Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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viernes, 26 de septiembre de 2014

El chico del departamento 512 * Capítulo 17

Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.

Sumary: Fue en una tarde lluviosa en que con la llegada de ella se conocieron, no solo llegando a un nuevo departamento sino también a la vida de alguien más y a partir de ese momento sus vidas se entrelazaron sin pensarlo. Iluminando sus vidas al dar una vuelta de 180°; hasta donde los llevara esta relación que comenzaron sin saber exactamente el cómo comenzó.





EL CHICO DEL DEPARTAMENTO 512 * CAPÍTULO 16
by: Ana Lau


Cap. 17 El Adiós

Bella se removía inquieta en su cama, rodó sobre ella con la esperanza de encontrarse con el firme pecho de Edward pero no lo encontró, se levantó de la cama y fue en su búsqueda paso a la cocina y lo que vio la dejo paralizada.

Ahí estaba Edward con ese porte tan imponente, pero no estaba solo estaba acompañado de Tanya y se disponían a sentarse en la mesa que estaba preparada claramente que era solo para dos, con velas y música romántica.

- Amor que bueno que por fin te cansaste de esa niña tonta, no sabes cuánto me alegra – Dijo Tanya mientras le daba una uva en su boca en un acto erótico.

- Si, lo siento tanto amor sé que te descuide pero ahora ya podemos estar juntos sin que nadie se interponga.

- No creerás que esa niña intente hacer algo – Dijo Tanya haciendo que la palabra “niña” sonara a insulto.

- ¿Quién?, ¿Isabella?, no te preocupes por ella no vale la pena es algo insignificante, mejor disfrutemos de que por fin estamos juntos – Dijo Edward con voz simple y aburrida.

- ¡¿Edward, porque Edward porque?! – Gritaba desesperadamente Bella.

Al darse vuelta para salir de la cocina sintió un golpe abriendo los ojos y ver que no se encontraba en su cocina sino que estaba en su habitación y se había caído de la cama.

Las lágrimas se acumulaban en sus ojos y el dolor en su pecho era inmenso fue el mismo sueño de la noche anterior, sentía en su pecho como crecía un agujero negro que consumía todo a su paso.

Se incorporó y se volvió a subir a la cama y se abrazó a sí misma para mitigar un poco el dolor que comenzaba a carcomerla en vida… ¿vida, cual vida? 

Ella ya no estaba completamente viva, era solo un despojo humano, una vez más se había convertido en nada, aunque pensándolo bien esta vez fue peor.

¤¤¤

Por su parte Edward dormía abrazado a una almohada que claramente olía a fresas… su olor, el mejor aroma que pudiera existir… olía a Bella.

- Hola amor, buenos días no sabes el terrible sueño que tuve, soñé que te había perdido pero estas aquí conmigo ami lado como debe de ser – Dijo Edward suavemente, espero a que se moviera o le dijera algo pero eso nunca paso – Bella, amor – Volvió a decir mientras apretaba lo que creía que era su cuerpo y ahí fue cuando se dio cuenta de que lo que tenía entre sus brazos era su almohada, era 
lo único que le quedaba de ella ahora.

- No, no fue un sueño Bella, mi amor vuelve a mí. Bella te necesito amor no me dejes – Decía una y otra vez Edward a la almohada que aún tenía entre sus brazos.

– Tengo que ir a verla si eso es la iré a ver cueste lo que cueste, ella me tiene que creer, no la voy a perder – Se dijo Edward para sí mismo poniéndose de inmediato de pie.

Se puso lo primero que tenía cerca y se pasó una de sus manos por su cabellera cobriza con la que no había nada que hacer, salió de su departamento vigilando la puerta de los Brandon.

Aún era un temprano para que ya estuvieran despiertos y con suerte no estarían con ella y no evitarían que le hablara. Llego a la puerta del departamento de Bella y toco el timbre una, dos, tres veces hasta que escucho pasos en dirección a la puerta y una pequeña maldición – Sí, mi dulce Bella 
viene a abrirme – Pensó para sí mismo Edward y una sonrisa adorno su rostro, los segundos que tardo en abrir la puerta se le hicieron eternos, estaba tan impaciente.

