Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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lunes, 31 de mayo de 2010

Por y paRa siempRe * CapítuLo 18

Hola mis niñas!! perdón por no haber publicado antes :P por aqui les dejo este capítulo, disfrutenlo :)
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Edward conducía deprisa. Muy deprisa. Así que cuando llegamos al aparcamiento solo habían pasado unos pocos minutos.

-Donde estamos?- pregunté mientras me fijaba en un cartel donde ponía “entrada oeste”- entrada de que?- le dije mientras señalaba ese cartel

-Creo que esto te tendría que servir como explicación- dijo mientras se echaba a reír. En ese momento pasaron a mi lado dos purasangre negros, seguidos de sus respectivos jockeys.

-El hipódromo?

Al igual que me pasó cuando me llevo a Disneyland, el hipódromo, era un lugar donde nunca me hubiese imaginado que me llevaría.

-Esto no es cualquier hipódromo, estamos en el Santa Ann, el mas bonito. Vamos tenemos una reserva a las tres en Favorito.

-Donde?

-Tranquila solo es un restaurante- dijo riendo

Cuando llegamos al lugar, el camarero saludó a Edward como si lo conociera de toda la vida, y nos condujo hasta una de las mejores mesas.

La verdad, es que me lo pasé bastante bien, comimos, reímos.. y hasta apostamos en las carreras, aunque no confiaba que fuera muy legal lo de apostar, ya que yo aun no tenia la mayoría de edad.

-Bueno.. y que piensas de las carreras?- preguntó Edward mientras entrelazaba nuestros brazos, y me conducía afuera del edificio.

-La verdad, es que ahora entiendo porque te preocupas tan poco las clases. Esto no tiene ni punto de comparación.- le conteste riendo

-Vamos, que te quiero comprar algo con el dinero que me gané apostando- dijo mientras me arrastraba hasta la tienda de regalos

-No, no tienes porque..- empece a decir

-Insisto- dijo contra mi oído- puedo y quiero hacerlo. Pero hay una condición, nada de sudaderas ni capuchas. Si quieres cualquier otra cosa, solo dilo.

Al final Edward me compro una pulsera con un caballo de cristal.

-Así, de esta forma, ocurra lo que ocurra, jamas te olvidaras este día- decía mientras me abrochaba el broche de la pulsera. Sus dedos rozaron mi muñeca, y una corriente travesó mi cuerpo.

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El camino de vuelta a casa, fue mas corto que el de ida, amenos eso es lo que a mi me pareció. Y cuando Edward aparcó enfrente de mi casa, me di cuenta, que no quería que el día terminara. No tan pronto.

-Mira esto- dijo mientras señalaba el reloj del salpicadero del coche- te he traído antes de medianoche, tal como te prometí.

Cuando se inclinó para besarme, le devolví el beso con tal entusiasmo, que prácticamente, lo arrastre a mi asiento.

-Puedo entrar?- preguntó mientras me tentaba con sus labios, que en ese momento recorrían mi cuello.

Me sorprendí a mi misma, cuando separe a Edward de mi, y le negué con la cabeza. No solo porque sabia que Esme estaba dentro de casa, sino también porque necesitaba recuperar la cordura, después de ese beso.

-Te veré mañana en el instituto- le dije mientras salia de su volvo

-El instituto es puro aburrimiento.. no se como lo aguantas- me contestó con un suspiro

-Que como lo aguanto? Bueno.. ya sabes, te levantas, te vistes y te vas. Y algunas veces, si prestas atención, aprendes un par de cosas mientras estas allí.

Cuando esas palabras salieron me di cuenta que eso era mentira. Porque la verdad, es que no había aprendido nada ese maldito año. Resultaba difícil aprender algo, cuando mas o menos puedes saberlo todo.

-Debe haber una forma mejor de hacerlo- aseguro Edward con un suspiro

-Como hacer novillos? No creo que esa sea la mejor forma. No si quieres ir a la universidad, y quieres ser algo en la vida.

Edward se echo a reír.

-Esta bien. Jugaremos con tus normas. Por el momento. Te veré mañana, Bella.

Apenas había atravesado la puerta de mi casa, cuando Edward, ya se estaba alejando con el coche.

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Por la mañana, mientras me estaba vistiendo, mi tía Esme, estaba indecisa de entrar a mi habitación. Yo ya sabia lo que me quería preguntar, pero no podía abrir la puerta, y decirle a Esme: “tranquila me parece bien”.

Al final mi tía, entró en la habitación, con un posado rígido, y algo nerviosa. Se sentó en el borde de la cama antes de suspirar y empezar a hablar.

-Carlisle, me ha incitado ha pasar el fin de semana fuera, pero he creído que primero te lo tenia que consultar.

-Quien es Carlisle?- le pregunté mientras me ponía los pendientes y me giraba para mirarla.
Aunque conocía de sobras la respuesta, me pareció necesario formularla de todas formas.

