Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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viernes, 28 de enero de 2011

Fantasía Prohibida * Capítulo 7

Adaptación --- Lemmon


CAPÍTULO 7

Bella dormitaba sobre el hombro de Emmett. Ambos se encontraban acurrucados en el sofá viendo una película antigua. A pesar de sentirse cómoda y segura sintiendo el calor masculino, la chica no podía parar de pensar en Edward. Estaba un poco preocupada porque no sabía donde se había metido y no podía evitar sentir una punzada al pensar que algo malo pudiese pasarle.


El sonido de una puerta al cerrarse de golpe hizo que se espabilara. Abrió sus ojos de golpe y se desperezó mirando a su hacia Emmett confundida.

-¡Bella! – rugió la voz de Edward, que junto con sus fuertes pisadas resonaron en el otro extremo de la casa.

El alivio la invadió de inmediato.

-¿Edward?

Conforme acababa de pronunciar su nombre, el nombrado hizo acto de presencia en el umbral de la puerta. Edward jadeaba y se tambaleó. Dedicó a la joven una mirada con la que sus penetrantes ojos verdes la desnudaron. Bella sintió inmediatamente una ola de deseo.

-Estás borracho – Emmett chasqueó la lengua y negó con la cabeza en un mudo gesto de desaprobación.

-Ojala. Y no es por no haberlo intentado. Si estuviese borracho podría ignorar este deseo infernal que tengo de tocarla a cada momento. Ahora mismo estaría inconsciente y no sentiría esta necesidad de sentirla en torno a mi polla.

Bella sintió un cosquilleo en la boca del estómago al escuchar sus palabras. ¿Por qué a pesar de ser Emmett tan cortés, encantador, seductor y talentoso, era Edward, con su rudeza, su bravura, su peligrosidad y la dificultad para tratar con él, el que la excitaba de esa manera? Solo Edward conseguía que con una simple caricia ardiese en una explosión de deseo.

-Olvídate de hacer nada mientras estés de ese humor. –Emmett se puso de pie delante de Bella en actitud protectora. – Sabes lo que hemos planeado hacer a continuación y no estas en condiciones para llevarlo a cabo. Le harás daño.

-No se lo haré – Edward la miró y esbozó una sonrisa peligrosa – Mírala. Ya tiene los pezones duros y me está devorando con la mirada. Y su sexo...

Edward empujó a Emmett a un lado y se dejó caer de rodillas. Levantó la falda de Bella y de un tirón arrancó sus bragas.

-Maldita ropa. Desnuda. Deberías estas siempre desnuda – gruñó él.

-Pero…

Él le abrió las piernas, metiendo dos dedos de golpe en la húmeda vagina, inclinando a la vez su cabeza para lamer su clítoris con un ansia voraz.

-¡Edward! – gimió ella.

De inmediato Bella sintió las mismas brasas del infierno en su vientre. Las sensaciones la abrumaban una tras otra. No podía respirar, pero detenerle era una palabra que no se encontraba en ese momento en su vocabulario.

Bella le ahuecó la cabeza con la palma de la mano para acercarlo más a ella. Durante la tarde había llegado a la conclusión de que Edward era un hombre que interiormente estaba profundamente herido y deseaba con todas sus fuerzas poder sanarlo. Este pensamiento , junto al de que Edward no solo la excitaba ahora sino que siempre había formado parte de sus fantasías sexuales la habían hecho compañía todo el día. El hecho de no saber por qué sucedía esto último la abrumaba. Pero en ese momento todos sus pensamientos habían volado, y lo único que podía hacer era sentir como ahora Edward rozaba con la yema de los dedos el nudo de nervios que Bella tenía en su interior.

Emmett los observó con ansiedad. Se hundió en el sofá, a su lado y dijo:

-No dejaré que te haga daño.

-No lo hará- dijo Bella entre jadeos.

-¿Te excita?

-Sí.- Bella echó la cabeza hacia atrás y cerró los ojos -Sí.

-Yo también voy a excitarte, cariño.

Emmett le bajó el top para pasarle los pulgares por los pezones. Luego le pellizcó los pezones con los dientes, para después deslizarle la lengua suavemente en una provocadora caricia.

Los lametazos de ambos hombres la estaban llevando a los límites de la cordura. Su corazón latió desbocado. Para ella no existía mas nada que los dos hombres que estaban con ella y las sensaciones que pronto la harían explotar.

