Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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martes, 29 de julio de 2014

El chico del departamento 512 * Capítulo 11

Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.

Sumary: Fue en una tarde lluviosa en que con la llegada de ella se conocieron, no solo llegando a un nuevo departamento siOno también a la vida de alguien más y a partir de ese momento sus vidas se entrelazaron sin pensarlo. Iluminando sus vidas al dar una vuelta de 180°; hasta donde los llevara esta relación que comenzaron sin saber exactamente el cómo comenzó.





EL CHICO DEL DEPARTAMENTO 512 * CAPÍTULO 11
by: AnaLau


Cap.11 Charla paterna

Edward no llevaba ni una hora dando vueltas en la cama cuando escucho unos golpecitos en la puerta y como no podía dormir se levantó rápidamente pensando en que tal vez Alice se había dado una vuelta para comprobar que cada quien estuviera en su respectiva cama.

- Que pasa A… - Se interrumpió de repente cuando abrió su puerta y lo que vio fue a su ángel parada con una bolsa en el hombro y aferrada a una almohada.

- Este… perdón si te desperté, pero es que no podía dormir y yo creo que inconscientemente vine hacia aquí lo siento de verdad creo que debería de irme – Dijo Bella un poco sonrojada al darse cuenta de lo que acaba de hacer.

Pensando en lo que había pasado entro a su departamento se cambió y se metió a las cobijas pero como todas olían a él solo dio vueltas en la cama y sin pensarlo dos veces se levantó tomo una bolsa en la que coloco unas cosas para mañana y agarro la almohada en la que solía dormir y salió directo hacia la puerta de Edward.

- Adelante amor la verdad es que yo tampoco podía dormir.

- Se puede saber ¿Por qué? – Pregunto muy curiosa mientras que Edward la conducía a su habitación ya que Bella conocía su departamento pero nunca había entrado a su recamara.

- La verdad es que estaba pensado en ti - Dijo Edward

- Guau que bonita esta tu habitación – Dijo Bella en cuanto Edward prendió la luz para que pudiera ver hacia donde se dirigía – De verdad que tienes más música que en una tienda sí que te debe de gustar mucho.

- Muchas gracias amor, claro que si me gusta mucho me relaja después del trabajo, pero me gustas más tu – Dijo mientras se acomodaban en la cama.

- Amor se puede saber ¿Qué es lo que traes en la bolsa y a que se debe que traigas una almohada?

- Bueno lo que pasa es que no sabía si tenías más almohadas y estoy muy acostumbrada a ella es algo que traje desde mi casa, espero que no te moleste.

- Claro que no amor, aunque tengo celos de que tu almohada tenga tanto tiempo contigo, en cuanto a lo de tu ropa eso significa que te puedo llevar mañana a tu trabajo.

- Eso no es necesario Edward – Dijo mientras se acomodaba en el pecho desnudo de Edward, dejando de lado su almohada.

- Claro que sí, para mí si es necesario, que descanses amor –Dijo Edward mientras apretaba más sus brazos en torno a su cintura y acomodaba su cara en su cuello.

- Buenas noches Edward – Dijo Bella en medio de un gran bostezo

- Ahora si voy a poder dormir a gusto – Dijo en voz baja obteniendo como respuesta un mmm de parte de Bella y sin más los dos se dejaron llevar al mundo de los sueños.

A la mañana siguiente ambos fueron despertados por el insistente sonido del despertador que Bella trajo ya que no quería quedarse dormida de nuevo.

- Buenos días amor, ¿Cómo dormiste? – Pregunto Bella un poco culpable por el ruido del despertador y por haber invadido su cama.

- Mmm, dormí de maravilla teniéndote segura entre mis brazos ¿Y tú?

- Yo dormí muy bien y la verdad es que es extraño porque he dormido sola toda mi vida y ahora no lo puedo hacer si no estoy contigo desde la primera noche que dormimos juntos – Dijo mientras alzaba los brazos – Te necesito para dormir a gusto –Dijo un poco colorada.

- No sabes cómo me agrada la idea de amanecer todos los días teniéndote entre mis brazos – Dijo Edward mientras le daba un casto y dulce beso – Pero me temo que tenemos que levantarnos para ducharnos e ir a trabajar.

- Tienes toda la razón, así es que si no es mucho abusar me gustaría ducharme primero porque creo que me tardo un poquito más que tú – Dijo Bella.

- Está bien ya que no creo poder resistirme a tu cuerpo si mebaño contigo – Dijo guiñándole un ojo haciendo que Bella se sonrojara hasta lo imposible. 

Bella se metió a la ducha con las cosas que trajo, mientras que Edward arreglo la cama y fue a la cocina para ver que le podía preparar para desayunar a su ángel, no tenía ni idea de que hacerle ya que normalmente tomaba café y un paquete de galletas o lo primero que encontrara y eso no estaba bien para su ángel que le preparaba delicias, abrió el refrigerador y milagrosamente encontró un poco de fruta que saco y puso un poco de café, mientras se preparaba mentalmente para tomar un cuchillo que consideraba una arma altamente peligrosa para picar la fruta.

En ese momento su teléfono sonó algo extrañado por la hora ya que para ser sábado era temprano para recibir llamadas así es que contesto sin ver el número.

- Cullen – Contesto Edward.

- Eddy amor que bueno que me contestas – Dijo la voz empalagosa de Tanya

- Que quieres Tanya, no tengo tiempo para hablar – Dijo un poco molesto al tiempo que se percató que ya no se oía el correr del agua.

- No te enojes Eddy sé que no te desperté, además te extraño mucho amor me tienes muy abandonada – Dijo con una voz de dolida y falsa- Para empezar odio que me digas Eddy y después no me interesa, Tanya no quiero que me vuelvas a marcar entendiste – Dijo muy molesto y frio. 

En esos momentos Bella salía de la recamara buscándolo para que se duchara mientras ella preparara el desayuno, pero se detuvo al escuchar la voz fría de Edward era muy raro para ella oírlo así, por lo que pensó que era cosa de su trabajo.

- Pero Eddy porque te molestas conmigo yo solo te quiero cuidar además de que la inútil de tu secretaria no me quiso dar tu dirección después de que me dijo que estabas enfermito –Siguió Tanya en ese intento de voz lastimera.

- Mira Tanya no quiero seguir contigo oíste, no me vuelvas a llamar ni a buscar entendiste y no vuelvas a insultar a Susana me oíste ¡NO ME INTERESAS! – Dijo casi gritando con la voz más fría que el hielo mientras que se apretaba le puente de la nariz en un intento por calmarse.

Entonces Mike tenía razón, de verdad es un mujeriego pero él me ama a mí me lo dijo yo lo veo en sus ojos pensó muy desesperadamente Bella.

- Estas con otra verdad Edward, tu no me puedes cambiar por una maldita zorra… - No pudo continuar porque Edward exploto ya que nunca permitiría que insultaran a su ángel.

- No te permito que hables así Tanya me entendiste desaparece de una maldita vez y no me vuelvas a molestar – Dijo y sin más colgó el teléfono enojado.

Mientras en la otra línea del teléfono ella pensaba "esa maldita zorra me va a conocer nadie me intenta quitar a Edward y sale impune". No es que Tanya amara a Edward pero él podría mantenerla como a ella le gustaba y la convertiría en la modelo más importante a nivel mundial y además él era todo un dios en la cama.

- Bella amor donde estas – Dijo muy preocupado Edward de que lo hubiera escuchado la amaba mucho y no quería perderla.Se arrepentía de haberse enredado con una mujer como Tanya.

- ¿Que paso Edward?, aquí estoy – Dijo Bella saliendo de la habitación haciendo oídos sordos a lo que acababa de pensar y de escuchar.

- Oh Bella estas preciosa, te amo mucho eres un ángel quellego a iluminar mi vida – Dijo queriéndole asegurar que la amaba pero parecía que no había oído nada – Prométeme que no me vas a dejar nunca, te amo mucho.

- Edward que tienes, claro que te amo y no te voy a dejar te amo demasiado – Dijo Bella ya que las palabras que acaban de salir de los labios de Edward la derritieron y estaba segura de que la amaba como ella a él. 