- Alice te… - Bella se quedó callada al ver que del otro lado de la puerta no estaba Alice como ella suponía.

- Bella, amor necesito hablar contigo – Dijo inmediatamente Edward, aprovechando el momento de 
duda de Bella para poder entrar y cerrar la puerta detrás de él.

- Ed…Edward que haces aquí – Dijo con un hilo de voz Bella.

- Mi amor necesitamos hablar – Suplico Edward tomándola de las manos.

- Suéltame – Grito de repente Bella, su contacto que tanto le agradaba ahora le quemaba.

– Pero… está bien, solo escúchame quieres, no me dejes te lo suplico, te amo no me dejes – Decía desesperado y Bella se llenó de ira al escuchar esas palabras de los labios de Edward, ahora ya no podía creer en el no, ya no.

- Y eso se lo dices a todas tus amantes para poder llevártelas a la cama o solo se lo dices a las ingenuas como yo para que después te burles de ellas con Tanya, no Edward tu no me vas a volver a lastimar, creíste que era muy divertido burlarte de mí, ¿que no te está esperando en tu departamento?, una vez me lo dijiste a ti te gustan las mujeres rubias ¿no?, ¿porque Edward? ¿Porque jugaste conmigo?, yo te creí me entregue a ti sin condiciones ni restricciones pero no más, vete no te quiero ver nunca mással de mi vida, ¡VETE, VETE! – Dijo desesperadamente Bella mientras le golpeaba el pecho y las lágrimas brotaban de sus ojos ya no las podía contener.

- Bella, por favor esto nunca fue un juego, yo te amo a ti, por favor no me dejes – Pidió Edward con la voz rota debido al llanto y tomándola de las manos – Tanya no es nadie en mi vida, tú eres lo más importante que tengo, eres mi vida, créeme por favor.

- Deja de mentirme yo te vi, de seguro a ella también le dices que yo no soy nada, vete de una buena vez, la misma Tanya me lo dijo y yo no lo creí hasta ayer que te vi con ella, por favor Edward vete ya no me lastimes más – Le suplico Bella mientras jalaba sus manos, no quería, no podía creerle, pero es que se veía tan sincero… no, no podía y no lo iba a hacer.

- Bella yo nunca he querido lastimarte, ¡por dios créeme yo te amo a ti! – Casi le grito con desesperación – Por favor si tú me lo pides me arrastraría a tus pies y haría todo lo que me pidieras para poder obtener tu perdón – Dijo Edward que comenzaba a ponerse de rodillas.

- Para Edward deja ya de fingir vete de una buena vez y no me vuelvas a buscar, yo no te quiero volver a ver, vete –Dijo Bella llorando incontrolablemente, haciendo que Edward se detuviera.

- ¿De verdad eso es lo que quieres?, ¿no me quieres tener a tu lado?, ¿ya no me amas?, dímelo y me iré de tu vida para siempre te dejare en paz, te lo dije una vez que solo me ira de tu lado si tú me lo pedias – Dijo Edward con el corazón destrozado.

- S-i Ed-wa-rd eso es lo que quiero, no te quiero ver más, en cuanto a que ya no te amé te aseguro que algún día dejare de hacerlo, y ahora vete quieres – Dijo abriendo la puerta de su departamento.

- Me iré y con eso solo te demuestro cuanto te amo, solo a ti Isabella Swan – Dijo Edward saliendo del departamento la mirada gacha.

- Adiós Edward – fue lo último que dijo Bella antes de cerrar su puerta y dejar a Edward destrozado dejando ahí los restos de su corazón.

Porque su corazón ya no era de él, todo le pertenecía a ella, así es que ahí lo dejo, dejo su corazón junto a su dueña.Vacío y sin nada porque vivir y luchar regreso a su departamento a dejar que el dolor y la agonía lo consumieran lentamente con la esperanza de que al pasar el tiempo le dejara de doler lo cual parecía imposible, su Bella, su ángel lo había dejado para siempre.

