Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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domingo, 21 de diciembre de 2014

El chico del departamento 512 * Capítulo 23

Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo pa19ra jugar un poco con eLllos en mi mente loca, esperando que les guste.

Sumary: Fue en una tarde lluviosa en que con la llegada de ella se conocieron, no solo llegando a un nuevo departamento sino también a la vida de alguien más y a partir de ese momento sus vidas se entrelazaron sin pensarlo. Iluminando sus vidas al dar una vuelta de 180°; hasta donde los llevara esta relación que comenzaron sin saber exactamente el cómo comenzó.








EL CHICO DEL DEPARTAMENTO 512 * CAPÍTULO 23
by: AnaLau


N/A: Estamos llegando a la recta final... 

Cap. 23 Volviendo a casa / Llamada de agonía

 Por fin se había acabado el curso al que Bella tuviera que asistir, estaba sumamente cansada toda la semana estuvo hasta el tope de actividades ya que tomo prácticamente todos los talleres que ofrecían, entraba a todas las conferencias con tal de hacer lo que fuera para no pensar en él.
 
Fue una semana muy difícil pero al mismo tiempo muy productiva de la que saco todo el provecho posible y ahora un poco más tranquila y somnolienta Bella viajaba con rumbo a Forks para visitar a sus padres.
 
Ahí decidiría si sería buena idea regresar a su casa y pedir su traslado a Seattle, regresar a Nueva York o de pedir su cambio a otro lugar lejos de su hogar y lejos de él.
 
Sus padres aun no sabían de la llegada de su hija ya que Bella se imaginaba el alboroto que causarían por su llegada y quería que todo fuera tranquilo y sin fiesta no quería que todo el pueblo se entrara de la llegada de la única hija de los Swan después de tantos años.
 
Cuando por fin llego a su tan familiar casa que no había cambiado nada a pesar de los años con ese bosque inmenso que se erguía orgulloso detrás de la casa de dos plantas y esa ventana que lucía en la parte de enfrente que correspondía a su antigua habitación que daba frente al jardín donde su madre había colocado flores de colores muy llamativos idea de ella cuando era pequeña, junto a un enorme árbol estaba parada su vieja camioneta de ese color rojo descolorido, se veía en buenas condiciones y limpia a pesar del tiempo de no ser usada, posiblemente su padre la moviera de vez en cuando.
 
A lado de su camioneta estaba el coche patrulla de su padre lo que quería decir que estaba en casa, ese hecho le preocuparía si no fuera así porque su madre en alguna ocasión por teléfono le conto que ahora su padre iba todos los días a comer a casa y se quedaba un rato con ella o definitivamente ya no regresaba a la comisaria.
 
Se bajó del taxi con maleta en mano y tomo la llave que siempre guardaba debajo de una de las macetas subió a su antigua habitación viendo que ahí tampoco nada había cambiado, aún seguía su cama cubierta con esa colcha color lavanda regalo de la abuela Swan.
 
En el escritorio habían algunos de sus libros, también estaba su antigua computadora o mejor dicho el fósil de su computadora.
 
De repente se volvió a sentir como la joven de antaño que salía con Jake, esos buenos momentos que pasaban juntos hasta aquella noche en la que cumpliera la mayoría de edad, era todo un complejo de sentimientos.
 
Seguía aun de pie con maleta en mano y recordó que así fue como estuvo la última vez antes de marcharse de su hogar, decidió que era hora de buscar a sus padres, salió de su recamara y fue a la cocina pero esta estaba vacía haciendo que Bella se cuestionara sobre el paradero de sus padres hasta que una estridente risa se oyó en el jardín trasero.
 
Salió por la puerta de la cocina y se encontró con una escena muy linda que la deprimió, sus padres estaban recostados cerca de un gran árbol abrazados mientras Charly le hacía cosquillas a Renne se veían tan felices y enamorados que de inmediato Bella recordó el día de campo con Edward y el amor que él decía profesarle.
 
- Hola – dijo Bella, no quería seguir viendo cómo se daban un beso lleno de amor, era feliz de ver a sus padres tan enamorados, pero no estaba en condiciones de soportar tanto amor.
 
- ¡¿Bella?! – Dijeron Charly y Renne al mismo tiempo, aunque Renee grito, se levantó de un salto y corrió a abrazar a su hija.
 
- Bella cielo has vuelto – Dijo su madre mientras la abrazaba.
 
- Mama, necesito respirar – Dijo trabajosamente Bella.
 
- Lo siento hija es que es la emoción de que estas aquí, ¿cuándo llegaste?, ¿porque no nos aviste que llegabas para ir por ti?, ¿cuánto tiempo te quedaras?, ¿vienes sola? – Pregunto atropelladamente Renee.
 
- Mama, una pregunta a la vez sí, acabo de llegar, no avise porque quería darles la sorpresa, vengo sola y solo me dieron unos días en el trabajo, además no quería que hicieran todo un espectáculo por mi llegada – Dijo Bella contestando una a una de las preguntas.
 
- Bells, no sabes cómo te extrañamos, me alegro de saber que mi niña ya es toda una mujer independiente, profesionista y que tiene un buen trabajo, ¿te ha ido bien? – Pregunto Charly sin hacer tanto drama.
 
- Bueno no me puedo quejar, de hecho me acaban de mandar a Virginia por cuestiones de trabajo y por eso aproveche para venir a verlos – Dijo Bella.
 
- Me alegro mucho por ti, quieres que te prepare algo de comer, nosotros acabamos de terminar – Dijo Renee.
 
