Hola a todo aquel que se tome su tiempo para pasar por este humilde rincón. En este blog, se publicarán mis fics, esos que tanto me han costado de escribir, y que tanto amo. Alguno de estos escritos, contiene escenas para mayores de 18 años, y para que no haya malentendidos ni reclamos, serán señaladas. En este blog, también colaboran otras maravillosas escritoras, que tiene mucho talento: Lap, Arancha, Yas, Mari, Flawer Cullen, Silvia y AnaLau. La mayoría de los nombres de los fics que encontraras en este blog, son propiedad de S.Meyer. Si quieres formar parte de este blog, publicando y compartiendo tu arte, envía lo que quieras a maria_213s@hotmail.com

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sábado, 5 de diciembre de 2015

Solos tú y yo * Capítulo 44

Summary: Bella y Edward ya pueden pasar la eternidad juntos, pero que pasaría si Bella pudiera viajar al pasado? Y si el precio fuera perder a Edward?
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La autora dice: Los personajes son de la magnifica Meyer. Continuació de "Por y para siempre". Adapatción
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CAPÍTULO 44


-O... dios mío. He reprobado totalmente este- Rachel gime, lanzando su cabello ondulado sobre su 
hombro y poniendo sus ojos en blanco, -Quiero decir, apenas si estudie anoche. De verdad. Además 
estuve despierta hasta tarde mandando mensajes de texto...” Ella me mira, sus ojos muy abiertos 
mientras sacude su cabeza. -De todos modos. Todo lo que necesitas saber es que mi vida como la 
conocías se acabó. Entonces mírame bien porque una vez que las calificaciones se publiquen y mis 
padres se enteren, estaré castigada de por vida. Lo que quiere decir que esto sea lo último que verás 
de mí.- 

-Por favor.- Pongo mis ojos en blanco. -Si alguien reprobó, ambas sabemos que fui yo. ¡He estado 
perdida en esta clase todo el año! Y no es como si fuera a ser científica o algo así. No es como si 
fuera a utilizar esa información.- Me detengo cercas de su casillero mientras ella lo abre y avienta 
una pila de libros adentro. 

-Solo estoy agradecida de que se acabo y que las calificaciones no saldrán hasta la próxima 
semana. Lo que significa que mejor disfruto mientras puedo. Y hablando de... ¿Cómo a qué hora 
paso por tu casa hoy en la noche?- me pregunta, alzando las cejas tan alto que quedan ocultas bajo 
su flequillo. 

Mueve mi cabeza suspirando, dándome cuenta que no le he dicho todavía y que se va a enojar. 

-Sobre eso...- Camino junto a ella mientras nos dirigimos al estacionamiento, metiendo mi cabello 
castaño detrás de mis orejas mientras digo: -Hubo un pequeño cambio de planes. Mi mamá y mi papá 
van salir y se supone que debo cuidar de Jake.- 

-¿Cómo es ese pequeño cambio de planes?- Rachel se detiene cercas del estacionamiento sus ojos 
escaneando las filas de carros, determinada a ver quien sube con quien. 

-Bueno, pensaba que tal vez después de que ella se fuera a dormir, tú podrías venir y...- Me 
detengo, no molestándome en terminar ya que ella no me está escuchando. Al segundo en que 
mencione a mi hermano menor, la perdí. Rachel, quien es hija única y nunca fantaseó con tener un 
hermano o hermana. Compartir el foco de atención, no es lo suyo. 

-Olvídalo,- dice -Gente pequeña, tiene dedos pegajosos y orejas grandes, no puedes confiar en ellos. 
¿Qué tal mañana?” 

Sacudo mi cabeza 

-No puedo. Es día familiar. Todos iremos al lago.- 

-Comprendo- asiente con la cabeza. -Ese es exactamente el tipo de cosas con las que no tienes que 
tratar cuando tus padres están separados. En mi casa, el día familiar es cuando todos nos reunimos 
en la corte para pelear por el pago del cheque de manutención.-

-No sabes lo afortunada que eres,- le digo, arrepintiéndome de la broma al segundo de que la dije. 

No solo porque es una completa mentira, es porque algo de eso me deja sintiéndome muy triste y 
culpable y desearía no haberlo dicho. 