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Bella no pudo soportar más se dejó caer al piso junto a la puerta, aunque no le quisiera creer a Edward no podía dejar de amarlo como lo amaba, pero prometió que ya no la buscaría, ¿de verdad lo haría? 

¿De verdad es que ella quería que la dejara? Bella sabia la respuesta y era no, no quería perderlo pero era lo mejor para los dos, el sería feliz con Tanya y ella trataría de llevar una nueva vida si es que lo que le quedaba se llamaba vida.

Tenía que seguir adelante pero no podía seguir si seguíaviviendo en el mismo piso que él eso le haría mucho daño

Lo mejor sería irse alejarse como cuando paso lo de Jacob, pero también en esta ocasión no tenía a donde irse.

De repente una idea paso por su mente, aun le quedaba una posibilidad, la opción del curso que le ofreció su jefepero para eso aún faltaba una semana, ¿podría soportar una semana?

Tendría que hacerlo por su propio bien lo evitaría lo másque pudiera eso es lo que tenía que hacer, pero por el momento se dejaría llevar por el dolor y así tumbada en el suelo se abrazó a sí misma como si de ello dependiera el poder seguir completa.

Bella sentía como si se estuviera desarmando poco a poco, el llanto la ahogaba, pero nada le importaba solo tenía en su mente la imagen de Edward besando a Tanya y eso la atormentaría por mucho tiempo.

- Bella, abre soy yo Alice, por favor ábreme – Pidió Alice al otro lado de la puerta y no tuvo que tocar ya que se oía claramente su llanto lo que indicaba que estaba muy cerca de la puerta.

- Alice, estoy bien puedes seguir haciendo tus cosas, no te preocupes por mí – Dijo con gran esfuerzo Bella, tenía la garganta seca por tanto llorar y no tenía ni fuerzas ni ganas de abrir la puerta.

- Bella, abre la puerta o voy por Jasper y Emmett para que la tiren – Amenazo Alice.

Al poco tiempo la puerta se abrió dejando ver a una llorosa Bella, eso le partió el corazón a Alice y la abrazo uniéndose a su llanto.

- Alice de verdad estoy bien, no te preocupes simplemente necesito estar sola, solo hoy por favor – Suplico Bella mirando a Alice con los ojos cristalinos igual que los de ella.

- ¿Que paso Bella, anoche estabas un poco más tranquila, te vino a ver?

- Sí, me dijo que me amaba – Mas sollozos salieron de su pecho – Que no lo dejara – más sollozos – Y después le pedí que se fuera y me dijo que lo haría que saldría de mi vida – Bella no lo pudo soportar más y se puso a llorar como hace solo unos minutos.

- ¿Pero nunca negó lo que vimos ayer? – Pregunto una muy confundida Alice.

- No, nunca lo desmintió, no había nada que desmentir se estaban besando Alice tú también lo viste – Dijo Bella.

- Pero… ya no entendí estas así porque te dijo que ya no te iba a buscar, si no lo quieres perder ve por él – Dijo Alicedemasiado contrariada por lo que Bella le contaba, no estaba muy a favor de que lo perdonara, pero si se amaban lo podrían superar.

- No, Alice él no me ama solo soy un juego tú lo sabías, sabias como es y por eso te costó tanto creerle, no lo voy a buscar y así el podrá ser feliz con Tanya – Dijo Bella sintiendo como el hueco donde estaba su corazón se contraía.

- ¿Entonces qué vas a hacer? – Pregunto Alice… de momento se quedó como en blanco – No Bella no te vayas, el que huyas no significa que se solucionaran los problemas, no lo hagas.

- Alice como sabias que me quiero ir, además irme es lo mejor, por el momento no me puedo ir pero voy a tomar un curso que me ofrecieron en mi trabajo necesito alejarme pensar con claridad – Dijo Bella tratando de auto convencerse.

