Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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martes, 22 de marzo de 2011

Fantasía Prohibida * Capítulo 14

Adaptación----Lemmon



CAPÍTULO 14 

Bella despertó desorientada y confusa. Los rayos del sol le acariciaban las mejillas mientras recordaba la noche anterior. Edward penetrando en su cuerpo mientras Emmett le susurraba palabras excitantes, y después de eso… nada.


Buenos días – murmuró Emmett en su oído.

Emmett se acurrucó más cerca, y Bella pudo sentir que el hombre había despertado excitado y preparado para cualquier cosa.

Hola – Bella ocultó su rostro con timidez.

¿Cómo podía sentir vergüenza después de todo lo que había hecho con él?

¿Has dormido bien? – le dijo besando suavemente su cuello y la curva de sus pechos.

Muy bien, ¿y tu?

Emmett se acercó aún más a ella para presionar su erección contra su costado.

No tan bien.

Vaya. Emmett anoche no se había corrido. Había hecho el amor con Edward y después se había quedado dormida.

No llegué a hacer nada contigo, ¿verdad? - Emmett negó con la cabeza, sonriendo suavemente. – lo siento.

¿Estás dispuesta a recompensarme? Digo, si te apetece – dijo Emmett acariciándole los adoloridos pezones.

Bella vaciló al responder, ¿Qué pensaría Edward de la proposición de Emmett? Y ella, ¿cómo se sentiría si acabara haciendo el amor con el chef?

Bueno, supuso que si al final Edward y Emmett no fuesen a compartirla se lo habrían advertido. Además, Edward habría echado a su primo del dormitorio la noche anterior, y no lo hizo. Aunque anoche Edward y ella no sólo tuvieron entre ellos sexo, si no algo más profundo. Edward la había poseído con sentimiento y pasión.

Bella se sentía muy confundida. No sabía si el haber sido Edward su primer amante la convertía a ella en su amante exclusiva de él. Edward parecía querer que Emmett estuviera con ellos, como si estando con él se sintiera más seguro.

No es que supusiera ningún sacrificio para ella que Emmett permaneciera con ellos, si así conseguía estar con Edward, porque Emmett no sólo era sexy y agradable, si no que conseguía excitarla y era simplemente adorable.

Bella cambió un poco de posición para ver como se sentía.

Estoy adolorida, pero no demasiado. Si eres suave…

Por ti, cariño, sí.

Vale. Mmm, antes tengo que ir al baño.

Por supuesto. Te estaré esperando, impaciente – bromeó – pero esperaré.

Bella le besó la mejilla y rodó al lado contrario para salir de la cama, pero se tropezó con Edward, que se encontraba enredado entre las sábanas y ahora, despierto. A Bella le dio un vuelco el corazón.

¿Has dormido aquí?

Edward se tensó.

Sí.

¿A mi lado? – sonrió.

Sí – porque no había querido separarse de ella, decía su mirada.

Era la primera vez que Edward dormía con ella.

Bella lo abrazó y le dio un suave beso en la boca. Él la rodeó con los brazos y la colocó encima de él. Cuando la apretó contra su erección Bella se sintió repentinamente excitada.

¿Estás bien? – preguntó él.

Sí. ¿Si Emmett y yo…?

Sí. Emmett y yo compartimos. – dijo resignado mientras le acariciaba la espalda.

Bella se separó de él y se dirigió al baño. Se lavó los dientes mientras pensaba en la reacción de Edward. Parecía no querer compartirla pero iba a hacerlo porque era su obligación, por algo que ella ni siquiera entendía. Sabía que no iba a ser fácil que Edward se abriese a ella y le contara su pasado, pero poco a poco lo conseguiría.

Volvió al cuarto tras un momento, y allí le esperaba Emmett, tumbado en una pose erótica sobre la cama.

Ven aquí, cariño – murmuró, abriéndole los brazos.

