Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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martes, 20 de mayo de 2014

El chico del departamento 512 * Capítulo 6


Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.

Sumary: Fue en una tarde lluviosa en que con la llegada de ella se conocieron, no solo llegando a un nuevo departamento sino también a la vida de alguien más y a partir de ese momento sus vidas se entrelazaron sin pensarlo. Iluminando sus vidas al dar una vuelta de 180°; hasta donde los llevara esta relación que comenzaron sin saber exactamente el cómo comenzó.



EL CHICO DEL DEPARTAMENTO 512 * CAPÍTULO 6
by: AnaLau


Cap. 6 Celoso yo!

Habían pasado ya algunos días desde aquel incidente tan confuso con Rosalie, habían vuelto a lo de siempre se veían los fines de semana, se saludaban amablemente cada que se encontraban en el edificio, la única diferencia es que Bella se veía un poco más feliz que de costumbre y todo porque tenía la esperanza de que el realmente se fijara en ella, ya que de repente él se quedaba como en trance observándola, lo cual la ponía muy nerviosa pero al mismo tiempo le agradaba que fue él quien la observara, pero con forme los días pasaban la alegría de Bella iba disminuyendo ya que aún no le decía nada. En uno de esos días en los que ella llegaba cada vez más deprimida, se encontró como siempre a Mike esperándola para poder charlar un poco con ella, ya que no dejaba de insistirle en que podían salir a dar una vuelta o ir al cine. 

-Hola Bella como estas, hoy te ves hermosa–. Decía Mike con una gran sonrisa en el rostro. 

-Hola Mike gracias–. Dijo simplemente Bella. 

De lo que Bella no se había dado cuenta es que Edward acababa de llegar a su departamento, porque se le había hecho un poco tarde, pero estaba feliz de saber que más o menos a esas horas llegaba Bella y tenía la esperanza de verla. 

Él se paró en seco al ver que Mike conversaba muy animadamente con ella, se acercó discretamente para 
escuchar lo que le decía. 

-Este… estaba pensando que ya que nos la pasamos bastante bien la última vez que salimos… no sé… estaba pensando en que podríamos ir al cine, acaban de estrenar buenas películas–. Dijo de una manera demasiado esperanzada, mientras que Edward sentía que algo dentro de su interior le comenzaba a quemar incitándolo a tomar a Bella y reclamarla como suya y de nadie más. 

-No lo sé Mike, si me la pase bien la última vez, pero en estos momentos tengo demasiadas cosas que hacer–. Dijo repitiendo lo mismo de siempre para tratar que se alejara. 

Edward se enojaba cada vez más al saber que ya habían salido en otra ocasión y ella se la había pasado bien, no lo podía soportar más, pero la curiosidad era demasiado grande. 

-Yo sé que tienes cosas pendientes, por eso te propongo una salida rápida al cine, para que te distraigas un momento y regreses a tus actividades con la batería recargada a trabajar con todo –. Insistía Mike. Edward esperanzado pedía a gritos que ella se negara. 

-Está bien Mike, cuando quieres que salgamos – dijo en medio de un suspiro de resignación. 

No quería seguir con el tira y afloja con Mike, pero en eso Edward no pudo más y hecho una furia pasó junto a ellos y dio un fuerte portazo al entrar en su departamento. 

-Guau, y ahora ¿qué le habrá pasado a ese?–. Pregunto Mike sin mucho interés ya que estaba demasiado contento con la cita que había conseguido con Bella–. Te parece que nos veamos mañana viernes después de que salgas y vamos al cine–. Dijo un emocionado Mike. 

-Está bien–. Dijo Bella aunque la verdad es que no sabía a lo que estaba contestando solo pensaba en que es lo que le habrá pasado a Edward para entrar así a su departamento. 

Pensaba en que podría pasar a verlo y preguntarle qué es lo que le había pasado, pero la verdad es que le dio miedo verlo así, nunca lo había visto tan molesto, así que decidió que era muy cobarde y que no lo iría a ver. 

–Lo siento me tengo que ir–. No espero respuesta alguna simplemente se encamino a su puerta, dejando a Mike con una duda, ya que no sabía exactamente a qué hora salía de trabajar y en donde trabajaba, pero Bella no le dio tiempo y no le hizo caso cuando él la llamo. 

Una vez que Edward estaba dentro de su departamento se comenzó a tranquilizar, preguntándose el porqué es que se sentía tan molesto de ver a Mike con Bella y peor aún saber que ella le había aceptado una cita y que no era la primera, porque es que quería ir con ella y pedirle explicaciones del porque salía con el tonto ese de Mike. 

