Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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domingo, 21 de diciembre de 2014

El chico del departamento 512 * Capítulo 23

Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo pa19ra jugar un poco con eLllos en mi mente loca, esperando que les guste.

Sumary: Fue en una tarde lluviosa en que con la llegada de ella se conocieron, no solo llegando a un nuevo departamento sino también a la vida de alguien más y a partir de ese momento sus vidas se entrelazaron sin pensarlo. Iluminando sus vidas al dar una vuelta de 180°; hasta donde los llevara esta relación que comenzaron sin saber exactamente el cómo comenzó.








EL CHICO DEL DEPARTAMENTO 512 * CAPÍTULO 23
by: AnaLau


N/A: Estamos llegando a la recta final... 

Cap. 23 Volviendo a casa / Llamada de agonía

 Por fin se había acabado el curso al que Bella tuviera que asistir, estaba sumamente cansada toda la semana estuvo hasta el tope de actividades ya que tomo prácticamente todos los talleres que ofrecían, entraba a todas las conferencias con tal de hacer lo que fuera para no pensar en él.
 
Fue una semana muy difícil pero al mismo tiempo muy productiva de la que saco todo el provecho posible y ahora un poco más tranquila y somnolienta Bella viajaba con rumbo a Forks para visitar a sus padres.
 
Ahí decidiría si sería buena idea regresar a su casa y pedir su traslado a Seattle, regresar a Nueva York o de pedir su cambio a otro lugar lejos de su hogar y lejos de él.
 
Sus padres aun no sabían de la llegada de su hija ya que Bella se imaginaba el alboroto que causarían por su llegada y quería que todo fuera tranquilo y sin fiesta no quería que todo el pueblo se entrara de la llegada de la única hija de los Swan después de tantos años.
 
Cuando por fin llego a su tan familiar casa que no había cambiado nada a pesar de los años con ese bosque inmenso que se erguía orgulloso detrás de la casa de dos plantas y esa ventana que lucía en la parte de enfrente que correspondía a su antigua habitación que daba frente al jardín donde su madre había colocado flores de colores muy llamativos idea de ella cuando era pequeña, junto a un enorme árbol estaba parada su vieja camioneta de ese color rojo descolorido, se veía en buenas condiciones y limpia a pesar del tiempo de no ser usada, posiblemente su padre la moviera de vez en cuando.
 
A lado de su camioneta estaba el coche patrulla de su padre lo que quería decir que estaba en casa, ese hecho le preocuparía si no fuera así porque su madre en alguna ocasión por teléfono le conto que ahora su padre iba todos los días a comer a casa y se quedaba un rato con ella o definitivamente ya no regresaba a la comisaria.
 
Se bajó del taxi con maleta en mano y tomo la llave que siempre guardaba debajo de una de las macetas subió a su antigua habitación viendo que ahí tampoco nada había cambiado, aún seguía su cama cubierta con esa colcha color lavanda regalo de la abuela Swan.
 
En el escritorio habían algunos de sus libros, también estaba su antigua computadora o mejor dicho el fósil de su computadora.
 
De repente se volvió a sentir como la joven de antaño que salía con Jake, esos buenos momentos que pasaban juntos hasta aquella noche en la que cumpliera la mayoría de edad, era todo un complejo de sentimientos.
 
Seguía aun de pie con maleta en mano y recordó que así fue como estuvo la última vez antes de marcharse de su hogar, decidió que era hora de buscar a sus padres, salió de su recamara y fue a la cocina pero esta estaba vacía haciendo que Bella se cuestionara sobre el paradero de sus padres hasta que una estridente risa se oyó en el jardín trasero.
 
Salió por la puerta de la cocina y se encontró con una escena muy linda que la deprimió, sus padres estaban recostados cerca de un gran árbol abrazados mientras Charly le hacía cosquillas a Renne se veían tan felices y enamorados que de inmediato Bella recordó el día de campo con Edward y el amor que él decía profesarle.
 
- Hola – dijo Bella, no quería seguir viendo cómo se daban un beso lleno de amor, era feliz de ver a sus padres tan enamorados, pero no estaba en condiciones de soportar tanto amor.
 
- ¡¿Bella?! – Dijeron Charly y Renne al mismo tiempo, aunque Renee grito, se levantó de un salto y corrió a abrazar a su hija.
 
- Bella cielo has vuelto – Dijo su madre mientras la abrazaba.
 
- Mama, necesito respirar – Dijo trabajosamente Bella.
 
- Lo siento hija es que es la emoción de que estas aquí, ¿cuándo llegaste?, ¿porque no nos aviste que llegabas para ir por ti?, ¿cuánto tiempo te quedaras?, ¿vienes sola? – Pregunto atropelladamente Renee.
 
- Mama, una pregunta a la vez sí, acabo de llegar, no avise porque quería darles la sorpresa, vengo sola y solo me dieron unos días en el trabajo, además no quería que hicieran todo un espectáculo por mi llegada – Dijo Bella contestando una a una de las preguntas.
 
- Bells, no sabes cómo te extrañamos, me alegro de saber que mi niña ya es toda una mujer independiente, profesionista y que tiene un buen trabajo, ¿te ha ido bien? – Pregunto Charly sin hacer tanto drama.
 
- Bueno no me puedo quejar, de hecho me acaban de mandar a Virginia por cuestiones de trabajo y por eso aproveche para venir a verlos – Dijo Bella.
 
- Me alegro mucho por ti, quieres que te prepare algo de comer, nosotros acabamos de terminar – Dijo Renee.
 
- Gracias mama, pero no quiero ir al hospital por una intoxicación alimentaria en mi primer día – Dijo Bella recordando las pocas dotes culinarias de su madre.
 
- Ya he mejorado un poco, pero como tú gustes – Dijo Renne defendiéndose de las acusaciones bien conocidas.
 
- Me supongo que querrás descansar un poco de un viaje tan largo como el que hiciste – Dijo Charly.
 
- Si, gracias si no les importa me encantaría darme una ducha y dormir un poco – Dijo Bella.
 
- Está bien así estarás lista para la noche, podemos salir a cenar para poder celebrar tu llegada – Dijo Renee muy entusiasmada haciendo que se acordara de Alice.
 
- Mama estoy diciendo que no quiero que se haga todo un evento por mi llegada, no quiero llamar la atención de nadie – Dijo Bella.
 
- Bells, tu mama tiene razón tu llegada hay que celebrarla, solo será una cena porque recuerda que yo mañana tengo que trabajar muy temprano, compadécete de mí y de la cocina – Dijo Charly dándole una mirada suplicante.
 
- Está bien, pero solo será una cena y ahora si no les molesta me gustaría dormir un poco – Dijo Bella rendida a los deseos de sus padres.
 
- Está bien cielo que descanses – Dijo Renee dándole un beso en la frente de Bella, sin decir más Bella se fue a la que siempre ha sido su habitación y sin más contemplaciones se hecho en su cama quedándose dormida casi al instante.
 
De repente se encontraba de pie en medio de un pequeño bosque que se le hizo conocido, era el lugar en el que le gustaba pasar el tiempo en compañía de Jake y como si lo hubiera invocado este apareció de entre los arboles con esa sonrisa tan cálida que solo él le podía dar.
 
- Jake – susurro Bella sabía que era un sueño pero aun así tenía los nervios a flor de piel, de repente Jake concentro su vista en un punto detrás de la cabeza de Bella y ella intrigada se giró para ver salir de entre las sombras a Edward con ese porte tan suyo, tan sexi con esa sonrisa ladeada que le detenía el corazón – Edward – susurro también porque por más que intentaba no encontraba su voz.
 
- Mira Jacob aquí esta Bella aun esperando que le demos un poco de amor – Dijo en tono de mofa Edward.
 
- La muy ingenua cree que alguien se puede fijar en ella, que aún no entiende que no es suficiente mujer para nadie – Respondió en el mismo tono Jacob.
 
- Porque dicen eso, que fue lo que les hice díganme – Grito desesperada Bella al punto del llanto.
 
- Por dios Bella crece, deja de comportarte como una niñita estúpida y enamoradiza que no entiendes que nadie se fijaría en ti – Dijo de una manera cruel y fría Jacob, haciendo que Edward sonriera con malicia.
 
- Porque me hacen esto, díganme que les hice – Bella estaba desesperada, sabía que era un sueño pero aun así dolía y mucho, lo peor es que no podía despertar.
 
- Qué, que nos hiciste, sería que no hiciste – Dijo Edward con una mueca de asco y en ese momento despertó muy agitada y sudorosa, todo había sido un sueño cruel y lo único que puedo hacer fue recoger sus piernas con sus brazos y mantenerse así unida a sí misma.
 
Sentía que si aflojaba un poco su agarre ella se caería a pedazos y así estuvo llorando hasta que se dio cuenta de que estaba oscureciendo y era hora de levantarse.
 
Tomo sus cosas de aseo personal y se fue al baño a darse una ducha para dejar que el agua caliente acariciase su cuerpo relajándola un poco, salió del baño y se fue a su recamara a arreglarse.
 
Cuando bajo sus padres ya la estaban esperando y salieron de la casa viajando en el coche patrulla de su padre, llegaron al único restaurante del pueblo y se acomodaron en una mesa, pidieron de cenar y las pocas personas que estaban en el lugar miraban sorprendidos a la familia Swan en especial a Bella que había regresado después de tanto tiempo, de repente escucho una voz muy familiar a sus espaldas.
 
