-Jasper es muy inteligente!!
-Emmett me ha dedicado una canción!!
Aunque estaba feliz por ellas, feliz porque eran felices, mi mente estaba concentrada en la última clase del día: Arte. No sabía si saltármela o no, porque no solo es el día de San Valentín, sino que también es el día del Corazón Secreto. Una estúpida costumbre que consiste en repartir piruletas rojas en forma de corazón con notitas rosas que se han estado escribiendo durante toda la semana. Y ya que Rosalie y Alice, van a recibir sus piruletas, yo sólo espero poder acabar el día mas o menos ilesa.
Aunque admito que el echo de haber dejado en casa el conjunto de mp3-capuchas-sudaderas, consiguió que los chicos se fijaran un poco en mi, la verdad, es que no me interesaba ninguno de ellos. Porque no había ningún chico en todo el instituto que pudiera compararse con Edward. Ninguno. Cero. Imposible. Y no tenía ninguna prisa por baja el listón.
Cuando sonó el timbre, me decidí por entrar en clase, y terminar mi trabajo de uno de los “ismos”.
Cunado me concentré en mi caballete sentí a alguien detrás de mi.
-¿Si?
Observe la piruleta que el chico tenía en la mano y después volví a concentrarme en el lienzo, asumiendo que se ha equivocado de chica. Sin embargo, cuando él me dio unos golpecitos en el hombro, no me molesté en girarme.
-Lo siento, te has confundido de chica.
-Eres Bella ¿no?
-Si
-Entonces cógela ya. Tengo que repartir toda esta caja antes de que terminen las clases.
Me dio la piruleta y se fue hacía la puerta. Dejé el carboncillo y abrí la tarjeta rosa.
Pienso en ti.
Siempre.
Siempre.
Edward.
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Que os pareció el capítulo?? Ya se han descubirto mas cosas!! xDxD Y Bella.. aún no se decíde, pero prontó lo hará, porque ama a Edward!! xDxD
Dejen sus comentarios!! plis plis plis!!
OsAdoro!!
jueves, 12 de agosto de 2010
Por y paRa siempRe * Capítulo 28
Hola mis dulces lectores!! Aquí una nueva entrega del fic. Creo que este es el capítulo mas largo que he escrito.. 5 páginas!! =P
Pero la verdad, es que iba a ser mas largo, pero decidi que mejor así.. xDxD
-----------------
Sabía que tenía que correr, gritar.. o hacer algo, pero no podía, lo único que conseguí, fue quedarme paralizada. Como si de mis pies hubieran crecido raíces y se hubieran clavado en el suelo.
Observé a Tanya con detenimiento. No sabía como terminaría todo eso, y tampoco podía leer su mente.
-El amor es cruel, ¿no crees? En el momento que conoces al chico de tus sueños, en ese momento que te das cuentas que es demasiado bueno para ser real, justo en ese momento, descubres que es demasiado bueno para ser real. Demasiado bueno para ti. Y te sientes sola y miserable.. Tú depresión, esa que no querías admitir que tenias, esa que te la provocó la ausencia de Edward.. si te digo la verdad, disfrute mucho viéndote sufrir. Y con eso, ¿sabes lo que has conseguido? Que mi trabajo sea mucho mas fácil. Porque en cada momento que te encerrabas un poco mas en tu burbuja, también ayudabas que tu mente se hiciera cada vez mas vulnerable, mas abierta, mas fácil de manipular..
Me agarró de la muñeca, y sus uñas se clavaron en esta, cuando tiró de mi para que me acercara mas a ella. Mis esfuerzos para soltarme, era inútiles, Tanya tenía una fuerza fuera de lo común.
-Mortales..- dijo con asco-Sois objetivos muy fáciles, ¿crees que he echo todo esto para terminar tan pronto? Si hubiera querido, te hubiera eliminado en tu habitación, mientras preparaba el escenario. Habría sido mas rápido, pero también mas aburrido. Así es mas divertido para las dos ¿no crees?
>> ¿Creias que había sido Edward quien te había guiado hasta aquí?¿Que él te estaba guiando contra tu voluntad? Pues siento decepcionarte Bella, pero era yo. Yo he echo todo esto. Me encanta el 21 de diciembre ¿a ti no? El solsticio de invierno, la noche mas larga del año.. Perdona mi gusto por la melodramático, pero le da un toque mas interesante.
Intente liberarme otra vez de Tanya, pero ella hizo mas fuerza y clavo sus uñas en mi carne, provocandome un terrible dolor.
-Digamos que.. dejo que te marches ¿que harías?¿salir corriendo? Yo soy mas rápida que tú. ¿buscarías a tu amiga? Que lastimas, pero parece que Rosalie esta en el claro equivocado, en este mismo momento, debe de estar buscándome entra la gente de la fiesta. Que rabia- dijo con una preocupación fingida- si supiera que nuestra invitada de honor esta aquí..
-Que es lo que quieres?
-No me metas prisa, todo a su tiempo ¿donde estaba antes que me interrumpieras? Ah, si, estábamos hablando de ti. Verás, creo que las cosas nunca serán como las esperabas. Yo conozco a Edward desde hace mucho tiempo, y le hablo, le hablo, le hablo.. Y a pesas de todos los años que hemos pasado juntos, tú sigues interponiendote en mi camino.
Bajé las vista la suelo, y me pregunte como había podido ser tan estúpida. Nada de lo que había pasado tenía relación con Rosalie.. solo conmigo.
-Vamos, no seas tan dura contigo misma, no es la primera vez que cometes este error. He sido la responsable de tu muerte.. Hummm ¿cuantas veces? Bueno.. creo que he perdido la cuenta.
Entonces recordé lo que me dijo Edward, eso de que no me podría perder otra vez. Me fije en el rostro de Tanya. Se endureció. Estaba enfadada. Eché de mi cabeza esos recuerdos, porque sabía que ella podía leer mi mente.
Tanya se acercó a mi, cogiéndome el brazo y volviéndome a clavar sus afiladas uñas.
-Si la memoria no me falla, y nunca lo hace, las ultimas veces jugamos a un juego llamado “Truco o trato”. Y dejame decirte que no saliste ganadora de ese juego. Pero parece que nunca te cansas de jugar, así que.. ¿te apetece jugar de nuevo?
Me limite a clavar mi mirada en sus ojos.
-¿Has visto alguna vez como el gato mata a el ratón?¿Como juega con la patética presa antes de cansarse y terminar el trabajo?
Cerré los ojos con fuerza. Si lo que quería hacer era matarme..¿porque no lo hacía en ese momento?
-Lo de matarte es el “trato” para mi, pero.. ¿no quieres saber cual es el truco?. Eres un poco aburrida, la verdad. Pero de todas formas voy a decírtelo. Verás.. el truco consiste en que yo hago ver que te dejo marchar, entonces tú correrás en círculos hasta que te canses, y entonces yo aplicare el “trato”. Así que..¿que quieres?¿una muerte lenta o una muerte dolorosa y lenta? ¡Decídete! El tiempo corre.
-¿Porque quieres matarme? Edward y yo ta no estamos juntos. Hace una semana que no lo veo- le dije
-No es nada personal Bella. Pero parece que cada vez que tú.. “no estas” Edward y yo nos llevamos mejor.
Aunque pensé en rendirme en morir sin luchar, me negué, iba a luchar aunque estuviera condenada a perder.
-Que así sea- dijo Tanya- Has elegido “truco”. En ese caso.. ¡Corre!
Tanya me soltó el brazo y yo corrí a través del claro. Sabía que nada me podía salvar, pero tenía que intentarlo.
Sentía los pulmones a punto de explotar, un dolor abrasador en las costillas, aún así, seguí corriendo mas haya de los arboles que rodeaban el claro. Las ramas rasgaban mi chaqueta, pero seguía corriendo para salvar mi vida, aunque no estaba del todo segura si valía la pena intentarlo.
Cuando llegué al sendero, Tanya apreció de entre la niebla, y se situó delante de mi.
Y aunque trate de esquivarla, pasó todo lo contrario, ella me “ayudó” a caer al suelo dándome un fuerte empujón.
Me había dado un fuerte golpe en la cabeza, la sentía palpitar, sentía como la sangre mojaba mi cabello. La boca me sabía a sangre, me había roto el labio. Y es que cuando había caído Tanya no se molesto en apartarme unos metros de la piedra que había detrás de mi.
-Bella, tienes un aspecto horrible. No se que vio Edward en ti.
Mi cuerpo sufría por el dolor, mi respiración era irregular, y la boca me sabía a oxido y sal.
-Supongo que querrás saber todos los detalles, aunque la próxima vez no te acordaras de ellos, pero siempre es divertido ver tu expresión al contarlos- dijo Tanya entre risas- No se porque, pero nunca me canso de este episodio en particular, sin importar las veces que se repita. Para serte sincera me has proporcionado un inmenso placer, así como los preliminares del sexo, pero tú que sabrás de eso, con todas las veces que has vivido y siempre mueres virgen. Si no fuera tan divertido, me darías hasta pena.
>>Veamos.. ¿por donde empiezo? Bueno.. como ya te podrás imaginar yo saqué la pintura de tu coche y la subí a tu dormitorio. También fui yo la que dejo la pluma. Edward puede llegar a ser tan.. sensible- dijo poniendo los ojos en blanco- Ah, también cree tu sueño. No te voy a explicar todos los “como” y los “porque” ya que eso nos llevaría mucho tiempo, y carece de importancia, porque al lugar donde vas a ir no te servirá de mucho. Es una pena que no murieras en aquel accidente, nos hubieras ahorrado muchos problemas a ambas ¿sabes cuanto daño has echo? Leah murió por tu culpa, y Rosalie estuvo muy cerca. Le tuve que morder para inyectarle veneno y poder controlarla, pero hubo una especie de reacción alérgica, y.. bueno.. ya sabes el resto, cuando encontraste a Edward mordiendo su muñeca, como te dijo él solo la estaba salvando, pero.. ¿que mas da ahora?
>>¿Sabes? Voy a hacerte una confesión- Tanya se puso una mano en el pecho y la otra la levanto- Yo maté a Leah, pero tampoco es que aportara algo a esta sociedad, así que su perdida no es tan lamentable como crees. Lo hice para poder tener acceso a Rosalie.
No podía hablar, me faltaba el aire, pero sabía que no hacía falta, ella podía saber lo que pasaba por mi mente. ¿Porque has metido a los demás en todo esto?¿Porque no me has seguido solo a mi? Pensé.
-Querías que vieras lo dura que puede llegar a ser la vida. Cuando los pierdes a todos. Cuando nadie te quiere. Estar solo Bella. Como puedes ver tienes una vida patética, así que en el fondo te estoy haciendo un favor. Aunque seguro que no me darás las gracias.
Ni si quiera estoy ya con Edward. Hace mucho tiempo que no estamos juntos ¿porque no vas a buscarlo? Podemos tomar diferentes caminos. Olvidar todo lo que ha pasado. Pensé con la esperanza de distraer a Tanya.
-Créeme que tú serás la única que se olvide de todo esto- dijo riendo- Además, no es tan simple. No tienes ni idea de como funciona esto ¿verdad?
>>Verás, Edward es mio. Y siempre será así. Pero aún así, tú sigues apareciéndote en tu estúpido, aburrido y repetitivo ciclo de reencarnaciones. Y como insistes en volver a aparecer, pues yo no tengo mas remedio, que buscarte y eliminarte cada una de las veces.
Miré otra vez al claro. Mis ojos no dejaban de buscar una salida. Di otro paso hacía atrás, y volví a caer al suelo. Con mis manos encontré una piedra afilada, y se la tiré a la cara de Tanya, acertando de pleno en la mandíbula y arrancándole un trozo de carne de la mejilla. Ella empezó a reírse, todo lo contrario que pensé que haría. Me di cuenta de porque lo hacía, su herida, esa que le había provocado la piedra afilada que yo le había tirado, se estaba cerrando, y en su rostro solo quedó una leve línea rosa, que también desapareció a los pocos segundos.
-Ya estamos otra vez. Venga, haz algo que me divierta, para variar un poco.
La observe mientras se acercaba a mi, con las manos en la cintura y una sonrisa en el rostro.
Sabía que mi fin estaba muy cerca. Así que cerré los ojos y recordé que lo que era antes mi vida.
Antes del accidente. Me aferre a ese momento, y lo protegí en mi mente; experimentaba las sensaciones, las emociones, los sonidos.. como si de verdad estuviera ahí. Deseaba que eso fuera lo último que viera antes de morir, deseaba poder revivir la última vez que fui feliz completamente.
En el mismo momento que estaba tan metida en mi recuerdo, que era como si de verdad estuviera ahí, escuche el grito de Tanya:
-¿Que está pasando?
Abrí los ojos y me quedé sorprendida la ver a Tanya observar de arriba a abajo mi cuerpo. Yo también me miré, y mis ojos no podía creer lo que estaban viendo, mi ropa ya no estaba rota, mis manos ya no tenían ninguna herida, mi boca ya no sabía a sangre, esa mezcla de oxido y sal que tanto odiaba, mi labio esta curado, y mi cabeza ya no me dolía, ya no tenía ninguna herida, y mi cabello tampoco estaba manchado. Era como si nada hubiera pasado.
No tenía ni la menor idea de que estba pasando, pero sabía que lo tenia que aprovechar, antes de que fuera demasiado tarde. Me acerque a Tanya, y ella retrocedió con los ojos bien abiertos. No sabía que me traería todo eso, lo único que tenía seguro era que se me estaba acabando el tiempo, así que avance mas deprisa.
-Oye, Tanya ¿truco o trato?
Al principio Tanya me miraba con los ojos llenos de incredulidad, pero después me enseño lo dientes, y justo en el momento que me iba a atacar, una luz dorada, brillante y suave, apareció a un lado, y aunque tenía la duda que fuera otra de las trampas de Tanya, no pude evitar girarme hacía la luz.
Cuando abrí los ojos me encontraba en un campo de hierba verde, los pétalos de las flores parecen que estén iluminados por dentro, los arboles parecen llegar hasta el cielo y sus ramas están cargadas de frutos maduros. Mientras me fijaba en todo, no pude evitar sentir que ya había estado en ese lugar.
-Bella..
Era Edward. Dí un paso atrás, no sabía de que lado estaba.
-Bella, no pasa nada.
Busqué a Tanya con la mirada.
-Ella no esta aquí. Estás a salvo. Aquí solo estamos tú y yo
-¿Donde estamos?¿Estoy muerta?
-Te puedo jurar que no estas muerta. Estas en la tierra del verano. Una especie de lugar.. entre
lugares. Una dimensión entre dimensiones.
-¿Dimensiones?
-Cierra los ojos. Por favor.. Confía en mi, solo por esta vez..
-¿Y ahora que?- pregunté mientras hacía lo que me pedía
-Ahora imagina algo
-¿Que quieres decir?- aunque le pregunte, de inmediato apareció en mi mente la imagen de una mariposa con alas negras.
-Abre los ojos
Y como por arte de magia delante mio, estaba esa mariposa que me había imaginado.
-¿Es real?
-No, desaparecerá dentro de poco- cuando dijo eso no pude evitar sentir algo de tristeza dentro de mi.
-¿Que esta ocurriendo?¿Como es esto posible?- le pregunté a Edward mientras veía la mariposa evaporarse.
-No te preocupes, aquí nada puede hacerte daño. ¿Recuerdas la luz que viste en el claro?- asentí- Pues yo la puse ahí, y también en tu sueño. Era y es como una salida. Lo hice porque yo
velaba tus sueños, y como te veía intranquila, siempre te mostraba.. "la salida".
>>Como ya te he dicho, no estas muerta. Todo lo contrario, estas mas viva que nuca. Puedes controlar la materia, y hacer aparecer cualquier cosa que desees. Es lo mejor en gratificación instantánea. Pero te aconsejo que no lo hagas a menudo, es muy adictivo. No sabía lo que te estaba haciendo Tanya, así que te enseñe como poder llegar hasta este lugar. Aquí siempre estarás segura.
-Y.. ¿porque no me ha seguido Tanya?- Edward me agarró la mano y me la apretó con suavidad.
-Porque Tanya no puede verlo; Solo tú puedes.-¿Porque me resulta tan familiar este lugar?
-Porque fue aquí donde te encontré. Encontré tu cuerpo al lado del coche, cierto. Pero tu alma, estaba entretenida en este lugar.
-Así.. que tú y yo.. somos.. ¿inmortales?- Edward asintió-¿Me convertí en un inmortal cuando morí en el accidente de coche?- volvió a asentir- ¿Como?¿Tiene algo que ver esa extraña bebida roja?
-Si, esa bebida, sirve para poder estar en este lugar. Para poder estar en La Tierra del Verano. Y aunque pienses que es innecesario, es vital para los inmortales.
-¿Y porque yo no tengo que beber tan constantemente como tú?
-Al final tendrás que hacerlo. No están malo como piensas. Mira lo que te rodea, no hay nada mejor que esto.
-Pero.. ¿no pensaste que a lo mejor yo no quería ser un inmortal?¿Que quizás tendrías que dejarme marchar?
-Tienes razón. Soy un egoísta. Lo hice mas por mi bien que por el tuyo. No podía soportar perderte de nuevo, no después de.. Aún así, no estaba completamente seguro si funcionaria.
Sabía que podía traerte de vuelta, pero no sabía hasta cuando. No sabía si había podido convertirte del todo, hasta que te vi en el claro hace un rato..
-¿Me estabas observando en el claro?- Edward asintió- ¿Quieres decir que estabas ahí?
-No, te observaba desde la distancia. Es difícil de explicar.
-Vamos a ver si lo entiendo. Me estabas observando desde la distancia, estabas viendo lo que me estaba pasando, y.. ¿no trataste de salvarme?
-No hasta que deseaste que te salvara. Fue hasta entonces que no hice aparecer la luz, y te traje hasta aquí.
-¿Ibas a dejar que muriera?
-Si era eso lo que querías.. si. Bella, la última vez que hablamos, en el aparcamiento del coche, dijiste que me odiabas por lo que había echo, por ser un egoísta, y aunque tus palabras me hicieron daño, tenías toda la razón del mundo. No tenía derecho a interferir. Sin embargo, cuando en el claro te llenaste de amor.. Bueno.. ese amor fue el que te salvó, el que te curó tus heridas.
Fue cuando lo supe.
>>Solo el amor cura. El odio, el miedo.. solo hacen que destruirte y alejarte de tus verdaderas cualidades.
-¿Y porque puedes leer tú lo que yo pienso, y yo no puedo leer tu mente?
-¿De verdad quieres saber lo que pienso? Y yo que creía que lo que mas te atraía de mi era mi misterioso yo- dijo riendo- Pero la verdad, es que hay formas para poder proteger la mente.
