Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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domingo, 26 de octubre de 2014

El chico del departamento 512 * Capítulo 19

Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo pa19ra jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.

Sumary: Fue en una tarde lluviosa en que con la llegada de ella se conocieron, no solo llegando a un nuevo departamento sino también a la vida de alguien más y a partir de ese momento sus vidas se entrelazaron sin pensarlo. Iluminando sus vidas al dar una vuelta de 180°; hasta donde los llevara esta relación que comenzaron sin saber exactamente el cómo comenzó.





EL CHICO DEL DEPARTAMENTO 512 * CAPÍTULO 19
by: AnaLau

 Cap.19 Volviendo a confiar en ti

- Si peleare por ella, luchare por su amor – Se decía a si mismo Edward, mientras se duchaba – Espera y como se supone que lo tengo que hacer, para empezar tengo que convencer a Alice y a Emmett y no va a ser nada fácil, ¡maldición esa parte creo que la omitió mi padre! – Volvía a tener sus pláticas internas y quería creer que eran una buena señal – Bueno le puedo preguntar está ahí afuera, si, eso es lo que haré, le preguntare – Después de terminar de afeitarse, ducharse y vestirse salió a la sala en donde lo esperaba su padre.

- Qué diferencia hijo, vuelvas a ser tú mismo – Le felicito Carlisle con una enorme sonrisa en el rostro.

- Pues será solo en apariencia porque aún no me siento yo mismo, me falta mi Bella – Dijo Edward.
- Pues si te falta convéncela y haz que vuelva a querer a estar a tu lado – Dijo Carlisle.
- Sabes por como lo dices suena demasiado fácil, pero no lo es – Dijo un melancólico Edward.
- Yo nunca te dije que fuera a ser fácil, no esperes que en cuanto te vea se lance a tus brazos, debes de tener paciencia – Dijo Carlisle logrando que a Edward se le dibujara una sonrisa en su cara – ¿Qué es lo que te causa alegría?

- Que no sabes cuánto me gustaría que lo volviera a hacer, es tan linda, ya lo hizo una vez, la primera vez que fui por ella a su trabajo, se me aventó literalmente y beso con amor, fui tan feliz al ver que se podía desinhibir tanto a mi lado, pero dudo que tenga esa suerte en esta ocasión, además de que lo primero es convencer a Alice y a Emmett para que me dejen acercar a ella y es más hasta que me ayuden a recuperarla – Dijo Edward.

- Si eso es lo que crees conveniente, ¿dime cómo lo piensas lograr? – Pregunto curioso Carlisle.

- No lo sé tenía la esperanza de que tú me dijeras como, que me dieras algunas ideas, no lo sé – Dijo Edward encogiéndose de hombros para no verse tan desesperado a como se sentía.

- Me gustaría aclararte que el problema es tuyo, yo te apoyo pero no te puedo decir cómo resolver tu vida – Dijo Carlisle con esa voz suya que expresaba sabiduría.

- Lo sé papa, pero es que estoy desesperado no sabes cuánto es que la necesito – Se defendió Edward.

- Bueno pero que te parece si primero vas a ver a tu madre, no te haces una idea de cuan preocupada esta – Dijo Carlisle insistiendo en la visita a la mujer que le dio la vida.

- No sabes cuánto lo siento, nunca fue mi intención lastimar a mamá, pero es que… - Decía Edward hasta que se vio interrumpido por la mano de su padre.

- Lo sé hijo, me imagino que no debes de tener cabeza para nada – Dijo Carlisle antes de que Edward comenzara a volver a castigarse por sus fallas.

- Si así es, bueno y crees que a mama se le ocurra alguna idea, ella es tan dulce y entregada ella debe de saber cómo, además es mujer eso debe de contar – Dijo Edward esperando a que le pudiera ayudar en algo.

- Eso puede ser, pero recuerda que lo que tengas que hacer lo tienes que hacer tu, no lo que te diga tu mamá – Dijo Carlisle.

- Bueno puedo apoyarme en lo que me diga y de ahí tomar mi propia decisión – Dijo Edward.

- Bueno entonces vayamos a verla – Acordó Carlisle.

- ¿A caso no se supone que deberías de estar en la oficina? – Pregunto de repente Edward dándose cuenta de lo irresponsable que fue al dejarle todo a su padre.

- Tu también y aquí estamos, así que me tomare el día libre, ayer salí muy tarde y darme un respiro no me caería nada mal – Dijo Carlisle regalándole una sonrisa tranquilizadora.

- Lo siento papá, sé que te deje con todos los asuntos de la empresa sin avisarte, y aun así estas aquí conmigo como siempre – Dijo Edward avergonzado.

- Para eso estamos los padres, de eso no te preocupes – Dijo Carlisle restándole importancia al asunto.

- Muchas gracias, pero ahora vayamos a ver a mama – Dijo Edward mientras tomaba sus llaves y una chaqueta.

Bajaron al estacionamiento donde se toparon con Alice mientras se dirigían a sus respectivos vehículos, el Volvo plateado de Edward y el Mercedes negro de Carlisle.

- Alice cariño, que bueno es verte – Saludo amablemente Carlisle.