No pasó mucho tiempo antes de precipitarse al borde que la haría estallar de placer. En unos segundos más, Bella alcanzó un clímax cegador y no pudo hacer más que arquear la espalda y agarrase a los hombros de Edward.

Bella intentaba recuperar la respiración después de tan arrollador orgasmo, pero Edward sólo le separó los muslos y le clavó la lengua a fondo mientras le exigía más.

-Otra vez.

Aquello era demasiado, demasiado intenso para asimilarlo.

-Oh... Espera. Ve más despacio.

-No – escupió Edward, levantando la cabeza de sus muslos con los labios mojados por su excitación – Estás aquí para aprender. Te advertí que las cosas se pondrían muy calientes, a veces rápidas y furiosas. Adáptate a ellas.

Emmett le dirigió una severa mirada a Edward.

-Tiene poca práctica. Podemos ir más despacio.

-¿Por qué? No hace más que decir que no es una niña. Que lo demuestre. Dentro de 5 minutos albergará tu polla en su culo. Y no mientas, sé que lo deseas.

-Estoy seguro que será muy satisfactorio, si es lo que Bella desea.

–Capullo. Te ocultas tras una imagen de niño bueno, pero no olvides que yo he estado contigo cuando te han dado esos ataques sexuales en los que no puedes evitar follarte a una mujer durante más de tres horas. ¿Piensas que Bella podría aguantar tu ritmo sexual desenfrenado?

Bella clavó sus ojos en Emmett sin poder creer que el hombre tierno y compresivo que tenía delante pudiese perder el control de esa manera.

Emmett se sonrojó con culpabilidad, confirmándole a la chica este hecho.

-En ningún momento oí que ella se quejara. Además tu también participaste.

-Una vez. Luego fue toda tuya. Deberías enseñarle a Bella tu verdadero yo si quieres conquistarla, como yo intuyo que quieres.

Emmett tragó saliva.

-Bella ya conoce mi verdadero yo. Siempre seré lo más tierno que pueda con ella.

Edward soltó un bufido.

-Tarde o temprano tendrás que enseñarle esos arrebatos sexuales o no harás otra cosa que engañarla.

-Cállate.

Bella observaba con cólera la discusión de los dos hombres. Estaban discutiendo sin tenerla a ella en cuenta y encima se enteraba que no solo era Edward el que le ocultaba algo, sino también Emmett.

Edward se volvió hacia ella y comenzó a responder aquellas preguntas mudas que ella no se atrevía a formular.

-Bella, las mujeres disfrutan mucho con nosotros porque Emmett tiene paciencia para hacerlas arder. Yo voy más rápido, pero me aseguro que se corran varias veces. Y en algún momento entre medias, Emmett pierde la cabeza.

-Cállate ya.

-Cuando eso pasa, se dedica a follarlas durante mas de 3 horas seguidas. Puede que incluso más, dependiendo de hasta que punto ha perdido el control.

Con la boca abierta Bella observó como Emmett sogía a Edward por la camiseta y lo ponía en pie.

-La estás asustando.

–Estoy diciendo la verdad. Y debería estar asustada. Es virgen y está jugando con dos hombres experimentados. Casi me follo ese dulce sexo virgen esta mañana mientras tu dormías.

Emmett volvió su mirada a Bella preocupado.

-¿Estás bien?

Bella asintió con la cabeza. Estaba avergonzada. Había perdido la cabeza en un momento de debilidad, pero no ocurriría de nuevo. O eso esperaba.

Edward se mofó.

-¿Piensas que iba a forzarla?¿A violarla?

-Normalmente no pensaría eso pero dado el humor que tienes hoy que quieres que piense. – gruño Emmett.

Edward soltó una carcajada que no poseía humor alguno.

-Fui yo el que se detuvo.

Emmett no pareció impresionado.

-Tu no quieres la responsabilidad de poseer a una virgen.

-No quiero lastimarla, pero tengo muy poco control cuando estoy cerca de ella. ¿Crees que puedas controlar tu lado oscuro esta noche, primo?

Bella vió como Emmett soltaba a Edward.

-Sí – murmuró después de una larga pausa.