- Gracias mama, pero no quiero ir al hospital por una intoxicación alimentaria en mi primer día – Dijo Bella recordando las pocas dotes culinarias de su madre.
 
- Ya he mejorado un poco, pero como tú gustes – Dijo Renne defendiéndose de las acusaciones bien conocidas.
 
- Me supongo que querrás descansar un poco de un viaje tan largo como el que hiciste – Dijo Charly.
 
- Si, gracias si no les importa me encantaría darme una ducha y dormir un poco – Dijo Bella.
 
- Está bien así estarás lista para la noche, podemos salir a cenar para poder celebrar tu llegada – Dijo Renee muy entusiasmada haciendo que se acordara de Alice.
 
- Mama estoy diciendo que no quiero que se haga todo un evento por mi llegada, no quiero llamar la atención de nadie – Dijo Bella.
 
- Bells, tu mama tiene razón tu llegada hay que celebrarla, solo será una cena porque recuerda que yo mañana tengo que trabajar muy temprano, compadécete de mí y de la cocina – Dijo Charly dándole una mirada suplicante.
 
- Está bien, pero solo será una cena y ahora si no les molesta me gustaría dormir un poco – Dijo Bella rendida a los deseos de sus padres.
 
- Está bien cielo que descanses – Dijo Renee dándole un beso en la frente de Bella, sin decir más Bella se fue a la que siempre ha sido su habitación y sin más contemplaciones se hecho en su cama quedándose dormida casi al instante.
 
De repente se encontraba de pie en medio de un pequeño bosque que se le hizo conocido, era el lugar en el que le gustaba pasar el tiempo en compañía de Jake y como si lo hubiera invocado este apareció de entre los arboles con esa sonrisa tan cálida que solo él le podía dar.
 
- Jake – susurro Bella sabía que era un sueño pero aun así tenía los nervios a flor de piel, de repente Jake concentro su vista en un punto detrás de la cabeza de Bella y ella intrigada se giró para ver salir de entre las sombras a Edward con ese porte tan suyo, tan sexi con esa sonrisa ladeada que le detenía el corazón – Edward – susurro también porque por más que intentaba no encontraba su voz.
 
- Mira Jacob aquí esta Bella aun esperando que le demos un poco de amor – Dijo en tono de mofa Edward.
 
- La muy ingenua cree que alguien se puede fijar en ella, que aún no entiende que no es suficiente mujer para nadie – Respondió en el mismo tono Jacob.
 
- Porque dicen eso, que fue lo que les hice díganme – Grito desesperada Bella al punto del llanto.
 
- Por dios Bella crece, deja de comportarte como una niñita estúpida y enamoradiza que no entiendes que nadie se fijaría en ti – Dijo de una manera cruel y fría Jacob, haciendo que Edward sonriera con malicia.
 
- Porque me hacen esto, díganme que les hice – Bella estaba desesperada, sabía que era un sueño pero aun así dolía y mucho, lo peor es que no podía despertar.
 
- Qué, que nos hiciste, sería que no hiciste – Dijo Edward con una mueca de asco y en ese momento despertó muy agitada y sudorosa, todo había sido un sueño cruel y lo único que puedo hacer fue recoger sus piernas con sus brazos y mantenerse así unida a sí misma.
 
Sentía que si aflojaba un poco su agarre ella se caería a pedazos y así estuvo llorando hasta que se dio cuenta de que estaba oscureciendo y era hora de levantarse.
 
Tomo sus cosas de aseo personal y se fue al baño a darse una ducha para dejar que el agua caliente acariciase su cuerpo relajándola un poco, salió del baño y se fue a su recamara a arreglarse.
 
Cuando bajo sus padres ya la estaban esperando y salieron de la casa viajando en el coche patrulla de su padre, llegaron al único restaurante del pueblo y se acomodaron en una mesa, pidieron de cenar y las pocas personas que estaban en el lugar miraban sorprendidos a la familia Swan en especial a Bella que había regresado después de tanto tiempo, de repente escucho una voz muy familiar a sus espaldas.
 
- ¡Charly que milagro encontrarte por aquí! – Dijo Billy Black el padre de Jacob – Y veo que vienes bien acompañado por dos hermosas damas – Dijo mientras saluda a Renee y Bella se volvió poco a poco como en esas pelis de terror cuando la chica es descubierta por el asesino en serie y lo tiene a sus espaldas – Wow eres tu Bells – Dijo muy sorprendido Billy.
 
- Hola Billy ¿cómo estás? – Dijo muy sonrojada Bella por pura cortesía ya que lo único que le apetecía era salir corriendo de ese lugar.
 
- No me quejo, pero tú estás tan preciosa como siempre, pero ¿a qué se debe el honor de tu visita? – Pregunto intrigado el señor Black.
 
- Bueno es que no puede simplemente venir a visitarnos por el simple placer de hacerlo – Dijo Charly sacado de apuro a Bella que no sabía que decir.
 
- Qué bueno espero que te quedes una buena temporada por acá – Dijo Billy – Oh ya llego Jake estaba cansado de esperarlo.
 
- Que les parece si cenamos todos juntos – Ofreció Renee y Billy acepto encantado a lo que Bella solo se envaro, aún no estaba lista para volver a ver a Jacob y su ultimo sueño aun lo tenía muy presente.
 
- Jake hijo por aquí – Dijo Billy mientras se acomodaba a lado de Charly dejando el único lugar disponible a lado de Bella.
 