- ¡Charly que milagro encontrarte por aquí! – Dijo Billy Black el padre de Jacob – Y veo que vienes bien acompañado por dos hermosas damas – Dijo mientras saluda a Renee y Bella se volvió poco a poco como en esas pelis de terror cuando la chica es descubierta por el asesino en serie y lo tiene a sus espaldas – Wow eres tu Bells – Dijo muy sorprendido Billy.
 
- Hola Billy ¿cómo estás? – Dijo muy sonrojada Bella por pura cortesía ya que lo único que le apetecía era salir corriendo de ese lugar.
 
- No me quejo, pero tú estás tan preciosa como siempre, pero ¿a qué se debe el honor de tu visita? – Pregunto intrigado el señor Black.
 
- Bueno es que no puede simplemente venir a visitarnos por el simple placer de hacerlo – Dijo Charly sacado de apuro a Bella que no sabía que decir.
 
- Qué bueno espero que te quedes una buena temporada por acá – Dijo Billy – Oh ya llego Jake estaba cansado de esperarlo.
 
- Que les parece si cenamos todos juntos – Ofreció Renee y Billy acepto encantado a lo que Bella solo se envaro, aún no estaba lista para volver a ver a Jacob y su ultimo sueño aun lo tenía muy presente.
 
- Jake hijo por aquí – Dijo Billy mientras se acomodaba a lado de Charly dejando el único lugar disponible a lado de Bella.
 
- Charly que bueno es verte, Renne tan hermosa como siempre y… Bella – Dijo Jake a modo de saludo quedándose como si hubiera visto un fantasma – Es bueno verte de nuevo.
 
- Hola Jake - susurro Bella y desvió la mirada.
 
De esta manera incómoda para los dos se llevó a cabo la cena de la que a duras penas Bella probó bocado y solo para no alarmar a sus padres.
 
Una vez que terminaron Jacob estaba muy nervioso o esa es la impresión que le dio a Bella ya que aún pensaba que conocía a Jacob.
 
El señor Black se despedía a nombre de los dos agradeciendo la agradable velada, pero Jacob se llenó de decisión y pidió amablemente llevar a Bella a casa y nadie se negó solo Bella, pero nadie se dio cuenta así es que dejaron que ambos se fueran en el Volkswagen de este.
 
Si Bella estaba rígida al ver llegar a Jacob ahora estaba petrificada al ver como él la conducía hacia su auto y al parecer necesitaba hablar con ella.
 
- No te preocupes Bella no te hare daño – Dijo Jacob al ver que Bella no subía al coche a lo que después de esas palabras ella acepto no sin cierto temor – Yo… yo siento mucho todo el daño que te cause en el pasado, sé que no tengo perdón por lo que te hice pero aun así me gustaría tratar de ganarme tu perdón – Dijo un muy nervioso Jacob, toda la valentía se había quedado en el restaurant.
 
- Yo… - Que le podía decir, ¿qué no?, ¿que eso ya no importaba? Que le podía decir si frente a ella volvía a estar ese dulce chico y tierno que siempre la cuido, que siempre la quiso, que siempre estuvo ahí para ella cuando más lo necesito.
 
- No te preocupes sabía que no me ibas a responder ahorita, pero si quería que supieras que estoy sumamente arrepentido y sé que no tengo excusas para mi comportamiento, pero en ese entonces yo no era yo – Dijo Jacob muy avergonzado y dejando ver cuánto le dolió a él también y eso fue lo que desarmo a Bella.
 
- ¿Como que no eras tú?, no creo que te haya confundido con alguien más – Dijo Bella entre confundida y enfadada con un ligero tono de sarcasmo en la voz.
 
- No más bien el confundido era yo, ¡hay como explicarlo!
 
- Pues porque no comienzas por el principio – Dijo Bella con una ligera sonrisa en su rostro, volvía a sentirse tranquila en compañía de Jacob.
 
- Veras precisamente el día de tu cumpleaños número 18 mi madre decidió dejarnos para poder irse con otro hombre que por lo que escuche le dijo a mi padre que el si la complacía en la intimidad – Dijo Jacob ruborizándose un poco – Además yo no andaba con muy buenas compañías que digamos, había un grupo de chicos que me metieron en la cabeza esas ideas por las que casi abuso de ti y todo me lo fundamentaron en el abandono de mi madre, diciendo que todas eran iguales que solo querían que se las llevaran a la cama y que las hicieran sentirse mujer.
 
- ¿Pero qué paso después porque no me dijiste lo que pasaba? – Pregunto Bella.
 
- Yo estaba perdido, me sentía confundido, enfadado, herido y entonces conocí a una chica que a la primera se acostó conmigo era parte del mismo grupo de personas destructivas que me llenaron la cabeza de basura y lo siento mucho lastime a mucha gente importante entre ellos tú y mi padre – Dijo muy avergonzado Jacob mientras bajaba la mirada.
 
- ¿A tu Billy? – Pregunto en voz baja Bella acercándose al gran cuerpo de Jacob.
 
- Le eche en cara de que por su culpa mi madre nos había abandonado, que era de lo peor, que era un poco hombre para mi madre, en fin muchas cosas más.
 
- Pero… ¿cómo te diste cuenta de que estabas mal? – Pregunto Bella demasiado intrigada comprendiendo algunas cosas.
 
- Mi primo Sam fue de visita un día, estaba platicando con mi padre cuando recibió una llamada de su prometida, ahora esposa Emily, se asustó demasiado porque ella se había caído de las escaleras y sorprendentemente solo se torció un tobillo, me pidió que lo acompañara y por una rara razón acepte, al llegar a su casa nos recibió una linda chica de nombre Leah, prima de Emily y ella fue quien poco a poco me hizo ver todos mis errores pasaba mucho tiempo en su casa donde atendía a Emily y mi excusa era el de acompañar a Sam, cuando me hizo ver mis errores me hundí en mi propia miseria pero ella nunca me dejo y lo primero que hice para tratar de estar más tranquilo conmigo mismo fue pedirle perdón a mi padre y le mostré lo arrepentido que estaba, me aleje de ese grupo de personas que me dañaban y lo siguiente que necesitaba era pedirte perdón a ti, pero tú estabas en la 
Universidad en Massachusetts y nunca pude ir, espere a que regresaras cuando terminaras o en alguna de tus vacaciones pero tú nunca volviste tus papas siempre iban a verte, y me prometí que en cuanto volviera a verte tendría que pedirte perdón – Termino su largo discurso Jacob.
 
- Bueno no sé qué decirte estoy impactada – Dijo Bella con los ojos sumamente abiertos y un mar de emociones que amenazaban con inundarla.
 
- No te preocupes, solo piénsalo un poco – Dijo Jacob consiente de que no obtendría su perdón así de la noche a la mañana.
 
- ¡Gracias Jake! – Dijo Bella abrazándolo impulsivamente al parecer necesitaba mucho ese abrazo.
 
- Lo siento tanto pequeña, espero que algún día me perdones – Susurro Jacob contra sus cabellos mientras la apretaba más a su pecho.
 
- Lo hare Jake, lo hare – Dijo Bella sin dejar de abrazarlo se sentía de nuevo protegida, pero algo dentro de ella le decía que esos no eran los brazos que quería que la protegieran y este pensamiento le arranco un sollozo.
 
- Bells sé que no soy el más apropiado para esto, pero estoy seguro de que no viniste solo de vacaciones de placer, ¿qué te paso estando en Nueva York? – Pregunto Jacob tomando ambas manos de Bella mientras la miraba a los ojos.
 
- ¿Cómo sabes en donde es que he estado, primero la universidad y ahora mi trabajo? – Pregunto curiosa Bella.
 
- Bueno digamos que tu papá le platica de ti al mío y así es como me entero, aunque si hubiera decidido ir a verte probablemente no te hubiera localizado ya que buscarte en lugares tan grandes, bueno hubiera sido una misión imposible, pero no me has dicho que fue lo que te paso me hago una idea pero si no me quieres decir yo lo entiendo – Dijo Jacob.
 
- Bueno no sé cuál es la idea que tienes – Dijo Bella aun sin separarse de los brazos de Jacob.
 
- Fue por un chico que por lo que puedo ver aun amas y mucho – Dijo Jacob después de ver los ojos tristes de Bella sin ese brillo tan característico de ella.
 
- Tienes razón Jake, pero mis padres no tienen por qué saberlo – Dijo Bella al darse cuenta de que era muy obvio.
 
- No te preocupes de mi boca no saldrá ni una sola palabra y no sabes cuánto me duele verte así y siento que en parte es mi culpa porque yo hice que te fueras de tu hogar, que dejas a tus padres y evitaras volver.
 
- No Jake no es tu culpa, digo yo fui la que se enamoró y por ese amor que le tengo es que lo dejare ser feliz – Dijo Bella tratándose el nudo que le impedía hablar con claridad.
 
- Ya veo, está enamorado de alguien más, definitivamente ha de ser un idiota al no ver a la valiosa mujer que yo deje ir y que tanto lastime por ser igual o más estúpido que él – Dijo Jacob y Bella se incomodó un poco.
 
- No lo sé Jake digamos que él no estaba hecho para amarme a mí – Dijo sollozando Bella mientras algunas lágrimas traicioneras rodaban por sus mejillas.
 
