Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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viernes, 11 de mayo de 2012

Se acabó * poema



Ya no sé quién eres,
y tampoco si podré seguir queriéndote.

Tus acciones me dañaron tanto
que se me hace muy difícil perdonarte.

Ya lo hice otras veces
y tu me lo pagaste lastimándome

Llevo tanto tiempo luchando,
que ya no puedo seguir aguantándote.


By: Yas!

sábado, 28 de abril de 2012

MiniShoot * Feelings




Me giré y ahi estaba, como un sueño, como si ese fuera su lugar... su respiración era acompasada, sus ojos estaban cerrados, y su cabeza descansaba sobre la almohada.

Me acurruqué un poco más a él, y aun dormido me abrazó y susurro "te quiero" entre suspiros.

Era perfecto, perfecto para mi. En ese momento poco importaba el mundo si yo podía estar en ese lugar.

Lo miré.

No me cansaba de hacerlo, y mi corazón se aceleraba cada vez que lo hacía. Acaricié su rostro, cada uno de esos centímetros.... la parte que me irritaba la piel, que era su barba de tres días, cada vez que me besaba, y que en el fondo adoraba. La parte suave de debajo de sus ojos, su frente, sus pomulos...

Aún recordaba, aunque ya había pasado mucho tiempo, de la primera vez que nos besamos.

Era la segunda vez que lo veía en persona, que veía como la camiseta se ajustaba a los musculos de su cuerpo, y que sus ojos me hipnotizaban.

Desde hacía meses hablabamos y coqueteabamos cada noche. Todas las noches y sin excepción.

En nuestra segunda cita me llevó al cine, y sentía que estaba tenso, indeciso... mientras la oscuridad de la sala, más vacia que llena, nos rodeaba.

Luego me acompañó a casa, paró el coche justó delante de la puerta, me despedí de él, decepcionada porque nuestro tiempo llegaba a su fin y él aun no había dado el paso, y cuando menos lo esperaba, cuando ya daba por hecho que nunca sería algo más que mi mejor amigo, agarró mi mano y me acercó a él, sientiendo el calor de su cuerpo, su aliento entremezclandose con el mío, sus ojos azules mirandome fijamente.

Con la mano que tenía libre acarició mi mejilla... suave, lento...

Poco a poco se fue acercando, y de repente, sentí la humedad de sus labios, y una cálida sensación inundo mi cuerpo, un hormigueo se apoderó de la punta de mis dedos, mi corazón aceleró las pulsaciones...

Y a partir de ese momento, ya no me separé de él, nada ni nadie nos separaria, nadie nos haría daño... solamente a él quería en mi vida.

Al poco tiempo me di cuenta que no podría estar sin él. No podría aunque quisiera... simplemente lo amo.

Porque él es mi todo. Mi amigo, mi novio, mi amante... ese que me hace reír cuando lloro, ese que me hacer querer vivir



miércoles, 25 de abril de 2012

Una nueva vida sin recuerdo * Capítulo 5


Capitulo 5: Egoísmo y Preocupación.
Placer fue todo lo que sentí cuando termine de vaciar al ciervo que tenia entre mis manos. Bebí toda la sangre del inocente animal. No concebía culpa alguna en mis actos. El dolor de mi garganta había cedido notoriamente al punto de desaparecer y me sentía más fuerte. Más viva. Si así le podía llamar a esta nueva vida que estoy iniciando. Deje al ciervo en el suelo y me levante. Mire a la dirección en donde estaban mis hermanas. No cabía de felicidad. Me sentía eufórica, como una niña que aprendía a hacer las cosas por si solas. Mis hermanas reflejaban la aprobación en sus ojos. Lo había logrado, había aceptado mi nueva naturaleza-y en compañía de mi familia-, hacia que esto se sintiera mucho mejor.
Corrí lo más rápido que pude hasta llegar a donde estaban Tanya y Kate, las abrace y comencé a sollozar. Las chicas me abrazaron muy fuerte y cuando nos separamos, las mire directamente a los ojos.
-         Nunca hubiera logrado esto sin ustedes. A aceptar lo que el destino me deparo. No sé qué sería de mi, de esta nueva vida sin ustedes.- Termine con una sonrisa.

-         Ahí tonta estaría llorando a mares de felicidad si mi cuerpo me lo permitiera.- dijo Kate mientras me volvía a apretar contra su pecho.