-Y.. ¿los tulipanes?
-Los hago aparecer, del mismo modo que tú hiciste aparecer la mariposa. No es mas que simple física cuántica. La mente crea materia donde antes había energia. No es tan complicado como la gente cree. Podemos crear nuestra propia realidad, y eso lo podemos hacer desde "casa". La verdad, es que tú ya lo has echo, pero has tardado bastante tiempo.
-Pues a ti no parece costarte mucho
-Yo llevo bastante tiempo por aquí, así que tengo algunos ases bajo las mangas.
-¿Desde cuando?
-Desde hace mucho
-Y ahora.. ¿viviré para siempre?
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Bueno..bueno.. ¿que les pareció? No me maten por a ver puesto a Tanya tan mala.. xDxD
En este capítulo se vuelven a resolver varios enigmas ¿no creeis?
Dejar comentarios!! plis plis plis!! jajaj
OsAdoro!!^^
Pero la verdad, es que iba a ser mas largo, pero decidi que mejor así.. xDxD
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Sabía que tenía que correr, gritar.. o hacer algo, pero no podía, lo único que conseguí, fue quedarme paralizada. Como si de mis pies hubieran crecido raíces y se hubieran clavado en el suelo.
Observé a Tanya con detenimiento. No sabía como terminaría todo eso, y tampoco podía leer su mente.
-El amor es cruel, ¿no crees? En el momento que conoces al chico de tus sueños, en ese momento que te das cuentas que es demasiado bueno para ser real, justo en ese momento, descubres que es demasiado bueno para ser real. Demasiado bueno para ti. Y te sientes sola y miserable.. Tú depresión, esa que no querías admitir que tenias, esa que te la provocó la ausencia de Edward.. si te digo la verdad, disfrute mucho viéndote sufrir. Y con eso, ¿sabes lo que has conseguido? Que mi trabajo sea mucho mas fácil. Porque en cada momento que te encerrabas un poco mas en tu burbuja, también ayudabas que tu mente se hiciera cada vez mas vulnerable, mas abierta, mas fácil de manipular..
Me agarró de la muñeca, y sus uñas se clavaron en esta, cuando tiró de mi para que me acercara mas a ella. Mis esfuerzos para soltarme, era inútiles, Tanya tenía una fuerza fuera de lo común.
-Mortales..- dijo con asco-Sois objetivos muy fáciles, ¿crees que he echo todo esto para terminar tan pronto? Si hubiera querido, te hubiera eliminado en tu habitación, mientras preparaba el escenario. Habría sido mas rápido, pero también mas aburrido. Así es mas divertido para las dos ¿no crees?
>> ¿Creias que había sido Edward quien te había guiado hasta aquí?¿Que él te estaba guiando contra tu voluntad? Pues siento decepcionarte Bella, pero era yo. Yo he echo todo esto. Me encanta el 21 de diciembre ¿a ti no? El solsticio de invierno, la noche mas larga del año.. Perdona mi gusto por la melodramático, pero le da un toque mas interesante.
Intente liberarme otra vez de Tanya, pero ella hizo mas fuerza y clavo sus uñas en mi carne, provocandome un terrible dolor.
-Digamos que.. dejo que te marches ¿que harías?¿salir corriendo? Yo soy mas rápida que tú. ¿buscarías a tu amiga? Que lastimas, pero parece que Rosalie esta en el claro equivocado, en este mismo momento, debe de estar buscándome entra la gente de la fiesta. Que rabia- dijo con una preocupación fingida- si supiera que nuestra invitada de honor esta aquí..
-Que es lo que quieres?
-No me metas prisa, todo a su tiempo ¿donde estaba antes que me interrumpieras? Ah, si, estábamos hablando de ti. Verás, creo que las cosas nunca serán como las esperabas. Yo conozco a Edward desde hace mucho tiempo, y le hablo, le hablo, le hablo.. Y a pesas de todos los años que hemos pasado juntos, tú sigues interponiendote en mi camino.
Bajé las vista la suelo, y me pregunte como había podido ser tan estúpida. Nada de lo que había pasado tenía relación con Rosalie.. solo conmigo.
-Vamos, no seas tan dura contigo misma, no es la primera vez que cometes este error. He sido la responsable de tu muerte.. Hummm ¿cuantas veces? Bueno.. creo que he perdido la cuenta.
Entonces recordé lo que me dijo Edward, eso de que no me podría perder otra vez. Me fije en el rostro de Tanya. Se endureció. Estaba enfadada. Eché de mi cabeza esos recuerdos, porque sabía que ella podía leer mi mente.
Tanya se acercó a mi, cogiéndome el brazo y volviéndome a clavar sus afiladas uñas.
-Si la memoria no me falla, y nunca lo hace, las ultimas veces jugamos a un juego llamado “Truco o trato”. Y dejame decirte que no saliste ganadora de ese juego. Pero parece que nunca te cansas de jugar, así que.. ¿te apetece jugar de nuevo?
Me limite a clavar mi mirada en sus ojos.
-¿Has visto alguna vez como el gato mata a el ratón?¿Como juega con la patética presa antes de cansarse y terminar el trabajo?
Cerré los ojos con fuerza. Si lo que quería hacer era matarme..¿porque no lo hacía en ese momento?
-Lo de matarte es el “trato” para mi, pero.. ¿no quieres saber cual es el truco?. Eres un poco aburrida, la verdad. Pero de todas formas voy a decírtelo. Verás.. el truco consiste en que yo hago ver que te dejo marchar, entonces tú correrás en círculos hasta que te canses, y entonces yo aplicare el “trato”. Así que..¿que quieres?¿una muerte lenta o una muerte dolorosa y lenta? ¡Decídete! El tiempo corre.
-¿Porque quieres matarme? Edward y yo ta no estamos juntos. Hace una semana que no lo veo- le dije
-No es nada personal Bella. Pero parece que cada vez que tú.. “no estas” Edward y yo nos llevamos mejor.
Aunque pensé en rendirme en morir sin luchar, me negué, iba a luchar aunque estuviera condenada a perder.
-Que así sea- dijo Tanya- Has elegido “truco”. En ese caso.. ¡Corre!
Tanya me soltó el brazo y yo corrí a través del claro. Sabía que nada me podía salvar, pero tenía que intentarlo.
Sentía los pulmones a punto de explotar, un dolor abrasador en las costillas, aún así, seguí corriendo mas haya de los arboles que rodeaban el claro. Las ramas rasgaban mi chaqueta, pero seguía corriendo para salvar mi vida, aunque no estaba del todo segura si valía la pena intentarlo.
Cuando llegué al sendero, Tanya apreció de entre la niebla, y se situó delante de mi.
Y aunque trate de esquivarla, pasó todo lo contrario, ella me “ayudó” a caer al suelo dándome un fuerte empujón.
Me había dado un fuerte golpe en la cabeza, la sentía palpitar, sentía como la sangre mojaba mi cabello. La boca me sabía a sangre, me había roto el labio. Y es que cuando había caído Tanya no se molesto en apartarme unos metros de la piedra que había detrás de mi.
-Bella, tienes un aspecto horrible. No se que vio Edward en ti.
Mi cuerpo sufría por el dolor, mi respiración era irregular, y la boca me sabía a oxido y sal.
-Supongo que querrás saber todos los detalles, aunque la próxima vez no te acordaras de ellos, pero siempre es divertido ver tu expresión al contarlos- dijo Tanya entre risas- No se porque, pero nunca me canso de este episodio en particular, sin importar las veces que se repita. Para serte sincera me has proporcionado un inmenso placer, así como los preliminares del sexo, pero tú que sabrás de eso, con todas las veces que has vivido y siempre mueres virgen. Si no fuera tan divertido, me darías hasta pena.
>>Veamos.. ¿por donde empiezo? Bueno.. como ya te podrás imaginar yo saqué la pintura de tu coche y la subí a tu dormitorio. También fui yo la que dejo la pluma. Edward puede llegar a ser tan.. sensible- dijo poniendo los ojos en blanco- Ah, también cree tu sueño. No te voy a explicar todos los “como” y los “porque” ya que eso nos llevaría mucho tiempo, y carece de importancia, porque al lugar donde vas a ir no te servirá de mucho. Es una pena que no murieras en aquel accidente, nos hubieras ahorrado muchos problemas a ambas ¿sabes cuanto daño has echo? Leah murió por tu culpa, y Rosalie estuvo muy cerca. Le tuve que morder para inyectarle veneno y poder controlarla, pero hubo una especie de reacción alérgica, y.. bueno.. ya sabes el resto, cuando encontraste a Edward mordiendo su muñeca, como te dijo él solo la estaba salvando, pero.. ¿que mas da ahora?
>>¿Sabes? Voy a hacerte una confesión- Tanya se puso una mano en el pecho y la otra la levanto- Yo maté a Leah, pero tampoco es que aportara algo a esta sociedad, así que su perdida no es tan lamentable como crees. Lo hice para poder tener acceso a Rosalie.
No podía hablar, me faltaba el aire, pero sabía que no hacía falta, ella podía saber lo que pasaba por mi mente. ¿Porque has metido a los demás en todo esto?¿Porque no me has seguido solo a mi? Pensé.
-Querías que vieras lo dura que puede llegar a ser la vida. Cuando los pierdes a todos. Cuando nadie te quiere. Estar solo Bella. Como puedes ver tienes una vida patética, así que en el fondo te estoy haciendo un favor. Aunque seguro que no me darás las gracias.
Ni si quiera estoy ya con Edward. Hace mucho tiempo que no estamos juntos ¿porque no vas a buscarlo? Podemos tomar diferentes caminos. Olvidar todo lo que ha pasado. Pensé con la esperanza de distraer a Tanya.
-Créeme que tú serás la única que se olvide de todo esto- dijo riendo- Además, no es tan simple. No tienes ni idea de como funciona esto ¿verdad?
>>Verás, Edward es mio. Y siempre será así. Pero aún así, tú sigues apareciéndote en tu estúpido, aburrido y repetitivo ciclo de reencarnaciones. Y como insistes en volver a aparecer, pues yo no tengo mas remedio, que buscarte y eliminarte cada una de las veces.
Miré otra vez al claro. Mis ojos no dejaban de buscar una salida. Di otro paso hacía atrás, y volví a caer al suelo. Con mis manos encontré una piedra afilada, y se la tiré a la cara de Tanya, acertando de pleno en la mandíbula y arrancándole un trozo de carne de la mejilla. Ella empezó a reírse, todo lo contrario que pensé que haría. Me di cuenta de porque lo hacía, su herida, esa que le había provocado la piedra afilada que yo le había tirado, se estaba cerrando, y en su rostro solo quedó una leve línea rosa, que también desapareció a los pocos segundos.
-Ya estamos otra vez. Venga, haz algo que me divierta, para variar un poco.
La observe mientras se acercaba a mi, con las manos en la cintura y una sonrisa en el rostro.
Sabía que mi fin estaba muy cerca. Así que cerré los ojos y recordé que lo que era antes mi vida.
Antes del accidente. Me aferre a ese momento, y lo protegí en mi mente; experimentaba las sensaciones, las emociones, los sonidos.. como si de verdad estuviera ahí. Deseaba que eso fuera lo último que viera antes de morir, deseaba poder revivir la última vez que fui feliz completamente.
En el mismo momento que estaba tan metida en mi recuerdo, que era como si de verdad estuviera ahí, escuche el grito de Tanya:
-¿Que está pasando?
Abrí los ojos y me quedé sorprendida la ver a Tanya observar de arriba a abajo mi cuerpo. Yo también me miré, y mis ojos no podía creer lo que estaban viendo, mi ropa ya no estaba rota, mis manos ya no tenían ninguna herida, mi boca ya no sabía a sangre, esa mezcla de oxido y sal que tanto odiaba, mi labio esta curado, y mi cabeza ya no me dolía, ya no tenía ninguna herida, y mi cabello tampoco estaba manchado. Era como si nada hubiera pasado.
No tenía ni la menor idea de que estba pasando, pero sabía que lo tenia que aprovechar, antes de que fuera demasiado tarde. Me acerque a Tanya, y ella retrocedió con los ojos bien abiertos. No sabía que me traería todo eso, lo único que tenía seguro era que se me estaba acabando el tiempo, así que avance mas deprisa.
-Oye, Tanya ¿truco o trato?
Al principio Tanya me miraba con los ojos llenos de incredulidad, pero después me enseño lo dientes, y justo en el momento que me iba a atacar, una luz dorada, brillante y suave, apareció a un lado, y aunque tenía la duda que fuera otra de las trampas de Tanya, no pude evitar girarme hacía la luz.
Cuando abrí los ojos me encontraba en un campo de hierba verde, los pétalos de las flores parecen que estén iluminados por dentro, los arboles parecen llegar hasta el cielo y sus ramas están cargadas de frutos maduros. Mientras me fijaba en todo, no pude evitar sentir que ya había estado en ese lugar.
-Bella..
Era Edward. Dí un paso atrás, no sabía de que lado estaba.
-Bella, no pasa nada.
Busqué a Tanya con la mirada.
-Ella no esta aquí. Estás a salvo. Aquí solo estamos tú y yo
-¿Donde estamos?¿Estoy muerta?
-Te puedo jurar que no estas muerta. Estas en la tierra del verano. Una especie de lugar.. entre
lugares. Una dimensión entre dimensiones.
-¿Dimensiones?
-Cierra los ojos. Por favor.. Confía en mi, solo por esta vez..
-¿Y ahora que?- pregunté mientras hacía lo que me pedía
-Ahora imagina algo
-¿Que quieres decir?- aunque le pregunte, de inmediato apareció en mi mente la imagen de una mariposa con alas negras.
-Abre los ojos
Y como por arte de magia delante mio, estaba esa mariposa que me había imaginado.
-¿Es real?
-No, desaparecerá dentro de poco- cuando dijo eso no pude evitar sentir algo de tristeza dentro de mi.
-¿Que esta ocurriendo?¿Como es esto posible?- le pregunté a Edward mientras veía la mariposa evaporarse.
-No te preocupes, aquí nada puede hacerte daño. ¿Recuerdas la luz que viste en el claro?- asentí- Pues yo la puse ahí, y también en tu sueño. Era y es como una salida. Lo hice porque yo
velaba tus sueños, y como te veía intranquila, siempre te mostraba.. "la salida".
>>Como ya te he dicho, no estas muerta. Todo lo contrario, estas mas viva que nuca. Puedes controlar la materia, y hacer aparecer cualquier cosa que desees. Es lo mejor en gratificación instantánea. Pero te aconsejo que no lo hagas a menudo, es muy adictivo. No sabía lo que te estaba haciendo Tanya, así que te enseñe como poder llegar hasta este lugar. Aquí siempre estarás segura.
-Y.. ¿porque no me ha seguido Tanya?- Edward me agarró la mano y me la apretó con suavidad.
-Porque Tanya no puede verlo; Solo tú puedes.-¿Porque me resulta tan familiar este lugar?
-Porque fue aquí donde te encontré. Encontré tu cuerpo al lado del coche, cierto. Pero tu alma, estaba entretenida en este lugar.
-Así.. que tú y yo.. somos.. ¿inmortales?- Edward asintió-¿Me convertí en un inmortal cuando morí en el accidente de coche?- volvió a asentir- ¿Como?¿Tiene algo que ver esa extraña bebida roja?
-Si, esa bebida, sirve para poder estar en este lugar. Para poder estar en La Tierra del Verano. Y aunque pienses que es innecesario, es vital para los inmortales.
-¿Y porque yo no tengo que beber tan constantemente como tú?
-Al final tendrás que hacerlo. No están malo como piensas. Mira lo que te rodea, no hay nada mejor que esto.
-Pero.. ¿no pensaste que a lo mejor yo no quería ser un inmortal?¿Que quizás tendrías que dejarme marchar?
-Tienes razón. Soy un egoísta. Lo hice mas por mi bien que por el tuyo. No podía soportar perderte de nuevo, no después de.. Aún así, no estaba completamente seguro si funcionaria.
Sabía que podía traerte de vuelta, pero no sabía hasta cuando. No sabía si había podido convertirte del todo, hasta que te vi en el claro hace un rato..
-¿Me estabas observando en el claro?- Edward asintió- ¿Quieres decir que estabas ahí?
-No, te observaba desde la distancia. Es difícil de explicar.
-Vamos a ver si lo entiendo. Me estabas observando desde la distancia, estabas viendo lo que me estaba pasando, y.. ¿no trataste de salvarme?
-No hasta que deseaste que te salvara. Fue hasta entonces que no hice aparecer la luz, y te traje hasta aquí.
-¿Ibas a dejar que muriera?
-Si era eso lo que querías.. si. Bella, la última vez que hablamos, en el aparcamiento del coche, dijiste que me odiabas por lo que había echo, por ser un egoísta, y aunque tus palabras me hicieron daño, tenías toda la razón del mundo. No tenía derecho a interferir. Sin embargo, cuando en el claro te llenaste de amor.. Bueno.. ese amor fue el que te salvó, el que te curó tus heridas.
Fue cuando lo supe.
>>Solo el amor cura. El odio, el miedo.. solo hacen que destruirte y alejarte de tus verdaderas cualidades.
-¿Y porque puedes leer tú lo que yo pienso, y yo no puedo leer tu mente?
-¿De verdad quieres saber lo que pienso? Y yo que creía que lo que mas te atraía de mi era mi misterioso yo- dijo riendo- Pero la verdad, es que hay formas para poder proteger la mente.
-Y.. ¿los tulipanes?
-Los hago aparecer, del mismo modo que tú hiciste aparecer la mariposa. No es mas que simple física cuántica. La mente crea materia donde antes había energia. No es tan complicado como la gente cree. Podemos crear nuestra propia realidad, y eso lo podemos hacer desde "casa". La verdad, es que tú ya lo has echo, pero has tardado bastante tiempo.
-Pues a ti no parece costarte mucho
-Yo llevo bastante tiempo por aquí, así que tengo algunos ases bajo las mangas.
-¿Desde cuando?
-Desde hace mucho
-Y ahora.. ¿viviré para siempre?
-----------------------
Bueno..bueno.. ¿que les pareció? No me maten por a ver puesto a Tanya tan mala.. xDxD
En este capítulo se vuelven a resolver varios enigmas ¿no creeis?
Dejar comentarios!! plis plis plis!! jajaj
OsAdoro!!^^
jueves, 5 de agosto de 2010
Por y paRa siemPRe * CapítuLo 27
Hola mis lectores!! Aquí otro capítulo de este fic. Espero que os guste!! :):)
Me resultaba raro no tener a Edward a mi lado en clase, agarrándome la mano, ayudándome que las voces se apagaran.. Me había acostumbrado tanto a tener a Edward a mi lado, que casi me había olvidado de Jessica y Laurent, pero cuando escuche sus risas malvadas- como las brujas de las películas de Disney- me di cuenta, que tendría que volver a confiar en las capuchas, y en mi mp3.
