Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

Translate

domingo, 29 de noviembre de 2015

Solos tú y yo * Capítulo 38

Summary: Bella y Edward ya pueden pasar la eternidad juntos, pero que pasaría si Bella pudiera viajar al pasado? Y si el precio fuera perder a Edward?
·
·
·
La autora dice: Los personajes son de la magnifica Meyer. Continuació de "Por y para siempre". Adapatción
·
·
·


CAPÍTULO 38


Con todos los ingredientes reunidos, bueno, todo excepto el agua primaveral, el aceite de oliva extra 
virgen, las velas blancas de forma cónica (las cuales, extrañamente, Cora no tenía, considerando que 
era la cosa más normal que le pedí), cáscara de naranja, y la foto de Edward que no esperaba que 
ella tuviera, regresamos a mi carro. 

Y justo cuando estoy abriendo mi puerta Bree dice: -Creo que caminare a casa desde aquí, ya que 
esta justo a la vuelta de la esquina.-

-¿Estás segura?- 

Ella extiende sus brazos como queriendo abrazar a la noche. Sus labios curvándose en un sonrisa 
mientras dice: -Es tan hermoso estar al aire libre, solo quiere disfrutarlo. 

-¿Tan hermoso como Summerland?- pregunto, cuestionándome ¿por qué de su nuevo estado de 
felicidad?, considerando lo seria que estaba en el cuarto trasero de Cora. 

Ella se ríe, echando su cabeza hacia atrás, su pálido cuello expuesto, nivelando su mirada a la mía 
cuando dice: -No te preocupes, no te preocupes no pienso abandonar a la sociedad y mudarme allí 
de tiempo completo. Es solo que es bueno tener el acceso cuando necesito escapar un poco.-

-Solo ten cuidado en no visitarlo demasiado,- le digo, haciéndome eco la misma advertencia que 
Edward una vez me hizo. -Summerland es adictiva,- agrego, observando cómo rodea su cuerpo con 
sus brazos y se encoje, sabiendo que estoy gastando mis palabras ya que es obvio que regresará 
pronto y tan seguido como pueda. 

-Entonces, ¿conseguiste todo lo que necesitabas?- 

Asiento y me apoyo en la puerta del carro, 

-Y el resto lo recogeré de regreso a casa.- 

-¿Y estás segura de que estás lista?- me observa, su cara tornándose seria otra vez. -Tú sabes, 
¿dejar todo esto? ¿Abandonar a Edward?- 

Trago fuerte, prefiriendo no pensar en eso. Prefiero mantenerme ocupada, enfocada en mi tarea, 
hasta que mañana llegue y sea el tiempo de decir adiós. 

-Porque una vez que algo se ha hecho, no puede ser deshecho.- 

Me encojo de hombros, mirándola a los ojos cuando digo: -Aparentemente eso no es cierto.- 

Observo como inclina su cabeza hacia un lado, su cabello castaño claro flotando sobre su cara antes 
de que capturar los mechones atrás de su oreja. 

-Pero cuando hayas regresado a... bueno, te has dado cuenta que volverás a ser normal. No tendrás 
acceso a esos conocimientos, estarás completamente ignorante... ¿estás segura que quieres regresar a eso? -

Fijo mi mirada en el suelo, pateando una roca pequeña en lugar de voltear a verla. 

-Mira no voy a mentir. Todo esto está sucediendo más rápido de lo que esperaba... y esperaba tener más tiempo para... para terminar algunas cosas. Pero finalmente... bueno, pienso que estoy lista.- Me detengo, repitiendo las palabras que acabo de decir, y sabiendo que no transmitían lo que quería decir. -Quiero decir, sé que estoy lista, de hecho, estoy definitivamente lista. Porque al poner todo de vuelta en su lugar, de la forma en que debería ser... bueno... se siente como que es la correcta forma de hacerlo, ¿tú sabes?-

E incluso cuando pienso que no es lo que pretendía que ocurriera, mi voz se quiebra al final, 
haciendo que suene más como una pregunta que como la aseveración que intentaba hacer. Sacudo 
mi cabeza y digo: -Lo que quise decir era, absolutamente, positivamente y 100% la mejor acción por 
hacer.- Agregando, -Sino, ¿para qué más se me concedió el acceso a esos archivos?- 

Bree me ve, su mirada fija, firme. 

