Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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lunes, 7 de marzo de 2011

Fantasía Prohibida * Capítulo 12



CAPÍTULO 12

Bella se paseaba nerviosa de un lado a otro en la sala de espera del hospital. Puede que fuera la novena o décima vez que miraba hacia la puerta del quirófano donde habían metido a su padre, y nadie salía para informarle de su estado. No sabía si viviría o no, era mejor no pensar en ello, pero cada vez que cerraba los ojos revivía aquel momento en el que mientras hablaba con Emmett explotaba la casa, con el fuego propagándose por todos lados, y su padre dentro de ella.


En aquel momento, había entrado en la casa y como pudo sacó a su padre de allí. Era eso lo que le había salvado la vida, pero estaba grave.

¿Qué diablos pudo haber pasado? ¿Qué o quién habían provocado esa explosión?

Las puertas automáticas se abrieron y al volverse Bella pudo ver a Emmett corriendo hacia ella. Su rostro mostraba un gran alivio, donde justo antes de verla a ella había mostrado una gran preocupación. Al llegar a ella, la chica se dejó envolver en un cálido abrazo, y ya no pudo hacer nada más por contener las lágrimas. Inspiró profundamente para darse fuerzas y al volver la mirada lo vio ahí, de pie, justo detrás de Emmett. Edward tenía una expresión mezcla entre pánico y preocupación.

Sus miradas se encontraron, y entonces Bella sintió un nudo en el estómago. A pesar de todo lo que le dijo la última vez que se vieron, de decirle que para él, ella no significaba nada, ahí estaba, con ella.

Al verlo Bella comenzó a llorar, y Edward hizo una mueca, como si el solo verla tan afectada fuera doloroso para el.

Bella le tendió una mano. Él se la agarró y luego tiró de ella para separarla de Emmett y así abrazarla el.

La chica no pudo evitar apretarse contra su torso cuando sintió como él le rodeaba la cintura. En ese momento, en el refugio de sus brazos, sintiendo el calor de Edward y su corazón se sintió segura, bien, y por un instante pudo olvidarse del dolor.

Bella – susurró con voz ronca contra su pelo - ¿estás bien?

Si, pero… mi… padre… - no pudo seguir la frase por los sollozos- intentó no llorar, hacerse la fuerte, pero se desmoronó.

Edward la apretó aun más contra él, y Emmett le acarició el pelo.

- Shh… cálmate. Estamos aquí contigo – murmuró.

- Me alegro de que estéis aquí – contestó Bella

- No podíamos estar en otro lado – murmuró Emmett antes de besarle la cabeza.

Edward se sentó y puso a Bella en su regazo. Emmett se sentó a su lado. Ambos mirándola con ternura. El chef le pasó la mano por las mejillas para enjuagarle las lágrimas, lo que provocó que Edward tensara los brazos alrededor de ella.

¿Qué ha pasado?

Bella negó con la cabeza, y finalmente dijo:

No lo sé. Hubo una explosión y …

No es que no quisiera contestarle, es que realmente no sabía la respuesta a su pregunta. No sabia que había pasado en su casa, no sabía que pasaba ahora con su padre. No sabía nada.

Edward la tranquilizó acariciándole suavemente la espalda.

Emmett escuchó la explosión por el móvil. No contestabas así que salimos corriendo a la casa de tu padre. Uno de los bomberos es amigo mío y me dijo que entraste en la casa y sacaste a tu padre.

Ella asintió.

Oh, Dios mio – susurró Emmett – ese lugar debía estar envuelto en llamas.

Tenía que hacerlo.

Lo sé – contestó Edward – Es una suerte que salieras sin ningún daño. ¿Y cómo está tu padre?

No tengo ni idea. Sigue en el quirófano.

- ¿Cuándo comiste por última vez? – preguntó Emmett.

- No tengo hambre.

¿Cómo podía tenerla si con sólo pensar en comer cuando su padre estaba tan grave le revolvía el estómago? Emmett frunció el ceño.

- ¿Quieres un refresco o café? – Bella negó.

Edward volvió a llamar su atención tomándole las manos.

- ¿Dónde están tus hermanos?

- No lo sé. Creo que Seth está fuera en una misión. Y Félix… me llamó hace unos días para preguntarme sobre el compromiso, pero no me dijo donde estaba.

Edward se tensó.

¿Has llamado a Félix desde la explosión?

No. No había podido pensar en ello siquiera. La vida de su padre era mas importante.

No sé donde está mi móvil. Supongo que se habrá después de la explosión.

