Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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martes, 27 de mayo de 2014

El chico del departamento 512 * Capítulo 7


Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.

Sumary: Fue en una tarde lluviosa en que con la llegada de ella se conocieron, no solo llegando a un nuevo departamento sino también a la vida de alguien más y a partir de ese momento sus vidas se entrelazaron sin pensarlo. Iluminando sus vidas al dar una vuelta de 180°; hasta donde los llevara esta relación que comenzaron sin saber exactamente el cómo comenzó.





EL CHICO DEL DEPARTAMENTO 512 * CAPÍTULO 7
by: AnaLau


Cap. 7 Recordando el pasado

En cuanto los dos fueron conscientes de la decisión que habían tomado mandaron todo al diablo y no lo pensaron más.

Bella salió apresuradamente de su departamento, para buscarlo, mientras que él se regresaba para dejarse llevar por el deseo incontrolable, mezclado con amor y pasión que le despertaba Bella.

Cuando Bella por fin encontró las llaves de su departamento, se encamino hacia la puerta y en el momento en que la abrió se encontró con esos profundos y hermosos ojos verdes que la volvían loca, solo que esta vez su mirada se encontraba cargada de pasión y deseo haciendo que el hermoso color verde se oscureciera un poco.

Sin más demora dedicándole una pícara sonrisa el volvió a tomar posesión de esos labios a los que se estaba volviendo adicto y que lo estaban volviendo loco, como pudieron entraron de nuevo a su departamento y sin despegarse el uno del otro, Edward condujo a Bella hasta el sillón que fue lo
primero que vio a su alcance.

Una vez en el sofá, Edward la acomodo gentilmente en el sofá, posicionándose sobre su cuerpo de tal forma que ella no tuviera que soportar un solo gramo de su peso, el beso fue subiendo de intensidad cuando más falta les hacia el aire por lo que Edward comenzó a descender por su mandíbula, hasta llegar a su cuello en donde aspiro profundamente aquel aroma que emanaba esa mujer, ese aroma que tanto lo volvía loco.

Sus manos recorrían avariciosamente cada parte de su cuerpo que estaba a su alcance, comenzó a descender por su cuello dejando besos húmedos por donde pasaban sus labios hasta llegar a su clavícula esperando llegar hasta su objetivo… sus pechos, se imaginaba como recorrería cada monte de ella como succionaría los suaves, dulces y sonrosados pezones y sus manos se movieron desesperadas por quitarle la ropa que tanto le estorbaba.

Ella lo detuvo un tanto nerviosa ya que no sabía cómo continuar y los recuerdos de su pasado volvieron a
atormentarla con miles de preguntas. ¿Que pasara si solo quiere llevarme a la cama? ¿Me ama, me desea, o solo quiere pasar el rato conmigo? ¿Y si se repite lo de la última vez si no le doy lo que quiere? Y más cosas por el estilo que de inmediato la tensaron, detalle que no pasó desapercibido por Edward.

- ¿Estas bien amor? – Le pregunto un tanto extrañado por la manera en la que se detuvo de repente y la tensión que se notaba.

- Lo sí-siento Edward, no puedo– Dijo con voz temblorosa ya que un nudo en la garganta no la dejaba hablar mientras esperaba el rechazo automático de Edward.

- No te preocupes mi amor, ¿estás bien? Te hice algo que no quisieras o que te lastimara– Le dijo Edward un poco ansioso tratando de pensar en algo que la pudiera haber lastimado o incomodado, pero no encontró nada.

- No, no es nada de eso, lo que pasa es que tengo miedo– Dijo ella en un susurro, pero no hacía falta que lo dijera ya que su miedo era fácilmente observable en su mirada.

- No te preocupes no voy a hacer nada que tu no quieras– Dijo mientras le dedicaba una sonrisa tranquilizadora, dándole a entender a Bella que no importaba que no pudieran intimar en ese momento, el sabría esperarla cosa que a el mismo le tomó por sorpresa ya que cuando la conoció se dijo que ante
la mínima oportunidad se la llevaría a la cama a sus otras "amigas", pero con ella era diferente, no quería lastimarla, ni usarla ni a ella ni a ninguna otra para satisfacer sus necesidades en ese momento ni en ningún otro.

Ya sabría esperarla para cuando estuviera lista

–Pero si me gustaría saber de qué es de lo que tienes miedo, digo si me lo puedes decir claro está.

- Lo que pasa es que no sé cómo hacer esto, no creo que de verdad tú quieras estar conmigo y tengo miedo de que desaparezcas después de estar contigo– Le dijo mientras escondía su rostro entre sus manos ya que no tenía el valor de mirarlo a la cara y ver esos ojos en los que se perdía con demasiada facilidad– De que esto solo quede en una noche de sexo y nada más.

- ¡Oh!, cariño mírame– Dijo Edward mientras sostenía su mentón para que levantara la mirada y lo viera– Todos tus miedos son infundados– Le dijo mientras le sonreía amablemente– Claro que te deseo, pero no pienso obligarte a nada, ya que no pienso tener contigo una simple noche de sexo. En cuanto a que desaparezca eso la verdad lo veo muy difícil, me he dado cuenta de que no puedo vivir sin ti, no puedo soportar la idea de verte con alguien más que no sea yo, no podría ver que alguien trate de hacerte daño sin tratar de defenderte por todos los medios habidos y por haber y para darme cuenta de todo esto solo me basto verte esta tarde mientras platicabas con el idiota de Mike y oír que le aceptabas una cita, me sentí morir de celos lo cual me asusto ya que no entendía él porque quería golpearlo y alejarte de él y de todo aquel que no sea yo y que pretenda ganarme tu amor. Todo lo que te acabo de decir se resume en que me
enamore de un ángel y solo te puedo decir que… Bella te amo como no había amado a nadie y escúchame bien– Dijo de repente con ferocidad y determinación– Nunca, óyelo bien, nunca antes había amado a nadie como te amo a ti, todo el tiempo estoy pensando en ti, cierro mis ojos y lo primero que veo son esos hermosos ojos chocolate en los que me pierdo y en esa dulce sonrisa que siempre me brindas.

- ¿De verdad no te importa que no hagamos el amor esta noche?– Pregunto aun un poco temerosa.

- Claro que no me importa siempre y cuando estemos juntos aunque sea unos momentos más esta noche, ya habrá tiempo para amarnos después– Hasta ese momento cayó en cuenta de que él ya le había confesado su amor por ella, pero ella no le había dicho que era correspondido y eso lo asusto y ¿si ella
no lo quería?, que iba a hacer.

- Está bien – le dijo con rastro de tristeza; mientras que ella pensaba: ya sabía yo que no me deseaba como mujer, él nunca me desearía de esa forma. Pero Edward se dio cuenta de que ella no se sentía deseada así que se lo aclaro. - Bella no te estoy diciendo que no te desee, que no arda en deseos de hacerte mía aquí y ahora en este preciso momento, pero si tú no estás lista yo te puedo y te voy a esperar.

- Muchas gracias– Contesto más tranquila.

- Oye yo ya te dije cuanto te amo, pero, bueno… por pura curiosidad me gustaría que me dijeras que es lo que sientes por mí, me parece que es lo más justo, ¿no lo crees?– Dijo Edward con un tono ligero tratando de no espantarla, aunque en el fondo deseaba desesperadamente conocer si era correspondido, pidiendo con todas sus fuerzas que si lo fuera.

- Claro que yo también te amo, pensé que era muy obvia– Le dijo con su dulce voz en un susurro debido a la pena que sentía en ese momento.

Cuando se atrevió a levantar la mirada se encontró con una brillante sonrisa de felicidad bien instalada en el rostro de Edward, esa sonrisa fue todo lo que hizo falta para que se decidiera a entregarse a él por completo como nunca antes lo había hecho, pero primero necesitaba contarle una parte de su pasado que la había marcado, para que de esta manera el comprendiera el porqué de su miedo a perderlo, a no sentirse deseada, a sentir que no valía como mujer… era hora de hablar de Jacob Black. Después de tanto tiempo volvería a hablar de él.

- ¿Sabes? Soy el hombre más feliz sobre la faz de la tierra por el simple hecho de estar aquí contigo– Dijo Edward con una gran sonrisa en los labios convencido de que lo que le decía no era más que la pura verdad.

- Este… hay algo que quiero contarte… que necesito contarte– Dijo Bella mientras se acomodaba en su pecho ya que ahora estaban mejor acomodados en el sofá, de una manera en la que pudieran hablar tranquilamente, pero no sabía cómo comenzar con su historia.

- Adelante amor te escucho, sabes que me puedes decir lo que sea – le dijo mientras besaba su cabeza con la finalidad de infundirle ánimos.

- Bueno, ya te conté que desde que entre a la universidad deje la casa de mis padres.

