Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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domingo, 24 de agosto de 2014

El chico del departamento 512 * Capítulo 13

Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.

Sumary: Fue en una tarde lluviosa en que con la llegada de ella se conocieron, no solo llegando a un nuevo departamento sino también a la vida de alguien más y a partir de ese momento sus vidas se entrelazaron sin pensarlo. Iluminando sus vidas al dar una vuelta de 180°; hasta donde los llevara esta relación que comenzaron sin saber exactamente el cómo comenzó.



EL CHICO DEL DEPARTAMENTO 512 * CAPÍTULO 13
by: AnaLau


Cap13. Un día de campo

Cuando el sol comenzaba a entrar por las ventanas de la habitación de Edward, Bella despertó para maravillarse con la hermosa criatura que la abrazaba.

Edward se veía feliz con una tenue sonrisa en sus labios que lo hacía parecer más a un dios griego con su cabello más alborotado de lo normal dándole un toque rebelde y esos músculos tan bien tonificados que la volvían loca haciendo que el simplemente se viera perfecto.

Se dio cuenta de que el sol amenazaba con despertarle pero se veía tan tierno, tan angelical que no podría permitir que se despertara por culpa de las cortinas que estaban lo suficientemente abiertas como para dejar filtrar la luz del sol, pero la solución era demasiado fácil solo tendría que cerrar las cortinas.

Bella se levantó con mucho cuidado deshaciendo su abrazo con gentileza ya que sabía que si no hacía bien las cosas terminaría por despertarlo o él la apretaría más.

Cuando logro ponerse en pie comenzó a buscar su ropa y al no encontrarla recordó que se había quedado en la sala por lo tanto se puso una camisa de vestir de un color azul claro de Edward que estaba sobre el pequeño sofá que había en la habitación.

Fue hasta las ventanas y las cerro dejando una oscuridad tal que se podría decir que aún era de noche; después decidió que ya que estaba levantada podría enjuagarse la boca e ir a tomar un vaso de agua porque tenía sed y un poco de hambre aun que no era suficiente como para distraerla de regresar a lado de su dios griego en el menor tiempo posible.

Cuando salió de la habitación se encontró con toda la ropa esparcida por todos lados provocándole mucha vergüenza así es que la recogió.

Sabía que no tenía ninguna intensión de vestirse aún le gustaba mucho la camisa ya que era muy cómoda y olía a Edward.

Tomo toda la ropa acomodándola quedando la de ella debajo de la de Edward, se dirigió a la cocina en busca de un vaso y algo de tomar.

Mientras Bella se peleaba con la alacena para no hacer ruido en busca de un vaso, en la recamara Edward se removió al sentir el lugar vacío en donde debería de estar Bella provocando que se levantara de golpe observando todo oscuro por lo que aseguraba que aún era de noche.

Edward no entendía donde estaba su ángel, se levantó y toco en la puerta del baño pero nadie contesto, abrió la puerta pero no había nadie y el pánico comenzó a apoderarse de él porque no la encontraba y el sentimiento de no tenerla a su lado no le era nada agradable.

Pensó en buscar su ropa pero no había nada a la vista hasta que recordó que esta debería de estar esparcida por toda la sala y salió apresuradamente en busca de la ropa, pero se llevó una sorpresa al ver que la ropa estaba "acomodada" en el sofá y a simple vista solo se observaba su ropa pero no la de Bella.

El sentimiento que había sentido momentos antes comenzó a crecer porque pensaba que lo había dejado, “¿porque me ha dejado?, ¿porque me ha dejado?, ¿qué hice para que me dejara? Pensaba Edward mientras dejaba escapar un leve sollozo sentándose en el sofá mientras sostenía su cabeza entre sus manos.

- Edward que te pasa, ¿sucedió algo? – Pregunto Bella a sus espaldas haciendo que el alma le volviera al cuerpo mientras sentía el roce de su mano.

- ¡Bella amor estas aquí! – Dijo Edward muy feliz poniéndose de pie y atrayéndola hacia él – Pensé que te habías ido y que me habías dejado.

- Edward tranquilo aquí estoy solo tenía un poco de sed y tú estabas durmiendo así es que no te quise despertar, de hecho ya iba hacia la recamara pero como se te ocurre que yo me voy a ir – Dijo Bella con la dulzura que la inundaba al verlo en el sofá con la apariencia de un niño pequeño que ha perdido su juguete favorito.

- No sabes cómo me sentí cuando desperté y no estabas a mi lado, no me gusta la sensación de no despertar acompañado por la niña más linda del universo – Dijo Edward mientras la abrazaba e inhalaba su adictivo aroma.

- ¿Qué es lo que llevas puesto? – Pregunto Edward al verla más detenidamente.

Observo que vestía únicamente una de sus camisas que de ahora en adelante se había convertido en su camisa favorita que no solo olía a su propia colonia sino también a ella y eso le gusto demasiado eso sin mencionar que la vista que le otorgaba era simplemente buena.

- Este… yo la encontré en tu habitación y mi ropa está ahí – Dijo Bella poniéndose colorada mientras señalaba el montón de ropa que estaba en el sofá pensando que había llegado el momento de cambiarse de ropa – No te preocupes en un momento me visto.

- Mmm, no te vistas así te ves preciosa, ¿sabes? nunca pensé que me gustarían tanto ese tipo de camisas que solo uso para ir al trabajo.

- La verdad es que es muy cómoda y me gusta mucho, me queda un poco grande lo cual es bueno porque cubre lo necesario.

- Bueno que te parece si dormimos un poco más – Ofreció Edward mientras la jalaba de la mano.