Está bien. Yo llamaré a Félix. – La besó en la frente justo antes de ponerla en el regazo de Emmett. Este la acarició y la abrazó, reconfortándola mientras su primo hablaba por teléfono, alejado de ellos.

- Bella, Edward y yo nos sentimos muy aliviados de que estés bien. Se me detuvo el corazón cuando escuché la explosión. No sabía si te había pasado algo.

No lo entiendo… No se que pasó.

Félix estará aquí en 15 minutos. Él avisará a Seth. – interrumpió Edward.

Bien. Es estupendo. Papá y él se llevan muy bien…

Bella – volvió a hablar Edward – los bomberos nos han dicho que la explosión no fue un accidente, si no que fue provocado.

¿Qué?

Lo que estalló,… fue una bomba. La explosión fue deliberada.

Bella abrió los ojos con sorpresa y pánico. Eso no tenía ningún sentido. ¿Por qué iba alguien a poner una bomba? ¿Quién fue? ¿Cuándo la puso?

Cuando viniste a vernos la primera vez, mencionaste que alguien había amenazado a tu padre. – Bella asintió. - ¿Sabes por qué?

Intentó recordar.

No muy bien. Creo que es un psicópata que mi padre capturó y que está amargado porque no vio crecer a su hija.

¿Te amenazó a ti?

Bella vaciló.

Mi padre dice que me había mencionado. Pensaba que ese tío quería hacerme daño.

Emmett y Edward intercabiaron miradas.

Bella, en cuanto llegue Félix - dijo Edward – te vienes con nosotros.

¿Qué?

Nos iremos lejos, donde ese hijo de puta que ha volado la casa de tu padre no pueda encontrarte.

Bella entendía eso, pero irse lejos de su padre no era ninguna opción.

No puedo irme. Mi padre me necesita.

Félix se quedará aquí, nos informará de todo. No tienes de que preocuparte, mientras que no sepamos quién es y…

Es mi padre. Necesito saber si va a recuperarse. Tengo que hablar con los médicos y Félix no tratará a mi padre con la delicadeza que lo haría yo.

Los ojos de Edward se oscurecieron.

Estoy seguro que tu padre querría que estés segura y a salvo. Eres un objetivo fácil para ese cabrón que quiere matarte. Y no dejaré que lo haga.

Bella se sintió mareada de pronto. Si se quedaba y ese hombre la encontraba no tendría ninguna posibilidad de salir con vida, pero por otro lado no podía dejar a su padre.

Pero…

No hay peros que valgan – dijo Edward con tono exigente. – Te voy a sacar de aquí y no hay más de que hablar. No vas a discutir conmigo, ni a tratar de convencerme, y mucho menos a intentar escaparte.

Bella lo pensó un momento. Suspiró largamente y dijo:

- Está bien. – Edward la abrazó.

En ese momento entró Félix en la sala, buscándola con la mirada. Cuando los vio, se detuvo. Bella intentó apartarse, pero su hermano había visto suficiente. Estaba furioso, pero se contuvo de decir nada. En su lugar tomó a Bella del brazo apartándola de Emmett y Edward.

- ¿Se sabe algo de papá? – dijo tenso.

Bella no pensaba avergonzarse. Ya era una mujer y se negaba a que su hermano la tratara como a una niña.

Aun estamos esperando. Lleva como una hora en el quirófano.- desde la explosión el tiempo se le había pasado lento y pesado.

Edward dice que estalló una bomba en casa.

Eso dicen los bomberos.

También me ha dicho que sacaste a papá de allí. ¿Es cierto?

Sí – dijo entrecerrando los ojos.

Muy bien Bella – dijo irónicamente- maldita estupidez.

Tenía que hacerlo. Tu hubieras hecho lo mismo.

¿Te ha visto un médico?

Sí, y estoy bien. Sólo tengo unos puntos en la pierna y otros cuantos en el brazo.

Me alegro que no estés herida. – Félix levantó la vista hacia los dos hombres. – Bueno, cambiando de tema… ¿qué coño haces con estos dos?

Edward se colocó detrás de Bella, desafiándolo con la mirada. Félix le devolvió la mirada. Luego, como marcando su territorio, Edward le pasó un brazo por la cintura a Bella, enfureciendo a Félix.

- Por favor, no montéis aquí un espectáculo.

- Sólo me preocupo por ti – dijo Félix. - ¿Le has contado ya como te gusta tirarte a las mujeres? – gritó.

- Félix baja la voz. Yo ya lo sé todo.

Su hermano la miró como si se hubiera vuelto loca.

- Y entonces, ¿por qué le dejas tocarte?