Pasó mas de una semana antes que el nombre de Edward saliera en una de las conversaciones con Rose y Alice. Supongo que mis amigas estaban tan acostumbradas a su ausencia, que no se extrañaron que no apareciera por el instituto.
-Quiero que sepáis que Edward y yo ya no estamos juntos- dije un día durante la comida- y se ha ido.
-Se ha ido?- preguntaron las dos con las bocas abiertas
Asentí, no quería decir nada mas, me negaba a seguir hablando del tema, y aunque sabia que les debía una buena explicación a los dos me limite a bajar la cabeza y apretar los labios.
Un día en la clase de arte, la profesora se me acercó haciendo todo lo posible por no mirar mi desastrosa pintura.
-Se que Edward y tú tenias mas que una amistad, y me imagino lo duro que debe ser para ti, así que pensé que te tendrías que quedarte esto- me dijo mientras me entregaba un lienzo que sabía al cien por cien que era de Edward.
Deje la pintura apoyada contra mi caballete, y seguí con mi horroroso trabajo.
-No piensas mirarlo?- me preguntó la profesora sorprendida por mi falta de interés.
-No, pero gracias por habérmelo dado.
La clase termino, y me fui directa hacía mi coche, metiendo el cuadro dentro del maletero sin ni siquiera mirarlo.
-Que es eso?- preguntó Alice
-Nada
Me di cuenta, que me sentía sola, que me apoyaba en Edward para que rellanara mis vacíos y curara mis heridas. Decirle adiós a mi guapo, espeluznante, y posiblemente malvado novio, me resultó mucho mas difícil de lo que jamás admitiría.
·····························
A la semana, me reuní con Rosalie y Alice, ellas estaban preocupadas por mi, decían que aunque nunca había sido una chica alegre y de salir de fiesta, últimamente, me encontraban mas sumergida en mi burbuja.
Ellas se empeñaron que teníamos que asistir a una fiesta, que sería muy divertida, y que allí estaría todo el instituto, pero yo no estaba tan convencida de que todo saldría a las mil maravillas como ellas me prometían.
Después de haber pasado dos largas horas discutiendo con Alice y Rose, consiguieron que dejara mi mp3 en casa y que soltara mi cabello, dejando atrás ya mi típica cola de caballo.
La fiesta se celebraba en unas carpas blancas cerca de una reserva, como las chicas me habían dicho, allí se encontraban todos y cada uno de los alumnos del instituto. Desde el mas tímido,
hasta el mas descarado.
-Rose!!- gritó una voz a mis espaldas.
-Tanya!! Creí que estarías de viaje
-Ya ves, cambie de planes.
-Me alegro de que estés aquí, tenemos que ponernos al día con muchas cosas.
-Tienes razón, por cierto, estoy organizando una fiesta, pero aun tengo que concretar el día,
vendrás, verdad?
-Claro!! no me la perdería por nada- dijo Rosalie muy emocionada
-Entonces perfecto!! ahora a disfrutar de la fiesta.
-A bailar!!- dijeron Alice y Rose mientras se adentraban a la pista de baile.
-Nos veremos pronto Bella- murmuro Tanya en mi oreja antes de seguir a mis amigas a la pista.
Tuve la sensación, que Tanya no me dijo eso por pura cortesía. Algo no iba bien. Y no tardaría mucho en descubrirlo.
Cuando llegué a mi casa bien entrada la madrugada, algo dentro de mi me obligo a abrir el maletero y observar el lienzo de Edward. Una chica morena de ojos marrones estaba sonriendo en un claro rodeado de flores.
Cerré el maletero dejando otra vez el cuadro dentro del coche, y me adentre en la casa, mientras una lagrima rodaba por mi rostro.
······························
La mañana del 21 de diciembre, me dirigí hacía la cocina para desayunar, estaba sola, Esme trabajaba. Al girarme para poder coger la caja de cereales, mis ojos se centraron en el calendario que había colgado en la pared. La fecha me llamó la atención, no por nada especial, ya que en el recuadro blanco no había nada anotado, simplemente las palabras “solsticio de invierno” impresas en letras negras adornaban el vacío.
Cuando termine de desayunar, subí a mi habitación, no tenia nada que hacer, había empezado las vacaciones de invierno que eran sinónimo de aburrimiento. Al entrar me lleve la mano al corazón, no me podía creer lo que estaban viendo mis ojos, encima de mi almohada, se encontraba una pluma negra.
La misma pluma negra que llevaba en la noche que me disfrace de Maria Antonieta.
La misma pluma que Edward se había llevado como “recuerdo”.
En ese mismo momento me di cuenta que Edward había estado allí. Al examinar mi habitación me dí cuenta que el lienzo que tenía en el maletero de mi coche se encuentra en ese momento apoyado contra la pared de mi dormitorio, y que en él ya no hay una chica sonriendo en un claro rodeado de flores, sino que la misma chica se encuentra en un claro rodeado de niebla, una niebla espesa y fría.
La misma niebla y el mismo claro que aparecían en mis sueños.
Sin saber porque, cogí mi cazadora y las llaves del coche, y salí en busca de mi Mini.
Encendí el motor y pise el acelerador, no sabía donde iba ni porque lo estaba haciendo, solo sabía que cuando llegara a ese lugar tendría la respuesta.
Conducí hacía el norte, pisando el acelerador, y siguiendo mi instinto. Me aleje varios kilómetros del centro de la ciudad, y cuando llegue a una reserva natural, apagué el motor del coche, y salí del Mini dirección a un sendero que se adentraba al bosque.
La niebla se extendía con mucha rapidez, y eso provocaba que no viera bien el camino. Una parte de mi me ordenaba que diera media vuelta, y que regresara a casa, pero la otra parte, seguía mis pies, que era como si andarán solos, como si tuvieran vida propia y me obligaran a adentrarme en el bosque.
Hacía frío, y eso me hacía temblar. No sabía donde estaba mi destino, pero lo sabría cuando llegara, igual que había sabido que tenía que aparcar el coche cerca el sendero de la reserva.
Hubo un momento, que me tropecé y caí al suelo, dándome un buen golpe en las rodillas, y grito de dolor salió a través de mi garganta, pero cuando empezó a sonar mi teléfono, había logrado que se convirtiera en un leve gimoteo.
-Si?- conteste poniéndome de pie
-Bella soy Alice, solo quería que supieras que te estas perdiendo una fiesta super guay.
-Fiesta?
-Si, la fiesta de Tanya. Aunque se ha buscado un lugar bastante extraño para hacer a fiesta, estamos cerca de un claro en la reserva.
- Cerca de un claro?
-Si
-Yo estoy en la reserva, y ya estoy viendo el claro, pero espero no caerme otra vez por culpa de la niebla.
-Niebla? No hay niebl..
Antes que Alice terminara de hablar, alguien me había quitado el teléfono de la mano.
-Hola Bella. Ya te dije que nos veríamos pronto- dijo Tanya sonriendo.
Que les peareció? dejen sus reviews que son muy importantes!!
Ya estamos en la recta final de este fic (snif, snif..) solo quedan como unos tres capítulos. Me esforzare para se han perfectos, aunque eso no es posible :P, y sean de vuestro agrado.
OsReQuiieRo!!^^
martes, 27 de julio de 2010
Por y paRa siempRe * CapítuLo 26
Cuando Edward estacionó el coche enfrente de mi casa, salí del auto sin decirle nada, corrí hacía la puerta de la entrada, subí las escaleras que llevaban a mi dormitorio, de dos en dos, y me tiré en la cama, dejando que las lagrimas me mojaran la cara.
-Bella, estas bien?- me preguntó Esme mientras dejaba las bolsas de la compra en el suelo y se arrodillaba a mi lado acariciando mi rostro húmedo con su suave y cálida mano.
Cerré los ojos, y negué con la cabeza. Se, que a pesar del reciente desmayo, del malestar.. no estoy enferma. Al menos de la forma que ella creía. Era algo mas complicado, y que no se curaba con tanta facilidad.
-A veces.. a veces las cosas que pasan, caen sobre mi sin compasión, y aun así, las cosas no mejoran con el tiempo
Me faltaba el aire, por culpa de los sollozos, y los ojos se me llenaban de lagrimas una vez mas.
-No estoy segura que vaya a mejorar nunca- me dijo Esme-Creo que tendrás que aprender a vivir con esa sensación de vació.
Sonrió, y me limpio las lagrimas con sus manos.
Cuando Esme se tumbó a mi lado no me aparte, como había echo muchas veces, solo cerré los ojos, y me permití sentir su dolor y el mio. Nos quedamos ahí, llorando, charlando y compartiendo cosas, como hubiéramos tenido que hacer hacía mucho tiempo. Si yo le hubiera dejado. Si no lo hubiera apartado de mi vida.
Cuando Esme se levanto para ir a hacer la cena, rebusco en las bolsas de la compra y me dijo:
-Mira lo que encontrado en el maletero de mi coche. Te la tomé prestada hace un montón, justo después que te mudaras aquí. No recordaba que la tenía todavía.
Me arrojo una sudadera con capucha de color melocotón.
La misma que no me acordaba que tenía.
La misma que no me puse desde la primera semana de instituto.
La misma que llevaba puesta en la foto que tenía Edward encima de la mesa, aunque por aquel entonces, ni siquiera nos conocíamos.
···································
Al día siguiente en el instituto, lleve el coche mas lejos de Edward, y de ese estúpido sitio que siempre reserva para mi, y aparque en la otra punta del aparcamiento.
-Se puede saber que estas haciendo?- se quejo Alice- Has dejado atrás el sitio! Mira ahora todo lo que tendremos que caminar!
Cerré la puerta del coche con fuerza, y atravesé el estacionamiento a toda prisa. Sin prestar atención a Edward, que me estaba esperando apoyado en su flamante Volvo.
-Hola? Tío guapo a las tres en punto; lo has dejado atrás! Que te pasa?- preguntó Alice cogiéndome del brazo y mirándome a los ojos- Os habéis peleado?
Yo solo negué con la cabeza.
-No pasa nada- le respondí mientras me dirigía hacía el edificio.
·····································
Aunque la última vez que me fije Edward andaba detrás de mi, cuando entre en la clase, él ya estaba sentado en su sitio. Me subí la capucha de mi sudadera, y encendí el mp3, en un intento de ignorarlo mientras la profesora Angela pasaba lista.
-Bella..-susurro Edward- Bella, se que estas enfadada, pero dejame explicarte. Bella, por favor..-suplicó
Sin embargo, me limite a actuar como si él no estuviera ahí.
-Esta bien. Pero recuerda que así lo has querido- dijo suspirando Edward
Y al instante, se escuchó un terrible “PUM” en toda clase, cuando diecisiete cabezas cayeron sobre las mesas.
Las cabezas de todos, menos la de Edward y la mía.
-Esto es lo que quería evitar.
-Que has echo?- le dije mientras observaba los cuerpos inconscientes; una idea terrible se empezó a formar en mi cabeza- Los has matado! Los has matado a todos!
-Venga Bella, por quien me has tomado? Por supuesto que no los he matado. Están.. echándose una cabezadita, solo eso.
Me deslice hasta el extremo de mi silla, con los ojos clavados en la puerta, planeando mi huida.
-Puedes intentarlo, pero no llegaras muy lejos. Ya has visto que he llegado a clase antes que tú, y eso que me llevabas ventaja.
-Puedes leerme la mente?- susurre
-Normalmente, si. Bueno, casi siempre.
-Desde cuando?
-Desde la primera vez que te vi.
-Y cuando fue eso?- insistí con voz débil al recordar la foto de su mesa. Me preguntaba cuando tiempo me llevaba siguiendo.
-No te estoy siguiendo. Al menos de la forma que tú crees.
-Y porque debería creerte?
-Porque nunca te he mentido
-Ahora me estas mintiendo!
-Nunca te he mentido en nada importante.
-De verdad? Me hiciste esa foto mucho antes que te apuntaras en este instituto. Que puesto ocupa eso en tu lista de cosas importantes que hay que compartir en una relación.
-Y que puesto ocupa en la tuya que puedas leer mentes, al igual que yo, y que también puedas saber de las emociones de los demás?
-Cállate. No sabes nada de mi.
Me puse de pie con las rodillas temblorosas y el corazón a ritmo nada normal antes de mirar a todos mis compañeros de clase inconscientes. Jessica tenía la boca abierta. Mike roncaba tan alto que su cuerpo temblaba, y la profesora Angela parecía muy tranquila.
-Esto pasa en todo el instituto o solo en esta clase?
-Supongo que en todo el instituto.
Sin decir nada mas salí del aula, y corriendo como nunca antes lo había echo, atravesé el pasillo y el patio. Corrí por el aparcamiento, hasta llegar a mi Mini, pero Edward ya me estaba esperando ahí, con las mochila colgada en uno de sus hombros.
-Ya te lo había dicho.
Me quedé frente a él. Todos los momentos olvidados aparecieron de nuevo en mi memoria. Su rostro, con los labios llenos de sangre, Rosalie forcejeando en esa habitación.. Sabía que Edward había echo algo para que no pudiera recordar. Y aunque sabía que no podría contra él, no me rendiría sin luchar.
-Bella! Crees que todo lo que he echo es para poder matarte?- me dijo con los ojos llenos de angustia.
-No es eso lo que pretendes? Rosalie cree que lo que le pasó fue solo un sueño provocado por la fiebre. Soy la única que se lo que pasó de verdad. La única que sabe que es lo que hiciste. Lo que no entiendo es porque no nos mataste a las dos cuando tuviste la oportunidad. Porque te molestaste en borrarme la memoria y en mantenerme con vida?
-Yo nunca te haría daño- sus ojos estaban cargados de dolor- Lo malinterpretaste todo. Yo trataba de salvar a Rosalie, no de hacerle daño. Pero tú no quisiste escucharme.
-Entonces.. porque parecía que Rose estaba a punto de morir?
-Porque estaba a punto de morir. Tenía algo en su sangre.. que la estaba matando. Cuando nos viste yo acababa de succionarle el “veneno”.
-Sé lo que vi.
-Sé lo que parece. Y también sé que no me crees. Pero yo quería explicarme, y tú no me dejaste, así que hice todo esto para llamar tu atención. Porque Bella, de verdad, lo interpretaste todo mal.
No me creí ni una sola palabra. Ha tenido muchos años, quizás siglos para perfeccionar ese monólogo; como resultado, una actuación impresionante. Pero seguía siendo una actuación. Y aunque no creía lo que estaba a punto de decir, solo encontraba una posible explicación para lo que había pasado, aunque resultase muy extraña.
-Lo único que quiero es que te vayas de vuelta a tu ataúd, o con tu gente, o donde quisiera que fuera que estabas antes de llegar aquí y.. dejame en paz!
-No soy un vampiro, Bella. Bueno.. no del todo O al menos lo que tú piensas.
-Vaya, de verdad?
Lo mire a los ojos, convencida que lo único que me hacía falta para terminar con todo aquello era un rosario, unos ajos y una estaca de madera.
-No seas ridícula. Los vampiros no existen.
-Sé lo que vi- le repetí, recordando aquella tarde..
Me limite a quedarme de pie, sin respirar apenas. No comprendía nada. Demasiado para mi.
Pero cuando Edward intento coger mi mano, mi instinto hizo que me apartara.
-No soy un vampiro, Bella. Soy un inmortal.
-Vampiro, inmortal, da igual.
-La verdad, es que hay una gran diferencia. Los vampiros son criaturas de ficción, que solo existen en los libros, las películas.. Y yo soy un inmortal. Lo que quiere decir que llevo siglos vagando por este mundo. Aunque, mi inmortalidad, no depende de chupar sangre ni hacer sacrificios con los humanos, como te estas imaginando.
Recordé el extraño líquido de color rojo, ese que siempre estaba bebiendo. Y me pregunte si eso tenía algo que ver con su vida inmortal. Como si fuera un zumo que otorgaba la inmortalidad.
-Un zumo inmortal.. Eso es bueno. Imagina las posibilidades comerciales. Bella por favor, no tienes porque tenerme miedo, no soy peligroso, y jamás haría algo que pudiera lastimarte. Solo
soy un chico que ha vivido muchos tiempo. Puede que incluso demasiados. Pero eso no quiere decir que sea mala persona. Solo una persona inmortal. Y me temo..
-Mientes! Estos es de locos! Tú estas loco!
-Recuerdas la primera vez que me viste? Recuerdas que en el mismo momento que tus ojos se posaron en los míos sentiste algo familiar? Recuerdas que cuando abriste los ojos estuviste a punto de recordar, a punto de recuperar tu memoria antes que se evaporase?
-No!
-Fui yo quien te encontró aquel día del accidente en el bosque. Yo fui quien te trajo de vuelta!
Los ojos que mirabas durante.. tu vuelta.. eran los míos. Bella, yo estaba ahí. Junto a tu lado. Te salvé. Se que lo recuerdas. Está en tus pensamientos.
-No! Para de una vez!
-Bella.. es la verdad. No tienes porque tenerme miedo.
-No tenías derecho a acercarte a mi! Es culpa tuya que sea un bicho raro! Es culpa tuya que este atrapada en esta horrible vida! Porque no me dejaste morir?- le dije gritando e intentando controlar los sollozos.
-No podía soportar perderte de nuevo. Esta vez no. Otra vez no.
No entendía lo que quería decir con eso, pero me daba igual, no quería escuchar mas, no podía soportarlo, dolía. Solo quería que todo terminase.
-Bella.. por favor no pienses eso.
-Así que a mi me trajiste de vuelta porque si, y a mi familia la dejaste que se muriera, no? Porque? Si eso es verdad, si puedes devolver a la vida a los muertos, porque solo me salvaste a mi?
-No soy tan poderoso como tú crees. Y además.. ya era demasiado tarde para ellos, ya habían seguido adelante. Pero tú.. tú te demoraste, no cruzaste el puente. Creí que querías vivir.
-Largate! No quiero verte nunca mas!- le dije mientras me arrancaba la pulsera que me compró y la arrojaba al suelo.
-Bella, no digas eso si no lo dices en serio- me dijo con voz suplicante.
-Has dicho que nuca me harías daño, y mirame. Me has destrozado la vida, y para que? Para que tuviera que estar sola? Para que fuera un bicho raro el resto de mi vida? Te odio.. por lo que me has echo.. odio en lo que me he convertido.. no quiero verte nunca mas!- le dije con toda la rabia que sentía dentro, todo lo que me había guardado, todo, había salido, todo el dolor..