-Vino a la fiesta de hallowen, iba disfrazado de Dacrula.

La verdad, es que Carlisle, me pareció un buen tipo, tenia casa propia, y un buen sueldo, y se le veía buena persona. Y si Esme se marchaba de la ciudad un par de días.. bueno, era una oportunidad, que podía que no se presentara de nuevo.

-Pues ve, y pasatelo bien!- le conteste al fin

Mi tía sonrió con una expresión que revelaba alivio y entusiasmo, a partes iguales. Después se levantó de mi cama y cuando iba a salir por la puerta, se detuvo para continuar hablando.

-Nos marchamos hoy, después del trabajo. Tiene una casa a dos horas de aquí, así que se necesitas algo.. no estaré muy lejos. Volveremos el domingo. Y Bella.. me parece bien que invites a tus amigos a casa, pero.. es necesario que mantengamos una conversación al respecto?

-Tengo las cosas claras. Puedes estar tranquila.

-Nos vemos el domingo- se despidió dándome un beso en la mejilla

-Nos vemos el domingo, pasatelo bien.

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Cuando llegue al aparcamiento del instituto, ahí estaba Edward, y saber que me estaba mirando, me provocaba un hormigueo por todo el cuerpo.

-Hola- me dijo mientras me observaba como salia del coche

-Hola- le conteste con una gran sonrisa, a la cual el correspondió.

Nos dirigimos hacia dentro del recinto, pero antes de traspasar las rejas que separaban el aparcamiento de la entrada, Edward se detuvo.

-Tengo una idea mejor. Vamos a desayunar.

Yo negué con la cabeza, y antes de que me diera tiempo a dar dos pasos, Edward me agarró de la mano, y me detuvo.

-Vamos..- me dijo rogándome, mirándome a los ojos, y haciendo esa sonrisa torcida que hacia que se me olvidara respirar.

-No podemos, ademas, ya he desayunado.

-Bella, por favor!- dijo mientras se ponía de rodillas, y juntaba las manos en modo de suplica- por favor, no me obligues a entrar ahí. Si tienes algo de compasión, no me obligues a hacerlo.

Apreté los labios en un intento de no echarme a reír. Nunca me hubiera podido imaginar que llegaría a ver a mi guapo, elegante y sofisticado novio suplicándome de rodillas. Pero a pesar de todo, sacudí la cabeza, y dije:

-Venga, levantate. Esta a punto de sonar el timb..- aun no había terminado la frase cuando el maldito timbre empezó a sonar.

Edward sonrió, se puso de pie, se sacudió los pantalones y me rodeo la cintura con el brazo.

-Sabes? Dicen que es mejor no aparecer, que llegar tarde.

-Quien lo dice? Me parece que el único que lo dice eres tú.

-Bueno.. si.. puede ser que sea yo quien lo dice. De todas formas te puede asegurar, que hay formas mejores de pasar la mañana. Porque Bella- me dijo mientras apretaba mi mano- no tenemos que hacer esto. Y tú no tienes que ponerte esto- me quitó la gafas de sol y me bajó la capucha- El fin de semana, empieza ahora.

Y aunque se me ocurrieron un millón de buenas razones por las que no deberíamos saltarnos las clases, por las que el fin de semana tendría que haber esperado hasta las tres en punto, como cualquier otro viernes, solo hizo falta que Edward me mirara con esos ojos tan profundos y incitantes, que me sumergí en ellos sin pensarlo dos veces.

-Démonos prisa, antes que nos pillen- dije antes de salir corriendo cogida de la manos de Edward.
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Hola de nuevo!! xD dejaran sus dulces palabras? espero que si!! jajaj

3 comentarios:

  1. Me mueroo que bonito estuvo el capitulo MaRia!!!
    La verdad que mata a los lugares que Edward
    lleva a Bella para estar juntos..Pero lo que
    me dejo con la boca abierta fue como Bella
    le nego a Edward entrar a su casa!!
    Edward en este fic esta muy mandado jaj re suelto !!
    Siguee por mas capiis y estas perdonada !!
    Besos y el nuevo estilo de tu blog ..Me impacto,Que asombrada con el giro que dio ..para bien siempree !!!
    LAP

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  2. Como se le puede decir que no a Edward!! Esta chica... A ver con que nos sorprende este fin de semana tan largo que se le ocurrió empezar unas horas antes.
    Te leo bien pronto, María
    Besos, besossssssssssssssssssssss

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  3. jajaja me encantooo!! asi q se ratean eh!!!mmmm a donde iran? jajajaj

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Graciias por dejar tus palabras, estas hacen que quiera seguir escribiendo, y que cada día le ponga más ganas!!

Gracias al blog smilersheart.blogspot.com
por esta firma :)