Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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martes, 27 de mayo de 2014

El chico del departamento 512 * Capítulo 7


Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.

Sumary: Fue en una tarde lluviosa en que con la llegada de ella se conocieron, no solo llegando a un nuevo departamento sino también a la vida de alguien más y a partir de ese momento sus vidas se entrelazaron sin pensarlo. Iluminando sus vidas al dar una vuelta de 180°; hasta donde los llevara esta relación que comenzaron sin saber exactamente el cómo comenzó.





EL CHICO DEL DEPARTAMENTO 512 * CAPÍTULO 7
by: AnaLau


Cap. 7 Recordando el pasado

En cuanto los dos fueron conscientes de la decisión que habían tomado mandaron todo al diablo y no lo pensaron más.

Bella salió apresuradamente de su departamento, para buscarlo, mientras que él se regresaba para dejarse llevar por el deseo incontrolable, mezclado con amor y pasión que le despertaba Bella.

Cuando Bella por fin encontró las llaves de su departamento, se encamino hacia la puerta y en el momento en que la abrió se encontró con esos profundos y hermosos ojos verdes que la volvían loca, solo que esta vez su mirada se encontraba cargada de pasión y deseo haciendo que el hermoso color verde se oscureciera un poco.

Sin más demora dedicándole una pícara sonrisa el volvió a tomar posesión de esos labios a los que se estaba volviendo adicto y que lo estaban volviendo loco, como pudieron entraron de nuevo a su departamento y sin despegarse el uno del otro, Edward condujo a Bella hasta el sillón que fue lo
primero que vio a su alcance.

Una vez en el sofá, Edward la acomodo gentilmente en el sofá, posicionándose sobre su cuerpo de tal forma que ella no tuviera que soportar un solo gramo de su peso, el beso fue subiendo de intensidad cuando más falta les hacia el aire por lo que Edward comenzó a descender por su mandíbula, hasta llegar a su cuello en donde aspiro profundamente aquel aroma que emanaba esa mujer, ese aroma que tanto lo volvía loco.

Sus manos recorrían avariciosamente cada parte de su cuerpo que estaba a su alcance, comenzó a descender por su cuello dejando besos húmedos por donde pasaban sus labios hasta llegar a su clavícula esperando llegar hasta su objetivo… sus pechos, se imaginaba como recorrería cada monte de ella como succionaría los suaves, dulces y sonrosados pezones y sus manos se movieron desesperadas por quitarle la ropa que tanto le estorbaba.

Ella lo detuvo un tanto nerviosa ya que no sabía cómo continuar y los recuerdos de su pasado volvieron a
atormentarla con miles de preguntas. ¿Que pasara si solo quiere llevarme a la cama? ¿Me ama, me desea, o solo quiere pasar el rato conmigo? ¿Y si se repite lo de la última vez si no le doy lo que quiere? Y más cosas por el estilo que de inmediato la tensaron, detalle que no pasó desapercibido por Edward.

- ¿Estas bien amor? – Le pregunto un tanto extrañado por la manera en la que se detuvo de repente y la tensión que se notaba.

- Lo sí-siento Edward, no puedo– Dijo con voz temblorosa ya que un nudo en la garganta no la dejaba hablar mientras esperaba el rechazo automático de Edward.

- No te preocupes mi amor, ¿estás bien? Te hice algo que no quisieras o que te lastimara– Le dijo Edward un poco ansioso tratando de pensar en algo que la pudiera haber lastimado o incomodado, pero no encontró nada.

- No, no es nada de eso, lo que pasa es que tengo miedo– Dijo ella en un susurro, pero no hacía falta que lo dijera ya que su miedo era fácilmente observable en su mirada.

- No te preocupes no voy a hacer nada que tu no quieras– Dijo mientras le dedicaba una sonrisa tranquilizadora, dándole a entender a Bella que no importaba que no pudieran intimar en ese momento, el sabría esperarla cosa que a el mismo le tomó por sorpresa ya que cuando la conoció se dijo que ante
la mínima oportunidad se la llevaría a la cama a sus otras "amigas", pero con ella era diferente, no quería lastimarla, ni usarla ni a ella ni a ninguna otra para satisfacer sus necesidades en ese momento ni en ningún otro.