Se besaron con mucha dulzura disfrutando del momento poco a poco su beso se hizo más candente el comenzó a recorrer con la punta de su lengua el labio de Bella en una petición de que lo dejara entrar y ella acepto gustosamente mientras que enredaba sus dedos en el cabello broncíneo de Edward y el la jalaba de la cintura pegando más sus caderas haciendo que se notara el "pequeño" problema de Edward.

– Amor será mejor que nos apuremos y te des una ducha o se nos hará tarde – Dijo entre jadeos Bella ya que lo que más quería era continuar pero no podían.

- Está bien, demonios como me gustaría que no fuéramos a trabajar pero ahora si es necesario.

- Tranquilo amor tendremos la tarde para nosotros – Dijo Bella.

- Y toda la noche – Contesto Edward con una sonrisa pícarahaciendo que Bella se estremeciera de placer al imaginarse lo que pasaría en la noche – Ahora creo que necesito mucho esa ducha – le dio un último beso y se fue hacia la ducha.

Mientras Bella iba a la cocina para preparar el desayuno, se encontró con el café que puso Edward el cual ya casi se estaba consumirse en su totalidad, apago la estufa y observo la fruta y el cuchillo así es que preparo la fruta encontró un poco de miel y yogurt y las puso sobre la mesa ya que no sabía que le 
gustaría más.

- Amor huele a café que rico, ¡café! ¡Demonios! ¿No le apague al café verdad? – Dijo Edward al entrar a la cocina vestido impecablemente vestido con un traje gris Oxford hecho a la medida que le hacía ver más como un dios que como un mortal y el toque de su cabello rebelde simplemente hacían que Bella se quedara con la boca abierta y un sentimiento de orgullo crecía dentro de ella al saber que ese dios griego era de ella.
Pensaba que dios la quería mucho al hacer que semejante hombre la amara – Amor, ves algo que te guste – Dijo Edward pícaramente levantando una ceja al ver como se lo comía con los ojos y el sentimiento le agradaba al saber que le era atractivo a su ángel.

- Mmm no, bueno si – Dijo medio ida

- No te entiendo ¿Qué? – Pregunto Edward.

- Disculpa este… no le apagaste al café y si veo algo que me gusta – Dijo Bella mientras adquiría una tonalidad sonrosadapara no variar – Este… creo que tu idea era picar un poco de fruta así es de que aquí está además encontré un poco de miel y yogurt no sé qué te guste más.

- Me gustas más tú, pero con la miel me conformo por el momento gracias.

- Tu también me gustas – Dijo mientras le ponía un poco de miel a la fruta de Edward y un poco de yogurt a su fruta.

- Oye tengo una pregunta, ¿Siempre vas a así a tu trabajo? –Dijo mientras pensaba que era mucha tentación andando.

- Si, porque la pregunta amor

- No por nada, simple curiosidad- Ok – Dijo Edward aunque sabía que había algo mas pero no pensaba presionarla así que continuaron desayunando tranquilos y en silencio hasta que Bella se fijó en la hora.

- Demonios ya es tardísimo, lo siento amor nos vemos al rato, ok – Dijo Bella mientras se levantaba de la mesa y colocaba su plato y su taza de café en el fregadero.

Corrió al baño a lavarse los dientes y cuando salió de la habitación tomo sus cosas, choco con Edward que la esperaba en la puerta.

- Amor no te preocupes ya te dije que te iba a llevar anda vámonos aun es buena hora – La tomo de la mano y la jalo fuera del departamento después de que le también tomara sus cosas se dirigieron al elevador.

De lejos Bella pudo ver como Jessica salía de su departamento y se le quedaba viendo con incredulidad, pero lo dejo pasar.

Dentro del elevador Edward presiono el botón del estacionamiento preguntándose si Bella tenía coche propio ya que nunca lo había visto, pero de todas formas pensaba llevarla en su auto.

Dentro de si él quería ver su reacción al ver el tipo de auto que tenía estacionado, aunque la verdad es que era uno de todos los vehículos con los que contaba pero ese era el que más le gustaba además de que era sencillo comparado con los otros.

- Edward porque vamos hacia el estacionamiento, yo no tengo mi vehículo aquí – Dijo Bella dudosa.

- No te preocupes nos iremos en mi auto, pero ¿Puedo saber en dónde está el tuyo? – Pregunto Edward con gran interés.

- Bueno lo deje en casa de mis padres después de la universidad porque la verdad dudaba que pudiera llegar hasta aquí.

- Mmm, está bien anda sube – Dijo mientras le abría la puerta de un hermoso Volvo plateado.- Guau es muy bonito, nunca lo había visto, ¿Qué tipo de carro es?

- Mmm, es un Volvo ¿Porque? ¿Qué tipo de auto te gusta a ti? – Pregunto todavía dudando un poco de Bella.

Edward sabía que la amaba y que le daría todo lo que ella quisiera pero quería equivocarse de nuevo en lo que respectabaal dinero.

- Por nada en particular es muy bonito, cómodo y acogedor.

Nunca había visto uno así y en cuanto a cómo me gustan los autos pues me gustan que anden y con eso me conformo, esa es la razón por la que no traje mi camioneta veras… es un poco vieja y no creo que vaya más allá de los setenta km/h aunque nunca intente ir más rápido, pero me gustaba mucho y me llevaba a donde quisiera claro siempre y cuando no fuera muy lejos – Dijo bromeando al recordar su vieja camioneta que ella misma se compró porque nunca permitió que sus padres le compraran nada y mucho menos un auto.

Otra de las razones por la que la dejo en su casa era que se la había comprado al padre de Jake y el mismo fue el que le arreglo el motor y le traía recuerdos dolorosos.

- Creo que me gustaría verlo, creo que exageras un poco – Dijomás confiado y realmente intrigado por conocer esa clase de vehículo que solo llega a los setenta cuando a él de mínimo le gustaba andar como en noventa y eso era muy lento por él.

- Te lo aseguro que no, pero tal vez algún día – Dijo Bella.

Cuando menos lo sintieron ya habían llegado al trabajo de Bella 

– Sí que eres rápido de hecho hasta ya es temprano – Comento Bella impresionada.

- Te dije que llegaríamos rápido, bueno me supongo que sales temprano así es que paso por ti – Dijo Edward en una afirmación.- Pero no sé a qué hora salgo además tú tienes que trabajar también y no me gustaría que te regañaran por mi culpa – dijo Bella preocupada por el trabajo de Edward.

- No te preocupes amor eso no va a pasar – Dijo Edward muy dulcemente ante el hecho de que ella se preocupara por el –No creo que nadie me regañe – Bueno y es que quien lo podía regañar siendo el jefe

- Ok, pero creo que será mejor que ya te vayas o llegaras tarde – Decía Bella mientras abría la puerta para bajarse.

- Que, adonde vas y sin despedirte de mí – le dijo con voz dolida.

- Lo siento mucho – Dijo Bella mientras le sonreía con ternura y se acercaba para darle un beso, él la jalo hacia sí mismo y la beso con amor y deseo hasta que por la falta de aire se tuvieron que separar.

- Te amo mucho mi amor, cuídate y nos vemos cuando salga estamos – Dijo Edward muy radiante dándole otro corto beso.

- Yo también te amo, nos vemos al rato, pero vuelvo a insistir yo me puedo ir sola es más, ¿Qué te parece si nos vemos en el departamento en la tarde?

- No quiero discutir el tema está bien ya te dije que paso por ti al rato – Sin más una Bella resignada salió del auto ya que no le podría ganar en una discusión y se quedó viendo cómo se alejaba en el volvo y a ella se le dibujaba una gran sonrisita en la cara, que era una igual a la que llevaba Edward.

Cuando Bella entro a su área de trabajo, el encargado en turno le pregunto que si todo estaba bien con sus asuntos pendientes del día anterior, la verdad es que ella no sabía de qué asuntos pendientes hablaba, por lo que solo le se limitó a decir que ya estaban en orden y ya no había más problema, para después poder continuar con su trabajo. El caso de Edward fue diferente ya que cuando llego ahí estaba Susana su secretaria.

- Buenos días Susana, ¿Qué haces aquí si hoy es sábado? –Pregunto Edward extrañado ya que no le había pedido que asistiera.

