Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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sábado, 18 de junio de 2011

Solos tú & yo * Capítulo 7

MediaAdaptación


CAPITULO 7


A la mañana siguiente cuando me encontré con Edward en el estacionamiento, todas mis preocupaciones desaparecen, porque en el momento en que abre mi puerta y me ayuda a salir de mi auto, me doy cuenta que tan saludable se ve, de que tan devastadoramente guapo es, y cuando miro en sus ojos, es claro que todo eso o la rareza de ayer ha terminado. Y estamos más enamorados que nunca.

En serio hasta el final de la clase de Ingles apenas puede mantener sus manos lejos de mí.

Constantemente apoyándose hacia mi escritorio y susurrando en mi oído, cosa que para Jessica es repugnante. Y ahora que estamos en el almuerzo no ha dejado ni por un momento de estar acariciando mi mejilla y mirando fijamente a mis ojos.

Pasando solo a tomar el ocasional sorbo de su bebida antes de volver justo de donde salió, murmurando dulcemente nada en mi oído.

Normalmente cuando actúa así, no es parte del amor, y en parte a todos aquellos bajos sonidos y energías – todos los lugares al azar, sonidos, y colores que constantemente me bombardean desde que rompí el escudo psíquico que había hecho unos meses atrás, un escudo que me excluyo de

todo y me hizo tan desorientada a como era antes de que muriera y me volviera psíquica, aun he de encontrar la manera de reemplazar eso que me permitirá canalizar las energías que quiero mientras bloqueo las energías que no quiero. Y como Edward nunca ha lidiado con esto, no está seguro

de cómo enseñarme.

Pero ahora que el está de regreso en mi vida, ya no parece todo tan urgente, porque el simple sonido de su voz puede silenciar el mundo, mientras el toque de su piel hace que mi cuerpo entero hormigueé, y cuando miro en sus ojos, bueno, simplemente digamos que al instante estoy vencida

por este cálida, y maravillosa, atracción magnética – como si solo estuviera él y yo y todos los demás hubieran dejado de existir. Damen es como mi perfecto escudo psíquico. Mi última otra mitad. Y aun cuando no podemos estar juntos los pensamientos telepáticos e imágenes que envía probablemente causan ese mismo efecto tranquilizante. Pero hoy, todos esos dulces recuerdos no son solo para protegerme – son a cerca de nuestros próximos planes. Al igual que la reserva que hizo en el resort Montage. Y como él ha anhelado tanto tiempo por esta noche.

-Tienes alguna idea de lo que esperar algo durante cuatrocientos años?-. él susurra, sus labios se posan mordisqueando la curva de mi oreja.

-Cuatrocientos? Pensé que has estado alrededor de seiscientos- digo, apartándome para obtener una mejor vista de su cara.

-Desafortunadamente un par de siglos tuvieron que pasar antes de que te encontrara- él susurra, sus mordisco haciendo su camino desde mi cuello hasta mi oreja. -Dos siglos muy solitarios, podría añadir.

Yo trago difícilmente. Conociendo la soledad a la que él se refiere no necesariamente significa que él estaba solo, de hecho, todo lo contrario, pero aun así, no me dirijo a él, de hecho, no digo una palabra. Me comprometí a dejar pasar todo eso, superando mis inseguridades y avanzando, justo como prometí que lo haría.

Me reusó a pensar en como paso aquellos primeros doscientos años sin mí.

O como paso los siguientes cuatrocientos años superando el hecho de que me había perdido.

Ni siquiera comenzare a considerar la cuenta inicial de los seiscientos años que él no ha estado estudiando y practicando las artes sensuales.

Y absolutamente, y contundentemente, no pensare en todas las hermosas, mundanas, y experimentadas mujeres que él conoció en el lapso de esos años.

No.

No yo.

Me niego incluso a llegar allí.

-Te recojo a las seis?- pregunta él, juntando mi cabello en mi nuca y torciéndolo en una larga trenza castaña. -Podemos ir a cenar primero.

-Excepto, que realmente no comemos- le recuerdo.

-Ah, sí. Buen punto.- El Sonríe, soltando mi cabello para que este fluya de nuevo alrededor de mis hombros y caiga bajo mi cintura. -Aunque estoy seguro que podemos encontrar algo mas en que ocupar nuestro tiempo

-Estás segura de que estás de acuerdo con todo esto?- pregunta Edward, leyendo equivocadamente la mirada sobre mi cara como de indecisión, cuando realmente son solo nervios. Le sonrió y me inclino para besarlo, ansiosa por borrar cualquier duda persistente mía más que suya, justo mientras Alice deja caer su bolsa en la mesa y dice:

-Oh, Rosalie, ¡mira! Están de vuelta. Los enamorados han vuelto!

Yo me aparto, mi cara ruborizándose por la vergüenza mientras Rosalie ríe y se sienta al lado de él, sus ojos explorando la mesa mientras dice:

-Donde está Emmett? Alguien lo ha visto?