-         Brenda has dado un gran paso hoy. Estoy muy feliz. Me alegra mucho de que aparecieras en nuestras vidas.- Tanya me abrazo,  apartándome del medio abrazo de Kate.

-         Ok, dejemos de lado a Kate, porque es más inteligente que Bren.- dijo Kate con sarcasmo fingido.

Me reí y la mire. Fingiendo sentirme ofendida. Tanya enarco una ceja y dijo.- Perdón, yo soy la más inteligente- Esbozó una sonrisa -Ven acá- y nos abrazamos entre las tres.
Cazamos un poco mas mientras Kate me mostraba como debía enterrar los cuerpos. Y volvimos a casa.
Cuando llegamos, la casa estaba vacía. Al instante nos asustamos. Esto de estar separados no era del agrado de ninguna de nosotras.
-         Intenta llamar a Carmen, Tanya. No puede ser que todavía no la hayan encontrado.- Dijo Kate.

-         Solo espero que tengan señal.- Negó con la cabeza Tanya, mientras sacaba el celular del bolsillo y comentaba a llamar.

-         Brenda, ¿ya te cambiaste?- Me pregunto Kate.

-         Sí, me gusta sentirme fresca después de cazar.- le confesé.

-         Ahí yo pienso lo mismo.- Me sonrió Kate.-¿Quieres que te pintes las uñas?
Era sorprendente el cambio de humor de esta adorable mujer.
-No contesta- de repente dijo Tanya.
-Ok, no nos preocupemos.- pensó en voz alta Kate - Capaz se tomaron un momento para cazar. No creo que lleguen a casa hasta que el sol no se oponga.-
-Sí creo que tienes razón.- concordó Tanya.
Mientras tanto yo miraba la escena. Me preguntaba porque Irina de un día para el otro se fue de casa. Preocupando así a toda su familia.
-¿Qué pasa si Irina no regresa pronto?- Pregunte con una audible nota de temor en mi voz.

-No quiero ni pensarlo.- Contesto Kate.

- Saldremos a buscarla si es eso necesario.- Declaro Tanya.

-Y…no sé, solo pregunto:¿Por qué Irina se fue sin avisar? ¿Ella siempre actúa de esta manera?- mi voz sonó suave.

-La verdad es la primera vez que Irina decide alejarse de nosotras sin motivo alguno. – Comento pensativamente Kate.

- Creo que ya se cual es el maldito motivo.- La cara de Tanya se deformo por el odio y enojo que de repente despertó a causa de nuestras cavilaciones.- Laurent.
Creo que hablo por todas cuando tragamos en seco nuestra ponzoña.

-¡Demonios, como no lo pensé antes!- Tanya estaba al borde de la desesperación.

Kate quedo en un estado de shock al lado del sofá beige en donde me encontraba sentada. Frente a nosotras estaba Tanya, quien se recostaba por la encimera del mini bar que daba a la cocina. Yo solo pensaba porque Irina actuaba de esta manera. No entendía como podía abandonar a su hermosa familia por un insignificante vampiro. No cabía en mi simplemente. Kate tenía sus ojos perdidos en el vacio mismo de su propia mente. Y de repente se dejo caer al piso de rodilla y se abrazo a sí misma.
Yo reaccione al instante y me arrodille a su lado mientras la sostenía en mis brazos.
-No de nuevo, no de nuevo- Era lo único que articulaban sus labios.
-No pasara nada, todo está bien Kate, por favor detente, vuelve a mi- Comencé a llamarla y a la vez acariciaba sus cabellos.
Tanya comenzó a llorar y se arrodillo al lado de su hermana. La abrazo y le susurro unas palabras al oído.- No temas, me encargare de que se encuentre bien.
Me miro y supe que no todo estaba bien. Que no es normal que todo esto sucediera, que tenia tanto o más miedo que Kate. Todo esto despertó un instinto protector en mi.
-         Hermanas, yo misma me encargare de rastrear a Irina si la situación lo demanda. Pero por favor debemos empezar a buscarla ahora, no podemos quedarnos así.- Les dije e indique con un gesto el aspecto que teníamos todas y como nos encontrábamos, arrodilladas en medio de la sala, entre el sillón grande color beige y la mesa ratona.