- ¡Carlisle lo mismo digo yo! – Dijo Alice acercándose a saludarlo con un beso en la mejilla.
Alice estaba sorprendida había visto a los dos tíos de Jasper y el mismo día vaya que suerte la suya.

- Hola pequeña Alice – Dijo Edward tratando de sonar normal.

- Edward – Dijo Alice de manera seca y en forma de saludo – Bueno yo me tengo que retirar tengo cosas que hacer, permiso fue un gusto volver a verte Carlisle.

- Lo mismo digo pequeña, espero que pronto nos visiten – Dijo Carlisle dándole otro beso en la mejilla.

- Se lo comentare a Jazz, de seguro que estará encantado, bueno ahora si me retiro.

- ¿Alice como esta Bella? – No pudo evitar preguntar Edward.

- Eso es algo que a ti no te interesa, ni es de tu incumbencia – Dijo de forma cortante Alice – Pero está bien y no es gracias a ti.

- Calma Alice, no crees que estas siendo un poco grosera – le dijo Carlisle.

- Lo siento Carlisle no es nada contra ti, pero me supongo que no te ha dicho nada de lo que hizo Edward, y la verdad es que no quiero discutir así que permiso.

- Pasa hija, pero deberías de darle una oportunidad ya me conto todo lo que paso y siento si es que Bella está sufriendo a causa de un mal entendido – Dijo Carlisle dándole un ligero apretón a Alice.

- No fue ningún mal entendido Carlisle – Exploto Alice – Yo lo vi con mis propios ojos, así que no me digas que fue un mal entendido, lo siento Carlisle mejor me voy – Dijo Alice mientras se subía a su auto.

- Solo piénsalo las cosas no siempre son lo que parecen – dijo Carlisle.

- Vámonos papá, es un caso imposible te lo dije – Dijo Edward resignado.

- Tranquilo hijo lo vas a lograr si de verdad lo quieres, recuerda que el que persevera alcanza.

- Creo haber oído ese dicho antes, pero Alice es un hueso duro de roer – Dijo Edward.

- Bueno velo por el lado positivo…

- Cual lado positivo papa, ilumíname porque yo no le veo ninguno – le interrumpió Edward.

- Bueno si convences a Alice podrás convencer a los demás y más aún si la tienes de tu lado, velo como un reto y después como un apoyo – Dijo sabiamente Carlisle.

- Puede que tengas razón.

- La tengo hijo, la tengo y lo veras – Después de eso cada uno de los hombres Cullen se dirigió hacia la mansión en la que se encontraba Eme con un fuerte dolor de cabeza al tratar de entender todo lo que había pasado en tan poco tiempo, estaba encerrada en su habitación para evitar ser molestada.

- Buenas tardes señor Cullen, ¡joven Edward! – Saludo amablemente el personal de servicio.

- Buenas tardes Jairo, ¿dónde está mi esposa? – Pregunto Carlisle.

- La señora está en su habitación, salió en la mañana y desde que llego subió directo ahí dando la indicación de que no la molestaran.

- ¿Sabes si se encuentra mal?, ¿le duele algo?, ¿te dijo algo? – Pregunto un tanto alarmado Carlisle.

- Nada señor solo me dijo que estaba muy cansada y quería dormir un poco.

- Ok, muchas gracias en un momento voy a verla, te puedes retirar.

- Con su permiso – Fue lo último que dijo el hombre de servicio antes de dirigirse hacia la cocina.

- ¿Crees que le paso algo a mama?, nunca había oído nada que se cansara y tratara de dormir en el día – Dijo Edward angustiado por su madre y ahora se sentía mal por no verla tan seguido como a ella le gustaría.

- A mí también me causa curiosidad, deja que la vaya a ver y de seguro que en cuanto te vea se le va a pasar, vamos a verla y entras cuando yo te llame.

- ¿Estás seguro papá? – Pregunto dubitativo Edward.

- Claro que si ya estás aquí, anda vamos – le dijo Carlisle mientras se dirigían escaleras arriba, después de dar unos leves golpecitos en la puerta Carlisle entro a su habitación.

- Amor, ¿qué es lo que te pasa?, me dice Jairo que te sientes un poco mal, ¿quieres que llame al médico? – Pregunto Carlisle acercándose a su esposa.

- Carlisle cielo, ¿qué haces aquí tan temprano? – Pregunto sorprendida Esme al ver a su marido tan temprano.

- Ah es que te tengo una sorpresa y además tenía ganas de estar contigo – Dijo Carlisle con una sonrisa bailando en sus labios.

- Una sorpresa, ¿qué es? - Pregunto curiosa Esme, por lo general siempre le encantaban las sorpresas de su marido.

- Pasa –Dijo Carlisle.

Como me gustaría ser como mi padre y formar una familia con mi Bella, ellos que después de tanto tiempo se siguen amando como el primer día pensaba para sí mismo Edward mientras entraba en la habitación de sus padres.