- Bueno, es que como usted dijo que vendría a trabajar el día de hoy entonces pensé que me podría necesitar para ponerlo al día con los pendientes y estar aquí para lo que se le ofreciera.

- Eso es muy amable de tu parte, anda pues te espero en mi oficina en cinco minutos para que me pongas al día.

- Está bien señor – Contesto Susana y sin más Edward se dirigió a su oficina y una sonrisa se le dibujo al recordar a su ángel y el motivo por el cual él estaba trabajando en sábado, día que él pensaba que jamás trabajaría. 

Pasados los cinco minutos llego Susana y lo puso al corriente de las cosas que se perdió el día anterior además de darle a conocer el reacomodo de su agenda.

Una vez que terminaron de arreglar esos asuntos Edward mando a Susana a una diligencia en la que se iba a llevar una buena parte de la mañana, y pasada una media hora tocaron en la puerta ya que aún no había secretaria que anunciara al visitante.

- Adelante – Contesto Edward.

- Hola, buenos días hijo – Saludo Carlisle

- Ah, hola papa pasa ¿qué se te ofrece?, se me hace raro verte aquí en sábado ¿qué no acaso deberías de estar en casa con mi madre?

- Si tienes razón, pero vengo algunos sábados, lo raro es verte a ti aquí y que hayas faltado el día ayer cosa que es muy rara en ti y sin dar explicaciones, es que te paso algo, estas bien, hay algo en lo que te pueda ayudar…- Para papa, claro que estoy bien es más estoy más que bien –le dijo con una enorme sonrisa en el rostro mientras se acomodaba en el sillón negro en el que se había sentado su padre.

- Bueno y se puede saber ¿qué es lo que te paso para que estés tan… feliz?

- Me enamore papa, eso me paso, estoy enamorado de un ángel – le dijo destilando amor.

- Edward, ¿qué es lo que quieres decir con que te enamoraste de un ángel? – Carlisle escuchaba demasiado feliz a su hijo y no quería que nada malo de pasar ya que en el momento en que Edward dijo que se había enamorado recordó lo que sucedió la última vez que él dijo lo mismo y todo lo que sufrió y el cambio tan drástico que dio.

- Pues si papa Bella es como un ángel, es hermosa, tiene unos ojos de color chocolate, una tonalidad de piel hermosa, una sonrisa cálida, una luz interna que la ilumina como un aura, dos hermosos pies izquierdos que la hacen un poco torpe así es que tiende a caerse muy a menudo y a lo cual yo he sabido sacar ventaja ya que con ese pretexto yo puedo tenerla abrazada a mí por mucho más tiempo, es una excelente cocinera, se 
sonroja fácilmente, es muy cálida y tierna.

- Bueno eso es extraño nunca te había oído hablar así de nadie– Comento Carlisle.

- Es que no había conocido a mi Bella, la amo mucho y no quiero perderla, papa la verdad es que tengo mucho miedo de perderla – Confeso Edward de repente angustiado ante la idea de perderla, recordando el incidente de la mañana en la que Bella pudo haber escuchado su conversación con Tanya y pudo haberlo dejado con justificada razón al enterarse de cómo era él.

- Tranquilo hijo, ¿ella te ama como tú la amas a ella?, porque si es así no tendrías de que tener miedo y estos estarían injustificados.- Ella me ha dicho que me ama y cuando habla en sueños pronuncia mi nombre y la verdad es que se me ha vuelto una necesidad, el verla dormir solo con la finalidad de oírla decir mi nombre y verla suspirar por mí.

- Ya ves entonces no tienes nada de que tener miedo, pero creo que me gustaría conocer a ese ángel tuyo y estoy seguro de que a tu mama también le gustaría conocerla.

- Ya lo sé, pero es algo que tendríamos que hablar porque ella no sabe nada de ustedes bueno de ninguno de nosotros.

- Como es posible que ella no sepa nada, recuerda que en una relación debe de haber confianza plena y absoluta, me quiero imaginar que tienes una muy buena explicación – Dijo de manera seria Carlisle ya que si había algo que detestaba en la vida eran las mentiras.

- Este… bueno veras lo que pasa es que no se ha presentado la oportunidad, no sé cómo hacerlo somos novios desde ayer –Dijo Edward con una brillante sonrisa - Y a verdad es que fue el mejor día de mi vida.

- ¿Como que desde ayer?, ¿desde cuándo se conocen y cómo es posible que ya duerman juntos? ¿No crees que van demasiado rápido?

- Bueno veras nos conocemos desde que ella se mudó hace ya algunos meses al edificio donde estoy viviendo, nos conocimos cuando ella llego y por poco se cae en el elevador – Recordó Edward esa primera ocasión.

Esa fue la primera ocasión en la que Edward sostuvo entre sus brazos a Bella y recordaba las pocas ganas que tenia de soltarla, se veía tan frágil y delicada.

- Después me perdí en sus profundos ojos del color del chocolate y como no la conocía me aleje y no la volví a ver hasta unos días después en una fiesta que organizo Alice la novia de Jasper, ella estaba platicando con uno de los vecinos que no se le separaba y cuando nuestras miradas se cruzaron me volví a perder en la profundidad de sus ojos hasta que llego Rose – Dijo Edward recordando la extraña escena de la que él fue parte. - Al día siguiente por alguna extraña razón salí a caminar al parque y ahí me la volví a encontrar y sin saber cómo paso mis pies caminaron sin que yo les diera la orden y termine arrodillado junto a ella y yo estaba hipnotizado por la manera en la que el viento jugaba con sus cabellos que resaltaban con tonos rojizos por el sol y sus labios que me incitaban a besarlos, me acerque tanto como para darle un beso y en ese momento ella abrió los ojos, se fue corriendo y sin pensarlo la seguí hasta su departamento y 
le pedí disculpas – Continuo Edward con su relato de todo lo sucedido con su amada.

- Es muy interesante tu historia de amor, un tanto extraña para algunos, pero sin duda única – Comento Carlisle con una enorme sonrisa.

- Yo quería besarla y sentir la calidez de su boca, quería abrazarla, pero me tuve que conformar con platicar con ella porque la había espantado un poco y desde ahí comenzamos una amistad en la que pasábamos juntos los sábados y en algunas ocasiones también los domingos en el parque o en alguno de nuestros departamentos donde se nos iba el tiempo platicando. Me conto mucho de su vida, pero cuando me tocó a mí no quise decirle quien somos en realidad, sabe que trabajo aquí y lo que hago, pero es que temía que fuera como la otras chicas que solo buscan dinero – Dijo Edward quien se sentía avergonzado al recordar sus planes iniciales de utilizar a Bella para satisfacer sus necesidades en la cama pero ahora que lo 
pensaba le producía cierto asco hacia sí mismo.

- Muchas emociones desde el comienzo según puedo ver –Dijo Carlisle.

- Ni que lo digas, explote de celos ante las continuas insinuaciones de Mike uno de los vecinos que la 
frecuentaba mucho y sumado un incidente con Rose quien al parecer confundió como novia mía – Comento con humor Edward recordando los actos de ambos cuando aclararon la situación.

- Y me supongo que de ahí vino el detonante de que descubrieran lo que sentían por el otro y comenzaran lo que ahora tienen o ¿me equivoco? – Pregunto Carlisle con curiosidad.

-No te equivocas, después de eso me encontré a Alice y tuvimos una plática que me dio mucho en que pensar y le pedí a Bella que fuera mi novia y ella acepto por lo que pasamos un tipo de pre-fin de semana juntos y esa es la razón por la que ninguno de los dos fue a trabajar el día de ayer al ganarnos el sueño descansando como nunca en los brazos del otro y ella en estos momentos se encuentra trabajando yo mismo la lleve hasta su trabajo – Edward termino su gran relato.

- Bueno, una gran historia me dejas sin palabras solo séque te vez muy feliz, pero en definitiva tienes que decirle la verdad si de verdad te ama no le va a importar el dinero en lo más mínimo tienes que confiar en ella recuerda que la confianza es la base de una buena relación – Dijo Carlisle con mucha seguridad.

- Confió en ella papa, pero en quien no confió es en mí no sé qué fue lo que hice bien para que un ángel como ella se fijara en mí y temo perderla, que se dé cuenta de que no soy bueno para ella y que encuentre a alguien más y me deje – Dijo Edward con un toque de melancolía en la voz.