- No llores Bells que Charly me mataría si te regreso así a tu casa, si gustas podemos desahogarnos mañana a gusto o que te deje más tarde en tu casa, tú decides – Le ofreció Jacob, de ahora en adelante siempre seria solo su elección.
 
- Creo que ya no puedo verme como la mujer fuerte, no por hoy – Dijo Bella que seguía derramando lagrimas traicioneras.
 
- Entiendo, ya veo ahorita a donde vamos o si gustas nos quedamos aquí – Ofreció Jacob.
 
- Aquí está bien Jake – Dijo Bella que aún no podía confiarse del todo de Jacob aunque todo le era tan fácil como siempre había sido con él.
 
Nunca pudo estar enojada con él por mucho tiempo y ahora volvía a pasarle lo mismo.
 
- Bueno puedes contarme todo lo que quieras, desahógate hoy seré tu paño de lágrimas – Dijo Jacob acariciando su mejilla produciéndole un escalofrió que recorrió todo su cuerpo y en ese momento el teléfono de Jake comenzó a sonar lo que distrajo a Jacob de su caricia y de la reacción de miedo de Bella.
 
- Hola amor… yo también te extrañe hoy…sabes te tengo una muy buena noticia… no me gustaría decírtela en persona, paso por ti mañana temprano… yo también me muero por verte… yo también te amo, adiós cuídate mucho – Dijo Jacob al teléfono.
 
- Si tienes que irte yo lo entiendo – Dijo Bella entre susurros.
 
- No Bells esta noche dije que te escucharía es lo menos que puedo hacer después de que tú me has escuchado a mí, además me gustaría decirle a Leah que por fin hable contigo, que te parece si desayunamos mañana juntos para que la conozcas – Dijo Jacob feliz.
 
- ¿Entonces ella es tu novia? – Pregunto con un poco de incredulidad Bella.
 
- Si ella me cambio con mucho amor y paciencia y termine enamorándome de ella, pero bueno estábamos en que te ibas a desahogar, anda no tienes nada de qué preocuparte, ¿quieres contarme que fue lo que te paso? –Dijo Jacob volviendo a centrar toda su atención en la castaña.
 
- Digamos que es muy largo de contar, pero creo que necesito sacarlo porque siento que si no hago esto me seguirá consumiendo poco a poco – Dijo Bella comenzando a derramar lágrimas de nuevo.
 
- Te escucho y prometo que no te voy a juzgar en nada – Dijo Jacob.
 
- Lo conocí en el departamento en el que vivo es uno de mis vecinos, nuestro primer encuentro fue dado gracias a mi torpeza, después otra vecina me lo presento en una fiesta que ella misma organizo resulta ser que ella y su hermano son novios de los primos de él – Decía Bella sumida en sus recuerdos.
 
Recordaba claramente el día de la fiesta cuando Rose no se le despego y se quedó perdida en esas orbes esmeraldas que la hipnotizaban.
 
- Ahí hubo una confusión, pero yo ya sentía cierta atracción hacia él, paso el tiempo y no lo volví a ver hasta una ocasión en un parque y a partir de ahí comenzamos a pasar las tardes juntos platicando y cada día estaba más segura de que me había enamorado de él y en alguna ocasión me dijo que estaba enamorado de mi algo muy difícil de creer pero en fin, comenzamos a salir y todo era amor y dulzura hasta que apareció una ex novia que me dijo que el solo me estaba utilizando, que se divertía conmigo y yo decidí no creerle pero después de regresar de una tarde de compras con unas amigas los encontré besándose en la puerta de su departamento ambos semidesnudos a lo que ella solo me miro con aires de grandeza, una sonrisa de suficiencia y desde ese día lo esquive a toda costa me siguió buscando y un día me dijo que me iba a dejar de buscar con lo que me demostró que nunca me amo, necesitaba salir de ahí y en la empresa en la que trabajo me ofrecieron un viaje el cual tome y por eso es que aproveche para poder venir a ver a mis padres y pues bueno aquí estamos – Termino Bella apenas tomando aire soltando las palabras de manera atropellada.
 
- Ok, creo que es mucha información muy resumida, pero por lo que me pude enterar ¿él te enamoro? Y después se fue con otra, ¿una ex novia? – Trataba de entender Jacob.
 
- Algo así, de lo de ex novia me quiero suponer que si, por lo que me entere ya tenían historia juntos – Dijo Bella tratando de simular que no le dolía.
 
- Oh Bells me gustaría poder hacer algo para poder aliviar tu dolor y no sabes cuánto es que te admiro porque renunciar a una persona para que sea feliz a costa de tu propia felicidad, es de admirarse – Dijo Jacob regalándole una enorme sonrisa.
 
- Pues me supongo que algún día lo voy a olvidar ¿no? – Dijo Bella esperando creerse sus propias palabras.
 
- Eso solo el tiempo lo decidirá, solo esperemos que si – Dijo Jacob.
 
- Bueno creo que es hora de que vuelva a mi casa o se empezaran a preocuparse por mí – Dijo Bella checando la hora.
 
- Estas segura de que estas bien o quieres esperar un momento más – Dijo Jacob un poco preocupado porque a duras penas Bella podía contener las lágrimas.
 
Jacob la abrazo como cuando eran niños y ella se caía lastimándose la rodilla, ante este gesto Bella no pudo contenerse más y comenzó a llorar incontrolablemente soltado sollozos que le partían el alma a Jacob.
 
Había estado conteniendo las lágrimas desde que salió de Nueva York, se sentía incompleta, vacía algo en su pecho le hacía falta y los brazos de Jacob le ayudaban un poco a mantener unido su cuerpo, así estuvieron un buen tiempo en el que Jacob derramo algunas lágrimas con Bella y sus cuerpos se entumieron por permanecer tanto tiempo en la misma posición.
 
- Lo siento tanto Jake, pero creo que ahora si ya estoy lista para volver – Dijo Bella secándose las lágrimas y tratando de componer su expresión.
 
- Nos vamos en el momento en que tú decidas que estas lista para poder volver a tu casa – Dijo Jacob.
 
- Estoy lista para volver, solo espero que no me hagan preguntas de nada – Dijo Bella.
 
- Bueno podemos decir que te caíste, pero que no fue nada grave – Ofreció Jacob.
 
- Esa sería una buena idea si no supiera que me obligarían a ir al hospital y a revisarme exhaustivamente – Dijo Bella sonriendo al imaginarse la imagen de sus padres.
 
- Tienes razón, pero bueno ya veremos que se nos ocurre – Dijo Jacob que no se le ocurría nada.
 
- Me parece una muy buena idea – Dijo Bella y se dirigieron a casa de los padres de Bella donde aún la esperaban por lo que Jacob entro con ella.
 
- ¿Porque se demoraron tanto?, si todos salimos del mismo lugar inclusive Billy ya llego a la reserva – Dijo Charly apenas cruzaron el umbral de la puerta y Bella se volvió a poner nerviosa al verlo con los brazos en jarras.
 
- Bueno Charly te pido una disculpa fue culpa mía, ya sabes tanto tiempo sin vernos que teníamos muchas cosas de que hablar, nos pusimos al corriente de muchas cosas, entre ellas le platique de Leah y me gustaría que la pudiera llevar a Bella a la reserva para que se conozcan – Dijo Jacob rápidamente ya que fue lo primero que se le ocurrió y Charly miro a su hija y se fijó en sus ojos hinchados y rojos.
 
- ¿Que te paso Bells, porque lloraste? – Pregunto Charly haciendo sudar a Bella. Su padre estaba esa noche demasiado observador, además de que miraba acusadoramente a Jacob.
 
- No estaba llorando, solo dejo correr algunas lágrimas de tanta risa le estuve contando algunos chistes y pues bueno se rio tanto que hasta el estómago le dolió, sabes que a Bells se le hacen muy fácilmente los ojos rojos con algunas lágrimas – Volvió a intervenir Jacob con una excusa de lo más patética.
 
- Bella – Dijo muy serio Charly exigiendo de labios de su hija la verdad.
 
- Vale está bien, se podría decir que se nos ocurrió caminar un poco mientras platicábamos y tropecé para no faltar a mi buena costumbre y debí de poner una cara muy graciosa porque Jake estallo en carcajadas y me enoje. La verdad no sé cómo le hice pero lo tire cayendo muy cerca de un charco y su cara no tenía precio al grado que termine de nuevo en el suelo muerta de la risa y lo peor fue cuando hizo todo un drama muerto de la risa el también, eso quiso decir Jake con lo de los
chistes – Dijo Bella con una sonrisa al ver la cara de incredulidad de Jacob, aunque debida de admitir que era una excusa solo un poco mejor que la suya y más creíble.
 
- Pero tú estás bien no te lastimaste, Jake porque en vez de burlarte de mi niña no la llevaste al hospital para que la checaran – Dijo Charly alarmado como todo buen padre sobreprotector.
 
- Papá no soy tan frágil, además si pude tirar a Jake eso indica que estoy más sana y fuerte que un caballo – Dijo Bella.
 
- Bells tiene razón deja de armar una tormenta en un vaso de agua, no le paso nada – Dijo Jacob riendo ante la idea que maneja Bella.
 
- Lo sé, tienen razón, pero es la costumbre discúlpame Bells – Dijo Charly calmándose.
 
- No te preocupes papá y ahora si no te importa me iré a descansar un poco, nos vemos mañana Jake 
– Dijo Bella en forma de despedida dándole un beso en la mejilla a Charly y así subió más aliviada a su recamara.
 