- Mamá, sorpresa sé que te debo una disculpa y que no me he portado como debe de ser y no sabes lo arrepentido que estoy por eso – Dijo Edward mientras se acercaba a darle un beso y un abrazo a su madre y no fue hasta que la vio que se dio cuenta de cuanto necesitaba el apoyo de su madre, sus besos, sus abrazos, su amor y sus consejos.

- ¿Edward que haces aquí? – Pregunto extrañada Esme, sin beso ni abrazo.

- Pues lo que te acabo de decir, te vine a visitar y a pedirte una disculpa por lo grosero que me he portado contigo.

- Y es que acaso también ya le pediste disculpas a Bella por lo que le hiciste a ella también – Le reprendió Esme.

- Co-como te enteraste de lo que paso – Respondió sorprendido Edward.

- Preguntando, ¿creíste que nunca me enteraría?, no creo que sea justo que se jueguen con los sentimientos de las personas, y mucho menos no creo que yo te haya educado de esa manera.

- Mamá, deja que te explique cómo pasaron las cosas, no sé qué te hayan dicho ni quien, pero tienes que escucharme, amo a Bella con todo mi ser y si te soy honesto de no ser por papa aun seguiría perdido en mi departamento – Dijo Edward bajando la cabeza al pronunciar las últimas palabras.

- Esme, cielo tienes que escucharlo, todos merecemos la oportunidad de defendernos, dásela – Intercedió por él Carlisle.

- Está bien Carlisle, te escucho Edward, pero primero quiero que me digas que es eso de que estarías perdido en tu departamento yo te fui a buscar hoy y no estabas – Dijo Esme extrañada.

- Lo siento mamá, si estaba ahí, de hecho he estado ahí desde el sábado que sucedió el incidente, tienes que escucharme – Pidió Edward acercándose a la cama donde reposaba sus madre.

- Está bien habla te escucho – Dijo Esme mientras se acomodaba en la cama para quedar sentada muy cerca de Carlisle que la abrazaba por la cintura y le depositaba un dulce beso en su cabeza.

- Gracias cielo, siempre tan dulce – Le dijo Carlisle al oído a Esme.

- Bueno me supongo que te dijeron que engañe a Bella con Tanya, una de las modelos de la empresa y lo que paso fue que Tanya me fue a buscar el sábado y no sé cómo se enteró de donde vivo, se metió a mi departamento debido a que pensé que era Bella que llegaba de compras con Alice y Rose,
yo le estaba preparando la cena, lo único que aprendí a cocinar decentemente, pero yo estaba en toalla ya que en la mañana fuimos a jugar basquetbol con Emmett y Jasper y no quería estar sudado para cuando llegara Bella, pero se estaba quemando la cena cuando tocaron el timbre, y nunca me imaginé que fuera Tanya. Después de estar discutiendo un tiempo la logre sacar casi a la fuerza del departamento, cuando se me lanzo y me beso, yo me quede quieto sin saber qué hacer y después esperando a que se diera cuenta de que no me interesa en lo más mínimo, pero lo que yo no sabía y por lo visto ella si es que Bella y Alice, venían descendiendo del elevador y nos vieron, pensando que nos besábamos con cooperación de ambas partes, además de que Tanya fue a buscar a Bella, no se adonde y le dijo que yo mantenía una relación con ella y que Bella solo era una diversión para mí, tienes que creerme Bella es mi vida, mi mundo y no puedo vivir si ella – Termino de decir Edward mientras una lagrima descendía por su mejilla.

- Mi niño, no me gusta verte así – Dijo Esme que tomaba de la mano a su hijo y lo acerba mas así misma para poder abrazarlo y consolarlo como debía de ser – Pero si la amas como dices porque le dijiste que la dejarías de buscar, eso es algo que no entiendo.

- Bueno porque cuando la fui a buscar al día siguiente ella me dijo que quería que la dejara en paz, que me quería fuera de su vida, que la estaba lastimando y eso me partió el alma yo no quiero lastimarla más, además de que yo en alguna ocasión le dije que yo la dejaría siempre que fuera ella quien me lo pidiera y ese día para mi desgracia llego.

- ¡Oh mi cielo! y porque no tratas de arreglar todo si fue un mal entendido, estoy segura de que ella te ama – Dijo Esme sufriendo junto a su hijo.

- Yo sé que me ama, me lo dijo, me ama como yo a ella y no la quiero perder, es por eso que necesito de tus consejos, para saber qué hacer para recupérala.

- Bueno tienes que encontrar la manera de hablar con ella y que te escuche, para que le digas que fue lo que en realidad paso.

- Pero primero debo de convencer a Alice para que me ayude, porque si no la convenzo no me dejara acercarme a Bella ni mucho menos Emmett.

- Bueno entonces tenemos que hablar con Alice – Dijo Esme como si fuera lo más obvio del mundo.

- Eso es algo muy difícil de lograr hace un rato tuvo un enfrentamiento con Edward, pero tiene que lograrlo – Dijo Carlisle.

- Pero ¿cómo que tuviste un enfrentamiento con Alice?, no me lo puedo imaginar – Dijo Esme sorprendida.