- Charly que bueno es verte, Renne tan hermosa como siempre y… Bella – Dijo Jake a modo de saludo quedándose como si hubiera visto un fantasma – Es bueno verte de nuevo.
 
- Hola Jake - susurro Bella y desvió la mirada.
 
De esta manera incómoda para los dos se llevó a cabo la cena de la que a duras penas Bella probó bocado y solo para no alarmar a sus padres.
 
Una vez que terminaron Jacob estaba muy nervioso o esa es la impresión que le dio a Bella ya que aún pensaba que conocía a Jacob.
 
El señor Black se despedía a nombre de los dos agradeciendo la agradable velada, pero Jacob se llenó de decisión y pidió amablemente llevar a Bella a casa y nadie se negó solo Bella, pero nadie se dio cuenta así es que dejaron que ambos se fueran en el Volkswagen de este.
 
Si Bella estaba rígida al ver llegar a Jacob ahora estaba petrificada al ver como él la conducía hacia su auto y al parecer necesitaba hablar con ella.
 
- No te preocupes Bella no te hare daño – Dijo Jacob al ver que Bella no subía al coche a lo que después de esas palabras ella acepto no sin cierto temor – Yo… yo siento mucho todo el daño que te cause en el pasado, sé que no tengo perdón por lo que te hice pero aun así me gustaría tratar de ganarme tu perdón – Dijo un muy nervioso Jacob, toda la valentía se había quedado en el restaurant.
 
- Yo… - Que le podía decir, ¿qué no?, ¿que eso ya no importaba? Que le podía decir si frente a ella volvía a estar ese dulce chico y tierno que siempre la cuido, que siempre la quiso, que siempre estuvo ahí para ella cuando más lo necesito.
 
- No te preocupes sabía que no me ibas a responder ahorita, pero si quería que supieras que estoy sumamente arrepentido y sé que no tengo excusas para mi comportamiento, pero en ese entonces yo no era yo – Dijo Jacob muy avergonzado y dejando ver cuánto le dolió a él también y eso fue lo que desarmo a Bella.
 
- ¿Como que no eras tú?, no creo que te haya confundido con alguien más – Dijo Bella entre confundida y enfadada con un ligero tono de sarcasmo en la voz.
 
- No más bien el confundido era yo, ¡hay como explicarlo!
 
- Pues porque no comienzas por el principio – Dijo Bella con una ligera sonrisa en su rostro, volvía a sentirse tranquila en compañía de Jacob.
 
- Veras precisamente el día de tu cumpleaños número 18 mi madre decidió dejarnos para poder irse con otro hombre que por lo que escuche le dijo a mi padre que el si la complacía en la intimidad – Dijo Jacob ruborizándose un poco – Además yo no andaba con muy buenas compañías que digamos, había un grupo de chicos que me metieron en la cabeza esas ideas por las que casi abuso de ti y todo me lo fundamentaron en el abandono de mi madre, diciendo que todas eran iguales que solo querían que se las llevaran a la cama y que las hicieran sentirse mujer.
 
- ¿Pero qué paso después porque no me dijiste lo que pasaba? – Pregunto Bella.
 
- Yo estaba perdido, me sentía confundido, enfadado, herido y entonces conocí a una chica que a la primera se acostó conmigo era parte del mismo grupo de personas destructivas que me llenaron la cabeza de basura y lo siento mucho lastime a mucha gente importante entre ellos tú y mi padre – Dijo muy avergonzado Jacob mientras bajaba la mirada.
 
- ¿A tu Billy? – Pregunto en voz baja Bella acercándose al gran cuerpo de Jacob.
 
- Le eche en cara de que por su culpa mi madre nos había abandonado, que era de lo peor, que era un poco hombre para mi madre, en fin muchas cosas más.
 
- Pero… ¿cómo te diste cuenta de que estabas mal? – Pregunto Bella demasiado intrigada comprendiendo algunas cosas.
 
- Mi primo Sam fue de visita un día, estaba platicando con mi padre cuando recibió una llamada de su prometida, ahora esposa Emily, se asustó demasiado porque ella se había caído de las escaleras y sorprendentemente solo se torció un tobillo, me pidió que lo acompañara y por una rara razón acepte, al llegar a su casa nos recibió una linda chica de nombre Leah, prima de Emily y ella fue quien poco a poco me hizo ver todos mis errores pasaba mucho tiempo en su casa donde atendía a Emily y mi excusa era el de acompañar a Sam, cuando me hizo ver mis errores me hundí en mi propia miseria pero ella nunca me dejo y lo primero que hice para tratar de estar más tranquilo conmigo mismo fue pedirle perdón a mi padre y le mostré lo arrepentido que estaba, me aleje de ese grupo de personas que me dañaban y lo siguiente que necesitaba era pedirte perdón a ti, pero tú estabas en la 
Universidad en Massachusetts y nunca pude ir, espere a que regresaras cuando terminaras o en alguna de tus vacaciones pero tú nunca volviste tus papas siempre iban a verte, y me prometí que en cuanto volviera a verte tendría que pedirte perdón – Termino su largo discurso Jacob.
 
- Bueno no sé qué decirte estoy impactada – Dijo Bella con los ojos sumamente abiertos y un mar de emociones que amenazaban con inundarla.
 
- No te preocupes, solo piénsalo un poco – Dijo Jacob consiente de que no obtendría su perdón así de la noche a la mañana.
 
- ¡Gracias Jake! – Dijo Bella abrazándolo impulsivamente al parecer necesitaba mucho ese abrazo.
 
