Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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miércoles, 25 de noviembre de 2015

Solos tú y yo * Capítulo 34

Summary: Bella y Edward ya pueden pasar la eternidad juntos, pero que pasaría si Bella pudiera viajar al pasado? Y si el precio fuera perder a Edward?
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La autora dice: Los personajes son de la magnifica Meyer. Continuació de "Por y para siempre". Adapatción
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CAPÍTULO 34

-¿Qué va a pasar ahora que ya no tiene la bebida? ¿Va a ponerse mejor o peor?-

Esa fue la pregunta que Bree hizo apenas llegamos al auto. Y la verdad es que, no tenía idea de
cómo responder. Todavía no lo sé. Así que no dije nada. Solo me encogí.

-Lo siento,- Dijo ella, descansando las manos en el regazo, mirándome de manera que probaba si
sinceridad. -Me siento responsable.-

Pero yo solo meneé la cabeza. Porque aunque fue en parte su culpa por perder tanto tiempo cuando
insistió en recorrer la casa, yo fui a la que se le ocurrió la brillante idea de irrumpir. Yo fui la que tan
concentrada en la tarea que estaba haciendo me olvide de prestar atención a la puerta. Así que si
hay que culpar a alguien es a mí.

Pero aun peor que haber sido atrapada es saber que a los ojos de Edward, pase de ser una chica
rara que lo acosa, a una patética, loca perdedora. Muy convencido de que trate alterar su bebida con
algún tipo de loca magia negra, esperando que él me quisiera de nuevo.

Porque eso es justo lo que Jessica le hizo creer después de que se lo contara.

Y eso es justo lo que él decidió creer.

A decir verdad eso es lo que toda la escuela cree. Incluyendo algunos de mis profesores.

Lo que hace ir al colegio una experiencia aun más miserable que antes. Porque ahora, no solo debo
sufrir incontables gritos de ¡Perdedora! Y Bruja pero también me han pedido que me quede después
de clases, no uno, sino dos de mis profesores.

Aunque no puedo decir que el pedido de la Srat Angela haya sido una sorpresa. O sea, ya que ya
tuvimos una pequeña charla sobre mi supuesta inhabilidad de seguir adelante y construir una vida
por mi misma después de Edward, no puedo decir que estuviese shokeada cuando me hizo quedar
después de clases para discutir el incidente.

Lo que si me sorprendió fue la forma en que yo reaccione. Cuán rápido me puse en la postura que
nunca creí que iba a adoptar... me hice la abogada.

-Perdón,- Dije, cortándolo antes de que pudiera terminar. No interesada en ninguna de sus bien
intencionadas palabras, pero que cruzaban el límite de los consejos de relación que mi
recientemente divorciado, medio alcohólico profesor de Ingles estaba por dar. -Pero la última vez que acequie era solo un rumor. Un evento supuesto sin evidencia que lo respalde.-Lo mire, encontrando
sus ojos a pesar de que acababa de mentir. O sea, aunque Bree y yo fuimos agarradas con las
manos en la masa, no es que Edward haya tomado una fotografía. No es que haya otro video más
mío viajando por youtube. -Así que a menos que sea oficialmente juzgada...-Hice una pausa para
aclarar la garganta, para darle un aire dramático y porque no podía creer lo que estaba a punto de
decir. -Voy a permanecer inocente hasta que se pruebe que soy culpable.-Él se preparo para hablar,
pero yo no había terminado. -Así que a menos que tenga que discutir mi comportamiento en esta
clase, que usted y yo sabemos que es ejemplar, o mis notas, que son más que ejemplares, a menos
que esté interesado en discutir cualquiera de esas dos cosas... creo que hemos terminado aquí.-

Por suerte el Sr. Molina fue más fácil. Pero eso es probablemente porque yo me acerqué a hablarle
a él. Pensando que mi profesor de historia obsesionado con renacimiento es justo el hombre para
ayudarme a encontrar el nombre de una hierba en particular para hacer el elixir.

Anoche, cuando la busque en Google, me di cuenta que no tenía ni idea que poner en la casilla de
búsqueda. Y con Esme aun vigilándome como un halcón aun cuando como y tomo y actúo tan
normal como puedo, escapándome a summerland, aunque sea por unos minutos, era imposible.

Lo que hace del Sr. Molina mi última esperanza... o al menos mi esperanza más inmediata. Porque
ayer, cuando Edward tiro todas las botellas por la cañería, se fue la mitad de mi ya escasos
suministros de elixir. Lo que significa que debo hacer más. Mucho más. No solo para mantener mí
fuerza entre ahora y cuando me vaya, pero también necesito suficiente para la recuperación de
Edward.