- Creo que ya amaneció ¿y si se nos hace tarde de nuevo? – Pregunto Bella mordiéndose el labio ante la indecisión ya que por un lado quería regresar a la cama junto a Edward y por el otro estaban las actividades que ya tenían programadas.

- ¿De verdad ya es de día?, pensé que aún era de noche pero no te preocupes aún es muy temprano – Contesto Edward mientras observaba un reloj que había en una de las paredes y sin más tomo a Bella en sus brazos acunándola sobre su pecho.

- Edward yo puedo caminar sola – Se quejó Bella.

- Ya lo sé amor pero no sabes lo que me gusta hacer esto – Dijo mientras la levantaba más y la besaba con ternura haciendo que Bella se olvidara de todo.

De esa manera con Edward acunándola en sus brazos y Bella aferrándose al cuello de él se dirigieron de nuevo hacia la recamara.

– Te amo tanto mi dulce Bella – Dijo Edward mientras la acomodaba en la cama y él se colocaba a un lado de ella y la abrazaba por la cintura.

- Yo también te amo – Contesto Bella mientras se acurrucaba en su pecho disfrutando de la sensación de calor que la embargaba en ese momento.

De esa forma se quedaron un buen rato viéndose a los ojos diciéndose tantas cosas con la mirada mientras estaban cómodamente en la cama hasta que tuvieron que levantarse antes de que Alice se le ocurriera venir por ellos.

- ¿Amor que te parece si nos damos un rico baño juntos? – Pregunto Edward mientras le acariciaba la espalda.

- Está bien, pero solo nos vamos a bañar entendido – Dijo Bella muy severa ya que no tenía ni la más mínima intención de hacer esperar a Alice.

- Está bien amor yo no te propuse otra cosa – Contesto Edward con una mirada de inocencia fingida y una sonrisa que escapaba de sus labios.

Ambos se dirigieron al baño metiéndose bajo el chorro de agua caliente disfrutando que ambos lavaban al otro con paciencia y dedicación.

Una vez que terminaron y envueltos en una toalla para secarse y cambiarse Edward recordó su plática inconclusa del día anterior.

– Cariño se me olvidaba que ya no me contestaste nada acerca de la vista a casa de mis padres el próximo fin de semana – Dijo Edward tratando de sonar casual.

- ¿Estás seguro que eso es lo que quieres? – Pregunto una muy dudosa Bella.

- Claro que si además ya te había dicho que ambos están más que ansiosos por conocerte y créeme que cuando le dije a mi padre sobre que verlos seria hasta el próximo fin de semana se mostró muy impaciente y mi madre se va a poner igual o peor que él eso te lo puedo asegurar, es más se me hace raro que no me haya ya hablado y es que ellos son felices mientras vean que yo soy feliz – Dijo Edward destilando amor y respeto mientras hablaba de sus padres.

- Está bien tu dime qué día y a qué hora – Dijo Bella con nerviosismo al saber que conocería a los padres de Edward.

- Qué te parece que sea el próximo domingo por la mañana para recordar nuestros días familiares y poder disfrutar de nosotros el sábado – Ofreció Edward.

- Pero si ese es un día familiar no me gustaría intervenir en los asuntos de tu familia que pasaría si no les gusta a ellos – Dijo Bella externando sus miedos.

- Bella por dios ya te dije que están ansioso por conocerte así que ya deja de preocuparte, mejor vamos a disfrutar del día de campo.

- Está bien ya veremos qué pasa después – Dijo Bella para calmarlo aunque la verdad tenía mucho miedo de que sus padres no la aceptaran.

Tenía muy en claro que no era de su misma clase social y ese era un tema que le preocupaba un poco ya que daría a pensar que ella estaba solamente con Edward por interés y eso no era así.

Bella estaba con Edward porqué lo amaba como nunca pensó amar a nadie, ni siquiera a Jake que ahora solo lo veía como a un hermano mayor que la cuidaba hasta que todo se complicó que a pesar de todo lo que había pasado con él aun le guardaba un gran cariño de hermano.

Una vez estuvieron listos salieron del departamento tomados de la mano directos al departamento de los hermanos Brandon donde habían quedado de verse todos para partir caminado hasta el parque.

Tocaron el timbre y al poco tiempo les abrió una hiperactiva Alice que parecía que daba brinquitos debido a un exceso de cafeína en su organismo.

- Buenos días chicos ¿qué tal les fue? – Saludo amablemente Alice mientras les abría la puerta para que entraran.

- Hola pequeña Alice, estamos bien – Saludo Edward.

- Hola Alice no crees que el café es muy malo para ti – Saludo Bella mientras que la aludida le enseño la lengua como una niña pequeña.

- No me he pasado de café para tu información, lo que pasa es que estoy muy emocionada por la salida y ya está todo listo solo hace falta que lleguen Rose y Jaz. Ha por cierto Edward te tienes que poner de acuerdo con Em y Jaz para que carguen las cosas que nos vamos a llevar – Comenzó a ordenar Alice.

- ¿Es que acaso son demasiadas? – Pregunto Bella porque ¿para que necesitaba de los tres para cargar las cosas? Se preguntó para sus adentros.

- No la verdad es que no son muchas cosas, solo lo indispensable – Dijo la pelinegra señalando un pequeño montón de cosas con una gran canasta llena de comida, algunas mantas para recostarse en el pasto, los utensilios para que pudieran comer a gusto y un par de pelotas para jugar cosa que para Alice solo era lo indispensable.

- Alice yo creo que eso es demasiado – Dijo Bella al ver todo lo que llevaban.