-         En marcha.- ordeno Tanya.
Kate se levanto con mi ayuda del suelo. Y luego me adelante a la puerta de salida. Kate tenía un aspecto oscuro. Se encontraba dominada enteramente por su naturaleza. Todo lo que hacía era oler y estar alerta. Su cabeza iba maquinando las mil y una forma de torturar a Laurent, eso era visible en sus ojos.

-Creo que primero, dejaremos una nota.- informo Tanya.

- Esta bien. ¿En donde comenzaremos?- Le pregunte a Tanya.

-Primero iremos al oeste de Canadá. Y luego veremos.- solo eso me contesto.

En eso Tanya se dirigió a tomar de la mano de Kate para guiarla a fuera de la casa, cuando de repente grito de dolor y comenzó a retorcerse. Yo me voltee a mirar y me quede espantada ante la situación. Kate ni se muto por lo que estaba ocurriendo. Intervenir sin pensarlo dos veces.
Tome la mano de Tanya y la separe de Kate. Tanya cayó al piso. Lloraba y miraba intensamente a su hermana con pesar.
Mire a Tanya fijamente. –Déjame intentarlo- le pedí mientras sostenía la mano de Kate. Tanya solo asistió.
-¿Kate?, debes volver a nosotras, así podemos enfocarnos en buscar a nuestra hermana. Si no te tranquilizas no podrás cooperar. Y nosotras solas no podemos, necesitamos estar juntas en esto.- Le hable a Kate, mientras sus ojos volvían en sí, parpadeo. Luego me miro intensamente.
-¿Estás bien?- me pregunto Kate mientras se soltaba de mi agarre.-¿ No te hice daño?
Eso era lo que yo me estaba preguntando. No entiendo porque se preocupaba por si, si era ella la que salía de un estado catatónico.
-No. Pero a Tanya si- La regañe. Tanya miraba perpleja la situación.
-Kate, vuelve a tocarla.- Ordeno Tanya. Kate tomo mis manos de nuevo. Y me miraba intensamente.
-Nada- explico una vez más cuando soltó mis manos. – Es un milagro ¿No?- le pregunto a Tanya.
-Increíble.- afirmo Tanya.
-¿Qué debería sentir?- Pregunte frunciendo el entrecejo.
- Una horrible descarga eléctrica. Tu cuerpo debería quedarse inmóvil y tu serías incapaz de sentir ninguna de tus extremidades.- explico Tanya.
-¿Algo anda mal en mi?
- La verdad no- me respondió Tanya.- Creo que tiene alguna especie de protección o algo así.- pensó mi hermana.
-Como un escudo o casco mental que te permite hacerle frente a mis ataques.- analizo Kate.
Este acontecimiento nos hizo olvidar por un momento, que teníamos que salir a buscar a Irina.
-Ok, chicas creo que debemos resolver luego el tema de mi cabeza y enfocarnos en salir a buscar a nuestra hermana.
-Sí creo.- contesto algo anonadada Tanya.
-Lo siento Tanya, no quise hacerte daño. No pude controlarme, yo…- Comenzó Kate a disculparse pero Tanya fue mas rápida y la abrazo.- No pasa nada, estas perdonada, todas de vez en cuando perdemos los estribos.-Le sonrió a su hermana.
-Ok, ¿preparadas?- pregunto Tanya.- Si- contestamos Kate y Yo.
Nos volteamos para dirigirnos a la puerta cuando escuchamos ruidos afuera. Pero al instante nos percatamos de que solo eran Carmen y Eleazar.
-Hola- saludo Eleazar. Carmen venia  con el semblante preocupado.
-¿Novedades?- pregunte.
-La rastreamos hasta el límite de Canadá con Estados Unidos, pero nada.- contesto Eleazar.
-Estoy preocupada.-Confirmo Carmen.
-¿Y si llamamos a Carlisle? Capaz Él sepa sobre su paradero, le podemos preguntar a Alice.
Todos pensaron en si deberían contactar a esas personas. De las cuales nunca había oído sus nombres. Pero al segundo el celular de Tanya sonó.
-¿Diga?- Contesto.
- Vi que tomaron la decisión de llamarme, ¿Qué sucede prima?- pregunto una voz femenina.
-Oh, Alice. No encontramos a Irina. ¿Tú no la has visto? ¿No fue a visitarlos?- Pregunto con un tinte de desesperación Tanya.
Todos mientras tanto escuchábamos la conversación atentamente.
-         Tanya la verdad no he estado pendiente del futuro de Irina, lo siento. Tengo la cabeza en otras personas. Edward todavía no vuelve y … Ni al caso. Me fijare, solo me tomara un momento.- Finalizo Alice.