- Lo siento tanto pequeña, espero que algún día me perdones – Susurro Jacob contra sus cabellos mientras la apretaba más a su pecho.
 
- Lo hare Jake, lo hare – Dijo Bella sin dejar de abrazarlo se sentía de nuevo protegida, pero algo dentro de ella le decía que esos no eran los brazos que quería que la protegieran y este pensamiento le arranco un sollozo.
 
- Bells sé que no soy el más apropiado para esto, pero estoy seguro de que no viniste solo de vacaciones de placer, ¿qué te paso estando en Nueva York? – Pregunto Jacob tomando ambas manos de Bella mientras la miraba a los ojos.
 
- ¿Cómo sabes en donde es que he estado, primero la universidad y ahora mi trabajo? – Pregunto curiosa Bella.
 
- Bueno digamos que tu papá le platica de ti al mío y así es como me entero, aunque si hubiera decidido ir a verte probablemente no te hubiera localizado ya que buscarte en lugares tan grandes, bueno hubiera sido una misión imposible, pero no me has dicho que fue lo que te paso me hago una idea pero si no me quieres decir yo lo entiendo – Dijo Jacob.
 
- Bueno no sé cuál es la idea que tienes – Dijo Bella aun sin separarse de los brazos de Jacob.
 
- Fue por un chico que por lo que puedo ver aun amas y mucho – Dijo Jacob después de ver los ojos tristes de Bella sin ese brillo tan característico de ella.
 
- Tienes razón Jake, pero mis padres no tienen por qué saberlo – Dijo Bella al darse cuenta de que era muy obvio.
 
- No te preocupes de mi boca no saldrá ni una sola palabra y no sabes cuánto me duele verte así y siento que en parte es mi culpa porque yo hice que te fueras de tu hogar, que dejas a tus padres y evitaras volver.
 
- No Jake no es tu culpa, digo yo fui la que se enamoró y por ese amor que le tengo es que lo dejare ser feliz – Dijo Bella tratándose el nudo que le impedía hablar con claridad.
 
- Ya veo, está enamorado de alguien más, definitivamente ha de ser un idiota al no ver a la valiosa mujer que yo deje ir y que tanto lastime por ser igual o más estúpido que él – Dijo Jacob y Bella se incomodó un poco.
 
- No lo sé Jake digamos que él no estaba hecho para amarme a mí – Dijo sollozando Bella mientras algunas lágrimas traicioneras rodaban por sus mejillas.
 
- No llores Bells que Charly me mataría si te regreso así a tu casa, si gustas podemos desahogarnos mañana a gusto o que te deje más tarde en tu casa, tú decides – Le ofreció Jacob, de ahora en adelante siempre seria solo su elección.
 
- Creo que ya no puedo verme como la mujer fuerte, no por hoy – Dijo Bella que seguía derramando lagrimas traicioneras.
 
- Entiendo, ya veo ahorita a donde vamos o si gustas nos quedamos aquí – Ofreció Jacob.
 
- Aquí está bien Jake – Dijo Bella que aún no podía confiarse del todo de Jacob aunque todo le era tan fácil como siempre había sido con él.
 
Nunca pudo estar enojada con él por mucho tiempo y ahora volvía a pasarle lo mismo.
 
- Bueno puedes contarme todo lo que quieras, desahógate hoy seré tu paño de lágrimas – Dijo Jacob acariciando su mejilla produciéndole un escalofrió que recorrió todo su cuerpo y en ese momento el teléfono de Jake comenzó a sonar lo que distrajo a Jacob de su caricia y de la reacción de miedo de Bella.
 
- Hola amor… yo también te extrañe hoy…sabes te tengo una muy buena noticia… no me gustaría decírtela en persona, paso por ti mañana temprano… yo también me muero por verte… yo también te amo, adiós cuídate mucho – Dijo Jacob al teléfono.
 
- Si tienes que irte yo lo entiendo – Dijo Bella entre susurros.
 
- No Bells esta noche dije que te escucharía es lo menos que puedo hacer después de que tú me has escuchado a mí, además me gustaría decirle a Leah que por fin hable contigo, que te parece si desayunamos mañana juntos para que la conozcas – Dijo Jacob feliz.
 
- ¿Entonces ella es tu novia? – Pregunto con un poco de incredulidad Bella.
 
- Si ella me cambio con mucho amor y paciencia y termine enamorándome de ella, pero bueno estábamos en que te ibas a desahogar, anda no tienes nada de qué preocuparte, ¿quieres contarme que fue lo que te paso? –Dijo Jacob volviendo a centrar toda su atención en la castaña.
 
- Digamos que es muy largo de contar, pero creo que necesito sacarlo porque siento que si no hago esto me seguirá consumiendo poco a poco – Dijo Bella comenzando a derramar lágrimas de nuevo.
 
- Te escucho y prometo que no te voy a juzgar en nada – Dijo Jacob.
 
- Lo conocí en el departamento en el que vivo es uno de mis vecinos, nuestro primer encuentro fue dado gracias a mi torpeza, después otra vecina me lo presento en una fiesta que ella misma organizo resulta ser que ella y su hermano son novios de los primos de él – Decía Bella sumida en sus recuerdos.
 
Recordaba claramente el día de la fiesta cuando Rose no se le despego y se quedó perdida en esas orbes esmeraldas que la hipnotizaban.
 