- Si recuerdo esa platica, fue la primera que tuvimos, te pusiste un poco a la defensiva ya que dudaba de que te pudieras cuidar sola– Dijo Edward regalándole una sonrisa torcida.

- Y me puedo cuidar sola eso te lo puedo asegurar. Bueno antes de entrar a la universidad yo metí muchas solicitudes a diferentes universidades desde las que estaban muy cerca de la casa de mis padres hasta las que estaban muy lejos, claro sin salir del país ya que mis padres no me lo permitirían así es que hice solicitudes para la universidad de california, al instituto tecnológico de Massachussets, la universidad de
Michigan y la universidad de Austin Texas pero al final me decidí por la de Massachussets que era la que estaba más lejos y que ofrecía lo que necesitaba… un buen programa de estudios y la distancia que necesitaba poner entre la persona que me lastimo y yo. Su nombre es Jacob. Él y yo fuimos novios durante casi todo el instituto – Edward escuchaba atentamente todo lo que le decía Bella. La mirada de repente perdieron brillo y supuso que era porque estaba recordando una época dolorosa de su vida y eso le producía un gran dolor. - Jake y yo nos conocíamos de toda la vida debido a que nuestros padres son grandes amigos desde hace mucho tiempo por lo que pasábamos mucho tiempo juntos desde que
éramos unos niños y jugábamos con sus hermanas. Cuando entramos al instituto él siempre estaba conmigo, me celaba de todos los hombres que se me quisieran acercar con otras intenciones. Un día me dijo que él estaba enamorado de mi desde mucho tiempo atrás así que comenzamos a salir como novios, noticia que por cierto encanto a nuestros padres, estaban más que de acuerdo con nuestra relación y la verdad
es de que yo también estaba muy emocionada, él era todo lo que yo podía pedir o pudiera desear, pero no todo era de color rosa– Dijo entre susurros Bella ya que trataba de contener el llanto. Una lagrima traicionera recorrió su mejilla, y Edward se sentía impotente de no poder hacer nada para aliviar su dolor más que seguir escuchando su historia que tanto le estaba costando contar. - En mi cumpleaños número dieciocho Jake me dijo que el mejor regalo que podría recibir seria el convertirme en mujer, más específicamente en su mujer, y eso al tiempo que me asusto, me entusiasmo, pero tenía los nervios a flor de piel porque no sabía qué hacer. Yo lo amaba así que acepte su propuesta, le dije que haríamos el amor, que quería pertenecerle. Él planeo una cita muy especial, una cena romántica a la luz de las velas con suave música de fondo, un bello ramo de rosas rojas, un hermoso vestido… en fin una velada de los más agradable. Cuando terminamos de cenar él me dijo que me llevaría a un lugar especial en el que pudiéramos estas juntos por lo que me llevo al mejor hotel de la ciudad. El mejor cuarto, un buen vino para celebrar y un bonito detalle… un camino de pétalos de rosas que llevaba a la cama que estaba adornada con más
pétalos, en fin todo un sueño que después se convirtió en pesadilla. Con mucha dulzura me llevo hasta la cama y comenzamos a besarnos la intensidad del beso comenzó a subir y comenzó a tocarme como nunca antes nadie lo había hecho y comencé a experimentar sensaciones que nunca había sentido, pero aun
así me seguía sintiendo un poco asustada no sabía cómo actuar, ni que hacer, por lo que él se comenzó a impacientar y a volverse más insistente y rudo eso simplemente me paralizo y yo ya no pude continuar. Trate de detenerlo pero él no me hacía caso y comenzó a lastimarme, trato de introducir sus manos por debajo de mi ropa, mientras que yo le pedía, suplicaba y lloraba porque me soltara, pero él no hacía caso, solo me dijo que me deseaba mucho y que sería suya por las buenas o por las malas, si yo ya estaba asustada, al oír esas palabras ya estaba más que aterrada y no sé cómo sucedió de repente lo golpee y él me soltó un instante, instante el cual yo aproveche y salí corriendo de aquel lugar, después de eso no lo volví a ver hasta una semana después donde él estaba acompañado de una chica a la que yo no conocía y en el momento en el que nos topamos me echó en cara que con migo había gastado mucho tiempo y dinero en mí, que simplemente fui dinero perdido, pero que ya había encontrado a alguien que le sabia dar lo que él quería, una mujer que de verdad era una mujer no una niña tonta y mojigata como yo y me paso de largo mofándose y besando a aquella chica. Después de eso llegue corriendo como pude a casa de mis padres, y como estaba a nada de salir del instituto y con las insistencias de mis padres por el hecho de que ya no salía con Jake decidí que lo mejor era poner distancia entre los dos, ya que no le había contado nada de lo sucedió con Jake a mis padres, eso fue uno de los motivos más determinantes del porque escogí esa universidad que para mí fortuna cuenta con uno de los programas más completos, además de una buen clima durante casi todo el año, y pues lo que paso después ya te lo conté, termine mi carrera y vine a trabajar aquí.

- No entiendo porque no les dijiste a tus padres lo que él infeliz ese te trato de hacer– Dijo Edward cuando trataba de salir del aturdimiento en el que se encontraba– Debiste de haberlo denunciado, pero en fin espero que no lo vuelvas a ver, ahora más que nunca entiendo tus razones para que no quieras estar conmigo de manera íntima y te lo vuelvo a repetir yo no te pienso presionar, te esperare hasta que estés lista.

- Bueno no les dije nada a mis padres porque son muy amigos del señor Black él padre de Jake, además de que no sabía que decir.

- Está bien. Que te parece si hablamos de otras cosas, de lo que quieras – le dijo Edward con ánimos de dejar ese tema por la paz.

- Mmm, no lo sé, me gusta estar así entre tus brazos, me siento segura y protegida, además de que siento que por fin descanso después de llevar tanto tiempo cargando con esto, necesitaba sacarlo de manera urgente- Dijo Bella regalándole una pequeña sonrisa.

- A mí también me gusta tenerte así entre mis brazos, el calor que transmites es tan placentero, que me apetece quedarme así toda la noche, pero creo que ya es hora de que me retire, necesitamos dormir mañana tenemos que ir a trabajar y no sería bueno que te desvelaras, porque si no mal recuerdo me dijiste que estabas cansada y querías dormirte temprano–Decía Edward mientras se levantaba para irse a su departamento.

- Entonces no te vayas quédate conmigo esta noche– Dijo Bella de manera rápida y sin pensar, mientras que le hacía un puchero para convencerlo.

- Me encantaría, pero…– En ese instante observo el puchero que hacía y la desilusión que hacía manifiesto en su rostro– Está bien me quedare, no me puedo resistir a lo que me estas pidiendo cuando es algo que yo también deseo.

- Muchas gracias, entonces voy a acomodar las cosas en la recamara para dormir, ¿Se te ofrece algo?

- No, creo que no, ¿Tú necesitas que te ayude con algo?–Pregunto Edward de forma voluntariosa.

- No, me las puedo apañar solita– le dijo con una gran sonrisa en los labios. Una vez que estuvo la cama lista, ella salía del baño después de haberse puesto un pijama cómodo, discreto y bonito para dormir.

Se fue directo a la cama, en donde estaba sentado Edward, que en cuanto salió del baño él se metió para asarse un poco como preparación para dormir, cuando el salió la cama ya estaba acomodada para dormir, se metieron entre las sabanas, ella se acurruco en su pecho, él la abrazo por la cintura y se dieron un beso tierno, lento y cargado de amor, como manera de darse las buenas noches y así se quedaron hasta que ambos se quedaron dormidos abandonándose en los brazos del otro.




martes, 20 de mayo de 2014

El chico del departamento 512 * Capítulo 6


Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.

Sumary: Fue en una tarde lluviosa en que con la llegada de ella se conocieron, no solo llegando a un nuevo departamento sino también a la vida de alguien más y a partir de ese momento sus vidas se entrelazaron sin pensarlo. Iluminando sus vidas al dar una vuelta de 180°; hasta donde los llevara esta relación que comenzaron sin saber exactamente el cómo comenzó.



EL CHICO DEL DEPARTAMENTO 512 * CAPÍTULO 6
by: AnaLau


Cap. 6 Celoso yo!

Habían pasado ya algunos días desde aquel incidente tan confuso con Rosalie, habían vuelto a lo de siempre se veían los fines de semana, se saludaban amablemente cada que se encontraban en el edificio, la única diferencia es que Bella se veía un poco más feliz que de costumbre y todo porque tenía la esperanza de que el realmente se fijara en ella, ya que de repente él se quedaba como en trance observándola, lo cual la ponía muy nerviosa pero al mismo tiempo le agradaba que fue él quien la observara, pero con forme los días pasaban la alegría de Bella iba disminuyendo ya que aún no le decía nada. En uno de esos días en los que ella llegaba cada vez más deprimida, se encontró como siempre a Mike esperándola para poder charlar un poco con ella, ya que no dejaba de insistirle en que podían salir a dar una vuelta o ir al cine. 