-         Ok, tomate tu tiempo.

Un jadeo sonó del otro lado de la línea.- Tanya no se me viene nada a la cabeza. No por ahora- declaro Alice.

-         Gracias Alice por todo.- Colgó la comunicación. Todos estábamos estáticos tratando de pensar que no todo está perdido.
-Si Alice no ve nada del futuro de Irina y a su vez Ella no fue para la casa de Alice… Creo que esta situación solo está empeorando.- pensó Tanya.
-Saldremos todos a buscarla.- Acordó Eleazar.
-Matare a Laurent lentamente- amenazo Kate.
Yo solo sentía miedo. Por primera vez desde que desperté. Imaginar a mis hermanos pelear con otro de nuestra especie era insoportable.
-Carmen- llamo Tanya.
-¿Si?- le contesto.
-Brenda tiene un don.
-¿Cómo es eso?- intervino Eleazar.
-Hoy Kate sin querer la toco e intento inmovilizarla, pero Brenda parece inmune a sus descargas eléctricas.
-Interesante.- solo pudo decir Carmen.- Creo que habría que trabajar más en ello.
*******************
POV Irina.
Sé que no debería preocuparme por Laurent. Él es responsable de todos sus actos. Pero Él me había contado de que también tenía una pequeña familia con la cual llevaba varias décadas andando con ellos. Eran tres, en su momento. James, Victoria y Él.
Pero James murió. Nunca me dijo porque. Y Victoria se quedo sola. Sabia lo mal que la estaría pasando. Para nosotros, perder a tu pareja implica perder una gran parte de uno mismo.
La última vez que vi a Laurent, hace ya más de una semana. Él me había contado que Victoria había cambiado mucho. Me relato que Ella se había vuelto una mujer deseosa de venganza. Fría y calculadora. Laurent me pidió que no me preocupara por lo que iba a pedirme. Yo solo me mantuve en silencio: 
-Irina, Victoria me necesita. Debo ir a hablar con ella. Y hacerle cambiar de parecer. Esta obsesiona en vengar la muerte de James. Esta cegada.-Me dijo Laurent.
-         No quiero que te pase nada- le susurre. – Eres importante para mí-Le confesé.

-         También lo eres tú para mi, amor.- Laurent levanto mi barbilla con su oscura mano- Te prometo que estaré bien.-Y me beso. Fue un beso dulce en donde depositaba toda la necesidad de mantenerme calmada.

-         Te amo- le susurre contra sus labios.

-         Te amo Iri- y me volvió a besar con pasión.
Comencé a llorar al recordarlo mientras corría por los arboles, rastreando el olor de Laurent.
Y de repente lo encontré.
Pero en su lugar también encontré olor a sangre. Una muy dulce, de inmediato sentí sed, parecía que se había derramado hace tiempo ya. Seguí olfateando. Y por ultimo olí un olor asqueroso. Apestaba a tierra estancada y humedad. Era insoportable para mis narices. Pero recordé el aroma. Laurent lo traía encima la última vez que lo vi.
-Irina, no somos las únicas criaturas peligrosas que deambulan por el bosque.- me confesó Laurent.
-¿A qué viene este repentino cambio de tema?- Le pregunte.
- Antes de venir a verte. Victoria me conto de que existen lobos. Gigantes. Y fui para verificar si era cierto y los vi. Eran dos. Del tamaño de un caballo y apestan a perro mojado…

Ese era el olor que sentía. Comencé a temblar. Si Laurent se cruzo con esos perros… No quería siquiera pensarlo.
No me detendría. Estoy preparada para correr todos los riesgos necesarios para salvar a mi Laurent. Y matare a Victoria. Por su culpa, Laurent se está arriesgando por ella.
No parare hasta encontrarte. Solo espero que mi familia lo entienda. Esto lo hago por el bien de nosotros, si algo le pasa a Laurent, también me pasa a mí. Somos uno. Fue lo que me dijo cuando recién lo conocí y nos entregamos en  cuerpo y alma.
Estábamos unidos. Y no estoy dispuesta a perderlo tan pronto.
Continuara…




Solo tú & yo * Capítulo 30




Adaptación

CAPITULO 30

La enorme desilusión que sentí cuando toque a esa mujer de cabello negro rojizo en el hombro solo para descubrir que ella no era Bree, me hizo comprender justamente cuanto necesito hablar con ella. Así que salgo de Summerland y regreso a tierra a mi auto. Deslizándome en el asiento del conductor justo en frente del supermercado Joe’s en el estacionamiento Crystal Cove Promenade, donde una sobresaltada compradora confiada deja caer vergonzosamente sus bolsas, esparciendo numerosas latas de café y sopas debajo de la hilera repleta de autos. Y me prometo a mi misma que desde ahora, me asegurare de que mis salidas y entradas sean un poco más discretas.