Bella se estremeció. Sin duda sentía deseo por Emmett, pero ¿llegaría algún día a amarlo como amaba a Edward?

Entró en la habitación, tragando saliva. Edward estaba en una esquina, se giró y lo observó. Le tendió una mano y el la cogió.

Edward, si no quieres…

Emmett lleva esperándote toda la noche. Te necesita. – Bella sonrió, pero pudo ver que se sentía desgarrado por ello.

Supongo que entonces es cosa mía.

Soltando la mano de Edward se subió a la cama, donde Emmett la recibió con un beso, al mismo tiempo que la acariciaba desde el cuello al hombre.

Eres tan suave, cariño. Voy a ser muy cuidadoso contigo. – Bella le acarició la cara.

Suena muy bien. – pero aún faltaba algo. - ¿vienes? – dijo mirando a Edward.

El hombre dio dos zancadas y en un momento estuvo a su lado.

Tomaré eso como un sí.

Edward la empujó hasta tumbarla de espaldas y la besó ardientemente, luego la hizo girar hacia Emmett, arrancó la sabana y la instó a tomar el miembro de su primo.

Succiónale. Con suavidad. Juega con él. Pero no dejes que se corra.

Bella quería saber las razones de Edward para hacer todo eso, pero él no se las diría ahora, además, quería mantener a Emmett a su lado, no sólo porque Edward lo necesitaba sino también porque era un gran amante.

Sonriendo, Bella le pasó los dedos por el interior de los muslos, acercándolos lentamente hacia sus testículos. Restregó el pulgar por la longitud de su erección. Era enorme, estaba muy bien dotado.

Bella deslizó la lengua a lo largo de su pene, lamiendo todo el recorrido desde la base al glande. Al mismo tiempo presionaba la piel de debajo de los testículos.

Santo Dios… – murmuró Emmett.

Bella escuchó sin querer una conversación entre Mike y Jake, donde discutían sobre los méritos de una buena mamada, con lo cuál ahora tenía nuevas técnicas con la que volver locos a Edward y a Emmett.

Edward la puso de rodillas y le arrancó la bata, cubriéndole la espalda con su cuerpo. Bella paró un instante.

Bella, cariño – Emmett arqueó las caderas hacia ella – Tómame con la boca.

Pronto – se burló, besándole el vientre y pasándole las yemas de los dedos por los muslos y caderas.

Emmett le tomó el pelo con los dedos, agarrándoselo con el puño, mientras Edward se movió, instándola a bajar la cabeza de nuevo.

Sólo succiónale profundamente.

Relamiéndose los labios volvió a tomar el miembro de Emmett, dedicándole una mirada ardiente.

Emmett empezó a jadear y sudar, y comenzó a embestir su boca lentamente. Bella se sintió satisfecha.

A su espalda Edward le cubrió los pechos con las manos. Luego él comenzó a temblar.

- Sigue succionándole y siénteme … aquí.

“Aquí” era la palma de su mano cubriéndole el sexo, presionándole el clítoris.

Con manos ansiosas le separó las rodillas y comenzó a trabajarla con los dedos. Edward la acariciaba tan delicadamente que a veces se preguntaba si realmente la había tocado, pero cuanto más sentía su roce más excitada estaba.

Bella se quedó sin aliento. La fricción de sus yemas la estaba desquiciando.

Durante los siguientes minutos estuvo tocándola hasta que Bella se retorció con cada nuevo toque. Cuanto más excitaba estaba Bella, más voraz era con el miembro de Emmett.

- Lo haces muy bien, cariño – la alentó Emmett estupefacto por las nuevas técnicas que aplicaba en él - ¿Dónde has aprendido eso?

Bella no contestó. Ni podía n quería dejar de lamer a Emmett.

Emmett inspiró profundamente.

No sigas. No puedo soportarlo más.

Ella estaba igual, porque Edward no dejaba de tocarle. A punto de su orgasmo, Edward apartó su mano.

