Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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jueves, 23 de diciembre de 2010

Fantasía Prohibida * Capítulo 3

Adapatación------Lemmon




CAPÍTULO 3:

Al día siguiente, mientras Edward y Emmett comían en la mesa de la cocina, ambos se miraron y entonces el primero se encamino a la puerta.


-¿Dónde vas? – Pregunto Emmett.

-A buscarla.

-Esta bien. Ve a pedirle perdón por asustarla y asegúrate de que no se mete en líos.- Edward asintió.

Y tan solo unos segundos después la puerta principal volvió a resonar con un fuerte portazo.

@->-- --<-@

-¿La has encontrado? – pregunto Emmett con voz preocupada.

Edward deseo en ese momento que su móvil hubiese perdido toda la cobertura para no tener que contestarle esa pregunta, en lugar de eso dijo:

-Si.

Por supuesto que la había encontrado. Tal y como había previsto Bella había ido a buscar a los hermanos Weitz.

-Ya sabes lo que tienes que hacer- le recordó Emmett.

Edward no quería hacerlo pero después de haber tenido tiempo para pensarlo en la noche, llego a la conclusión de que Bella no iba a desistir de su idea solo porque el la hubiese asustado.

Era demasiado tenaz para darse por vencida a la primera de cambio, y si lo que quería era conquistar a Jacob Black, lo conseguiría.

Seguramente Charlie Swan lo mataría si algo malo llegase a pasarle a su hija. Edward no pensaba que el coronel pudiese perdonarlos después de que el y Emmett introdujesen a Bella en los placeres del sexo anal. Pero quería pensar que Charlie preferiría que su hija hiciera esto con el en vez de con un desconocido.

La dulce e inocente Bella siempre lo había provocado. Siempre había tenido fantasías con ella, se había masturbado pensando en ella. Pero la realidad había superado esas fantasías del mismo modo en que un huracán supera a una suave brisa de verano.

A pesar de todo, Bella seguía siendo una fuerte tentación que podría hacerle perder su autocontrol y de la cual debía alejarse en cuanto pudiera, pero no iba a permitir que ella se entregara a cualquiera en la búsqueda de conocimientos sexuales.

Maldiciendo entre dientes, se recoloco el móvil en la oreja contraria y miro a la pista de baile del pub donde Bella bailaba entre Paul y Jared Weitz.

-¿Me estas escuchando?- gritó Emmett.

Edward apretó el teléfono con fuerza.

-Anoche la cagaste pero bien, primo. Ahora ve a pedirle disculpas por lo que hiciste.

-¡Déjame en paz!

Emmett suspiro.

-Dile que la ayudaremos, y díselo con suavidad. Nada de decir que usaremos su trasero tan profundamente que no podrá caminar en una semana. Edward hizo una mueca.

-No me presiones.

-Tú eres el único que presiona. Tú ahuyentaste a Bella cuando ella no había hecho más que pedirte un favor, que por cierto ambos nos morimos por concederle.

-Mierda, si, vale, la presione. Es virgen.

-No es Tanya.

Golpe bajo. Maldito Emmett.

-Tanya no tiene nada que ver con esto. Lo que pasa es que Bella no es mi tipo.

-¿Y quien es tu tipo?- Edward hizo una pausa tratando de recordar el nombre de cualquier mujer. Cosa que se le hacia difícil después de haber vuelto a ver a Bella.

-Rosalie Hale

-¿La rubia que es dueña del club de striptease?

-No es una fulana – protesto Edward, sabiendo que por haberlo discutido anteriormente eso era justo lo que pensaba Emmett.

-Quizás, pero lo cierto es que no deseas a Rosalie. Y que ella no te desea a ti.

-Porque te desea a ti.

Motivo por el cual Edward se enfado con Rosalie la última vez que la vio.

-Pues yo no estoy interesado. Además, solo dices que la deseas porque piensas que ella es segura.

-La deseo porque esta buena, me pone caliente, y porque he oído que hace unas mamadas de muerte.

Emmett bufo.

-¿Y entonces porque mientras te masturbabas anoche gemías el nombre de Bella? Te oí a través de la pared.