Cuando llego a donde Bree, ella se encuentra en medio de una lectura, así que espero en su brillante y resplandeciente cocina mientras ella termina. Y aun cuando se que esto no es asunto mío, aun cuando se que no debería husmear, salgo justamente por mi remota cuenta, y accedo a su sesión, sorprendida por la cantidad de exactitud y detalles que Bree proporciona.

-Impresionante- digo, después de que su cliente se ha ido y ella entra en la cocina para
acompañarme. -Muy impresionante. En serio, no tenía ni idea.- Sonrió, mirando mientras ella
desempeña su habitual ritual de llenar la tetera para hervir, y luego poniendo algunas galletas en un plato y empujándolo hacia mí.

-Ese es un verdadero cumplido viniendo de ti- sonríe, tomando asiento justo en frente de mi.
-Aunque sí recuerdo bien, también te di una lectura bastante exacta una vez.

Alcanzo una galleta, sabiendo que eso era de esperarse, y cuando lamo los pequeños trocitos de azúcar de encima, no pueda dejar sentir tristeza de que ya no tenga el encanto que solía tener.

-¿Recuerdas esa lectura? En la noche de Halloween?- ella me mira de cerca.

Asiento.

-¿le dijiste a tu cliente que ella está destinada a ser una perdedora?- parto la galleta por la mitad.-Que él la engaña con alguien que ella piensa que es una amiga y que ella debería deshacerse de ambos lo más pronto posible?- pregunto, quitando algunas migajas que cayeron en mi regazo.

-Literalmente,- dice ella, levantándose para ir en busca de nuestro te al momento en que la olla empieza a silbar. -Aunque solo puedo esperar a que aprendas a suavizar el mensaje si alguna vez decides dar lecturas.

Hago una pausa, superando una repentina punzada de tristeza cuando comprendo justamente hace cuanto ha sido la última vez que pensé en mi futuro, en lo que podría querer ser cuando creciera.

Pase por tantas fases – queriendo ser una guardabosques, maestra, astronauta, supermodelo, estrella pop – la lista era interminable, pero ahora que soy inmortal, ahora que estoy en condiciones de probar todas esas cosas en el transcurso de los próximos mil años – o más – ya no siento esa ambición.

Últimamente, en todo lo que he estado pensando es en cómo recuperar a Edward. Y ahora, después de este último viaje a Summerland, en todo lo puedo pensar es en volver a mi viejo yo, quiero decir, tener el mundo entero a mis pies no es tan atractivo cuando no hay nadie con quien compartirlo.

-Yo – todavía no estoy segura de lo que quiero hacer. Realmente no he pensado en ello.

Miento, preguntándome si será fácil para mí volver a mi antigua vida – si decido regresar a ella, es eso. Y si todavía querré ser una estrella pop como solía ser, o si los cambios que he experimentado aquí seguirán allí. Pero cuando miro a Bree, viendo como ella levanta su taza a sus labios y sopla dos veces antes de beber a sorbos, recuerdo que no he venido aquí para hablar de mi futuro, vine para hablar de mi pasado. Decidí brindarle mi confianza y compartir algunos de mis más grandes secretos. Convencida no solo de que puedo confiar en ella sino que ella podrá ayudarme también.

Porque la verdad es, que necesito alguien con quien pueda contar. No hay manera en que pueda hacerlo sola. Y no se trata de ayudarme a decidir si debería quedarme o ir, porque comienzo a comprender que realmente no tengo más opción. Me refiero al pensar en dejar a Edward – al pensar que nunca lo veré de nuevo – es casi tan doloroso de lo que puedo soportar.