Y como nunca me dio la receta, todo lo que tengo para seguir es lo que vi en el cristal cuando vi a su
padre prepararlo, nombrando los ingredientes, antes de parar a susurrar el ultimo en la oreja de su
hijo, hablando tan suave que no había manera de que lo escuche.

Pero el Sr. Molina termina no siendo de ayuda alguna. Y luego de buscar en un par de libros y salir
con las manos vacías, él me mira y dice:
-Bella, me temo que no puedo encontrarle una respuesta a esto. Pero ya que estas aquí...-

Levanto mi mano, bloqueando las palabras para que no siga más allá. Y aún cuando no estoy
orgullosa de como maneje a la Srta Angela, si Molina no se frena va a recibir la misma respuesta.

-Créame, sé a dónde va.-Asiento, mis ojos en los suyos. -Pero lo ha entendido todo mal. No es lo
que usted piensa...- Freno, dándome cuenta que en cuanto a la negación, esta se está volviendo
una realmente tonta. O sea, acabo de aludir al hecho de que mientras que podría haber ocurrido...
no ocurrió como él cree. Lo que básicamente se resume en declararse culpable... pero con
circunstancias extenuantes.

Meneo la cabeza, mientras por dentro rodeo los ojos a mí misma, pensando: Bien hecho Bella. Sigue
así y vas a necesitar que Esme te represente.

Y luego me mira, y yo lo miro, y ambos meneamos la cabeza, decidiendo dejarlo ahí.

Pero justo cuando agarro mi mochila y empiezo a irme, el se estira hacia mí, su mano tocando mi
manga cuando dice: -Aguanta. Todo va a estar bien.-

Y eso es todo lo que se necesita. Ese simple gesto es todo lo que necesito para saber que Esme ha
estado en Sturbucks, todos los días. Ambos disfrutando del coqueteo que, aunque (gracias a Dios)
no ha pasado por más que una sonrisa, Molina espera ansioso el día que sí lo haga. Y aunque sé
que debo hacer lo imposible para que no lleguen a citarse, por el momento, no tengo tiempo para
esto.

Me saco de encima su energía y me dirijo hacia la puerta, apenas llegando al hall cuando Emmett se
acerca, ajustando su paso al mío. Mirándome de reojo cuando dice:
-¿Fue Molina de alguna ayuda?”

Yo sigo mi camino, encogiéndome cuando su aliento fresco choca contra mi mejilla.

-Se te está acabando el tiempo,- él dice, su voz suave como el abrazo de un amante. -¿Todo está
yendo bastante rápido ahora, no lo crees? Y antes de que lo sepas, todo habrá terminado. Y
luego...bueno....seremos solo tú y yo.-

Me encojo, sabiendo que eso no es exactamente verdad. He visto el pasado. Vi lo que paso en la
iglesia. Y si no me equivoco, hay 6 huérfanos inmortales que posiblemente siguen caminando por la
tierra. 6 pequeños huérfanos que podrían estar en cualquier lado... probando que lo lograron. Pero si
Emmett no sabe eso, bueno, no está en mí decírselo.

Así que lo miro a los ojos, resistiendo la calidez azul profunda, cuando digo:
-Que afortunada soy.-

-Y yo.- Sonríe. -Vas a necesitar alguien que te ayude a arreglar tu corazón roto. Alguien que te
entienda. Alguien que sepa lo que realmente eres.- Pasea sus dedos por lo largo de mi brazo, su
contacto asombrosamente frío, aun a través del algodón de mi remera, rápidamente me alejo.

-No sabes nada sobre mí,-Digo, mis ojos fijos en su cara. -Me subestimaste. Si fuese tú, tendría más
cuidado de celebrar tan pronto. Estas a un largo trecho de ganar ésta.-

Y aun cuando quería que fuera una amenaza, mi voz se resquebraja demasiado para ser tomada en
serio. Así que vuelvo a caminar, dejando su risa burlona atrás mientras me dirijo a mi mesa en el
comedor donde Alice y Rosalie esperan.

Me deslizo por el banco, sonriendo mientras miro de uno al otro. Parece haber pasado tanto tiempo
desde la última vez que estuvimos juntos, que el verlos sentados acá me hace ridículamente feliz.