Ya sabría esperarla para cuando estuviera lista

–Pero si me gustaría saber de qué es de lo que tienes miedo, digo si me lo puedes decir claro está.

- Lo que pasa es que no sé cómo hacer esto, no creo que de verdad tú quieras estar conmigo y tengo miedo de que desaparezcas después de estar contigo– Le dijo mientras escondía su rostro entre sus manos ya que no tenía el valor de mirarlo a la cara y ver esos ojos en los que se perdía con demasiada facilidad– De que esto solo quede en una noche de sexo y nada más.

- ¡Oh!, cariño mírame– Dijo Edward mientras sostenía su mentón para que levantara la mirada y lo viera– Todos tus miedos son infundados– Le dijo mientras le sonreía amablemente– Claro que te deseo, pero no pienso obligarte a nada, ya que no pienso tener contigo una simple noche de sexo. En cuanto a que desaparezca eso la verdad lo veo muy difícil, me he dado cuenta de que no puedo vivir sin ti, no puedo soportar la idea de verte con alguien más que no sea yo, no podría ver que alguien trate de hacerte daño sin tratar de defenderte por todos los medios habidos y por haber y para darme cuenta de todo esto solo me basto verte esta tarde mientras platicabas con el idiota de Mike y oír que le aceptabas una cita, me sentí morir de celos lo cual me asusto ya que no entendía él porque quería golpearlo y alejarte de él y de todo aquel que no sea yo y que pretenda ganarme tu amor. Todo lo que te acabo de decir se resume en que me
enamore de un ángel y solo te puedo decir que… Bella te amo como no había amado a nadie y escúchame bien– Dijo de repente con ferocidad y determinación– Nunca, óyelo bien, nunca antes había amado a nadie como te amo a ti, todo el tiempo estoy pensando en ti, cierro mis ojos y lo primero que veo son esos hermosos ojos chocolate en los que me pierdo y en esa dulce sonrisa que siempre me brindas.

- ¿De verdad no te importa que no hagamos el amor esta noche?– Pregunto aun un poco temerosa.

- Claro que no me importa siempre y cuando estemos juntos aunque sea unos momentos más esta noche, ya habrá tiempo para amarnos después– Hasta ese momento cayó en cuenta de que él ya le había confesado su amor por ella, pero ella no le había dicho que era correspondido y eso lo asusto y ¿si ella
no lo quería?, que iba a hacer.

- Está bien – le dijo con rastro de tristeza; mientras que ella pensaba: ya sabía yo que no me deseaba como mujer, él nunca me desearía de esa forma. Pero Edward se dio cuenta de que ella no se sentía deseada así que se lo aclaro. - Bella no te estoy diciendo que no te desee, que no arda en deseos de hacerte mía aquí y ahora en este preciso momento, pero si tú no estás lista yo te puedo y te voy a esperar.

- Muchas gracias– Contesto más tranquila.

- Oye yo ya te dije cuanto te amo, pero, bueno… por pura curiosidad me gustaría que me dijeras que es lo que sientes por mí, me parece que es lo más justo, ¿no lo crees?– Dijo Edward con un tono ligero tratando de no espantarla, aunque en el fondo deseaba desesperadamente conocer si era correspondido, pidiendo con todas sus fuerzas que si lo fuera.

- Claro que yo también te amo, pensé que era muy obvia– Le dijo con su dulce voz en un susurro debido a la pena que sentía en ese momento.

Cuando se atrevió a levantar la mirada se encontró con una brillante sonrisa de felicidad bien instalada en el rostro de Edward, esa sonrisa fue todo lo que hizo falta para que se decidiera a entregarse a él por completo como nunca antes lo había hecho, pero primero necesitaba contarle una parte de su pasado que la había marcado, para que de esta manera el comprendiera el porqué de su miedo a perderlo, a no sentirse deseada, a sentir que no valía como mujer… era hora de hablar de Jacob Black. Después de tanto tiempo volvería a hablar de él.

- ¿Sabes? Soy el hombre más feliz sobre la faz de la tierra por el simple hecho de estar aquí contigo– Dijo Edward con una gran sonrisa en los labios convencido de que lo que le decía no era más que la pura verdad.