Pero no es como si Rachel me hubiera escuchado de cualquier forma. Esta demasiado ocupado 
tratando de obtener la atención de la fascinante Irina, quien es la alumna más popular del 
último año que camina por los pasillos de la escuela. Agitando frenéticamente y se detiene antes de 
saltar arriba y abajo como una groupie, tratando de obtener la atención de Irina mientras ella sube 
a su escarabajo VW azul cielo rodeada de todos sus amigos populares. Después baja su mano 
pretendiendo rascarse la oreja, cuando me doy cuenta de que no está ni un poquito avergonzada de 
que Irina no la reconozca. 

-Créeme ese carro no es tan grandioso- digo, revisando mi reloj y mirando alrededor del 
estacionamiento, preguntándome donde esta Paul ya que debería estar aquí. -El Miata se 
maneja mejor. 

-¿Disculpa?- Rachel me alcanza, su ceño fruncido en completa incredulidad. -¿Desde cuando has 
manejado uno? 

Bizqueo escuchando las palabras repetidas en mi cabeza y sin tener idea porque las dije:

-Um, No lo he hecho.- Me encojo de hombros. -Yo... supongo que lo leí en alguna parte.-

Ella me mira, sus ojos se entrecierran mientras se deslizan por mi vestimenta, mirando mi Jersey 
negro en cuello V bajando hasta mis jeans que se arrastran por el piso. 

-Y de dónde sacaste esto?- ella toma mi muñeca. 

-Por favor. Lo has visto un millón de veces. Lo obtuve la última navidad,- le digo, tratando de zafarme de su agarre mientras Paul se dirige hacia mí, pensando en lo lindo que luce, cuando su cabello cae sobre sus ojos. 

-¡El reloj no tonta, esto!- dice golpeteando el brazalete que esta junto al reloj, el que tiene herraduras 
de plata con incrustaciones de cristal rosa, el que no me es ni un poquito familiar y hace que mi 
estomago se sienta raro cuando lo veo. 

-Yo... yo no lo sé,- murmuro, haciendo una mueca cuando veo que ella me observa con la boca 
abierta como si fuera posible que no lo notara. -Quiero decir, Creo que mi tía tal vez me lo envío, tu 
sabes, de la que te conté, la que vive en Laguna Beach – 

-¿La que vive en Laguna Beach?- pregunta Paul, deslizando sus brazos alrededor de mi, 
mientras Rachel lanza miradas entre nosotros, desviando su mirada cuando él se inclina para 
besarme. Pero algo sobre cómo se sienten sus labios sobre los míos es muy extraño e inquietante, 
así que rápidamente me alejo. 

-Llegaron por mí- Rachel dice, corriendo hacia la SUV (vehículo todo terreno) de su mamá y 
llamando sobre su hombro para decir, -Hazme saber si algo cambia, ¿tú sabes, sobre hoy?- 

Paul voltea hacia mí, apretándome fuertemente contra él hasta que casi estoy fusionada con su 
pecho, lo cual solo hace que mi estomago se sienta extraño otra vez. 

-¿Sí cambia qué?- pregunta, ajeno a la forma en que me retuerzo entre sus brazos, ignorante de mi 
repentina falta de interés, lo cual es un alivio ya que no tengo ni idea de cómo explicarlo. 

-Oh, ella quiere ir a la fiesta de Kate, pero estoy programada como niñera,- le digo, dirigiéndome 
hacia su Jeep y dejando mi bolsa en el piso bajo mis pies. 

-¿Quieres que pase por ahí?- sonríe. -¿Tú sabes, en caso de que necesites ayuda?-

-¡No!- digo, muy forzado, muy rápido. Sabiendo que necesito retractarme rápido cuando veo su 
mirada en su cara. -Quiero decir, Jake siempre esta despierto hasta tarde, entonces probablemente 
no sea una buena idea.- 

El me mira, observándome como si el también lo sintiera, eso que se cierne sobre nosotros y que no 
se puede identificar, haciendo que todo se sienta endemoniadamente extraño. 

Después el solo se encoge y continúa hacia el camino. Escogiendo manejar en silencio el resto del 
camino. O al menos él y yo estamos callados. Su estéreo a todo volumen. Y aunque pienso que eso 
generalmente me vuelve loca, hoy, estoy agradecida. Prefiero enfocarme en música de mierd..., que 
en el hecho de que no quiero besarlo. 