Después de este encuentro Bella consulto con la almohada la posibilidad de regresar a su casa con sus padres, pero aún tenía que ver qué curso tomaban las cosas al final de cuentas el principal impedimento era Jacob y ahora ya no lo era.
 
Aun no lo había perdonado del todo pero no tardaría en lograrlo porque él había vuelto a ser el mismo chico lindo, dulce y protector del que se enamoró o del que siempre vio como a su hermano, pero aun así tenía tentación de volver a ver a Edward, si sabía que era demasiado masoquista.
 
Al día siguiente tal como lo prometió Jacob fue por Bella muy temprano para ir a la reserva donde vivía Leah también.
 
- Eres realmente sorprendente – Dijo Jacob una vez dentro del vehículo.
 
- ¿Porque lo dices? – Pregunto Bella curiosa por la pregunta.
 
- Por la gran historia que te inventaste ayer mucho mejor que la mía, eres brillante – Dijo Jacob.
 
- Pues no creo que sea para tanto si hubiera sido así de genial como tú dices Charly se la hubiera creído desde el principio – Dijo Bella.
 
- Bueno yo más bien diría que se preocupó por ti pero en fin será como tú quieras – Dijo Jacob.
 
Cuando entraron a la reserva a Bella le llegaron a la mente muchos recuerdos de su juventud cuando pasaba todo el día con Jacob, los paseos por la playa, las tardes en el garaje de su casa, las películas en la sala donde se sentaban en un pequeño sofá en el que apenas alcanzaban los dos, sus juegos con lodo cuando eran más pequeños un sin fin de recuerdos.
 
Para cuando Bella regreso al presente estaban estacionados frente a una pequeña casa con la fachada de un color marrón desgastado, con un bonito y cuidado jardín, algunos adornos representativos de los quileutes y una chica delgada de tez morena rostro delgado enmarcado con una cabellera corta negra como la noche, unos ojos del mismo color y una sonrisa de verdadera felicidad en su rostro que la iluminaba.
 
- ¡Jake! – Exclamo la chica en cuanto ambos bajaron del auto y ella corrió a sus brazos donde fue recibida gustosamente.
 
- Leah cariño, mira hay alguien a quien quiero que conozcas – Dijo Jacob depositando un dulce beso en la mejilla de Leah – Mira ella es Bella Swan, Bells ella es Leah mi novia – Dijo muy orgulloso Jacob.
 
- Mucho gusto Bella, Jake me ha hablado mucho de ti, no sabes el gusto que me da el poder conocerte y el ver que ya han hablado eran tan necesario para poder cerrar ese ciclo de sus vidas que no podían cerrar hasta que no hablaran – Dijo la morena con mucha seriedad.
 
- Mucho gusto Leah, veo que lo has ayudado mucho y me supongo que sabrás que esto de perdonar y olvidar lleva su tiempo y no se puede lograr de la noche a la mañana – Dijo Bella.
 
- Perdonar Bella se puede hacer solo si de verdad lo quieres hacer y solo sirve si perdonas de corazón, las heridas tardan mucho en sanar y más las del alma pero me gustaría creer que ya tuviste mucho tiempo para hacerlo y en cuanto a lo de olvidar ese es algo que nunca lo vas a lograr esas experiencias nos marcan y son muy duras pero de ellas es de las que más se aprendan aquí el punto no está en que tengas que olvidar sino más bien en no guardar rencor eso es lo que debes de hacer – Dijo Leah dejando sorprendida a Bella por la madurez de la chica.
 
- Bueno si lo vemos así tienes razón yo sé que algún día muy cercano perdonare a Jake completamente – Dijo Bella regalándose una sonrisa conciliadora.
 
- Me alegro de escuchar esas palabras, pero bueno no nos vamos a quedar aquí verdad vamos entremos he preparado un gran desayuno – Dijo Leah mientras una enorme sonrisa dibujaba su rostro.
 
- No sabes cuánto me alegro de escuchar esas palabras, me muero de hambre – Dijo Jake entrando en la casa en compañía de las dos chicas.
 
- Bueno y ¿cuánto tiempo llevan juntos como novios? – Pregunto Bella con curiosidad.
 
- Bueno ya son algunos años la verdad, desde que conocí a Jake quede prendada de él – Dijo Leah ruborizándose un poco.
 
- Bueno aunque ya no va a ser más mi novia – Dijo Jacob haciendo una pausa en la que las dos chicas se miraron sorprendidas – Y todo gracias a ti Bells, no sabes cuánto te lo agradezco – Dijo Jake muy emocionado logrando dejar a las chicas en shock sin percatarse de cómo lo estaban interpretando.
 
- No entiendo que es lo que quieres decir, yo no he hecho nada – Dijo Bella apresuradamente deseando que en ese momento se abriera un gran brecha y se la tragara.
 
- Bueno puede que no te hayas dado cuenta, pero que me dijeras que me vas a perdonar cambio la situación – Dijo Jacob quien seguía muy sonriente.
 
- ¿De que es de lo que estás hablando Jake? – Pregunto aturdida Leah.
 
- ¿Que ya no recuerdas el motivo de que tengas puesto ese pequeño anillo en tu dedo anular? – Pregunto Jacob señalando la mano izquierda de Leah.
 
- ¡Oh, eso significa que…! - Dijo Leah incapaz de encontrar su voz para terminar su frase.
 
- Así es cielo que a partir de ahora serás mi prometida, claro eso si tú quieres – Dijo Jacob con una enorme sonrisa.
 
Bella los veía aliviada de saber que no había causado ningún problema entre ellos, pero lo que si le incomodo fue el ver como Leah con lágrimas en los ojos se arrojaba a los brazos de Jacob para besarlo con mucho amor.
 
Aun no estaba lista para soportar las demostraciones de cariño frente de ella y Jacob se dio cuenta de ello, por lo que separo a Leah con amor y le susurró al oído algunas palabras pidiéndole que disminuyeran sus demostraciones frente a ella y Leah no entendía muy bien por qué pero lo dejo pasar cuando él le dio a entender que después le contaría el porqué.
 
- Lo siento – Dijo Jake.
 
- No tienes nada porque disculparte – Contesto Bella.
 
- Bueno que les parece si ahora si desayunamos, después podemos hacer alguna actividad para pasar el tiempo que les parece – ofreció Leah y ambos aceptaron.
 
Su desayuno fue tranquilo platicaron de todo un poco de sus actividades en la reserva, de posibles paseos por la playa y algunas fogatas en esta.
 
Ya era tarde cuando Bella llego a su casa acompañada de Leah y Jacob, cenaron en familia riendo un poco y Bella se comenzaba a sentirse un poquito mejor rodeada de su familia, pero aun así le dolía ver las demostraciones de cariño tanto las de sus padres, como las de Jacob y Leah.
 
La herida aún estaba fresca y le dolía mucho, con el paso de los días mostraba una sonrisa cálida frente a todos para no preocuparlos, pero por las noches aun soltaba algunas lágrimas recordando y se dejaba ahogar en llanto cuando despertaba a media noche después de soñar con él, lo cual se estaba haciendo muy recurrente, pero ya no eran pesadillas sino más bien recuerdos de lo vivido con él y en algunas ocasiones le llamaba pidiendo que regresara, pero le dolía de la misma manera al saber que nunca más lo tendría a su lado.
 
Cuando estos sueños–recuerdos se volvieron diarios y con lo masoquista que era tenía ganas de preguntar por él y sabía que Alice seria la adecuada.
 
Tenía su número en su agenda porque el móvil lo dejo en su departamento para alejarse completamente y si Alice le decía que él estaba bien ella pediría su cambio a Seattle ya lo tenía decidido, pero aún no se armaba de valor además de que era media noche y una llamada a esas horas sería muy imprudente así es que esperaría a la mañana siguiente.
 
A la mañana siguiente como se estaba volviendo costumbre pasaba las mañanas con Jacob, Leah y algunos de los chicos de la reserva para pasar el día en diversas actividades, le encantaba ver a los chicos aventarse clavados desde algunos acantilados, se notaba la fuerza y la precisión con la que ejecutaban piruetas en el aire antes de caer en el agua, estaban sentados observando este espectáculo Jacob, Leah y Bella cuando recordó lo de la llamada.
 
- Jake me puedes prestar tu móvil necesito hacer una llamada a una amiga en Nueva York y es que deje el mío en mi departamento – Dijo Bella.
 
- Claro que si Bells toma – Dijo Jacob, ofreciéndole su móvil y el junto con Leah se quedaron muy atentos a como Paul, uno de sus amigos, se lanzaba en picado al mar mientras Bella escuchaba atenta los tonos de la llamada.
 
- Bueno – Contestaron al otro lado de la línea.
 
- Hola Alice soy Bella – Dijo Bella y se dio cuenta de que extrañaba a su amiga.
 
Del otro lado de la línea se escuchó un jadeo y el ruido del movimiento como si estuviera corriendo.
 
- ¡Isabella Marie Swan! – Gritaban del otro lado de la línea por lo que Bella separo el móvil de su oído – ¡Se puede saber dónde demonios te has metido! – Gritaba Alice a tal grado que Jacob y Leah escuchaban.
 
- Calma Alice estoy bien, estoy en casa de mis padres – Dijo Bella tratando de controlar a la pequeña fiera que estaba del otro lado de la línea.
 
- Se puede saber porque no contestas el estúpido móvil, llevo casi tres semanas tratando de localizarte – Decía una Alice frustrada.
 