-Estaba en clase- Alice se encoje de hombros, removiendo la tapa de su yogurt y encorvándose para leer su libro.

Y él estaba en historia, creo recordar como lo ignore toda la clase entera, a pesar de sus numerosos esfuerzos para obtener mi atención.

Rosalie se encoje de hombros y abre su caja de pastelitos, suspirando cuando dice:

-Bueno, fue agradable mientras duro.

-De qué estás hablando?- Alice mira hacia arriba mientras ella apunta directamente adelante, sus labios torcidos hacia los lados, sus ojos completamente abatidos mientras todos seguíamos su dedo, todo el camino a donde Emmett estaba hablando y riendo con Jessica, Lauren, Tyler, y el resto del grupo de la lista-A. “Gran reparto” ella se encoje de hombros.

-Si, solo espera, él regresará.

-Tú no sabes eso- dice Rosalie, sacudiendo la falda de su pastelito rojo aterciopelado. Su mirada fija todavía en Emmett.

-Por favor, lo hemos visto un millón de veces antes. Cada chico nuevo con el más mínimo potencial de ser cool ha terminado en esa mesa en algún momento. Solo el verdaderamente cool nunca dura mucho tiempo, porque el verdaderamente cool terminan aquí.

Ella se ríe, dando golpecitos en la mesa de fibra de vidrio amarillo con la punta de sus uñas rosa radiante.

-No yo- digo, ansiosa por cortar la conversación lejos de Emmett, sabiendo que soy la única quien es feliz de ver que él nos ha abandonado por una muchedumbre mucho mas cool. -Yo empecé aquí a partir del primer día.- Les recuerdo.

-Si, como olvidarlo- Alice ríe. -Aunque me refería a Edward. Recuerdas como lo hicieron a un lado durante un tiempo? Pero finalmente volvió en si y encontró su camino de regreso. Al igual que Roman.

Miro abajo, hacia mi bebida, dándole vueltas a la botella alrededor de mi mano. Porque aunque sé que Edward nunca fue sincero en su breve coqueteo con Jessica, que solo lo hizo para llegar a mí, verlo de esa manera si me importa, las imágenes de ellos dos juntos estando tan cerca están

siempre quemándose en mi cerebro.

-Si, lo hice- dice Edward, apretando mi mano y besando mi mejilla, sintiendo mis pensamientos aun cuando no siempre puede leerlos. -Ciertamente volví a mis sentidos.

-Lo ves? Así que, solo podemos tener fe en que Roman lo hará también.- Alice asiente. -Y si no lo hace, entonces nunca fue realmente cool para empezar, verdad?

Rosalie se encoje de hombros y hace rodar sus ojos, chupando su dedo pulgar y balbuceando. -Como sea

-Por qué sin embargo te importa tanto?- Alice la mira detenidamente, -Pensé que estabas del todo con Royce?

-Estoy del todo con Royce- dice ella, evitando su mirada mientras limpia algunas inexistentes migajas de su regazo.

Pero cuando la miro y veo la forma duda. Puedo decir que no es cierto. Ella está afectada y eso es todo lo que hay en ello.

Abro mi paquete de almuerzo, pasando los movimientos de pretender que todavía estoy interesada en la comida cuando oigo:

-A qué hora es el estreno?

-El telón se abre a las ocho. Por qué? Vienes?- Alice pregunta, sus ojos se iluminan

-No me lo perdería- dice Emmett, deslizándose en el espacio al lado de Rosalie y golpeando su hombro buscando agradarle, de la manera más sincera, claramente conciente del efecto que provoca y sin miedo de explorarlo.

-Así que como era la vida entre la lista-A, todo lo que soñaste que sería?” pregunta ella en un tono de voz que pensarías que ella estaba coqueteando, pero sé que lo decía en serio.

Emmett se acerca hacia ella, apartando suavemente su flequillo de su cara. Un gesto tan intimo que sus mejillas se ruborizaron de un rosa brillante.

-Qué es eso ahora?- dice él, su mirada fija en ella.

-Ya sabes, la mesa en donde te sentabas- ella balbucea, luchando por mantener su compostura mientras esta bajo su hechizo.

-El sistema de clases sociales de la hora del almuerzo- dice Alice, rompiendo su encantamiento y apartando su medio-yogurt consumido a un lado. -Es lo mismo en cada escuela. Cada uno se divide en grupos exclusivos diseñados para dejar fuera a otros. Ellos no pueden evitarlo, solo lo hacen. Y

esas personas que deseaste ser, son la cúspide del grupo exclusivo, que, es el sistema de las clases sociales del instituto, ellos hacen las reglas. A diferencia de la gente con la que estas sentándote ahora-. Ella se apunta a sí misma.

-Tontos!- dice Emmett, alejándose de Rosalie y abriendo su soda. -Una completa tonteria, que no comprendo.