- Claro que no es demasiado… – Alice se vio interrumpida porque en ese momento salió Emmett.

- Bells que gusto me da verte – Dijo Emmett mientras la abrazaba y la levantaba.

- Em no res-pi-ro – Dijo Bella con esfuerzo.

- Emmett bájala que quiero novia para rato, ve que se está poniendo azul – Dijo muy enérgico Edward al ver como Emmett tenía a Bella.

- No sean exagerados, anda ya eres libre – Contesto Emmett poniendo en el piso a Bella.

- Em sabemos que eres un poco efusivo pero para próxima recuerda que tengo que respirar eso es todo lo que te pido – Dijo Bella mientras le daba un abrazo en el que a duras penas sus manos llegaban a juntarse detrás de sus espalda y dándole un ligero besos en la mejilla.

- Bella recuerda que tienes un novio el cual por cierto es muy celoso y parece que quieres más a Emmett que a mí – Dijo Edward con la actitud de un niño pequeño haciendo un puchero que provoco que los hermanos Brandon soltaran una carcajada.

- Edward no exageres sabes que a ti te quiero más… antes de que me digas algo Em sabes que tú eres como el hermano mayor que nunca tuve – Dijo Bella al ver que Emmett iba a protestar.

Después de eso ya no pudieron seguir platicando porque el timbre volvió a sonar anunciando la llegada de los gemelos y Alice se apresuró a abrir.

- Hola chicos buenos días – Saludaron los gemelos mientras entraban.

- Hola Jazzy – Dijo Alice mientras se le lanzaba y lo besaba.

- Rose como has estado – Dijo Edward mientras la abrazaba impulsivamente para que desquitarse de Emmett en un plan de lo más infantil.

Tal gesto hizo que Bella recordara que en un principio ella pensaba que eran pareja y como no pensarlo si se veían perfectos juntos cosa que la entristeció al momento y disminuyo su autoestima porque era consciente de que nunca se podría ver como ella de espectacular vestida de una manera sumamente sencilla.

- ¿Y ahora a ti que mosca te pico he? De cuando acá tan cariñoso – Dijo Rose mientras lo alejaba un poco para ver su cara.

- ¿Que no te puedo saludar y preguntar cómo estás? – Pregunto Edward mientras la soltaba y tomaba a Bella de la mano al percatarse que su estado de ánimo había disminuido un poco.

Edward se imaginó que la baja de autoestima se debía a que ella no entendía que era la mujer más hermosa sobre la faz de la tierra a los ojos de Edward.

- Claro pero es que es muy raro de ti, digo siendo como eres – Dijo con voz fría sin importarle lo que Bella pudiera llegar a pensar.

- Yo sé cómo soy, pero debes de saber que la hermosa señorita que tengo a mi lado me ha cambiado – Dijo Edward con voz dulce acercándose más a ella y dándole un casto beso en los labios.

- Creo que será mejor que nos vayamos antes de que se regresen a donde estaban y no quieran salir de ahí en todo el día – Dijo Emmett de manera sugestiva.

- ¡Emmett cállate! – Dijo Rose dándole un manotazo y Bella se separaba un poco de Edward totalmente colorada.

- ¡Aunch! Rose, pero no te preocupes si quieres podemos hacer lo mismo – Siguió con sus ocurrencias Emmett.

- Tal vez mas tarde, pero ahorita te comportas me entendiste – Dijo Rose con una sonrisa de anticipación.

- Creo que será mejor que nos vayamos antes de que intenten arruinarme mi día – Dijo Alice mientras se acercaba hacia las cosas.

- Está bien quieres que te ayude con algo - Pregunto voluntariosamente Bella.

- No, los chicos se encargaran de cargar las cosas, pero que les parece si mejor las chicas hacemos una pequeña reunión de niñas en mi habitación – Dijo Alice dándose media vuelta hacia su recamara.

- Está bien – Contesto Rose y Bella resignada las siguió dejando que chicos se encargarían de las cosas.

- Bueno si me permites voy a ir al baño – Dijo Rose una vez en la habitación de Alice.

- Bueno ahora que estamos solas dime como te va con Eddy – Pregunto muy intrigada Alice.

- La verdad es que vamos bien estoy muy feliz Alice, pero me dijo algo que la verdad si me preocupa un poco, algo acerca de conocer a sus padres – Dijo Bella sintiendo como el nerviosismo volvía a apoderarse de ella.

- Pero y eso porque te preocupa no creo que sea nada del otro mundo además sus padres son muy buenas personas – Dijo Alice con una nota de cariño y admiración en su voz.

- Lo que me da miedo es que no que se pasaría si ellos no me aceptan y me pidieran que dejara a su hijo yo lo quiero mucho – Dijo Bella estrujándose las manos de solo pensar en que la quisieran alejar de Edward.

- Como crees que ellos no te van a querer y en especial Esme – Rebatió Alice como si lo que acaba de decir fuera la más grande de las mentiras.

- ¿Esme? – Pregunto Bella con curiosidad.

- Es la madre de Edward y la tía de Rose y Jaz aunque es más como una madre para ellos al igual que Carlisle el padre de Edward y son muy buenas personas – Le explico Alice.

- Y se puede saber cómo es que estas tan segura de eso – Quiso saber Bella.

- Eso es muy fácil, porque los conozco Jaz me llevo a conocerlos hace ya algún tiempo cuando hicimos más formal nuestro noviazgo. Hay se me olvidaba ¿qué es lo que vas a llevar puesto para el día que los vas a ver? - Pregunto Alice viendo una próxima salida de chicas.

- La verdad es que no se, ¿de verdad es muy importante? – Pregunto Bella volviendo a ponerse nerviosa.