- Ahí hubo una confusión, pero yo ya sentía cierta atracción hacia él, paso el tiempo y no lo volví a ver hasta una ocasión en un parque y a partir de ahí comenzamos a pasar las tardes juntos platicando y cada día estaba más segura de que me había enamorado de él y en alguna ocasión me dijo que estaba enamorado de mi algo muy difícil de creer pero en fin, comenzamos a salir y todo era amor y dulzura hasta que apareció una ex novia que me dijo que el solo me estaba utilizando, que se divertía conmigo y yo decidí no creerle pero después de regresar de una tarde de compras con unas amigas los encontré besándose en la puerta de su departamento ambos semidesnudos a lo que ella solo me miro con aires de grandeza, una sonrisa de suficiencia y desde ese día lo esquive a toda costa me siguió buscando y un día me dijo que me iba a dejar de buscar con lo que me demostró que nunca me amo, necesitaba salir de ahí y en la empresa en la que trabajo me ofrecieron un viaje el cual tome y por eso es que aproveche para poder venir a ver a mis padres y pues bueno aquí estamos – Termino Bella apenas tomando aire soltando las palabras de manera atropellada.
 
- Ok, creo que es mucha información muy resumida, pero por lo que me pude enterar ¿él te enamoro? Y después se fue con otra, ¿una ex novia? – Trataba de entender Jacob.
 
- Algo así, de lo de ex novia me quiero suponer que si, por lo que me entere ya tenían historia juntos – Dijo Bella tratando de simular que no le dolía.
 
- Oh Bells me gustaría poder hacer algo para poder aliviar tu dolor y no sabes cuánto es que te admiro porque renunciar a una persona para que sea feliz a costa de tu propia felicidad, es de admirarse – Dijo Jacob regalándole una enorme sonrisa.
 
- Pues me supongo que algún día lo voy a olvidar ¿no? – Dijo Bella esperando creerse sus propias palabras.
 
- Eso solo el tiempo lo decidirá, solo esperemos que si – Dijo Jacob.
 
- Bueno creo que es hora de que vuelva a mi casa o se empezaran a preocuparse por mí – Dijo Bella checando la hora.
 
- Estas segura de que estas bien o quieres esperar un momento más – Dijo Jacob un poco preocupado porque a duras penas Bella podía contener las lágrimas.
 
Jacob la abrazo como cuando eran niños y ella se caía lastimándose la rodilla, ante este gesto Bella no pudo contenerse más y comenzó a llorar incontrolablemente soltado sollozos que le partían el alma a Jacob.
 
Había estado conteniendo las lágrimas desde que salió de Nueva York, se sentía incompleta, vacía algo en su pecho le hacía falta y los brazos de Jacob le ayudaban un poco a mantener unido su cuerpo, así estuvieron un buen tiempo en el que Jacob derramo algunas lágrimas con Bella y sus cuerpos se entumieron por permanecer tanto tiempo en la misma posición.
 
- Lo siento tanto Jake, pero creo que ahora si ya estoy lista para volver – Dijo Bella secándose las lágrimas y tratando de componer su expresión.
 
- Nos vamos en el momento en que tú decidas que estas lista para poder volver a tu casa – Dijo Jacob.
 
- Estoy lista para volver, solo espero que no me hagan preguntas de nada – Dijo Bella.
 
- Bueno podemos decir que te caíste, pero que no fue nada grave – Ofreció Jacob.
 
- Esa sería una buena idea si no supiera que me obligarían a ir al hospital y a revisarme exhaustivamente – Dijo Bella sonriendo al imaginarse la imagen de sus padres.
 
- Tienes razón, pero bueno ya veremos que se nos ocurre – Dijo Jacob que no se le ocurría nada.
 
- Me parece una muy buena idea – Dijo Bella y se dirigieron a casa de los padres de Bella donde aún la esperaban por lo que Jacob entro con ella.
 
- ¿Porque se demoraron tanto?, si todos salimos del mismo lugar inclusive Billy ya llego a la reserva – Dijo Charly apenas cruzaron el umbral de la puerta y Bella se volvió a poner nerviosa al verlo con los brazos en jarras.
 
- Bueno Charly te pido una disculpa fue culpa mía, ya sabes tanto tiempo sin vernos que teníamos muchas cosas de que hablar, nos pusimos al corriente de muchas cosas, entre ellas le platique de Leah y me gustaría que la pudiera llevar a Bella a la reserva para que se conozcan – Dijo Jacob rápidamente ya que fue lo primero que se le ocurrió y Charly miro a su hija y se fijó en sus ojos hinchados y rojos.
 
- ¿Que te paso Bells, porque lloraste? – Pregunto Charly haciendo sudar a Bella. Su padre estaba esa noche demasiado observador, además de que miraba acusadoramente a Jacob.
 
- No estaba llorando, solo dejo correr algunas lágrimas de tanta risa le estuve contando algunos chistes y pues bueno se rio tanto que hasta el estómago le dolió, sabes que a Bells se le hacen muy fácilmente los ojos rojos con algunas lágrimas – Volvió a intervenir Jacob con una excusa de lo más patética.
 
- Bella – Dijo muy serio Charly exigiendo de labios de su hija la verdad.
 
- Vale está bien, se podría decir que se nos ocurrió caminar un poco mientras platicábamos y tropecé para no faltar a mi buena costumbre y debí de poner una cara muy graciosa porque Jake estallo en carcajadas y me enoje. La verdad no sé cómo le hice pero lo tire cayendo muy cerca de un charco y su cara no tenía precio al grado que termine de nuevo en el suelo muerta de la risa y lo peor fue cuando hizo todo un drama muerto de la risa el también, eso quiso decir Jake con lo de los
chistes – Dijo Bella con una sonrisa al ver la cara de incredulidad de Jacob, aunque debida de admitir que era una excusa solo un poco mejor que la suya y más creíble.
 