-Además ¿no tienes alguna idea de lo emocionada que estoy de estar con mi familia otra vez?- 

Ella me agarra, abrazándome fuertemente hacia su pecho, susurrando. 

-Estoy tan feliz por ti. De verdad. Y aunque creo que te voy a extrañar, estoy honrada porque hayas confiado lo suficiente en mi como para terminar el trabajo.-

 -No tengo idea de cómo agradecértelo,- murmuro, con un nudo en mi garganta. 

Me alejo, admirando esta gloriosa noche, en esta encantadora ciudad playera, costándome creer que 
dejare todo esto. Dándoles la espalda a Esme, Alice, Rosalie, Bree... Edward... todos ellos... a todo... 
como si nunca existió. 

-¿Estas bien?- me pregunta, su voz calmada y gentil intentando interpretar mi expresión. Yo asiento, aclarando mi garganta señalando hacia la pequeña bolsa de papel morado a sus pies, con el nombre de la tienda de MÍSTICOS & RAYOS DE LUNA en letras doradas. -¿Estás segura de que entendiste, respecto a cómo manejar las hierbas? Necesitas mantenerlas en un lugar oscuro y frío, y no debes mezclarlas o agregarlas al... jugo rojo... hasta el último día... el tercer día.-

-No te preocupes.- Se ríe -Lo que no está aquí,- recoge la bolsa y la sostiene contra su pecho, -está 
aquí.- Apunta a su cabeza y sonríe. 

Yo asiento, parpadeo para evitar que salgan las lágrimas, sabiendo que esto es solo el comienzo de 
una serie de despedidas. 

-Mañana pasaré por tu casa y te dejare el resto de las cosas,- le digo. -Solo en caso de que al final lo necesites, pero dudo de que lo necesitarás.- 

Entonces me subo al coche, arranco el motor, y me alejo. Me dirijo hacia el Océano, sin la agitación de la despedida, sin mirar atrás. Sabiendo que mi única opción ahora es ver hacia el futuro y enfocarme en eso. 

Después de hacer una parada en la tienda para recoger las demás cosas, llevo las bolsas a mi cuarto y vacío su contenido sobre mí escritorio. Sorteando a través de pilas de aceites y hierbas y velas, hasta llegar a los cristales ya que requerirán de más trabajo. Todos ellos necesitando ser programados individualmente de acuerdo a su tipo, antes de ser colocados en la bolsa de seda bordada y dejarlos afuera donde puedan absorber la mayor cantidad de rayos lunares posible, mientras manifiesto un mortero y pistilo (los cuales olvide comprar en la tienda, pero ya que se trata solamente de una herramienta y no de un ingrediente, creo que estaría bien solo manifestarlo), así puedo pulverizar algunas de las hierbas y hervirlas en algunos recipientes (que también manifesté), antes de mezclarlas todas las demás planchas y minerales y polvos de colores que Cora vertió en pequeños frascos de cristal que cuidadosamente etiquetó. Todos estos necesitando ser completados en 7 pasos precisos, que comienzan a hacer resonar la vasija de cristal que ha sido específicamente sintonizada para vibrar a los 7 chakras para que provea inspiración, percepción más allá del tiempo y el espacio, y una gran cantidad de otras cosas que conectan con lo divino. Y mientras veo el montón de ingredientes apilados ante mí, no puedo evitar sentir una pequeña ola de entusiasmo, a sabiendas de que finalmente todo vendrá junto después de cargas de salidas en falso. 

Decir que estaba preocupada sobre ser capaz de encontrar todo esto en un lugar era poco. Era una 
gran y variada lista, Ni siquiera estaba segura si estos artículos existían, lo cual me hacía sentir 
condenada antes de empezar. Pero Bree me aseguro que Cora no solamente podría tenerlos, sino 
que también era de confianza. Y mientras aunque todavía no estoy segura de esa última parte, no es 
como si tuviera algún otro lugar a donde ir. 

