Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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sábado, 3 de marzo de 2012

Una nueva vida sin recuerdos * Capítulo 2







Capitulo 2: Perdida.

 Algo no andaba bien.  Se sentía adolorida, con un millón de retorcijones y punzadas internas que se extendían por mi cuerpo. Me ardía todo y solo quería que acabara para poder seguir durmiendo.

Pero la tortura era tan intensa que de golpe abrí los ojos, ya no podía seguir durmiendo y aguantar en dolor agonizante a la vez.

Yacía en el suelo, acurrucada. Me asuste al comprobar que todo lo que me rodeaba eran pinos, tierra fría y algunos pastos secos.

No tenía frio y eso que traía poca ropa encima. Levante mi espalda del suelo y mire mi cuerpo. Estaba toda embarrada y sucia. No recordaba haber estado aquí antes. Y ahora que me detenía a pensarlo tampoco recordaba nada acerca de mí. Sé que debería estar aterrada ante la exasperante situación de no entender nada, pero lo tome bien. Sabía que no me encontraba en peligro. Lo podía percibir u oler.

En estos momentos lo único que tenía que hacer era mantenerme a salvo.

Me levante del suelo y percibí que a unos pocos pasos había un arroyo. Pude oler con facilidad la humedad que desprendía en el aire. Y por inercia corrí demasiado rápido para mi sorpresa.

Algo no anda bien. Volví a pensar.

Me deje llevar por mi cuerpo hasta encontrarme en frente de un ancho arrollo de aguas bajas. No entendía porque podía oír al arroyo tan cerca si se encontraba algo apartado de donde desperté. En el arroyo se podían apreciar las piedras y algunos peces nadando. Era hermoso.

Me acerque al arroyo para beber agua. No había notado la sed que tenía cuando me detengo a ver las aguas cristalinas. Pero al beber de mis manos. Ni bien llego el líquido a mi garganta, automáticamente mi cuerpo la rechazo. Escupí el agua. El ardor de mi garganta si intensifico notoriamente por el simple hecho de querer humedecer mi boca, que se encontraba seca.  

Me senté en frente mirando al arroyo, apoyando mi mentón en mis rodillas. Comenzaba a refrescar, podía sentir el cambio de temperatura, el cual era más notorio si me encontraba cerca del arroyo. Pero igual no sentía frio para nada.

Mire mi reflejo en el agua y me vi muy blanca. Sentí como me llegaba el calor mis mejillas pero no se reflejo en mi rostro. Me asuste.

¿Qué rayos me sucede?

Mire para todos lados. Y comencé a preguntarme como le hice para llegar hasta aquí. Me dolió la cabeza de tanto pensar. Pero no logre nada. No recordaba nada de lo que hice, era literalmente un borrón y cuenta nueva en mi cabeza. 

Empezaba a oscurecer, y lo único que escuchaba eran algunos ruidos salvajes. No entendía poco había cosas que si estaba al tanto de su nombre y el significado, pero nada acerca de mi. Como conseguía comprender yo que era un arroyo o ruidos salvajes, pero desconocer cómo hice para terminar en medio de un bosque sin recordar nada de lo que ocurrió antes. Sin poder recordar.

Opté por no darle vueltas al asunto. Me sorprendió no tener hambre. Ni escuchar a algún animal acercarse a beber agua. Decidí que no podía quedarme más tiempo en el arroyo, preguntándome un sinfín  de cosas. Tenía que comenzar a moverme. Camine al costado del arrollo. A media que avanzaba alcanzaba a apreciar como los helados vientos y las bajas temperaturas dejan a sus pasos solo nieve y escarcha.

Camine demasiado pero no me sentía cansada, el dolor en mi garganta aumentaba cada vez más con el correr del tiempo. No sabía cómo pararlo, mientras caminaba pensaba que capaz estaba enferma y por eso aparecí en el bosque. No tenía solución.
                                                                         

Fue duro llegar a esta conclusión, ser excluida solo porque no tengo remedio, no concebía nada y menos a que me abandonen.

Mientras pensaba en cosas como que comer porque hacía tiempo que no probaba ni un bocado escuche el ruido de una rama quebrarse.

Instintivamente tome una posición defensiva. Mire para todos lados,  pero mi visión solo captaba nieve, un rio helado y arboles pelados. Frenéticamente olfateaba y miraba para todos lados.

Cuando veo a una mujer. Ella reparaba cada uno de mis movimientos.

-¿Quién eres y que haces por aquí? No quiero que causes problemas, vete por dónde has venido.

Su voz era deslumbrante al igual que su belleza. Tenía la piel igual de blanca que la mía. Pensé que si me mostraba cordial, podría obtener un poco mas de información acerca de mi.

-No causare problemas.- Me inquiete. Mi voz se escucho bastante cautivadora para mi sorpresa. Era atractiva, no sé porque reaccione así. Estaba consciente de que era la primera vez que hablaba en voz alta desde que me desperté. Pero no esperaba que sonara tan seductora. Había algo en mí que intuía que antes no se oía así mi voz.

-No me interesa saber nada de ti, vete. Búscate otro lugar para cazar.- Ordeno.

Cazar. De que me estaba hablando. Lo último que haría en mi vida seria cazar. Ni que estuviéramos en la prehistoria. Pensé con sarcasmo.

-¿Cazar? ¿De qué me estás hablando? Estoy perdida y lo único que recuerdo es que no he dejado de caminar por un tiempo. Tengo sed y no sé quién diablos  soy.- Conteste molesta y frustrada.- Si pudieras ayudarme, estaría muy agradecida.- La mire. Era rubia. Esbelta y muy hermosa. No entendía como una mujer tan bonita merodeaba sola en un bosque tan frio y blanco.

- Soy Tanya. Perdóname por ser tan grosera. Pensé que eras una nómada… -Comenzó a explicarse, pero la verdad solo entendía la mitad. ¿Nómada? ¿Qué me perdí?

-Mira sé que no soy retrasada ni nada por el estilo, pero la verdad no entiendo de lo que me hablas. Hace noches que no duermo, no como ni bebo nada. Todavía no deduzco como hice para mantenerme con vida. Solo quiero descansar y curar mi garganta. Necesito ayuda.

Tanya me miraba con pena. Si, así me miraba. Se acerco a mí y me abrazo. Por instinto sabia que debía apartarla. Pero necesitaba contención.

-No te preocupes, mi familia y yo te daremos ropa nueva y te explicaremos todo.- Me miro con una sonrisa amable.- Estas a salvo.

Estas a salvo. Quería creerle pero estaba agotada mentalmente.

-Gracias. Solo quiero descansar Tanya. – Rogué y Tanya pasó un brazo con mi cintura y me sostuvo mientras comenzaba a andar por entre los árboles. No sabía a dónde me llevaba.  Solo me deje caer en un estado de shock.


2 comentarios:

  1. Muy bueno espero el siguiente capitulo q pasara !!!!!!! XD

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Graciias por dejar tus palabras, estas hacen que quiera seguir escribiendo, y que cada día le ponga más ganas!!

Gracias al blog smilersheart.blogspot.com
por esta firma :)