Edward sintió como toda la sangre de su cuerpo se acumulaba en su cara.

-Pues cómprate unos tapones para los oídos. Si, Bella me puso caliente, ¿y que? Es virgen. Eso no es muy alentador,

-Ya estuve con una virgen antes y es una bonita experiencia. Tanya fue…

-Ni se te ocurra mencionarla.

-Edward, tu espantaste a Bella con tus desagradables palabras por lo que le paso a Tanya, y sabes, tu no fuiste el responsable de…

-Si que lo fui. Tengo que lidiar con ello cada día de mi vida. Déjalo ya – gruño.

-Creo que estas equivocado – suspiro Emmett – pero dejare el tema cuando le hayas dicho a Bella que lo sientes y que la ayudaremos.

Edward bebió un trago de su cerveza mientras veía como Jared agarraba a Bella de las caderas y le restregaba su miembro por el trasero. Ese chico se estaba buscando que le rompiera la nariz. La furia empezó a nublarle la vista.

-Bella parece estar muy ocupada con Paul y Jared- gruño.

-Pero acudió antes a ti.

Verdad. Es que Emmett siempre tenía que llevar la razón.

Miro a Bella de nuevo, quien parecía estar representando todo ese espectáculo solo para el, dadas las miradas que lanzaba de reojo.

-Deja a un lado tu mal humor y haz lo correcto.

-Sabes que si la llevo a casa voy a terminar follándomela, los dos lo haremos.

Edward la deseaba por completo, no solo su boca y su culo, a pesar de que preveía que seria magnifico. Y si la llevaba a casa no creía que el mantenerse alejado de su sexo fuese una opción.

-Respetaremos cualquier cosa que desee. Si cambia de idea, genial. Si no, nos aguantaremos. Ve y discúlpate.

Emmett tenia razón, volvía a tenerla, como no. Si finalmente el decidía instruir a Bella en el sexo, y Bella volvía a casa con el, tarde o temprano Edward querría hundirse en su sexo. Y Bella acabaría cediendo. Aquello lo aterraba. A pesar de que Bella y Tanya no se parecían nadie podía asegurarle que no volviese a repetirse el pasado. Y eso ero lo que de verdad lo tenía acojonado.

Dio un último trago a la botella y, quizás con más fuerza de la debida, la deposito sobre la barra del bar.

-Vale, ya voy.

-Tráela a casa.

A casa. Como si Bella fuera suya. Como si no fuera más que una gatita perdida que podía reclamar. Tal vez Emmett la veía así. Tal vez incluso estaba imaginando ya una vida con ellos dos y Bella. Edward bufo.

Bueno, había llegado el momento. Se puso en pie, y con el ceño fruncido y ganas de bronca, atravesó la estancia para llegar hasta Bella, que en ese momento se movía pornográficamente entre los hermanos Weitz.

Bella bailaba provocadoramente pegándose a Paul, quien dándole la vuelta la agarro de nuevo por la cintura y la pego aun mas si cabía a el. Paul era guapo, bastante de hecho, y quizás en otra época se hubiese sentido atraída por el, pero ahora su único objetivo era aprender para Jacob y averiguar si soportaría ser compartida.

Giro la cabeza a la derecha y lo vio, acercándose, con ojos hambrientos y dando unas zancadas furiosas. Solo un vistazo a Edward y ya se le había oscurecido la mirada de deseo.

Edward se dirigía a ellos. OH OH, ¿Qué querría ahora? ¿No le había bastado con humillarla el día anterior, que ahora la buscaba para volver a hacerlo?

De repente, Paul le rodeo el cuello con la palma de la mano y se inclino hacia ella. Bella estuvo a punto de dejarse llevar por el pánico. Paul iba a besarla y ella ni siquiera lo conocía, además de que no quería ser besada por el delante de Edward.

-¿Conoces a Edward Cullen?- le grito el hombre por encima de la música.

-N...no – menos mal, no la beso. Suspiro aliviada. No podía olvidar la noche anterior, cuando fue besada por Edward y Emmett, pero tenia que hacerlo, o al menos intentarlo.