-Hola Bella como estas, hoy te ves hermosa–. Decía Mike con una gran sonrisa en el rostro. 

-Hola Mike gracias–. Dijo simplemente Bella. 

De lo que Bella no se había dado cuenta es que Edward acababa de llegar a su departamento, porque se le había hecho un poco tarde, pero estaba feliz de saber que más o menos a esas horas llegaba Bella y tenía la esperanza de verla. 

Él se paró en seco al ver que Mike conversaba muy animadamente con ella, se acercó discretamente para 
escuchar lo que le decía. 

-Este… estaba pensando que ya que nos la pasamos bastante bien la última vez que salimos… no sé… estaba pensando en que podríamos ir al cine, acaban de estrenar buenas películas–. Dijo de una manera demasiado esperanzada, mientras que Edward sentía que algo dentro de su interior le comenzaba a quemar incitándolo a tomar a Bella y reclamarla como suya y de nadie más. 

-No lo sé Mike, si me la pase bien la última vez, pero en estos momentos tengo demasiadas cosas que hacer–. Dijo repitiendo lo mismo de siempre para tratar que se alejara. 

Edward se enojaba cada vez más al saber que ya habían salido en otra ocasión y ella se la había pasado bien, no lo podía soportar más, pero la curiosidad era demasiado grande. 

-Yo sé que tienes cosas pendientes, por eso te propongo una salida rápida al cine, para que te distraigas un momento y regreses a tus actividades con la batería recargada a trabajar con todo –. Insistía Mike. Edward esperanzado pedía a gritos que ella se negara. 

-Está bien Mike, cuando quieres que salgamos – dijo en medio de un suspiro de resignación. 

No quería seguir con el tira y afloja con Mike, pero en eso Edward no pudo más y hecho una furia pasó junto a ellos y dio un fuerte portazo al entrar en su departamento. 

-Guau, y ahora ¿qué le habrá pasado a ese?–. Pregunto Mike sin mucho interés ya que estaba demasiado contento con la cita que había conseguido con Bella–. Te parece que nos veamos mañana viernes después de que salgas y vamos al cine–. Dijo un emocionado Mike. 

-Está bien–. Dijo Bella aunque la verdad es que no sabía a lo que estaba contestando solo pensaba en que es lo que le habrá pasado a Edward para entrar así a su departamento. 

Pensaba en que podría pasar a verlo y preguntarle qué es lo que le había pasado, pero la verdad es que le dio miedo verlo así, nunca lo había visto tan molesto, así que decidió que era muy cobarde y que no lo iría a ver. 

–Lo siento me tengo que ir–. No espero respuesta alguna simplemente se encamino a su puerta, dejando a Mike con una duda, ya que no sabía exactamente a qué hora salía de trabajar y en donde trabajaba, pero Bella no le dio tiempo y no le hizo caso cuando él la llamo. 

Una vez que Edward estaba dentro de su departamento se comenzó a tranquilizar, preguntándose el porqué es que se sentía tan molesto de ver a Mike con Bella y peor aún saber que ella le había aceptado una cita y que no era la primera, porque es que quería ir con ella y pedirle explicaciones del porque salía con el tonto ese de Mike. 

No lo entendía ya que el aún seguía viendo a una de sus "amigas" Tanya la cual era un poco fastidiosa, pero sí que era buena en la cama y eso era lo único que a él le importaba de ella, es mas no tenía ni dos días que se habían encontrado en un evento que terminaron en un hotel para pasar el rato.

En cuanto recordó a Mike sonriéndole a Bella por haber aceptado una cita con él lo vio todo rojo. 

Lleno de ira, mezclado con rabia, desesperación, dolor, ira, desilusión, más dolor dio un golpe contra la pared y gracias a dios no le paso nada en su mano, pero si dejo una pequeña marca en la pared, en ese momento fue cuando se dio cuenta de que lo que sentía eran celos, celos de que alguien más estuviera con SU Bella. 

No, tú no puedes estar enamorado de ella, lo sabes muy bien se decía a sí mismo. 

No seas tonto acéptalo, que de verdad la amas, que te estás muriendo de celos porque no está contigo en estos momentos y porque podría estar con él ahorita le contesto una vocecita en su interior. 

No, no y no esto no puede estar pasando ella ni siquiera es de mi gusto, es baja de estatura, tiene dos pies izquierdos, tiene unos cálidos y hermosos ojos color chocolate, unos labios rojos tan apetecibles, un cuerpo que me grita que lo toque, su aroma me vuelve loco, todo en ella me grita que la reclame como mía y de nadie más. Comenzó a sentir otro tipo de calor en su cuerpo uno que solo podía ser apagado por el cuerpo de la chica que lo estaba volviendo loco. 

Ves como si la amas acéptalo, tu eres Edward Cullen no dejes que te la quiten, pelea por ella, porque cuando la quieras tener no la vas a encontrar disponible. Contestaba de nuevo la vocecita que comenzaba a irritarlo, de verdad se estaba volviendo loco. 

Claro que nadie me la va a quitar ella es mía, como que me llamo Edward Cullen, ella es solo MÍA término diciendo mientras se ponía de pie y se alistaba para salir y llevarse a Bella lejos del estúpido ese. Cuando salió no encontró a nadie y se encendió de nuevo al pensar que podría estar con él en esos precisos momentos y eso era algo que él podía, ni iba a permitir. 

Llego de manera apresurada hasta la puerta del fondo al departamento 515, tocando la puerta insistentemente, mientras que dentro Bella se disponía a servir su cena, se sobresaltó al escuchar los insistentes golpes que se le estaban haciendo demasiado familiares para su gusto, por lo que decidió abrir rápido antes de que tirara su puerta. 

Mientras que tomaba el pomo de la puerta daba una fuerte inspiración ya que sabía que Edward no se encontraba de un buen humor, y no se equivocó. 

-Hola, ¿Estas muy ocupada?–. Pregunto de una manera demandante, mientras entraba sin su permiso a su 
departamento. 

-Oh si hola, pasa estás en tu casa–. Contesto Bella de manera sarcástica como respuesta a la manera en la que le estaba hablando. 

-¿Estas muy ocupada?–. Volvió a preguntar en el mismo tono, sin darse cuenta de que esta actitud estaba irritando a Bella también, el que se creía. 

-Eso es algo que no es de tu incumbencia–. Contesto enojada Bella– Ahora si no te molesta, te pido que te retires, estoy muy cansada y me quiero dormir temprano– Dijo mientras le señalaba la puerta, pero él no se movió. 

-Claro que si es de mi incumbencia– Contesto un tanto desesperado, pero al mismo tiempo decepcionado al ver que ella no sentía lo mismo por ella y sin pensarlo de dijo– Es de mi incumbencia porque no soporto saber que estas con Mike o con cualquier otro– Le soltó de sopetón dejándola en estado de shock– Me muero de celos de saber que estas con alguien más que no sea yo– Dijo en un murmullo al ver que ella no 
respondía. Derrotado se dirigió a la puerta lo único que en ese momento quería es desaparecer y olvidarla para siempre. 

-No– Dijo ella aun sin creerlo– No puedes estar celoso de que este con alguien, espera no te vayas– Dijo un poco desesperada al ver que se encaminaba hacia la puerta, por lo que le bloqueo el paso. 

-Pues para tu información si lo estoy y mucho– Grito de nuevo furioso por la manera en la que esa mujer lo manejaba y le hacía ir hasta los extremos de su carácter. 

Sin pensarlo más, en lugar de moverla de la puerta como era idea inicial, al sentir su cuerpo entre sus manos y el calor que emanaba de ella, no pudo más y aplasto sus labios contra los de ella, saboreando ese dulce sabor que su cuerpo y su boca desprendían y que tanto lo llamaban dejando de lado la cordura, la ira o cualquier otro sentimiento que no fuera amor hacia ella, su nueva razón de ser después de sus padres. 

En cuanto ella se dio cuenta de que tenía los labios de Edward en los suyos, no pudo más y se apretó todo lo que pudo a su cuerpo, saboreando cada milímetro de piel con la que estaban en contacto, disfrutando como nunca de esos labios tan carnosos y adictivos, mientras sus labios se recorrían mutuamente saboreando al máximo lo que el otro ofrecía. 

Edward tomo su labio inferior mordiéndolo levemente haciendo que una vibración de placer recorriera sus cuerpos, el beso se volvió más demandante y por más que no querían separarse sus pulmones les pedían a gritos que lo hicieran ya que se habían quedado sin oxígeno. 