- Alice necesitaba alejarme de todo y deje el móvil en mi departamento, por eso te estoy llamando de otro número – Dijo Bella a modo de explicación.
 
- ¡Bella te necesito aquí! – Decía una Alice cansada pero decidida, cuando escuchó una llamada a un médico, ¿un médico? Pensó Bella.
 
- Alice estas en un hospital que paso, ¿están todos bien? – Pregunto Bella ahora alarmada.
 
- Si Bella todos estamos aquí – Dijo Alice dudando un poco.
 
- ¿Quien está internado? – Pregunto Bella sintiendo un retorcijón en el estómago, algo le decía que lo que iba escuchar no le iba a gustar.
 
- Es Edward, Bella él tuvo un accidente – Dijo Alice soltándose a llorar.
 
- ¿Edward? – Susurro Bella soltando algunas lágrimas que despertaron la curiosidad de sus acompañantes – ¿él… él está bien? – La voz le temblaba.
 
- Lo siento Bells, pero el entro en estado de coma y no ha despertado – Dijo Alice llorosa.
 
- ¡No Alice, no!, dime donde esta voy para allá – Dijo Bella inmediatamente sin pensar en nada que no fuera Edward y Alice le dio a dirección del hospital y después de un gracias se cortó la llamada.
 
- Bells ¿estás bien cariño? – Pregunto Jacob angustiado por su amiga.
 
- Jake me voy, lo siento tengo que regresar a Nueva York – Dijo Bella al borde del colapso.
 
- Jake sujétala que en cualquier momento se desplomara – dijo Leah.
 
- Bells tranquilízate y cuéntanos que paso – Decía Jacob mientras la acunaba en su pecho al sentarse.
 
- Yo… yo necesito irme… él… Edward – Dijo Bella tratando de ponerse de pie sollozando
 
- Que paso Bella cuéntanos trataremos de ayudarte – Dijo Leah angustiada por Bella.
 
- Él… Edward me tengo que ir – Decía Bella entre sollozos – Lo siento tengo que ir por unas cosas, regreso a Nueva York.
 
- Bella espera a que lleguen tus padres para decirles – Dijo Jacob tratando de ser razonable.
 
- No Jake ellos fueron a Port Ángeles y se van a tardar y yo no tengo tiempo – Dijo Bella.
 
- Amor, vamos, hay que llevar a Bella – dijo Leah poniéndose de pie.
 
Salieron de la reserva con un escueto adiós de lejos, cuando llegaron a casa de la familia Swan, Bella subió como alma que lleva el diablo a su recamara tomo dinero, sus identificaciones, las llaves, su menester y recordó cuando ya iba de salida que en su cajón tenía algunas tarjetas de crédito que le dieron sus padres para que no se preocupara por dinero, pero ella quería ser independiente aunque ahora posiblemente lo necesitaría, no es que la familia Swan fuera rica, pero tenían lo suficiente para vivir sin problema alguno, dio una última mirada atrás, dejo una nota diciendo que se iba y salió de su casa al auto que la esperaba con Jacob y Leah abordo.
 
- Jake yo sé que es mucho pedir, pero me harías el favor de llevarme al aeropuerto – Dijo Bella con los ojos llorosos.
 
- Pues claro que si pequeña si no porque crees que estamos aquí – Dijo Jacob abriendo la puerta para que se subieran sus dos chicas ya que Leah quería consolarla.
 
- Calma Bella ya verás que todo está bien – Decía Leah mientras la abrazaba.
 
- Gracias Leah pero ahorita por el momento solo me voy a calmar hasta que le vea otra vez – Dijo Bella sumamente preocupada sintiendo como el dolor de su pecho se expandía cada vez más dejándola sin respiración.
 
Sabía que tenía que ser fuerte para que pudiera llegar a lado de Edward para saber que estaba bien, sonaba muy, muy masoquista de su parte pero quería asegurarse de que él se iba a recuperar para poder irse de nuevo.
 
Cuando llegaron al aeropuerto Bella salió casi corriendo para comprar un billete.
 
- Jake acompáñala a Nueva York, me preocupa mucho y a Charly y Renee les va a dar un ataque y nos querrán matar si la dejamos irse sola en ese estado – Dijo Leah preocupada por el estado emocional de la castaña.
 
- Le estás segura, vienes con nosotros o vas tú con ella – Dijo Jacob mientras alcanzaban a Bella.
 
- Jake yo me quedo para avisarle a sus padres y tú eres su amigo, confió en ti, yo confió en que la sabrás cuidar – Dijo Leah cuando llegaron a la recepción.
 
- Me da un boleto a Nueva York por favor – Dijo Bella a una amable señorita que la atendía.
 
- Que sean dos por favor – Dijo Jacob dejando sorprendida a la recepcionista.
 
- ¿Jake que estás haciendo? – Pregunto Bella.
 
- Te voy a acompañar pequeña, tengo que cuidarte por petición de Leah, porque quiero y porque tus papas me mataran si te dejo ir sola – Dijo Jacob contando con los dedos de las manos los múltiples motivos que lo motivaban y que a ella la convenciera.
 
- El próximo vuelo sale en 30 min. ¿Ese está bien o quieren otro? – Pregunto la amable señorita que se sentía más tranquila de ver que la chica castaña no viajaba sola en el estado en el que se encontraba.
 
- Dos boletos por favor – dijo Bella y saco una de las tarjetas de crédito y pago inmediatamente impidiendo que Jacob lo hiciera – Es lo menos que puedo hacer por ti Jake.
 
- Aquí están, que tengan un buen viaje, pueden ir a la sala de espera – Dijo la señorita.
 
- Muchas gracias - Dijo Jacob y se fueron a la sala de espera acompañados de Leah hasta que tuvieron que abordar el avión despidiéndose de Leah, Bella estaba tan nerviosa por volver a verlo.


domingo, 7 de diciembre de 2014

El chico del departamento 512 * Capítulo 22

Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo pa19ra jugar un poco con eLllos en mi mente loca, esperando que les guste.

Sumary: Fue en una tarde lluviosa en que con la llegada de ella se conocieron, no solo llegando a un nuevo departamento sino también a la vida de alguien más y a partir de ese momento sus vidas se entrelazaron sin pensarlo. Iluminando sus vidas al dar una vuelta de 180°; hasta donde los llevara esta relación que comenzaron sin saber exactamente el cómo comenzó.


by: AnaLau
Cap.22 Sentimientos de culpa


Una semana más se abría paso con la agenda llena para no variar, Carlisle tenía muchas cosas que hacer demasiados pendientes, entre ellos una junta muy importante que estaba a punto de comenzar y lo peor es que una buena parte corría a cuenta de Edward y él ni sus luces.
 
Carlisle estaba sumamente desesperado, pensaba que Edward ya había entendido, pero al parecer no era así, ya le había marcado al móvil unas cuantas veces sin obtener ningún resultado solo sonaba la grabadora de voz.
 
- Claudia ¿ya te pudiste comunicar? – Pregunto Carlisle por el intercomunicador a su secretaria.
 
- Lo siento mucho señor, pero nada solo me manda al buzón, seguiré intentando – Dijo su secretaria muy preocupada era muy raro ver a su jefe en este estado de impaciencia.
 
Poco después recibió una llamada, era del área de vigilancia.
 
- Hola Claudia, ni te imaginas lo que acaba de pasar, necesito que lleves al señor Cullen a la sala donde está la pantalla, necesita ver las noticias de último momento mucho me temo que he encontrado al señor Edward – Dijo uno de los chicos de seguridad que en esos momentos veía la tele donde pasaron noticias de último minuto.
 
- Claro, en un momento lo hago pero algo me dice que no le va a gustar lo que va a ver – Dijo la secretaria.
 
- En eso mi querida Claudia tienes toda la razón, pero hazlo ya – Le urgió el guardia.
 
- Está bien, luego hablamos – Dijo la secretaria y colgó, dirigiéndose a la oficina de su jefe que estaba con el celular pegado a su oído intentando comunicarse con su hijo.
 
- ¿Que ha pasado Claudia es que ya lograste comunicarte con él? – Pregunto Carlisle.
 
- Señor necesito que me acompañe a la sala de proyecciones hay algo que tiene que ver, tiene que ver con su hijo – Dijo Claudia.
 
- Anda vamos, no sé qué tiene que ver pero en fin – Dijo Carlisle saliendo de su oficina dirigiéndose a la sala de proyecciones, en donde Claudia apenas entrar encendió la pantalla y busco las noticias.
“… en estos momentos vemos como van llegando los primeros auxilios, para poder sacar a los involucrados en el accidente vial que acaba de suceder hace unos minutos cerca de las oficinas de COMPAQ de la ciudad, como se puede ver el Volvo S60, en donde hasta donde se sabe solo había una persona un joven que según nuestras fuentes se encuentra gravemente herido, por otro lado se puede ver el Sentra, tiene algunos daños en el frente, pero no hay rastros del conductor que se dio a la fuga, seguiremos informado de lo sucedido por…”
 
- Maldición es Edward, tuvo un accidente, ¡demonios! – Dijo Carlisle que de repente se le fue el color de la cara, se sentía mareado y falto de equilibrio por lo que Claudia le acercaba una silla para que se sentara, mientras pedía un vaso de agua para su jefe.
 
- Tranquilícese a lo mejor no era él, si quiere seguiré intentando comunicarme – Trataba Claudia de tranquilizarlo.
 