- Este… hay algo que quiero contarte… que necesito contarte– Dijo Bella mientras se acomodaba en su pecho ya que ahora estaban mejor acomodados en el sofá, de una manera en la que pudieran hablar tranquilamente, pero no sabía cómo comenzar con su historia.

- Adelante amor te escucho, sabes que me puedes decir lo que sea – le dijo mientras besaba su cabeza con la finalidad de infundirle ánimos.

- Bueno, ya te conté que desde que entre a la universidad deje la casa de mis padres.

- Si recuerdo esa platica, fue la primera que tuvimos, te pusiste un poco a la defensiva ya que dudaba de que te pudieras cuidar sola– Dijo Edward regalándole una sonrisa torcida.

- Y me puedo cuidar sola eso te lo puedo asegurar. Bueno antes de entrar a la universidad yo metí muchas solicitudes a diferentes universidades desde las que estaban muy cerca de la casa de mis padres hasta las que estaban muy lejos, claro sin salir del país ya que mis padres no me lo permitirían así es que hice solicitudes para la universidad de california, al instituto tecnológico de Massachussets, la universidad de
Michigan y la universidad de Austin Texas pero al final me decidí por la de Massachussets que era la que estaba más lejos y que ofrecía lo que necesitaba… un buen programa de estudios y la distancia que necesitaba poner entre la persona que me lastimo y yo. Su nombre es Jacob. Él y yo fuimos novios durante casi todo el instituto – Edward escuchaba atentamente todo lo que le decía Bella. La mirada de repente perdieron brillo y supuso que era porque estaba recordando una época dolorosa de su vida y eso le producía un gran dolor. - Jake y yo nos conocíamos de toda la vida debido a que nuestros padres son grandes amigos desde hace mucho tiempo por lo que pasábamos mucho tiempo juntos desde que
éramos unos niños y jugábamos con sus hermanas. Cuando entramos al instituto él siempre estaba conmigo, me celaba de todos los hombres que se me quisieran acercar con otras intenciones. Un día me dijo que él estaba enamorado de mi desde mucho tiempo atrás así que comenzamos a salir como novios, noticia que por cierto encanto a nuestros padres, estaban más que de acuerdo con nuestra relación y la verdad
es de que yo también estaba muy emocionada, él era todo lo que yo podía pedir o pudiera desear, pero no todo era de color rosa– Dijo entre susurros Bella ya que trataba de contener el llanto. Una lagrima traicionera recorrió su mejilla, y Edward se sentía impotente de no poder hacer nada para aliviar su dolor más que seguir escuchando su historia que tanto le estaba costando contar. - En mi cumpleaños número dieciocho Jake me dijo que el mejor regalo que podría recibir seria el convertirme en mujer, más específicamente en su mujer, y eso al tiempo que me asusto, me entusiasmo, pero tenía los nervios a flor de piel porque no sabía qué hacer. Yo lo amaba así que acepte su propuesta, le dije que haríamos el amor, que quería pertenecerle. Él planeo una cita muy especial, una cena romántica a la luz de las velas con suave música de fondo, un bello ramo de rosas rojas, un hermoso vestido… en fin una velada de los más agradable. Cuando terminamos de cenar él me dijo que me llevaría a un lugar especial en el que pudiéramos estas juntos por lo que me llevo al mejor hotel de la ciudad. El mejor cuarto, un buen vino para celebrar y un bonito detalle… un camino de pétalos de rosas que llevaba a la cama que estaba adornada con más
pétalos, en fin todo un sueño que después se convirtió en pesadilla. Con mucha dulzura me llevo hasta la cama y comenzamos a besarnos la intensidad del beso comenzó a subir y comenzó a tocarme como nunca antes nadie lo había hecho y comencé a experimentar sensaciones que nunca había sentido, pero aun
así me seguía sintiendo un poco asustada no sabía cómo actuar, ni que hacer, por lo que él se comenzó a impacientar y a volverse más insistente y rudo eso simplemente me paralizo y yo ya no pude continuar. Trate de detenerlo pero él no me hacía caso y comenzó a lastimarme, trato de introducir sus manos por debajo de mi ropa, mientras que yo le pedía, suplicaba y lloraba porque me soltara, pero él no hacía caso, solo me dijo que me deseaba mucho y que sería suya por las buenas o por las malas, si yo ya estaba asustada, al oír esas palabras ya estaba más que aterrada y no sé cómo sucedió de repente lo golpee y él me soltó un instante, instante el cual yo aproveche y salí corriendo de aquel lugar, después de eso no lo volví a ver hasta una semana después donde él estaba acompañado de una chica a la que yo no conocía y en el momento en el que nos topamos me echó en cara que con migo había gastado mucho tiempo y dinero en mí, que simplemente fui dinero perdido, pero que ya había encontrado a alguien que le sabia dar lo que él quería, una mujer que de verdad era una mujer no una niña tonta y mojigata como yo y me paso de largo mofándose y besando a aquella chica. Después de eso llegue corriendo como pude a casa de mis padres, y como estaba a nada de salir del instituto y con las insistencias de mis padres por el hecho de que ya no salía con Jake decidí que lo mejor era poner distancia entre los dos, ya que no le había contado nada de lo sucedió con Jake a mis padres, eso fue uno de los motivos más determinantes del porque escogí esa universidad que para mí fortuna cuenta con uno de los programas más completos, además de una buen clima durante casi todo el año, y pues lo que paso después ya te lo conté, termine mi carrera y vine a trabajar aquí.