De mala gana se separaron solo lo necesario para volver a tomar aire y regresar a su tarea, ese beso fue aumentado de intensidad en el momento en el que Edward con su lengua recorría lenta y tortuosamente los labios de ella pidiendo permiso para entrar, cosa que ella permitió de inmediato dejando que sus lenguas se reconocieran mutuamente fundiéndose en una misma. Ahora fue ella quien no pudo más y comenzó a morder el labio de Edward de una manera tan dulce y cargada de pasión que hizo que este gimiera de placer, un placer que nunca antes había experimentado, y de nuevo esa maldita falta de aire hizo que se separaran el uno del otro, pero dejando sus frentes unidas mientras recuperaban el aliento ya que ninguno de los dos respiraba de manera regular solo se oían jadeos provenientes de sus labios. 

-Lo siento…– Comenzó a decir Edward– No quería ser tan grosero, no sé qué es lo que me pasa cada que estoy contigo, mi temperamento se libera de una manera muy extraña llevándome a los extremos. 

-No tienes nada porque disculparte, a mí me pasa lo mismo cuando estoy a tu lado– Dijo en un leve murmullo, con miedo a que él se arrepintiera de haberla besado. 

-Yo sé que no tengo nada porque reclamarte, pero me gustaría que nos salieras con Mike. Me mata de los celos que lo veas, no me gusta la manera sucia como te ve – Dijo mientras pesaba que lo mejor era que se fuera a su departamento. 

-Está bien– Contesto de inmediato Bella sin pensarlo– Pero… porque te vas así– Dijo con un poco de tristeza en la voz que no pasó desapercibido por Edward. 

-No me quiero ir, pero me tengo que ir, si no mal recuerdo me dijiste que estabas cansada y que te querías dormir temprano– Dijo tratando de salir sin herir sus sentimientos, ya que si se quedaba no sabía de lo que era capaz de hacerle. Lo único que sabía era que si se quedaba no se podría contenerse por mucho tiempo y terminaría haciéndole el amor ahí mismo, inmediatamente trato de alejar esos pensamientos ya su amiguito de más debajo estaba más que dispuesto con la idea de cumplir con lo que le pasaba por la mente. 

-Pero no quiero que te vayas– Contesto Bella sin pensarlo y haciendo un puchero.

-Créeme será mejor que me vaya– Dijo él con una sonrisa en los labios, al solo pensar en que ella realmente quería que se quedara. 

-Bueno si de verdad te quieres ir…– Dijo mientras se hacía a un lado para dejarlo salir– Yo no te puedo detener. 

-De verdad que no me quiero ir, pero es mejor si lo dejamos así– Dijo mientras que le dada un dulce y tierno beso en los labios– Por cierto ¿Ya te dije que hoy te vez preciosa?– pregunto para alejar de ella la tristeza que veía. 

-No, no me lo habías dicho pero gracias, bueno pues… hasta mañana– Dijo mientras que le abría la puerta para que este saliera. 

-Hasta mañana que descanses– dijo antes de salir mientras le dada otro dulce beso en los labios. 

Edward sabía que se estaba volviendo adicto a aquel sabor que ella emanaba "que sueñes conmigo, que yo soñare contigo" pensó para sí mismo y finalmente salió de su departamento, mientras que ambos se debatían entre la idea de sucumbir al deseo o a irse adormir solos en sus respectivas camas, pregunta que fue contestada inmediatamente por su subconsciente.




jueves, 15 de mayo de 2014

El chico del departamento 512 * Capítulo 5


Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.

Sumary: Fue en una tarde lluviosa en que con la llegada de ella se conocieron, no solo llegando a un nuevo departamento sino también a la vida de alguien más y a partir de ese momento sus vidas se entrelazaron sin pensarlo. Iluminando sus vidas al dar una vuelta de 180°; hasta donde los llevara esta relación que comenzaron sin saber exactamente el cómo comenzó.




EL CHICO DEL DEPARTAMENTO 512 * CAPÍTULO 5
by: AnaLau


Cap. 5 Malos Entendidos.

Ya habían pasado poco más de dos meses desde que Bella se había mudado al departamento 515, durante este tiempo se había hecho buena amiga de Alice que pasaban algunas tardes charlando o simplemente saliendo a dar una vuelta, de vez en cuando comían juntas, ya sea solas o en compañía de Emmett con quien se la pasaba muy bien ya que era como un niño en grande así es que las risas nunca se hacían esperar. 

Rápidamente se convirtieron en grandes amigos y a veces lo veía como a un hermano al cual cuidar y quien cuidaba de ella, se llevaba bien con Ángela la vecina del departamento 511, pero con Jessica no se llevaba muy bien y no sabía precisamente por qué hasta que una tarde en que ella iba llegando del trabajo la esperaba en el pasillo Mike a quien ya se le había hecho costumbre encontrárselo en el pasillo y 
platicaban un rato de cómo les había ido y en cuanto el preguntaba de que si quería salir con el ella inmediatamente buscaba una excusa. 

Hasta que un día se quedó sin una y tuvo que aceptar, justo en ese momento iba pasando Jessica que de inmediato la volteo a ver con odio en la mirada y que Bella entendió por qué no le caía bien a Jessica, la razón es que ella quería a Mike, pero lo dejo pasar. 

Mientras que su amistad con Edward iba viento en popa y se veían cada que chocaban en el edificio y cada fin de semana que no estaba en compañía de Alice que normalmente era los días domingos ya que ella se los dedicaba a Jasper, así que Edward y Bella salían a pasear al parque, a comer, al cine hacían una que otra actividad fuera o simplemente se pasaban la tarde platicando en algún café o en el departamento de alguno de los dos. 

Un día que Bella salía de trabajar decidió que pasaría a visitar a Edward de improvisto ya que por fin había aceptado consigo misma que estaba total y completamente enamorada de Edward, pero lo con lo que ella no contaba es que precisamente ese día él no se encontraba solo en su departamento. 

Los gemelos Hale se encontraban con él debido que tenían un pequeño problema en el lugar en el que ellos vivían por lo que se vieron en la necesidad de pedir posada con Edward solo por una noche, así que Edward acepto ya que contaba con una habitación para huéspedes en donde se había instalado Rosalie, mientras que Jasper y Edward se disputarían la recamara principal como los adultos que eran… lo harían 
mediante un volado y el que perdiera dormiría en una saco de dormir que tenía en caso de acampadas. 

Como decidieron que lo decidirían antes de irse a dormir, Jasper aprovecho para ir a visitar a su amada la pequeña Alice, mientras que Edward preparaba algo para cenar, Rosalie tomaba una ducha para irse a dormir después de cenar ya que tuvo un día largo y cansado. 

Cuando Edward cocinaba se enfrascaba mucho para evitar que se le quemaran las cosas o simplemente para evitar que él se quemara ya que le tenía un poco de miedo a la cocina con tantas armas con las que lastimarse… así es que no escucho en el momento en el que tocaron el timbre y Rosalie al ver que no habría se acercó a la puerta pensando que era Jasper el que llegaba a cenar por lo que no le importo que fuera en bata de baño, ella simplemente se adelantó a abrir mientras que le decía a Edward que abriría cosa que saco a Edward de concentración y se acercó a la puerta de la cocina. 

-¡Edward! –. Dijo muy emocionada Bella–. Solo pasaba para ver si… -. Se quedó callada al ver que quien le abría la puerta era una chica rubia despampanante y que encima de todo estaba en bata de baño y con el pelo mojado. 

-Quien es Rose-. Pregunto desde dentro la voz de Edward que saco del trance a Bella. -Creo que te buscan Ed, Bella ¿Cierto?–. Preguntaba a Bella a la vez que le decía a Edward quien lo buscaba–. Sí, es Bella.

-Lo siento–. Dijo Bella de manera atropellada ya que no recordaba que él tenía una relación con Rose – No sabía que estaban ocupados, no se preocupen los veo después –Salió prácticamente corriendo para llegar a la seguridad de su departamento, sin detenerse cuando Rosalie le hablo para detenerla. 

-Bella–. Dijo un tanto emocionado Edward mientras corría hacia la puerta – ¿Donde esta Bella? Rose–. Pregunto un tanto confundido al no verla. 

-Se fue un poco deprisa–. Dijo Rose–. Dijo que no quería molestarnos–. Dijo con una pequeña sonrisa de burla en el rostro–. Creo que piensa que tú y yo…– dejo la frase a la mitad de manera sugerente mientras levantaba las cejas–. Creo que no le has dicho que somos primos o me equivoco. 

-¿Cómo? Porque la dejaste ir–. Le dijo un tanto frustrado Edward que de inmediato salió del departamento 
encaminándose al de ella. 

Toco el timbre de manera insistente, pero nadie le abría, ya que Bella se encontraba llorando en su recamara pensando en que era una tonta por pensar que él se podría fijar en alguien como ella teniendo a alguien como Rosalie a su lado. 