Pero la forma en que Cora mantenía su vista en mí, su mirada estrechada en la mía, mientras ella 
reunía los polvos e hierbas, comenzaba a ponerme al borde. Y sosteniendo la lista me señala y me 
dice: -¿Qué es exactamente lo que estás practicando aquí? ¿Es alguna clase de alquimia?- Estaba 
segura de que había cometido un terrible error. Bree miró hacia mí y justo cuando comenzaba a 
avanzar hacia mí sacudo mi cabeza y hago el esfuerzo por reírme y decir:

-Bueno, si quieres decir alquimia en el sentido de dominar la naturaleza, evitar el caos, extender la vida por una cantidad indeterminada de tiempo – una definición que recientemente memoricé después de buscar el significado – entonces no, me temo que mis intenciones no se acercan para nada a eso. Solo estoy tratando con un poco de magia blanca... con la esperanza de lanzar un conjuro que me ayude a pasar los exámenes finales, conseguir una cita para el baile de graduación, y tal vez eliminar mis alergias, las cuales están por alocarse, ya que se acerca la primavera y yo no quiero una nariz que este pegajosa para las fotos, ¿tú sabes?- 

Cuando veo como eso no ha resultado para convencerla, especialmente la parte de las alergias, añado, -Por lo cual necesito ese cuarzo rosa ya que como sabes, se supone que es para atraer el amor, oh y el turquesa - Señalo el colgante que usa. -Bueno, tu sabes que es famoso para la curación, y....- Y aunque sé que estoy preparada para continuar, recitando la lista completa de cosas que aprendí hace solo una hora antes, decido cortar ahí y terminar con encogerme de hombros. 

Desenvuelvo los cristales, teniendo mucho cuidado cada uno en la palma de mi mano, cerrando mis 
dedos a su alrededor, y capturando una luz brillante que se reflejaba desde el núcleo, representando 
el paso más importante, “limpieza y purificación,” que de acuerdo a lo que leí en internet, es la 
primera etapa de en la programación de las piedras. La segunda etapa es pedirles (en voz alta) absorban la energía poderosa de la luna para que puedan suministrar el servicio natural al que están 
destinados. 

-Turquesa- susurro, echando un vistazo a la puerta, asegurándome de que está cerrada, imaginando 
lo embarazoso que sería si Esme irrumpiera y me atrapara hablándole a una pila de rocas. -Te pido 
que sanes, purifiques, y ayudes a equilibrar los chakras como naturalmente estás destinada a hacer.- 

Después aspiro profundo y cargo a la piedra con la energía de mis intenciones antes de deslizarla 
dentro de la bolsa y tomo la siguiente, sintiéndome ridícula, pero sabiendo que no tengo otra opción 
más que continuar. 

Me muevo hacia el cuarzo rosa, recogiéndolos individualmente y cargándolos con luz blanca, antes 
de repetir 4 veces por separado, Podrías traerme amor incondicional y paz infinita. Deslizándolos 
cada uno dentro de la bolsa de seda, observando cómo se acomodan alrededor de la turquesa antes 
de alcanzar la staurolite, una piedra preciosa que se cree se forma del llanto de las hadas, y pidiéndole que provea la sabiduría ancestral, la buena suerte, y ayuda para la conexión con otras dimensiones, antes de dirigirme al gran pedazo de zoisita, y sosteniéndola entre mis dos manos. 

Después de limpiarla con energía blanca, cierro mis ojos y susurro:

-Por favor transforma todas las energías negativas en positivas, y ayudar en la conexión mística con los otros reinos, y podrías... 

-¿Bella? ¿Puedo entrar?-

Echo un vistazo hacia la puerta, sabiendo que solo es una pulgada y media (3.81 cm) de separación entre Esme y yo. Después miro hacia la pila de hierbas, aceites, velas, y polvos, junto con la roca 
en mi mano a la que estoy hablándole. 

-Y por favor ayuda en la recuperación, enfermedades, y cualquier otra cosa que hagas- susurro, apenas consiguiendo que las palabras salgan antes de empujarla a la bolsa. 

Solo que no cabe. 

-¿Bella?- 

Empujo la piedra otra vez, tratando de hacerla entrar, pero la entrada es tan pequeña y la piedra 
demasiado grande para que pueda entrar sin rasgar las costuras. 