No – gimió ella.

Necesitaba ese orgasmo desesperadamente.

Sí – dijo Emmett agarrándola del pelo y conduciéndola a su boca – No puedo esperar a ver como te corres en torno a mí.

La agarró de las caderas y la acercó a él, apartándola de Edward y montándola a horcajadas sobre su erección.

Emmett la empujó hacia abajo, deslizándose dentro de ella. El soltó un gemido ronco y empezó a penetrarla rudamente. Bella se sintió dilatada casi hasta el dolor. Se tensó, apretando con fuerza sus muslo para detener las embestidas. Ambos fueron a consolarla.

¿Estás dolorida? – murmuró Emmett.

Un poco – asintió ella.

Edward la instó a volver a bajar sobre Emmett al mismo tiempo que le besaba el hombro.

Sólo duele un poco al principio, pero puedes tomarlo, gatita. Acéptalo entero. Quiero ver como te corres. – la relajaba Edward mientras le tocaba los pliegues mojados y apretaba su clítoris.

Emmett se hundió hasta el fondo al mismo tiempo que Edward le acariciaba el clítoris.

Así el chef empezó con un ritmo intoxicante de idas y venidas hasta que ella rogó por más y más duro. Edward lo ayudaba acariciándole el clítoris en lentos círculos.

Bella se estremeció al sentir como su deseo explotaba, empezó a jadear, y agradeció el agarre de la mano de Edward sobre su cintura o no podría haberse sostenido.

Tras unos segundos cayó rendida. Pero el roce del miembro masculino dentro de ella le recordó que Emmett no había terminado. Emmett se aferraba a sus caderas.

Casi con desesperación, Edward la empujó suavemente por la espalda hasta que ella cayó sobre el pecho de Emmett, donde él la agarró, cubriéndola con un beso.

Edward comenzó a moverse, indagando en su entrada trasera con un par de dedos lubricados. Inmediatamente, Bella sintió dos cosas, una excitación nueva y distinta, y una gran tensión.

Se removió nerviosa contra Emmett.

Estate quieta, cariño – Emmett la agarró por las caderas para asegurarle que lo hiciera.

Pero Edward va a…

Va a follarte mientras Emmett te folla – susurró Edward en su oído – Bienvenida a los auténticos menages, gatita.

El deseo se mezcló con ansiedad. Tomarles a los dos no solo implicaba éxtasis sino dolor.

No te tenses - susurró Emmett, tranquilizándola.

Era fácil para él decirlo, claro, no estaba a punto de ser penetrado por dos sitios a la vez.

El condón está lubricado para facilitar la penetración. Edward te tomará lenta y suavemente. Tu sólo relájate.

La cabeza le daba vueltas. Quería darle lo que necesitaba, pero…

Ahora. – le instó Emmett – o lo haré yo.

Edward comenzó a indagar en su abertura trasera, deslizando el glande en su interior.

Empuja hacia mí – jadeó.

Ella lo hizo, mientras él la agarraba por los hombros, haciendo más profunda la penetración.

Bella sintió una punzada inicial de dolor. Luego Edward comenzó a presionar, estimulando terminaciones nerviosas que no sabía que tenía. Se sentía colmada. Solo una fina pared de tejidos separaban las dos duras erecciones.

¿Puedes soportarlo? – roncó Edward.

Antes de que ella pudiera contestar, ambos comenzaron a estimularla, para asegurarse que su respuesta fuera sí. Edward le besaba suavemente del cuello al hombre y jugueteó con su clítoris, mientras Emmett le besaba la garganta y le acariciaba los pezones.

Bella se sentía ardiendo. Comenzó a contonear sus caderas, instándoles a moverse. Los dos hombres se estaban conteniendo. Y eso era lo que le confirmaba a Bella que a ellos dos, ella le importaba.

