Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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miércoles, 16 de noviembre de 2011

Solos tú & yo * Capítulo 21

ADAPTACIÓN



No voy a mi casa.

Comencé a hacerlo. De hecho, tenía todas las intenciones de conducir hacia mi casa, correr
escaleras arriba, tirarme en mi cama, esconder mi cara en una pila de almohadas y llorar hasta que
se me salieran los ojos como una patética llorona.

Pero luego, justo cuando estaba a punto de entrar a mi carretera. Cambié de idea. O sea, no me
puedo permitir ese tipo de lujos. No puedo malgastar el tiempo. Así que en cambio doy un giro en U
y me dirijo al centro de la ciudad de Seattle, abriéndome paso entre esas empinadas y angostas
carreteras; pasando de largo casas adineradas con hermosos jardines y las mansiones con jardines
dobles que están al lado, mientras me dirijo hacia la dirección de la única persona que conozco y sé
que puede ayudarme.

-Bella.- Ella sonríe, apartando de su rostro su ondulado y castaño cabello, mientras sus enormes ojos
marrones se fijan en los míos y, aunque he llegado sin avisar, ella no parece estar sorprendida. Pero
es que es muy difícil tomarla de sorpresa, siendo ella psíquica.

-Siento mucho haber venido sin haber llamado antes, supongo que...

Pero ella no me deja terminar. Ella solo abre la puerta y me hace señas para que entre,
conduciéndome hacia la mesa de la cocina donde ya en una ocasión me había sentado la última vez
que estuve en problemas y no tenía otro lugar a dónde ir.

Yo solía odiarla. Pero, aunque solía colocarla entre mis peores enemigos además de Jessica; ahora todo
eso parece demasiado lejano y mientras ella se mueve por toda la cocina sirviendo galletas y
preparando té verde, yo la observo sintiéndome culpable por no llamarla más a menudo y solo
presentarme cuando necesito ayuda desesperadamente.

Intercambiamos los usuales saludos de cortesía, luego ella se sienta en la silla frente a mí y toma su
taza mientras dice:
-¡Cómo has crecido! ¡Sé que soy bajita, pero tú ya pareces una torre al lado mío!

Yo me encojo de hombros sin saber cómo reaccionar a esto, pero sé que tendré que acostumbrarme. La gente tiende a notar cuando creces varias pulgadas en cuestión de días.

-Supongo que tengo desarrollo tardío, o estoy pasando por una racha de crecimiento o algo- le digo
y mi sonrisa se siente torpe en mis labios al darme cuenta que tengo que inventarme una respuesta
más convincente, o al menos aprender a contestar con más convicción.

Ella me mira y asiente sin creer ni una palabra de lo que le digo, pero decidiendo dejarlo pasar por
alto.

-¿Y cómo esta funcionando el escudo?

-Ah, yo, este, me deshice de el- le digo encogiéndome mientras las palabras salen de mis labios, recordando lo mejor que serían los atardeceres si solo lo volviera a poner.

Ella sonríe, alzando la vista de su tasa. -Eso no me sorprende. Ser normal no es tan bueno como
solía ser, una vez descubres que hay algo más.

Yo tomo un pedazo de mi galleta de avena y me encojo de hombros sabiendo que si dependiera de
mi, yo sí escogería ser normal.

-Entonces, si esto no es sobre el escudo, entonces ¿qué es?

-¿Quieres decir que no lo sabes? ¿Qué clase de psíquica eres?- Digo riendo demasiado alto para
una broma tan boba.

Pero Bree solo se encoje de hombros, trazando el borde de su tasa con su dedo mientras dice:

-Bueno, yo no soy una leedora de mentes tan avanzada como tú, aunque sí presiento algo bastante
serio.

-Es sobre Edward- comienzo y me detengo para presionar mis labios. -Él… Él ha cambiado. Se ha
vuelto frío, distante, incluso cruel y yo...- Bajo la mirada, la verdad escondida tras esas palabras hacen
que sea aún más difícil de decir. -Él no contesta mis llamadas, no me habla en la escuela, incluso se
cambió de silla en la clase de inglés y ahora él, él esta saliendo con esta chica que, bueno ella es
terrible. O sea, de verdad terrible y ahora él también es terrible...