- Claro que si eres bueno para ella… - Rebatió Carlisle.

- Papa sabes que no es así, sabes cómo es que he venido manejando mi vida desde hace ya bastante tiempo. He estado con muchas mujeres, sabes que soy frio y calculador, ella no se merece eso papa ella de verdad es un ángel y yo no soy merecedor de su amor – Dijo Edwardque sentía que tenía que sacar todo lo que tenía guardado.

- Ahora tienes que parar tu Edward lo que dices no es así sabes que eres un buen chico, está bien que sientas que ella es especial y así debe de ser pero no por eso tienes que menospreciarte, recuerda que todos cargamos con una pasado que en ocasiones nos marca pero no por eso no tenemos derecho de ser felices en especial tu hijo,quien mejor que nosotros sabemos todo lo que has sufrido y es por eso que tratamos de entender tu comportamientoporque nosotros sabemos cómo eres realmente y tu ángelcomo le llamas se encargó de volver a sacarlo a la luz –Dijo Carlisle.

- Muchas gracias por todo lo que me dices, la verdad es que creo que eres poco objetivo por el hecho de ser tu hijo pero aun así me haces sentir mejor – Dijo Edward con agradecimiento.

- No te preocupes sabes que te mereces a alguien que te amé y te haga feliz y si es ella pues disfrútalo, pero si me gustaría conocerla para darle las gracias por regresarnos a nuestro hijo – Dijo Carlisle en medio de una sonrisa.

- Déjenme hablar con ella, estoy seguro de que a mamá le gustara conocerla también, yo te confirmo en el 
transcurso de la semana a ver si quiere y los vemos el próximo fin de semana que te parece – Ofreció Edward con gran entusiasmo.

- Me parece genial, que tal si es el domingo para recordar cómo eran nuestros domingos en familia, además de que será bueno que veas a tu madre ya tiene tiempo que no la has ido a visitar – Le regaño Carlisle a su hijo.

- Lo sé papa y lo siento, pero no tenía cara para verla sabes que mi comportamiento en las últimas fechas no ha sido muy bueno que digamos, pero ahora tengo a alguien dequien sentirme orgulloso – Dijo Edward con una gran sonrisa.

- Me alegro mucho por ti hijo, la verdad es que te ves tancambiado, tan feliz y no me gustaría arruinarte la felicidad pero si tengo que preguntar que tienes que ver con TanyaDenalí que ha estado preguntando por ti insistentemente– Comento ahora seriamente Carlisle.

- Papa ella fue un error y no puedo sacármele de encima, no entiende que no la quiero pero insiste me ha estado marcando… sabes creo que será mejor que cambie mi número y deje toda esta vida atrás, para empezar de cero con mi Bella – Dijo Edward dubitativamente.

- Haz lo que creas que es lo correcto sabes que siempre te voy a apoyar – Dijo un muy orgulloso Carlisle de su hijo que volvía a ser el joven de antaño – Bueno creo que será mejor que me retire quiero terminar unas cosas que tengo pendientes para irme con tu madre y me supongo que tútambién querrás salir pronto para ir con tu Bella – Dijo lo último con una gran sonrisa ya que de cierta manera él se veía en su hijo por todo lo que le conto es como si de cierta manera él le contara como él sentía con Esme su 
esposa.

- Tienes toda la razón del mundo, muchas gracias papá y mándale muchos saludos y besos de mi parte a mamá –Dijo Edward mientras se ponía de pie y Carlisle emprendía el camino de salida de la oficina de su hijo y en ese momento recordó algo.

- Está bien yo se los hare llegar, pero espero que no se le ocurra venir para que se los des tu personalmente… ha y espero que se estén cuidando – Dijo Carlisle con un sonrisita de complicidad.

- ¿Cuidando de que o porque? – Pregunto Edward un poco nervioso, ¿es que de verdad se notaba que ya había estado con su ángel?

- Sabes a lo que me refiero, no creo que a tu madre le agrade tener nietos antes de que estés casado y se le 
ocurra preparar una boda por lo alto y lo sabes – Le dijo Carlisle con un toque de humor en la voz.

- Papá, aún no he hablado de casarme con ella creo que eso es ir demasiado de prisa – Sra. Bella Cullen esposa del Sr. Edward Cullen me gusta cómo suena me pregunto si… pensó Edward divagando por un momento de lo que le decía su padre.

- Yo solo digo que se cuiden, un hijo es algo serio y no se tiene que tomar a la ligera – Dijo Carlisle hablando más serio.

- Pero… - Edward no pudo continuar con lo que estaba por decir cuando su padre lo interrumpió de nuevo.

- Crees que no me daría cuenta de que ya han estado juntos, no te preocupes eso no me molesta solo me 
gustaría saber que se están cuidando – Insistió Carlisle.- La verdad es que no hemos hablado de eso y pues de que sirve que te mienta… si hemos hecho el amor y la verdad es que no nos hemos cuidado, cuando estoy con ella pierdo la cabeza se me olvida todo y jamás me paso por la cabeza el asunto de la protección la verdad es que no se si ella se esté cuidando – Digo porque tendría que estar tomando anticonceptivos si nunca antes había estado con un hombre y eso a mí me consta pensó para sus adentros Edward.

- Eso no es responsabilidad de Bella exclusivamente y los sabes – Le riño Carlisle.

- Lo sé y no le echo la culpa, a mí se me olvido solo decía que no sé si es que ella toma pastillas anticonceptivas –Argumento rápidamente Edward.

- Bueno eso es algo que tienes que hablar con ella –Reafirmo Carlisle.

- Lo sé papa y lo hare – Dijo Edward con una enorme sonrisa.

- Está bien ahora si me voy - Y sin más Carlisle salió.Edward regresaba a su escritorio a trabajar pero su mente no estaba ahí, y si ella no se estaba cuidando y si estaba embazada, ¿ella aceptaría casarse? Pensó, ya tendría tiempo para hablar después de ese tema con ella, comenzó a tratar de trabajar pero no podía.

- Ya concéntrate en trabajar, después la veras – Se dijo así mismo – Sabes que si no acabas no te podrás ir y no la veras – Se volvió a decir.- Pero necesito verla o de mínimo escuchar su voz – Se contestó a sí mismo. Otra vez escuchando voces y lo peor de todo ¡contestándole! De plano que esa chica lo traía loco.

- Bueno entonces háblale, pero con la condición de que una vez terminada la llamada te concentraras en tu trabajo – Negoció la voz que desde ese momento denomino como su conciencia.

- Está bien me agrada, quiero escuchar a mi ángel – DijoEdward con una gran sonrisa de victoria sí que sabía hacer negocios y marco su número.

- Diga – Pregunto una distraída Bella que trataba de poner atención a su trabajo.

- Hola amor te hablo para decir que extraño mucho y que te amo – Dijo Edward con voz dulce.

- Edward – Contesto Bella con una sonrisita enorme en elrostro – Yo también te extraño.

- ¿Estás muy ocupada? Si quieres te puedo llamar después – Comento Edward al escuchar un tecleo rápido, pero pedía a gritos que no le colgara porque tenía un trato consigo mismo.

- No – Dijo Bella sin pensarlo – Solo estaba checando una cosita rápido, pero si tu estas ocupado podemos hablar después.

- No te preocupes por eso amor – Dijo Edward restándole importancia.- Bueno y a todo esto ¿se puede saber cuál es el motivo de tu llamada? – Pregunto Bella.

- ¿Creo que ya te lo dije no? te llame porque te extraño y te amo, además de que quería oír tu dulce voz – Dijo Edward con una voz que no reconocía como suya.

- Qué lindo, la verdad es que yo también te extraño, llámame loca pero no me puedo concentrar te extraño 
mucho y solo pienso en ti – Dijo Bella mientras hacia un puchero que Edward no pudo ver.

- Me gusta que estés loca y lo mejor es que es por mí – DijoEdward en medio de una pequeña carcajada.

- Eres un engreído – Dijo Bella fingiendo enojo.

- Mi amor que no vez que entonces yo también estoy loco porque tampoco me puedo concentrar te extraño mucho, parezco un adolescente de nuevo con las hormonas revolucionadas que lo único que tiene en la cabeza es a su hermosa novia.