- Bueno el que te vayas a un curso me parece bien, ve respira aire limpio llena tu mente de otras cosas tomate tútiempo pero no te vayas, no nos puedes dejar a nosotros –Dijo Alice.

- Ya veremos qué pasa Alice lo decidiré cuando regrese, por el momento solo quiero estar sola Alice, no quiero que me lo tomes a mal te agradezco todo lo que han hecho por mí, pero mi dolor lo tengo de vivir sola.

- No tienes porque, nosotros estamos aquí para apoyarte pero respeto que en estos momentos tú quieras tener tu espacio y te lo voy a dar y me asegurare de que nadie te venga a molestar no te preocupes – Dijo Alice.

- Muchas gracias Alice no sé qué haría sin ti, has demostrado ser una muy buena amiga – Dijo Bella con la mano en el corazón.

- Yo sabía que seriamos buenas amigas y no te defraudare te lo aseguro – Dijo Alice para salir sin agregar nada más y se dirigió hacia su departamento a comunicarles la noticia a los chicos que esperaban saber que le había dicho Bella y porque no había regresado con ella como habían quedado.

- ¿Que paso como esta Bellita?, ¿porque no vino contigo? –Quiso saber Emmett que ataco a su hermana en cuanto cruzo la puerta.

- Calma Emmett, obviamente no está bien y quiere estar sola yo respeto su decisión, necesita pensar las cosas y no dejarse llevar – Dijo Alice con voz triste dejándose caer en el sofá.

- Pero no podemos dejarla sola – Insistía Emmett.

- Emmett, Alice tiene razón hay que darle su espacio, cuando esté lista ella vendrá a nosotros solo ten paciencia –Dijo Jasper.

Por otro lado Rosalie no dijo nada solo mostraba su enfado, al que nadie entendía solo Jasper que conocía muy bien a su hermana y sabia el motivo de su enfado pero no dijo nada.

- Bueno que les parece si desayunamos y después le llevamos algo a Bella – Dijo Alice y todos aceptaron.

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Edward por otra parte estaba a oscuras en un rincón de su habitación abrazado a la almohada de Bella con una botella de licor en la mano, llorando y queriendo olvidar, haciendo un gran esfuerzo por cumplir lo que le había dicho a Bella acerca de que no la buscaría.

Era tan difícil sabiendo que estaba a pocos metros de él, pero para llegar a ella tendría que pasar por los hermanos Brandon que la noche anterior le habían dejado muy en claro que no dejarían que se le volviera a acercar a su ángel.

Hasta cierto punto se los agradecía, ellos le ayudarían a mantener su promesa de no molestarla más.

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Mientras tanto en la mansión de los Cullen, Esme la madre de Edward estaba que no cabía de felicidad estaba tan feliz como hace mucho no lo estaba.

Era el gran día en que regresaba a casa su amado y único hijo y con una mujer que según palabras de su esposo Carlisle lo había cambiado por completo había regresado al antiguo Edward que tanto querían. Esme estaba tan feliz que no dejo que nadie le ayudara para preparar la comida que era la favorita de su hijo, se la pasó la semana completa limpiando toda la casa con una enorme sonrisa.

Carlisle hacía mucho tiempo que no veía así de feliz a su mujer, después de estar toda la mañana ayudándole con lo poco que le dejaba Esme decidieron pasar un tiempo a solas relajándose en el pequeño sofá que tenían en su habitación.

Platicaron de lo mucho que se amaban aun como si fuera el primer día, después de lo ansiosos que estaban de ver de nuevo a Edward y de por fin conocer a la chica con la que salía su hijo, la adorable Bella que Esme ya quería como una hija más.

Pasó el tiempo y ya eran poco más de tres de la tarde y Esme se comenzaba a inquietar.

- Carlisle no crees que ya es un poco tarde y los chicos aun no llegan – Dijo Esme un poco nerviosa.

- Calma amor, tal vez estén con los chicos Brandon, según me dijo Edward pasaron con ellos el fin de semana pasado– Dijo Carlisle tratando de tranquilizar a su esposa.