Pero cuando pienso en mi familia, y en como sacrificaron inocentemente sus vidas por mi – ya sea a causa de una estúpida sudadera azul por la que insistí a papa a regresar, que finalmente causo el accidente que mato a todos – o porque Tanya intencionalmente echo a correr el ciervo delante de nuestro auto para que pudiera deshacerse de mí y tener a Edward para ella – siento que tengo que hacer algo y hacerlo bien.

Porque de cualquier manera en que lo mires, conduce de vuelta a mí, es mi culpa que ellos no vivan sus vidas, es mi culpa que su radiante y brillante futuro fue cortado tan trágicamente. Si no hubiera estado en el camino, nada de esto hubiera pasado. El hecho de que tenga que tomar la decisión demuestra que tengo que sacrificar mi futuro con Edward para que ellos puedan tener el suyo.

Es lo correcto.

Es lo único que hay que hacer.

Y de la manera como van las cosas, con mi destierro social de la escuela, Bree es casi el único amigo que me queda, lo que significa que la necesitare para reconstruir algunas piezas perdidas que pude dejar atrás.

Llevo la taza a mis labios, y luego de nuevo abajo sin beber. Trazando mis dedos alrededor de la curva de la porcelana mientras suspiro profundamente y digo:

-Creo que alguien está envenenando a Edward-  miro sus perturbados ojos mientras ella bosteza. -Cre... Creo que alguien está manipulando su “Elixir” su bebida favorita. Y lo esta haciendo actuar “Mortal”,  normal, pero no de una buena manera.- presiono mis labios y me acomodo en mi asiento, dándole apenas una oportunidad para respirar cuando digo -Y desde que tengo prohibida la entrada, voy a necesitarte para que me ayudes a forzar la entrada.



viernes, 30 de marzo de 2012

Una nueva vida sin recuerdos * Capítulo 4



Capitulo 4: Contra mis principios.

-Creo que ni bien llegue a casa, voy a tener que bañarme- conteste con sarcasmo mientras Tanya me instruía como debía atrapar al ciervo.

Mire mi ropa y la de Tanya que continuaba limpia, y Kate se rio por el gesto que hice con mis cejas. Siempre se reía por como actuaba, dice que soy muy graciosa. A mí me hacía muy feliz hacerla reír sin darme cuenta.
- Vamos Brenda ni que fuera tan difícil, solo relájate y déjate llevar por tu instinto.- Me alentó Tanya.

Brenda. Fue el nombre que decidió Carmen para mí. Dijo que le hacía recordar a una buena amiga. A mí me gustaba, me sentía cómoda con él.

Flashback
Mis primero tres días con mis nuevos hermanos fueron muy alegres. Ya no estoy más confundida y se perfectamente que no estoy enferma. Al contrario, creo que me gusta esto de ser vampira, se me da bien.

Esa tarde cuando Carmen me abrazo y me contuvo, supe que no estaba sola, que tanto Carmen, Tanya y mis hermanos estarían para mí siempre. Y eso influyo profundamente en mí.

Kate me dijo que tenía un poder extra además de todas las cualidades que tienes al ser un vampiro: Fuerza, equilibrio, belleza, entre otras que a medida que pasaban las horas las fui experimentando. El poder de Kate era que ella, a través del contacto físico, podía enviar una corriente eléctrica que podía incapacitar el ataque de otros vampiros o humanos, en caso de sentirse amenazada.

Me sorprendió mucho saber que podíamos tener poderes, solo algunos de nosotros. Era algo surrealista.

-Vamos a cazar, o ¿qué prefieres seguir muriéndote de sed?- Me reto Tanya.

Suspire, exhalando el aire por la boca. Desde que me habían explicado que te me tenía que alimentar de animales, no me pareció nada fuera de lo normal. Antes cuando era humana, recordé que comía carne de vaca, pollo y cerdo. Hasta pescado.

Pero cuando me dijeron que debía cazarlos y como era el método, me sentí un poco ahogada, esta opresión en mi pecho se intensifico más aun cuando mis hermanos y yo nos dirigíamos hacia las profundidades del bosque. No podía negarlo, estar en el bosque me daba la sensación más maravillosa que nunca había podido experimentar hasta que me convertir en vampiro. El aire de libertad, misterio y paz. Era todo lo que necesitaba para sentirme como en casa.

-¿Estas lista?- Pregunto Eleazar.

Lo mire con duda. Mis hermanas solo miraban y se dejaban llevar por los ruidos y miraban de vez en cuando para todos lados.

-Sí, bueno eso creo.- le conteste a mi hermano.