Poco después oyó el timbre de su puerta por lo que se apresuró a salir a abrir, de paso se golpeó contra uno de los muebles por lo que pasaba, mientras que el timbre sonaba más insistentemente ya que él había escuchado el ruido que provenía del interior del departamento el cual sonó como un golpe por lo que el toco de manera más insistente. 

En cuanto se abrió la puerta Edward literalmente se abalanzo contra ella dándole un abrazo, no sabía por qué pero necesitaba explicarle como estaban las cosas así es que no lo pensó mucho. 

-Hola–. Solo eso se le ocurrió a Edward ¿qué más podía decir?–. Este… me dijo mi prima Rose–. Enfatizando la palabra prima–. Que me estabas buscando, pero cuando salí no te encontrabas ahí, ¿para qué me necesitabas? – Pregunto desesperado por oír la voz de Bella, que se sentía como la más grande de las tontas, pero cuando se lo iba a imaginar. 

-Este… ¿tú prima?–. Pregunto aun un poco confundida, quien le aseguraba que no era una mentira, pero después pensó que él no tendría por qué esconderle si salía con Rose o ¿no? 

–. No, nada importante solo se me ocurrió pasar a ver como estabas, disculpa si interrumpí no quería molestarte–. Repitió lo que le había dicho a Rosalie, pero en esta ocasión lo dijo de manera más aliviada. 

-Aaaa–. Fue la brillante repuesta de Edward que hasta ese entonces no se dio cuenta de que lo que estaba haciendo no tenía sentido, al menos no para él–. Bueno pues estoy bien gracias y tú como estas–. Pregunto no muy seguro de cómo continuar o terminar esta charla, ya que se sentía un poco tonto por sus actos. 

-También estoy bien gracias–. Dijo un poco incomoda así es que le dijo–. Lo siento tengo que entrar deje la estufa prendida, pero si gustas puedes pasar, aunque creo que tienes que atender a tu visita. 

-¡Estufa! De hecho yo también deje la mía prendida y tienes razón tengo que atender a mis primos ya que los gemelos se quedaran a dormir esta noche conmigo, nos vemos después que te parece. 

-Está bien nos vemos que tengas una buena noche–. Decía mientras él se despedía como de costumbre con un pequeño beso en la mejilla y como siempre ocurría lo mismo con la corriente que les atravesaba el cuerpo. 

Una vez que se despidió de ella se dirigió a su departamento en el cual lo esperaba Rosalie con una sonrisa divertida en el rostro. 

-De verdad que están tan enamorados–. Dijo de manera divertida Rose–. Espero que hayan hecho las paces, digo como regresaste muy rápido. 

-No sé de qué estás hablando Rose–. Dijo un tanto molesto por sus comentarios–. No digas tonterías como crees que estoy enamorado de ella, ella no es mi tipo para empezar, sabes cómo me gustan–. Dijo a manera de excusa, la verdad es que ella era bonita a su manera, pensaba Edward. 

-Pues esa ni tú te la crees, pero en fin haya tú–. Dijo aun divertida–. Pero una cosa es segura, ella muere por ti. La hubieras visto como se puso al verme en la puerta, venía muy feliz y en cuanto me vio su expresión cambio totalmente, se veía como triste, como decepcionada–. Comentaba en voz alta, pero Edward no pudo evitar sentirse mal y bien a la vez, mal porque no le gustaba verla triste y bien porque tal vez 
ella si lo quería. 

-Bueno basta de hablar del tema, ahora vayamos a cenar antes de que se enfrié–. Dijo de una manera tajante dando por finalizada la conversación.





martes, 6 de mayo de 2014

El chico del departamento 512 * Capítulo 4


Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.

Sumary: Fue en una tarde lluviosa en que con la llegada de ella se conocieron, no solo llegando a un nuevo departamento sino también a la vida de alguien más y a partir de ese momento sus vidas se entrelazaron sin pensarlo. Iluminando sus vidas al dar una vuelta de 180°; hasta donde los llevara esta relación que comenzaron sin saber exactamente el cómo comenzó.




EL CHICO DEL DEPARTAMENTO 512 * CAPÍTULO 3
by: AnaLau


Cap. 4 Conociéndonos un poco más.

Un molesto rayo de sol se coló por entre las cortinas de la habitación de Edward, el cual le dio de lleno en el rostro por lo que a regañadientes termino despertándose dado que ese molesto rayo de sol no lo dejaba en paz y peor aun cuando lanzo una almohada a las ventas que solo sirvió para que la poca luz que entraba se intensificara molestándolo aún más ya que si había algo que le molestaba es que lo despertaran cuando tenía un agradable sueño. 

Se encontraba soñando con que estaba en una playa de arena fina y blanca, con un hermoso y profundo mar azul limpio y cristalino, mientras que disfrutaba de una de esas bebidas tropicales que son adornados con una sombrilla pequeña, mientras disfrutaba de la compañía de una hermosa y exuberante chica rubia que estaba dispuesta a complacerlo hasta sus más íntimos y oscuros deseos.

Cuando despertó se dio cuenta de que necesitaba una ducha de agua fría ya que no había podido terminar su sueño. 

Una vez que salió de la ducha pensó que sería lindo dar una vuelta en el parque que se encontraba a una cuadras del edificio y de esa manera tal vez podría obtener a alguna conquista. Tomo un ligero desayuno, que fue lo primero que encontró en el refrigerador. Cuando salió de su departamento lanzo una mirada furtiva al departamento del fondo que era el de ella y al recordar lo que había dicho Emmett ayer le volvió a causar gracia. Se encamino a los elevadores y decidió llegar al parque caminando y de esa manera disfrutar un poco del aire y de todo lo que lo rodeaba, era extraño ya que tenía bastante tiempo que no salía de esta manera, pero simplemente tenía ganas de hacerlo, liberarse del estrés que le provocaba la oficina en la que trabajaba. 

Cuando por fin llego al parque se acomodó en una banca para poder disfrutar un poco del sol hasta que llegaron unos niños y acabaron con la paz y el silencio en el que se encontraba el lugar, así es que un poco fastidiado se levantó del banco y decidió caminar alrededor del parque a ver si encontraba algo de su agrado, pero se paró en seco al ver a una chica delgada, tendida en una manta mientras que su espesa 
cabellera castaña estaba extendida en el suelo, ver como incidían los rayos de sol en su rostro, Edward no pudo resistirse más sin siquiera pensarlo se acercó hasta la chica de manera sigilosa, y descubrió que el sol le arrancaba reflejos rojizos a su cabello y también una leve sonrisa en sus labios, cuando él se fijó en eso labios carnosos y sonrosados sintió una necesidad muy grande de cubrir esos labios con los suyos y probar ese sabor que por la apariencia él podía deducir que eran muy dulces. 

Cuando se dio cuenta unos sorprendentes ojos del color del chocolate lo miraban de una manera tal que él se perdió en la profundidad de esos ojos que lo incitaban a que se acercara más, fue entonces que la chica lo miro de una manera un poco asustada por la cercanía en la que se encontraban de la cual él aún no se había dado cuenta. 

Miro a su alrededor y se dio cuenta de que tenía el rostro de la chica a escasos centímetros y justo en ese momento ella se levantó apresuradamente, tomando su manta y un libro que llevaba consigo y se echó a correr dejando a Edward perplejo sentado en el césped sin saber que hacer o que decir, cuando de sus labios salió un débil lo siento ella ya no se encontraba cerca. 

Cuando Bella se dio cuenta de lo que pasaba se paró realmente rápido tratándose de ella, tomo sus cosas y corrió hasta donde sus pulmones se lo permitían, pero no se detuvo hasta encontrarse en el elevador de su edifico, estaba desesperada de que no subiera más rápido. 

Una vez que las puertas se abrieron, entro disparada hasta su habitación, pensado en lo que acabada de suceder, no le encontraba sentido, ella más que nadie quería quedarse y sentir esos suaves labios que tanto la incitaban, pero no lo podía hacer, ni siquiera lo conocía solo sabía que se llamaba Edward, que vivía en el apartamento 512 y que salía con la despampanante Rosalie Hale, razón suficiente para alejarse ya que no quería que volvieran a jugar con ella y es que sentía que si volvía a pasar por lo mismo ahora si no se 
levantaría. 

Tanto dolor fue el que sintió acumulándose en su pecho que sin más se abandonó al sufrimiento y al llanto que amenazaba con salir. 