Cuando Edward la había ahuyentado con sus palabras crudas ella se había presentado en aquel pub buscando a los hermanos Weitz, pensando que la experiencia seria igual de agradable con Paul y Jared o con Edward y Emmett, pero un simple baile había bastado para que se diera cuenta de que no seria así. Desde el mismo comienzo de este había querido marcharse. Y el ver a Edward con una mirada furiosa desde la barra, mientras ella se contoneaba en medio de la pista solo había aumentado sus ganas de largarse.

Edward se acercaba cada vez más.

-¿Segura que no estas liada con Cullen? Parece que el no lo ve así.

Edward llego al lado de Paul y Bella, y dirigiéndose a ella dijo:

-¿Podemos hablar fuera?

Aunque parecía una petición, su mirada decía claramente que era una orden.

Bella trago saliva. Su presencia conseguía ponerla nerviosa y ruborizada. Edward había ido a hablar con ella, y había ido derecho al grano. Sin saludos, ni a su amigo Paul, ni a ella. Sin buenos modales. No parecía que fuera a disculparse, y no estaba dispuesta a sentirse mas humillada. Así que…

-No, gracias. Estoy ocupada bailando con Paul.

Le dirigió una mirada a Paul y le dio la espalda a Edward comenzando a moverse, y sintiendo la mirada de este ultimo clavarse en su espalda. La canción acabo. Edward la agarro firmemente del brazo y la giro hacia el.

-Ahora no estas bailando.

Bella apretó los labios y respiro fuerte y sonoramente por la nariz.

-Entonces dime lo que me tengas que decir.

-Fuera.

-No, aquí. Dilo y vete.

El vacilo.

-No creo que quieras tener público.

Bella entrecerró los ojos y puso las manos en jarras.

-No me importa. Dilo de una vez.

-De acuerdo – se encogió de hombros – Ayer cuando Emmett y yo te desnudamos sobre la encimera de la cocina y pasamos la lengua por tu...

-¡Para!- dijo, poniéndose furiosa.

Paul se rió entre dientes cerca de su oído. Edward sonrió con satisfacción.

-¿Esta enrollada con Emmett y contigo?- pregunto Paul a Edward.

-Si.

-No- dijo Bella a la vez.

Esto provoco que el músculo de la mandíbula de Edward empezara a palpitar.

-Mejor lo discutimos fuera.

-No estoy enrollada ni contigo ni con tu primo, no pienso volver a acercarme a tu cocina y no voy a salir contigo.

-He venido a decirte algo que te gustara oír.

-No me interesa.

Edward se acerco lentamente a ella, y con suavidad deslizo una mano por su cintura y la otra desde su clavícula en movimiento ascendente hasta su nuca. La acerco hacia el, e inclino sus labios hacia su oído izquierdo para susurrarle:

-No voy a pedírtelo otra vez. O hablamos fuera, o te subiré en una silla, te levantare esa minifalda y te calentare el trasero mientras toda esa gente nos mira.

Bella miro a Paul buscando apoyo, aunque sabia que la batalla ya estaba perdida.

-Aunque me encantaría ver el espectáculo, no permito peleas ni desnudos en mi club. Tendréis que salir fuera – dijo Paul.

Bella se giro, derrotada, pero con la frente bien alta, dispuesta a salir del pub.

Cuando llego al exterior se volvió hacia Edward cabreada para decirle donde podía meterse sus palabras. Entonces Edward la atrajo hacia si, bajo la cabeza, y ahogo sus palabras en un beso arrebatador.

Ella forcejeo un momento para segundos después dejar de pensar.

Edward, ardiente, persuasivo y adictivo, invadió sus sentidos. La doblego con su lengua. La provoco. Su pulso se acelero y una oleada de deseo cruzo su cuerpo desde su boca hasta instalarse en su vientre.

El beso la consumía poco a poco, se dejo llevar, con el corazón latiéndole a mil por hora.

El mordisqueo el labio inferior, lo lamió y volvió a posar su boca sobre la de ella una vez más. Bella se inclino mas hacia el buscando mas contacto.