- Necesito hablar con Susana inmediatamente – Dijo Carlisle.
 
- Está bien señor en momento se la comunico – Respondió la secretaria mientras tomaba el teléfono y marcaba la extensión de la secretaria de Edward.
 
– Hola Susana el señor Carlisle quiere hablar contigo te lo comunico – Dijo Claudia extendiéndole el teléfono a Carlisle.
 
- Si gracias – Fue la contestación del otro lado de la línea.
 
- Susana, necesito que me des el nombre de la empresa en la que trabaja la novia de Edward – Pidió un poco más calmado Carlisle.
 
- No lo sé señor, pero si quiere deme un momento y checo en su directorio de seguro que ahí lo tiene – Dijo Susana.
 
- Está bien yo aquí espero no tardes – Después espero cerca de un minuto, tiempo que se le hizo eterno.
 
- Aquí está el nombre, son las oficinas centrales de operación y mantenimiento de COMPAQ, ¿quiere que trate de comunicarme con la señorita Isabella? – Pregunto Susana ignorante de los sucesos acontecidos.
 
- ¿Isabella? Si bueno trata de comunicarme con ella – Dijo dudoso Carlisle que no le había dicho que su nombre era Bella, ¡Isabella oh claro era un diminutivo! – Antes tengo otra pregunta ¿notaste raro a Edward este sábado que acaba de pasar?
 
- La verdad es que no, estuvo trabajando todo el día, como los últimos días, de hecho estuvo preparando su presentación del día de hoy, se me hace raro que aún no llegue ya es un poco tarde y está todo listo – Dijo Susana corroborando la información.
 
- Bueno haz lo que quedamos y espero la llamada – Dijo Carlisle.
 
- Claro señor en un momento lo comunico – Y se cortó la llamada.
 
- Claudia ve llamando a los ejecutivos de la junta de hoy y cancélala, de acuerdo y en cuanto llame 
Susana me la comunicas – Dijo Carlisle saliendo de la sala de proyecciones.
 
- Claro señor ya me pongo en eso.
 
Después de unos minutos Claudia le informaba de la llamada de Susana.
 
- ¿Qué paso Susana?
 
- Bueno la señorita Isabella salió de viaje y no me quisieron dar información de adonde se dirigía ni por cuanto tiempo, porque no supe decirle el motivo exacto de la llamada, son muy cuidadosos con las llamadas que reciben sus empleados – Explico Susana.
 
- Ok, muchas gracias Susana eso es todo, sigue con tu trabajo, necesito que le ayudes a Claudia a cancelar la junta.
 
- Claro que sí señor – fue lo último que dijo Susana.
 
Carlisle ya no entendía que demonios es lo que pasaba, solo le quedaba esperar la hora en la que le llamaran para informarle del accidente de su hijo, pero donde es que estaba Bella y que es lo que tenía que ver ella en el accidente.
 
Lo único que podía llegar a pensar es que estaba en tal mal estado su hijo que trato de quitarse la vida y por todo por esa chica a la que aún no conocía, pero Esme le dijo que cuando hablo con el día anterior le prometió que no haría ninguna locura, de esta manera se desesperaba buscando una explicación.
 
Cuando sonó su móvil y no reconoció el número contesto con el corazón latiéndole a mil por hora.
 
- Bueno – Dijo Carlisle sumamente nervioso.
 
- Buenos días, ¿disculpe el señor Carlisle Cullen? – Pregunto la voz de un joven del otro lado de la línea telefónica.
 
- Soy yo dígame que se le ofrece – Dijo Carlisle sintiendo como comenzaban a sudarle las manos.
 
- Le hablo del Bellevue Hospital Center, donde se encuentra el joven Edward Cullen, tuvo accidente automovilístico hace casi una hora, se encuentra grave y entre sus partencias encontramos su identificación en la que indica que en caso de accidente se le debe de comunicar a usted – Explico la persona del otro lado de la línea.
 
- Claro salgo para allá, es mi hijo muchas gracias por su atención – Dijo Carlisle al borde del colapso, pero tenía que ser fuerte aun le quedaba hablarle a Esme, se le partiría le corazón en cuanto le diera la noticia.
 
- Hola cielo a que se debe que me llames tan temprano si no tiene mucho que has salido de casa – Contesto amorosamente Esme.
 
- Cielo lo que tengo que decirte es muy grave, Edward está en el hospital tuvo un accidente automovilístico está en el Bellevue Hospital Center, quieres que pase por ti para ir…
 
- No Carlisle salgo para allá, ahora mismo le digo al chofer nos vemos allá, pobre de mi niño – Dijo entre sollozos Esme que en efecto se le partió el corazón.
 
Carlisle no dudo ni un poco tomo su chaqueta y portafolio y salió de la oficina indicando que no volvería en todo el día y tal vez tampoco en los siguientes días, pero que estaría en contacto.
Justo cuando salía se encontró con Rose que llegaba para revisar el trabajo del viernes para saber si tenía que volver a repetir algo.
 
- Hola tío ¿qué te pasa?, ¿estás bien? se te ha ido el color de la cara – Dijo de repente preocupada Rosalie al ver el estado de Carlisle.
 
- Lo que pasa es que me acaban de llamar para decirme que Edward está en el hospital – Dijo Carlisle tratando de controlar la ansiedad en su voz.
 
- No me digas que hizo una de sus idioteces, que no pensó en lo que le dolería a tía Esme – Dijo Rosalie un poco molesta.
 
- Por lo que me dijeron fue un accidente automovilístico y aun no sé quien tuvo la culpa, en las noticias dieron a entender que fue el otro auto que se estampo de lleno contra el Volvo de
Edward – Dijo Carlisle tratando de asimilar la mala suerte de su hijo.
 
- Pues vamos te acompaño, anda trata de tranquilizarte que si te ve así mi tía se va a poner peor de lo que me supongo que ya está – Dijo Rosalie tomando del brazo a Carlisle notando como estaba a punto de perder su aplomo.
 
- Tienes razón hija, todo va a salir bien – Dijo Carlisle regalándose una sonrisa que no llego a los ojos.
 
- Anda vamos yo conduzco, no creo que estés en condiciones de hacerlo – Dijo Rosalie comprendiendo que estaba en mejores condiciones que su tío.
 
- Muchas gracias cielo no sé qué haría sin ti en estos momentos – Dijo agradecido Carlisle.
 
Bajo la conducción de Rose llegaron en tiempo record al hospital, entrando preguntaron por Edward en la recepción donde les dijeron que estaba en el quirófano que podían esperar en la sala de espera donde al poco tiempo llego Esme hecha un paño de lágrimas.
 
Rose dejo solos a sus tíos para que se consolaran mutuamente con la excusa de que le hablaría a Jasper.
 
- Jazz, tienes que venir al Bellevue Hospital Center, Edward está en el quirófano sufrió un accidente en su Volvo – Le dijo Rose en cuando Jasper le contesto.
 
- Claro voy para allá no tardo – fue todo lo que dijo y colgó.
 
A la media hora llego Jasper preguntando por la salud de Edward, a lo que nadie sabía nada más de lo que ya sabían por boca de Carlisle según lo que vio en las noticias y lo que le informaron por teléfono.
 
Las horas pasaron convirtiéndose en las más largas de su existencia en especial de Esme y Carlisle que trataba de calmar por todos los medios a su mujer.
 
- ¿Doctor, como esta mi hijo?, ¿qué fue lo que paso? – Pregunto Carlisle al médico en cuanto lo vio.
 
- ¿Son los padres del joven Edward Cullen? – Pregunto el médico que se veía cansado.
 
- Así es doctor, soy su padre Carlisle y su madre Esme, díganos como esta nuestro hijo – Dijo Carlisle poniéndose de pie sosteniendo a su costado a su esposa.
 
- No puedo mentirles es un milagro que esté vivo, el auto impacto directamente contra él a una gran potencia y velocidad que debió de haberlo matado. Tiene rotas un par de costillas, la pierna izquierda, multitraumatismos en todo el cuerpo principalmente del lado izquierdo, pero lo más preocupante es el golpe que recibió en la cabeza, afortunadamente no da señales de haber hemorragia interna – Resumió a grandes rasgos el médico.
 
- ¿Pero se va a poner bien mi niño? – Chillo Esme desesperada – ¿Podemos pasar a verlo?
 
- No sabría decirle si se va a poner bien, todo depende de que despierte y el cómo lo haga, por el momento está en el área de recuperación postquirúrgica bajo cuidados especiales, me temo que por el momento aún no lo pueden ver, haremos todo lo posible para que su hijo mejore – Dijo el médico mirando más que nada a Esme con preocupación.
 
- Muchas gracias doctor – Dijo agradecido Carlisle de que su hijo aun estuviera vivo – Tengo una duda, ¿se sabe que fue exactamente lo que paso?
 
- Bueno según indica el reporte de los paramédicos que lo trajeron, Edward estaba cruzando la avenida a gran velocidad con el semáforo en verde, pero el conductor del otro vehículo al parecer también tenía tanta prisa que se pasó el alto, estampándose directamente con su hijo, el conductor del otro vehículo al parecer salió ileso ya que no hay rastros de él, pero eso es algo que tiene que ver con la policía que no tardara en buscarlos – Explico el médico.
 
- Muchas gracias doctor – Dijo Carlisle aliviado de saber que no había sido un intento de suicidio por parte de su hijo.
 