Cuando menos lo sintió unos golpes en la puerta la interrumpieron, decidió ignorarlos ya que no tenía ánimos de atender a nadie y lo más seguro es que se tratara de Alice ya que nadie más podría venir a verla, pero conforme ella no contestaba los golpes estos se volvieron más insistentes combinadas con el sonido del timbre por lo que el fastidio pudo más y se encamino hacia la puerta, cuando la abrió vio que se comenzaba a alejar Edward y cuando él se dio cuenta de que la puerta se abría inmediatamente se apresuró a 
encararla y pedirle disculpas por lo que había sucedido esta mañana en el parque. 

- Lo siento no fue mi intención asustarte – Dijo de manera muy apenada Edward, espero una respuesta pero ella no salía de su asombro. 

- No, n-no te preocupes – Logro contestar después de salir del shock en el que se encontraba. 

- De verdad no sé qué fue lo que paso solo te vi y después cuando me di cuenta estabas demasiado cerca de mí – Dijo ya más tranquilo al ver que habían aceptado sus disculpas – Espero que no pienses que soy así siempre como te vuelvo a repetir no sé qué fue lo que me paso. 

- Está bien ya te había dicho que no hay problema, bueno… quieres pasar – No supo porque fue que lo invito a pasar a su departamento. 

- Si estaría encantado – Dijo en un tono más relajado, mientras se adentraba en la sala se dio cuenta de que 
ella olía a flores, como a fresas lo cual al tiempo que se le hacía infantil, le era muy atractivo. 

- ¿Quieres algo de tomar?, te puedo preparar un café, un té o simplemente quieres un poco de agua – Pregunto Bella mientras Edward se acomodaba en el sofá en el que hace no más de cinco minutos estaba Bella dejándose llevar por el dolor. 

- Agua está bien – Contesto cortésmente Edward, mientras observaba el lugar con detenimiento y aunque 
era un poco sencillo le gusto lo que vio, bien decorado, sin excesos ni carencias. 

Una vez acomodados en la sala con un café y agua comenzaron a platicar. 

- Bueno y platícame, ¿Porque es que te mudaste sola a una gran ciudad como lo es Nueva York? –Pregunto Edward. 

- Bueno… el que la ciudad sea grande no significa que no pueda vivir sola o que no me sapa cuidar verdad? – Contesto un poco fastidiada por contestar a la misma pregunta tantas veces y porque él no la creía capaz de cuidarse sola – Desde que tenía aproximadamente 10 años me hago responsable de mis cosas, así como el tener que cuidar de mi madre que está un poco loquita – Dijo con una sonrisa triste, ya que extrañaba demasiado a sus padres – Debido a que mi papá casi no estaba en casa debido al trabajo, y mi madre se la pasaba dedicada a sus diversas actividades en las que muchas veces trato de arrastrarme, después cuando entre a la universidad me mude ya que quedaba un poco lejos de mi casa y ahí tampoco había nadie que cuidara de mí, así es de que yo me tenía que cuidar solita, después de graduarme me ofrecieron un empleo en la cuidad y decidí aceptarlo, quien era yo para rechazar mi primera oferta de trabajo, ya que hago lo que más me gusta y me pagan por hacerlo, así que como vez llevo el suficiente tiempo viviendo sola como para ya haber aprendido a vivir sola ¿No lo crees? – Dijo de manera un tanto desafiante, además de que era el discurso más largo que había dicho desde que llego a la ciudad. 

- Bueno en eso sí que tienes razón, pero de todos modos el que ande una linda señorita sola por la calles de una gran cuidad no es muy bueno para ella – Dijo Edward provocando que se sonrojara un poco – Bueno y que es eso a lo que te dedicas y que te pagan por hacer. 

- Bueno soy ingeniera en sistemas computacionales y en eso trabajo, estoy en una empresa y soy yo la que 
mantiene en óptimo funcionamiento las computadoras de la empresa, actualizo los programas, manejo diversos paquetes para agilizar su administración, me encargo de que las señales que envía la empresa sean las adecuadas, que no traten de jaquear la información, en fin cosas por el estilo. Y tú ¿A qué te dedicas? – Pregunto Bella ya que una vez más quería alejarse del centro de atención. 

- Aaaa, yo soy administrador de empresas y a eso me dedico a administrar empresas, en estos momentos me encargo de las empresas de mi pa… Carlisle – Se cayó de inmediato ya que por experiencia sabía que en cuanto una mujer se enteraba de que trabajaba en una de las empresas de moda más importante de la cuidad y que encima de todo le perecían a su padre, todas estaban tras de él con la finalidad de obtener su dinero o de lograr triunfar como modelo.

 - Eso suena interesante – en ese momento él se tensó pensando que otra más que iba tras de el por interés 
como todas las demás – Aunque no tengo la más mínima idea de lo que significa – Dijo Bella soltando una 
pequeña risita – Y tú ¿También vives solo? 

- Este si yo también vivo solo y me gusta vivir así, no tengo porque rendirle cuentas a nadie, y yo también se 
cuidarme solo – Dijo entre divertido y un poco molesto por el interés que Bella le dedico pensando que lo había descubierto. 

- Bueno creo que ya es un poco tarde – dijo Bella al ver su reloj – Creo que puedes tener un poco de hambre así es de que no te entretengo más, a menos de que quieras quedarte a cenar, creo que tengo lo necesario para preparar rápido un poco de pasta – Dijo un poco esperanzada de que se quedara con ella, ya que no quería alejarse de él, había algo que le llamaba la atención. 

- Está bien – Contesto de inmediato sin siquiera parase a pensar la respuesta, decidió que ya que ella parecía que quisiera acercarse a ella por interés el aprovecharía la proximidad para sacarle todo el provecho que pudiera. 

Después de eso Bella se dedicó a preparar la comida, mientras que Edward le hacía compañía en la cocina, 
comenzaron a platicar de lo que les gustaba, de lo que no, coincidieron en que a ambos les gustaba el sol, claro siempre y cuando no te despierte de una buen sueño dijo Edward mientras recordaba la manera en la que despertó esta mañana, les gustaba mucho la música clásica, de hecho Edward tocaba el piano, lo hacía 
bastante bien y lo usaba como terapia cada que llegaba estresado del trabajo, a ambos les gustaba la comida italiana, Bella descubrió que Edward era un amante de la velocidad y de la adrenalina mientras que ella era más calmada respetaba los límites de velocidad, los semáforos en fin, como que era un poco miedosa con respecto a los deportes de alto riesgo.  

Después de que comieron tranquilamente y en silencio ya que Bella estaba acostumbrada a no hablar mientras comía, ella se sumió en sus pensamientos descubriendo que en verdad le agradaba este chico, la hacía sentir bien como hace bastante tiempo no lo hacía. 

Mientras que Bella estaba sumida en sus pensamientos Edward simplemente la contemplaba descubriendo que tenía un lindo color de piel siempre sonrosado ya que siempre tenía algo por el que sonrojarse dándole una tonalidad adorable y tierna, así como esos hermosos ojos que eran como una ventana hacia su alma y en el fondo de ellos encontró un rastro de tristeza y en cuanto él se percató de ese sentimiento de él surgía la necesidad de protegerla y de aliviar a como diera lugar su tristeza. 

Una vez que terminaron de comer Edward se ofreció a ayudarle a lavar los trastes que desocuparon, todo iba muy bien hasta que un pato resbalo de las manos de Bella que estaba cubierto de jabón y salpico a Edward desatándose así una pequeña guerra de agua, en la cual ambos perdieron ya que los dos terminaron bastante mojados, fue entonces que se dieron cuenta de que en realidad ya era un poco tarde y aún tenían que realizar algunas actividades y al otro día tenían que trabajar, se despidieron con un pequeño beso en 
la mejilla y en ese momento volvieron a sentir la electricidad que los había atacado el día anterior por lo que se despidieron rápidamente. 

Una vez cada uno estuvo en sus respectivos departamentos se cambiaron de ropa dándose antes un baño relajante, preparándose para irse a dormir, a partir de ese día los sueños de Bella estuvieron protagonizados por Edward mientras que él se decía que no se podía dejar llevar, que disfrutaría hasta donde pudiera de su compañía y que después la dejara como lo había hecho en otras ocasiones donde ninguna de ellas había logrado despertar en él el más mínimo interés el por más de un mes.




martes, 29 de abril de 2014

El chico del apartamento 512 * Capítulo 3

Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.

Sumary: Fue en una tarde lluviosa en que con la llegada de ella se conocieron, no solo llegando a un nuevo departamento sino también a la vida de alguien más y a partir de ese momento sus vidas se entrelazaron sin pensarlo. Iluminando sus vidas al dar una vuelta de 180°; hasta donde los llevara esta relación que comenzaron sin saber exactamente el cómo comenzó.




EL CHICO DEL APARTAMENTO 512 * CAPÍTULO 2
by: AnaLau

Cap. 3 LA FIESTA

A la mañana siguiente Bella aprovecho que no tenía que ir trabajar como todos los fines de semana y como era sábado decidió levantarse tarde para después de tomar un desayuno ligero que consistía en una taza de café negro, con otra rebanada de tarta que le sobro del día de ayer.