-Hey chicas,- Digo, sin poder dejar de sonreír, viendo como ellos me miran primero a mí y luego el
uno al otro, asintiendo con sus cabezas al mismo tiempo como si lo hubiesen practicado.

Alice bebe un trago de su soda, una bebida a la que nunca se hubiera acercado antes. Sus uñas
rosa brillante golpeando el lado de la lata mientras mi estomago se revuelve. Debatiendo si escuchar
o no sus pensamientos, sabiendo que me va a preparar para lo que sea por lo que están aquí, pero
decido no hacerlo ya que prefiero no escucharlo 2 veces.

-Tenemos que hablar,- dice Alice. -Es sobre Edward.-

-No,- Rosalie lo interrumpe, dándole a Alice una mirada antes de sacar una bolsa de palitos de
zanahoria de su bolsa, la marca de comida 0 calorías de las chicas de la lista A. -Es sobre Edward y
tú.”

-¿Qué hay que hablar? O sea, él está con Jessica, y yo estoy... soportando.-

Ellas se miran, intercambiando una mirada que está cargada pero es breve.

-¿Pero tú estás aguantando?- Pregunta Alice. -Porque de verdad, Bella, irrumpir en su casa y hacerle algo a su comida es bastante raro. No son las acciones de alguien que quiere seguir adelante con su vida...

-¿Entonces, que? ¿Ustedes crees cada rumor que escuchan? Todos esos meses de amistad, todas
esas veces que se quedaron en mi casa, y me creen capaz de eso...- Giro los ojos y meneo la
cabeza, sin ir más allá. O sea, si todo lo que logre sacarle a Edward fue un instante de
reconocimiento antes de ser reemplazado por desdén, cuando tenemos un lazo que se remonta a
siglos atrás... ¿qué puedo esperar lograr con Alice y Rosalie que conozco hace menos de un año?

-Bueno realmente no veo por qué Edward inventaría algo por el estilo,- Dice Rosalie, sus ojos en los
míos, su mirada tan dura y prejuiciosa que me doy cuenta que ella no vino aquí realmente a ayudar.

Porque aunque ella actué como que tiene las mejores intenciones de corazón, la verdad es que, ella
está disfrutando de mi caída.

Después de perder a Edward conmigo, después de ver a Emmett perseguirme aunque ella le hizo ver
su interés, ella está contenta de verme en el suelo. Y la única razón por la que se digno a sentarse
aquí ahora es para verme a los ojos mientras se regocija.

Bajo la mirada a la mesa, sorprendiéndome por cuanto duele. Pero trato de no juzgarla o ponérselo
en su contra. Sé muy bien lo que se siente estar celosa, y no hay nada racional en ello.

-Necesitas dejarlo ir,- dice Alice, tomando otro trago, aunque sus ojos nunca dejan los míos. -Necesitas olvidar y seguir adelante.-

-Todos saben que lo persigues,- Rosalie dice, cubriéndose la boca con sus uñas pintadas del color de
zapatillas de ballet en vez del negro usual. -Todos saben que irrumpiste en su casa... dos veces...
que sepamos. De verdad, estas fuera de control, actúas como loca.-

Miro fijo la mesa preguntándome hasta donde va a seguir esto.

-Como sea, como tus amigos, solo queremos convencerte que lo mejor es que lo dejes ir. Necesitas
retirarte y seguir adelante. Porque la verdad es que, tu comportamiento da miedo, sin mencionar...-

Rosalie sigue, presionando todos los puntos que estoy segura de que arreglaron de antemano. Pero
yo deje de escuchar después de que dijo como tus amigos. Queriendo quedarme con eso y
descartar todo lo demás, aun cuando ya no es verdad.

Meneo la cabeza y levanto la mirada, viendo a Emmett sentado en su mesa con la mirada fija en mí.

Tocando su reloj, luego apuntando hacia Edward de manera tan amenazadora, me levanto de mi
asiento. Dejando la voz de Rosalie atrás mío, distante, mientras corro hacia mi auto, castigándome a
mi misma por perder tiempo con estas cosas cuando hay cosas mucho más importantes que hacer.
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Hola mis dulces lectores! Pues aquí va un nuevo capítulo. Esto cada vez es más emocionante, no creen? Espero sus opiniones y criticas :)
Recuerden que nada de esto me pertenece, que los personajes son de la maravillosa Meyer, y el fic es una adaptación. Pero como saben lo recuerdo al principio de cada capítulo.
Que tengan un bonito día. Os amo!

Instagram: maria213s
Twitter: @MaRiia213



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