Cuando levante la mirada del suelo, me di cuenta que estaba rodeada de tulipanes. Miles de tulipanes, todos rojos. Los suaves pétalos brillan bajo el sol de la mañana; llenaban el aparcamiento, y cubrían todos los coches.
Me di cuenta que la persona que me los había enviado, se había marchado.
----------------
Hola mis dulces lectores!!
Pues ya veis, aquí teneis una nueva entrega de este fic, espero que me dejes comentarios, ya sabeis que son muy importantes.
también espero haber resuelto alguna de vustras dudas o preguntas, ya que en este capítulo se aclaran muxas cosas, pero no todas. No os lo voy a dar todo de un solo golpe, no? xDxD
Bueno.. recordar los comentarios!!
OsQuiieRo!!^^
-Bella, estas bien?- me preguntó Esme mientras dejaba las bolsas de la compra en el suelo y se arrodillaba a mi lado acariciando mi rostro húmedo con su suave y cálida mano.
Cerré los ojos, y negué con la cabeza. Se, que a pesar del reciente desmayo, del malestar.. no estoy enferma. Al menos de la forma que ella creía. Era algo mas complicado, y que no se curaba con tanta facilidad.
-A veces.. a veces las cosas que pasan, caen sobre mi sin compasión, y aun así, las cosas no mejoran con el tiempo
Me faltaba el aire, por culpa de los sollozos, y los ojos se me llenaban de lagrimas una vez mas.
-No estoy segura que vaya a mejorar nunca- me dijo Esme-Creo que tendrás que aprender a vivir con esa sensación de vació.
Sonrió, y me limpio las lagrimas con sus manos.
Cuando Esme se tumbó a mi lado no me aparte, como había echo muchas veces, solo cerré los ojos, y me permití sentir su dolor y el mio. Nos quedamos ahí, llorando, charlando y compartiendo cosas, como hubiéramos tenido que hacer hacía mucho tiempo. Si yo le hubiera dejado. Si no lo hubiera apartado de mi vida.
Cuando Esme se levanto para ir a hacer la cena, rebusco en las bolsas de la compra y me dijo:
-Mira lo que encontrado en el maletero de mi coche. Te la tomé prestada hace un montón, justo después que te mudaras aquí. No recordaba que la tenía todavía.
Me arrojo una sudadera con capucha de color melocotón.
La misma que no me acordaba que tenía.
La misma que no me puse desde la primera semana de instituto.
La misma que llevaba puesta en la foto que tenía Edward encima de la mesa, aunque por aquel entonces, ni siquiera nos conocíamos.
···································
Al día siguiente en el instituto, lleve el coche mas lejos de Edward, y de ese estúpido sitio que siempre reserva para mi, y aparque en la otra punta del aparcamiento.
-Se puede saber que estas haciendo?- se quejo Alice- Has dejado atrás el sitio! Mira ahora todo lo que tendremos que caminar!
Cerré la puerta del coche con fuerza, y atravesé el estacionamiento a toda prisa. Sin prestar atención a Edward, que me estaba esperando apoyado en su flamante Volvo.
-Hola? Tío guapo a las tres en punto; lo has dejado atrás! Que te pasa?- preguntó Alice cogiéndome del brazo y mirándome a los ojos- Os habéis peleado?
Yo solo negué con la cabeza.
-No pasa nada- le respondí mientras me dirigía hacía el edificio.
·····································
Aunque la última vez que me fije Edward andaba detrás de mi, cuando entre en la clase, él ya estaba sentado en su sitio. Me subí la capucha de mi sudadera, y encendí el mp3, en un intento de ignorarlo mientras la profesora Angela pasaba lista.
-Bella..-susurro Edward- Bella, se que estas enfadada, pero dejame explicarte. Bella, por favor..-suplicó
Sin embargo, me limite a actuar como si él no estuviera ahí.
-Esta bien. Pero recuerda que así lo has querido- dijo suspirando Edward
Y al instante, se escuchó un terrible “PUM” en toda clase, cuando diecisiete cabezas cayeron sobre las mesas.
Las cabezas de todos, menos la de Edward y la mía.
-Esto es lo que quería evitar.
-Que has echo?- le dije mientras observaba los cuerpos inconscientes; una idea terrible se empezó a formar en mi cabeza- Los has matado! Los has matado a todos!
-Venga Bella, por quien me has tomado? Por supuesto que no los he matado. Están.. echándose una cabezadita, solo eso.
Me deslice hasta el extremo de mi silla, con los ojos clavados en la puerta, planeando mi huida.
-Puedes intentarlo, pero no llegaras muy lejos. Ya has visto que he llegado a clase antes que tú, y eso que me llevabas ventaja.
-Puedes leerme la mente?- susurre
-Normalmente, si. Bueno, casi siempre.
-Desde cuando?
-Desde la primera vez que te vi.
-Y cuando fue eso?- insistí con voz débil al recordar la foto de su mesa. Me preguntaba cuando tiempo me llevaba siguiendo.
-No te estoy siguiendo. Al menos de la forma que tú crees.
-Y porque debería creerte?
-Porque nunca te he mentido
-Ahora me estas mintiendo!
-Nunca te he mentido en nada importante.
-De verdad? Me hiciste esa foto mucho antes que te apuntaras en este instituto. Que puesto ocupa eso en tu lista de cosas importantes que hay que compartir en una relación.
-Y que puesto ocupa en la tuya que puedas leer mentes, al igual que yo, y que también puedas saber de las emociones de los demás?
-Cállate. No sabes nada de mi.
Me puse de pie con las rodillas temblorosas y el corazón a ritmo nada normal antes de mirar a todos mis compañeros de clase inconscientes. Jessica tenía la boca abierta. Mike roncaba tan alto que su cuerpo temblaba, y la profesora Angela parecía muy tranquila.
-Esto pasa en todo el instituto o solo en esta clase?
-Supongo que en todo el instituto.
Sin decir nada mas salí del aula, y corriendo como nunca antes lo había echo, atravesé el pasillo y el patio. Corrí por el aparcamiento, hasta llegar a mi Mini, pero Edward ya me estaba esperando ahí, con las mochila colgada en uno de sus hombros.
-Ya te lo había dicho.
Me quedé frente a él. Todos los momentos olvidados aparecieron de nuevo en mi memoria. Su rostro, con los labios llenos de sangre, Rosalie forcejeando en esa habitación.. Sabía que Edward había echo algo para que no pudiera recordar. Y aunque sabía que no podría contra él, no me rendiría sin luchar.
-Bella! Crees que todo lo que he echo es para poder matarte?- me dijo con los ojos llenos de angustia.
-No es eso lo que pretendes? Rosalie cree que lo que le pasó fue solo un sueño provocado por la fiebre. Soy la única que se lo que pasó de verdad. La única que sabe que es lo que hiciste. Lo que no entiendo es porque no nos mataste a las dos cuando tuviste la oportunidad. Porque te molestaste en borrarme la memoria y en mantenerme con vida?
-Yo nunca te haría daño- sus ojos estaban cargados de dolor- Lo malinterpretaste todo. Yo trataba de salvar a Rosalie, no de hacerle daño. Pero tú no quisiste escucharme.
-Entonces.. porque parecía que Rose estaba a punto de morir?
-Porque estaba a punto de morir. Tenía algo en su sangre.. que la estaba matando. Cuando nos viste yo acababa de succionarle el “veneno”.
-Sé lo que vi.
-Sé lo que parece. Y también sé que no me crees. Pero yo quería explicarme, y tú no me dejaste, así que hice todo esto para llamar tu atención. Porque Bella, de verdad, lo interpretaste todo mal.
No me creí ni una sola palabra. Ha tenido muchos años, quizás siglos para perfeccionar ese monólogo; como resultado, una actuación impresionante. Pero seguía siendo una actuación. Y aunque no creía lo que estaba a punto de decir, solo encontraba una posible explicación para lo que había pasado, aunque resultase muy extraña.
-Lo único que quiero es que te vayas de vuelta a tu ataúd, o con tu gente, o donde quisiera que fuera que estabas antes de llegar aquí y.. dejame en paz!
-No soy un vampiro, Bella. Bueno.. no del todo O al menos lo que tú piensas.
-Vaya, de verdad?
Lo mire a los ojos, convencida que lo único que me hacía falta para terminar con todo aquello era un rosario, unos ajos y una estaca de madera.
-No seas ridícula. Los vampiros no existen.
-Sé lo que vi- le repetí, recordando aquella tarde..
Me limite a quedarme de pie, sin respirar apenas. No comprendía nada. Demasiado para mi.
Pero cuando Edward intento coger mi mano, mi instinto hizo que me apartara.
-No soy un vampiro, Bella. Soy un inmortal.
-Vampiro, inmortal, da igual.
-La verdad, es que hay una gran diferencia. Los vampiros son criaturas de ficción, que solo existen en los libros, las películas.. Y yo soy un inmortal. Lo que quiere decir que llevo siglos vagando por este mundo. Aunque, mi inmortalidad, no depende de chupar sangre ni hacer sacrificios con los humanos, como te estas imaginando.
Recordé el extraño líquido de color rojo, ese que siempre estaba bebiendo. Y me pregunte si eso tenía algo que ver con su vida inmortal. Como si fuera un zumo que otorgaba la inmortalidad.
-Un zumo inmortal.. Eso es bueno. Imagina las posibilidades comerciales. Bella por favor, no tienes porque tenerme miedo, no soy peligroso, y jamás haría algo que pudiera lastimarte. Solo
soy un chico que ha vivido muchos tiempo. Puede que incluso demasiados. Pero eso no quiere decir que sea mala persona. Solo una persona inmortal. Y me temo..
-Mientes! Estos es de locos! Tú estas loco!
-Recuerdas la primera vez que me viste? Recuerdas que en el mismo momento que tus ojos se posaron en los míos sentiste algo familiar? Recuerdas que cuando abriste los ojos estuviste a punto de recordar, a punto de recuperar tu memoria antes que se evaporase?
-No!
-Fui yo quien te encontró aquel día del accidente en el bosque. Yo fui quien te trajo de vuelta!
Los ojos que mirabas durante.. tu vuelta.. eran los míos. Bella, yo estaba ahí. Junto a tu lado. Te salvé. Se que lo recuerdas. Está en tus pensamientos.
-No! Para de una vez!
-Bella.. es la verdad. No tienes porque tenerme miedo.
-No tenías derecho a acercarte a mi! Es culpa tuya que sea un bicho raro! Es culpa tuya que este atrapada en esta horrible vida! Porque no me dejaste morir?- le dije gritando e intentando controlar los sollozos.
-No podía soportar perderte de nuevo. Esta vez no. Otra vez no.
No entendía lo que quería decir con eso, pero me daba igual, no quería escuchar mas, no podía soportarlo, dolía. Solo quería que todo terminase.
-Bella.. por favor no pienses eso.
-Así que a mi me trajiste de vuelta porque si, y a mi familia la dejaste que se muriera, no? Porque? Si eso es verdad, si puedes devolver a la vida a los muertos, porque solo me salvaste a mi?
-No soy tan poderoso como tú crees. Y además.. ya era demasiado tarde para ellos, ya habían seguido adelante. Pero tú.. tú te demoraste, no cruzaste el puente. Creí que querías vivir.
-Largate! No quiero verte nunca mas!- le dije mientras me arrancaba la pulsera que me compró y la arrojaba al suelo.
-Bella, no digas eso si no lo dices en serio- me dijo con voz suplicante.
-Has dicho que nuca me harías daño, y mirame. Me has destrozado la vida, y para que? Para que tuviera que estar sola? Para que fuera un bicho raro el resto de mi vida? Te odio.. por lo que me has echo.. odio en lo que me he convertido.. no quiero verte nunca mas!- le dije con toda la rabia que sentía dentro, todo lo que me había guardado, todo, había salido, todo el dolor..
Cuando levante la mirada del suelo, me di cuenta que estaba rodeada de tulipanes. Miles de tulipanes, todos rojos. Los suaves pétalos brillan bajo el sol de la mañana; llenaban el aparcamiento, y cubrían todos los coches.
Me di cuenta que la persona que me los había enviado, se había marchado.
----------------
Hola mis dulces lectores!!
Pues ya veis, aquí teneis una nueva entrega de este fic, espero que me dejes comentarios, ya sabeis que son muy importantes.
también espero haber resuelto alguna de vustras dudas o preguntas, ya que en este capítulo se aclaran muxas cosas, pero no todas. No os lo voy a dar todo de un solo golpe, no? xDxD
Bueno.. recordar los comentarios!!
OsQuiieRo!!^^
miércoles, 21 de julio de 2010
Por y paRa siempRe * CapítuLo 25
Hola mis dulces lectores!!
Aquí les dejo otra entrega de este fic :):)
Bella aunqeu no se de cuenta, cada vez desconfía mas de Edward jajaja
¿Un adelanto? en el próximo capítuLo, Bella lo descubre todo!! xDxD
Dejen comentarios!! aunque sea por lastima :P
OsQuiieRo^^
-------------------
Al día siguiente cuando salí del coche en el aparcamiento del instituto, me fui hacía Rosalie que esperaba en la verja de la entrada, y pasé por delante de Edward sin decirle nada. Y aunque normalmente evitaba a toda costa el contacto físico, esa vez, abrace a Rosalie.
-Vale, vale, yo también te quiero- dijo riendo Rose
El cabello de mi amiga, no tenía el brillo de siempre, sus uñas, no estaban bien pintadas, las ojeras que adornaban sus ojos, hacen perder la habitual luminosidad de su rostro. Y aunque
Rosalie me aseguró que estaba bien, no pude evitar volverla a abrazar.
-Como estas?
-Oye, que te pasa? Que es toda esta demostración de amor? La verdad, es que es raro viniendo de ti, la que siempre lleva el mp3 a tope, y la capucha subida.
-Es que.. yo.. me entere de que estabas enferma, y como no viniste a clase..
-Ya se lo que pasa- contesta Rosalie riendo- es culpa tuya- dijo señalando a Edward- has transformado a mi fría amiga en una sentimental- dijo levantando los brazos teatralmente.
Todos juntos nos dirigimos a las puertas del edificio, pero hubo un momento en ese recorrido, que me quede paralizada, mis pies se quedaron clavados en el suelo. Y todo fue culpa de los pensamientos de Rosalie, no podía evitar leer su mente. Ella estaba pensando en una de las veces que se desmayo por culpa de la fiebre, y se dio un golpe en la cabeza, se había echo una herida en la cabeza, y había sangre..
Odiaba esa sustancia viscosa de color rojo, que olía a oxido y sal. Las rodillas me empezaron a flojear solo de pensar en.. sangre
Antes de caer al suelo, unos brazos me sujetaron. Edward, era él quien estaba impidiendo que mi trasero chocara contra el duro suelo, y en ese momento, me sentí protegida.
-Bella?- preguntó Edward con preocupación
-Deberías llevarla a casa- dijo Alice
-No hace falta, ya estoy bien
-Bella, Alice tiene razón, tienes un aspecto horrible- apoyo Rosalie- Deberías ir a descansar. No querrás coger lo mismo que yo, verdad?
Aunque insistí que quería ir a clase, nadie me escuchaba. Poco después, Edward rodeó con su brazo mi cintura, y me condujo hasta el coche.
·························
-Esto es una tontería- me queje dentro del coche de Edward, cruzando los brazos igual que una niña pequeña- nos van a castigar por haber faltado otra vez a clase..
-Nadie nos va a castigar Bella. ¿Tengo que recordarte que casi te desmayas y que por no ser por mi, hubieses caído al suelo?
-Si.. bueno.. pero me cogiste, no? Ahora ya estoy bien, de verdad. Y si tan preocupado estabas, me hubieras tenido que llevar a la enfermería del instituto. No tenías porque raptarme.
-No te estoy raptando, solo quiero cuidar de ti, y asegurarme que estas bien.
-Vaya ¿ahora eres medico?
Edward no me contesto, guardó silencio. Se limito a conducir y a pasar sin detenerse, la calle que lleva a mi casa. Al final se detuvo frente a una enorme verja.
-Donde vamos?
-A mi casa- murmuró a la vez que saludo con la cabeza a un vigilante, que me resultaba familiar.
Aparcó el coche dentro de un enorme garaje, y Edward, me ayudo a salir del coche, agarrándome la mano, y dirigiéndome dentro de una cocina bien amueblada, para pasarla y subir unas escaleras, que llevaban a un estudio, donde me pare en seco, para observar los hermosos muebles, que no tenían nada que ver con el estilo que me esperaba de Edward. Algo mas chic, si. Eso, no.
-Cuando me hiciste esta foto? - le pregunte al tiempo que cogía mi fotografía, que estaba enmarcada y descansaba encima de una pequeña mesa.
-Sabes, te comportas como si nunca hubieras estado aquí
-Es que nunca he estado aquí
-Si que has estado. No te acuerdas del último domingo? El día en la playa? Aún tengo tu traje de neopreno tendido arriba. Pero ahora siéntate y descansa.
Me deje caer sobre el cómodo sofá, preguntándome cuando me hizo esa foto. En la imagen, tenía el pelo largo y suelto, y llevaba puesta una sudadera que no recordaba que tenía, y aunque parezca que estaba riendo, mis ojos están tristes.
-Te la hice un día en el instituto sin que te dieras cuenta. E gustan las fotos inesperadas, son las únicas que captan la esencia de la persona- dijo Edward antes de quitármela, y devolverla a su sitio- Ahora cierra los ojos, mientras yo te voy a preparar un té.
Cuando el té estuvo listo, Edward, me puso la taza entre las manos, y me colocó una chaqueta de lana por encima de los hombros.
-Esto esta muy bien, pero no hace falta. De verdad. Estoy bien. Deberíamos regresar al instituto- le dije mientras dejaba la taza encima de la mesa
-Bella, te desmayaste- dijo mientras se sentaba a mi lado, y me acariciaba el pelo.
-Esas cosas pasan
-No en mi mundo- Edward se me quedó mirando fijamente a los ojos- ¿que pasa?
-No quiero que pilles tú también la gripe
-Yo no me pongo enfermo- contesto mientras reía
-Así que tu no te pones enfermo ¿eh?
Edward no contesto, simplemente me dedico una de esas sonrisas torcidas que tanto me gustaban.
-Recapitulemos- le dije- no te pones enfermo, no tienes problemas por faltar a clase, sacas sobresalientes aunque no se te ve el pelo por el instituto; coges un pincel, y pintas un Picasso mejor que Picasso. Sabes cocinar como los mejor chefs, y solías trabajar de modelo.. y todo eso fue antes que vinieras aquí, a donde te mudaste, después de haber estado viviendo en Londres, Rumanía, París.. No trabajas y estas emancipado, aunque te las apañas para vivir en una casa lujosamente decorada, que sería el sueño de cualquier multimillonario, conduces en coche caro y..