Una vez que termino de desayunar se puso a terminar de decorar y de arreglar su departamento ya que a pesar de tener una semana en el aún no había terminado de decorarlo por lo que decidió terminar y de paso darle una buena limpiadita, ya que estaba acostumbrada a limpiar sus habitaciones los fines de semana, un habito que adquirió desde que vivía con sus padres.

Alrededor de las tres de la tarde satisfecha por el trabajo que acaba de realizar en su casa, decidió que necesitaba una larga y relajante ducha de agua caliente, entro en su habitación y tomo todo lo necesario para tomar la ducha, una vez dentro sintió como el agua caliente que entraba en contacto con su piel comenzaba a relajarla, se dejó envolver por ese aroma que le era tan familiar… el de su champú de fresas con crema
que tanto adoraba, una vez que el agua caliente se terminó tuvo que salir del baño y se dispuesto a arreglarse para la reunión de esta tarde, se enfundo unos vaqueros azules que se ajustaban perfectamente a sus largas y torneadas piernas, acompañada de un blusón de color rosa pálido rematando con unas botas que le llegaban por debajo de la rodilla con un discreto tacón, se recogió su espesa cabellera en una simple coleta, se colocó un par de anillos que habían sido obsequio de su madre, deicidio usar un maquillaje muy tenue casi al natural ya que no le gustaba eso de pasar horas frente a un espejo para arreglarse, le parecía una pérdida de tiempo.

Una vez lista miro su reloj y se dio cuenta de que faltaban veinte minutos para las cinco de la tarde y como ya no tenía más que hacer decidió que podría llegar antes y ayudarle a Alice con lo que le faltara, salió de su departamento y toco en la puerta de al lado en donde vivía Alice con su pequeño hermano ya que ella pensaba que se trataba de un niño.

Discretamente dio unos golpes en la puerta y espero a que la abrieran. En cuanto esta se abrió Bella se quedó asombrada al ver quién era el que abría la puerta… no era un pequeño niño como ella imaginaba sino más bien todo lo contrario era un hombre de unos 25 años, alto y muy fornido que incluso
podría llegar a intimidar.

Bella pensó que era el hermano de Alice dado que tenía el pelo de un color de una noche sin estrellas, pero en lugar de tenerlo en pequeñas puntas poseía pequeños risos, además de que ambos tenían el mismo color miel de ojos, pero el aspecto intimidante lo perdió de inmediato en cuanto aquel hombre le dedico una hermosa sonrisa que hacía que de verdad pareciera un pequeño niño, además de que de él emanaba también la alegría que irradiaba el pequeño cuerpo de Alice.

- Hola, mi nombre es Emmett, soy el hermano de Alice, me supongo que tú eres Bella – Dijo Emmett con una gran sonrisa en los labios.

- Sí, yo soy Bella mucho gusto – Contesto Bella regresándole esa sonrisa que era tan contagiosa – Llegue un poco temprano, para ver si le podía ayudar a Alice a terminar de arreglar cualquier cosa- Ofreció una
muy voluntariosa Bella, pero le sorprendió una sonora carcajada que soltó Emmett mientras le indicaba que
pasara.

- A ese pequeño monstruito no se le escapa nada cuando se trata de organizar algún evento, así que no te
preocupes, todo está listo para la "pequeña" fiesta – Mientras hacía comillas en el aire – Quieres algo de
tomar mientras Alice baja, se está terminando de arreglar, yo no sé cómo es que se tarda tantas horas
arreglándose si sale igual de cómo entro – Dijo Emmett haciendo una mueca muy graciosa. - No gracias por el momento así me encuentro bien, pero me podrías decir quiénes van a venir. Lo que pasa es que no conozco a nadie en el piso – Le pidió Bella mientras se ruborizaba ya que a la única persona que tenía en mente que había conocido era al chico de los hermosos ojos verdes.

- Pues mira van a venir; el vecino del apartamento 510 su nombre es Mike Newton, sus vecinas del 511 Ángela y Jessica, los del departamento 513 Tyler y Ben, nosotros Alice y Emmett – Dijo entre risas – Y tu Bella por su puesto.

En ese momento en el que ella solo asentía y sentía un gran nerviosismo por el hecho de preguntarse cuál de
todos ellos era el chico que por las noches la ocupaba sus sueños.

De repente se cuestionó en quien era o eran las personas que vivían en el departamento 512, pero antes
de que ella pudiera preguntarle a Emmett, Alice salió de su habitación con un sencillo vestido de color negro que le llegaba por encima de la rodilla, era un vestido sencillo que se ajustaba perfectamente al cuerpo de Alice, mientras que la falda tenía un poco de vuelo.

Tenía al igual que ella un maquillaje muy discreto que la hacía ver más joven e infantil, además de que no llevaba tacones más bien unas hermosas balerinas negros decorados con diamantina que brillaba llamando un poco la atención.

- Bella ya llegaste – Le saludo Alice efusivamente en cuanto la vio – Disculpa la demora espero que a Emmett no se le haya ocurrido molestarte de ninguna manera – Le dijo a Bella mientras que le lanzaba una mirada de advertencia a su hermano.

- No Emmett ha sido muy agradable, gracias Alice tienen un hermosos departamento – Le contesto Bella.
- Hay hermanita como crees que se me va ocurrir hacer o decirle algo a Bella que la pueda espantar o enojar – Dijo de una manera muy inocente Emmett, el cual dejaba ver que tal vez ya se le hubiera atravesado algo en la cabeza para molestar.

Antes de que Alice pudiera contestarle a Emmett de una manera poco cortes para una chica, el timbre la puerta sonó, la fiesta estaba por comenzar.

Emmett muy ágilmente para su tamaño se levantó y fue corriendo y riendo como un niño hacia la puerta mientras decía ¡yo abro! Las chicas se quedaron viendo hacia la puerta que había abierto Emmett dejando ver a dos personas que pasaban muy cómodamente dentro del departamento, Bella se quedó embobada al ver a esas dos personas, ambos eran rubios, de tez blanca no tanto como ella, altos y delgados, uno era un chico el cual tenía el cabello ondulado que le llegaba hasta cubrir sus orejas, se veía que era musculoso no
tanto como Emmett pero se notaba que si se ejercitaba, tenía unos hermosos ojos azules y cerca de su ojo izquierdo tenía una pequeña cicatriz que se notaba a simple vista, pero no por eso era menos atractivo.

Cuando se volvió a fijar en sus ojos descubrió que no le quitaba la vista de encima a Alice, y se dio cuenta de que ella lo miraba con adoración y una gran sonrisa aún más grande en el rostro y pensó que el seria Jazz.

Mientras que la otra persona era una chica que al decir que era hermosa uno se quedaba corto, era esbelta, con un porte impecable y un cuerpo de escándalo que parecía sacado de una revista de modelos, el largo y rubio cabello le caía libremente por la espalda en una pequeña cascada el cual le llegaba a la mitad de su espalda. Bella sintió una punzada de celos al ver a tan hermosa mujer parada en la entrada del departamento mientras ella miraba todo a su alrededor con unos brillantes ojos azules.

- Jazz, Rose qué bueno que ya llegaron fue justo a tiempo – Decía Alice con una gran sonrisa – Miren les quiero presentar a alguien, ella es Bella se acaba de mudar al departamento de al lado; Bella ellos son Rosalie y Jasper Hale, mi novio y su hermana, ambos son gemelos. Jazz, Rose ella es Bella – Decía Alice mientras les hacia una seña con la mano para que supiera de quien hablaba, lo cual era más que obvio ya que a la única que no conocían era a la chica de ojos color chocolate que los observaba con atención.

- Mucho gusto – Dijeron los gemelos al unisonó.

- Lo mismo digo – Contesto Bella mientras les estiraba una mano con la finalidad de estrechársela, gesto al cual ambos respondieron de buena gana.

No pudieron seguir platicando ya que en ese momento el timbre volvió a sonar y se repitió casi lo mismo que sucedió con los gemelos Hale, solo que en esta ocasión Emmett seguía cerca de la puerta viendo como un tonto a Rosalie la chica que lo traía como loco mientras que ella no le hacia el menor caso, en esta ocasión las que llegaron fueron Ángela una chica agradable y de buenos sentimientos, con un cabello un poco largo de color negro que tenía recogido en una media coleta, y su cara está adornada por una gafas de armazón
negro y sencillo, mientras que a su lado se encontraba Jessica una chica de una estura mediana de pelo ondulado castaño que le llegaba a los hombros, ambas chicas saludaron amigablemente a Bella dándole la bienvenida al edificio, posteriormente los que llegaron fueron Tyler, Ben y Mike dos chicos altos y uno no tanto (Ben), aunque no tanto como Jasper ni con su complexión, en cuanto les presentaron a Bella, Mike quedo encantado con el exquisito rubor que cubría en esos momentos sus mejillas ya que se había vuelto el
centro de atención. Sin embargo la que no quedo a gusto con la respuesta de Mike fue Jessica ya que ella llevaba ya algún tiempo tras Mike quien simplemente no le daba importancia más que para pasar el rato cuando se encontraba aburrido.