- Con Esme no mucho ella no es superficial, pero tienes que dar una buena impresión ya sé que vamos a hacer, ¡VAMOS A IR DE COMPRAS! – Grito Alice dando brinquitos sin apenas moverse de donde estaba parada.

- No Alice yo no… no me gusta ir de compras porque eso significa caminar y caminar, andar de probador en probador y gastar dinero innecesariamente – Explico Bella su punto de vista.

- Bella en esto no hay discusión no puede ser que no te gusten las compras así es que alístate porque vamos a ir de compras, ¿cuándo los van a ir a ver? – Sentencio Alice haciendo oídos sordos a las palabras de protesta de Bella.

- Quedamos en que iríamos el domingo – Contesto Bella ya que sabía que era inútil tratar de hacer que cambiara de opinión.

- Genial iremos de compras el sábado – Dijo Alice dando brinquitos.

- ¿Te vas a ir de compras? – Pregunto Rose – ¿puedo ir?

- Claro que si Rose entre más seamos mejor, vamos a acompañar a Bella el sábado – Dijo Alice con la misma emoción.

- Está bien, podre aprovechar para comprarme unos modelitos que vi en una revista – dijo Rose.

- ¿Que no serán algunos de los que modelaste tú? – Pregunto Alice.

- La verdad es que algunos, si – Dijo Rose pegada de sí misma.

- Yo pensé que te dejaban quedarte con lo que modelabas – Contesto Alice.

- ¿Eres modelo Rosalie? – Pregunto Bella que no sabía porque pero hablar con ella la intimidaba un poco.

- Si soy modelo en la empresa de mi tío Carlisle, pero como sabrás Alice mi tío solo me deja quedarme con un par de modelitos y más aún cuando en la colección son muchos como en esta temporada – Respondió Rose a las preguntas de las dos chicas.

- Bueno creo que será mejor que nos vayamos de una vez antes de que los chicos se impacienten al fin y al cabo ya hice lo que necesitaba hacer –Dijo Alice mientras abría la puerta de su habitación para que salieran.

- Chicas pensamos que se habían arrepentido o algo por el estilo, porque se tardaron mucho ya estamos listos para partir – Dijo Emmett haciendo un puchero.

- ¡Bueno a que es lo que esperamos vámonos! – Dijo Alice mientras que cada una tomaba la mano de su respectivo novio.

- Espero que la pequeña duende no te haya torturado mucho – Dijo Edward a Bella haciendo que Alice le enseñara la lengua como una niña pequeña.

- La verdad… - Decía Bella hasta que Alice la interrumpió.

- Yo no la torture y para que lo sepas el próximo fin de semana será solo de chicas ya que nos vamos de compras junto con Rose.

- Pero… - Comenzaba a protestar Edward por el hecho de que le querían quitar a Bella y no sabía que hacer sin ella todo el día ya que sabía cuánto duraban sus salidas de compras de Alice y peor aún si iba con Rose y eso sin contar que le domingo la tendría que compartir con sus padres.

- Pero nada Edward vamos a ir de compras y no admito discusión alguna entendiste – Contesto Alice dejando en claro que no aceptaba discusión alguna.

- Pues qué más da Alice de verdad que contigo no hay quien pueda – Dijo resignado Edward.

- Eso ya lo sé así es que ahora vámonos que se nos hace tarde – Contesto Alice.

- ¡Vamos! – Grito Emmett con mucha alegría.

Salieron los seis con rumbo al parque cerca del edificio donde vivían el cual era el lugar en el que por poco Edward beso a Bella aquella mañana tan extraña en la que sin quererlo quedo enganchada de ella y sin saber que terminaría completa e irrevocablemente enamorado de ella.

Una vez llegaron se acomodaron en el césped donde pegaba un agradable sol y extendieron dos grandes mantas donde empezaban a acomodar algunas cosas de la canasta.

- Chicos ¿quieren que juguemos a algo primero o quieren almorzar de una vez? – Pregunto Alice mientras acomodaba las cosas.

- Que les parece si jugamos un poco antes, para hacer un poco más de apetito – Dijo Emmett mientras tomaba una de las pelotas que habían llevado.

- Muy bien Em lánzala – Dijo Jasper alejándose un poco para atrapar la pelota que Emmett le lanzaría.

- Que les parece si jugamos un poco de vóley solo que sin red claro está y hacemos equipos de tres – Dijo Emmett.

- Pero yo no sé jugar y como sabrás no tengo mucho equilibrio – Le dijo Bella a Edward.

- No te preocupes amor yo te voy a cuidar y veras que nada te va a pasar – Contesto Edward mientras la abrazaba.

- Que pasa Bells tienes miedo a caerte – Se burló Emmett al ver la cara de pánico de Bella.

- Em no la molestes – Dijo Edward.

- No te preocupes Bells yo estaré en tu equipo – Dijo Emmett.

- Bueno entonces ya tenemos el equipo completo – Dijo Edward haciéndoselo saber a Jasper y a las chicas.

- Está bien nosotros vamos a poder con ustedes – Contesto Jasper con determinación planeando ya las tácticas del juego.

- ¡Está bien entonces a jugar! – Grito Emmett dando el saque inicial.

Se desarrolló un juego de sana competencia donde el puntaje estaba parejo obteniendo el primer punto el equipo de Jasper y estaban tan entretenidos que no se dieron cuentas de que unos cuatro niños los observaba y les brindaban su apoyo a los dos equipos.

En uno de los saques Bella que había tratado de esquivar la pelota a toda costa se entretuvo observando a los niños que no tenían más de 10 o 12 años.