- Que gracioso yo en tu lugar le diría a tu novia que no te entretenga mucho, porque necesitas trabajar – Dijo Bella siguiéndole la broma.

- Mmm está bien se lo diré, bueno te dejo para que trabajes y salgas pronto para vernos antes porque me muero por verte te mando muchos besos – Dijo Edward aferrándose al móvil.

- Está bien, yo también te mando muchos besos, pero me vas a volver a marcar ¿verdad? – Pregunto Bella sin pensarlo.

- Claro que si mi amor las veces que quieras – Dijo como todo un caballero que tenía que cumplir su promesa y su deseo por cumplir todo lo que le pidiera su ángel.

- Está bien nos vemos más tarde, cuídate mucho y te amo – Dijo espontáneamente.

- Yo también te amo, nos vemos al rato besos – Dijo Edwardmuy feliz y aunque no quería tuvo que colgar. 

Después el tiempo se le paso volando ya que estaba sumergido en su trabajo y cuando se dio cuenta ya casi era hora de salir así que sin más decidió marcarle de nuevo a su ángel y no tuvo que esperar a que diera más de dos toques cuando le contesto.

- ¿Edward? – le dijo muy feliz de que le marcara además de que ya iba a salir y él no le había vuelto a marcar.

- Hola mi amor, disculpa pero es que me perdí en unos papeles, pero ya estoy listo ¿ya casi sales? – Pregunto Edward mientras acomodaba algunos papeles.

- Si, ya casi salgo y no te preocupes si tienes que trabajar yo lo entiendo – Dijo Bella inmediatamente.

- No te preocupes amor ya te dije que ya estaba listo así es que si quieres ya paso por ti.

- Mmm, ¿estás seguro que ya no tienes trabajo? – Bella escucho un bufido por respuesta – Está bien ya casi estoy lista – Se rindió Bella.

- Entonces ya salgo para allá tengo muchas ganas de darte un beso.

- Yo también te extraño, nos vemos en un rato, te mando un beso.

- Nos vemos amor, pero además me tienes que dar otro beso en persona – Dijo Edward en medio de una sonrisa coqueta.

- Está bien – Dijo Bella antes de colgar. 

No tardó mucho en que Bella terminara de arreglar sus pendientes y se dispuso a salir a esperar a Edward; que por otro lado cuando se cortó la llamada termino de apagar su computadora, guardo sus papeles y salió de su oficina.

- Ya me voy Susana tu deberías de hacer lo mismo y nos vemos el lunes, ¡que descanses! – Dijo un radiante Edward.

- Igualmente señor Cullen y gracias – Dijo Susana contenta de ver a su jefe tan feliz como nunca lo había visto. 

Edward sin demoras más salió y se dirigió a su vehículo manejando lo más rápido que las calles le permitían y en un tiempo record llego al lugar en el que trabaja su ángel que ya lo estaba esperando en la entrada del 
edificio.

Bella se subió al carro sin dudarlo ya que de verdad lo extrañaba y lo único que quería era verlo y tocarlo, ese mismo impulso hizo que apenas estuviera dentro se abalanzara sobre él y comenzara a besarlo con amor y dulzura, cuando se dio cuenta de lo que había hecho se separó un poco de él y agacho la mirada totalmente sonrojada.

- Yo también te extrañe mucho mi amor – Dijo Edward mientras ponía un dedo debajo de su barbilla esperando que levantara su mirada.

- Lo siento me deje llevar, yo no soy así – Dijo Bella con voz tímida y a él lo vio con una sonrisa radiante en el los labios.

- Mi amor me encantas cuando te dejas llevar, te amo mucho. Pero vámonos que te parece si vamos a comer a algún lado – Ofreció aquel apuesto hombre. 

- Qué te parece si mejor preparo algo de comer – Ofreció la castaña en su lugar.

- Bella quiero llevarte a comer a algún sitio, no hemos salido últimamente tu y yo, además de que hay un lugar cerca de aquí que acaba de abrir qué te parece y será nuestra primera cita - Dijo Edward pensando en que tal vez ella conociera el lugar o hubiera oído hablar de él.

Ya era hora de que conociera quien era Edward Cullen y su familia ante la sociedad, pero sobre todas las cosas quería compartir tiempo con ella y con nadie más.






jueves, 26 de junio de 2014

El chico del departamento 512 * Capítulo 10


Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.

Summary: Fue en una tarde lluviosa en que con la llegada de ella se conocieron, no solo llegando a un nuevo departamento sino también a la vida de alguien más y a partir de ese momento sus vidas se entrelazaron sin pensarlo. Iluminando sus vidas al dar una vuelta de 180°; hasta donde los llevara esta relación que comenzaron sin saber exactamente el cómo comenzó.




EL CHICO DEL DEPARTAMENTO 512 * CAPÍTULO 10
by: AnaLau


Cap.10 Una cena acompañada de un interrogatorio.

Mientras que Edward y Bella descansaban plácidamente en la habitación de ella, en la empresa de Edward se libraba una batalla campal. 

Susana vs la rubia despampanante y voluptuosa de nombre Tanya, ya que esta insistía en hablar con Edward diciendo que era muy importante. 

- Señorita ya le dije que el señor Edward no se encuentra en el edificio, se reportó enfermo esta mañana y no sabría decirle cuando regresa – Dijo Susana de manera convincente, ya que ella conocía perfectamente a las mujeres como ella. 

- Huy mi Eddy esta enfermito – Dijo la rubia de manera empalagosa – Entonces necesito que me dé su dirección de inmediato. 

- Lo siento señorita pero yo no cuento con esa información, esa es información clasificada, ¿Usted acaso cree que el señor Cullen me la confiaría? 

- Ya sé que tú no eres nadie en esta empresa – Dijo la rubia con desdén – Entonces dime quien me puede dar esa información. 

- Bueno… esa información solo la conoce su padre, pero él tuvo que salir en el vuelo de esta mañana con rumbo a Londres y regresa hasta el próximo jueves – Improviso de repente Susana. 

- Está bien cuando venga mi Eddy dile que me hable y gracias por nada – Dijo Tanya haciendo una mueca de desprecio y salió. 

No es posible que no me haya buscado aun, de seguro esta con una de sus nuevas conquistas pero yo me encargare de espantarle a la nueva zorrita que este tras de él, pero para eso necesito saber dónde vive. Y con ese pensamiento Tanyase alejó del edificio.

Era un poco tarde cuando Edward despertó y busco a tientas su celular ya que no quería despertar a su ángel que aun dormía plácidamente a su lado, cuando lo encontró se dio cuenta de que tenía unas diez llamadas perdidas y unos cuantos mensajes de Tanya. 

"Mi querido Eddy, donde te has metido me has dejado muy solita, me entere de que estabas enfermito, dime donde estas Eddy y yo iré a cuidarte" 

No les dio importancia borro los registros y se dio cuenta de que tenía dos mensajes más uno de Alice: "Está bien, sabes que no se libraran de mi así es que nos vemos a las 7:30 pm en mi departamento". 

Y un último mensaje de Susana: "Disculpe por molestarlo, pero la loca de la señorita Tanya ha venido a buscarlo e insiste en querer verlo incluso me pidió su dirección, pero no se la di, espero no haberme equivocado, ya que me dijo que no estaría para nadie el día de hoy". 

Se fijó en la hora y vio que eran casi las 6 de la tarde por lo que su ángel podría dormir un poco más, se acomodó de nuevo junto a ella viéndola dormir pero no pudo contener sus ganas y comenzó a acariciar su cabello. 

- Mmm, Edward – Dijo en un murmullo Bella y Edward pensando que la había despertado retiro su mano un poco apenado, pero ella se giró y pasó uno de sus brazos por la cintura de él – Edward te amo –Volvió a decir en un susurro con los ojos cerrados, entonces entendió, Bella hablaba dormida. 

- Yo también te amo – Le dijo Edward en un susurro. 

- Te amo mucho… soy muy feliz – Dijo de nuevo dormida. - Oh mi dulce Bella me haces tan feliz al saber que protagonizo tus sueños – Dijo Edward feliz tanto que sentía que el corazón se le salía del pecho – Tú has hecho que vuelva a sentir, que vuelva a amar, has revivido este corazón que pensé estaba muerto y seco. Eres mi vida, te amo por sobre todas las cosas te he entregado mi corazón puedes hacer lo que quieras con el – Dijo Edward mientras besaba su cabello y Bella sonreía. 