- Es que ella está segura de lo que vio y ahora también me odia, sabes cuando comencé a salir con Bella y Alice se enteró se opuso a que saliera con ella, me dijo que no me quería cerca de ella que me alejara si es que solo la quería para pasar el rato, pero yo le dije que eran verdaderos mis sentimiento hacia ella y solo así me dejo, pero ahora no la puedo convencer de que lo que ella pensaba de mí en un principio es falso.

- Bueno y ¿porque se opuso a tu relación? – Quiso saber Esme.

- No sé qué es lo que le pasa, pero desde que conoció a Bella le dijo que serían muy buenas amigas y ella se tomó muy enserio su papel, la quiere mucho y la cuida aún más.

- ¿Qué les parece si le voy pidiendo a Jairo que nos prepare la comida? – Pregunto Carlisle de repente al notar que su hijo necesitaba desahogarse con su madre y no lo podía hacer a gusto con su padre, cosas de hombres.

- No tengo apetito papa, gracias – Contesto Edward.

- Tienes que comer, mira cómo te ves estoy segura de que casi no has comido nada y no me mientas que te conozco.

- Pero… está bien mamá – Dijo resignado Edward al ver la firmeza de su madre.

- Entonces en un momento regreso – Dijo Carlisle saliendo de la habitación.

- Mi niño ya verás que todo va a salir bien, vas a recuperar a Bella y serán felices, nadie mejor que tú te lo mereces.

- Sabes de sobra que no me la merezco, pero la amo tanto que duele, duele demasiado estar sin ella – Dijo Edward abrazándose a su madre y llorando como un niño pequeño que busca refugio en su madre – No sé qué voy a hacer sin ella, la necesito.

- Clama mi amor, ¿estás seguro de tus sentimientos? – Pregunto muy afligida Esme de ver a su hijo en esas condiciones.

- Estoy cien por ciento seguro de lo que siento por ella, es como si Bella fuera lo que es mi papá para ti, no puedo vivir sin ella, me llegue a imaginar toda la vida con ella, que fuera la madre de mis hijos, despertar todas las mañanas de mi vida a su lado, es tan agradable la paz y el calor que su compañía me produce, nunca lo había sentido con nadie, si eso no es amor no se entonces que es lo que es, pero es muy fuerte, es más fuerte que yo.

- Mi cielo no sabes que no daría para no verte así, se nota que de verdad la amas y me supongo que ella también, por lo que me contaron hoy – Dijo Esme acariciando las hebras broncíneas de Edward.

- Ayúdame mamá, dime que es lo que puedo hacer, estoy perdido no me le puedo acercar está sumamente protegida por Alice y Emmett, no sé qué hacer necesito de tus consejos – Pidió Edward.

- Por lo que entiendo lo que primero debes de hacer es convencer a Alice de que lo vio no era lo que parecía, para que después ella te pueda ayudar y te permita acercarte a Bella.

- Eso ya lo sé mamá, fue lo que decíamos con mi papá, pero lo que no se es como hacer que ella vuelva a creer en mí.

- Bueno se me ocurre que puedes decirle a Jasper que te ayude, no creo que se niegue – Dijo Esme.

- Mamá Jasper hace solo lo que Alice quiere, no sé cómo es que me puede ayudar – Dijo Edward descartando inmediatamente esa idea.

- Mira puede ser que este enamorado y que haga lo que Alice quiere como tú dices, pero aun así es parte de nuestra familia y como tal te tiene que escuchar y él sabrá la mejor manera de convencerla, digo… él la tiene que conocer no crees y nos podrá dar una panorama general de la situación – Dijo Esme pensando las cosas.

- Bueno puede que eso funcione, nada se pierde con intentar – Dijo Edward encogiéndose de hombros.

- Así se habla mi cielo, ya verás que todo va a pasar y que vas a poder estar cerca de ella, ya lo veras – Dijo Esme mientras le daba un último abrazo antes de que se incorporara.

- He regresado y espero que tengan apetito, la comida esta lista podemos bajar si gustan – Dijo Carlisle que regresaba después de concederles su espacio a su hijo y a su esposa.

- Qué bien amor, hace mucho que no comemos en familia, bajemos – Dijo feliz Esme, mientras se ponía de pie y bajaban tomados de las manos Esme y Carlisle, mientras que Edward los seguía a distancia y sentía un poco deprimido y celoso de que sus padres si estuvieran a lado de la persona amada mientras que él no lo podía hacer porque Bella no lo quería cerca de ella y eso lo lastimaba de sobremanera.

- ¿Qué te parece si le decimos a Jasper que venga esta misma tarde para que puedas hablar con él?, entre más pronto mejor – Dijo Esme.

- Está bien mama, me parece una buena idea, pero me gustaría que me hicieran un favor – Dijo Edward dudando un poco.

- ¿Qué favor hijo?, sabes que si está en nuestras posibilidades adelante – Dijo Carlisle.

- Bueno si esta dentro de sus posibilidades lo que necesito es que uno de los dos cite a Jasper aquí porque me temo que si lo cito yo, talvez no acuda, solo necesito que lo citen lo demás corre por mi cuenta – Dijo Edward.

- Está bien cielo – Dijo Esme.

- Esme amor, Edward tiene que hacer sus cosas – Le dijo Carlisle.