- Cuidado – Grito Edward al darse cuenta que no podría llegar a tiempo para golpear la pelota que sin duda si golpearía a Bella.

Al escuchar el grito de Edward Bella golpeo la pelota para evitar que le diera la golpease de tal manera que resulto gracioso haciendo que les diera el punto de victoria.

- Felicidades amor – Dijo Edward mientras la abrazaba por la cintura la levanto dando vueltas por el aire para después darle un beso cargado de pasión que no pasó desapercibido por los niños que comenzaron a hacer sonidos de asombro o de asco.

- ¡Son novios, son novios! – Gritaban los niños haciendo que Bella se sonrojara mientras que Edward la abrazaba tiernamente.

- Así es somos novios y nos queremos mucho, además gracias a ella ganamos – Contesto Edward con mucho orgullo haciendo que los niños soltaran unas risitas y corrieran por la pelota que Emmett les lanzo pero se le paso la mano.

- Ganamos Bella ¿no que no sabías jugar?, gracias a ti ganamos el juego – Dijo Emmett arrebatando de los brazos de Edward a Bella para darle uno de sus clásicos abrazos de oso.

- Em, no res-pi-ro – Dijo trabajosamente Bella.

- Bueno pero que maña la tuya de quitarme a mi novia anda ve a abrazar a Rose que no quiero que se ponga celosa como yo y no la conoces como es – Dijo Edward mientras volvía a abrazar a Bella.

- Muchas felicidades chicos – Dijo Alice mientras que Emmett iba a abrazar a Rosalie que después de forcejear un rato en sus brazos cedió ante un beso cargado de pasión.

- Ahora entiendo porque es que no tienen muchas muestras de afecto en público esos dos – Dijo Edward mientras la pareja se concentraba en lo suyo y Bella se ponía colorada y trataba de ver hacia otro lado para darles su espacio.

- ¿Ellos también son novios? – Pregunto uno de los niños que regresaban con la pelota.

- Si así es ellos son novios y nosotros también – Contesto Alice mientras tomaba la mano de Jasper – Bueno hay que dejarlos solos un rato porque sabemos que a Rose no le gusta perder.

- Bueno chicos y que les parece si nos acompañan a comer unos sándwiches que he preparado – Ofreció Alice con una enorme sonrisa.

- Nos gustaría pero nuestras madres se molestarían un poco si no comemos lo que ellos nos den, además de que no les van a gustar que hablemos con gente que ellos no conocen así que muchas gracias pero no – Contesto uno de los pequeños declinando amablemente la oferta.

- ¿Están seguros?, bueno si quieren nos podemos presentar y ustedes también por si les preguntan sus mamas y no se enojen, bueno mi nombre es Alice y mi novio es Jasper, ellos dos son Edward y Bella y los dos de haya son mi hermano Emmett y su novia Rosalie – Dijo Alice mientras señalaba a cada uno.

- Mucho gusto – Dijeron los niños al unísono.

- Nosotros somos Christopher, Max, Jenny y Sebastián – Dijo el niño que respondía al nombre de Sebastián que se veía era el de mayor edad.

- Mucho gusto – Dijeron los chicos.

- Bueno nosotros nos vamos y que buen juego nos gustó mucho – Dijeron los niños riendo para después echarse a correr hacia otro lado del parque.

- Eran niños muy agradables lástima que no se quedaron con nosotros – Dijo Alice.

- La verdad es que si eran muy agradables, pero en fin no hay que meterlos en problemas – Concordó Bella.

- En eso tienes razón – Contesto Alice.

- Bueno ¿comenzamos a comer o esperamos a mi hermana y a Emmett? – Pregunto Jasper.

- Que les parece si comenzamos a sacar las cosas para que cuando lleguen ya esté todo listo – Dijo Alice y los chicos asintieron.

Después de un rato regresaron Emmett y Rosalie tomados de la mano y Rose de muy buen humor.

- Chicos que estamos esperando para comer, porque después de una gran actividad física se abre el apetito – Dijo Emmett y Rose le soltó un manotazo – Aouch Rose yo no dije nada malo esta vez.

- Ya te dije que te tienes que comportar – Dijo Rose con una enorme sonrisa en los labios.

- Bueno de hecho ya nada más los estábamos esperando a ustedes – Contesto Jasper con la amabilidad que lo caracterizaba.

Alice comenzó a servir raciones de fruta acompañada de un sándwich para después comer en medio de una charla amena acerca de cualquier cosa y Emmett comento una vez que termino de comer.

- Pequeña duende estoy más que satisfecho pero aun así ¿no crees que trajiste demasiada comida? – Pregunto Edward.

- Es mejor prevenir que lamentar y es un milagro que quedaran algunos aun después de todo lo que se comieron entre ustedes tres en especial tu osito – Dijo Rose señalando a los tres chicos que tenían delante.

- Rose como bien lo dijo Em después de una gran actividad física da mucha hambre, además estaban deliciosos – Se justificó Edward.

- Entonces supongo que ustedes todas las mañanas despiertan con un gran apetito ¿verdad Ed? – Dijo de manera sugestiva Emmett haciendo que Bella se pusiera roja al entender el sentido de las palabras de Emmett.

- ¡¡Emmett!! – Le regaño Rose por su comentario.

- Ya Rose me voy a quedar calladito pero no te vayas a enojar – Dijo Emmett haciendo un puchero que lo hacía ver muy tierno con un estilo que solo los Brandon podían tener.

- Está bien, pero recuerda que ya tienes que dejar de hacer ese tipo de comentarios – Respondió Rose.