Cuando ya era hora de que se levantaran y arreglaran a Edward se le ocurrió una idea loca. 

Se levantó con mucho cuidado deshaciendo el abrazo de Bella y colocándole una almohada, se medió vistió lo más rápido que pudo, pero cuando se estaba poniendo la camisa se dio cuenta de que le faltaban casi todos los botones. 

Hay mi dulce Bella cómo es posible que piense que no es sensual, si toda ella me vuelve loco y cuando se deja llevar es tan provocativa y ayer ¡Oh mi dios casi me destroza la camisa! pensó Edward con una pícara sonrisa al recordar como Bella desesperada ayer le quito la camisa a jalones. 

Una vez que se encontró decentemente vestido se fue hacia la puerta, se asomó con cuidado ya que no quería encontrarse con nadie en especial con Alice, corrió hacia su departamento y salió en tiempo record ya que en menos de 5 minutos estaba de nuevo con Bella y dándole un tierno beso en los labios la despertó. 

- Mi amor, ya es hora de levantarse, anda se nos va a hacer tarde – Dijo dulcemente Edward. 

- No, cinco minutitos más – Dijo aun dormida Bella. 

- Anda amor se nos hace tarde y Alice nos va a venir a buscar y nos va a sacar a rastras tal y como y estamos y no quieres que nos encuentren aquí desnudos ¿Verdad? – Le susurró al oído.

- ¡Alice! No, no, anda que se nos hace tarde y solo yo te puedo ver desnudo – Dijo saltando de la cama y parándose de golpe y fue cuando lo observo bien – ¡Oye tú ya te vestiste! – le reclamo Bella 

- Tenía que salir no quieres que Alice me vea con la camisa rota verdad, te imaginas lo que va a pensar – Dijo pícaramente mientras le señalaba los botones faltantes haciendo que Bella se pusiera colorada. 

- Lo siento no fue mi intensión arruinarte la ropa, no sé qué fue lo que me paso, te prometo comprante una camisa nueva – Dijo Bella apresuradamente sonrojándose aún más. 

- Se nos hace tarde que te parece si nos damos una ducha rápida, ya vengo preparado – Dijo Edward mientras señalaba la ropa que dejo en una silla que estaba en la habitación. 

- Me gusta la idea ¿Quién entra primero tú o yo? 

- Tengo una mejor idea, porque no entramos los dos juntos – Decía Edward mientras jalaba a Bella hacia el baño. 

Una vez dentro abrió las llaves del agua y cuando obtuvo la temperatura adecuada, Edward se despojó de su ropa y se volteó a ver a Bella que tenía la mirada como la de un niño que ve el juguete con el que ha soñado. 

Cuando se dio cuenta de que Edward la observaba toda ella se puso roja, él le dedico una sonrisa torcida y se acercó a ella. 

- Ven mi amor se nos hace tarde – Dijo Edward y le quito la sabana que era lo único que llevaba puesto. 

Ahora fue el turno de él para quedarse viendo de la misma manera a su ángel. 

Con ternura la jalo hasta que ambos estuvieron bajo el chorro de agua y disfrutaron de la calidez del agua, se enjabonaron mutuamente cuidando el uno del otro hasta que se les acabo el agua y tuvieron que salir Edward salió primero y cogió una gran toalla y la envolvió con ella mientras la abrazaba. 

- Te amo, eres tan hermosa – Le susurró Edward al oído haciendo que Bella se estremeciera. 

- Yo también te amo, pero será mejor que nos apuremos antes de que Alice venga hacia aquí – Ambos salieron del baño y se dispusieron a arreglarse. 

Edward termino primero debido a que Bella no sabía que ponerse, arreglo la cama y salió hacia la sala con la finalidad de darle un poco de privacidad. 

Una vez en la sala se dirigió hacia la cocina en busca de un vaso de agua y cuando se lo termino observo los platos sucios de la mañana y recordó que había quedado en que le iba a ayudar a lavarlos, se arremango las mangas de la camisa y se puso a lavar los platos. 

Cuando se estaba secando las manos al terminar escucho pasos a su espalda por lo que se giró y se quedó paralizado al ver a Bella con unos vaqueros sencillos que se le ajustaban perfectamente a sus piernas y una blusa lisa de color azul eléctrico que hacía que su piel se viera aún más cremosa y suave, tenía un maquillaje sencillo ya que ella no lo necesitaba, el cabello le caía libremente por la espalda. 

- Este… no tenías que dedicarte a limpiar el departamento pero gracias – Se acercó a él dándole un tierno beso – Vamos se nos hace tarde. 

- Estas tan hermosa y aún estamos a tiempo ya que Alice organizo la cena en su departamento. 

- ¡Oh no!, eso es demasiada privacidad que hará que pueda preguntar libremente – Dijo espantada Bella imaginándose como la acorralaría Alice hasta que le dijera todo lo que quisiera. 

- No te preocupes. No me había dado cuenta de que por eso no había hecho un gran alboroto, pero nos limitaremos a decirles que estamos juntos y fin de la historia sin más detalles – dijo Edward contundentemente. 

Salieron del departamento tomados de las manos y al llegar a la puerta como todo un caballero Edward se adelantó para abrirla y darle paso a Bella. 

Apenas salir Bella se detuvo al observar a Mike que la esperaba donde siempre, pero al verla se acercó mientras saludaba a Bella muy efusivamente. 

- Hola Bella, hoy estas más hermosa que de costumbre, lista para irnos a… - Dijo Maike quien se quedó callado cuando se dio cuenta de que Edward terminaba de salir del departamento de Bella y la tomaba de la mano. 

- Hmm… este Mike lo siento… - Comenzaba a decir Bella cuando Edward la tomo de la cintura jalándolo hacia él. 

- Claro que esta lista, pero no para irse contigo – Dijo Edward apretando los dientes. 

- Oye no estoy hablando contigo Cullen y para tu información Bella y yo tenemos una cita así que lo siento. 

- Amor por favor déjame arreglarlo si, dame cinco minutos – Le suplico Bella en un susurro para evitar que Edward golpeara a Mike. 

- Está bien amor, te doy dos minutos además creo que deje mis llaves en el apartamento, me prestas las tuyas – Dijo Edward subiendo el tono de voz con doble intensión dejando en claro que Bella era suya y lo reafirmo con un beso para nada casto que hizo que Bella se sonrojara. 

- Toma, no tardes o Alice nos va a matar – Dijo Bella ansiosa. 

Edward tomo las llaves y para sombro de Mike se metió de nuevo al departamento de Bella con toda la confianza del mundo, que en cuanto entro se pegó a la puerta para poder escuchar lo que decían. 

- Mike lo siento mucho la verdad es que olvide que habíamos quedado y pues Alice quiere que la vayamos a ver y ya sabes cómo es ella y más cuando no se sale con la suya – Dijo Bella esperando que su pretexto le sirviera. 

- Ok, ya será para la próxima, pero dime que es que ¿Ahora eres la nueva conquista de Cullen? – Cuestiono Mike. 

- Es Edward y eso no es algo de tu incumbencia – Dijo un poco molesta Bella. 

- Solo te digo una cosa; ándate con cuidado con él, yo la verdad no sé qué le ven las mujeres que siempre lo buscan, tal vez sea el dinero no lo sé, pero si te digo que él no es de una sola mujer y espero que no te lastime ya que no tardara en cambiarte por la nueva modelo que se le aparezca enfrente – Dijo Mike. 

- Mira Mike, yo no sé cómo es que estas tan seguro de que tiene tantas conquistas si casi nunca está aquí, además yo no soy ninguna interesada entendiste y para terminar ya te dije que esto no es de tu incumbencia y si estoy saliendo con Edward es porque yo así lo quiero ¿Entendiste?, tú no tienes derecho a decirme con quien puedo salir y con quien no, ¿Estamos? – Dijo una muy furiosa Bella. 