-Ok, mira es sencillo. Ya sabes que primero tienes que captar el olor.- Me aconsejaba Eleazar.

-Una cosa- Interrumpió Kate.- Si por si acaso percibes el olor de algún humano. Debes automáticamente refrenarte. No nos gusta hacerles daños. Recuerda que antes fuiste uno de ellos. Y que si matas a uno, dejas a una familia rota.-Me miro intensamente a los ojos Kate. Vi un estibio de profundo dolor en sus ojos. Quise abrazarla pero ella estaba a tres metros lejos de mí. Y me acobarde.

-Prometo no defraudarte hermana.- Le dije con toda la sinceridad y me vi reflejada en sus pupilas, para que ella se quedara tranquila.

-Gracias.- Susurro muy suavemente.

-¿Brenda esta lista?- Me vi obligada a apartar mi atención de Kate para ver a Carmen.

-Eso espero.- volví a decir.

-Mejor te enseño y tú luego me copias.- Eleazar se relajo por completo. Se paro derecho con sus manos a los costados de su cuerpo y sus piernas abiertas hasta llegar al ancho de sus hombros. Entro en una especie de trance. Solo inspiraba profundamente y exhalaba pausadamente. Cuando eso de repente abre los ojos y mira hacia su costado derecho y comienza a correr. En ese momento se encontraba en frente mío a unos dos metros.

Pude percibir el olor del ciervo que no se encontraba a más de una cancha de futbol de distancia. Sabía que el ciervo estaba masticando alguna hierba. Y que solo se daría cuenta del peligro cuando Eleazar saltara sobre él, ya que llevaba mucho tiempo cazando y perfeccionándose.

El animal no puso ni resistencia. Solo se movió un poco cuando Eleazar comenzó a sesionar de la arteria del cuello del animal.

Fue como si yo estuviera presenciando toda la escena enfrente a mis ojos, como si no existiese la distancia. Vi el rostro del animal, asustado y deformado a medida que iba perdiendo la vida. Sus ojos que al principio brillaban, se fueron apagando.

Nunca había matado a nadie. Menos a un animal. Quería llorar y detener a Eleazar, pero sería estúpido. De ellos bebíamos. De ellos saciábamos nuestra sed. Desee por un momento solo comer pastos como la vaca pero sabía que mi cuerpo reaccionaria peor que como lo hizo con el agua.

Eleazar desgarro el cuello del animal y luego corto el estomago con su mano izquierda. Dándole así el efecto de que un animal lo había hecho. Solo por si acaso un cazador lo encontraba. Así nunca sospecharían de nuestra existencia.

Se acerco a nosotras sin ningún rastro de sangre o tierra. Estaba perfecto. Beso a Carmen, quien se lo comía con la mirada. Creo que necesitaban intimidad. Sonreí ante la escena. Kate suspiro y Tanya solo negaba con una sonrisa por lo romántica que era su hermana Kate y los tortolos de sus hermanos mayores.

Carmen y Eleazar se miraron tiernamente mientras se les iba la eternidad en ello. Y se besaron dulcemente. En ese beso se dijeron todo. Con tantos siglos juntos la comunicación entre ellos era casi siempre con gestos.

Me perdí en mis pensamientos, me tome una siestita por así decirlo. Mientras mis hermanos hablaban. Quise recordar, aunque fue en vano. Si alguna vez habré sentido algo parecido. Pero no pude recordar y volví a sentir esa opresión en el pecho.

-Brenda vuelve a nosotros.- Me llamo Tanya.

-Me eche una siestita.- Sonreí y me acompaño Kate.- ¿En qué estábamos?

-Inténtalo.- Me ordeno Eleazar.

Volví a hacer todo ese pequeño pero excitante ritual. Y lo percibí. Era otro ciervo. A unos 130 kilómetros de aquí. Se encontraba alejado de su manada. Comencé a correr. El aire, la velocidad y la adrenalina era el éxtasis que experimentaba cada vez que corría. Cuando llegue a menos de tres minutos. El ciervo me miro, y mi garganta de repente comenzó a palpitar en mi cuello. Estaba a punto de saltar encima del animal. Cuando de detuve a mirar sus ojos. Vi el miedo y me angustie.

El ciervo aprovecho mi distracción y corrió lo más lejos que pudo de mi. Si realmente lo deseaba, lo hubiera seguido y lo hubiera matado. Pero no estaba en mi educación, en lo que era Yo realmente. Lastimar y mucho menos matar a cualquier ser vivo que respirara o caminara.