-Roma-dijo Edward mirándome con seriedad
-Que?
-Has dicho que viví en Rumanía cuando donde viví fue en Roma
-Da igual la cuestión es..
-Si? Cual es la cuestión?
Trage saliva con fuerza, y aparte la mirada. Había algo que hacía tiempo que me daba vueltas en la cabeza, algo sobre Edward..
-Bella. Bella, yo..
-Llévame a casa.
Aquí les dejo otra entrega de este fic :):)
Bella aunqeu no se de cuenta, cada vez desconfía mas de Edward jajaja
¿Un adelanto? en el próximo capítuLo, Bella lo descubre todo!! xDxD
Dejen comentarios!! aunque sea por lastima :P
OsQuiieRo^^
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Al día siguiente cuando salí del coche en el aparcamiento del instituto, me fui hacía Rosalie que esperaba en la verja de la entrada, y pasé por delante de Edward sin decirle nada. Y aunque normalmente evitaba a toda costa el contacto físico, esa vez, abrace a Rosalie.
-Vale, vale, yo también te quiero- dijo riendo Rose
El cabello de mi amiga, no tenía el brillo de siempre, sus uñas, no estaban bien pintadas, las ojeras que adornaban sus ojos, hacen perder la habitual luminosidad de su rostro. Y aunque
Rosalie me aseguró que estaba bien, no pude evitar volverla a abrazar.
-Como estas?
-Oye, que te pasa? Que es toda esta demostración de amor? La verdad, es que es raro viniendo de ti, la que siempre lleva el mp3 a tope, y la capucha subida.
-Es que.. yo.. me entere de que estabas enferma, y como no viniste a clase..
-Ya se lo que pasa- contesta Rosalie riendo- es culpa tuya- dijo señalando a Edward- has transformado a mi fría amiga en una sentimental- dijo levantando los brazos teatralmente.
Todos juntos nos dirigimos a las puertas del edificio, pero hubo un momento en ese recorrido, que me quede paralizada, mis pies se quedaron clavados en el suelo. Y todo fue culpa de los pensamientos de Rosalie, no podía evitar leer su mente. Ella estaba pensando en una de las veces que se desmayo por culpa de la fiebre, y se dio un golpe en la cabeza, se había echo una herida en la cabeza, y había sangre..
Odiaba esa sustancia viscosa de color rojo, que olía a oxido y sal. Las rodillas me empezaron a flojear solo de pensar en.. sangre
Antes de caer al suelo, unos brazos me sujetaron. Edward, era él quien estaba impidiendo que mi trasero chocara contra el duro suelo, y en ese momento, me sentí protegida.
-Bella?- preguntó Edward con preocupación
-Deberías llevarla a casa- dijo Alice
-No hace falta, ya estoy bien
-Bella, Alice tiene razón, tienes un aspecto horrible- apoyo Rosalie- Deberías ir a descansar. No querrás coger lo mismo que yo, verdad?
Aunque insistí que quería ir a clase, nadie me escuchaba. Poco después, Edward rodeó con su brazo mi cintura, y me condujo hasta el coche.
·························
-Esto es una tontería- me queje dentro del coche de Edward, cruzando los brazos igual que una niña pequeña- nos van a castigar por haber faltado otra vez a clase..
-Nadie nos va a castigar Bella. ¿Tengo que recordarte que casi te desmayas y que por no ser por mi, hubieses caído al suelo?
-Si.. bueno.. pero me cogiste, no? Ahora ya estoy bien, de verdad. Y si tan preocupado estabas, me hubieras tenido que llevar a la enfermería del instituto. No tenías porque raptarme.
-No te estoy raptando, solo quiero cuidar de ti, y asegurarme que estas bien.
-Vaya ¿ahora eres medico?
Edward no me contesto, guardó silencio. Se limito a conducir y a pasar sin detenerse, la calle que lleva a mi casa. Al final se detuvo frente a una enorme verja.
-Donde vamos?
-A mi casa- murmuró a la vez que saludo con la cabeza a un vigilante, que me resultaba familiar.
Aparcó el coche dentro de un enorme garaje, y Edward, me ayudo a salir del coche, agarrándome la mano, y dirigiéndome dentro de una cocina bien amueblada, para pasarla y subir unas escaleras, que llevaban a un estudio, donde me pare en seco, para observar los hermosos muebles, que no tenían nada que ver con el estilo que me esperaba de Edward. Algo mas chic, si. Eso, no.
-Cuando me hiciste esta foto? - le pregunte al tiempo que cogía mi fotografía, que estaba enmarcada y descansaba encima de una pequeña mesa.
-Sabes, te comportas como si nunca hubieras estado aquí
-Es que nunca he estado aquí
-Si que has estado. No te acuerdas del último domingo? El día en la playa? Aún tengo tu traje de neopreno tendido arriba. Pero ahora siéntate y descansa.
Me deje caer sobre el cómodo sofá, preguntándome cuando me hizo esa foto. En la imagen, tenía el pelo largo y suelto, y llevaba puesta una sudadera que no recordaba que tenía, y aunque parezca que estaba riendo, mis ojos están tristes.
-Te la hice un día en el instituto sin que te dieras cuenta. E gustan las fotos inesperadas, son las únicas que captan la esencia de la persona- dijo Edward antes de quitármela, y devolverla a su sitio- Ahora cierra los ojos, mientras yo te voy a preparar un té.
Cuando el té estuvo listo, Edward, me puso la taza entre las manos, y me colocó una chaqueta de lana por encima de los hombros.
-Esto esta muy bien, pero no hace falta. De verdad. Estoy bien. Deberíamos regresar al instituto- le dije mientras dejaba la taza encima de la mesa
-Bella, te desmayaste- dijo mientras se sentaba a mi lado, y me acariciaba el pelo.
-Esas cosas pasan
-No en mi mundo- Edward se me quedó mirando fijamente a los ojos- ¿que pasa?
-No quiero que pilles tú también la gripe
-Yo no me pongo enfermo- contesto mientras reía
-Así que tu no te pones enfermo ¿eh?
Edward no contesto, simplemente me dedico una de esas sonrisas torcidas que tanto me gustaban.
-Recapitulemos- le dije- no te pones enfermo, no tienes problemas por faltar a clase, sacas sobresalientes aunque no se te ve el pelo por el instituto; coges un pincel, y pintas un Picasso mejor que Picasso. Sabes cocinar como los mejor chefs, y solías trabajar de modelo.. y todo eso fue antes que vinieras aquí, a donde te mudaste, después de haber estado viviendo en Londres, Rumanía, París.. No trabajas y estas emancipado, aunque te las apañas para vivir en una casa lujosamente decorada, que sería el sueño de cualquier multimillonario, conduces en coche caro y..
-Roma-dijo Edward mirándome con seriedad
-Que?
-Has dicho que viví en Rumanía cuando donde viví fue en Roma
-Da igual la cuestión es..
-Si? Cual es la cuestión?
Trage saliva con fuerza, y aparte la mirada. Había algo que hacía tiempo que me daba vueltas en la cabeza, algo sobre Edward..
-Bella. Bella, yo..
-Llévame a casa.
jueves, 15 de julio de 2010
Por y paRa siempRe * CapítuLo 24
Hola mis dulces lectores!! Bueno aquí les publico un nuevo capítulo, espero que les guste.
Les quería pedír porfavor que me dejaran comentarios, ya se que se hace pesado o que da flojera, pero de verdad que son muy importantes. Me da igual que los dejen en la entrada o en la cbox, o que lo único que escriban sea "me gustó" o "no me gustó", pero con vuestros comentarios, puedo corregir mis errores y mis faltas, a parte que me animan a seguir escribiendo, ¿como decirlo? los comentarios son.. como mi sueldo xDxD
Bueno.. ahora a disfrutar del capítulo!!
OsQuiieRo^^
--------------------------
Cuando me desperté, estaba tumbada en mi cama, y Esme me observaba sentada a los pies de esta.
-Hola, te lo debes de haber pasado muy bien este fin de semana- me dijo con un sonrisa.
Me fije en la hora del reloj, y me levante de golpe, al darme cuenta que era muy tarde.
-Estas bien? Estabas dormida cuando llegué anoche, no estarás enferma, verdad?-preguntó Esme
Fui hasta la ducha, sin saber muy bien que decir, porque aunque sabía que no estaba enferma, no podía creer, que hubiera dormido tantas horas.
-Hay algo que tendría que saber?- preguntó de nuevo mi tía antes que yo entrara en el baño.
Cerré los ojos, y hice un esfuerzo, para recordar el fin de semana. Recordaba lo que pasó con
Leah, recordaba que Edward se había quedado a dormir en mi casa, que me había preparado la
cena y que por la mañana, preparó el desayuno..
-No.. no pasó nada- conteste después de unos segundos
-Pues entonces date prisa, porque sino llegaras tarde a clase. Seguro que estas bien?
-Si- conteste lo mas convincente que pude, pero mientras entraba en la ducha, me di cuenta, que no sabía si estaba mintiendo o no.
···························
Alice se la pasó hablando de Jasper todo el camino hasta el instituto. Me contó paso a paso, y con todo lujo de detalles lo que hizo con él el sábado por la noche, y el romántico mensaje de texto que le envió cuando llegó a casa.
-Me he estas escuchando?
-Claro que si- le contesto mientras me paré en un semáforo en rojo
Mi mente, también trabajaba en lo que pasó en mi fin de semana, pero todo se vuelve oscuro a partir del desayuno del domingo. Por mucho que me esforzara, no lograba recordar nada.
-No me mientas, si te aburro, solo dímelo, pero.. te he contado lo que me dijo Jasper al salir..?
-Alice, has hablado con Rosalie?- le pregunte sin dejarla terminar la frase
-No, y tú?
-Creo.. creo que no
-Crees que no?
-No desde el viernes
Entre en el aparcamiento, y mi corazón empezó a latir de forma rara, al ver a Edward en el lugar de siempre, esperándome, apoyado contra su coche.
-Bueno creo que tú también tendrás uno de esos finales de “fueron felices..”- dijo Alice señalando con la cabeza a Edward, que rodeó el coche para abrirme la puerta del conductor, y entregarme un tulipán rojo.
-Buenos días- dijo Edward antes de darme un casto beso en los labios
Yo murmure alguna tontería en modo de respuesta y me dirigí hacía la verja. Cuando el timbre sonó, Alice salió corriendo hacía su clase, y Edward, mientras me cogía la mano,y yo nos fuimos a lengua.
-La señora Angela esta apunto de llegar- susurró
Ocupe mi sitio, y saque los libros correspondientes, y me pregunté, porque tener a mi novio tan cerca, me ponía tan nerviosa. Después busque mi mp3 en el bolsillo, y el pánico me invadió, cuando me di cuenta que no lo traía conmigo.
-No te hace falta- dijo Edward mientras cogía mi mano, y acariciaba el dorso de esta con el pulgar- me tienes a mi
Cerré los ojos disfrutando del contacto, sabía que la señora Angela, llegaría en tres, dos..
-Bella- susurró Edward mientras sus dedos acariciaban las venas de mi muñeca- estas bien?
Apreté los labios y asentí.
-Vale. Lo he pasado muy bien este fin de semana, y espero que tú también- hizo una pausa en el momento que la profesora entraba en clase- lo pasamos bien ayer, no crees?
Me gire hacía Edward, mirándolo a los ojos . Sentí un agradable cosquilleo, por el simple hecho, de tener su mano sobre la mía. Después asentí, solo para que se diera cuenta que estaba de acuerdo con él, porque sabía que esa es la respuesta que buscaba. Aunque lo cierto, no sabía si era verdad.
······················
Las siguientes horas, solo fueron una confusa mezcla de raras sensaciones de desconcierto. Pero hasta que llegué a la mesa del comedor, no descubrí la verdad de lo que pasó el domingo.
-No puedo creer que os metierais en el agua con lo fría que esta- comentó Alice
-Bella llevaba un traje de neopreno, que por cierto se lo dejo en mi casa- dijo Edward
Le quité el envoltorio a mi sándwich, pero por mucho que ellos hablaran, yo seguía sin recordar nada. No sabía ni que tenía un traje de neopreno.
-Mmm.. eso no fue el viernes?- pregunté
-No, yo hice surf el viernes, pero hasta el domingo, no te decidiste en meterte en el agua, y ahí fue cuando te di algunas clases.
Trataba de recordar, pero mi mente seguía en blanco.
-Bueno, y se le da bien?- preguntó Alice
-La verdad, es que apenas había olas, así que no pudimos practicar mucho, nos pasamos la mayor parte de día tumbados bajo unas mantas. Y si, se le da bastante bien.
Alice me miró con las cejas levantadas, pero yo me limite a encogerme de hombros.
-En que playa estuvisteis?- preguntó
No me acordaba de la respuesta, así que me limite a mirar a Edward
-En la cala pequeña de la Push- contestó él antes de beber de su bebida
-Por favor decirme que no sois de esas parejas en las que siempre responde el chico. Acaso
Edward también pide por ti en los restaurantes?- dijo Alice mientras sacudía la cabeza, y ponía los ojos en blanco.
Me quede mirando a Edward, pero antes que él responda, Alice añadió:
-Bella, te lo estoy preguntando a ti
-Yo me encargo de pedir mi propia comida. Y.. me podrías prestar un momento tu teléfono.
-Porque? Has olvidado el tuyo?
-Si, y quería hablar con Rosalie, para saber como esta. Tengo un mal presentimiento. No puedo dejar de pensar en que algo malo le ha pasado.
-Bella, Rosalie, esta en casa enferma- dijo Alice- Tiene la gripe. Y esta triste por lo de Leah, pero me ha jurado que ya no esta enfadada.
-Creía que no habías hablado con ella.
-Le he enviado un mensaje en clase de Arte
-Esta bien?
-Esta echando las tripas por la boca, y esta llorando la perdida de su amiga, pero si le quitamos eso, se puede decir que si que esta bien.
Le devolví el teléfono a Alice, ya que si Rose se encontraba mal, mejor no molestarla. Poco después Edward colocó su mano en mi pierna y Alice se puso a hablar de Jasper. Pero aunque asentía o sonreía de tanto en tanto, no puedo deshacerme de esa sensación de intranquilidad.
··························
El único día que Edward decide pasar todo el día en el instituto, es el único día que yo hubiese deseado, que no lo hiciera. Porque cada vez que salía de clase, me lo encontraba esperándome, para preguntarme como estaba. Y la verdad, es que me empezaba a poner un poco nerviosa.
Así que después de la última clase, fuimos hacía el aparcamiento, y cuando él se ofreció a acompañarme a casa, y le conteste:
-Si no te importa, quiero estar un rato sola.
-Va todo bien?- preguntó por.. ¿enésima vez?
-Si, te veré mañana, vale?
Cuando llegué a casa, me sentía tan cansada, que me fui directa a la cama, con la intención de dormir un rato hasta que llegara Esme, que seguro se preocupaba por mi de nuevo.
Cuando me desperté a mitad de la noche con el corazón a mil por hora, me dio la sensación, que no estaba sola en la habitación.
Busqué la almohada, y la apreté con fuerza contra mi, dándome la sensación, que ella me protegía de lo que hubiera en la habitación.
Examine el oscuro espacio, y contuve la respiración cuando escuche un sonido parecido al de unas zapatillas cerca de la puerta de la terraza.
-Edward?- me sorprendí a mi misma cuando pronuncie su nombre en voz alta.
Busque con dificultad el interruptor de la luz, para poder buscar a mi intruso.
Estaba tan segura que no estaba sola, que me sentí decepcionada cuando me di cuenta que en esa habitación, solo estaba yo.
Eche el pestillo a la puerta de la terraza, para luego asomarme al interior del armario, y mirar bajo la cama, igual que hacía mi padre para convencerme que el hombre del saco no se escondía ahí.
Pero como no encontré nada, me volví a meter en la cama, y le di vueltas a que a lo mejor, la culpa de tener la sensación que había alguien dentro de la habitación era por culpa de la maldita pesadilla.
La pesadilla era parecida al sueño que tuve una vez. Corría a través de un claro con un vestido blanco que apenas me protegía del frío, y que parecía que invitara al viento a azotar mi piel.
Tenía mucho frío, pero apenas me daba cuenta, porque solo me concentraba en correr, mis pies se hundían en la tierra y el barro, y yo solo buscaba refugio en un escondite que estaba protegido por la niebla espesa.
Lo único que sabía es que corría hacía una luz suave. Y que me alejaba de Edward.
Les quería pedír porfavor que me dejaran comentarios, ya se que se hace pesado o que da flojera, pero de verdad que son muy importantes. Me da igual que los dejen en la entrada o en la cbox, o que lo único que escriban sea "me gustó" o "no me gustó", pero con vuestros comentarios, puedo corregir mis errores y mis faltas, a parte que me animan a seguir escribiendo, ¿como decirlo? los comentarios son.. como mi sueldo xDxD
Bueno.. ahora a disfrutar del capítulo!!
OsQuiieRo^^
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Cuando me desperté, estaba tumbada en mi cama, y Esme me observaba sentada a los pies de esta.
-Hola, te lo debes de haber pasado muy bien este fin de semana- me dijo con un sonrisa.
Me fije en la hora del reloj, y me levante de golpe, al darme cuenta que era muy tarde.
-Estas bien? Estabas dormida cuando llegué anoche, no estarás enferma, verdad?-preguntó Esme
Fui hasta la ducha, sin saber muy bien que decir, porque aunque sabía que no estaba enferma, no podía creer, que hubiera dormido tantas horas.
-Hay algo que tendría que saber?- preguntó de nuevo mi tía antes que yo entrara en el baño.
Cerré los ojos, y hice un esfuerzo, para recordar el fin de semana. Recordaba lo que pasó con
Leah, recordaba que Edward se había quedado a dormir en mi casa, que me había preparado la
cena y que por la mañana, preparó el desayuno..
-No.. no pasó nada- conteste después de unos segundos
-Pues entonces date prisa, porque sino llegaras tarde a clase. Seguro que estas bien?
-Si- conteste lo mas convincente que pude, pero mientras entraba en la ducha, me di cuenta, que no sabía si estaba mintiendo o no.
···························
Alice se la pasó hablando de Jasper todo el camino hasta el instituto. Me contó paso a paso, y con todo lujo de detalles lo que hizo con él el sábado por la noche, y el romántico mensaje de texto que le envió cuando llegó a casa.
-Me he estas escuchando?