- Carlisle no podemos dejar que continúe así, mira como esta si en eso lo podemos ayudar no va a haber ningún problema – Dijo con determinación Esme y Carlisle como siempre no podía negarle nada a su amada esposa.

- Está bien tu ganas, siempre término haciendo lo que quieres y siento que a veces te aprovechas de ese hecho – Dijo Carlisle mientras le daba un dulce beso en la mejilla a su esposa.

- Eso lo sé, ahora que les parece si comemos y hacemos la llamada después de la comida – Dijo Esme y los dos caballeros que la acompañaban aceptaron.

Después de a comer en familia aunque Edward a duras penas y probo bocado a pesar de que era uno de sus platillos favoritos, no podía dejar de pensar en Bella y en que ella no lo estaba a su lado.

Después de que terminaron de comer Esme se encargó de llamar a Jasper que de inmediato acepto el ir a visitarlo esa misma tarde, Esme no le dijo de es de lo que tenían que hablar solo que era importante, pero que no era nada grave, cosa que Jasper no pregunto más, pero tampoco les dijo que tenía planeado asistir con Alice de la que no se quería separar.

- Bueno ya casi es hora de que llegue y aun no sé exactamente qué es lo que le voy a decir – Dijo un muy nervioso Edward.

- Solo le tienes que decir la verdad, sé que él lo va a comprender – Contesto Carlisle dándole ánimos.

- Ya llego cielo – Dijo Esme que entraba en la sala donde estaban Edward y Carlisle – Amor me acompañas arriba hay unas cosas que necesito mostrarte.

- Claro amor, hijo tu puedes, eres fuerte y lucha por lo que quieres – Dijo Carlisle a modo de despedida mientras ambos desaparecían en el piso de arriba confiando en lo que Edward hacía, después la puerta se abrió y se oía como un par de personas se dirigían a la sala.

- Hola Jasper que bueno que pudiste venir tan rápido, necesito hablar contigo – Dijo Edward sin ni siquiera ver que Jasper no estaba solo.

- Hola Edward ¿dónde están tus padres que me mandaron a traer, les paso algo? – Pregunto muy tranquilo Jasper mientras que Alice le lanzaba una mirada asesina a Edward.

- ¡Oh, Alice! hola otra vez, no te preocupes Jazz, ellos están perfectamente, el que necesita hablar soy yo – Dijo Edward meciéndose ligeramente en su lugar.

- ¿Y de que es de lo que necesitar hablar? -Pregunto Jasper.

- No querrás seguir con el mismo cuento de la mañana ¿verdad Edward? – Dijo enojada Alice.

- Alice, amor cálmate si, no hay porque discutir, además no queremos armar ningún alboroto en casa de mis tíos eso sería una grave falta de respeto hacia su persona.

- Tienes toda la razón, lo siento Jazz – Dijo Alice serenándose un poco.

- Lo siento Alice pero si es de lo mismo de la mañana de lo que quiero hablar – Dijo Edward tratando de acomodarse en uno de los sofás.

- ¿Solo le hablaste a Jasper para que perdiera el tiempo? Ya te dije que Bella está bien y no es gracias a ti que más quieres saber – Dijo Alice volviendo a perder el control sobre sí misma.

- Yo… yo no quiero hacer que pierdan el tiempo, pero necesito saber de Bella y también necesito explicarles lo que paso, se los juro que fue una grande confusión – Dijo Edward con un tono de preocupación.

- No me hagas reír Edward que no estoy de humor como para estar aguantándote – Dijo con seriedad Alice.

- Por favor tomen asiento y escúchenme, se los suplico – Dijo Edward.

- Está bien te oigo habla, aunque no tengo ni la más mínima idea de porque es que quieres hablar conmigo de Bella – Dijo Jasper interviniendo en la pequeña disputa de su novia y su primo.

- Bueno lo que pasa es que… necesito explicarles las cosas y en la mañana Alice no me dio la oportunidad – Dijo Edward.

- Otra oportunidad, tu perdiste la tuya al destrozarle la vida a Bella – dijo Alice furiosa.

- Yo sé que se la destroce, pero tienen que creerme esa nunca fue mi intención, yo la amo como nunca he amado a nadie ni siquiera a Sofía y eso lo sabes tú mejor que nadie Jasper – Dijo Edward clavando la mirada en el rubio.

- ¿Sofía? – Pregunto muy curiosa Alice a pesar de que no quería seguir hablando con él.

- Recuerdo lo que pasó con Sofía y creo que estas mejor que en esa ocasión – Dijo Jasper.

- ¿Me ves mejor?, ¿de verdad me veo mejor?, me siento muerto en vida Jasper, no tengo apetito, no quiero salir, todo el día estoy cansado lo único que quiero es dormir para poder estar cerca de mi ángel, si estoy aquí es porque mi padre me fue a buscar a mi departamento del cual no he salido desde el sábado, lo siento Alice no conteste a tu pregunta, pero primero gustan sentarse solo les pido uno minutos de su tiempo para que me escuchen y si después de que me escuchen no me creen yo lo entenderé – Y dejare de pelear por un imposible, pensó para sí mismo Edward.