Volví hacia donde mi familia observaba con detenimiento mi acción. Me miraron con comprensión.
-  
Esto va a ser difícil.- Comento Carmen.

Kate se acerco a mí y paso un brazo por mis hombros.- No te preocupes Bren, a mí también me costó acostumbrarme a mi nueva dieta, pero veras con el tiempo que no es tan malo.- Me infundio valor con una sonrisa.

-Lo sé Kate.- solo atine a decir con mis ojos perdidos en los arboles.

-Volvamos a casa.- dijo Carmen.

-Iré a buscar a Irina.- Aviso Tanya.

-Ok, pero no tardes mucho. Llama por cualquier cosa.- Pidió Carmen.

-Veo si hay señal o si me puedes escuchar.- dijo Tanya.

-Ok.-finalizo Carmen.

Caminamos en silencio hasta llegar a casa.

Últimamente Irina estaba muy apagada. Estaba en un estado de zombi por así llamarlo. Solo deambulaba por la casa. No se reía y suspiraba todo el tiempo. Siempre que se dirigían mis hermanos para hablarle, ella no los escuchaba.

Una situación desesperante que venía teniendo lugar hace ya una semana, me había explicado Kate la segunda noche desde mi llegada a la familia.

No sabía nada pero me preocupaba verla tan triste.

Anoche las escuche hablar desde mi habitación.

-Volverá Iri, solo tenle paciencia.- Le comento Tanya.

- Ya no se qué pensar. Creo que iré a buscarlo.- Irina pensó en voz alta.

-No es para tanto, sabes que tenía que ir a ver a una vieja amiga. No tienes porque sospechar nada. Ya sabes que Él la quiere como una hermana. Aparte Laurent te había dicho que su amiga no estaba pasando por un buen momento.

- Lo sé, pero lo extraño. Y ¿Si le paso algo?- Pregunto Irina.

-No hermana, Él lleva mucho tiempo solo. Sabe cuidarse.- Le contesto Tanya.

Irina la miro y luego desvió su vista y se dirigió a su cuarto. Todo esto ocurrió en la sala.

Todo esto pensé mientras entrabamos a la casa. Fui directo al cuarto a mirar un poco de tele.

Al día siguiente, Tanya volvió sin Irina. Todos en casa estaban preocupados, incluyéndome.

-Kate, Tanya, Brenda. Iremos a buscar a Irina, cuiden la casa y no se alejen mucho.- A veces Carmen, por ser la mayor se comportaba como nuestra madre. Eso me gustaba mucho.

- Si Carmen,- Contestamos al mismo tiempo. – Nos vemos en la tarde.- Se despidió Kate.

Kate se acerco a mí y entrelazo su brazo con el mío.

-¿Qué tal si vamos a ver si hoy desayunas Brens?- Me pregunto entusiasmada Kate.

-Está bien. Voy a intentarlo.- Le prometí a mi hermana.

-Las acompaño- Se prendió Tanya.

Nos dirigimos al bosque. Íbamos a la par, ambas me llevaban media cabeza de altura. Era la más enana de la familia. Y me había detenido a observarlo ahora.

-Bueno ¿recuerdas las técnicas de Eleazar? Tan solo inténtalo.- Dijo Kate cuando nos detuvimos en un muy pequeño prado.

-Creo que voy a cazar también.- dijo Tanya. Mientras comenzaba a correr porque olfateo un ciervo.

Mire a Tanya que mientras se alimentaba me mostraba que movimientos tenía que hacer.

Fin de Flash Back

-Creo que ni bien llegue a casa, voy a tener que bañarme- conteste con sarcasmo mientras Tanya me instruía como debía atrapar al ciervo.

Mire mi ropa y la de Tanya que continuaba limpia, y Kate se rio por el gesto que hice con mis cejas. Siempre se reía por como actuaba, dice que soy muy graciosa. A mí me hacía muy feliz hacerla reír sin darme cuenta.
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Vamos Brenda ni que fuera tan difícil, solo relájate y déjate llevar por tu instinto.- Me alentó Tanya.
 
Aunque no necesitase de él, realmente. Tomé aire, solo para tomar el impulso y me deje llevar por mi instinto.

Gracias al blog smilersheart.blogspot.com
por esta firma :)
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