-Claro que si- le contesto mientras me paré en un semáforo en rojo
Mi mente, también trabajaba en lo que pasó en mi fin de semana, pero todo se vuelve oscuro a partir del desayuno del domingo. Por mucho que me esforzara, no lograba recordar nada.
-No me mientas, si te aburro, solo dímelo, pero.. te he contado lo que me dijo Jasper al salir..?
-Alice, has hablado con Rosalie?- le pregunte sin dejarla terminar la frase
-No, y tú?
-Creo.. creo que no
-Crees que no?
-No desde el viernes
Entre en el aparcamiento, y mi corazón empezó a latir de forma rara, al ver a Edward en el lugar de siempre, esperándome, apoyado contra su coche.
-Bueno creo que tú también tendrás uno de esos finales de “fueron felices..”- dijo Alice señalando con la cabeza a Edward, que rodeó el coche para abrirme la puerta del conductor, y entregarme un tulipán rojo.
-Buenos días- dijo Edward antes de darme un casto beso en los labios
Yo murmure alguna tontería en modo de respuesta y me dirigí hacía la verja. Cuando el timbre sonó, Alice salió corriendo hacía su clase, y Edward, mientras me cogía la mano,y yo nos fuimos a lengua.
-La señora Angela esta apunto de llegar- susurró
Ocupe mi sitio, y saque los libros correspondientes, y me pregunté, porque tener a mi novio tan cerca, me ponía tan nerviosa. Después busque mi mp3 en el bolsillo, y el pánico me invadió, cuando me di cuenta que no lo traía conmigo.
-No te hace falta- dijo Edward mientras cogía mi mano, y acariciaba el dorso de esta con el pulgar- me tienes a mi
Cerré los ojos disfrutando del contacto, sabía que la señora Angela, llegaría en tres, dos..
-Bella- susurró Edward mientras sus dedos acariciaban las venas de mi muñeca- estas bien?
Apreté los labios y asentí.
-Vale. Lo he pasado muy bien este fin de semana, y espero que tú también- hizo una pausa en el momento que la profesora entraba en clase- lo pasamos bien ayer, no crees?
Me gire hacía Edward, mirándolo a los ojos . Sentí un agradable cosquilleo, por el simple hecho, de tener su mano sobre la mía. Después asentí, solo para que se diera cuenta que estaba de acuerdo con él, porque sabía que esa es la respuesta que buscaba. Aunque lo cierto, no sabía si era verdad.
······················
Las siguientes horas, solo fueron una confusa mezcla de raras sensaciones de desconcierto. Pero hasta que llegué a la mesa del comedor, no descubrí la verdad de lo que pasó el domingo.
-No puedo creer que os metierais en el agua con lo fría que esta- comentó Alice
-Bella llevaba un traje de neopreno, que por cierto se lo dejo en mi casa- dijo Edward
Le quité el envoltorio a mi sándwich, pero por mucho que ellos hablaran, yo seguía sin recordar nada. No sabía ni que tenía un traje de neopreno.
-Mmm.. eso no fue el viernes?- pregunté
-No, yo hice surf el viernes, pero hasta el domingo, no te decidiste en meterte en el agua, y ahí fue cuando te di algunas clases.
Trataba de recordar, pero mi mente seguía en blanco.
-Bueno, y se le da bien?- preguntó Alice
-La verdad, es que apenas había olas, así que no pudimos practicar mucho, nos pasamos la mayor parte de día tumbados bajo unas mantas. Y si, se le da bastante bien.
Alice me miró con las cejas levantadas, pero yo me limite a encogerme de hombros.
-En que playa estuvisteis?- preguntó
No me acordaba de la respuesta, así que me limite a mirar a Edward
-En la cala pequeña de la Push- contestó él antes de beber de su bebida
-Por favor decirme que no sois de esas parejas en las que siempre responde el chico. Acaso
Edward también pide por ti en los restaurantes?- dijo Alice mientras sacudía la cabeza, y ponía los ojos en blanco.
Me quede mirando a Edward, pero antes que él responda, Alice añadió:
-Bella, te lo estoy preguntando a ti
-Yo me encargo de pedir mi propia comida. Y.. me podrías prestar un momento tu teléfono.
-Porque? Has olvidado el tuyo?
-Si, y quería hablar con Rosalie, para saber como esta. Tengo un mal presentimiento. No puedo dejar de pensar en que algo malo le ha pasado.
-Bella, Rosalie, esta en casa enferma- dijo Alice- Tiene la gripe. Y esta triste por lo de Leah, pero me ha jurado que ya no esta enfadada.
-Creía que no habías hablado con ella.
-Le he enviado un mensaje en clase de Arte
-Esta bien?
-Esta echando las tripas por la boca, y esta llorando la perdida de su amiga, pero si le quitamos eso, se puede decir que si que esta bien.
Le devolví el teléfono a Alice, ya que si Rose se encontraba mal, mejor no molestarla. Poco después Edward colocó su mano en mi pierna y Alice se puso a hablar de Jasper. Pero aunque asentía o sonreía de tanto en tanto, no puedo deshacerme de esa sensación de intranquilidad.
··························
El único día que Edward decide pasar todo el día en el instituto, es el único día que yo hubiese deseado, que no lo hiciera. Porque cada vez que salía de clase, me lo encontraba esperándome, para preguntarme como estaba. Y la verdad, es que me empezaba a poner un poco nerviosa.
Así que después de la última clase, fuimos hacía el aparcamiento, y cuando él se ofreció a acompañarme a casa, y le conteste:
-Si no te importa, quiero estar un rato sola.
-Va todo bien?- preguntó por.. ¿enésima vez?
-Si, te veré mañana, vale?
Cuando llegué a casa, me sentía tan cansada, que me fui directa a la cama, con la intención de dormir un rato hasta que llegara Esme, que seguro se preocupaba por mi de nuevo.
Cuando me desperté a mitad de la noche con el corazón a mil por hora, me dio la sensación, que no estaba sola en la habitación.
Busqué la almohada, y la apreté con fuerza contra mi, dándome la sensación, que ella me protegía de lo que hubiera en la habitación.
Examine el oscuro espacio, y contuve la respiración cuando escuche un sonido parecido al de unas zapatillas cerca de la puerta de la terraza.
-Edward?- me sorprendí a mi misma cuando pronuncie su nombre en voz alta.
Busque con dificultad el interruptor de la luz, para poder buscar a mi intruso.
Estaba tan segura que no estaba sola, que me sentí decepcionada cuando me di cuenta que en esa habitación, solo estaba yo.
Eche el pestillo a la puerta de la terraza, para luego asomarme al interior del armario, y mirar bajo la cama, igual que hacía mi padre para convencerme que el hombre del saco no se escondía ahí.
Pero como no encontré nada, me volví a meter en la cama, y le di vueltas a que a lo mejor, la culpa de tener la sensación que había alguien dentro de la habitación era por culpa de la maldita pesadilla.
La pesadilla era parecida al sueño que tuve una vez. Corría a través de un claro con un vestido blanco que apenas me protegía del frío, y que parecía que invitara al viento a azotar mi piel.
Tenía mucho frío, pero apenas me daba cuenta, porque solo me concentraba en correr, mis pies se hundían en la tierra y el barro, y yo solo buscaba refugio en un escondite que estaba protegido por la niebla espesa.
Lo único que sabía es que corría hacía una luz suave. Y que me alejaba de Edward.
jueves, 8 de julio de 2010
Por y paRa siempRe * CapítuLo 23
Holas mis dulces lectores!! ya estoy de vuelta molestando como siempre xDxD Quería dar las gracias a aquellas personas que me han dado sus palabras de apoyo. GRÁCIAS.
Y bueno.. aquí os dejo este capítulo, que es mucho mas largo, para así poder recompensaros por la espera!! :):)
Deja vuestros comentariios
OsQuiieRo!!
-----------------------
Edward vivía en una vecindario rodeado por una verja de seguridad. Un detalle, que no pude “leer” en la mente de la secretaria. Aunque la verdad, la presencia de enormes barras de acero y vigilantes con uniforme, no podía detenerme. Solo hacía falta que me concentrara en la mente del vigilante, y decir:
-Hola, soy Andrea López. He venido a ver a Marco García.
El hombre, consultó la pantalla de su ordenador en busca del nombre, que yo se que aparece en quinta posición.
-Ponga esto en la ventanilla de conductor- dijo el vigilante al tiempo que me entregaba un trozo de papel verde con la palabra “VISITANTE” y la fecha en la parte delantera- Y no aparque al lado izquierdo de la calle, solo en el derecho.
El hombre se despidió, con un gesto con la cabeza, y regresó a su puesto, mientras yo atravesaba las puertas de la veja, con la esperanza, que no se diera cuenta, que pasaba de largo de la calle del señor Marco, y me dirigía a la de Edward.
Cuando llegue a la manzana donde vivía Edward, apague el motor.. y me di cuenta, que había perdido el coraje.
¿Acaso era una de esas novias psicóticas?¿Quien indaga en la mente de las personas, para colarse en un vecindario de alta seguridad? Pero.. nada en mi vida era normal, así que..¿ porque mi relación iba a ser diferente?
Me quedé sentada en el coche, intentando luchar con las palpitaciones de mi corazón, para que volvieran al ritmo adecuado. Y cuando me quede observando, al limpio y organizado vecindario, me di cuenta, que no había podido haber elegido un día peor para ir a ese lugar.
Como primer problema, tenia, que el día se había vuelta soleado y cálido, lo que significaba, que a todos, les entrarían ganas de ir en bici o arreglar el jardín; es decir, las peores condiciones para poder espiar.
Y como me pasé todo el viaje en coche obsesionada con llegar sin ser descubierta, no llegue a planear nada para cuando estuviera frente la casa de Edward.
Aunque la verdad, eso no importaba mucho ¿Que era lo peor que podía ocurrir?¿Que se enterara Edward que era un bicho raro? Después de la forma empalagosa, angustiada y desesperada, con la que me había comportado por la mañana, lo mas probable, es que ya lo supiera.
Salí del coche, y me dirigí hacía su casa, la que tenía plantas tropicales y un jardín en muy buenas condiciones. Pero no avance de forma sigilosa, ni escondiéndome, sino todo lo contrario, avance con paso firme, como si tuviera todo el derecho de estar en ese lugar. Pero cuando llegue a las puertas de la entrada, me pregunte que tendría que hacer.
Eche un paso hacía atrás, y me fije en las ventanas. Algunas tenían la persiana bajada, y en otras, la cortina estaba corrida; y aunque, no sabía que hacer, llame al timbre conteniendo la respiración, y mordiéndome el labio inferior, como acto de nerviosismo.
Pasaron unos minutos, y nadie salió a abrir, así que muy decidida, gire el picaporte, para darme cuenta que la puerta estaba cerrada. Después de asegurarme que ninguno de los vecinos me estaba vigilando, me cole por la puerta lateral y me escabullí por la parte trasera.
Me quede pegada a la pared del edificio, y apenas me fije en la piscina y las plantas, mientras caminaba hacía la puerta de cristal, que como me hubiese tenido que imaginar, también estaba cerrada.
Y cuando estaba a punto de rendirme, y irme para casa, una voz en mi cabeza me dice: “La venta que esta justo al lado del fregadero”, y sin dudarlo, me acerque allí. Para mi suerte, la ventana estaba entreabierta, lo justo para poder pasar los dedos por debajo y hacer fuerza para terminar de abrirla.
Coloqué las manos en el borde, y use todas mis fuerzas, para entrar hasta el interior. No debería estar ahí. No tenía derecho en hacer eso. Hubiese tenido que saltar de nuevo hacía fuera, y volver hacía el coche, y así poder regresar a mi casa, mientras aun podía hacerlo. Sin embargo, una voz en mi cabeza, me decía que tenía que continuar, y como ya había llegado hasta ahí, pues supuse, que podría llegar hasta el final.
Examine la enorme cocina que estaba vacía, un estudio que estaba desnudo, un comedor sin mesas ni sillas, y el cuarto de baño, que solo tiene una botella de jabón para el cuerpo y una toalla blanca. Ese lugar parecía siniestro y abandonado; no había objetos personales, ni fotografías, ni libros.. Solo había un oscuro suelo de madera, deslumbrantes paredes blancas, armarios vacíos, y una nevera llena de botellas con ese extraño líquido de color rojo.
Cuando llegue a la sala de estar, me di cuentas, que había una enorme tele de plasma, un sillón, y una colección incalculable de DVD en idiomas extranjeros, cuyos títulos era incapaz de traducir.
Me detuve al pie de la escalera, convencida, que ya había visto bastante, y que me tendría que marchar de ese lugar. Pero.. algo, que no sabía lo que era, me incitaba a continuar.
Cuando llegue al primer piso, me encontré cara a cara con una puerta de madera, que al igual que la ventana, que se encontraba entreabierta.
Apoye la mano en la puerta, con la intención de abrirla, y descubrir que esconde esa habitación, y no puede evitar quedarme asombrada, cuando descubrí que esa habitación tan formal y majestuosa, parecía que había salido del palacio de Versalles.
Hice una pausa en la puerta, intentando contemplarlo todo. Los delicados tapices, las antiguas alfombras, la lampara de araña, la mesa llena de libros.. Las paredes, estaban cubiertas de cuadros con marcos dorados.. y en todos ellos estaba representado Edward con distintos disfraces de diferentes siglos. En uno de ellos aparecía pintado sobre un caballo blanco, con una espada en el costado, y la misma chaqueta que llevaba puesta la noche de Hallowen.
Me acerque a ese cuadro, y busque con la mirada el agujero del hombro, ese que Edward me dijo en broma, que fue echo en el fuego de la artillería. Me quedé muy sorprendida, cuando me di cuenta, que ese agujero, también aparecía en el retrato. Deslice el dedo por encima, preguntándome , fascinada, que clase de extraña y elaborada mentira a inventado Edward, poco después mis dedos toparos con una placa de bronce que hay en la parte inferior del marco, y que decía:
Y bueno.. aquí os dejo este capítulo, que es mucho mas largo, para así poder recompensaros por la espera!! :):)
Deja vuestros comentariios
OsQuiieRo!!
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Edward vivía en una vecindario rodeado por una verja de seguridad. Un detalle, que no pude “leer” en la mente de la secretaria. Aunque la verdad, la presencia de enormes barras de acero y vigilantes con uniforme, no podía detenerme. Solo hacía falta que me concentrara en la mente del vigilante, y decir:
-Hola, soy Andrea López. He venido a ver a Marco García.
El hombre, consultó la pantalla de su ordenador en busca del nombre, que yo se que aparece en quinta posición.
-Ponga esto en la ventanilla de conductor- dijo el vigilante al tiempo que me entregaba un trozo de papel verde con la palabra “VISITANTE” y la fecha en la parte delantera- Y no aparque al lado izquierdo de la calle, solo en el derecho.
El hombre se despidió, con un gesto con la cabeza, y regresó a su puesto, mientras yo atravesaba las puertas de la veja, con la esperanza, que no se diera cuenta, que pasaba de largo de la calle del señor Marco, y me dirigía a la de Edward.
Cuando llegue a la manzana donde vivía Edward, apague el motor.. y me di cuenta, que había perdido el coraje.
¿Acaso era una de esas novias psicóticas?¿Quien indaga en la mente de las personas, para colarse en un vecindario de alta seguridad? Pero.. nada en mi vida era normal, así que..¿ porque mi relación iba a ser diferente?
Me quedé sentada en el coche, intentando luchar con las palpitaciones de mi corazón, para que volvieran al ritmo adecuado. Y cuando me quede observando, al limpio y organizado vecindario, me di cuenta, que no había podido haber elegido un día peor para ir a ese lugar.
Como primer problema, tenia, que el día se había vuelta soleado y cálido, lo que significaba, que a todos, les entrarían ganas de ir en bici o arreglar el jardín; es decir, las peores condiciones para poder espiar.
Y como me pasé todo el viaje en coche obsesionada con llegar sin ser descubierta, no llegue a planear nada para cuando estuviera frente la casa de Edward.
Aunque la verdad, eso no importaba mucho ¿Que era lo peor que podía ocurrir?¿Que se enterara Edward que era un bicho raro? Después de la forma empalagosa, angustiada y desesperada, con la que me había comportado por la mañana, lo mas probable, es que ya lo supiera.
Salí del coche, y me dirigí hacía su casa, la que tenía plantas tropicales y un jardín en muy buenas condiciones. Pero no avance de forma sigilosa, ni escondiéndome, sino todo lo contrario, avance con paso firme, como si tuviera todo el derecho de estar en ese lugar. Pero cuando llegue a las puertas de la entrada, me pregunte que tendría que hacer.
Eche un paso hacía atrás, y me fije en las ventanas. Algunas tenían la persiana bajada, y en otras, la cortina estaba corrida; y aunque, no sabía que hacer, llame al timbre conteniendo la respiración, y mordiéndome el labio inferior, como acto de nerviosismo.
Pasaron unos minutos, y nadie salió a abrir, así que muy decidida, gire el picaporte, para darme cuenta que la puerta estaba cerrada. Después de asegurarme que ninguno de los vecinos me estaba vigilando, me cole por la puerta lateral y me escabullí por la parte trasera.
Me quede pegada a la pared del edificio, y apenas me fije en la piscina y las plantas, mientras caminaba hacía la puerta de cristal, que como me hubiese tenido que imaginar, también estaba cerrada.
Y cuando estaba a punto de rendirme, y irme para casa, una voz en mi cabeza me dice: “La venta que esta justo al lado del fregadero”, y sin dudarlo, me acerque allí. Para mi suerte, la ventana estaba entreabierta, lo justo para poder pasar los dedos por debajo y hacer fuerza para terminar de abrirla.
Coloqué las manos en el borde, y use todas mis fuerzas, para entrar hasta el interior. No debería estar ahí. No tenía derecho en hacer eso. Hubiese tenido que saltar de nuevo hacía fuera, y volver hacía el coche, y así poder regresar a mi casa, mientras aun podía hacerlo. Sin embargo, una voz en mi cabeza, me decía que tenía que continuar, y como ya había llegado hasta ahí, pues supuse, que podría llegar hasta el final.
Examine la enorme cocina que estaba vacía, un estudio que estaba desnudo, un comedor sin mesas ni sillas, y el cuarto de baño, que solo tiene una botella de jabón para el cuerpo y una toalla blanca. Ese lugar parecía siniestro y abandonado; no había objetos personales, ni fotografías, ni libros.. Solo había un oscuro suelo de madera, deslumbrantes paredes blancas, armarios vacíos, y una nevera llena de botellas con ese extraño líquido de color rojo.
Cuando llegue a la sala de estar, me di cuentas, que había una enorme tele de plasma, un sillón, y una colección incalculable de DVD en idiomas extranjeros, cuyos títulos era incapaz de traducir.