No lo entendía ya que el aún seguía viendo a una de sus "amigas" Tanya la cual era un poco fastidiosa, pero sí que era buena en la cama y eso era lo único que a él le importaba de ella, es mas no tenía ni dos días que se habían encontrado en un evento que terminaron en un hotel para pasar el rato.

En cuanto recordó a Mike sonriéndole a Bella por haber aceptado una cita con él lo vio todo rojo. 

Lleno de ira, mezclado con rabia, desesperación, dolor, ira, desilusión, más dolor dio un golpe contra la pared y gracias a dios no le paso nada en su mano, pero si dejo una pequeña marca en la pared, en ese momento fue cuando se dio cuenta de que lo que sentía eran celos, celos de que alguien más estuviera con SU Bella. 

No, tú no puedes estar enamorado de ella, lo sabes muy bien se decía a sí mismo. 

No seas tonto acéptalo, que de verdad la amas, que te estás muriendo de celos porque no está contigo en estos momentos y porque podría estar con él ahorita le contesto una vocecita en su interior. 

No, no y no esto no puede estar pasando ella ni siquiera es de mi gusto, es baja de estatura, tiene dos pies izquierdos, tiene unos cálidos y hermosos ojos color chocolate, unos labios rojos tan apetecibles, un cuerpo que me grita que lo toque, su aroma me vuelve loco, todo en ella me grita que la reclame como mía y de nadie más. Comenzó a sentir otro tipo de calor en su cuerpo uno que solo podía ser apagado por el cuerpo de la chica que lo estaba volviendo loco. 

Ves como si la amas acéptalo, tu eres Edward Cullen no dejes que te la quiten, pelea por ella, porque cuando la quieras tener no la vas a encontrar disponible. Contestaba de nuevo la vocecita que comenzaba a irritarlo, de verdad se estaba volviendo loco. 

Claro que nadie me la va a quitar ella es mía, como que me llamo Edward Cullen, ella es solo MÍA término diciendo mientras se ponía de pie y se alistaba para salir y llevarse a Bella lejos del estúpido ese. Cuando salió no encontró a nadie y se encendió de nuevo al pensar que podría estar con él en esos precisos momentos y eso era algo que él podía, ni iba a permitir. 

Llego de manera apresurada hasta la puerta del fondo al departamento 515, tocando la puerta insistentemente, mientras que dentro Bella se disponía a servir su cena, se sobresaltó al escuchar los insistentes golpes que se le estaban haciendo demasiado familiares para su gusto, por lo que decidió abrir rápido antes de que tirara su puerta. 

Mientras que tomaba el pomo de la puerta daba una fuerte inspiración ya que sabía que Edward no se encontraba de un buen humor, y no se equivocó. 

-Hola, ¿Estas muy ocupada?–. Pregunto de una manera demandante, mientras entraba sin su permiso a su 
departamento. 

-Oh si hola, pasa estás en tu casa–. Contesto Bella de manera sarcástica como respuesta a la manera en la que le estaba hablando. 

-¿Estas muy ocupada?–. Volvió a preguntar en el mismo tono, sin darse cuenta de que esta actitud estaba irritando a Bella también, el que se creía. 

-Eso es algo que no es de tu incumbencia–. Contesto enojada Bella– Ahora si no te molesta, te pido que te retires, estoy muy cansada y me quiero dormir temprano– Dijo mientras le señalaba la puerta, pero él no se movió. 

-Claro que si es de mi incumbencia– Contesto un tanto desesperado, pero al mismo tiempo decepcionado al ver que ella no sentía lo mismo por ella y sin pensarlo de dijo– Es de mi incumbencia porque no soporto saber que estas con Mike o con cualquier otro– Le soltó de sopetón dejándola en estado de shock– Me muero de celos de saber que estas con alguien más que no sea yo– Dijo en un murmullo al ver que ella no 
respondía. Derrotado se dirigió a la puerta lo único que en ese momento quería es desaparecer y olvidarla para siempre. 

-No– Dijo ella aun sin creerlo– No puedes estar celoso de que este con alguien, espera no te vayas– Dijo un poco desesperada al ver que se encaminaba hacia la puerta, por lo que le bloqueo el paso. 

-Pues para tu información si lo estoy y mucho– Grito de nuevo furioso por la manera en la que esa mujer lo manejaba y le hacía ir hasta los extremos de su carácter. 