-Bella...- ella comienza con una voz cálida y gentil y sus ojos llenos de bondad.

-No es lo que crees- le digo. -No es eso. Edward y yo nunca rompimos y tampoco estábamos
teniendo problemas, no fue nada de eso. Es como si un día todo estuviera bien y al otro día no.

-¿Pasó algo que precipitara este cambio?

Su rostro esta pensativo y sus ojos están fijos en los míos.
Sí, apareció Emmett. Pero como no puedo explicar mis sospechas de que él sea un inmortal malo (a
pesar de que todas las evidencias digan lo contrario) que esta empleando cierta cantidad de control
mental o hipnosis o algún hechizo (lo cual ni siquiera estoy segura de que sea posible) en todos los
estudiantes de Forks; simplemente le digo sobre el extraño comportamiento que Edward había
estado teniendo, los dolores de cabeza, los sudores y una que otra cosa que son seguras para
hablar y no secretas.

Luego me quedo allí sentada conteniendo la respiración mientras ella toma un sorbo de su té y mira
por la ventana el hermoso jardín y luego su mirada regresa a mí, mientras dice:

-Dime todo lo que sabes sobre Summerland.

Yo observo las dos mitades de mi galleta de avena y cierro mis labios. Nunca había escuchado que
se mencionara Summerland tan abiertamente y con tanta casualidad. Siempre pensé sobre él como el lugar sagrado mío y de Edward. Nunca pensé que los meros mortales también podrían saber de él.

-Seguramente lo has visitado ¿cierto?- Ella pone su tasza sobre la mesa y alza las cejas. -Tal ves lo
visitaste cuando casi moriste....

Yo asiento, recordando mis dos visitas, la primera cuando estaba muerta y la segunda con Edward y
estaba tan sobrecogida con esa magia y mítica dimensión, con sus vastos y fragantes campos y
palpitantes árboles, que me rehusaba a dejarlo.

-¿Y visitantes los templos mientras estuviste allí?

¿Templos? Yo no vi ningún templo. Elefantes, playas y caballos -cosas que ambos manifestamos pero
definitivamente nada de edificios o viviendas de ningún tipo.

-Summerland es legendario por sus templos o Grandes Pasillos de Aprendizaje, como son llamados.
Yo creo que tus respuestas están allí.

-Pero ni siquiera estoy segura de cómo llegar allí sin Edward. O sea, cuando estuve casi muerta y
eso…- Yo la miro. -¿Cómo tu sabes de eso? ¿Has estado allí?

Ella dice que no con la cabeza.

-He intentado entrar por años y, aunque varias veces he estado a punto de entrar, nunca he logrado a travesar el portal. Pero quizá si unimos nuestra energía, tal vez logremos cruzar.

-Es imposible- le digo, recordando la última vez que intenté entrar de esa manera y aunque Edward
ya estaba comenzando a dar señales de aflicción, aún así es más poderoso que Bree en su mejor
día.  -No es tan fácil. Incluso si uniéramos nuestra energía, sigue siendo más difícil de lo que crees.

Pero ella solo mueve la cabeza y sonríe, levantándose de su silla mientras dice:

-Pero nunca lo sabremos hasta que lo intentemos ¿cierto?

1 comentario:

  1. WOW! esto me gustó!
    debo reconocer que me perdí un poco al principio, pero luego lo volví a leer y lo entendí. Me encanta como describes los sentimientos es algo tan impresionante! me dejaste en una encrucijada, quiero leer más!
    no tengo que espera mucho cierto? por alguna razon bree me pone los pelos de punta!
    jajaja espero oir de ti pronto guapa! un beso!
    att
    withney
    soul-littlecorner.blogspot.com

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Graciias por dejar tus palabras, estas hacen que quiera seguir escribiendo, y que cada día le ponga más ganas!!

Gracias al blog smilersheart.blogspot.com
por esta firma :)