Me detuve al pie de la escalera, convencida, que ya había visto bastante, y que me tendría que marchar de ese lugar. Pero.. algo, que no sabía lo que era, me incitaba a continuar.
Cuando llegue al primer piso, me encontré cara a cara con una puerta de madera, que al igual que la ventana, que se encontraba entreabierta.
Apoye la mano en la puerta, con la intención de abrirla, y descubrir que esconde esa habitación, y no puede evitar quedarme asombrada, cuando descubrí que esa habitación tan formal y majestuosa, parecía que había salido del palacio de Versalles.
Hice una pausa en la puerta, intentando contemplarlo todo. Los delicados tapices, las antiguas alfombras, la lampara de araña, la mesa llena de libros.. Las paredes, estaban cubiertas de cuadros con marcos dorados.. y en todos ellos estaba representado Edward con distintos disfraces de diferentes siglos. En uno de ellos aparecía pintado sobre un caballo blanco, con una espada en el costado, y la misma chaqueta que llevaba puesta la noche de Hallowen.
Me acerque a ese cuadro, y busque con la mirada el agujero del hombro, ese que Edward me dijo en broma, que fue echo en el fuego de la artillería. Me quedé muy sorprendida, cuando me di cuenta, que ese agujero, también aparecía en el retrato. Deslice el dedo por encima, preguntándome , fascinada, que clase de extraña y elaborada mentira a inventado Edward, poco después mis dedos toparos con una placa de bronce que hay en la parte inferior del marco, y que decía:
Edward Anthony Cullen
Me fije en el cuadro que estaba al lado, y mi corazón latía con fuerza mientras contemplaba el retrato de Edward serio, vestido con un traje negro, y rodeado en un fondo azul, donde la placa decía:
Edward Cullen
Retrato Pintado por Pablo Picasso en 1917
En el cuadro que esta mas a la derecha, consistía en muchos remolinos de textura intensa, y en esa placa decía:
Edward Anthony
Retrato Pintando por Vincent Van Gogh
Y la historia, se repetía, porque toda la extensión de la pared, estaba llena de cuadros, de los mas grandes pintores.
Me dejé caer en el sofá, que había en una de las esquinas, mis ojos estaban vidriosos y mis rodillas temblaban, mientras mi menta barajaba un millón de posibilidades, a cual de ellas mas estúpidas. Luego cogí el libro que estaba mas a mano, pasé la página del título y leí:
Para Edward Cullen
Estaba firmado por William Shakespeare.
Lo deje caer en el suelo, y cogí el siguiente libro.
Cumbres Borrascosas, para Edward Anthony
Todos y cada uno de los libros, estaban dedicados a “Edward Anthony Cullen”, a “Edward Cullen” o a “Edward”. Y todos los libros, estaban firmados por autores, que llevaban mas de un siglo muertos.
Cerré los ojos, y trate de controlar el ritmo de mi respiración, y los latidos de mi corazón, al igual que el tembleque de mis manos, y a la vez tratándome de convencer, que aquello era una especie de broma, que Edward, no es ningún chiflado por la historia, un falsificador de obras de arte.. o cualquier cosa, que salga de lo normal. Quizás, esas cosas, no sean mas que reliquias familiares, heredadas de un largo linaje de tatara-tatara-tatarabuelos, que llevan el mismo nombre, y que se parecen de sobremanera a él.
Pero cuando mire a mi alrededor, me di cuenta de la cruda realidad. Todas esas cosas no eran ni reliquias familiares, ni herencias, ni nada parecido, si no todo lo contrario. Todo eso eran los objetos personales de Edward, las posesiones que ha ido guardando a lo largo de los años.
Me puse de pie, y salí dirección al pasillo con bastante dificultad; me sentía desesperada por salir de esa habitación, de ese horrible y recargable mausoleo, y de la casa, que se me hacía semejante a una cripta. Quería alejarme de ese lugar, y no volver nunca mas.
No había echo otra cosa que llegar al pie de la escalera, y un chillido seguido de un gemido ahogado, se escuchaban al final del pasillo, y sin pensarmelo dos veces, corrí en la dirección del ruido. Cuando atravesé la puerta, me encontré con Edward y su boca llena de sangre, mientras
Rosalie forcejeaba bajo él.
-Bella!- gritó Edward mientras se puso de pie de un solo salto y se acercó para sujetarme
-Que le has echo a Rosalie?- le pregunte mientras arremetía contra él con patadas, desesperada para llegar donde estaba mi amiga.
Me fije en Rosalie, tenía la piel pálida, y los ojos en blanco, en ese momento, me di cuenta, que no tenía mucho tiempo.
-Bella, para, por favor- me pidió Edward
-Que le has echo a Rosalie?!- grite con todas mis fuerzas
-Bella, por favor, deja que te lo esplique.
Clavé la mirada en mi amiga, que esta sangrando, y gemía de dolor, entonces una terrible idea cruzo mi mente: “Esta es la razón por la que querías que me mantuviera lejos de aquí”.
-No es por eso! Estas equivocada. Si que es verdad, que no quería que vieras esto, pero no es por los motivos que piensas.
Me sostuvo en alto, dejando que mis pies no tocaran el suelo. Y aunque me case de darle patadas,
Edward, ni siquiera estaba sudando.
Pero en ese momento me preocupe por Edward, ni por mi. Lo único que importaba era Rosalie, que su respiración cada vez, era mas débil.
-Que le has echo?- le pregunte con odio
-Bella, tienes que escucharme. Tú no puedes ayudar a Rosalie, créeme, solo la puedo ayudar yo.
-Tú no la estas ayudando, tú la estas matando!
-De eso nada
Hubo un momento, que Edward aflojo sus manos, y pude escaparme de su agarre. Corrí hacía Rosalie, y le sujete la muñeca intentando buscarle el pulso. No podía apartar la mirada de los dos pequeños agujeros que tenía en ella.
Y cuando cogí el teléfono para llamar a urgencias, Edward apareció por detrás, y me lo quitó de la mano.
-Esperaba no tener que hacer esto- dijo mientras todo se volvía negro.
Me fije en el cuadro que estaba al lado, y mi corazón latía con fuerza mientras contemplaba el retrato de Edward serio, vestido con un traje negro, y rodeado en un fondo azul, donde la placa decía:
Edward Cullen
Retrato Pintado por Pablo Picasso en 1917
En el cuadro que esta mas a la derecha, consistía en muchos remolinos de textura intensa, y en esa placa decía:
Edward Anthony
Retrato Pintando por Vincent Van Gogh
Y la historia, se repetía, porque toda la extensión de la pared, estaba llena de cuadros, de los mas grandes pintores.
Me dejé caer en el sofá, que había en una de las esquinas, mis ojos estaban vidriosos y mis rodillas temblaban, mientras mi menta barajaba un millón de posibilidades, a cual de ellas mas estúpidas. Luego cogí el libro que estaba mas a mano, pasé la página del título y leí:
Para Edward Cullen
Estaba firmado por William Shakespeare.
Lo deje caer en el suelo, y cogí el siguiente libro.
Cumbres Borrascosas, para Edward Anthony
Todos y cada uno de los libros, estaban dedicados a “Edward Anthony Cullen”, a “Edward Cullen” o a “Edward”. Y todos los libros, estaban firmados por autores, que llevaban mas de un siglo muertos.
Cerré los ojos, y trate de controlar el ritmo de mi respiración, y los latidos de mi corazón, al igual que el tembleque de mis manos, y a la vez tratándome de convencer, que aquello era una especie de broma, que Edward, no es ningún chiflado por la historia, un falsificador de obras de arte.. o cualquier cosa, que salga de lo normal. Quizás, esas cosas, no sean mas que reliquias familiares, heredadas de un largo linaje de tatara-tatara-tatarabuelos, que llevan el mismo nombre, y que se parecen de sobremanera a él.
Pero cuando mire a mi alrededor, me di cuenta de la cruda realidad. Todas esas cosas no eran ni reliquias familiares, ni herencias, ni nada parecido, si no todo lo contrario. Todo eso eran los objetos personales de Edward, las posesiones que ha ido guardando a lo largo de los años.
Me puse de pie, y salí dirección al pasillo con bastante dificultad; me sentía desesperada por salir de esa habitación, de ese horrible y recargable mausoleo, y de la casa, que se me hacía semejante a una cripta. Quería alejarme de ese lugar, y no volver nunca mas.
No había echo otra cosa que llegar al pie de la escalera, y un chillido seguido de un gemido ahogado, se escuchaban al final del pasillo, y sin pensarmelo dos veces, corrí en la dirección del ruido. Cuando atravesé la puerta, me encontré con Edward y su boca llena de sangre, mientras
Rosalie forcejeaba bajo él.
-Bella!- gritó Edward mientras se puso de pie de un solo salto y se acercó para sujetarme
-Que le has echo a Rosalie?- le pregunte mientras arremetía contra él con patadas, desesperada para llegar donde estaba mi amiga.
Me fije en Rosalie, tenía la piel pálida, y los ojos en blanco, en ese momento, me di cuenta, que no tenía mucho tiempo.
-Bella, para, por favor- me pidió Edward
-Que le has echo a Rosalie?!- grite con todas mis fuerzas
-Bella, por favor, deja que te lo esplique.
Clavé la mirada en mi amiga, que esta sangrando, y gemía de dolor, entonces una terrible idea cruzo mi mente: “Esta es la razón por la que querías que me mantuviera lejos de aquí”.
-No es por eso! Estas equivocada. Si que es verdad, que no quería que vieras esto, pero no es por los motivos que piensas.
Me sostuvo en alto, dejando que mis pies no tocaran el suelo. Y aunque me case de darle patadas,
Edward, ni siquiera estaba sudando.
Pero en ese momento me preocupe por Edward, ni por mi. Lo único que importaba era Rosalie, que su respiración cada vez, era mas débil.
-Que le has echo?- le pregunte con odio
-Bella, tienes que escucharme. Tú no puedes ayudar a Rosalie, créeme, solo la puedo ayudar yo.
-Tú no la estas ayudando, tú la estas matando!
-De eso nada
Hubo un momento, que Edward aflojo sus manos, y pude escaparme de su agarre. Corrí hacía Rosalie, y le sujete la muñeca intentando buscarle el pulso. No podía apartar la mirada de los dos pequeños agujeros que tenía en ella.
Y cuando cogí el teléfono para llamar a urgencias, Edward apareció por detrás, y me lo quitó de la mano.
-Esperaba no tener que hacer esto- dijo mientras todo se volvía negro.
viernes, 2 de julio de 2010
Por y paRa siempRe * CapítuLo 22
Hola mis dulces lectores!! Bueno, aquí les traigo este capítulo, espero que les guste!! :):)
Es mas largo de lo normal, para recompensar el haber tardado en publicar.
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Como nos pasamos la mayor parte del día en la piscina, decidimos que lo mejor sería ir al jacuzzi.
Cuando nuestros dedos se empezaron a arrugar por culpa de pasar tanto rato en remojo, nos envolvimos con unas grandes toallas color cielo, y nos dirigimos a mi habitación.
Edward me siguió hasta el cuarto de baño, y cuando dejé caer la toalla húmeda al suelo, él se acercó a mi y me apretó contra su cuerpo, abrazándome con tanta fuerza, que parecía que nuestras pieles se iban a fundir en una sola. Pero cuando empezó a recorrer mi nuca con sus labios, y mi cuerpo se empezó a estremecer a causa de ese contacto, me di cuenta que lo mejor sería dejar algunas cosas claras en ese momento, antes que mi cerebro dejara de funcionar correctamente.
-Esto.. puedes quedarte si quieres- le dije mientras me separaba un poco de él, y mis mejillas jugaban a que color de rojo era el adecuado para la situación- Quiero decir.. que quiero que te quedes. En serio. Aunque no se muy bien si deberíamos.. ya sabes..
“Por Dios ¿se puede saber que estas diciendo? Como si él no supiera de que estoy hablando. Como si no fuera él quien ha sufrido todos mis rechazos. ¿Que pasa contigo?¿ Se puede saber? Cualquier chica pagaría por tener un fin de semana como este, sin padres ni carabinas.. y aun así, aquí estoy, imponiendo un ridículo conjunto de normas.. y sin ninguna buena razón” pensé mientras mis mejillas ya habían decidido que el mejor tono de rojo era el de color sangre.
Edward colocó su dedo debajo mi barbilla, y alzó mi rostro para poder mirarme a los ojos.
-Bella, por favor, ya hemos pasado por esto- susurro mientras me colocaba un mechón de cabello detrás de mi oreja, y acercaba sus labios a mi cuello- Puedo esperar. He esperado mucho tiempo para encontrarte.. y puedo esperar mucho más.
······································
Con el cuerpo de Edward acurrucado junto al mío y su aliento rozándome la oreja, me quede dormida casi al instante. Y aunque me preocupaba estar demasiado asustada por su proximidad como para pegar ojo, es justo la seguridad que me proporcionaba tenerlo al lado, lo que me ayudaba a dormir.
Pero cuando me levante de madrugada, y vi que no estaba a mi lado, me levante, y fui corriendo hasta la ventana, reviviendo así lo desagradable situación de la cueva mientras buscaba el coche de Edward en el camino de la entrada.
Aliviada, me di cuenta, que aun seguía allí.
-Me buscabas?- preguntó Edward apoyado en el marco de la puerta. Mi corazón empezó a latir de forma descontrolada, y mi rostro decidió que el mejor rojo, era el mismo que el del tomate.
-Yo.. me di la vuelta.. y no estabas.. y..- me sentía ridícula
-Solo he ido a por un poco de agua- dijo sonriendo, mientras me cogía la mano, y me llevaba de vuelta a la cama.
Pero cuando me tumbé a su lado, mis manos tocaron su lado de la cama, y las sabanas parecían tan.. frías y abandonadas, que me dio la sensación que se había marchado hacía mucho mas tiempo.
········································
Cuando me desperté por segunda vez, estaba sola de nuevo. Pero me tranquilice cuando escuche el ruido que estaba haciendo Edward en la cocina. Me levante de la cama, y bajé para ver que estaba haciendo.
-Desde cuando llevas levantado?- le pregunté a Edward al ver que la cocina no estaba como lo habíamos dejado la noche anterior, sino que estaba impecable, y encima de la mesa, había todo un despliegue de donuts, panecillos y cereales, y nada de eso estaba en mi despensa.
-Soy de los que les gusta madrugar. Así que he pensado que podría limpiar un poco antes de ir a comprar. Puede ser que me haya pasado un poco, pero no sabía que querías.
Sonrió, y se acercó a mi para depositar en mi mejilla un suave beso. Dí un sorbo al zumo de naranja recién exprimido que Edward había preparado.
-No vas a desayunar? O todavía quieres ayunar?
-Ayunar?
-Por favor.. comes menos que un pájaro. Te limitas ha dar sorbos de ese.. medicamento tuyo, y te la pasas jugueteando con la comida. A tu lado, me siento una tragona.
-Así esta mejor?- preguntó antes de coger una donuts, y devorar la mitad en un solo mordisco.
-Mejor- le contesto sonriendo- y.. que vamos a hacer hoy?
-Tengo que irme pronto
-Pero Esme regresara tarde..
-Tengo que volver a casa para hacer una cuantas cosas. Sobretodo, si quieres verme mañana por el instituto- dijo mientras sus labios acariciaban mi mejilla y mi oreja antes de pasar a la nuca.
-El instituto. Tenemos que ir?
Me eche a reír, ya que empezaba a coger al gusto a eso de hacer novillos, sobretodo si Edward estaba a mi lado.
-Eres tú la que piensa que es importante, por mi todos los días serían sábado.
-Pero entonces el sábado dejaría de ser especial. Sería siempre lo mismo. Una interminable sucesión de días largos y ociosos, sin nado por lo que luchar, sin nada que esperar.. después de un tiempo, eso no seria tan genial.
-No estés tan segura- dijo con una sonrisa.
-Y en que consisten esas misteriosas cosas tuyas?
-Ya sabes.. cosas sin mas.
-Bueno.. tal vez pueda..
Pero antes que terminara la frase, él ya estaba negando con la cabeza.
-Olvidalo. No pienso dejar que me hagas la colada.
-Pero quiero saber donde vives. Nunca he estado en tu casa, y siento curiosidad.
-Bella.. todo esta echo un lío. Un horrible y apestoso lío. Y no quiero que lo veas, y te formes una idea equivocada de mi. Ademas, nunca lograría ordenar nada, si tú estas cerca. Solo conseguirías distraerme. - sonrió pero sus labios parecían apretados y sus ojos cargados de impaciencia. Era obvio que con esas palabras, solo pretendía rellenar espacio de tiempo hasta el momento de su marcha- Te llamaré esta noche.
-Y que pasaría si decido seguirte? Que harías entonces?- pregunté, pero mi risilla nerviosa, se detuvo en seco en el instante que él se giró en seco hacía mi.
-No me sigas, Bella
La forma en que lo dijo, me hizo preguntarme, si lo que pretendía decir era: “No se te ocurra seguirme nunca” o solo “No me sigas hoy”. De todas formas, tiene el mismo significado.
·································
Cuando Edward se marchó, cogí el teléfono, y intente llamar a Rosalie. Aunque cuando salto el buzón de voz, otra vez, no me moleste en dejarle otro mensaje. Porque la verdad, es que ya le había dejado unos cuantos, así que ya era hora que ella me llamara a mi.
Después de darme una ducha, me senté enfrente de mi escritorio dispuesta a hacer los deberes.
Pero no pasó mucho tiempo antes que mis pensamientos, se vuelvan hacía Edward y todas esas extrañas rarezas que ya no podía seguir pasando por alto.
Cosas como: ¿como es posible que siempre parezca saber lo que estoy pensando, cuando yo no soy capaz de saber lo que él esta pensando?¿como es posible que con solo diecisiete años haya tenido tiempo de vivir en tantos lugares, dominar el arte, el fútbol, el surf, la cocina, la literatura, la historia, y cualquier otra asignatura?¿Y como es que a veces se mueve tan deprisa, que parece un simple borrón?¿Como logra hacer aparecer de la nada rosas y tulipanes? Por no mencionar, que a veces hablaba como un chico normal , y otras como si fuera de otra época. Que todo esto también me pasaba con Tanya, y sabía que me ocultaba algo sobre ella.. y encima no quería que supiera donde vivía.
Después de haber pasado la noche juntos.
Vale, no habíamos echo otra cosa que dormir, pero aun así creía que merecía respuestas a algunas de mis preguntas.. si no a todas.
Me levante de golpe, y me fui directa al coche. Yo sabia donde vivía, lo había escuchado varias veces, en los pensamientos de la secretaria de la directora, en esos momentos me alegraba eso de.. ¿poder leer las mentes?