- Yo en ningún momento dije que tú fueras una interesada, sé que las mujeres con las que normalmente sale son unas interesadas porque se les nota, ninguna pierde la oportunidad de salir con él y aparecer en las diferentes revistas en las que se observa que él se deja querer por esas mujeres hasta que se aburre y busca a otra, solo te estoy diciendo que te cuides – Dijo de manera conciliadora Mike. 

Él estaba seguro que Edward la dejaría pronto y tenía que aprovechar esa oportunidad para poder consolarla. Por otro lado Edward estaba que echaba chispas por los ojos, pero desgraciadamente Mike no había dicho muchas mentiras ya que lo de las mujeres era cierto. 

Edward las utilizaba hasta que se aburría de ellas y las cambiaba como si fueran cualquier cosa, pero él no lastimaría a Bella, él de verdad la amaba. 

- Ya, pero te lo vuelvo a decir que yo no necesito que me cuides ya estoy demasiado grandecita como para saber lo que estoy haciendo, además Edward me ama y no quiero que vuelvas a insinuar nada sobre él, ahora si no te importa tengo que ver a Alice – Dijo Bella defendiendo como una fiera a su amor. 

Ese acto lleno de orgullo a Edward al saber que su ángel lo cuidaba, pero al mismo tiempo se sintió poco merecedor de su amor pero ella lo amaba y no tenía miedo de gritarlo a los cuatro vientos. 

- ¡Las encontré amor! – Exclamo muy feliz Edward – No me lo vas a creer pero fueron a dar debajo de la cama. 

- Está bien nos podemos ir – Dijo aun un poco molesta Bella. 

- No te enojes mi amor, además yo sé cómo quitarte ese mal humor – Dijo Edward mientras que con la mirada le decía a Mike que desapareciera y se volvió a besar a Bella haciendo que perdiera hasta el hilo de sus pensamientos y de que estaban en el pasillo. 

- Oigan chicos ya tuvieron todo el día, además aquí todos los pueden ver – Dijo muy feliz Alice, haciendo que la pareja se separa de golpe y Mike se fuera furioso al saber que llevaban todo el día juntos encerrados en el departamento de Bella por el tono en el que hablo Alice. 

- Hola Alice, disculpa – Dijo Bella un tanto sonrojada. - No hay por qué pedir disculpas solo somos un par de enamorados, ¿Verdad pequeña Alice? – le dijo muy feliz y orgulloso Edward. 

- Claro Ed, pero hay que pasar porque no me desgaste cocinando para que se quede. 

- Tú cocinando Alice no me hagas reír, y si es cierto prefiero pasar de tu comida, no te ofendas – Dijo Edward en broma. 

- Vale, está bien lo compre y lo demás lo preparo Emmy, pero me costó convencerlo y eso cuenta – Dijo enseñándole la lengua a Edward y sin más pasaron al departamento de Alice. 

- Hola chicos ¿Cómo están? – Pregunto un muy feliz Emmett 

– Bueno que pregunta más tonta la mía, ya veo que están más que bien, Ed que gusto de volver a verte, Bells estas hermosa como siempre mi niña – Les dijo a cada uno mientras los abrazaba. 

- Muchas gracias Emmett – Dijeron ambos y pasaron a la sala cuando el timbre sonó y Emmett se paró y fue corriendo de inmediato hacia la puerta como un niño que va a abrir sus regalos de navidad. 

- ¿Quién es? no sabía que íbamos a estar acompañados – Pregunto Edward 

- Hola – dijeron los gemelos Hale mientras pasaban a reunirse con los demás. 

- Hola Edward, que bueno es verte, pero te vez un poco raro, ¿Que no fuiste a trabajar hoy? Estas como que muy relajado – Dijo en forma de saludo Jasper – Hola Bella que bueno volver a verte, hola Alice se puede saber de qué se trata todo esto – Fue diciendo Jasper a modo de saludo a los demás. 

- Hola a todos – Dijo Rosalie aunque se veía más feliz de lo normal 

- Hola chicos pasen siéntense o acaso ¿Ya quieren cenar? – Pregunto Alice.

- La verdad es que me gustaría cenar primero – Dijo Rose

- Está bien entonces creo que pasaremos al comedor – Dijo muy feliz Alice que iba tomada de la mano de Jasper. 

Lo que a nadie paso desapercibido fue que de la misma manera iban Edward y Bella, pero nadie dijo nada ya que el interrogatorio vendría después ya que nadie quería arruinar la cena y de eso todos estaban consientes. 

Una vez que terminaron de cenar y agradeciendo la comida que estaba muy rica, Emmett se levantó y hablo. 

- Bueno es hora de que comience la parte interesante de esta pequeña reunión, solo quiero darles la noticia más feliz que he dado nunca y es que soy el hombre más feliz de la tierra, porque por fin mi querida Rose acepto darme una oportunidad y le prometo aquí con todos ustedes como testigos que pondré todo de mi parte para que esté a gusto a mi lado y me ame como yo la amo a ella. 

- Oh mi Emmy yo también te amo, y lo que dijiste fue muy dulce de tu parte – Contesto Rose con voz melosa, ¿De cuándo acá Rose era tan romántica? 

- Bueno, bueno como que aquí hay mucha miel, Em solo te puedo pedir que cuides mucho de mi hermana, y estoy de acuerdo en todo lo que has dicho menos e una cosa, hay algo que no apruebo – Dijo Jasper un poco serio. 

- Oye tú no tienes derecho a decir que apruebas o que no entendiste, porque yo nunca te he discutido que salgas con la pequeña bola de energía ¿Verdad? – Dijo Rose con la voz seria y osca de siempre. 

- Rose, me dejas terminar si gracias, bueno como tú dices mi hermosa bolita de energía me hace sentirme el hombre más feliz del mundo y eso es lo que no estaba de acuerdo. 

- Bueno pero creo que se olvidan de mi – Dijo Edward dejando a todos un tanto extrañados ya que en cuanto se ponían medio melosos él se molestaba y se iba debido a que no tenía como hablar con ellos de los mismos temas del amor y no solo de pasión desmedida. 

– Si ustedes son los hombres más felices del mundo, entonces yo soy el hombre más feliz del universo entero, no hay nadie más feliz que yo en estos momentos – Dijo Edward dejando a todos asombrados, mientras que tomaba de la mano a Bella. 

- ¿Edward? – Preguntaron al unisonó Jasper y Emmett – No lo puedo creer por dios dinos quien eres y que le hiciste a Edward. 

- Miren dejen de decir estupideces soy yo, lo que pasa es que soy tan feliz por estar aquí al lado de esta adorable señorita – Dijo Edward señalando a Bella que en aquel momento se puso más que colorada – Que me ha venido a cambiar mi vida. 

- Ok, bueno que les parece si pasamos a la sala para estar más cómodos – Dijo Alice, ya que era hora de que comenzara el interrogatorio – Pero antes chicas que les parece si me ayudan a levantar la mesa. 

- Está bien Alice – Dijo Rose sabiendo que lo que en realidad quería Alice era hacer unas cuantas preguntas aptas solo para chicas. 

- Está bien Alice – Dijo Bella teniendo un poco de miedo por el hecho de estar lejos de Edward y que comenzaran las preguntas, pero tenía que ayudar a recoger. 

- Bueno chicos que les parece si mientras acondicionamos la sala con unas mantas y tal vez una película – Ofreció Emmett. 

- Está bien Em – Dijo Jasper. 

- Me parece una buena idea pero no creo que me pueda quedar a ver la película – Dijo Edward mientras se dirigían hacia la sala cargando las mantas consciente de que mañana se tenía que levantar temprano. 

- Hay, Ed mañana es sábado y puedes tener toda la noche con Bella – Dijo de manera sugestiva Emmett.

Afortunadamente las chicas ya estaban en la cocina en su propio interrogatorio porque si no Bella se hubiera puesto más roja de lo que alguna vez haya estado y Rose le hubiera dado un buen regaño a Emmett. 

- Emmett por favor, mañana tengo que madrugar y Bella también y antes de que me interrumpas – Dijo levantando un dedo ya que Emmett iba a hacer otro de sus comentarios – Como hoy no fuimos a trabajar conseguimos cambiar nuestros días de trabajo para mañana. 

- Ok eso significa que el día de hoy te la pasaste demasiado bien – Dijo en medio de una sonrisita. 