- Está bien cariño pero sabes que esa es mi naturaleza – Dijo Emmett.

- Bueno basta de hacer comentarios sin sentido – Dijo Alice poniéndose de pie – Que les parece si damos un pequeño paseo por el parque para hacer digestión de todo lo que se comieron.

- ¡Me parece genial! – Dijo Jasper estirando su mano para ayudar a levantar a Alice.

- Está bien que les parece si damos un paseo en parejas y nos vemos en un rato – Dijo Emmett al que la idea le seducía demasiado y pasar un rato a solas con Rose para terminar de afianzar la propuesta que le hizo para esta noche.

- Me parece perfecto solo que hay que quedarnos cerca de la canasta para vigilarla para no perder nuestras cosas – Dijo Alice

- No te preocupes Alice nosotros no nos vamos a distanciar mucho pueden irse tranquilos – Dijo Edward regalándoles una sonrisa.

Las tres parejitas se fueron caminado tomados de la mano, Alice hablando de un vestido que acaba de ver en una tienda y Jasper tomándola de la mano y adorándola con su paciencia infinita que tanto lo caracterizaba; Rose sucumbía ante las ocurrencias de Emmett que le hablaba de cuanto la amaba y la deseaba y de lo feliz que era a su lado y por ultimo cumpliendo su palabra de no alejarse mucho Edward y Bella que se dirigían a un enorme árbol rodeado de un lindo y brillante césped que ambos inmediatamente reconocieron como aquel sitio en el que Edward quedo hipnotizado de Bella.

- Amor nunca te pedí disculpas adecuadamente por lo que paso y lo siento – Dijo Edward mientras la tomaba de las manos y se sentaban debajo del árbol.

- No entiendo a qué te refieres – Dijo una muy confundida Bella.

- El día en que casi te beso, si tú no te hubieras movido yo no me hubiera detenido y te abría besado lo deseaba tanto y no entendía por qué y cuándo te fuiste me sentí sumamente extraño y sin pensarlo te seguí necesitaba verte aún tenía ganas de besarte, pero a medio camino me di cuenta que eso era algo que no podría hacer pero ni por eso me detuve y me conforme con platicar conocerte más a fondo y desearte más y lo peor del caso es que yo nunca me di cuenta de cuánto te necesitaba y me atraías hasta que sucedió el incidente con Mike necesitaba probar si tus labios eran tan dulces como parecían y la verdad es que son mejores – Dijo Edward mirando con mucha intensidad buscando que ella viera que era verdad todo lo que decía.

- ¿De verdad?, yo no supe ni que hacer ni porque te acercabas de esa manera y para mí lo más lógico era irme de ahí porque además yo pensaba que tu novia era Rose y a mí nunca me ha gustado interferir en las relaciones de los demás – Explico Bella también sus razones.

- ¡Oh!, mi dulce Bella – Dijo Edward callándola con un beso cargado de amor – No sé cómo pudiste creer que tenía algo con Rose que para empezar es mi prima y después ella no es mi tipo, yo nunca podría tener nada con ella incluso si no fuera parte de mi familia eso es simplemente imposible.

- Bueno es que hacen una bonita pareja y… - Decía Bella hasta que se vio interrumpida por Edward.

- No, Bella detente y hablemos de otras cosas, tu eres mi novia te amo y eso es suficiente al menos para mí sí lo es – Dijo Edward con gran determinación y fiereza.

- También para mí, lo siento si es que hice que te enojaras no fue esa mi intensión – Dijo Bella bajando la mirada sintiendo ardor en sus mejillas provocado por el sonrojo.

- No estoy enojado Bella simplemente quiero cambiar de tema no sin antes dejarte bien en claro que solo te amo a ti y eso no va a cambiar – Sentencio Edward dando por terminada esa platica.

- Está bien – Estuvo de acuerdo Bella.

- Bueno y ahora voy a hacer lo que quería hacer en aquella ocasión – Dijo Edward mientras la acomodaba sobre el césped.

- ¿Qué es lo que…? – Bella no tuvo tiempo de continuar porque Edward la beso de esa manera en la que quiso besarla en aquella ocasión.

Edward disfruto como nunca de sus dulces y adictivos labios, del calor que lo embargaba por completo y lo más importante de ese amor que ambos se profesaban y que se podía sentir en el aire pero como siempre esa maldita falta de aire hizo que se separaran.

- Esto fue algo de lo que te perdiste en aquella ocasión – Dijo Edward mientras se acomodaba a su lado.

- Que lastima que me lo perdí – Dijo Bella chasqueando la lengua.

- No te preocupes amor ese beso te lo puedo reponer cuando quieras porque hay muchos más de donde vino ese – Dijo Edward regalándole una hermosa sonrisa torcida.

- ¡Oh muchas gracias! lo tendré en cuenta pero ahora solo quiero que me abraces y que disfrutemos del sol que está muy agradable como pocas veces – Dijo Bella acurrucándose al lado de Edward.

- Bueno es verdad que hace un muy buen clima el día de hoy – Estuvo de acuerdo Edward.

- Pues fíjate que cuando vivía en Forks si había unos cuantos días soleados al año era muchos y eran contados con los dedos de las manos – Comento Bella mientras contemplaba el cielo.

- Cuéntame más acerca de ese lugar, claro si el tema es de tu agrado – Dijo Edward sintiendo como la curiosidad comenzaba a adueñarse de él.

- Bueno es un lugar bastante frio, húmedo y en exceso verde, llueve casi todo el año, pero ese era mi hogar porque ahí es donde están mis padres y ellos son felices ahí y en mi opinión me hubiera justado regresar a Phoenix pero en fin – Dijo Bella encogiéndose de hombros.