Edward la agarro por los hombros. Se separó poco a poco de sus labios y aun rozándolos susurro- Siento lo que paso ayer. Ven a casa conmigo, gatita.

Mientras ella intentaba buscar una respuesta, Edward la tomo de la mano y la condujo hacia su coche. En el camino Bella pensó en el beso que le había nublado el cerebro, que la había hecho derretirse, y que definitivamente no debía haber correspondido.

Bella se aparto de Edward y empezó a buscar entre los bolsillos de su microfalda las llaves del coche.

-Vale. Tu ganas. No voy a quedarme con Paul y Jared. ¿Contento?

Edward le regalo una sonrisa torcida, y antes de poder preguntarse que estaría tramando Edward le había arrebatado las llaves del coche y se las había deslizado por el bolsillo de los pantalones.

-No, todavía no, hasta que acabemos de hablar – le dijo, dando unas palmadas sobre el bolsillo donde estaban ahora sus llaves.

Bella soltó un suspiro de frustración.

-Mira, arrogante hijo de...

-Espera. Antes de que comiences a insúltame, tengo que decirte que he venido a ofrecerte mi ayuda, si todavía la quieres.

-¿Quieres decir que Emmett y tu estáis dispuestos a enseñarme lo que quiero saber sobre el sexo?

Edward tomo aire.

-Si.

Bella no sabia si irritarse o aliviarse, pero finalmente se alivio al pensar que solo conseguiría estar con Jacob con su ayuda. Pero antes, lo haría sufrir un poquito.

-Quizás sea demasiado tarde.

-No parecías cómoda entre Paul y Jared.

-No me importa eso. No, desde que intentaste ahuyentarme ayer.

Edward se rió entre dientes.

-¿Y tengo que creérmelo?

-jamás habrías pensado en mi en un contexto sexual si no hubiera llamado a tu puerta.

El dejo de reír.

-Eres bastante ingenua.

-OH venga ya. – Se burlo ella- Hasta ayer ni siquiera habrías imaginado hacer nada conmigo.

-Tenias 17 años, Bella. En ese momento era ilegal. Mis pensamientos son los mismos que antes, solo que ahora no iré a la cárcel si los hago realidad.

Edward parecía hablar en serio mientras la taladraba con esos penetrantes ojos verdes.

-Durante ese tiempo deseabas...

-¿Follarte? OH si, eso y cualquier cosa que me hubieses dejado hacer. Te deseaba. Punto.

Bella contuvo el aliento por un segundo. OH, Dios mío.

Bajo su mirada y la clavo sobre la patente erección que parecía a punto de reventar la cremallera.

-¿Y todavía me deseas?

-así es.

Ella se humedeció el labio. Edward se fijo en esto, lo que provoco que a Bella se le tensara el vientre y se le contrajeran los pezones. En su mente apareció una imagen de Edward recostado sobre ella, penetrándola con dura insistencia. Bella se había corrido la noche anterior con sus dedos con esa misma imagen mental. Se le calentaron las mejillas. Esto no podía ser bueno, se sentía muy excitada por un hombre que no seria mas que un tutor sexual. Bueno, ya se le pasaría. Entonces comprendió.

-Era por eso por lo que apenas me hablabas cuando trabajabas con mi padre.

-Si – confirmo.

-Y la razón de que hayas cambiado de idea sobre mi... favor

-En parte. Emmett también tuvo algo que ver. Casi me arranca la piel a tiras después de lo que te dije.

-¿No quería que me hablaras así?

Edward asintió.

-Porque te desea tanto como yo. Aun pienso que no estas en tus cabales al intentar esto, pero como Emmett me recordó, ya eres adulta.

El ambiente se inundo de un silencio un incomodo. Tras varios segundos que parecieron horas, Edward continuo.

-No creo que Jacob Black sea el hombre adecuado para ti, pero es tu vida. Y si lo que quieres es aprender todo lo que hay que saber para ser compartida por hombres este es el trato. Regresaras a casa conmigo, te quedaras con nosotros dos semanas. Y te enseñaremos todo lo que necesites saber.

Se sintió aliviada. Había ganado. Por fin podría demostrarle a Jake que estaba equivocado al pensar que su estilo de vida la escandalizaría.