- Alice cielo toma asiento, creo que todos merecemos una segunda oportunidad – Le dijo Jasper a Alice.

- Muchas gracias se lo agradezco de corazón – Dijo Edward al ver como los dos se acomodaban en el sofá 
– Bueno primero contestare brevemente a tu pregunta Alice; Sofía fue mi primer novia yo tenía unos 17 años aproximadamente cuando la conocí, ella era un par de años mayor que yo. Yo pensaba que amaba a Sofía y que ella a mí también, le daba todo lo que me pedía.

- Recuerdo que hacías todas las cosas que te pedía, que la llevaras a tal lado, que la recogieras para ir a donde ella tuviera que ir, le complacías todos sus caprichos, la llevabas a cenar muy a menudo en restaurantes demasiado caros, le regalabas infinidad de cosas – Agrego Jasper..

- Así es Jazz, le puse el mundo a sus pies a la hora que ella me necesitara sin importar nada estaba a su lado.

- ¿No crees que eso fue un poco enfermo de tu parte y cínico del de ella? – Pregunto Alice.

- Tienes razón, pero yo no lo veía de esa manera, llevábamos algunos meses saliendo y ella me dijo que estaba lista para estar conmigo íntimamente, ella fue mi primera vez, pero después de estar juntos, ella no contestaba mis llamadas, nunca la encontraba en su casa me comencé a desesperar, me volví medio loco, después de algunos días la encontré saliendo de su trabajo la seguí, pero ella no estaba sola iba acompañada de un hombre mayor que yo, se besaban y tenían muestras de cariño nada adecuadas para estar en público y lo peor fue cuando los encontré teniendo sexo en un pequeño departamento que rentaba por esos tiempos para poder tener nuestro lugar a petición de ella a quien pensaba regalárselo, la encare y le pregunte que el porqué es que me engañaba y lo que me dijo fue un golpe muy duro para mí, me dijo que no le gustaban los niños, que estaba conmigo solo por mi dinero que yo no le interesaba en lo más mínimo, me dijo que tenía un buen físico pero que no era nada en la cama, eso me dolió demasiado – Dijo Edward con dolor en la voz.

- Recuerdo que él era como cuando estaba con Bella, todas sus atenciones eran para Sofía, todo un caballero, fiel, entregado, daba la vida por ella, pero después de que los encontró en la cama, él entro en una depresión tremenda no comía, dormía gran parte del día, dejo de salir de su habitación, dejo de asistir al instituto, por poco y pierde el año si no mal recuerdo ahí fue su primera borrachera, la busco le rogo y ella se burló en su cara, lo humillo y en un momento de ira, desesperación, desilusión, frustración y furia Edward cambio y se convirtió en el seductor y cínico Edward Cullen que tu conociste – Dijo Jasper corroborando la historia de Edward.

- Después de esa humillación, me convencí a mí mismo de que las mujeres solo podían estar con migo por mi dinero, que todas eran unas interesadas y comencé a tratar a las mujeres como eso… como unas interesadas, salía con muchas mujeres me las llevaba a la cama una noche y después desaparecía sin decirles nada hasta que tuve el suficiente cinismo de comprarlas y de restregárselo en la cara, deje los sentimientos de lado – Admitió Edward asqueado de su mismo.

- Y pensaste que era divertido hacer lo mismo con Bella – Dijo Alice que no entendía a donde es que quería llegar.

- No Alice, esa fue la blasfemia más grande del universo que llego a pasar por mi mente – Dijo Edward poniéndose de pie como si tuviera un resorte.

- Entonces lo admites si trataste de "divertirte" con Bella – Dijo Alice de nuevo enojada.

- Si Alice, cuando la conocí yo pensaba que todas las mujeres eran igual, pero ella me sorprendió, nunca pregunto por mi familia, nunca me pidió nada, es sencilla, no le importo lo poco que le conté de mi pasado y sin darme cuenta me enamore de ella, la necesito de una manera que no creo que seas capaz de imaginarte.

- Si tanto la amas ¿porque la engañaste? – Le refuto Alice.

- Nunca la engañe, como te acabo de decir ella sabía del monstruo de persona que soy, alguna vez se lo dije, claro sin contarle la historia de Sofía y lo que paso con Tanya fue un maldito error – Dijo Edward comenzando a sentir la furia hervir dentro de él.

- Error o no, la engañaste y eso no lo puedes negar yo te vi – Continuo duramente Alice.

- Nunca la engañe Alice, lo que paso fue… - No término de hablar Edward cuando se vio interrumpido por la voz de Alice llena de sarcasmo e incredulidad.

- ¡¿Que no la engañaste?! Estabas desnudo en el pasillo con una tipa semidesnuda y se estaban besando.

- Así es Alice, yo no sé cómo demonios se enteró de donde vivía y mucho menos de que fue a amenazar a Bella, yo le estaba preparando una cena que le debía a Bella de días antes, pero en la mañana fuimos los chicos a hacer un poco de deporte, mientras ustedes llevaban a Bella la fuerza de compras.

- Eso es cierto – Dijo Jasper.