- ¿Crees que se les haya olvidado? – Pregunto Esme un poco angustiada.

- Como crees, Edward nunca te haría una grosería de ese tipo, a lo mejor se les fue el tiempo y no se han dado cuenta, ten un poco más de paciencia – Dijo Carlisle besando castamente a su amada.

- Es que estoy tan impaciente por conocer a Bella y volver a ver a Edward después de tanto tiempo – Contesto Esme llena de ánimos de nuevo.

- Lo sé amor yo estoy en las mismas, pero no ganamos nada si nos impacientamos – Dijo Carlisle sonriéndole.

- Está bien, dame un momento tengo que ir al sanitario –Dijo Esme poniéndose de pie, una vez dentro realizo una llamada estaba tan impaciente que necesitaba tener noticias de su hijo.

- Hola – Dijo la voz de una mujer al otro lado de la línea.

- Rose cielo, que bueno es escuchar tu voz necesito hacerte una pregunta – Dijo Esme tratando de moderar el volumen de su voz.

- ¿Que pasa tía? – Pregunto Rose tomando la misma actitud cómplice que Esme.

- Bueno ¿estás en tu departamento con Jasper? – Pregunto Esme dudando en cómo realizar la pregunta.

- No estamos en casa de Alice y Emmett, ¿porque? – Dijo Rose extrañada por la pregunta.

- Bueno lo que pasa es que Edward quedo en que hoyvendría a visitarnos, ¿sabes si es que está en su 
departamento o es que esta con ustedes? – Pregunto Esme volviendo a angustiarse.

- Con nosotros no está, me supongo que está en su departamento yo no lo he visto salir en todo el día – Dijo Rose con voz molesta, pero a Esme ya se le hacía normal que hablara de esa manera y más al tratarse de Edward.

- Bueno muchas gracias cielo, mándales saludos de mi parte a todos – Dijo Esme a modo de despedida.

- Gracias tía se los haré saber, nos vemos – Dijo Rose y se cortó la comunicación.

- Esme cielo, ¿a quién le hablaste? – Pregunto Carlisle en cuanto salió del sanitario.

- ¿Cómo sabes que hice una llamada? – Contesto Esme con otra pregunta.

- Porque te conozco amor, solo por eso – Dijo Carlisle como si fuera lo más obvio del mundo.

- Le hable a Rose, dice que Edward no ha salido de su departamento todo el día – Dijo Esme confesando.- Bueno son jóvenes, probablemente se les fue el tiempo volando aunque eso no es pretexto deja que le marque –Dijo Carlisle tomando el teléfono. Se oía el timbre de llamada pero nada.

Cuando Edward escucho su celular corrió hacia el pensando en que era Bella, pero cuando vio que no era ella regreso adonde estaba sin siquiera fijarse en quien era, simplemente se volvió a hundir en su dolor.

- ¿Que paso Carlisle? – Pregunto Esme.

- Nada, nadie contesta ya le marque unas tres veces y nadie contesta – Dijo Carlisle volviendo a guardarse el móvil.

- Bueno a lo mejor si se les olvido, tal vez estén durmiendo hay que dejarlos, que te parece si lo volvemos a intentar más tarde – Dijo Esme tratando de ocultar su desilusión.

- Él me lo prometió, pero está bien volveremos a marcarles más tarde – Contesto Carlisle que ocultaba muy bien su enojo.

Ya tendría unas cuantas palabras con su hijo, se le rompía el corazón de ver a Esme tan desilusionada.

El día prácticamente llegaba su fin y ni Carlisle ni Esme tenían noticias de su hijo, Carlisle estaba tan molesto con su hijo que no lo soporto más y volvió a marcar sin que lo viera Esme.

Sospechaba que había algo raro con la chica con la que salía, tenía miedo de que se repitiera otra vez la historia, no podría ser que Edward cayera dos veces y de la misma manera.