- Entonces ¿cómo de un lugar muy soleado como es Phoenix llegaste a Forks? – Siguió expresando sus dudas Edward.

- Bueno mi papa es policía y trabajaba en la comisaría de Phoenix hasta que le ofrecieron ser el sheriff en Forks, lo consulto con mi mama y aceptaron porque querían vivir en un lugar más tranquilo y seguro – Le explico Bella.

- ¿Pero a ti no te pidieron tu opinión? – Pregunto de nuevo Edward.

- Bueno en ese entonces yo tenía unos 7 años y me preguntaron que si me quería cambiar de casa y yo les dije que sí, pero nunca me dijeron que tendríamos que dejar el sol y así fue como llegamos a Forks.

- ¿Pero entonces fuiste infeliz en ese lugar?

- No, nada de eso tenía mis amigas Letty, Jenny y Clara además de que tenía Jake que lo conocía desde que éramos casi unos niños debido a que mi padre y el suyo son grandes amigos como ya te lo había mencionado en alguna ocasión y esa fue otra de las razones por las que mi padre acepto el puesto ya que no íbamos a llegar a un lugar que nos fuera completamente desconocido.

- Bueno todo lo que me dices suena muy interesante, pero aun así ¿nunca les dijiste que lo que más te gustaba era vivir en un lugar en el que el clima fuera más agradable? – Quiso saber Edward.

- Bueno la verdad es que todos los que me rodeaban me hacían sentir muy cómoda y me acostumbre al hecho de vivir en un lugar en el que el sol es muy escaso, pero lo mejor vino cuando me tuve que marchar a la universidad y fue que yo aproveche para ir a un lugar soleado y lleno de calor, pero aun así me faltaba el calor de hogar que solo se sentía en mi casa en compañía de mis padres – Termino de explicar Bella.

- Bueno en eso estoy de acuerdo contigo la verdad que no hay nada como el calor de hogar, yo también deje a mis padres durante algún tiempo y me fui a estudiar a otro país, París para ser más exactos, pero en cuanto llegue al que sería mi nuevo hogar me sentía solo porque no los tenía a ellos sentía que me faltaba algo – Confeso Edward y esa información no la había compartido con nadie.

- Bueno hay algo que no entiendo si es que sentías que te faltaban por es que ahora vives solo, ¿cuándo regresaste viviste con ellos hasta que quisiste independizarte? – Pregunto Bella aprovechando que ahora ya podía saciar su curiosidad.

- La verdad es que cuando regrese aquí no pude vivir más de un par de meses en casa de mis padres hasta que encontré un departamento que fuera mío, pero para no alejarme completamente de mis padres fue que acepte trabajar en la empresa con mi padre empresa que algún día voy a tener que dirigir yo y con esos argumentos mi padre me convenció.

- ¿No estabas seguro de sí querías era manejar la empresa de tu padre en algún momento de tu vida? – Pregunto Bella.

- La verdad es que no lo sé con certeza, pero no podía defraudar de tal manera a mis padres era lo mínimo que debía hacer por agradecerles todo lo que me dieron y que me siguen dando – Dijo Edward destilando mucho amor y respeto a sus padres.

- Se nota lo mucho que amas a tus padres por la manera en la que hablas de ellos, pero lo que me sorprende mas es que nunca me haya dado cuenta de que los frecuentes – Dijo Bella pensativa.

- Es que no los frecuento mucho, a mi padre es al que más veo y eso debido a que trabajo en el mismo lugar y a mi madre la veo de vez en cuando ya sea cuando se le ocurre ir a ver a mi padre o cuando esa es la excusa que da para verme a mí, me distancie mucho de ellos porque no podía ver a los ojos a mi madre que tanto me ama – Admitió Edward bajando la mirada y con tono de culpa.

- Pero me supongo que es algo que ya arreglaste verdad, digo sino no me puedo explicar el porqué es que me estas pidiendo que los vayamos a ver – Dijo Bella sin entender porque se sentía culpable.

- La verdad es que si ya hay un motivo por el cual yo deba de sentirme orgulloso de ahora en adelante y me que me da el valor de volver a ver a mis padres y sea el mismo que era de antaño – Dijo Edward apretando con ternura las manos de Bella que descansaban sobre las suyas.

- La verdad es que no entendí gran parte de lo que me contaste, de verdad que lo intento – Dijo Bella más confusa de como cuando empezó.

- No te preocupes mi amor lo entenderás muy pronto, pero por el momento aún no me siento lo suficientemente capaz de contarte acerca de una cuantas cosas sobre mi pasado, solamente te he contado algunas de las cosas deplorables que yo hacía, de la persona en la que me convertí y no es que quiera justificarme pero de verdad es que ese comportamiento tiene una explicación que sé que te tengo que dar, solo te pido un poco más de tiempo – Pidió Edward.

- Mi amor no tienes que explicarme nada yo te amo por cómo eres conmigo, no me importa tu pasado así como estoy segura de que a ti tampoco me importa mi pasado que como la palabra dice es pasado y por lo tanto ya paso y no se puede cambiar ya está hecho y nada lo puede cambiar – Dijo Bella mirándolo con la misma intensidad con la que él la miraba.

- Tienes toda la razón y por eso te amo demasiado, mucho, mucho, mucho – Dijo Edward antes de acercarse a besarla pero se detuvo a un par de centímetros de sus labios al escuchar cómo alguien carraspeaba cerca de ellos girándose de mala gana para ver quién interrumpía tan agradable momento.