- Así que decidí meterme a bañar, pero cuando salí casi se me quema la cena corrí hacia la cocina y en esos momentos el timbre sonó yo pensé que era Bella, ya se habían tardado mucho, pero cuando abrí la puerta la que estaba ahí era Tanya, se me acerco y por poco me besa, se metió al departamento y estuvimos discutiendo, trato de ofender a Bella cosa que no permití y cuando me canso la saque del departamento a empujones olvidando momentáneamente de que era mujer, después se dio la vuelta y me planto el beso que ustedes vieron, yo en un principio no supe ni que hacer esta en shock, después decidí que lo mejor era quedarme quieto para que se aburriera y me dejara, yo sabía y sé que todo mi ser tiene dueña y se llama Isabella Swan – Dijo Edward en parte aliviado de que le dejaran contar su historia.

- Sigo sin entender para qué es que me citaste aquí, si al final de cuentas terminaste hablando con Alice – Dijo Jasper con una débil sonrisa en sus labios.

- Bueno la idea era que tú me escucharas para que después me ayudaras a que tú me escucharas – Dijo Edward dirigiéndose primero a Jasper y por último a Alice.

- Ok, ya te escuche y crees que por eso es que voy a creerte de nuevo, yo creo que no – Dijo Alice

- Alice créeme no hay nada en el mundo que no ame más que a Bella, la amo tienes que creerme, es verdad lo que te digo, la amo más que a mi vida, sin ella la vida no tiene sentido para mí – Dijo Edward tratando de transmitirle todas sus emociones.

- Si la amas tanto como dices, porque demonios decidiste dejarla cuando hablaste con ella, porque le dijiste que la dejarías en paz, porque la lastimaste más – Le recrimino Alice..

- Porque vi cuando sus ojos perdieron ese brillo que tenían, porque vi el dolor que le ocasione, porque me lo pidió por el amor que nos tenemos, me suplico que no la lastimara más que la dejara en paz y yo lo hice aunque es lo más difícil que he hecho en mi vida – Dijo Edward volviendo a sentir la impotencia de saber que no podía hacer nada para evitarle ese dolor.

- Y si decidiste dejarla ¿porque la estás buscando? – Pregunto Alice.

- Porque cada día que paso sin ella es una eternidad para mí, necesito tenerla entre mis brazos otra vez, segura a mi lado.

- Si decido creerte que me garantiza que no la lastimaras otra vez –Alice empezaba a ceder recordado que Bella le dijo que dejaba a Edward para que fuera feliz con Tanya sabiendo que ella lo amaba.

- No te puedo darte ninguna garantía solamente te puedo decir que dedicare mi vida entera a lograr su perdón a volver a ver ese brillo en su mirada que tanto me encanta, su risa que es música para mis oídos, solo te puedo prometer dar mi vida completa por ella.

- Bueno casi me convences lo pensare, pero dime ¿qué es lo que tienes en mente para poder lograr tu cometido?

- La verdad no lo sé, lo primero que tengo que hacer es que me escuche y me crea, pero no sé cómo hacerlo – Admitió Edward que no pensaba que llegara tan lejos en su plan de reconquista.

- Entonces cuando sepas que es lo que vas a hacer me lo comunicas y ya veremos si te ayudo o no – Dijo Alice que estaba dando por concluida su conversación.

- Alice, si hay algo con lo que me gustaría que me ayudaras – Dijo de repente Edward.

- Dije que veríamos que pasaba, no que haría lo que me pidieras – Dijo Alice.

- No es eso, solo quisiera contar con un poco de tu apoyo al momento de hablar con Emmett que se me va a querer matar en cuanto me vea y lo tendría más que merecido – Dijo Edward.

- Mmm, ya veremos qué pasa, primero debes de saber qué es lo que vas a hacer para poder hablar con ella – Volvió a decir Alice.

- Está bien, en cuanto tenga una idea te la hago saber – Dijo Edward.

- Por dios Edward en el amor no se planea nada ¿que no lo entiendes? – Pregunto medio frustrado Jasper.

- Que es lo que me quieres decir Jasper que no entiendo nada – Dijo Edward.

- Que no tienes nada que planear, simplemente tienes que esperar la oportunidad y tratar de hablar con ella, después tienes que demostrarle todo lo que sientes y lograr que vuelva a confiar en ti, no tienes que planear nada solo esperar la ocasión, pero no esperes demasiado – Dijo Alice como si fuera de lo más obvio.

- Ya y ¿cómo consigo eso que me dices? – Pregunto Edward impaciente por conocer la respuesta.

- Eso es algo que no lo sé yo no te voy a dar todas las respuestas que necesitas – Dijo Alice rodando los ojos.

- Eres un caso perdido Edward, solo te puedo desear suerte, ahora ya nos tenemos que retirar, espero que nos disculpes con mis tíos y que espero que nos veamos pronto – Dijo Jasper tomando la mano de Alice.

- No se quieren quedar un poco más, ya no creo que tarden mucho en bajar, si los quieren esperar – Dijo Edward.

- Bueno creo que ya que estamos por aquí no estaría mal que los visitáramos ¿no lo crees Alice? – Pregunto Jasper.