Los dos hombres empezaron a moverse. Cuando uno se retiraba, el otro venía y así repitieron el proceso una y otra vez, provocando con esa magnifica fricción que Bella arqueara las caderas y corriese veloz en busca de su orgasmo. Sus bocas y manos tampoco se quedaba quietas.

Sabían perfectamente cómo moverse

Tras unos minutos su cuerpo comenzó a estremecerse, hasta que finalmente sintió su entrepierna palpitar.

Emmett y Edward prácticamente le exigían el orgasmo con sus manos y sus movimientos.

Finalmente el placer la recorrió, incendiándole por completo. Esta vez el orgasmo fue el mayor éxtasis que sintió en su vida.

¡Oh, Dios… Maldición! Yo…

No hacía falta que acabara la frase. Bella sabía que Emmett estaba a punto de correrse.

- ¡No! Contente – exigió Edward – Hemos esperado demasiado para dejarnos llevar como adolescentes.

Emmett se estremeció. Contuvo el aliento mientras apretaba los puños y los ojos.

Bastardo.

Con tal de que te contengas y la sigas penetrando hasta que se corra de nuevo, puedes llamarme lo que quieras – contestó Edward.

¿Otra vez? – Bella parecía haber salido de su letargo – No creo que pueda…

Claro que puedes. Conozco tu cuerpo. Es difícil ponerte a tono la primera vez, pero una vez que se consigue es fácil ponerte a tope repetidamente.

Edward comenzó a poner a punto el cuerpo de Bella y Emmett lo imitó.

Bella volvió a sentirse excitada y Edward se dispuso a subir de nuevo la temperatura.

Se inclinó sobre ella, y comenzó a acariciarla. Su clítoris se hinchó, palpitó y ya estaba de nuevo corriendo hacia la meta.

No sabes cuantas veces te he imaginado entre nosotros, follándote hasta que el deseo se convertía en placer, y el placer en un descomunal orgasmo – murmuró Edward en su oído – No ha sido suficiente una vez. Permítenos disfrutarlo otra vez. Llévanos contigo.

Bella lo miró sonrojada por encima del hombro.

Emmett la agarró por las caderas y Edward por la cintura. Se movieron sincronizadamente.

Bella se había colado en su corazón, y eso era extremadamente peligroso. Pero aquello era intenso. Y sería más intenso cada vez que la tocara. Algún día…

Más, por favor. ¡Deprisa! – interrumpió Bella sus pensamientos.

El control de los dos hombres estaba cediendo. Siguieron con el vaivén hasta que su respiración se convirtió en jadeos. Bella tembló y se agarró a los hombros de Emmett, preparándose para lo que venía.

Bella explotó y los dos hombres siguieron con un par de embestidas más, hasta que finalmente también cedieron.

Edward se deleitó con el largo gemido de Bella. El placer lo atravesaba e impactaba directamente sobre su corazón.

Si su incapacidad para tirarse a Rosalie no era ya suficiente pista, lo que sentía en ese momento ya no le dejaba ninguna duda.

Amaba a Bella.

Y Edward sabía que si ella se marchaba en aquel momento o si su pesadilla cobraba vida, sin duda lo mataría.

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5 comentarios:

  1. Realmente fueron casi dos días eternos sin Internet y pensando en que a lo mejor habías actualizado esta historia que me gusta tanto.
    La espera valió la pena con creces, aunque sigo queriendo saber que corno le paso a Tanya.
    Cuidate mucho y nos leemos siempre...
    http://miangelpersonal.blogspot.com/

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  2. buenisimo, quiero maaaaaaas por fa!!!!

    besos

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  3. OMG que capitulo esta esta genial y cada vez se pone mejor ---Sigue asi...Besos..

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  4. Hola tendrían esta historia en pdf??,,

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Graciias por dejar tus palabras, estas hacen que quiera seguir escribiendo, y que cada día le ponga más ganas!!

Gracias al blog smilersheart.blogspot.com
por esta firma :)