Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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lunes, 23 de noviembre de 2015

Solos tú y yo * Capítulo 32

Summary: Bella y Edward ya pueden pasar la eternidad juntos, pero que pasaría si Bella pudiera viajar al pasado? Y si el precio fuera perder a Edward?
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La autora dice: Los personajes son de la magnifica Meyer. Continuació de "Por y para siempre". Adapatción
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CAPÍTULO 32


Escapo bajando las escaleras y por la cocina, gritando: -¡Agarra la bolsa por la puerta y dámelo a
mí!-

Corro hacia la nevera, ansiosa por vaciar su contenido y cambiarlos por los míos. Necesito terminar
todo antes de que Edward pueda llegar a casa y cacharnos. Pero cuando abro su refrigerador de
gran tamaño-cero, al igual que la habitación de arriba, no es lo que esperaba en absoluto. En primer
lugar, está lleno de comida.

Y me refiero a la cantidad y cantidad de comida – como si estuviera planeando realmente una gran
fiesta – una que durara al menos tres días.

Estoy hablando de cantidades de carne, trozos de filete, pedazos gigantes de queso, medio pollo,
dos grandes pizzas, salsa de tomate, mayonesa, recipientes surtidos – ¡y más! Sin mencionar varios
paquetes de a seis cervezas todos alineados a lo largo de estante del fondo.

Y aun cuando parece ser totalmente normal, aquí la cosa es: que Edward no es normal. El realmente
no ha comido en seiscientos años.

Y tampoco bebe cerveza.

Jugo inmortal, agua, y la ocasional copa de champaña – si. Heineken y Corona – no mucho.

-¿Qué es esto?- pregunta Bree, dejando caer la bolsa en el suelo y mirando sobre mi hombro,
intentando deducir por lo que estoy tan inquieta, y abriendo el congelador solo para encontrarlo
totalmente abastecido de vodka, pizzas congeladas, y varios tarros de Ben & Jerry's (helado) -De
acuerdo....así que él ha estado recientemente en el supermercado... ¿hay algún motivo por el cual
alármese que no entiendo? -Normalmente los dos manifiestan toda su comida cada vez que tienes
hambre-

Niego con mi cabeza, sabiendo que no puedo decirle que Edward y yo nunca somos tan hambrientos. Solo porque ella sabe que somos psíquicos con la habilidad de manifestar cosas aquí y en Summerland, no significa que necesite saber la otra parte de la historia, el – oh, sí, mencione que
ambos somos inmortales – también.

Todo lo que ella sabe es lo que le dije – que tengo una fuerte sospecha que Edward está siendo
envenenado. Lo que no le dije es que el está siendo envenenado de cierta forma que bloquea todas
sus habilidades psíquicas, su gran fuerza física, su gran inteligencia, sus cuidadosamente refinados
talentos y habilidades, incluso sus recuerdos a largo-plazo de lo que paso antes – todo está siendo
borrado lentamente, mientras regresa a la forma mortal.

Pero mientras él puede aparentar ser solo el joven promedio de tu escuela – pues, uno
extremadamente atractivo, tapado a billete, emancipado, y a cargo de una suma multimillonaria – es
solo cuestión de tiempo antes de que el empiece a envejecer.

Y luego a deteriorarse.

Y luego – en última estancia – morir. Como lo vi sobre aquella pantalla.

Y es por eso exactamente que necesito cambiar estas bebidas. Tengo que devolverle el saludable
jugo para que pueda empezar a fortalecer su fuerza y milagrosamente reparar algún daño que ya
haya sido hecho. Mientras intento averiguar un antídoto que lo salvara milagrosamente y devolverlo
a la forma que una vez fue.

Y si su desordenada casa, remodelada habitación, y su gran abastecida nevera son algún indicio,
Edward está progresando mucho más rápido de lo que asumí.

-Ni siquiera veo esas botellas de las que estás hablando,- dice Bree.

Echando un vistazo por encima de mi hombro y mirando más allá de la luz del refrigerador.

-¿Estás segura que aquí es donde las guarda?-

-Confía en mí, ellas están allí.- Busco intensamente a través de la larga colección de condimentos de
todo mundo, antes de detectar el elixir. Deslizando mis dedos alrededor del cuello de varias botellas.
Que luego doy a Bree.

-Tal como pensaba.- Asiento, finalmente haciendo algún progreso.

Bree me mira, sus cejas arqueadas cuando dice: -¿No te parece extraño que el todavía este bebiéndolo? Porque si realmente esta envenenado, ¿no crees que el sabor debió haber cambiado?-

Y simplemente así, empiezo a dudar.

Quiero decir. ¿Que, si estoy equivocada?

¿Que, si esto no es lo que parece?

¿Qué pasa si Edward solo se canso de mí, si todos se cansaron de mí, y si Emmett no tiene nada que
ver con esto?

Agarro una botella y la llevo a mis labios, deteniéndome solo cuando Bree grita: -¿No vas a beber
eso, o si?-

Pero solo me encojo de hombros y tomo un sorbo, determinado solo una manera de saber con
seguridad si esta envenenado, y esperando que un pequeño sorbo no haga daño. Sabiendo al
segundo sorbo porque Edward no noto la diferencia – porque no hay una. Al menos no hasta que el
sabor se me hace conocido.

-¡Agua!- grito, apresurándome hacia el fregadero y echando mi cabeza hacia abajo del grifo,
tragando toda el agua que pudo del grifo hasta que ese sabor horrible se diluye.

-¿Tan mal?-

Asiento, limpiando mi boca con mi manga.

-Peor. Pero si alguna vez has visto a Edward beberlo, sabrías porque no lo noto, el traga aquella cosa como....-, comienzo a decir como un hombre moribundo, pero comprendo que está próximo a llegar a casa. Así que trago con dificultad y digo.

-Como alguien que está muy sediento.-

Luego le doy las botellas restantes a Bree para que pueda ponerlas al lado del fregadero, colocando
los frascos envenenados a lo largo del borde después de empujar todos los platos sucios a un lado
para hacer espacio. Las dos trabajamos totalmente sin problemas, ayudándonos la una a la otra,
dándole finalmente la última botella, cuando me inclino para coger las botellas “seguras” de mi bolso.

Sabiendo que ellas son seguras ya que Edward me las suministro hace unas semanas, mucho antes
de que Emmett apareciera. Intentando ponerlas justo donde la otras estaban, así Edward nunca
sospechara que estuve aquí.

-¿Así que, que debería hacer con estas pasadas?- pregunta Bree. -¿Tirarlas? O guardarlas como
evidencia.-

Y justo cuando miro arriba para contestar, Edward camina por la puerta de al lado y dice: -¿Qué
diablos estás haciendo en mi cocina?-
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Hola mis dulces lectores! Lo prometido es deuda, así que aquí os traigo un nuevo capítulo :)
Os deseo un feliz comienzo de semana! 
Intentaré publicar cada día, pero no os prometo nada jeje 
Nos vemos pronto! Os amo!




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