Edward intentó intervenir pero Bella le pidió que la dejara a ella ocuparse de eso, y a regañadientes aceptó.

Félix, soy una mujer adulta y lo que haga o deje de hacer no es asunto tuyo. Puedo tomar mis propias decisiones. Y he decidido estar con ellos. Sé por experiencia como se tira a las mujeres. Y me gustaría que aceptaras lo nuestro, pero sinceramente no me importa si lo haces o no. Pero no quiero que vuelvas a mencionar el asunto.

Félix se quedó boquiabierto.

¿Te acuestas con los dos?

Venga ya Félix. No me vendas una imagen de santo porque he oído muchas cosas de ti estos años. Así que vamos a dejarlo.

Durante largo rato permaneció callado. Y luego…

- Hace tan sólo tres días estabas comprometida con otro.

- Pero ya no lo estoy.

Con eso Bella sentenció el fin de la discusión. Félix se sentía envenenado. Respiró pesadamente un instante y después se volvió hacia Edward y Emmett.

Si le hacéis daño a mi hermana, lo vais a lamentar.

No es nuestra intención hacerle daño. - murmuró Emmett levantándose y acercándose a Bella para cubrirla con un abrazo protector.

Félix– interrumpió Edward – hay muchas probabilidades de que el hijo de puta que voló la casa esté tratando de hacerle daño a tu hermana. Nos la vamos a llevar para mantenerla a salvo.

Félix iba a protestar. Edward no se lo permitió.

Sabes que puedo protegerla, es mi trabajo.

Su hermano suspiró y luego se volvió hacia ella.

¿Es esto lo que quieres? – dijo.

¿Puedes ocuparte de papá, e informarme de todo hasta que esto se solucione?

Sí – dijo tras una pausa.

Entonces sí. Debería irme con ellos.

Bella le explicó sus teorías. Y justo después de que él le prometiese que la tendría al tanto un médico se acercó a ellos.

¿Señorita Swan?

Bella se sobresaltó, girándose con rapidez. El joven médico parecía exhausto. A Bella se le encogió el estómago.

Mi padre, ¿está…?

El doctor miró a Emmett, a Edward y Félix, y luego a ella, preguntando en silencio si podía hablar delante de los hombres,

Sí – dijo impaciente – Son mi hermano y mis… novios. – no le importaba lo que el médico pensara – Díganos.

El médico pareció sorprendido durante un momento, luego:

Ha sufrido una conmoción cerebral. Hemos detenido las hemorragias internas y esperamos que no se hayan producido más daños. Es un hombre muy fuerte, y probablemente por ello ha sobrevivido a la explosión. Estamos tratando de mantenerlo estable, pero las próximas horas son cruciales. Hasta entonces no sabremos nada más.



oOoOoOoOoOoOo



Edward había decidido pedirle prestada su cabaña a su amigo Jasper. La casita se encontraba en una zona pantanosa llena de caimanes. Ideal para evitar el ataque de cualquier chiflado.

El sólo pensar en que pudiera pasarle algo a Bella le retorcía las entrañas. Aún podía sentir ese doloroso vacío en el pecho al pensar que podría haber muerto.

Jasper saludó a Bella y Emmett y los condujo a los tres al interior de la cabaña.

Edward se preguntaba que pasaría ahora que Bella estaba fuera de las garras de ese psicópata.

Teniendo en cuenta que la mujer le importaba más de lo que debería, que por lo visto había roto su compromiso, hecho que su polla le recordaba continuamente poniéndose erecta y hambrienta de ella y que estaba con él y con Emmett recluidos en esa cabaña durante días o incluso semanas, además de que deseaba a Bella más que cualquier cosa que podría haber deseado o desearía, aquello indudablemente estaba destinado al desastre

Edward estaba a punto de entrar tras los dos hombres y Bella cuando una suave mano lo detuvo.

Alice.

Alice estaba casada con Jasper. En el pasado ocurrió algo entre ellos tres, sólo con entrar en una estancia donde se encontrara Alice sentía un pellizco de deseo. Y había habido un tiempo en que Edward se había preguntado si no estaría un poco enamorado de ella. Ahora sabía que no pudo sentir aquello.

Esta chica, es mas que una amiga para ti, ¿no? – dijo con una sonrisa pícara la mujer.

El apartó los ojos de la mujer.

- No importa.

Claro que importa. ¿Estás enamorado de ella?

Edward se negaba a pensar en la respuesta.

– Lo tomaré como un sí. – dijo ella interpretando su silencio. - ¿Sabe que Emmett y tu…?