- Si todo sale bien él se podrá recuperar, aun es joven y es un chico en buenas condiciones, se veía que se cuidaba y eso le va ayudar, lo preocupante se lo vuelvo a repetir es el golpe en la cabeza que no sabemos qué daños haya provocado, si me disculpan me tengo que retirar, pero estaré al pendiente 
– Fue lo último que dijo el doctor antes de marcharse.
 
Después de que le doctor se fue Esme se desmorono al saber del estado tan grave en el que estaba su único hijo el cual se convirtiera en su vida después de su nacimiento y que le informaran que no podría volver a tener familia.
 
- Carlisle mi niño está sufriendo, dime que hizo para merecer tal castigo – Dijo Esme negándose a creer lo que le había pasado a Edward.
 
- Tranquila mi amor, recuerda que Edward es fuerte y va a salir adelante lo ha hecho otras veces – Le dijo Carlisle posando ligeramente sus labios en los de su esposa tratando de tranquilizarla y de paso tranquilizarse el también.
 
- Pero… - Los interrumpió un joven paramédico cuando Esme iba a replicar.
 
- Disculpen ¿son los familiares de Edward Cullen? – Pregunto el joven a las dos parejas.
 
- Así es somos los padres, ¿le paso algo?, ¿empeoro su condición? – Pregunto Carlisle mientras sujetaba firmemente a Esme temiendo que se desvaneciera en cualquier momento.
 
- Hasta donde se su situación es la misma de hace un rato, lo que pasa es que tengo sus pertenencias les pido una disculpa por mi atrevimiento, porque se deben de quedar a resguardo del hospital pero ha estado recibiendo llamadas de la misma persona muy insistentemente me supongo que puede ser su novia – Dijo el joven mientras le entregaba a Carlisle una bolsa con las cosas de Edward, su billetera, su móvil, las llaves del auto y las de su departamento, además de algunas joyas que cargaba como su anillo de graduación de Harvard y una sencilla cadena regalo de sus padres y que nunca se quitaba.
 
- Muchas gracias, eres muy amable – Contesto Carlisle mientras los gemelos se acercaron curiosos, ¿Bella le estaba llamando?
 
- De nada, yo me retiro con su permiso – Fue lo último que dijo el joven antes de marcharse.
 
- No entiendo que Bella le esté llamando es muy raro – Dijo Jasper extrañado – Hasta donde sabia hoy se iba de viaje.
 
- ¿Es que acaso tu sabias que se iba de la ciudad? – Pregunto entre curioso y sorprendido Carlisle y por la expresión de Rose ella tampoco sabía nada y Esme ya estaba hecha un lio.
 
- Entonces hay que esperar que vuelva a marcar – Dijo Esme – Pero, ¿porque sabias que esta chica salía de viaje? – Le pregunto Esme a Jasper.
 
- Bueno ella misma nos lo dijo hace casi una semana, se le veía muy mal y por eso la apoyamos para que se fuera – Explico Jasper perdiendo un poco de la calma que tanto lo caracterizaba.
 
- ¿Apoyamos? – Ahora el confundido era Carlisle.
 
- Si Alice, Emmett y yo, ¿tú no lo sabías Rose? – Pregunto Jasper sintiéndose en medio de un interrogatorio.
 
- No yo no lo sabía Emmett nunca me comento nada al respecto es cierto que ayer estuvo un poco decaído y cuando le pregunte al respecto solo me dijo que era por su Bellita – Dijo Rose sin inmutarse.
 
- ¿Bellita? – Pregunto Esme que clase de mujer era es tal Bella.
 
- Bella es como otra hermana pequeña para Emmett y no le gusta verla triste la quiere mucho como a Alice – Dijo Jasper leyendo la expresión de Esme.
 
- Están… - Decía Esme cuando el móvil de Edward sonó.
Carlisle trato de ver el numero pero la pantalla estaba un poco dañada solo se alcanzaba a ver una A, una I ¿o una B? sin más Carlisle contesto bajo la atenta mirada de todos.
 
- ¡Que milagro que me contestas! ¿Dime que paso?, ¿estas con ella?, ¿la convenciste?, ¿porque no cogiste el móvil desde antes?, ¿se van a tardar en regresar? Anda porque no contestas Edward, dime algo maldita sea – se oía la voz de una mujer del otro lado de la línea un poco angustiada.
 
- ¿Perdón quien habla? - pregunto Carlisle.
 
- ¿Ha? Es el número de Edward Cullen, ¿cierto? – Pregunto la voz femenina.
 
- Soy su padre ¿quién habla? – Volvió a preguntar Carlisle.
 
- ¿Carlisle?, porque tienes el móvil de Edward, ¿dónde están? ¿Bella está ahí? – Pregunto de nuevo la voz – Disculpa soy Alice, que fue lo que paso – Dijo al darse cuenta de que no sabía quién era.
 
- ¿Alice? – Dijo sumamente sorprendido Carlisle dejando a todos asombrados ¿porque Alice le marcaba tan insistentemente a Edward?
 
- Si, este… porque tienes el móvil de Edward, ¿dónde está? – Volvió a preguntar Alice.
 
- Cielo estamos en el Bellevue Hospital Center Edward tuvo un accidente – Dijo en un murmullo Carlisle.
 
- ¿Un accidente? ¿Y donde esta Bella?, ¿ella está bien? – Pregunto alarmada Alice tomando las llaves de su departamento y de su auto.
 
- Edward estaba solo, hasta donde sabemos Bella se fue de viaje – Dijo Carlisle confundido.
 
- No la alcanzo – Susurro Alice – Voy para allá.
 
- Aquí nos vemos cielo – Después Alice colgó y se encamino al hospital.
 
- Dijiste que era Alice, ¿qué te dijo? – Pregunto Jasper muy preocupado.
 
- No me dijo nada, solo pregunto por Edward y por Bella, algo me dice que ella sabe por qué Edward estaba en el lugar donde se produjo el accidente – Dijo Carlisle impaciente por la llegada de Alice que llego un poco alterada seguida de cerca por Emmett.
 
- ¿Cómo esta Edward?, ¿se va a poner bien?, ¿qué fue lo que le paso? – Pregunto atropelladamente Alice, una vez que estuvo frente a los Cullen.
 
Rose y Jasper se pusieron de pie mientras ente último inmediatamente abrazo el pequeño cuerpo de su amada que temblaba imperceptiblemente.
 
- Tranquila cielo, estas temblando, lamentablemente su estado no es muy bueno que digamos, el médico dice que está vivo de puro milagro pero… - En ese momento Jasper se quedó callado al ver como Alice sufría de fuertes espasmos producidos por el llanto que trataba de contener dejando a todos los presentes más sorprendidos de lo que ya estaban al verla llegar muy ansiosa.
 
Todos menos Emmett que sabía que es lo que pasaba, se acercó a ella y la tomo en brazos como una niña pequeña dejando a Jasper con una sensación de impotencia
 
- Calma enana no fue tu intensión, sabes que tú no tienes la culpa – Decía Emmett dulcemente dejando a los presentes con mil dudas.
 
- No es cierto yo tuve la culpa, yo lo levante, lo mande, yo tuve la culpa – Decía Alice llorando amargamente.
 
- ¿Qué te pasa cielo? – Pregunto Carlisle al ver a Alice así de indefensa.
 
- Yo tuve la culpa de lo que le paso a Edward, fue mi culpa pero te lo juro que nunca fue esa mi intensión yo solo quería ayudar, lo siento mucho, lo siento – Repetía una y otra vez lo mismo Alice.
 
- ¿Pe… pero de que estás hablando?, Edward choco tu no hiciste nada – Decía Carlisle sin entender a qué se refería.
 
- Ali, Carlisle tiene razón tu no sabías lo que iba a pasar, tranquila por favor – Suplicaba Emmett le dolía mucho ver a su hermana en esas condiciones, le prometió a sus padres que la cuidaría.
 
- Pe… pe…ro Emmett yo mande a Edward a buscar a Bella, yo… yo – Se soltó a llorar de nuevo.
 
- ¿Que hizo qué? – Pregunto Jasper muy angustiado.
 
- Lo que pasa es que en la mañana la enana se despertó decidida a que Edward regresaría con Bella ese día antes de que ella se fuera de viaje, le dijo que se iría y fuera por ella, que si era necesario la secuestrara que hiciera lo que fuera por retenerla y que lo escuchara, Bella está muy mal emocionalmente hablando y por eso se fue, aprovechando la oportunidad que le dieron en su trabajo, el detalle es que nunca nos quiso decir a donde se iba, por lo que Edward tenía que alcanzarla en su oficina, pero se le hacía tarde, me supongo que salió disparado en su búsqueda y por eso choco y ahora Alice dice que fue su culpa por haberlo mandado a buscarla – Dijo Emmett que aún tenía fuertemente abrazada a su hermana.
 
- Alice cariño tu no tuviste la culpa, como Emmett lo acaba de decir solo fue un accidente – Trato de calmarla Carlisle.
 
- Un accidente que se pudo haber evitado si yo no lo hubiera ido a despertar, si hubiera dejado que Bella se fuera así sin más respetando el dolor de los dos, Bella se va a morir de dolor en cuanto se entere de lo que le paso a Edward – Decía Alice sin calmarse ni un poco, por el contrario comenzaba a verse presa del pánico nuevamente.
 