No importaba si Edward se enfadaba conmigo, lo tendría que entender. Tenía que hablar con él.
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Les gustó? espero que si!! xDxD dejen comentariios!!
OsQuiieRo!!^^
Es mas largo de lo normal, para recompensar el haber tardado en publicar.
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Como nos pasamos la mayor parte del día en la piscina, decidimos que lo mejor sería ir al jacuzzi.
Cuando nuestros dedos se empezaron a arrugar por culpa de pasar tanto rato en remojo, nos envolvimos con unas grandes toallas color cielo, y nos dirigimos a mi habitación.
Edward me siguió hasta el cuarto de baño, y cuando dejé caer la toalla húmeda al suelo, él se acercó a mi y me apretó contra su cuerpo, abrazándome con tanta fuerza, que parecía que nuestras pieles se iban a fundir en una sola. Pero cuando empezó a recorrer mi nuca con sus labios, y mi cuerpo se empezó a estremecer a causa de ese contacto, me di cuenta que lo mejor sería dejar algunas cosas claras en ese momento, antes que mi cerebro dejara de funcionar correctamente.
-Esto.. puedes quedarte si quieres- le dije mientras me separaba un poco de él, y mis mejillas jugaban a que color de rojo era el adecuado para la situación- Quiero decir.. que quiero que te quedes. En serio. Aunque no se muy bien si deberíamos.. ya sabes..
“Por Dios ¿se puede saber que estas diciendo? Como si él no supiera de que estoy hablando. Como si no fuera él quien ha sufrido todos mis rechazos. ¿Que pasa contigo?¿ Se puede saber? Cualquier chica pagaría por tener un fin de semana como este, sin padres ni carabinas.. y aun así, aquí estoy, imponiendo un ridículo conjunto de normas.. y sin ninguna buena razón” pensé mientras mis mejillas ya habían decidido que el mejor tono de rojo era el de color sangre.
Edward colocó su dedo debajo mi barbilla, y alzó mi rostro para poder mirarme a los ojos.
-Bella, por favor, ya hemos pasado por esto- susurro mientras me colocaba un mechón de cabello detrás de mi oreja, y acercaba sus labios a mi cuello- Puedo esperar. He esperado mucho tiempo para encontrarte.. y puedo esperar mucho más.
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Con el cuerpo de Edward acurrucado junto al mío y su aliento rozándome la oreja, me quede dormida casi al instante. Y aunque me preocupaba estar demasiado asustada por su proximidad como para pegar ojo, es justo la seguridad que me proporcionaba tenerlo al lado, lo que me ayudaba a dormir.
Pero cuando me levante de madrugada, y vi que no estaba a mi lado, me levante, y fui corriendo hasta la ventana, reviviendo así lo desagradable situación de la cueva mientras buscaba el coche de Edward en el camino de la entrada.
Aliviada, me di cuenta, que aun seguía allí.
-Me buscabas?- preguntó Edward apoyado en el marco de la puerta. Mi corazón empezó a latir de forma descontrolada, y mi rostro decidió que el mejor rojo, era el mismo que el del tomate.
-Yo.. me di la vuelta.. y no estabas.. y..- me sentía ridícula
-Solo he ido a por un poco de agua- dijo sonriendo, mientras me cogía la mano, y me llevaba de vuelta a la cama.
Pero cuando me tumbé a su lado, mis manos tocaron su lado de la cama, y las sabanas parecían tan.. frías y abandonadas, que me dio la sensación que se había marchado hacía mucho mas tiempo.
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Cuando me desperté por segunda vez, estaba sola de nuevo. Pero me tranquilice cuando escuche el ruido que estaba haciendo Edward en la cocina. Me levante de la cama, y bajé para ver que estaba haciendo.
-Desde cuando llevas levantado?- le pregunté a Edward al ver que la cocina no estaba como lo habíamos dejado la noche anterior, sino que estaba impecable, y encima de la mesa, había todo un despliegue de donuts, panecillos y cereales, y nada de eso estaba en mi despensa.
-Soy de los que les gusta madrugar. Así que he pensado que podría limpiar un poco antes de ir a comprar. Puede ser que me haya pasado un poco, pero no sabía que querías.
Sonrió, y se acercó a mi para depositar en mi mejilla un suave beso. Dí un sorbo al zumo de naranja recién exprimido que Edward había preparado.
-No vas a desayunar? O todavía quieres ayunar?
-Ayunar?
-Por favor.. comes menos que un pájaro. Te limitas ha dar sorbos de ese.. medicamento tuyo, y te la pasas jugueteando con la comida. A tu lado, me siento una tragona.
-Así esta mejor?- preguntó antes de coger una donuts, y devorar la mitad en un solo mordisco.
-Mejor- le contesto sonriendo- y.. que vamos a hacer hoy?
-Tengo que irme pronto
-Pero Esme regresara tarde..
-Tengo que volver a casa para hacer una cuantas cosas. Sobretodo, si quieres verme mañana por el instituto- dijo mientras sus labios acariciaban mi mejilla y mi oreja antes de pasar a la nuca.
-El instituto. Tenemos que ir?
Me eche a reír, ya que empezaba a coger al gusto a eso de hacer novillos, sobretodo si Edward estaba a mi lado.
-Eres tú la que piensa que es importante, por mi todos los días serían sábado.
-Pero entonces el sábado dejaría de ser especial. Sería siempre lo mismo. Una interminable sucesión de días largos y ociosos, sin nado por lo que luchar, sin nada que esperar.. después de un tiempo, eso no seria tan genial.
-No estés tan segura- dijo con una sonrisa.
-Y en que consisten esas misteriosas cosas tuyas?
-Ya sabes.. cosas sin mas.
-Bueno.. tal vez pueda..
Pero antes que terminara la frase, él ya estaba negando con la cabeza.
-Olvidalo. No pienso dejar que me hagas la colada.
-Pero quiero saber donde vives. Nunca he estado en tu casa, y siento curiosidad.
-Bella.. todo esta echo un lío. Un horrible y apestoso lío. Y no quiero que lo veas, y te formes una idea equivocada de mi. Ademas, nunca lograría ordenar nada, si tú estas cerca. Solo conseguirías distraerme. - sonrió pero sus labios parecían apretados y sus ojos cargados de impaciencia. Era obvio que con esas palabras, solo pretendía rellenar espacio de tiempo hasta el momento de su marcha- Te llamaré esta noche.
-Y que pasaría si decido seguirte? Que harías entonces?- pregunté, pero mi risilla nerviosa, se detuvo en seco en el instante que él se giró en seco hacía mi.
-No me sigas, Bella
La forma en que lo dijo, me hizo preguntarme, si lo que pretendía decir era: “No se te ocurra seguirme nunca” o solo “No me sigas hoy”. De todas formas, tiene el mismo significado.
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Cuando Edward se marchó, cogí el teléfono, y intente llamar a Rosalie. Aunque cuando salto el buzón de voz, otra vez, no me moleste en dejarle otro mensaje. Porque la verdad, es que ya le había dejado unos cuantos, así que ya era hora que ella me llamara a mi.
Después de darme una ducha, me senté enfrente de mi escritorio dispuesta a hacer los deberes.
Pero no pasó mucho tiempo antes que mis pensamientos, se vuelvan hacía Edward y todas esas extrañas rarezas que ya no podía seguir pasando por alto.
Cosas como: ¿como es posible que siempre parezca saber lo que estoy pensando, cuando yo no soy capaz de saber lo que él esta pensando?¿como es posible que con solo diecisiete años haya tenido tiempo de vivir en tantos lugares, dominar el arte, el fútbol, el surf, la cocina, la literatura, la historia, y cualquier otra asignatura?¿Y como es que a veces se mueve tan deprisa, que parece un simple borrón?¿Como logra hacer aparecer de la nada rosas y tulipanes? Por no mencionar, que a veces hablaba como un chico normal , y otras como si fuera de otra época. Que todo esto también me pasaba con Tanya, y sabía que me ocultaba algo sobre ella.. y encima no quería que supiera donde vivía.
Después de haber pasado la noche juntos.
Vale, no habíamos echo otra cosa que dormir, pero aun así creía que merecía respuestas a algunas de mis preguntas.. si no a todas.
Me levante de golpe, y me fui directa al coche. Yo sabia donde vivía, lo había escuchado varias veces, en los pensamientos de la secretaria de la directora, en esos momentos me alegraba eso de.. ¿poder leer las mentes?
No importaba si Edward se enfadaba conmigo, lo tendría que entender. Tenía que hablar con él.
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Les gustó? espero que si!! xDxD dejen comentariios!!
OsQuiieRo!!^^
domingo, 20 de junio de 2010
PoR y paRa siempRe * CapítuLo 21
Hola mis niñas y mi niño!! Bueno ya estoy de vuelta robando vuestro tiiempo xDxD Vuelvo con las baterias cargadas y con muxas ideeas en mi loka cabezita jajajaj
Espero que os guste el capítulo :)
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Aunque Rosalie se negó a contestar alguna de las cientos de nuestras llamadas, pude hablar con Alice. Y después de contarle lo que había pasado con Rosalie y.. Leah, la convencí para que pasara por casa con Jasper.
Los cuatro pasamos una noche divertida, comiendo, nadando, hablando y viendo pelis malas de miedo. La verdad es que fue agradable pasar una noche relajada con mis amigos, casi me pude olvidar de Rosalie, Leah, Tanya, la playa.. y todo lo que había pasado esa tarde.
Casi pude olvidar la mirada ausente que tenía Edward, cuando creía que nadie lo miraba.
Casi olvidé la preocupación que se palpaba en el ambiente.
Casi. Pero no del todo.
Cuando todos se fueron, le pregunte a Edward si se quedaba conmigo esa noche. Y aunque le insistí que Esme no estaba en la ciudad, Edward solo se quedó conmigo hasta que me dormí.
Luego se marcho sin hacer ningún ruido.
Así que cuando me desperté por la mañana, y lo encontré en la puerta de mi habitación con una bandeja con café y magdalenas, y una sonrisa en el rostro, no pude sentirme aliviada.
Tratamos de llamar a Rosalie otra vez, incluso le dejamos un par de mensajes en el contestador de vos, pero no hacía falta tener poderes para darse cuenta que ella no quería hablar con nosotros.
··························
Después de haber pasado el día tumbados en las hamacas y nadando en la piscina, me decidí por volver a llamar y pedir otra pizza. Pero antes de marcar el primer número, Edward me quitó el teléfono de las manos.
-Me gustaría hacer la cena
-Sabes cocinar?
-Dejaré que seas tú quien decida- me contestó con una sonrisa
-Necesitas ayuda?
Edward me respondió con una movimiento negativo antes de dirigirse hacía los fogones, así que mientras yo me fui a ducharme y cambiarme.
Cuando me llamó a cenar, me quedé sorprendida al descubrir la mesa del comedor. Estaba preparada con la mejor de la vajillas de Esme, manteles de lino, velas, y una gran jarrón en el centro, repleto de tulipanes rojos.
-Mademoiselle.. - dijo con un perfecto acento francés, mientras me retiraba la silla para que me pudiera sentar.
-No puedo creer que hayas echo algo así
-Es todo para ti
-Solo para mi? Tú no vas a cenar?
-Claro que si, pero casi todo lo echo para ti. Una linda chica no puede alimentarse a base de pizzas.
-Te sorprenderías..
Me eche a reir, mientras cortaba un jugoso trozo de carne, y me lo llevaba a la boca. Mientras comemos, y aprovechando que Edward casi no probó bocado, aproveche para formular algunas preguntas.
Le pregunté cosas que siempre había querido saber de él, pero que cuando me miraba a los ojos se me olvidaban. Cosas sobre su familia, su infancia, las mudanzas constantes, lo de vivir solo..
Le pregunté porque sentía curiosidad, pero también porque me parecía extraño estar saliendo con alguien sin conocerlo apenas.
Cuanto mas hablábamos mas me daba cuenta de las cosas que teníamos en común. Los dos eramos huérfanos, aunque él desde mucho antes que yo. Y aunque me dio pocos detalles, no podía decirse que yo tuviera muchas ganas de hablar de mi situación, así que no le presione demasiado.
-Entonces.. que lugar te gusta mas?
-Este- dijo sonriendo
Edward apenas había comido nada, pero se le daba muy bien lo de marear la comida de un lado al otro del plato.
-En serio, soy muy feliz aquí- me respondió mientras miraba mis ojos
-Y no eras feliz en Roma, París, Nueva York?- de pronto sus ojos se llenaron de una tristeza extraña, y apartó la mirada para dar un sorbo de su extraña bebida de color rojo.
-Que es eso?- le pregunte mientras observaba la botella
- Te refieres a esto?- dijo mientras sujetaba la botella en alto- es una receta secreta familiar.
La mezcla parecía una combinación entre vino, sangre y algo brillante.
-Puedo probar?- no sabia muy bien si quería hacerlo, pero sentía curiosidad.
Edward sacudió la cabeza.
-No te gustaría, sabe a medicamento. Probablemente es porque es medicamento.
Sentí un nudo en el estómago, mientras lo miraba con la boca abierta, y pasaban por mi mete, una serie de enfermedades incurables, molestias graves..
“Sabía que era demasiado bueno para ser real” pensé
-No te preocupes. En ocasiones me quedo corto de energías, y esto me ayuda- me dijo mientras reía y me agarraba la mano.
-Y.. de donde lo sacas?
-Como te he dicho, es una receta familiar- dicho esto se levantó de la mesa- Nos damos un baño?
-No se supone que hay que esperar una hora después de haber comido?- le pregunté mientras lo miraba con detenimiento. Sin embargo, él soltó una risotada y buscó mi mano.
-No te preocupes, no permitiré que te ahogues.
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Bueno.. que les pareció? dejen sus comentariios, ya saben que son muy muy importantes.
Pronto volvere a publicar :)
OsQuiieRo^^
Espero que os guste el capítulo :)
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Aunque Rosalie se negó a contestar alguna de las cientos de nuestras llamadas, pude hablar con Alice. Y después de contarle lo que había pasado con Rosalie y.. Leah, la convencí para que pasara por casa con Jasper.
Los cuatro pasamos una noche divertida, comiendo, nadando, hablando y viendo pelis malas de miedo. La verdad es que fue agradable pasar una noche relajada con mis amigos, casi me pude olvidar de Rosalie, Leah, Tanya, la playa.. y todo lo que había pasado esa tarde.
Casi pude olvidar la mirada ausente que tenía Edward, cuando creía que nadie lo miraba.
Casi olvidé la preocupación que se palpaba en el ambiente.
Casi. Pero no del todo.
Cuando todos se fueron, le pregunte a Edward si se quedaba conmigo esa noche. Y aunque le insistí que Esme no estaba en la ciudad, Edward solo se quedó conmigo hasta que me dormí.
Luego se marcho sin hacer ningún ruido.
Así que cuando me desperté por la mañana, y lo encontré en la puerta de mi habitación con una bandeja con café y magdalenas, y una sonrisa en el rostro, no pude sentirme aliviada.
Tratamos de llamar a Rosalie otra vez, incluso le dejamos un par de mensajes en el contestador de vos, pero no hacía falta tener poderes para darse cuenta que ella no quería hablar con nosotros.
··························
Después de haber pasado el día tumbados en las hamacas y nadando en la piscina, me decidí por volver a llamar y pedir otra pizza. Pero antes de marcar el primer número, Edward me quitó el teléfono de las manos.
-Me gustaría hacer la cena
-Sabes cocinar?
-Dejaré que seas tú quien decida- me contestó con una sonrisa
-Necesitas ayuda?
Edward me respondió con una movimiento negativo antes de dirigirse hacía los fogones, así que mientras yo me fui a ducharme y cambiarme.
Cuando me llamó a cenar, me quedé sorprendida al descubrir la mesa del comedor. Estaba preparada con la mejor de la vajillas de Esme, manteles de lino, velas, y una gran jarrón en el centro, repleto de tulipanes rojos.
-Mademoiselle.. - dijo con un perfecto acento francés, mientras me retiraba la silla para que me pudiera sentar.
-No puedo creer que hayas echo algo así
-Es todo para ti
-Solo para mi? Tú no vas a cenar?
-Claro que si, pero casi todo lo echo para ti. Una linda chica no puede alimentarse a base de pizzas.
-Te sorprenderías..
Me eche a reir, mientras cortaba un jugoso trozo de carne, y me lo llevaba a la boca. Mientras comemos, y aprovechando que Edward casi no probó bocado, aproveche para formular algunas preguntas.
Le pregunté cosas que siempre había querido saber de él, pero que cuando me miraba a los ojos se me olvidaban. Cosas sobre su familia, su infancia, las mudanzas constantes, lo de vivir solo..
Le pregunté porque sentía curiosidad, pero también porque me parecía extraño estar saliendo con alguien sin conocerlo apenas.
Cuanto mas hablábamos mas me daba cuenta de las cosas que teníamos en común. Los dos eramos huérfanos, aunque él desde mucho antes que yo. Y aunque me dio pocos detalles, no podía decirse que yo tuviera muchas ganas de hablar de mi situación, así que no le presione demasiado.
-Entonces.. que lugar te gusta mas?
-Este- dijo sonriendo
Edward apenas había comido nada, pero se le daba muy bien lo de marear la comida de un lado al otro del plato.
-En serio, soy muy feliz aquí- me respondió mientras miraba mis ojos
-Y no eras feliz en Roma, París, Nueva York?- de pronto sus ojos se llenaron de una tristeza extraña, y apartó la mirada para dar un sorbo de su extraña bebida de color rojo.
-Que es eso?- le pregunte mientras observaba la botella
- Te refieres a esto?- dijo mientras sujetaba la botella en alto- es una receta secreta familiar.
La mezcla parecía una combinación entre vino, sangre y algo brillante.
-Puedo probar?- no sabia muy bien si quería hacerlo, pero sentía curiosidad.
Edward sacudió la cabeza.
-No te gustaría, sabe a medicamento. Probablemente es porque es medicamento.
Sentí un nudo en el estómago, mientras lo miraba con la boca abierta, y pasaban por mi mete, una serie de enfermedades incurables, molestias graves..
“Sabía que era demasiado bueno para ser real” pensé
-No te preocupes. En ocasiones me quedo corto de energías, y esto me ayuda- me dijo mientras reía y me agarraba la mano.
-Y.. de donde lo sacas?
-Como te he dicho, es una receta familiar- dicho esto se levantó de la mesa- Nos damos un baño?
-No se supone que hay que esperar una hora después de haber comido?- le pregunté mientras lo miraba con detenimiento. Sin embargo, él soltó una risotada y buscó mi mano.
-No te preocupes, no permitiré que te ahogues.
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