-¿Viviré con vosotros dos semanas?

Edward asintió con la cabeza.

-Una de las cosas mas difíciles de llevar a cabo en un menaje es satisfacer a dos hombres excitados. El sexo con dos hombres a la vez no es fácil, y no todos los hombres tienen las mismas exigencias sexuales. Exigencias que tu deberás satisfacer. Por ejemplo, Emmett es de los que prefieren hacerlo por la mañana, a mi me vale cada vez que Emmett este de humor siempre y cuando tu estés dispuesta. Yo no te tomare a solas. Nunca.

Esto la descolocaba. ¿Por qué no haría el amor con ella si Emmett no estaba presente? ¿Qué le ocultaba?

-Entonces si digo que si, ¿tu querrás...?

La lujuria centelleo en sus ojos verdes.

-Si Emmett y tu estáis dispuestos, ahí estaré.

Sus palabras provocaron una ola de calor que se asentó rápidamente entre sus piernas.

-¿Solo soy un rollo mas?

-No.

-Mmmm, esta bien... Acabo de terminar el curso de enfermería, tengo que estudiar para los exámenes, pero puedo hacerlo en cualquier sitio. Iré a buscar algunas cosas, y le dejare una nota a mi padre diciéndole que voy a visitar a una amiga.

-ummm, Bella.

-¿Que?

-Hay una cosa mas. Una regla.

-¿Cual?

-No lo hago con vírgenes, así que no te follare de manera convencional.

Bella se tenso. Es que acaso ser virgen la convertía en una forma de vida inferior. Eso la molesto.

-Ya te he dicho que pienso conservar mi virginidad para Jacob. Así que no hay problema.

-Quiero que recuerdes eso cuando las cosas se pongan calientes. – Le sujetó la cara con las manos y se acercó – y se calentaran. No cederé cuando me implores.

-¿Cuando te implore? Me parece que alguien tiene mucha fe en sus proezas.

La sombría sonrisa de Edward la puso nerviosa.

-Al ser compartida con Emmett y conmigo sentirás tal placer que no nos costara hacer que supliques por algo. Pero no te tomare. Que seas virgen es una responsabilidad. Un hombre no debería follar con una virgen si no tiene intención de reclamarla, y yo no estoy dispuesto a reclamar a nadie... en ese sentido.

Vaya. Anticuado y liberal a la vez. Como chocaba eso.

-Creo que de alguna manera no me sorprende.

Ambos se miraron. Edward parecía desolado, parpadeo, cambiando el peso de pierna, y retrocedió un paso. Bella frunció el ceño. Debía estar loca. La desolación que había aparentado podría haber sido simplemente la molestia de tener que esperar al día siguiente para aliviar su excitación.

-¿Debo decirle a Emmett que regresaras a tiempo para la cena? – interrumpió el los pensamientos de ella.

-¿Cocinara el? Pues allí estaré.

Edward no sonrió. De hecho parecía tan alegre como un hombre condenado a muerte.

-Te estaremos esperando.

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5 comentarios:

  1. Dios niña creo q me vas a matar de tanta calentura jajaja..Esto esta cada vez mejor...Te adoro...Cuidat y que tengas una FELIZ NAVIDAD....Besitos desde Ecuador....

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  2. Menudas dos semanas! Oh my God!!!
    Chicas, espero que paseis unas felices fiestas! (calientes desde luego que van a serlo :-P)
    Un beso
    T.

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  3. Lo que daría por quedarme dos semanas con esos!!! jajaja
    Simplemente espectacular tanto el capitulo como la historia.
    Cuidate mucho y nos leemos siempre...
    http://miangelpersonal.blogspot.com/

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  4. condenada bella quien fuera ella para estar con esos dioses? ahh por dioss me encantaaa este fics y recien empiezo esto promete promete un baño de agua bien fria para mi cuando termine jajajajaja

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Graciias por dejar tus palabras, estas hacen que quiera seguir escribiendo, y que cada día le ponga más ganas!!

Gracias al blog smilersheart.blogspot.com
por esta firma :)