- Ali, trata de calmarte, siempre me ha gustado tu hiperactividad, pero si sigues de esta manera tendré que pedirle a una enfermera que te de un tranquilizante – Dijo dulcemente Emmett tratando de que se calamara para que no regresara a ese estado en el que se vio perdida tiempo atrás cuando tuvo que ser internada en un centro psiquiátrico después de la muerte de sus padres.
 
- Pero Em no puedo evitar el sentimiento de culpa que comienza a alojarse en mi – Dijo una Alice derrotada, si había algo en la vida que despreciara más esos eran los calmantes que le recordaban una etapa de su vida que quería olvidar.
 
- No podemos ponernos a buscar un culpable porque no hay – Dijo Carlisle poniendo una mano sobre hombro.
 
- Bueno la verdad es que si lo hay y no eres tu cielo, si no el conductor que se dio a la fuga después del accidente – Dijo Esme con amor maternal en la voz.
 
- Eso es algo de lo que hablaremos después – Volvió a decir Carlisle.
 
- ¿Qué fue exactamente lo que paso? – Pregunto Alice que ya no entendía nada.
 
- Lo que paso cielo es que al parecer cuando Edward iba a cruzar el ultimo semáforo que lo separaba del lugar en el que trabaja Bella y un conductor imprudente se fue a estrellar directamente con el Volvo, dando de lleno en el cuerpo de Edward, se llegó a esa conclusión por el tipo de impacto además de que esta el hecho de que el conductor se diera a la fuga, pero no sabemos nada acerca de la averiguaciones por parte de la policía – Dijo Carlisle.
 
- Yo… yo pensé que Edward había cometido una imprudencia por su loco manejo inducido por mí – Dijo Alice ya más clamada.
 
- No cariño, como ya te dijimos fue un accidente nada mas – Dijo Esme.
 
- Bueno pero entonces tenemos que avisarle a Bella, ella tiene que estar aquí con Edward – Dijo Alice sacando su móvil.
 
- Alice creo que aún no es una buena idea, primero hay que esperar a ver cómo sigue Edward no podemos soltarle una noticia así a esa pobre muchacha – Dijo Carlisle que por alguna razón no quería que Bella viera a su hijo, ya se había hecho un gran drama y todo por un mal entendido.
 
- Pero… - Decía Alice.
 
 - Mi tío tiene razón Alice no podemos soltarle una notica así a Bella y más cuando no sabemos dónde está ni como vaya a reaccionar, hay que darle un poco de tiempo – Dijo Jasper.
 
- Está bien – Dijo Alice guardando su móvil corriendo a los brazos de Jasper.
 
Unas horas después llegaron unos oficiales que querían hablar con Carlisle, para hablar sobre la investigación en el accidente de su hijo y los videos de transito donde se mostraba el incidente.
 
Le informaron en que iba la búsqueda del culpable, Carlisle les agradeció que buscaran al responsable, pero a pesar de eso su angustia no disminuía por no saber nada sobre la salud de su hijo.
 
Eran poco más de la seis de la tarde y seguían sin noticias de Edward hasta que su médico los fue a ver.
 
- Buenas tardes, traigo los informes de salud Edward Cullen – Dijo el médico.
 
- Como esta mi niño doctor, ¿ya lo podemos ver? – pregunto angustiada Esme.
 
- Si ya lo pueden pasar a ver, está más estable, aunque solo puede pasar uno, aún tenemos el problema de que no ha despertado y el efecto de la anestesia ya paso, lo que hace que nos preocupemos, se le han mandado a hacer algunos laboratorios, para descartar efectos del sedante y enfocarnos en el golpe de su cabeza – Explico el medico revisando el expediente.
 
- Bueno pero pueden hacerle estudios no, para ver si pasa algo en su cabeza – Dijo Carlisle.
 
- Lamentablemente necesitamos esperar a que baje la inflamación craneal para poder ver algo en concreto y estar más seguros de lo que vemos – Dijo el doctor.
 
- ¿Entonces no se puede hacer nada? – Pregunto Carlisle.
 
- Por el momento no, debemos de esperar a que despierte y a que baje la inflamación, está en la habitación 320.
 
- Muchas gracias doctor – Dijo Carlisle.
 
- Hacemos lo que podemos solo recuerden que puede pasar uno a la vez y no más de cinco minutos para evitar que se altere – Dijo el doctor saliendo de la sala de espera donde estaban los Cullen.
 
- Amor quiero pasar a ver primero a mi niño – Dijo Esme.
 
- Claro que si cielo no te preocupes, anda ve a verlo, pero recuerda que no nos podemos tardar mucho – Dijo Carlisle dándole un beso a su esposa en el tope de su cabeza.
 
Después de eso Esme se dirigió a la habitación 320, en cuanto abrió la puerta su alma cayo a sus pies, la imagen que tenía frente a ella era demasiado fuerte.
 
Se podía ver a un Edward adornado con hematomas por toda la piel, una venda enredada en la cabeza de la que se podía ver una mancha rojiza indicativo de que aún no dejaba de sangrar del todo, una de sus piernas totalmente enyesada manteniéndola en alto, además de unos cuantos tubos conectados a su cuerpo tanto en su boca como en su brazo y al acercarse más a la cama noto que tenía inmovilizado su torso debido a las costillas rotas.
 
- Mi cielo que fue lo que te paso, tu no tenías por qué estar así – dijo entre llantos Esme.
Le dolía tanto el corazón de ver en ese estado a su único hijo.
 
- Y todo por culpa de esa chica que no vale la pena, pero tú tienes que salir adelante mi vida, tienes que olvidarla, esa tal Bella no te merece – Dijo Esme buscando una salida a su dolor.
En ese momento Edward se movió al escuchar el nombre de su ángel en la lejanía.
 
-Pero yo me encargare de que no te moleste más, ni siquiera sabe que estas aquí y eso es lo mejor – Termino de decir Esme.
 
Edward no podía creer lo que estaba oyendo, su felicidad era Bella y sin ella a no tenía ningún motivo para luchar.
 
- ¡¿Edward que tienes!?, hijo cálmate ya paso todo, ¡DOCTOR, ALGUIEN AYUDA! – Comenzó a gritar Esme al ver como uno de los equipos conectado a su hijo comenzaba a sonar de manera alarmante y su respiración se volvía errática, en ese momento entro una enfermera seguida del médico que atendía a Edward.
 
- Acompáñeme señora usted no puede estar aquí – Dijo la enfermera mientras remolcaba a Esme fuera de la habitación.
 
- ¡No! Quiero estar con mi hijo – Pedía desesperadamente Esme.
 
- Si quiere ayudarlo tiene que calmarse y esperarnos a fuera aquí no hay nada que pueda hacer – Contesto la enfermera.
 
- ¿Entonces me puedo quedar aquí? – Pregunto Esme plantándose afuera del cuarto de su hijo.
 
- Está bien, pero que le parece si se acerca la silla que está ahí y la pone de este lado de la puerta y se sienta para evitar algún otro incidente – Dijo la enfermera señalando una silla que estaba en el pasillo.
 
- Gracias señorita – Dijo Esme y se fue a sentar.
 
Ya habían pasado más de 15 minutos y Esme no regresaba y Carlisle estaba de los nervios necesitaba saber que estaban bien y se preocupó más al ver a su esposa sostenida por el médico que trataba de consolarla mientras ella lloraba.
 
- ¿Esme que paso es que acaso Edward…? - Dejo la frase incompleta.
 
- No señor Cullen su hijo está vivo muy grave si, pero vivo, lo que pasa es que tuvo una crisis que ya logramos controlar – Decía el médico mientras Esme se refugiaba en los brazos de su esposo y los chicos se acercaban para saber acerca de las nuevas noticias – Hemos logrado estabilizarlo lo mantendremos en observación, pero me temo informarle que Edward entro en estado de coma.
 
- ¿Pero se va a despertar pronto verdad? – Pregunto Alice muy angustiada.
 
- La verdad señorita es que no se sabe a cien si acierta cuando puede despertar y no podemos hacerle ningún estudio para descartar algún problema en su cabeza por la inflamación, pero la ventaja que le podemos encontrar es que de esa manera se puede recuperar más rápido – Dijo el doctor – Yo les recomiendo que se vayan a descansar si algo ocurre se los hare saber inmediatamente.
 
- Pero y si despierta mi hijo, no yo quiero estar aquí – Dijo Esme decidida a quedarse ahí todo el tiempo que fuera necesario.
 
- Señora con todo respeto usted se ve muy cansada nada le puede asegurar que su hijo despierte hoy mismo es muy poco probable puede estar en este estado días, meses e inclusive años – Dijo el doctor.
 
- Amor tiene razón, lo mejor será que nos vayamos a descansar Edward nos necesita fuertes para apoyarse en nosotros – Dijo Carlisle mirando fijamente a su esposa.
 
- Su esposo tiene toda la razón, además le vuelvo a repetir que si algo llega a suceder inmediatamente le hablaremos – Dijo el doctor y después se retiró.
 
- Vamos a tratar descansar chicos, tampoco se han separado de nosotros en ningún minuto les agradezco mucho, que les parece si vamos a comer algo y después nos vamos a casa – Dijo Carlisle y todos aceptaron.
 
Se fueron a un lugar discreto y ordenaron lo primero que vieron en el menú ya que ninguno tenía apetito y Alice estaba más que convencida de que tenía que avisarle a Bella y lo haría aunque lo tuviera que hacer a escondidas.


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