- Pero tú estás bien no te lastimaste, Jake porque en vez de burlarte de mi niña no la llevaste al hospital para que la checaran – Dijo Charly alarmado como todo buen padre sobreprotector.
 
- Papá no soy tan frágil, además si pude tirar a Jake eso indica que estoy más sana y fuerte que un caballo – Dijo Bella.
 
- Bells tiene razón deja de armar una tormenta en un vaso de agua, no le paso nada – Dijo Jacob riendo ante la idea que maneja Bella.
 
- Lo sé, tienen razón, pero es la costumbre discúlpame Bells – Dijo Charly calmándose.
 
- No te preocupes papá y ahora si no te importa me iré a descansar un poco, nos vemos mañana Jake 
– Dijo Bella en forma de despedida dándole un beso en la mejilla a Charly y así subió más aliviada a su recamara.
 
Después de este encuentro Bella consulto con la almohada la posibilidad de regresar a su casa con sus padres, pero aún tenía que ver qué curso tomaban las cosas al final de cuentas el principal impedimento era Jacob y ahora ya no lo era.
 
Aun no lo había perdonado del todo pero no tardaría en lograrlo porque él había vuelto a ser el mismo chico lindo, dulce y protector del que se enamoró o del que siempre vio como a su hermano, pero aun así tenía tentación de volver a ver a Edward, si sabía que era demasiado masoquista.
 
Al día siguiente tal como lo prometió Jacob fue por Bella muy temprano para ir a la reserva donde vivía Leah también.
 
- Eres realmente sorprendente – Dijo Jacob una vez dentro del vehículo.
 
- ¿Porque lo dices? – Pregunto Bella curiosa por la pregunta.
 
- Por la gran historia que te inventaste ayer mucho mejor que la mía, eres brillante – Dijo Jacob.
 
- Pues no creo que sea para tanto si hubiera sido así de genial como tú dices Charly se la hubiera creído desde el principio – Dijo Bella.
 
- Bueno yo más bien diría que se preocupó por ti pero en fin será como tú quieras – Dijo Jacob.
 
Cuando entraron a la reserva a Bella le llegaron a la mente muchos recuerdos de su juventud cuando pasaba todo el día con Jacob, los paseos por la playa, las tardes en el garaje de su casa, las películas en la sala donde se sentaban en un pequeño sofá en el que apenas alcanzaban los dos, sus juegos con lodo cuando eran más pequeños un sin fin de recuerdos.
 
Para cuando Bella regreso al presente estaban estacionados frente a una pequeña casa con la fachada de un color marrón desgastado, con un bonito y cuidado jardín, algunos adornos representativos de los quileutes y una chica delgada de tez morena rostro delgado enmarcado con una cabellera corta negra como la noche, unos ojos del mismo color y una sonrisa de verdadera felicidad en su rostro que la iluminaba.
 
- ¡Jake! – Exclamo la chica en cuanto ambos bajaron del auto y ella corrió a sus brazos donde fue recibida gustosamente.
 
- Leah cariño, mira hay alguien a quien quiero que conozcas – Dijo Jacob depositando un dulce beso en la mejilla de Leah – Mira ella es Bella Swan, Bells ella es Leah mi novia – Dijo muy orgulloso Jacob.
 
- Mucho gusto Bella, Jake me ha hablado mucho de ti, no sabes el gusto que me da el poder conocerte y el ver que ya han hablado eran tan necesario para poder cerrar ese ciclo de sus vidas que no podían cerrar hasta que no hablaran – Dijo la morena con mucha seriedad.
 
- Mucho gusto Leah, veo que lo has ayudado mucho y me supongo que sabrás que esto de perdonar y olvidar lleva su tiempo y no se puede lograr de la noche a la mañana – Dijo Bella.
 
- Perdonar Bella se puede hacer solo si de verdad lo quieres hacer y solo sirve si perdonas de corazón, las heridas tardan mucho en sanar y más las del alma pero me gustaría creer que ya tuviste mucho tiempo para hacerlo y en cuanto a lo de olvidar ese es algo que nunca lo vas a lograr esas experiencias nos marcan y son muy duras pero de ellas es de las que más se aprendan aquí el punto no está en que tengas que olvidar sino más bien en no guardar rencor eso es lo que debes de hacer – Dijo Leah dejando sorprendida a Bella por la madurez de la chica.
 
- Bueno si lo vemos así tienes razón yo sé que algún día muy cercano perdonare a Jake completamente – Dijo Bella regalándose una sonrisa conciliadora.
 
- Me alegro de escuchar esas palabras, pero bueno no nos vamos a quedar aquí verdad vamos entremos he preparado un gran desayuno – Dijo Leah mientras una enorme sonrisa dibujaba su rostro.
 
- No sabes cuánto me alegro de escuchar esas palabras, me muero de hambre – Dijo Jake entrando en la casa en compañía de las dos chicas.
 
- Bueno y ¿cuánto tiempo llevan juntos como novios? – Pregunto Bella con curiosidad.
 
- Bueno ya son algunos años la verdad, desde que conocí a Jake quede prendada de él – Dijo Leah ruborizándose un poco.
 