- Emmett – Dijeron Edward y Jasper al mismo tiempo – Recuerda que estás hablando de una dama también. 

- Ok en eso tiene toda la razón y Bella de verdad es toda una dama, pero ahora viene la parte fea – Dijo Emmett poniéndose de repente serio, ¡Por dios Emmett serio! – Solo te advierto Edward que quiero mucho a Bella, como a una hermana más y sé que Alice también la quiere mucho y si la lastimas ya sea de forma voluntaria o involuntaria no te la vas a acabar, así es que asegúrate de que la harás feliz y de nunca hacer que derrame ni una sola lagrima por culpa tuya, me entendiste – Dijo muy serio Emmett. 

- Calma Emmett, yo de verdad quiero a Bella y no pienso jugar con ella, además no tienes de que preocuparte Alice ya me amenazo también – dijo Edward levantando las manos en un gesto defensivo. 

- Bueno pues espero que eso sea suficiente, ya que sabes que de verdad no quieres ver enojada a la pequeña duende – Dijo ahora entre serio y divertido. 

- Bueno veo que quieres mucho a Bella y yo espero que de igual manera cuides de mi hermana porque encima de que te las veras conmigo tal y como me dijiste a mi cuando comencé a salir con Alice, te las veras con la misma Rosalie ya que sabes que ella misma se puede defender muy bien – Dijo Jasper. 

- Lo sé Jaz, Bella es una hermanita más, en cuanto a Rose tú crees que yo de verdad voy a desaprovechar la oportunidad que me dio. Sabes que estoy tras de ella desde hace mucho tiempo y mira que me costó convencerla – Dijo de nuevo bromista Emmett – Tu hermana sí que es una chica difícil y creo que eso es lo que más me gusta de ella. 

- Bueno Em lo tuyo sí que es masoquismo puro – Se burló Edward y Jaz lo acompaño ya que sabía perfectamente que su hermana tenía un carácter muy fuerte y explosivo. 

- Pero créanme que vale la pena con tal de estar con ella, es tan única, tan domínate, no se… tan Rose - Dijo un tanto embelesado Emmett. 

- Ok, ya lo entendimos estás enamorado hasta los huesos – Dijo Jasper. 

Antes de que pudieran continuar apareció Bella casi corriendo, escapando seguramente de Alice. 

- Bella, amor ¿Estas bien? – Pregunto un poco preocupado Edward por la manera en la que apareció. 

- Si estoy bien – Dijo Bella, pensando en cómo se había salvado de estar un minuto más con las chicas principalmente con Alice. 

Después de haber visto cómo interrogaba a Rose, preguntándole de todo desde por qué y cómo decidió salir con Emmett, desde cuando le gustaba y porque lo hacía sufrir y lo que más la espanto fue cuando le pregunto que si ya habían estado juntos y ahí aprovecho cuando con una sonrisita picara le contesto que tal vez y dando a entender de que era hora de interrogar a Bella pero cuando se dieron cuenta ella ya había 
emprendido plan fuga, pero la tranquilidad le duro poco ya que en cuanto estuvo entre los brazos de Edward las chicas aparecieron con una sonrisa un poco malévola en su rostro. 

- Bella trate de hacer esto por las buenas, pero no quisiste así es que ahora te atienes a las consecuencias - Dijo Alice viendo directamente a Bella. 

- No sé de qué me estás hablando – Dijo Bella de la manera más inocente que pudo. 

- Bueno comencemos – Dijo Alice con una gran sonrisa – Bueno creo que es obvio que están juntos, y ya son novios ¿Verdad? 

- Si Alice somos novios y no tenemos por qué ocultarlo – Contesto Edward. 

- Está bien, ¿Desde cuándo están saliendo juntos? – Pregunto Alice 

- Bueno oficialmente comenzamos a salir hoy – Dijo Edward. 

- ¿Cómo que oficialmente? 

- Bueno este… veras ya nos veíamos desde antes los fines de semana cuando no estaba contigo – Dijo Bella, ya que no quería mencionar el escándalo cuando Edward vio que saldría con Mike. 

- Ya tenían tiempo saliendo y nunca me lo dijiste, se supone que somos amigas – Dijo Alice haciéndose la víctima. 

- No Alice las cosas no son así, Edward y yo solo pasábamos el tiempo platicando o caminando en el parque, solo como amigos, no fue hasta hoy que comenzamos formalmente como ya te dijo Edward – Dijo Bella y eso pareció relajar un poco a Alice, pero de repente se acordó de algo. 

- Estas segura de que no me estas mintiendo Bella, porque esta mañana vi salir a Edward de tu departamento y tenía una sonrisita demasiado feliz en el rostro y cuando lo descubrí se puso muy nervioso y solo trataba de huir. 

- Ese bueno… - Bella no sabía que decir, además de que Emmett comenzaba a no poder aguantar la risa. 

- Emmett cállate – Dijo Edward – Somos novios desde hace unas horas, pero estamos juntos desde ayer en la tarde, contenta – Dijo Edward un poco más ansioso porque se terminara el interrogatorio. 

- Ah, entonces por eso les gano el sueño y no fueron a trabajar ¿Cierto? – Dijo Alice divertida. 

- Basta Alice ya te dije lo que querías saber Bella y yo estamos juntos y fin de la discusión o mejor dicho 
interrogatorio – Dijo Edward ya que no quería ver como su ángel se ponía roja y muy nerviosa. 

- Edward cálmate, mira Alice creo que esas no son cosas de las que debamos de estar hablando así es que me gustaría pedirte que las dejáramos para luego – Dijo Bella sabiendo que no se podía escabullir de Alice. 

– Bueno me la pase muy bien, muchas felicidades Em, Rosalie – Dijo Bella mientras les asentía – Pero creo que es hora de que nos retiremos ya que mañana tenemos que madrugar, espero que se la sigan pasando bien – Dijo Bella mientras tomaba la mano de Edward. 

- Ok Bells no te preocupes nos vemos después, es más que te parece si la próxima semana vamos de compras hace mucho que no salimos a un día de compras – Dijo muy radiante Alice dejando en claro de que la dejaba ir con la condición de que pasaran el próximo fin de semana juntas. 

- Está bien Alice, de todas maneras recuerda de que hablamos durante la semana ya que dudo que me pueda escapar de ti. 

- ¡Yupi! Qué bien, y es bueno saber que nos seguiremos viendo en la semana. - Ok bueno ahora si nos vamos, chicos que tengan una linda velada – Dijo Edward poniéndose de pie y tomando la mano de Bella. 

- Hasta luego chicos nos vemos, oigan que les parece la idea de hacer un día de campo este domingo en el parque que está aquí cerca – Dijo Emmett. 

- Si un día de campo y ustedes no se preocupen que yo me encargo de eso mañana – Dijo Alice dando brinquitos de felicidad. 

- Entonces, ¿A qué hora nos vemos? – Pregunto Bella 

- Nos vemos aquí a las 11 que les parece – Dijo Alice 

- Ok, bien – fueron las respuestas de los demás. Bella y Edward salieron del departamento hacia el de ella. 

- No es necesario que me acompañes, no creo que me pase nada de aquí a la puerta que está a menos de 3 metros – Dijo Bella 

- Amor no creerás que no te voy a dejar en la puerta sana y salva, ya que soy consciente de que necesitamos descansar después de haber salido vivos de ahí dentro – Dijo Edward mientras señalaba la puerta por la que acaban de salir. 

- En eso tienes razón, pero si mañana tenemos que trabajar de verdad tenemos que dormir – Dijo mientras abría su puerta. 

- Está bien amor, que descanses y que sueñes conmigo que yo soñare contigo – Dijo cuándo la jalaba para darle un beso en los labios. 

- Buenas noches amor y claro que voy a soñar contigo – Dijo Bella mientras le daba un beso tierno e inocente en la mejilla y después se metió a su departamento dejando a Edward parado con una sonrisa en los labios pensando en lo dulce que era su Bella y se encamino a su departamento. Una vez dentro se fue directo a su habitación y levanto la ropa que pasó a tirar en la mañana cuando entro corriendo a su departamento por un poco de ropa, se puso cómodo para dormir es decir unos finos pantalones y el pecho desnudo.





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