Sin pensarlo más, en lugar de moverla de la puerta como era idea inicial, al sentir su cuerpo entre sus manos y el calor que emanaba de ella, no pudo más y aplasto sus labios contra los de ella, saboreando ese dulce sabor que su cuerpo y su boca desprendían y que tanto lo llamaban dejando de lado la cordura, la ira o cualquier otro sentimiento que no fuera amor hacia ella, su nueva razón de ser después de sus padres. 

En cuanto ella se dio cuenta de que tenía los labios de Edward en los suyos, no pudo más y se apretó todo lo que pudo a su cuerpo, saboreando cada milímetro de piel con la que estaban en contacto, disfrutando como nunca de esos labios tan carnosos y adictivos, mientras sus labios se recorrían mutuamente saboreando al máximo lo que el otro ofrecía. 

Edward tomo su labio inferior mordiéndolo levemente haciendo que una vibración de placer recorriera sus cuerpos, el beso se volvió más demandante y por más que no querían separarse sus pulmones les pedían a gritos que lo hicieran ya que se habían quedado sin oxígeno. 

De mala gana se separaron solo lo necesario para volver a tomar aire y regresar a su tarea, ese beso fue aumentado de intensidad en el momento en el que Edward con su lengua recorría lenta y tortuosamente los labios de ella pidiendo permiso para entrar, cosa que ella permitió de inmediato dejando que sus lenguas se reconocieran mutuamente fundiéndose en una misma. Ahora fue ella quien no pudo más y comenzó a morder el labio de Edward de una manera tan dulce y cargada de pasión que hizo que este gimiera de placer, un placer que nunca antes había experimentado, y de nuevo esa maldita falta de aire hizo que se separaran el uno del otro, pero dejando sus frentes unidas mientras recuperaban el aliento ya que ninguno de los dos respiraba de manera regular solo se oían jadeos provenientes de sus labios. 

-Lo siento…– Comenzó a decir Edward– No quería ser tan grosero, no sé qué es lo que me pasa cada que estoy contigo, mi temperamento se libera de una manera muy extraña llevándome a los extremos. 

-No tienes nada porque disculparte, a mí me pasa lo mismo cuando estoy a tu lado– Dijo en un leve murmullo, con miedo a que él se arrepintiera de haberla besado. 

-Yo sé que no tengo nada porque reclamarte, pero me gustaría que nos salieras con Mike. Me mata de los celos que lo veas, no me gusta la manera sucia como te ve – Dijo mientras pesaba que lo mejor era que se fuera a su departamento. 

-Está bien– Contesto de inmediato Bella sin pensarlo– Pero… porque te vas así– Dijo con un poco de tristeza en la voz que no pasó desapercibido por Edward. 

-No me quiero ir, pero me tengo que ir, si no mal recuerdo me dijiste que estabas cansada y que te querías dormir temprano– Dijo tratando de salir sin herir sus sentimientos, ya que si se quedaba no sabía de lo que era capaz de hacerle. Lo único que sabía era que si se quedaba no se podría contenerse por mucho tiempo y terminaría haciéndole el amor ahí mismo, inmediatamente trato de alejar esos pensamientos ya su amiguito de más debajo estaba más que dispuesto con la idea de cumplir con lo que le pasaba por la mente. 

-Pero no quiero que te vayas– Contesto Bella sin pensarlo y haciendo un puchero.

-Créeme será mejor que me vaya– Dijo él con una sonrisa en los labios, al solo pensar en que ella realmente quería que se quedara. 

-Bueno si de verdad te quieres ir…– Dijo mientras se hacía a un lado para dejarlo salir– Yo no te puedo detener. 

-De verdad que no me quiero ir, pero es mejor si lo dejamos así– Dijo mientras que le dada un dulce y tierno beso en los labios– Por cierto ¿Ya te dije que hoy te vez preciosa?– pregunto para alejar de ella la tristeza que veía. 

-No, no me lo habías dicho pero gracias, bueno pues… hasta mañana– Dijo mientras que le abría la puerta para que este saliera. 

-Hasta mañana que descanses– dijo antes de salir mientras le dada otro dulce beso en los labios. 

Edward sabía que se estaba volviendo adicto a aquel sabor que ella emanaba "que sueñes conmigo, que yo soñare contigo" pensó para sí mismo y finalmente salió de su departamento, mientras que ambos se debatían entre la idea de sucumbir al deseo o a irse adormir solos en sus respectivas camas, pregunta que fue contestada inmediatamente por su subconsciente.




1 comentario:

  1. oooooooo siiiiii!!!! *-*
    por fin se han besado, me gusta me gusta!

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Graciias por dejar tus palabras, estas hacen que quiera seguir escribiendo, y que cada día le ponga más ganas!!

Gracias al blog smilersheart.blogspot.com
por esta firma :)