-Bien. Ya que tu eres paciente y yo no, y que además no has bebido... – Edward le alcanzó un condón y un tubo de lubricante – Ya sabes lo que teniamos planeado para esta noche. Sé suave y cortés y todo eso. O lo haré yo.

Emmett soltó un suspiro ahogado.

Por muchas preguntas que se agolparan en su mente, Bella las ignoraba todas completamente, ya que sabía perfectamente lo que significaban el condón y el lubricante, y estaba nerviosa por ello.

-Um... chicos, si no estáis seguros...

-Si que estoy seguro- la interrumpió Emmett con voz baja – Es parte de tus enseñanzas y dado que Edward no está en condiciones de hacerlo… Ya habíamos hablado de ello.

Bella volvió a mirar los dos artículos. Inspiró sonoramente cerrando los ojos.

-Sexo anal – contestó ella con una mezcla de nerviosismo y excitación. ¿Dolería? Daba igual, porque eso pertenecía al mundo de Jacob. Y ella estaba allí para aprender si podría soportarlo.

-Sí. ¿Te parece bien?

-Claro. Estoy dispuesta a hacerlo esta noche. ¿y tu?

Su mirada se desvió indiscretamente a su entrepierna y pudo apreciar como la erección de Emmett se hacía más dura.

-Siempre dispuesto, contigo.

-Decidido entonces – dejándose caer en el sofá contiguo al que se encontraba ella, dedicándole una sonrisa.

Bella frunció el ceño. ¿Si Edward la deseaba tanto, por qué no quería ser el primero? ¿Sería por que no quería hacerle daño?

Emmett se giró hacia Edward - ¿Qué harás tú? – dijo.

-Mirar.

Bella se estremeció de deseo al pensar lo que Edward disfrutaría al ver a su primo tomarla analmente. Era excitante. Y todo esto se reflejó en su creciente humedad, que ya empapaba sus muslos.

-Al final, tendrás que participar – sentenció Emmett.

-Al final –Edward se recostó en el respaldo y colocó las manos detrás de la cabeza. – Estoy preparado. Puedes empezar.

Bella sintió la rabia crecer en su cuerpo al mismo tiempo que la excitación. Pero Emmett la distrajo tocándole el brazo para preguntarle si estaba preparada. Realmente no lo sabía. Tenía curiosidad, y además estaba allí precisamente para eso, para poder aceptar analmente a un hombre. Pero también miedo. Estaba preocupada de que le doliese, y saber que Edward no iba a tocarla le dolía aun más.

Ella quería verlo loco, tan loco por ella que no pudiese mantenerse apartado ni un segundo, una actitud infantil y peligrosa. Jugar con su autocontrol hasta que lo perdiese por completo. La opinión de Edward contaba para ella mucho más de lo que habría deseado, teniendo en cuenta que ella estaba allí por Jacob.

El hecho de que Edward la hubiese rechazado esa mañana y que ahora se negara a tomarla, ofreciéndosela a Emmett la atormentaba, y por eso estaba decidida a hacer que el hombre lamentara haberla puesto en esa situación.

-Estoy preparada – susurró suavemente en el oído de Emmett. Bella se quitó el top por la cabeza y se pellizcó los pezones hasta que estuvieron duros – más que preparada.

Las palabras se clavaron directamente en las dos duras erecciones.

Emmett se dejó caer de rodillas. – Siéntate en el sofá – ordenó.

Bella dirigió a Edward una mirada desafiante, se giró, contoneó eróticamente sus caderas y se acomodó en el sofá, mientras pensaba:

“Prepárate Edward Cullen, porque vas a conocer el mismísimo infierno”...


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2 comentarios:

  1. Espectacular simplemente genial!! ojala y Bella logre su cometido porque de verdad que Edward debe aprender unas cuantas lecciones.
    Espero mas que ansiosa y desesperada el próximo capitulo de esta historia.
    Cuidate mucho y nos leemos siempre...
    http://miangelpersonal.blogspot.com/

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  2. Me encanta cada vez mas esta historia y esta fascinante ademas me gusta q Bella le demuestre a Ewduar de lo k es capaz ...Sigue asi...Besos...

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Graciias por dejar tus palabras, estas hacen que quiera seguir escribiendo, y que cada día le ponga más ganas!!

Gracias al blog smilersheart.blogspot.com
por esta firma :)