- Bueno entonces en un momento les aviso – Dijo Edward mientras llamaba a Jairo y le pedía que fuera a ver a sus padres y les dijera que Jasper y Alice los querían saludar.

- Hola chicos como están – Dijo Carlisle mientras bajaba de las escaleras del brazo con Esme.

- Hola tío, tía que bueno es verlos de nuevo – Dijo Jasper que se adelantaba con Alice para saludarlos.

- Esme, Carlisle es un placer volver a verlos – Dijo Alice.

- ¿Cómo están chicos? – Pregunto Esme.

- Pues ahí vamos, juntos siempre en las buenas y en las malas – Dijo Jasper, en una de las pocas veces que expresaba su amor hacia Alice en público, cosa que a Edward le volvía a deprimir al ver que sus padres estaban juntos al igual que Alice y Jasper y de seguro de la misma manera estaban Rose y Emmett.

Porque todas las personas de su alrededor eran correspondidas y estaban a lado de sus parejas felices y el no, porque la vida lo castigaba de esa manera, no podía soportarlo más, se excusó y evitando que lo detuvieran se fue y manejo lo más calmadamente posible hacia la soledad de sus departamento ya no aguantaba más, necesitaba volver a sacar todo su dolor, aunque le había sido de provecho a su día, al menos Alice ya no lo odiaba tanto y se podía pensar las cosas.

- Lo siento hijos, pero saben que Edward no se encuentra del todo bien, me preocupa está demasiado triste – Dijo Esme.

- Amor, solo es cuestión de tiempo – Quiso tranquilizarla Carlisle.

- Bueno pero al menos se ve mejor que cuando sucedió lo de Sofía ¿o me equivoco? – Pregunto angustiado Jasper al ver la preocupación de sus tíos.

- La verdad hijo es que no, cuando lo vi en su departamento estaba a oscuras metido entre las cobijas abrazado a una almohada que nunca me dejo tocar, estaba desarreglado con la barba crecida, había cosas rotas por doquier, encontré algunas botellas de licor vacías en el piso y una cena preparada de hace días en la mesa con lo que algún día fue un hermoso ramo de rosas rojas – Dijo Carlisle un poco angustiado.

- Volvió a tomar mi niño – Dijo al borde del llanto Esme y Alice estaba sorprendida de que de verdad Edward estuviera tan dolido y deprimido ya no le quedaba duda alguna que de verdad él decía la verdad y que si amaba a Bella tanto como ella a él, así es que haría hasta lo imposible por volver a lograr que estuvieran juntos de nuevo.

- Lo siento Esme, yo no sabía… - Dijo Alice disculpándose por todo lo que le había contado en la mañana a Esme.

- No te preocupes cielo, ninguna de las dos sabíamos, además de que tú estabas segura de lo que viste y lo que viste fue un beso que si existió aunque nunca fue correspondido – Trato de consolarla Esme.

- Entonces, ¿fuiste a ver a Alice en la mañana? – Pregunto Carlisle.

- Fui a buscar a Edward pero nunca me abrió y me pase a ver a Alice – Dijo Esme – Bueno Alice y si me dices en donde es que vive Bella.

- Vive en el mismo piso que nosotros, de hecho ahí fue donde la conoció –Dijo Alice – ¿Porque quieres saber?

- Bueno crees que quiera hablar conmigo, tal vez así se puedan arreglar las cosas – Dijo Esme.

- Esme amor quedamos en que no haríamos nada más que apoyar a Edward, él tiene que hacer las cosas – Dijo Carlisle mientras movía negativamente la cabeza.

- Además ella aún sigue muy lastimada, lo mejor es dejar que se clame un poco más, si Edward hace bien las cosas va a volver a estar junto a su Bella – Dijo Jasper con mucha seguridad.

- Jasper tiene razón, lo mejor es que dejemos que las cosas las arreglen entre ellos – Dijo sabiamente Carlisle.

- Bueno pues entonces nosotros nos retiramos de verdad que fue un placer volver a verlos – Dijo Jasper a modo de despedía.

- El placer es nuestro y espero que nos vengan a ver más seguido saben que esta es su casa y no necesitan invitación – Dijo Esme como la buena anfitriona que era.

- Muchas gracias Esme por tu hospitalidad, siento que no te vengamos a visitar tanto como tú quisieras – Dijo Alice un tanto apenada por tener a Esme tan abandonada, ella que era como una madre para los chicos.

- No te preocupes cielo, pero si me gustaría que me hicieran un favor ya sé que no debo de meterme en la vida de mi hijo, pero si me gustaría que me mantuvieran informada de cómo va, porque dudo que él me vaya a estar hablando para decirme – Dijo Esme un tanto compungida.

- No te preocupes, estamos en contacto, Carlisle un placer volverte a ver como siempre – Dijo Alice.

- Nos vemos, que estén bien, cuídense y nosotros los mantendremos al tanto – Se despidió Jasper.

- Que tengan una linda noche y una disculpa si es que tenían alguna actividad programada, fue un placer volver a verlos – Fue la despedida de Carlisle.



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