Lo veo, realmente lo veo en la forma en que no lo había hecho desde que me a costumbre a 
nosotros como pareja. Deteniéndome de golpe en sus grandes ojos verdes con un ligero toque 
noruego haciéndolo imposible de resistirse... excepto hoy. 

Hoy es fácil. Y cuando recuerdo como justo ayer estaba cubriendo mi cuaderno con su nombre, 
bueno, no tiene ningún sentido. 

Gira, me cacha observándolo y sonríe mientras toma mi mano. Entrelazando sus dedos con los míos 
apretándolos en una forma que hace que mi estomago se revuelva. Pero me forzó a devolvérselo, 
ambos la sonrisa y el apretón, sabiendo que es lo que se espera, lo que una buena novia hace. 

Después miro por la ventana, controlando las nauseas mientras admiro el paisaje, la lluvia 
empapando las calles, las casas de madera, los pinos, feliz de estar en casa pronto. 

-¿Entonces, esta noche?-, todo en silencio mientras él se inclina hacia mí y me ve de la forma en 
que él lo hace. 

Pero yo solo junto mis labios y busco mi bolsa, sosteniéndola contra mi pecho como un escudo, una 
defensa solida para mantenerlo alejado. 

-Te enviare un mensaje de texto,- refunfuño, evadiendo su mirada, mientras hecho un vistazo por mi ventana, viendo a mi vecino con su hija jugando a atrapar la bola, mientras busco la manija de la puerta, desesperada por alejarme de él e ir hacia mi cuarto. 

Y justo cuando abro la puerta y saco una pierna fuera, 

-¿No estás olvidando algo?- Miro abajo hacia mi mochila, sabiendo que es todo lo que traje, pero cuando lo veo, me doy cuenta de que no se refiere a eso. Y sé que solo hay una forma de salir de esto sin despertar ninguna otra sospecha de él o mía, me inclino hacia él, cerrando mis ojos mientras presiono mis labios contra los de él, encontrándolos objetivamente suaves, dóciles, pero básicamente neutrales, sin ninguna chispa usual.

-Yo... um, te veré más tarde- digo entre dientes, esperando salir de su Jeep y limpiarme la boca con 
la manga cuanto antes mejor. Corro adentro yendo directamente hacia mi guarida, cuando soy 
bloqueada por una batería de plástico, una guitarra sin cuerdas, y un pequeño micrófono negro que 
se quebrará si Jake y su amigo no dejan de pelear por este. 

-Ahora si estamos de acuerdo,- Jacob dice, tirando del micrófono hacia el. -Yo canto las canciones 
cantadas por chicos, y tu cantas todas las de chicas. ¿Cuál es el problema?- 

-El problema,- su amigo se queja, tirando de él incluso más fuerte. -Es que casi no hay canciones de 
chicas. Y tú lo sabes.- 

Pero Jake solo se encoje de hombros. 

-Eso no es mi culpa. Agárrala contra rock band (video juego), no conmigo.- 

-Lo juro eres tan...- Su amigo se detiene cuando me ve parada en la puerta de entrada, sacudiendo 
mi cabeza. 

-Ustedes chicos necesitan tomar turnos,- digo, mirando seriamente a Jake, contenta de que se me 
presente un problema que puedo manejar, aunque no pidieron mi opinión. -Jared tu cantas la 
siguiente canción y Jacob tú la que sigue y así continúan. ¿Creen que podrán hacerlo?” 

Jake pone sus ojos en blanco mientras Jared le arrebata el micrófono de la mano. 

-¿Sabes dónde está mamá?- le pregunto, ignorando el ceño fruncido de Jacob, ya que ya estoy 
acostumbrada. 

-Está en su cuarto. Alistándose.- Dice, viendo como me voy mientras le susurra a su amigo -Bien. Yo canto Dead on arrival (canción de la banda punk fall out boy lanzada en el 2003), y tú puedes cantar 
Creep (es el primer sencillo lanzado por la banda británica de rock alternativo Radiohead, en 1993).- 

Paso por mi cuarto, tiro mi bolsa al piso, y después voy al cuarto de mi mamá, me apoyo en el arco 
que separa al cuarto del baño y observo cómo se maquilla, recordando como solía adorar esto 
cuando era pequeña y creía que mi mamá era la mujer más glamorosa en el planeta. Pero ahora que 
la veo, es decir, la veo objetivamente, me doy cuenta de que realmente tiene un toque de glamur, al 
menos para el tipo de mujer de los suburbios. 