- Bueno aunque ya no va a ser más mi novia – Dijo Jacob haciendo una pausa en la que las dos chicas se miraron sorprendidas – Y todo gracias a ti Bells, no sabes cuánto te lo agradezco – Dijo Jake muy emocionado logrando dejar a las chicas en shock sin percatarse de cómo lo estaban interpretando.
 
- No entiendo que es lo que quieres decir, yo no he hecho nada – Dijo Bella apresuradamente deseando que en ese momento se abriera un gran brecha y se la tragara.
 
- Bueno puede que no te hayas dado cuenta, pero que me dijeras que me vas a perdonar cambio la situación – Dijo Jacob quien seguía muy sonriente.
 
- ¿De que es de lo que estás hablando Jake? – Pregunto aturdida Leah.
 
- ¿Que ya no recuerdas el motivo de que tengas puesto ese pequeño anillo en tu dedo anular? – Pregunto Jacob señalando la mano izquierda de Leah.
 
- ¡Oh, eso significa que…! - Dijo Leah incapaz de encontrar su voz para terminar su frase.
 
- Así es cielo que a partir de ahora serás mi prometida, claro eso si tú quieres – Dijo Jacob con una enorme sonrisa.
 
Bella los veía aliviada de saber que no había causado ningún problema entre ellos, pero lo que si le incomodo fue el ver como Leah con lágrimas en los ojos se arrojaba a los brazos de Jacob para besarlo con mucho amor.
 
Aun no estaba lista para soportar las demostraciones de cariño frente de ella y Jacob se dio cuenta de ello, por lo que separo a Leah con amor y le susurró al oído algunas palabras pidiéndole que disminuyeran sus demostraciones frente a ella y Leah no entendía muy bien por qué pero lo dejo pasar cuando él le dio a entender que después le contaría el porqué.
 
- Lo siento – Dijo Jake.
 
- No tienes nada porque disculparte – Contesto Bella.
 
- Bueno que les parece si ahora si desayunamos, después podemos hacer alguna actividad para pasar el tiempo que les parece – ofreció Leah y ambos aceptaron.
 
Su desayuno fue tranquilo platicaron de todo un poco de sus actividades en la reserva, de posibles paseos por la playa y algunas fogatas en esta.
 
Ya era tarde cuando Bella llego a su casa acompañada de Leah y Jacob, cenaron en familia riendo un poco y Bella se comenzaba a sentirse un poquito mejor rodeada de su familia, pero aun así le dolía ver las demostraciones de cariño tanto las de sus padres, como las de Jacob y Leah.
 
La herida aún estaba fresca y le dolía mucho, con el paso de los días mostraba una sonrisa cálida frente a todos para no preocuparlos, pero por las noches aun soltaba algunas lágrimas recordando y se dejaba ahogar en llanto cuando despertaba a media noche después de soñar con él, lo cual se estaba haciendo muy recurrente, pero ya no eran pesadillas sino más bien recuerdos de lo vivido con él y en algunas ocasiones le llamaba pidiendo que regresara, pero le dolía de la misma manera al saber que nunca más lo tendría a su lado.
 
Cuando estos sueños–recuerdos se volvieron diarios y con lo masoquista que era tenía ganas de preguntar por él y sabía que Alice seria la adecuada.
 
Tenía su número en su agenda porque el móvil lo dejo en su departamento para alejarse completamente y si Alice le decía que él estaba bien ella pediría su cambio a Seattle ya lo tenía decidido, pero aún no se armaba de valor además de que era media noche y una llamada a esas horas sería muy imprudente así es que esperaría a la mañana siguiente.
 
A la mañana siguiente como se estaba volviendo costumbre pasaba las mañanas con Jacob, Leah y algunos de los chicos de la reserva para pasar el día en diversas actividades, le encantaba ver a los chicos aventarse clavados desde algunos acantilados, se notaba la fuerza y la precisión con la que ejecutaban piruetas en el aire antes de caer en el agua, estaban sentados observando este espectáculo Jacob, Leah y Bella cuando recordó lo de la llamada.
 
- Jake me puedes prestar tu móvil necesito hacer una llamada a una amiga en Nueva York y es que deje el mío en mi departamento – Dijo Bella.
 
- Claro que si Bells toma – Dijo Jacob, ofreciéndole su móvil y el junto con Leah se quedaron muy atentos a como Paul, uno de sus amigos, se lanzaba en picado al mar mientras Bella escuchaba atenta los tonos de la llamada.
 
- Bueno – Contestaron al otro lado de la línea.
 
- Hola Alice soy Bella – Dijo Bella y se dio cuenta de que extrañaba a su amiga.
 
Del otro lado de la línea se escuchó un jadeo y el ruido del movimiento como si estuviera corriendo.
 
- ¡Isabella Marie Swan! – Gritaban del otro lado de la línea por lo que Bella separo el móvil de su oído – ¡Se puede saber dónde demonios te has metido! – Gritaba Alice a tal grado que Jacob y Leah escuchaban.
 
- Calma Alice estoy bien, estoy en casa de mis padres – Dijo Bella tratando de controlar a la pequeña fiera que estaba del otro lado de la línea.
 
- Se puede saber porque no contestas el estúpido móvil, llevo casi tres semanas tratando de localizarte – Decía una Alice frustrada.
 
- Alice necesitaba alejarme de todo y deje el móvil en mi departamento, por eso te estoy llamando de otro número – Dijo Bella a modo de explicación.
 
- ¡Bella te necesito aquí! – Decía una Alice cansada pero decidida, cuando escuchó una llamada a un médico, ¿un médico? Pensó Bella.
 