Esme toca la puerta otra vez, 3 golpes firmes que son para informarme que sabe que estoy aquí, y 
sabe que estoy haciendo algo, y que su paciencia esta por acabar. Y aunque sé que no tengo tiempo 
para platicar, no tengo otra opción más que decir: -¡Um, solo un segundo!- Forzando a la piedra a 
entrar mientras corro al balcón y la dejo sobre una mesa pequeña con la mejor vista de la luna, antes 
de apresurarme a regresar adentro rápidamente cuando Esme toca otra vez y aprovecho para 
entrar al cuarto, mirando lo que ella tal vez vea, y sabiendo de que no tengo tiempo para cambiarlo. 

-¿Bella? ¿Estás bien?- llama, con igualdad de irritación y preocupación. 

-Si... solo...- Tomo del borde de mi camiseta y le doy un tirón sobre mi cabeza, dándole la espalda a 
la puerta mientras digo: -Um, puedes entrar ahora... solo estaba...- Y en el momento en el que entra, 
deslizándome otra vez a donde estaba, fingiendo modestia, no puedo soportar verla hacerse cargo 
de mi cuando yo no me ha preocupado antes. -Yo... solo me estaba cambiando- balbuceo, viendo 
como frunce las cejas al verme, olfateando el aire de los restos de la olla, alcohol, restos de cigarro, 
o cualquier cosa que la prevenga su nuevo libro crianza de su hijo adolescente. 

-Tienes algo en tu...- Señala hacia el frente de mi playera, -Algo...como rojo ... bueno... que... 
probablemente no se quitará. 

 Tuerce su boca hacia un lado mientras bajo mi mirada hacia el frente de mi playera, que esta 
manchada de rojo e inmediatamente reconociéndola sabiendo que es un rastro del polvo que 
necesito para el elixir. Y sé que se ha filtrado de la bolsa, cuando veo que se ha derramado por todo 
mi escritorio y el piso debajo de él. Genial. Como apareció sí se supone que me la acabo de cambiar. Pienso, poniendo mis ojos en blanco mentalmente mientras ella se acerca a mi cama y se sienta en la orilla y cruza sus piernas, su celular en la mano. Y solo necesito un solo vistazo a su aura gris rojiza sabiendo que su mirada de preocupación en su cara tiene menos que ver con mi aparente falta de ropa limpia y más que ver conmigo, mi extraño comportamiento, mi secretismo, mi forma de alimentación, todo lo cual va a dar a algo más siniestro. 

Y estoy tan concentrada en cómo explicar todas estas cosas que no me di cuenta cuando dijo:

-Ever, ¿te saltaste la escuela el día de hoy?-

Me congelo, observando cómo mira mi escritorio, fijándose en todo el desastre de hierbas, velas, 
aceites y minerales y todo ese tipo de cosas raras que no está acostumbrada a ver, al menos no 
todas agrupadas de esa forma, como si tuvieran un propósito, como si el arreglo no ha sido hecho 
de forma aleatoria. 

-Um, si, Tenía dolor de cabeza. Pero no es gran cosa- Me dejo caer sobre el sillón del escritorio 
girándolo hacia delante y hacia atrás, esperando que eso lo distraiga de lo que ve. 

Ella se arroja entre el gran experimento alquímico y yo, y al momento en el que iba a hablar yo digo: 

-Bueno, quiero decir, que no es gran cosa ahora que ya se me ha quitado. Pero créeme, lo era en 
ese momento. Tenía una de mis migrañas. ¿Tú sabes cómo me pongo a veces?- 

Me siento como la peor sobrina del mundo, una ingrata mentirosa, una absurda charlatana insincera. Ella no tiene idea de lo afortunada que es al verse librada de mi muy pronto. 

-Tal vez es porque no estás comiendo lo suficiente.- Señala, quitándose los zapatos de una patada y 
estudiándome de cerca mientras dice: -Y a pesar de eso, parece que sigues creciendo como la 
maleza. ¡De hecho estas más alta de lo que estabas hace unos días!- 

Bajo mi mirada hacia mis tobillos, sorprendida de ver que mis nuevos pantalones manifestados me 
quedan una pulgada (2.54 cm) más chicos que en la mañana. 