Desde ese momento la música comenzó a fluir en el apartamento así como una cuantas bebidas para relajar el ambiente, después de hacer una cuantas preguntas a Bella, prácticamente las mismas que ya la había hecho Alice, comenzaron a hablar de otras cosas para el alivio de Bella que se encontraba un tanto decepcionada de que no haya visto a un al chico de los ojos verdes, pensó que posiblemente era el habitante del departamento 512 o tal vez solo estaba de visita, lo cual sin saber muy bien porqué la deprimía un poco.

Pasadas unas cuantas horas Bella se descubrió pasando un buen rato en compañía de sus alegres vecinos, los cuales ya habían comenzado a bailar y ella simplemente los observaba hasta que llego Mike para invitarla a bailar a lo cual ella diplomáticamente se negó, por lo que el chico rubio deicidio quedarse a hacerle compañía, de manera insistente, le comenzó a preguntar acerca de sus estudios, de su familia, de sus gustos, en fin un interrogatorio en toda regla a lo que poco a poco fue fastidiando a Bella, pero Mike simplemente no lo notaba por su mente simplemente pensaba que Bella estaba muy a gusto con él y que ya tenía una enamorada más.

En el momento en el que Bella se excusó para ir al tocador con la esperanza de alejarse un poco del pesado de Mike, el timbre de la puerta la distrajo, mientras que volteaba a ver de quien se trataba ella simplemente se quedó estática en su lugar, al ver a ese adonis frente la puerta con un sonrisa encantadora que simplemente le robaba el aliento, pero lo que la saco de nuevo del trance en el estaba, fue el ver cómo
Rosalie se paró de su lugar en el que estaba mientras que Emmett trataba de hacerle la plática, y corrió hacia la puerta para colisionar su escultural cuerpo con el no menos hermoso cuerpo del chico, mientras esto sucedía la rubia grito muy emocionada.

- Edward qué bueno que llegaste! – Le gritaba mientras corría hacia él. - Hola pequeña, yo también te extrañe mucho – Decía mientras que la tomaba entre sus brazos – Pero primita a que se debe tanta efusividad ya que es muy raro en ti – Decía al oído, por lo que nadie más oyó lo que entre ambos se decían.

- Que no puedo tener simplemente ganas de verte – Dijo ella mientras que le dedicaba un lindo puchero de
inocencia, y le daba un sonoro beso en una mejilla.

Mientras sostenía a la rubia por la cintura, Edward se dedicó a pasar una mirada por el lugar, hasta que se topó con unos hermosos ojos color chocolate que lo miraban intensamente, a lo que él le respondió con una hermosa sonrisa, pero ella no se la devolvió, lo cual se le hacía demasiado extraño, pero lo dejo pasar, ya que en ese momento llego hasta su lugar

Jasper que sostenía Alice con uno de su brazos ya que ambos estaba bailando animadamente, se saludador de una manera muchísimo menos efusiva de cómo lo había hecho su hermana a la cual también veía un poco extrañado, pero lo dejo correr.

- Hey hermano como has estado, tanto tiempo desaparecido, de seguro que andabas muy ocupado con
alguna de tus diversas consistas verdad – Dijo Jasper a modo de saludo.

- Algo así, algo así – Fue todo lo que Edward pudo contestar, ya que en ese momento Alice hablo.

- Hola Ed mira te quiero presentar a nuestra nueva vecina, ella es Bella – Dijo con un pequeño grito para que ella lo oyera y se acercara, como no lo hizo corrió hasta ella.

- Hola Alice, sabes que no me gusta que me digas Ed – Dijo un poco molesto, pero lo dejo correr en cuanto se dio cuenta de que Alice traía casi a rastras a la chica castaña con la que había chocado en el elevador la
semana pasada.

- Bella, él es Edward vive en el departamento 512, Edward ella es Bella y vive en el departamento 515 llego la semana pasada – Decía Alice a modo de presentación mientras que hacía señas con las manos.

- Mucho gusto, encantado de volver a verte – Dijo Edward a Bella mientras que le dedicaba una segadora sonrisa y le extendía la mano.

- Igual-mente – Tartamudeó Bella mientras tomaba la suave mano que le ofrecían, y en el momento en que sus manos hicieron contacto una especie de corriente les
atravesó el cuerpo.

- Alice muchas gracias me la he pasado muy bien –Dijo soltando inmediatamente la mano de Edward y
volteándola a ver – Pero me tengo que ir, creo que es un poco tarde, nos vemos después, si me disculpas me tengo que retirar – Dijo Bella a Alice mientras Edward se preguntaba del que por la reacción de la chica y lo dejo muy extrañado.

- Pero Bella, aún es muy temprano y además no puedes usar el pretexto de que tienes que manejar porque vives a la puerta de al lado, ni que te tienes que levantar mañana temprano, porque mañana es domingo, anda quédate un poquito más – Dijo Alice con el ceño fruncido con tono de súplica, pero Bella simplemente negó, tomo su bolsa despidiéndose rápidamente de Mike con un gesto con la mano, que aun la esperaba, salió rápidamente para adentrarse rápidamente en su departamento, con una sola serie de imágenes en su
rostro, Rosalie corriendo a abrazar a Edward y la última que vio cuando salió del lugar como Edward no soltaba a la rubia ya que ni cuando la saludo la soltó de la cintura.

Una vez que Bella se encontraba en la comodidad de su recamara sin molestarse en encender las luces, simplemente se metió en las cobijas, sin entender el sentimiento que le embargaba, solamente pensando en la electricidad que recorrió su cuerpo al momento de tocar a Edward y en como él no apartaba de su lado a la despampanante rubia y que la veía con una gran cariño, por lo que soltó un bufido por cómo se sentía en esos momentos y sin previo aviso una lagrima traicionera abandono su mejilla, mientras se dejaba caer en el
dulce mundo de los sueños.

Mientras tanto en la sala del departamento de Alice la fiesta estaba llegando a su fin, con la despedida de Ángela, que se iba acompañada por Ben, mientras que Jessica logro obtener la atención de Mike para ofrecerle terminar la fiesta en su departamento a lo cual él no se negó aun que le hubiera gustado más terminar la noche en compañía de Bella.

Tyler simplemente salió después de que Ben saliera, un poco decepcionado por no haber podido llamar la atención de Rosalie que desde que llego Edward no se le había despegado, por lo que pensó que era su novio ya que nadie sabía que eran familia, ya que Edward tenía fama de mujeriego, pero con buen gusto no se le hacía raro el verlos juntos.

Solo quedaban los hermanos Brandon, los gemelos Hale y Edward en el departamento platicando de lo extraño que había estado Rosalie con Edward ya que no eran precisamente inseparables, hasta que ella le explico que estaba cansada de las miradas indiscretas e incomodas que le mandaba constantemente Tyler, por lo que Emmett se mostró un poco molesto, pero Rosalie simplemente no le hizo caso.

Una vez aclaro el punto Alice comento lo raro que había actuado Bella después de que Edward llegara, pero después de encogió de hombros ya que realmente aun no la conocía, pero ese pequeño comentario despertó el interés de Edward.

- ¿Qué es lo que hacia la chica antes de que yo llegara Alice? – pregunto Edward un poco molesto por la actitud de la chica y las conjeturas de Alice.

- Pues estuvo platicando por mucho tiempo con Mike, tal vez él le estuviera coqueteando ya sabes cómo es el – respondió Alice, por lo que Edward se enojó aún más.

- Ves entonces no fue mi culpa, quizás simplemente estaba cansada de él, como tú lo has dicho ese chico de
repente es insoportable – dijo un poco más molesto.

- Calma Edward solo fue un comentario al aire no tienes por qué ponerte en ese plan – trato de tranquilizar el ambiente Jasper.

- O piénsalo de la siguiente manera tal vez es que pusiste demasiado nerviosa a la chica y ahorita este en su
departamento suspirando por ti – dijo en tono de broma Emmett. - Cállate Emmett! - le gritaron todos, menos Edward que sonreía ante esa posibilidad.

Y con esos pensamientos Edward se despido y se encamino a su departamento, no sin antes dar una revisadita rápida al departamento 515, del cual no provenía sonido, ni luz alguna.

Mientras que los gemelos se despedían porque ellos si tenían que viajar hasta su casa que no quedaba lejos del edificio.









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