- No entiendo porque no les dijiste a tus padres lo que él infeliz ese te trato de hacer– Dijo Edward cuando trataba de salir del aturdimiento en el que se encontraba– Debiste de haberlo denunciado, pero en fin espero que no lo vuelvas a ver, ahora más que nunca entiendo tus razones para que no quieras estar conmigo de manera íntima y te lo vuelvo a repetir yo no te pienso presionar, te esperare hasta que estés lista.

- Bueno no les dije nada a mis padres porque son muy amigos del señor Black él padre de Jake, además de que no sabía que decir.

- Está bien. Que te parece si hablamos de otras cosas, de lo que quieras – le dijo Edward con ánimos de dejar ese tema por la paz.

- Mmm, no lo sé, me gusta estar así entre tus brazos, me siento segura y protegida, además de que siento que por fin descanso después de llevar tanto tiempo cargando con esto, necesitaba sacarlo de manera urgente- Dijo Bella regalándole una pequeña sonrisa.

- A mí también me gusta tenerte así entre mis brazos, el calor que transmites es tan placentero, que me apetece quedarme así toda la noche, pero creo que ya es hora de que me retire, necesitamos dormir mañana tenemos que ir a trabajar y no sería bueno que te desvelaras, porque si no mal recuerdo me dijiste que estabas cansada y querías dormirte temprano–Decía Edward mientras se levantaba para irse a su departamento.

- Entonces no te vayas quédate conmigo esta noche– Dijo Bella de manera rápida y sin pensar, mientras que le hacía un puchero para convencerlo.

- Me encantaría, pero…– En ese instante observo el puchero que hacía y la desilusión que hacía manifiesto en su rostro– Está bien me quedare, no me puedo resistir a lo que me estas pidiendo cuando es algo que yo también deseo.

- Muchas gracias, entonces voy a acomodar las cosas en la recamara para dormir, ¿Se te ofrece algo?

- No, creo que no, ¿Tú necesitas que te ayude con algo?–Pregunto Edward de forma voluntariosa.

- No, me las puedo apañar solita– le dijo con una gran sonrisa en los labios. Una vez que estuvo la cama lista, ella salía del baño después de haberse puesto un pijama cómodo, discreto y bonito para dormir.

Se fue directo a la cama, en donde estaba sentado Edward, que en cuanto salió del baño él se metió para asarse un poco como preparación para dormir, cuando el salió la cama ya estaba acomodada para dormir, se metieron entre las sabanas, ella se acurruco en su pecho, él la abrazo por la cintura y se dieron un beso tierno, lento y cargado de amor, como manera de darse las buenas noches y así se quedaron hasta que ambos se quedaron dormidos abandonándose en los brazos del otro.




1 comentario:

  1. dos palabras: me encanto! Edward y Bella son tan monos *_* Hay que poner un Eddy en nuestras vidas!!

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Graciias por dejar tus palabras, estas hacen que quiera seguir escribiendo, y que cada día le ponga más ganas!!

Gracias al blog smilersheart.blogspot.com
por esta firma :)