- Por supuesto que lo sabe. – tragó saliva. – Y tengo que dejar de pensar en ella. No está bien lo que deseo.

Si lo recuerdas, yo pensaba lo mismo de Jasper no hace mucho, y luego él resulto ser exactamente lo que necesitaba.

En el pasado Alice había necesitado de otro tipo de relación sexual. Muy distinto al sexo convencional. Le había propuesto a Jasper la dominación, e incluso llego a pedir realizar la fantasía de estar con dos hombres a la vez. Al principio, cuando Jasper se dio cuenta de lo que sentía en realidad por Alice intentó negarse, pero tras deliberar que sólo después de que ella realizara su fantasía la mujer sería completamente suya, le propuso a Edward el trío. Poco después se casaron.

Antes de conocer a Alice, Jasper era un hombre rudo y áspero, pero cambió para estar con ella. Y Alice pensaba que así como Jasper fue para ella, Edward podría ser para Bella.

No soy lo que ella necesita. – suspiró. – Puede que consiga resistir unas horas, días, con voluntad. Pero este hijo de puta que la ha amenazado nos ha arrinconado aquí, por lo que probablemente nos seguirá siendo virgen mucho más tiempo. Y una vez que eso ocurra, la destruiré.

Alice lo miró con sorpresa.

Puede que ocurra lo contrario. Si tu corazón te ha guiado a ella, será por algo. Quizá sólo deberías ver a dónde te lleva.

oOoOoOoOoOoOo



Habían pasado varias noches desde que llegaron. Y todas, así como las que habían pasado juntos antes, Edward había dormido en otra parte.

Su instinto femenino le decía que no se estaba distanciando. No era eso porque notaba que reprimía las ganas de abrazarla. Tal vez estuviera asustado.

Deseo poder hacer algo al respecto, ¿pero qué?

Bella se apartó de Emmett, que aún dormía, para ir a la cocina. Lo primero era lo primero, y eso era llamar a Félix para preguntarle por su padre.

Por la ventana pudo ver a Edward en el porche, con un café y el ceño fruncido.

Suspiró.

Ya arreglaría eso mas tarde.

Descolgó el teléfono para llamar a su hermano, y tras unos segundos que se le hicieron interminables contestó.

- ¿Bella? ¿Estás bien?

Hola, Félix. Si estoy bien. ¿Cómo está papá?

Estable, gracias a Dios. Ha superado las horas críticas y los médicos están optimistas.

Bella soltó un suspiro de alivio.

Oh, genial. Esas son muy buenas noticias. He pasado toda la noche preocupada.

No era necesario. Edward llamó hace unas horas para preguntar por papá. ¿No te lo ha dicho?

Estaba… dormida. – No iba a decir que Edward la evitaba.

Bella, dime algo, ¿estarás bien con esos dos?

Bella sintió un nudo en la garganta. Se sentía dolida de que aquel hombre se negara a quererla y no le dijera por qué.

Genial. Llámame si hay algún cambio con papá.

Vale. Mensaje recibido. Y llámame si necesitas algo.

Tras darle las gracias colgó el teléfono.

¿Va todo bien? – dijo Emmett con un sexy aire de recién levantado.

Sí – notaba que las lágrimas volvían - ¿podrías abrazarme?

Emmett sonrió suavemente.

Siempre.

Emmett la condujo de vuelta al dormitorio, la tumbó en la cama y la atrajo para abrazarla.

- ¿Qué te preocupa?

Bella vaciló. Hablar sobre Edward y lo que sentía por él podía herir a Emmett.

Vale, intentaré adivinarlo- siguió Emmett.- Tu primera preocupación es tu padre. Pero por lo que he escuchado en la cocina él se va a poner bien. Luego está el asunto con Jacob, pero tu has cortado con el y no parece haberte afectado la ruptura.

Para nada. – interrumpió – vive de una manera… yo no podría vivir así. Además me he dado cuenta que él no me ama. Ama la idea que tiene de mí. Piensa que mi inocencia y dulzura podría salvarlo. Palabras textuales.

Y tu te has dado cuenta a tiempo. Chica lista.- La besó con ternura en la boca. – Así que los paparazzi no te molestaran en cuanto tengan otra noticia.

Probablemente.

Tampoco te preocupa la reacción de Félix cuando nos vio a Edward y a mi contigo.

De todas formas el mas o menos parece haberlo asumido. Se ha casi disculpado esta mañana.

Emmett asintió.

Los exámenes no son los que te tienen al borde de las lágrimas, o al menos eso creo.

No. – admitió, tratando de no llorar.