-¿Por qué no fuiste a la enfermería si no te sentías bien? Tu sabes que no tienes permiso de irte así 
como así.-

Fijo mi mirada en ella, deseando poder decirle que no se preocupe, que no desperdicie otro segundo 
más preocupándose en eso ya que terminará pronto. Porque por mucho que la vaya a extrañar, no 
dudo que su vida mejorará. Ella se merece algo mejor que esto. Merece algo mejor que yo. Y es 
bueno saber que pronto tendrá un poco de paz. 

-Ella es una especie de curandero- digo -Una partidaria de la aspirina, y sabes que eso nunca 
funciona en mí. Solo necesitaba regresar a casa y acostarme por un rato. Es la única cosa que me 
funciona. Entonces, solamente... me fui.- 

-¿Y tú?- se inclina hacia mí.-¿Viniste a casa?- y en el momento en el que nuestras miradas se cruzan sé que me está desafiando. Me está probando. 

-No- señalo, mirando hacia la alfombra mientras agito mi bandera blanca. -Conduje hacia el cañón y 
yo solo...- Ella me mira, esperando. -Y yo solo me perdí por un rato.”-Aspiro profundamente y trago fuerte, sabiendo que es lo más cercano a la verdad de lo que puedo contarle. 

-Bella, ¿todo esto es por Edward?- 

Y en el momento en que mis ojos se cruzan con los suyos, no lo aguanto más, y me pongo a llorar. 

-Oh cielo- murmura, abriendo sus brazos, mientras me separo de mi silla y me dejo caer. Todavía 
desacostumbrada a mis larguiruchas extremidades, soy torpe y casi la golpeo contra el piso. 

-Perdón- digo. -Yo...- Pero no soy capaz de terminar. Una nueva carga de lágrimas me sobrepasa, y 
sollozo nuevamente. 

Acaricia mi pelo mientras continuo llorando, murmurando: -Se lo mucho que lo extrañas. Se lo difícil que esto debe ser.-

Pero al segundo de que lo dice, me alejo. Sintiéndome culpable por actuar como si esto solo fuera 
por Edward cuando la verdad solo una parte es por él. Y sobre perder a mis amigos, en Laguna y en 
Oregón. Y sobre perder mi vida, la que construí aquí y aquella a la que regresaré. Porque aunque es obvio que ellos estarán mejor sin mí, y quiero decir todos, inclusive Edward, ni siquiera eso lo hace más sencillo. 

Pero se tiene que hacer. Realmente no hay opción. 

Y cuando lo pienso de esa forma, bueno, no me lo hace más sencillo. Porque la verdad es, cualquiera que sea la razón. Se me ha dado una sorprendente oportunidad que solo se da una vez en la vida. 

Y ahora es tiempo de ir a casa. 

Solo desearía tener un poco más de tiempo para despedirme. 

Y al pensar en eso comienzo a llorar nuevamente, Esme me abraza fuertemente y susurra palabras de aliento, mientras me aferro a ella sostenida en el capullo de sus brazos donde todo se siente a salvo, y cálido, y bien, y seguro. 

Como si todo fuera a salir bien. 

Y mientras me acurruco más cerca, mis ojos se cierran, mi cara enterrada en el lugar en donde se 
unen sus hombros y su cuello, mis labios moviéndose suavemente, silenciosamente, diciendo adiós.
·
·
·
Hola mis dulces lectores!
Esto se esta poniendo cada vez más negro... tienen ganas de leer ya el próximo capítulo? Espero que si! Y también espero  con muchas ganas vuestras opiniones, tanto com por aquí como por la cajita de chat :)
Les deseo un feliz domingo! Mil besos! Los amo!

Instagram: maria213s
Twitter: @MaRiia213
FF: https://www.fanfiction.net/~mariia213
Buscame también en Google +





No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Graciias por dejar tus palabras, estas hacen que quiera seguir escribiendo, y que cada día le ponga más ganas!!

Gracias al blog smilersheart.blogspot.com
por esta firma :)