-¿Cómo estuvo la escuela-” me pregunta, girando su cabeza de lado a lado, para asegurarse de que 
ha quedado uniformemente. 

-Bien- me encojo, -tuvimos un examen en ciencias, el cual probablemente reprobé,- le digo, aunque 
realmente no crea que me fue tan mal, pero sin saber cómo expresar lo que realmente quiero decir, 
todo se siente extraño, incierto, como si estuviera fuera de balance, faltándome algo... y esperando 
por cualquier reacción que pueda obtener de ella. 

Pero ella solo suspira y pasa a sus ojos, su pincel haciendo pequeñas barridas sobre sus parpados y 
en todo el pliegue mientras dice:

-Estoy segura de que no reprobaste.- Me mira a través del espejo. -Estoy segura de que lo hiciste bien.- 

Trazo mi mano sobre una mancha en la pared, pensando que debería irme, irme a mi cuarto y 
relajarme por un rato, escuchar un poco de música, leer un buen libro, o algo para vaciar mi mente. 

-Perdón esto fue de último minuto,- dice, bombeando su máscara adentro y afuera del tubo. -Sé que 
probablemente tenías planes.- 

Me encojo, tuerzo mi muñeca atrás y adelante, observando la forma en que los cristales en mi 
brazalete parpadean y destellan, brillando en la luz fluorescente y tratando de recordar de donde lo 
saque. 

-Todo está bien,- le digo. -Habrá muchos más viernes por la noche.- 

Mi mamá entrecierra sus ojos, máscara en mano, deteniéndose a medio camino mientras dice: 

-¿Bella? ¿Eres tú?- se ríe. -¿Hay algo que deba saber? Porque eso no sonó como mi hija.- 

Tomo un aliento profundo y levanto los hombros, deseando poder decirle que definitivamente algo 
pasa, algo que no tiene lugar, algo que se siente muy diferente a mí. 

Pero no lo hago, es decir, apenas puedo explicármelo a mí, mucho menos a ella. Todo lo que sé es 
que ayer me sentía bien, y hoy, totalmente lo opuesto a bien. Incluso como alíen, como si no 
encajara, soy una chica redonda en un mundo cuadrado. 

-Tú sabes está bien si invitas algunas amigas a venir- dice, siguiendo adelante con sus labios, 
poniendo una capa de lápiz labial antes de darle un poco de brillo con el gloss. -Siempre y cuando lo 
mantengas a un mínimo de 3, y tanto como no ignores a tu hermana.- 

-Gracias,- cabeceo, forzando una sonrisa para que ella piense que estoy bien. -Pero creo que 
prefiero una noche libre de todo eso.- 

Me voy a mi cuarto y me dejo caer sobre mi cama, completamente satisfecha con solo mirar el techo, 
hasta que me doy cuenta que patético es y busco el libro en mi mesita de noche en su lugar. Inmersa 
en la historia de un chico y una chica tan unidos, hechos perfectamente el uno para el otro, su amor 
trasciende el tiempo. Deseando que yo pudiera estar en el interior de las páginas y vivir ahí para 
siempre, prefiriendo su historia que la mía. 

-HEY HEY.- Mi papá mete su cabeza en mi cuarto. -He venido a decirte hola y adiós. Vamos tarde, 
entonces nos iremos pronto.- 

Lanzo mi libro a un lado y corro hacia mi papá, abrazándolo tan fuerte que él se ríe y sacude su 
cabeza. 

-Es bueno saber que no eres tan grande como para abrazar a tu viejo.- Sonríe, mientras me alejo, 
horrorizada que hay realmente lágrimas en mis ojos, ocupándome con algunos libros en la repisa 
hasta que estoy segura de que la amenaza a pasado. -Asegúrate de que tu hermano y tú tengan 
todo empacado y listo para salir. Quiero estar de camino mañana temprano.- 

Asiento, perturbada por el extraño hueco que siento invadir mi tripa mientras él se va. 
Preguntándome no por primera vez, que demonios está pasando conmigo.
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Holis preciosos míos! Como les va el frío? (al menos aquí en mi país hace un frío asqueroso...)
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Les deseo un feliz sábado ^^ Los amo!

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