Marco el número de su hijo pero una grabación le indicaba que el número estaba apagado, no le podía decir la verdad a Esme eso la destrozaría.

- Edward ahora si me vas a escuchar – Se prometió así mismo Carlisle al darse cuenta de que nunca le contestaría.- ¿Ya hablaste con el cielo? – Pregunto Esme en cuento lo vio aparecer en la sala.

- Si amor, me dijo que te pidiera disculpas porque no pudieron venir, ya te conté que tenemos mucho trabajo en la oficina a tal grado que tuvo que llevarse trabajo a casa y es la hora que aún no termina, me prometió que vendría a verte a pedirte disculpas personalmente en cuanto fuera posible – Dijo Carlisle mintiéndole a la mujer que másamaba para evitar verla sufrir.

- Ya veo, ¿y Bella? – Pregunto Esme que no se creía del todo la excusa de su marido.

- Claro, ella nos manda saludos y también está muy apenada por no poder venir a conocernos, espera que nos conozcamos muy pronto – Dijo Carlisle dudando por un momento.

- Esta bien, bueno pues ya será para la próxima – Dijo Esme un poco más tranquila, pero igual de desilusionada.

- No te preocupes cielo, ellos vendrán tu tranquila, que te parece si salimos a cenar tú y yo como cuando éramos novios y damos una vuelta por el parque, para recordar nuestras primeras citas – Le ofreció Carlisle para aliviar un poco el sentimiento de culpa.

- No crees que es un poco tarde y mañana tienes que levantarte muy temprano para ir a la oficina – Dijo Esme mirando la hora.

- No importa cielo, solo quiero verte feliz – Dijo Carlisle acercándose a ella para acariciar una de sus mejillas.

- Está bien, pero solo salimos a cenar que te parece –Acepto Esme.

- Me encanta la idea, vámonos – Dijo Carlisle tomando la mano de su esposa.

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Por otro lado Bella apenas había podido terminar de llorar cuando sonó el timbre.

- Bella somos nosotros Alice y Emmy – Dijo Alice al otro lado de la puerta.

- Hola chicos pasen, siento el desorden – Dijo Bella una vez que les abrió.

- Bells estas bien, tú solo dime que sí y yo le rompo la cara a ese infeliz – Dijo Emmett envolviendo protectoramente a Bella entre sus brazos.

- Emmett no hagas nada si, todo está bien solo síguemeabrazando y está todo listo – Dijo Bella tratando de mantener a raya el llanto.

- Como tú quieras Bella, en cuanto cambies de opinión solo me dices y listo, sí – Contesto Emmett con un nudo en la garganta debido a la pena que le causaba ver a si a Bella, con los puños apretados porque no lo dejara romperle la cara a Edward.

- Claro Em, si yo cambio de opinión tú vas a ser el primero en enterarte, es un trato – Dijo Bella regalándole un intento de sonrisa que ni de lejos le llegaba a los ojos.

- Trato, bueno ahora a lo que venimos – Dijo Emmett mientras la mantenía prisionera entre sus brazos.

- ¿Que paso? – Pregunto Bella.

- Bueno venimos a invitarte a cenar con nosotros los gemelos ya se fueron porque mañana tienen que trabajar temprano, así es que tú vas a cenar con nosotros y no hay discusión estoy segura de que no has comido nada en todo el día – Dijo Alice.

- Pero no tengo hambre, muchas gracias chicos – Dijo Bella mirando en dirección a Alice.

- Anda toma tus cosas que nos vamos a cenar, dije que no había discusión – Dijo Alice con decisión.

- Está bien vamos, solo tomo mis llaves y listo – Dijo Bella rendida, soltándose del abrazo de Emmett.

- Así me gusta – Dijo Emmett – hoy voy a ser muy afortunado de compartir la cena con mis dos hermanitas que son dos de las mujeres más hermosas del mundo. 

Después de que terminaran de cenar y de que Bella apenas probara bocado, decidió que era hora de irse a dormir ya que al día siguiente tendría que levantarse temprano para ir a trabajar.




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