-No importa si lo haces. Es un hecho.- Alice se encoje de hombros., mirando fijamente hacia la mesa A, porque a pesar de cómo ella continua diciendo que nuestra mesa es la mesa verdaderamente genial, la verdad es, que ella es dolorosamente consiente que a los ojos de la opinión del cuerpo estudiantil, no hay nada genial sobre ello.

-Puede ser tu hecho, pero no es el mío. No lo hago por este método de segregación. Me gusta una sociedad libre y abierta, vagar alrededor de la habitación y explorar todas mis opciones.

Luego, mirando a Edward, él dijo:

-y tú qué? Crees en todo esto?”

Pero Edward solo se encoje de hombros y continua mirando fijamente hacía mi. No podría menos importarle sobre la lista-A y la lista-B. Quien es genial y quien no lo es. Soy la única razón por la que él se inscribió en esta escuela, y soy la única razón por la cual se queda.

-Bueno, es bueno tener un sueño- suspira Rosalie, inspeccionando la punta de sus uñas de nuevo. -Pero es aun mejor cuando hay una remota posibilidad de que se vuelva realidad

-Ah, pero ahí es donde estas equivocada, amor, no es un sueño, para nada- Emmett sonríe. -Hare que pase. Ya lo verás. Vamos a romper estas barreras auto-impuestas, ponemos todas las mesas juntas, ¡y tendremos una fiesta!

-Eso es lo que quires hacer?- estreche mi mirada, tratando de desviar toda su energía intrusa lejos.

Pero él solo sonríe sin la menor pisca de estar ofendido. Una risa que, superficialmente, es tan cálida, atractiva, y que envuelve a todos, nadie haría suposiciones en el mensaje subyacente bajo, un borde escalofriante, el toque de malicia, la amenaza escasamente oculta dirigida solamente para mí.

-Lo creeré cuando lo vea- dice Rosalie, limpiando las rojas migajas de sus labios.

-Ver es creer.- Dice Emmett con sus ojos directamente sobre los míos.

-Así que, cuál es tu punto de vista en todo eso? -Pregunte, justo después de que la campana sonó y Emmett, Rosalie, y Alice se dirigen a clases mientras Edward y yo nos quedamos detrás.

-Todo de qué?- pregunta, obligándome a parar.

-De Emmett, y de todas sus tonterías de la revolución en la mesa a la hora del almuerzo- le digo, desesperada por alguna aclaración de que no soy celosa, posesiva, o loca, que Emmett es realmente está loco, y que eso no tiene nada que ver conmigo.

Pero Damen solo de encoje de hombros.

-Si no te importa, preferiría no centrarme en Emmett justo ahora. Estoy mucho más interesado en ti.

Él tira de mi hacia él, dándome un largo, y profundo, beso, que me quita el aliento. Y aun cuando estamos parados en medio de los pasillos, es como si todo alrededor ya no existiera. Como si el mundo entero se hubiera reducido a este único momento. Y cuando me separo, estoy tan diferente, tan acalorada, y tan jadeante que apenas puedo hablar.

-Vamos a llegar tarde- finalmente me las arregle par decir mientars tomo su mano y tiro de él hacia la clase.

Pero el más fuerte que yo. Así que el simplemente se queda quieto.

-Estaba pensando... qué dices si nos escapamos? - susurra, mientras sus labios pasaban por mi sien, mi mejilla, y luego en mi oreja. -Ya sabes,

simplemente escapar el resto del día, ya que hay tantos otros, mejores lugares donde podríamos estar.

Yo lo miro fijamente, casi influenciada por su magnetismo, pero sacudo mi cabeza y me aparto.

Quiero decir, entiendo que él termino la escuela hace cientos de años y ahora encuentra todo bastante aburrido. Y aunque encuentre todo demasiado aburrido también, desde tener conocimiento inmediato de todas las cosas que ellos intentan enseñar y que realmente lo hace parecer bastante inútil, es todavía una de las pocas cosas en mi vida que se siente de alguna manera normal. Y después del accidente, cuando comprendí que nunca sería normal de nuevo, bueno, hace que valore eso mucho más.

-Pensé que dijiste que se supone de debíamos mantener una fachada normal a como dé lugar - le dije, jalándolo, cuando él de mala gana de queda detrás. -el no asistir a clases y fingir interés no es parte de esa fachada

-Pero que podría ser más normal que dos adolecentes, abandonando la escuela y saliendo temprano un fin de semana? -él sonríe, la calidez de sus hermosos ojos casi me atraen.

Pero niego con mi cabeza de nuevo y sosteniendo firmemente, lo agarre del brazo aun más firme mientras lo arrastro hacia la clase.
 
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1 comentario:

Graciias por dejar tus palabras, estas hacen que quiera seguir escribiendo, y que cada día le ponga más ganas!!

Gracias al blog smilersheart.blogspot.com
por esta firma :)