- Alice estas en un hospital que paso, ¿están todos bien? – Pregunto Bella ahora alarmada.
 
- Si Bella todos estamos aquí – Dijo Alice dudando un poco.
 
- ¿Quien está internado? – Pregunto Bella sintiendo un retorcijón en el estómago, algo le decía que lo que iba escuchar no le iba a gustar.
 
- Es Edward, Bella él tuvo un accidente – Dijo Alice soltándose a llorar.
 
- ¿Edward? – Susurro Bella soltando algunas lágrimas que despertaron la curiosidad de sus acompañantes – ¿él… él está bien? – La voz le temblaba.
 
- Lo siento Bells, pero el entro en estado de coma y no ha despertado – Dijo Alice llorosa.
 
- ¡No Alice, no!, dime donde esta voy para allá – Dijo Bella inmediatamente sin pensar en nada que no fuera Edward y Alice le dio a dirección del hospital y después de un gracias se cortó la llamada.
 
- Bells ¿estás bien cariño? – Pregunto Jacob angustiado por su amiga.
 
- Jake me voy, lo siento tengo que regresar a Nueva York – Dijo Bella al borde del colapso.
 
- Jake sujétala que en cualquier momento se desplomara – dijo Leah.
 
- Bells tranquilízate y cuéntanos que paso – Decía Jacob mientras la acunaba en su pecho al sentarse.
 
- Yo… yo necesito irme… él… Edward – Dijo Bella tratando de ponerse de pie sollozando
 
- Que paso Bella cuéntanos trataremos de ayudarte – Dijo Leah angustiada por Bella.
 
- Él… Edward me tengo que ir – Decía Bella entre sollozos – Lo siento tengo que ir por unas cosas, regreso a Nueva York.
 
- Bella espera a que lleguen tus padres para decirles – Dijo Jacob tratando de ser razonable.
 
- No Jake ellos fueron a Port Ángeles y se van a tardar y yo no tengo tiempo – Dijo Bella.
 
- Amor, vamos, hay que llevar a Bella – dijo Leah poniéndose de pie.
 
Salieron de la reserva con un escueto adiós de lejos, cuando llegaron a casa de la familia Swan, Bella subió como alma que lleva el diablo a su recamara tomo dinero, sus identificaciones, las llaves, su menester y recordó cuando ya iba de salida que en su cajón tenía algunas tarjetas de crédito que le dieron sus padres para que no se preocupara por dinero, pero ella quería ser independiente aunque ahora posiblemente lo necesitaría, no es que la familia Swan fuera rica, pero tenían lo suficiente para vivir sin problema alguno, dio una última mirada atrás, dejo una nota diciendo que se iba y salió de su casa al auto que la esperaba con Jacob y Leah abordo.
 
- Jake yo sé que es mucho pedir, pero me harías el favor de llevarme al aeropuerto – Dijo Bella con los ojos llorosos.
 
- Pues claro que si pequeña si no porque crees que estamos aquí – Dijo Jacob abriendo la puerta para que se subieran sus dos chicas ya que Leah quería consolarla.
 
- Calma Bella ya verás que todo está bien – Decía Leah mientras la abrazaba.
 
- Gracias Leah pero ahorita por el momento solo me voy a calmar hasta que le vea otra vez – Dijo Bella sumamente preocupada sintiendo como el dolor de su pecho se expandía cada vez más dejándola sin respiración.
 
Sabía que tenía que ser fuerte para que pudiera llegar a lado de Edward para saber que estaba bien, sonaba muy, muy masoquista de su parte pero quería asegurarse de que él se iba a recuperar para poder irse de nuevo.
 
Cuando llegaron al aeropuerto Bella salió casi corriendo para comprar un billete.
 
- Jake acompáñala a Nueva York, me preocupa mucho y a Charly y Renee les va a dar un ataque y nos querrán matar si la dejamos irse sola en ese estado – Dijo Leah preocupada por el estado emocional de la castaña.
 
- Le estás segura, vienes con nosotros o vas tú con ella – Dijo Jacob mientras alcanzaban a Bella.
 
- Jake yo me quedo para avisarle a sus padres y tú eres su amigo, confió en ti, yo confió en que la sabrás cuidar – Dijo Leah cuando llegaron a la recepción.
 
- Me da un boleto a Nueva York por favor – Dijo Bella a una amable señorita que la atendía.
 
- Que sean dos por favor – Dijo Jacob dejando sorprendida a la recepcionista.
 
- ¿Jake que estás haciendo? – Pregunto Bella.
 
- Te voy a acompañar pequeña, tengo que cuidarte por petición de Leah, porque quiero y porque tus papas me mataran si te dejo ir sola – Dijo Jacob contando con los dedos de las manos los múltiples motivos que lo motivaban y que a ella la convenciera.
 
- El próximo vuelo sale en 30 min. ¿Ese está bien o quieren otro? – Pregunto la amable señorita que se sentía más tranquila de ver que la chica castaña no viajaba sola en el estado en el que se encontraba.
 
- Dos boletos por favor – dijo Bella y saco una de las tarjetas de crédito y pago inmediatamente impidiendo que Jacob lo hiciera – Es lo menos que puedo hacer por ti Jake.
 
- Aquí están, que tengan un buen viaje, pueden ir a la sala de espera – Dijo la señorita.
 
- Muchas gracias - Dijo Jacob y se fueron a la sala de espera acompañados de Leah hasta que tuvieron que abordar el avión despidiéndose de Leah, Bella estaba tan nerviosa por volver a verlo.


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