Entonces lo que no quieres decirme es que amas a Edward para no herir mis sentimientos.

Bella alzó la mirada sorprendida.

Está bien. Lo conoces desde hace más tiempo. Es lógico que te hayas enamorado de él primero. Con el tiempo llegaras a amarme a mi también. Por ahora, considero tus sentimientos como una buena señal.

No lo creo – empezó a llorar – Mis sentimientos no importan. En cuanto superé la crisis inicial por la explosión, Edward volvió a comportarse como siempre. Ni siquiera quiere estar en la misma habitación que yo. ¿Qué le pasa?

Ya sabes que te desea. Y estoy casi seguro de que también te ama.

Bella realmente deseaba que eso fuera cierto.

Creo que le importo. Pero no va a hacer nada al respecto porque hay algo que se lo impide… miedo tal vez.

Emmett asintió.

Sí, pero tu puedes obligarlo a enfrentarse a ello y superarlo.

¿Cómo? No sé lo que…

No es necesario que lo sepas. Él te lo dirá. – le aseguró. – Obligalo a hacer el amor contigo, y antes de que te des cuenta, te lo contará todo.

Pero no puedo obligarlo a hacer el amor conmigo – sollozó. Odiaba llorar, pero no podía evitarlo – Me ofrecí a él casi desnuda y le rogué que hiciera el amor conmigo y no lo hizo. Su voluntad es más fuerte que su deseo.

Emmett le dio otro beso para tranquilizarla.

No es cierto. Es sólo que está… obsesionado.

Ya. ¡Con mi virginidad! – suspiró limpiándose las lágrimas. – Quizás si ya no fuera virgen… puede que si tu quisieras…

Emmett gimió girando sobre si mismo para presionar su erección contra ella.

Cariño, me estás matando. Acabarás conmigo. – murmuró – Me encantaría ser el primero y me sentiría muy honrado… pero creo que Edward lo necesita más que yo.

Bella abrió la boca para preguntar, pero no formulo nada, porque sabía que Emmett no le diría nada.

Él no va a ceder.

Lo hará. Creo que está a punto de hacerlo. Bella, tú le importas mucho. Cuando le conté a él lo que pasó prácticamente tuve que correr para alcanzar a entrar en el coche antes de que él se fuera. Condujo a más de 160 por hora y apretando los dedos en el volante. Pensé que le iba a dar un infarto.

Eso significaba que le importaba, y mucho.

Jamás le había visto así. - añadió. – Él te ama. Créeme.

Creo que sólo el tiempo y la paciencia podrán resolver eso.

Puede que no – respondió Emmett – Tengo una idea, pero es arriesgada. Para que todo salga bien tendrás que confiar en mi por completo.

Eso ya lo hago. Aunque sigo pensando que sería más fácil que me contaras su secreto y después yo fingiera que no lo sé.

No podrías fingir algo así. Además eso no ayudaría a Edward a superarlo, y necesita hacerlo.

Bella se mostró conforme.

Vale. Acepto.

¿Estás dispuesta a enfrentarte a las consecuencias si no pica el anzuelo?

Bella soltó un suspiro tembloroso sintiendo un nudo en el estómago.

¿Crees que esto lo ayudará a superar su miedo a estar conmigo?

Emmett permaneció en silencio.

No es seguro, pero es nuestra mejor opción.

Emmett esperaba que Bella aceptara su idea, y ella lo sabía.

Si hago esto, ¿qué esperas para ti? Edward me dijo una vez que querías casarte y tener hijos.

- Culpable – sonrió timidamente – Me encantaría eso, y creo que encajarías perfectamente en nuestras vidas. Pero si al final resulta que no es así, al menos habrás ayudado a Edward a curarse. Además de mi primo, es mi mejor amigo.

Y no hacía falta decir que quería a Edward como amigo y como familiar. Bella podía sentir su preocupación en su rostro.

No necesitó pensárselo dos veces.

- Cuéntame los detalles y pongámonos manos a la obra.

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2 comentarios:

  1. Como espere este capitulo!!! y valió la pena porque estuvo genial, ahora solo espero que no te demores mucho en actualizar esta historia porque de verdad muero por saber en que consiste el plan de Emmett y si va a tener resultados.
    Cuidate mucho y nos leemos siempre...
    http://miangelpersonal.blogspot.com/

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  2. dios genial van a montar un plan para que este Edward con Bella,me encanta sigue asi...Besos..

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Graciias por dejar tus palabras, estas hacen que quiera seguir escribiendo, y que cada día le ponga más ganas!!

Gracias al blog smilersheart.blogspot.com
por esta firma :)