- Chicos perdón no es que quisiéramos interrumpirlos, pero creo que lo mejor es que nos fuéramos hacia un techo seguro, ya es un poco tarde y se ha ocultado el sol tras unas cuantas nubes – Dijo Rose con una mirada de disculpa al haberlos interrumpido.

Quien había carraspeado fue Emmett divertido por la situación y en ese momento se dieron cuenta de que de verdad habían pasado mucho tiempo perdidos en su mundo en el que solo existían los dos.

- Ok, me parece una buena idea creo que es mejor que nos vayamos no vaya a hacerlas de malas y quiera llover el día de hoy – Contesto Edward mientras se ponía de pie y ayudaba a Bella a que hiciera lo mismo.

- En eso estoy muy de acuerdo primito, además Alice me dijo que terminaríamos de pasar la tarde en su departamento viendo unas películas que no terminamos de ver el día anterior por lo que les sugiero que se den prisa antes de que llegue Alice y se los lleve a rastras de aquí – Volvió a contestar Rose.

Sin más dilaciones los cuatro se pusieron en marcha hacia el lugar en el que se encontraban todas las cosas que ya estaban comenzando a recoger Alice y Jasper.

Apresuraron el paso y entre los seis lograron recoger las cosas en tiempo record asegurándose de que dejaban todo limpio como lo encontraron yendo después los seis tomados de la mano de sus respectivas parejas en dirección al departamento de los Brandon en donde Alice les había asegurado de que continuarían pasando una agradable tarde que ya no sería por mucho tiempo porque estaban conscientes de que tendrían que trabajar al día siguiente.

Una vez que llegaron y acomodaron las cosas en su lugar gracias a las chicas, los chicos se encargaban de tener todo listo para ver una película en la pequeña sala donde se acomodaron todos y disfrutaron de la compañía, con algunos chistes de Emmett que en algunas ocasiones era causa suficiente para que Rose lo regañara y se ganara un manotazo y todos se rieran por la situación.

Algunos comentarios acerca de la vestimenta de los actores por parte de Alice y Rose que hacían que los demás se les quedaran viendo con cara de que no entendían de que es de lo que estaban hablando incluida Bella que contrario a lo que esperarían los chicos que ella tendría que entenderlas.

Los chicos se dieron cuenta de eso cuando Jasper le pidió amablemente que le dijera a que es a lo que se referían su novia y hermana ella simplemente contesto "no tengo ni la más mínima idea".

Así como comenzaba un día este tenía que terminar y todos se comenzaron a despedir comenzando por Jasper que se llevaba a Alice con el pretexto de darles un poco de intimidad a su hermana y a Emmett por lo que Emmett se puso sumamente contento y los que sobraban eran Edward y Bella así es que también se despidieron de todos deseándoles una buena noche.

- Bueno y ahora ¿en la tuya o en la mía? – Pregunto Edward a Bella mientras se detenían en el pasillo.

- ¿En la tuya o en la mía qué? – Pregunto Bella a su vez sin entender a que es a lo que se refería Edward.

- Si, a tu habitación o a la mía, porque tengo bien decidido que no voy a dormir en un lugar en el que no estés tú, así que te vuelvo a preguntar ¿en tu habitación o en la mía?

- Bueno creo que ahora me toca a mí recibirte en mi departamento a si es que te parece si es la mía – Dijo Bella regalándole una sonrisa tirando un poco de la mano de Edward.

- Sabes sería mejor en la mía para que te pueda llevar de ahí a tu trabajo y no separarme de ti – Dijo Edward hablando al mismo tiempo que Bella porque él estaba confiado en que Bella tenia cosas suficientes en la recamara de él.

- Edward sabes que no es necesario que me lleves al trabajo lo puedo hacer yo sola – Comenzó a protestar Bella.

- Yo sé que eres capaz de moverte sola, pero yo no soy capaz de dejarte ir así como así, tengo que estar seguro de que llegas sana y a salvo a tu trabajo y también recogerte así es que vete haciendo a la idea de que eso es lo que voy a hacer de ahora en adelante – Dijo con mucha determinación Edward ganando la batalla.

- Como veo que no habrá poder alguno que te haga cambiar de opinión no seguiré discutiendo más… por el momento – Dijo Bell mientras Edward le abría la puerta de su departamento, ya tendrían tiempo de discutirlo después.

- Bueno amor siéntete con confianza como si fuera tu propia recamara porque así es, ahora si me permites voy al sanitario a prepararme para dormir si gustas puedes hacer lo mismo aquí
en la habitación o a la inversa como gustes – Dijo Edward encaminándose al cuarto de baño.

- Aquí está bien, no te preocupes – Contesto Bella.

Mientras Edward se metía al baño a cambiarse ella hizo lo mismo para que a los pocos minutos viera salir a Edward con un pantalón de pijama que le hacía ver demasiado sexi y encantador y eso que era un simple pijama.

– Te ves muy bien hasta en pijama – Dijo Bella sin poder contenerse cosa que halago mucho a Edward.

- Bueno tú también te ves bastante bien en pijama – Dijo Edward mientras se dirigía a la cama – Ven aquí – Pidió dándole ligeros golpecitos al lugar vacío de su cama.

- Está bien, de verdad que se ve muy cómodo ese lugar – Contesto Bella mientras corría a acomodarse junto a él.

- Buenas noches mi ángel, descansa que mañana nos espera un buen día – Dijo Edward mientras la abrazaba por la cintura.

- Buenas noches Edward – Dijo al tiempo que se acurrucaba en el pecho de Edward y de daba un pequeño beso y un bostezo involuntario salía de sus labios dejándose llevar hacia el mundo de los sueños.





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